Jugando a dos bandos

Planeta Temkari. Cuenta Regresiva.

Como cada tarde, luego de entrenar. El saiyajin se dirigió donde Li-Ka. Tenía muchas cosas que averiguar con respecto a esa extraña mujer. Le intrigaba en sobremanera que se hubiese mantenido con vida por tanto tiempo, a pesar de vivir precisamente en uno de los planetas gobernados por Freezer.

Descendió en el lugar de siempre y allí estaba ella, almorzando como cada día en medio de un claro de un pequeño plantío.

-Creí que ya no vendría…

-Hmn… No tenía pensado hacerlo, pero hay muchas cosas que aun desconozco con respecto a tu vida…

La mujer se llevó otro trozo enorme de fruta a su boca y le dijo

- Em… ¿Tiene hambre? Porque aún me queda mucha comida…

Vegeta arrugó su nariz un poco al verla hablar con la boca llena, pero enseguida le dijo, dándole la espalda un momento

-No. Gracias.

La muchacha apuró su bocado y luego de limpiarse la boca le dijo

- ¿Vienes a besarte nuevamente conmigo?

Vegeta volteó a verla y le respondió molesto

- ¡No! Solo vengo a visitarte porque quiero información.

- ¡Que mal! Eso de besarse es divertido…

Vegeta rodó sus ojos y se aproximó hasta ella, mirándola hacia abajo

-Mejor dime ¿Recuerdas algo de nuestro planeta?

-Te lo diré, pero primero deberás besarme – le respondió ella, estirando sus labios.

Vegeta volvió a arrugar su nariz en desaprobación y asco. Ya había comprobado que no sentía ni la más mínima atracción hacia esa saiyajin y ella insistía con que la besara cada vez que la interrogaba.

-Argg… Está bien – le respondió algo sonrojado, para luego decirle molesto – ¡Pero ni se te ocurra colgarte nuevamente de mi cuello!

-Sí – asintió ella, poniéndose de pie al instante.

Vegeta la sujetó de por los hombros, más que nada para poder alejarla después, y con algo de aprehensión presionó sus labios contra los de la muchacha por unos segundos, cerrando sus ojos para evitar verla.

Li-Ka se abrazó a él con fuerza, presionando aun con más fuerza, pero de inmediato el saiyajin la apartó

- ¡Te dije que no hicieras eso!

- Lo lamento, Vegeta… Pero es que es algo tan… acostumbroso.

- ¿Acostumbroso? – preguntó algo descolocado para enseguida agregar furioso - ¡Esa maldita palabra no existe!

- ¿No? – preguntó ella, no muy segura.

-No - se cruzó de brazos y le recordó - ¡Ahora responde a mi pregunta!

-Bueno… ¿Cuál era tu pregunta?

- ¿Qué es lo que recuerdas de Vegetasei?

- ¿Vegetasei?

- Si. ¡Ese es el nombre de nuestro planeta natal!

La muchacha se llevó sus manos a la espalda y miró hacia arriba un momento, para luego decirle

- No recuerdo nada.

- ¿Nada? – preguntó incrédulo.

- Así es… Solo recuerdo a mis padres adoptivos…

Vegeta sintió el deseo de asesinarla en ese mismo instante, pero se contuvo. Aun tenía en mente continuar con su linaje.

- Argg… Solo me tendiste una maldita trampa… ¡Si vuelves a hacerlo no cuentes con que perdone tu miserable vida!

- ¡No me hagas daño! – gritó ella, retrocediendo un poco, poniendo sus brazos frente a ella a modo defensivo - Si no recuerdo nada no es mi culpa. Es solo que llegue muy pequeña a mi planeta adoptivo.

- No planeo asesinarte en el corto plazo… A menos que continúes comportándote de esa forma tan humillante para alguien de nuestra raza – Cerró sus ojos y le preguntó – Mejor dime ¿Cómo fue que sobreviviste?

- ¿Sobrevivir?

El saiyajin le dio una fría mirada.

-Ah, se refiere a que nadie me mato en este tiempo ¿verdad? – le consultó ella, comenzando de inmediato con su enumeración mientras contaba con sus dedos - Este… Luego de dejar mi planeta me disfracé para pasar desapercibida y trabajé como cocinera, como mucama, como recolectora de gemas y cuando reuní el dinero necesario me instalé con mi tienda de pieles aquí…

- ¿Trabajaste de todas esas cosas y nunca nadie se dio cuenta de que eras saiyajin?

- ¡Ya se lo dije! Me disfrazaba y nadie me reconocía… - enseguida agregó con altanería – Soy muy buena disfrazándome y ocultándome.

Vegeta lo meditó un momento y le dijo

-Comprendo… Entonces no tiene ningún sentido que venga tan a menudo a visitarte. De todos modos, no recuerdas ni mierda de tu infancia y eso no me ayuda en nada…

- ¡¿Qué?! – exclamó Li-Ka, bastante confundida - ¿No volverás a visitarme?

Vegeta se dirigió a la puerta y le respondió, con un tono molesto.

-Solucionaré ciertos asuntos y luego de eso volveremos a encontrarnos. Te sugiero que no comentes de esto con nadie…

Y diciendo esto la dejó sola. Le había asegurado a Bulma de que volvería a diario a la nave, estaba seguro de que, de no hacerlo, seguramente ella comenzaría a sospechar y eso era lo que menos deseaba en este momento, ya que aún no tenía claro como haría para conservarla cuando decidiera hacer oficial lo de la continuidad de su linaje.

Fin.