Pov. General
Los días pasaban rápidamente. Obito extendió su viaje unos días más debido a complicaciones con los sucesores del predio donde se emplazaría el shopping.
Aún tenía un asunto pendiente: un pariente que sabía acerca de la existencia de Zetsu y vio el momento en el que se llevaban al dueño del lugar.
—He dicho que investigaran. Dudo que se haya ido lejos.
—Tobi, hemos rastreado la zona y el resultado fue negativo.
—Llamalo a Danzõ.
—¿A ese pandillero?
—Ellos me dan mejores resultados que ustedes. Además, son temidos en este lugar.
—Lo haré, pero no te garantizo nada.
—Zetsu, lo mejor del grupo de Danzõ es que siempre están dispuestos a trabajar conmigo.
—Ok, lo intentaré.
Luego de esta conversación, Zetsu contactó al líder de la pandilla. A raíz de la propuesta y posterior aceptación, vuelven a convocar a Sai para capturar a su nueva víctima.
—Escuchame blanquito, mañana iremos a la periferia a buscar a ese zoquete. Dan una buena paga si lo matamos antes que ellos, así que fíjense qué quieren hacer-exclamó el líder.
Danzõ es la cabeza de la banda pandillera de Suna. Tiene aproximadamente 60 años y se lo puede caracterizar por su carácter extraño. Es frío, inescrupuloso y muy receloso.
Su mano derecha resulta ser el contacto de confianza de Sai, su hermano Shin.
Su rol dentro del grupo es la de reclutar nuevos miembros dispuestos a mancharse las manos si fuera posible.
Él no tiene idea acerca de su verdadero empleo, lo único que sabía era que trabajaba de cadete para un empresario.
—Sai, Danzõ nos ordenó perseguir a este sujeto—me cedió una fotografía.
—¿Qué es lo que sucedió con él?
—Sabe demasiado. No quisieron darme detalles pero me dijeron que si podemos matarlo, mejor.
—¿Tan así?
—Si. Así que andá preparándote.
El joven se retiró, dejando a su hermano desconcertado. Si bien había presenciado muchos actos oscuros, no se sentía preparado para quitarle la vida a un inocente.
Pov. Shikamaru
Luego de ese encuentro apasionado, no vi a Temari por algunos días.
A pesar de que podía seguir sus movimientos en la computadora, no se encontraba en su departamento, dificultando, de algún modo, mi trabajo.
Luego del mensaje de Tayuya, fui a verla.
FLASHBACK
Conduje hasta su casa. Mufé. Sabía perfectamente que lo que debiera decirme, no sería nada bueno.
Bajé del vehículo y toqué timbre.
Ella abrió su puerta y me recibió con una sonrisa burlona y tétrica a la vez.
—Shikamaru, mi vida. Pasá... —se hizo a un lado y di sólo tres pasos hacia su sala.
—¿Qué querés?—encaré.
—¡Qué frialdad! Yo que supuse que me extrañabas y que querrías besarme...
—No seas irónica, Tayuya. Ambos sabemos perfectamente que lo nuestro no terminó bien.
—Lo tengo muy presente. Pero sabés, estuve pensándolo mucho y quiero hacer las pases.
—¿De qué se trata?
Me tomó de la mano y me llevó hasta el comedor.
—Ya que estás aquí, sería muy descortés de tu parte si no me aceptaras un café.
—Hum... sólo uno—me senté y observaba cuando servía la infusión.
—Shika, sé que me fui mal aquella vez y... bueno, sólo quería que habláramos del tema.
—No entiendo tu repentino interés—di un buen sorbo y apoyé nuevamente la taza, mirándola fijamente.
—Quiero recuperar nuestra relación, es decir, desearía volver a compartir noches a tu lado. No puedo negar que la pasaba muy bien y sería una verdadera lástima perderte por una tontería.
Estaba seguro de que algo tramaba detrás de sus bonitas palabras. Nada de esto cuadraba..
—Yo también la pasaba bien pero... —acabé mi café y continué-creo que es momento de soltar algunas cosas. Tanto vos como Kin estaban conscientes del tipo de relación que llevamos y me daba mucha comodidad poder tenerlas las veces que yo quisiera. Lo he pensado fríamente y no volveré a tener relaciones sexuales con vos, Tayuya. Espero que lo comprendas...
—¿Eso quiere decir que... ? Me estás abandonando, Shika—las lágrimas comenzaron a correr por sus mejillas.
—Tomalo como mejor te plazca . Ya he tomado tu café y coloqué mi propuesta sobre tu mesa. Sinceramente me importa muy poco si la tomás o la dejás—me levanté y caminé en dirección a la salida.
—Esto no quedará así, Nara—esas fueron sus últimas palabras.
Como un idiota caí en su trampa. Kin me lo había advertido pero quise correr el riesgo...
Mi cuerpo dejó de responder en ese momento y todo se tornó oscuro.
¿Qué carajo pasó?
FIN DEL FLASHBACK
No recuerdo ni cómo volví a mi casa.
Es como... a ver, como si fuera una horrible pesadilla.
A veces dudo de la veracidad del hecho pero puedo asegurar de que sí sucedió. Mi cuerpo posee marcas. Sí, de esas que nacen de una noche de pasión.
Toda el área abdominal y mi cuello estaba con
¡Maldita Tayuya! ¿Cuál será su cometido?
Pov. Temari
Tomé la decisión más arriesgada de mi vida.
Después de recibir un sobre anónimo, en el cual me daban detalles de una supuesta doble vida de Obito, me empujó para salir a buscar mi venganza.
Está claro que cuando recordé con quién me había acostado la noche de la fiesta de cumpleaños de Tsunade Senju, me sentí fatal. Pero ahora, con pleno conocimiento de su descarada vida, pude salir y enfrentar mi realidad.
Me costó encarar la situación, pero estaba segura de que no sería rechazada. Eso era un punto a favor.
Ahora, sé que puedo tenerlo comiendo de mi mano.
Pese a mi fría y distante reacción, me gustó demasiado. Comencé a verlo a detalle y me parece un hombre bastante interesante...
Desde el primer momento que nos conocimos, él se siente atraído por mí.
Si bien, es probable que sea el típico mujeriego, no le vendría mal un poco de caldo de su propia sopa.
He notado cómo las mujeres vienen a buscarlo a su departamento y no lo niego, es guapo y seductor.
Después de nuestro revolcón, recibí un mensaje de Obito invitándome a Suna para mostrarme el avance del shopping.
Me pareció la oportunidad perfecta para poder zafarme de Shikamaru y no verlo por unos cuántos días.
Envió a uno de sus choferes por mí y me instalé en una habitación del hotel más cercano al terreno.
Cuando me reencontré con Obito, él seguía hablándome y besándome como si nada hubiese sucedido.
Recordaba cada párrafo de esa carta:
Esta fotografía es para mostrarte la realidad de tu pareja.
Obito Uchiha aparece allí con una joven llamada Rin Nohara, quién hace no poco tiempo, contrajo matrimonio con él.
Hasta hace semanas, ella se encontraba esperando su primer hijo.
En un hecho confuso, fue asesinada.
No es para invadir tu privacidad pero quiero que sepas que ésta es una de las facetas de Obito o, mejor conocido por Rin, Tobi.
Si deseás más detalles, en algunas semanas te enviaré información...
Fue duro imaginar la situación.
Jamás hubiera imaginado que fuera tan caradura de llevar una vida tranquila, sabiendo que hay una mujer en otro lugar, esperándolo con un plato de comida caliente.
Lo peor fue saber cómo terminó..
¿Qué fue lo que sucedió? ¿Por qué la mataron?
Estuve pensando demasiado si enfrentaba a Obito o me llamaba a silencio.
Opté por la segunda y continué como si nada hubiera pasado...
Nos encontrábamos tras una valla que separaba la obra de nosotros. Los detalles eran mínimos así que el día de la inauguración estaba acercándose.
—Temari—captó mi atención—. Este será mi mejor regalo. Cualquier mujer estaría dichosa de estar en tu lugar y, por eso, te premiaré por tu lealtad.
—No era necesario tanto, Obito. Supongo que si yo no estuviera a tu lado, tendrías un desfile de muchachas dispuestas a todo por vos.
—Eso no lo refuto—me miró fijamente—. Sólo que ninguna será tan fiel y leal como vos. Además, ellas sólo estarían conmigo por mi dinero y los lujos que pudiera darles.
—Obito... —era momento de intentar meter el dedo en la llaga.
—¿Qué sucede?
—¿Te hubiera gustado ser padre?-su rostro gentil y amable, se transformó en uno completamente siniestro.
—Ni siquiera he imaginado una vida con niños. No estoy seguro de querer tener hijos—desvió su mirada.
—¿Por qué?
—Mi vida y mi trabajo no me permiten que pueda disfrutarlos. Además, sería peligroso para ellos. Prefiero seguir así—Volvió a verme de frente—. ¿Y vos?
—Estaría en la misma posición—traté de cerrar el tema.
Su respuesta me dejó algo desconcertada. La joven con la que él se había casado, estaba embarazada.
¿Acaso es posible que la hayan matado porque tenía algún tipo de relación con él? ¿O... ? No, no podría siquiera imaginarlo.
Pov. Shikamaru
Pasó una semana desde que Temari se fue de su departamento.
Estaba harto de esperar a que volviera y el aburrimiento era inmenso.
Tomé un ligero baño mientras pensaba qué podría hacer.
Había muchos lugares para visitar y conocer gente nueva.
Una vez que estaba listo, apagué el monitor y las luces. Cerré con llave y caminé lentamente hacia el ascensor.
Apreté el botón y me dispuse a esperar.
Cuando abrieron las puertas, alcé mi mirada.
Allí estaba. Con su típica mirada soberbia y altanera que tanto me atrae.
—Shikamaru. ¡Qué sorpresa!—respondió con nerviosismo.
—Hola Temari—No sabía qué decirle.
—¿Te vas?
—Pues, si. Estoy algo aburrido así que iré a ver qué puedo hacer.
Di dos pasos hacia delante y remató.
—Yo puedo hacer que te diviertas conmigo—volteé a verla y estaba pegada a mí.
—¿A qué te referís?
—Si sos un gatito curioso, te veré en mi departamento a las 22hs.
Miré la hora en mi celular. Eran las 20hs.
—¿Y que tal si... voy en este momento?—la arrinconé contra la botonera.
—Jeje. Veo que comprendiste mi juego... —enarcó una ceja.
Su mano rozaba mi entrepierna. Me acerqué a su frente y compartíamos nuestros alientos cálidos.
Quería dominarme. De hecho, casi que me tenía domado. Pero era hora que tomara las riendas.
La besé desaforadamente. Ella sobaba mi miembro, intentando bajar la cremallera.
Para no quedarme atrás, pasé ni mano por debajo de su minifalda, que estaba un poco más corto que la primera vez que la vi.
Hice a un lado sus bragas y toqué el cielo...
Entre jadeos y movimientos rápidos, introduje mis dedos índice y medio en su cavidad. Estaba tan caliente y húmedo...
Con un vaivén suave y luego más intenso, busqué que enloqueciera de placer.
Se retorcía, jadeaba, sudaba y me apretaba los antebrazos.
Me mordí mi labio inferior, realmente era excitante.
Todo iba de maravilla hasta que comenzó a gemir y el ruido de la puerta de uno de los departamentos, hizo que culmináramos nuestro encuentro.
Era un anciano que vivía al lado de Temari. Fingimos hablar de cualquier tema.
—Buenas noches muchachitos—saludó amablemente mientras subía al ascensor.
—Buenas noches—respondimos al unísono.
Al cerrarse las puertas, nos miramos y reímos.
—Estuvo cerca..
—Si. Bien... creo que eso fue todo.
—Shikamaru... ¿Qué pensás de lo que te propuse?—aún estaba agitada.
—Pienso que podría ser en otra ocasión... —esta vez, tomé las escaleras—. Pero, ¿Sabés una cosa?
—¿Qué?
—Estoy seguro que cuando vuelva a caer entre tus piernas, estarás tan caliente como ahora-guiñé.
Se ruborizó y se retiró.
Esta vez, gané la partida. Me jugué la torre pero le quité a su reina. Estoy cerca del jaque mate...
