Declaración: Los personajes no me pertenecen, y la trama le pertenece a Quinn Loftis.
Capítulo 15: Vegeta XV
Pan se apresuró hacia adelante, empujando a Vegeta fuera del camino. Puso las manos en el pecho de Bulma y cerro sus ojos. Ella empujo con todo su poder, mirando mágicamente al cuerpo frágil de su amiga. Pan jadeo, los pulmones de Bulma se encontraban llenos de fluido. Se estaba ahogando en su propia sangre. Pan no sabía cómo lo hizo, no lo entendía, pero agradeció a todos los seres por el poder que fluyo a través de ella. La sangre en los pulmones de Bulma estaba siendo absorbida en su cuerpo, vaciándose poco a poco hasta que no quedo nada. Pan retiro sus manos y abrió sus ojos. Bulma aún no respiraba.
Pan puso su oído en su pecho, sin latidos. Se volvió hacia Trunks.
-Colócala en el suelo, ahora. Necesito hacerle RCP* y no puedo hacerlo en una superficie blanda.
Trunks obedeció, ignorando los gruñidos de Vegeta, que estaba siendo contenido por Bulla.
Pan inclino la cabeza de Bulma hacia atrás como había aprendido en su clase de salud y pellizco su nariz. Estiro su barbilla hacia abajo abriendo su boca y luego coloco su boca sobre la de ella. Ella dio dos respiraciones cortas, viendo cómo se levantaba el pecho de Bulma. Luego puso las manos debajo de su diafragma y comenzó las compresiones. Pan apenas podía ver a través del borrón que sus lágrimas causaban. Continuo alternando las respiraciones con las compresiones en su pecho, cada vez más desesperaba mientras pasaba el tiempo. Bulma seguía inconsciente.
Vegeta finalmente se liberó de Bulla y aterrizo con un golpe duro en sus rodillas junto a Bulma. Se inclinó hacia abajo, y cuando Pan termino la cuarta ronda de compresiones fue el quien puso su boca sobre la de ella y respiro el aire de vida dentro de ella. Pan vio que sus ojos ya no estaban brillando y se dio cuenta que Vegeta, el hombre, había superado al lobo. Continuo las compresiones en el pecho y escucho como Vegeta susurro al oído de Bulma.
-No morirás, Bulma. No lo permitiré- el beso tan suavemente sus mejillas, sus ojos, su nariz, y luego sus mejillas- Quiero la oportunidad de amarte. Nena, no me la quites dándote por vencida.
Vegeta utilizo el nombre cariñoso que había utilizado en los mensajes de texto que compartió con Bulma antes de la maldición. Después de sentir cuan fuertemente sentía su lobo por esta mujer, no había duda en su mente de que era su compañera. Se rehusaba a perderla.
Pero ella aun no respiraba. Vegeta respiro por ella otra vez y las lágrimas de sus ojos cayeron sobre su rostro. La sangre cubría sus labios.
Vegeta miro a la Fae, que estaba parada con calma a pesar de la preocupación que llenaba sus ojos.
-¿Qué hago? No voy a perderla.
-Dale tu sangre. Si eres su compañero, tu sangre le dará fuerzas a su cuerpo.
Sin vacilar, los caninos de Vegeta se alargaron y sus ojos brillaron. Rasgo su muñeca, mordiendo con fuerza hasta que la sangre fluyo libremente. Después coloco una mano debajo de su cuello y levantándola suavemente, apretó su muñeca en su boca. Pan comenzó a frotar su garganta para conseguir que bajara.
Cuando Vegeta alejo su muñeca, la habitación se encontró completamente en silencio mientras todos contenían sus respiraciones, esperando.
Pan sentía que su corazón iba a saltar fuera de su pecho mientras miraba fijamente a su mejor amiga. Respira.
Vegeta presiono su frente contra la de Vegeta y cerro sus ojos. Las lágrimas no dejaban de caer y su corazón se sentía como si estuviera siendo desgarrado por la mitad.
-Regresa a mí, Bulma. No puedo perderte. Me niego a perderte, maldita sea. Vivirás- lo último fue un gruñido.
De repente, ella jadeo y el aire lleno sus pulmones vacíos. Sus ojos se abrieron. Vegeta miro asombrado.
-¿Bulma?- Vegeta aparto el cabello de su cara y beso su frente.
-No te acuerdas de mí, sin embargo sigues siendo tan jodidamente mandón- las palabras de Vegeta fueron un susurro ronco, pero todos la oyeron.
Pan se encontró temblando se alivió y la adrenalina comenzó a superarla. Trunks se agacho junto a ella y la tomo en sus brazos. Ella hundió su cara en su pecho y lloro.
Bulla le pidió a Vados sabanas limpias para la cama y toallas para limpiar a Bulma. Mientras ella y Vegeta colocaban a Bulma en la cama, ella lo miro.
-Deja que Pan y yo la limpiemos. Cuidaremos bien de ella.
Vegeta sacudió su cabeza con un gruñido.
-Cuidare de ella.
-Vegeta, no estas acoplado con ella todavía.
-Ella es mi compañera. Cuidare de ella. No discutas conmigo, mujer, soy tu Beta y me obedecerás.
Bulla se encontró un poco sorprendida por su declaración ya que estaba hablando con Vegeta y no con su lobo.
-Bulla, está bien- dijo Pan mientras comenzaba a secar sus lágrimas- Bul no es modesta. No se molestaría si Vegeta la ve- levanto su vista hacia el- ¿quieres que me quede contigo?
Vegeta negó con la cabeza.
-No, quiero estar con mi compañera a solas. Ella me necesita. Puedo no recordarla, pero siento algo, como si mi alma estuviera siendo tejida de nuevo. Creo que darle mi sangre ayudo.
-Vegeta, Bardock cree que con el fin de salvar a Bul necesitas llevar a cabo los Ritos de Sangre- Pan espero su respuesta y se sorprendió cuando finalmente respondió.
-Hare cualquier cosa por ella, pero ella tiene que morderme para que se lleven a cabo los Ritos de Sangre. Beber mi sangre no es suficiente.
-Tal vez si continuas dándole tu sangre ella conseguirá la fuerza suficiente para permanecer consciente- dijo Pan en un tono esperanzador.
Trunks aparto suavemente el cabello de Pan fuera de su cara y le sonrió cuando ella se inclinó ante su toque.
-Eres increíble- susurro.
Ella lo miro, confundida.
-¿Por qué lo dices?
-Porque te niegas a pensar lo peor, y solo piensas en las posibilidades que darán un resultado positivo.
Pan se sonrojo.
-Bul es una luchadora. Estaría cabreada si ella creyera que yo pensé que no podía hacerlo.
…
Vegeta se cernió sobre Bulma. Seguía inmóvil aun, pero seguía moviéndose respirando. Pan le había traído varias toallas y una manta grande para poner sobre ella. También le trajo un recipiente grande con agua caliente en él, y paños para limpiar a su compañera. Se inclinó para besar a Bulma.
-Seré tan amable como pueda, amor- susurro mientras mojaba la toalla en el agua caliente. Después de exprimir el exceso, empezó a limpiar suavemente su rostro, quitando cualquier rastro de sangre. Luego le limpio sus brazos y manos, y las seco. Todo el tiempo, Vegeta hablo con ella. Le dijo sobre la vida que recordaba y como no recordaba las cosas buenas. Todo el tiempo, protegió su modestia, manteniendo la manta sobre ella tanto como pudo.
Cuando por fin le quito la camisa, su respiración se sintió como si hubiera recibido un puñetazo en sus pulmones y cayo de rodillas ente la vista.
La puerta se abrió de golpe ante el sonido de las rodillas de Vegeta golpeando el suelo. Su cabeza se levantó inmediatamente, y de manera simultánea cubrió a Bulma con la manta. Sus ojos brillaban mientras le gruñía al intruso.
-¡FUERA!
Pan palideció y después de ver que Bulma aun respiraba, cerró la puerta.
Vegeta retiro suavemente la sabana de nuevo y no pudo evitar que su mano se elevara y sus dedos trazaran las marcas que corrían a lo largo de su costado derecho por debajo de su brazo bajando a la cintura de sus pantalones de chándal que llevaba. Marcas que eran idénticas a las suyas. Ante ese pensamiento, su cabeza se sacudió y rápidamente recubrió a Bulma. Se puso de pie y camino al baño adjunto a la habitación. Se sacó la camisa por la cabeza y se miró en el espejo.
Los ojos de Vegeta vieron con asombro como sus marcas cambiaban ante sus propios ojos. Las marcas que cubrían el lado derecho de su espada y hombro ahora comenzaba a moverse como una enredadera por el lado derecho de su cuello y bajando por su brazo a la muñeca. Varios momentos después de que el movimiento como enredadera se hubiera detenido, Vegeta siguió mirando. tal vez no recordaba a Bulma, pero su cuerpo lo hacía, su alma sabía que ella era suya.
Volvió a colocarse la camisa y termino de limpiar a su compañera y conseguir que estuviera cómoda.
Mientras la cubría con una manta luego de haberla vestido con la ropa limpia que Vados le había traído, observo su pecho subir y bajar, teniendo consuelo ante la vista. Se trasladó al otro lado de la cama y se acostó, cuidando se no sacudirla. Se apoyó en su codo, la cabeza apoyada en su mano, y se quedó mirando su hermoso rostro. Todavía se encontraba muy pálida, pero para su alivio se veía mejor que cuando Trunks la había traído a través del bosque.
Hubo un suave golpe en la puerta. Sin volverse para ver quién era, dijo:
-Adelante.
Pan asomo su cabeza por la puerta.
-¿Están ambos bien?
-Está respirando, limpia, y conmigo. Por ahora, eso tendrá que ser suficiente.
Pan dio un paso lo suficientemente lejos en la habitación como para que pudiera cerrar la puerta detrás de ella.
-Vegeta- comenzó, luego hizo una pausa, tratando de ordenar sus pensamientos. El todavía no apartaba su rostro de Bulma- ¿Te acuerdas de ella completamente?
-Mi lobo la reconoce, conoce su olor. Pero si me estas preguntando que si tengo recuerdos de ella y yo juntos, la respuesta sigue siendo no.
-¿Estás dispuesto a hacer los Ritos de Sangre con ella?- esa pregunta consiguió que se diera la vuelta y mirara a Pan.
Se sentó en el borde de la cama, pero dejo su mano izquierda apoyada suavemente sobre la pierna de Bulma.
-Toma asiento, sanadora. Tenemos que hablar- Vegeta señalo la silla frente a él.
Cuando Pan estaba sentada, con las manos cruzadas sobre su regazo, Vegeta encontró sus negros ojos con los suyos propios. Inhalo hondo y exhalo antes de hablar.
-No voy a hacer los Ritos de Sangre sin que esté plenamente consciente y tome la decisión ella misma.
-¿Ni siquiera para salvar su vida?- pregunto Pan calmadamente, sin ninguna acusación en su voz.
-Los Ritos de Sangre son sangrados, e intensos. No puedo tomar esa decisión por ella. Además, puede que no desee completar el vínculo mientras no me acuerdo de ella. ¿Quién querría ser acoplado a alguien que no te reconoce?
-Pero la recordaras una vez que el vínculo este hecho- imploro Pan.
-¿Lo dice quién? ¿La Fae? Ella no es de la manada, no sabe de nuestras costumbres, nuestra magia- gruño Vegeta.
-Por lo menos piensa en ello. No tomes decisiones apresuradas, mientras tus emociones están tan caóticas- Pan se puso de pie y salió de la habitación.
Vegeta una vez más se giró y se colocó junto a Bulma. Cerró sus ojos y respiro profundamente para conseguir poner sus emociones bajo control. Mientras yacía allí, una canción seguía rondando por su mente y no podía creer lo bien que se ajustaba a su situación. Coloco una mano sobre el estómago de ella y se acercó un poco más. Con una voz que era sorprendentemente hermosa e inquietante, Vegeta comenzó a cantar a su compañera:
Cuando pierdo mi camino y me olvido de mi nombre, recuérdame quien soy.
En el espejo todo lo que veo es quien no quiero ser, recuérdame quien soy.
En los lugares más solitarios, donde no pueda recordar que es la gracia,
Dime una vez más quien soy para ti, quien soy para ti.
Dime para que no se me olvide quien soy para ti, que te pertenezco a ti. A ti.
Cuando mi corazón esta como un piedra y estoy corriendo muy lejos de cara, recuérdame quien soy.
Si yo soy tu amado, ¿puedes ayudarme a creerlo?
Dime una vez más quien soy para ti, quien soy para ti.
Dime, para que no se me olvide quien soy para ti, que te pertenezco a ti. A ti.
Soy la persona que amas, soy la persona que amas, eso será suficiente, soy la persona que amas.
Dime una vez más quien soy para ti, quien soy para ti.
Dime, para que no se me olvide quien soy para ti, que te pertenezco a ti.
El corazón de Vegeta dolía mientras cantaba las palabras que eran más ciertas de lo que quería admitir. Necesitaba a Bulma. La necesitaba para recordarla, para que lo ayudara a ver lo que estaba oculto en su interior. Necesitaba que ella lo amara, lo amara hasta que regresara a ella. No se iria de su lado hasta que ella lo hiciera, hasta que ella lo hiciera, hasta que el la mirara en sus ojos y viera todo de ella, supiera todo de ella.
*RCP: Reanimación Cardio Pulmonar.
