Hola! Regresé y lamento la demora. Mi computador murió y en medio de la cuarentena me costó mucho encontrar alguien confiable que me lo arreglara.

Este capítulo es corto pero el siguiente ya está en progreso y trataré de subirlo lo más pronto que pueda.

Gracias por su paciencia y por leer esta historia.


CAPÍTULO 17

É isso aí!

Os passos vão pelas ruas

Ninguém reparou na lua

A vida sempre continua

É isso aí- Ana Carolina & Seu Jorge

Bella abrió los ojos y se sintió un poco desorientada. No supo cuánto tiempo había dormido pero supuso que no había sido demasiado pues la luz del día entraba por el ventanal, derramándose por toda la habitación.

Vio la pequeña forma de Esme dormida a su lado y un cálido sentimiento se instaló en su pecho. De inmediato se puso de pie y fue al closet en busca de una sábana para cubrirla del frio en el ambiente. El invierno estaba a poco más de un mes de distancia, pero los otoños no era una estación considerablemente tibia mucho menos lo sería en Forks.

Después de abrigarla, se obligó a salir en silencio para no despertarla y con los zapatos en la mano hizo su camino hacia las escaleras. Sonrió cuando al llegar abajo encontró a Carlisle sentado en la sala con un libro en la mano pero viéndola a ella.

-No pensabas irte sin despedirte de mí, ¿o sí?- interrogó

-No sabía si estabas descansando también y no te quería importunar.

-Imposible. Nunca podrías ser inoportuna. Guíate por la premisa: "Si está vivo, quiere verme".

Ella le sonrió conmovida y caminó hacia él, para luego dejarse caer a su lado en el sofá. – Bien, entonces te haré un poco de compañía-

Carlisle asintió- Eso está mucho mejor, es lo que todo viejo padre quiere-

Bella se rio y le rodó los ojos - ¿Qué es lo que mi muy viejo padre lee?

-Una compilación de los cuentos de Tolstoi- respondió mostrándole la portada

-Siempre has tenido una fijación por el realismo ruso-

-No te oí quejarte cuando te introduje a Dostoievski- replicó falsamente ofendido

-¡Oye! No me quejo, sólo señalo algo evidente-

-Bueno, que puedo decir, pienso que los novelistas americanos podrían aprender una cosa o dos de nuestros amigos de la lejana y cruda Rusia-

- ¿Cómo el comunismo y enjuagarse los dientes con vodka?- bromeó

Carlisle soltó una ligera carcajada y negó- Como te extrañé pequeña bribona- se puso de pie cerrando el libro, lo puso en la mesa y le tendió la mano- Ven, vamos a cocinar algo como en los viejos tiempos-

-Bien-acordó ella felizmente mientras tomaba su mano y se dejaba guiar a la cocina.

Ninguno de los dos tenía habilidades culinarias que superara las básicas, pero aun así se las arreglaron para hacer un menú decente que consistía en unas pastas a la carbonara y pan de ajo. Estaban bastante orgullosos de su resultado y lo estuvieron más aun cuando una recién levantada Esme les alabó su iniciativa.

Comieron y mantuvieron agradable conversación donde la risa no escaseó. Para cuando terminaron, Esme insistió en levantar la mesa y entre los tres organizaron el desastre que era la cocina hasta que estuvo reluciente de nuevo.

-Fue un verdadero placer pasar este tiempo con ustedes, pero pronto va a atardecer y viajo mañana de vuelta a New York- se disculpó Bella viendo el reloj en su muñeca.

-Está bien- respondió Carlisle con su emblemática sonrisa tranquila- el placer fue todo nuestro-

Esme se acercó a ella y la bañó en besos y mismos -Te extrañaré tanto mi pequeña bebé-

Bella rio- Tengo veintiséis ¿lo sabías, verdad?-

-¡Isabella!- la reprendió- siempre serás nuestra pequeña, no importa que tan grande y exitosa seas-

-Puedo decir que secundo esa afirmación- declaró Carlisle envolviéndolas a amabas en sus brazos.

-Anotado- dijo sintiéndose amada y cuidada- Pero ahora de verdad tengo que irme-

Cuando finalmente fue liberada, caminó hasta la salida donde Emmett y Rose habían dejado el auto. Se subió y se puso en marcha, mirando la figura de sus padres de crianza hacerse más pequeñas en el retrovisor.

.

-¿De regreso en Kansas, Dorothy?*- dijo de forma burlona Jasper tan pronto la vio cruzar la puerta.

-Calla Withlock- replicó

Él sonrió maliciosamente- Bien, pero antes dime que te tuvo tan ocupada. No te vimos regresar anoche-

Bella sintió su sonrojo avanzar desde la raíz del pelo hasta su cara- Es porque no regresé, ¿contento?-

El rubio rio complacido -Bastante, si-

Ella lo fulminó con la mirada fingiendo estar enojada- Eres muy molesto, ¿lo sabias?-

Él sonrió aún más como si le hubiera dado un cumplido.- Así me quieres-

Bella solo le levantó el dedo del medio y fue a la cocina por una vaso de agua.

Por supuesto que lo quería y eso era bastante extraño. En poco más de una semana, Jasper se las había arreglado para hacerse parte de la familia. Había algo en él, un extraño magnetismo que hacía que todos se sintieran cómodos a su alrededor. Como si fuera una fogata en un día extremadamente frío, todos se sentarían cerca y dejarían la calidez que emanada irradiarles.

Reneé prácticamente besaba el piso por el que caminaba, Charlie lo trataba como el hijo que nunca tuvo, veían juegos y compartían chistes de padres como si llevaran haciéndolo toda la vida y ella la siempre reservada y seria Isabella Swan, le contaba su vida y bromeaba como si fuera su confidente hermano mayor. No querer a Jasper era imposible.

-¿Dónde están todos?- preguntó al notar el silencio

-Tus padres se fueron a la terapia de duelo y Amy fue noqueada por el biberón- respondió- Así que estamos solos para que me cuentes que pasó con el señor simpatía-

-No le digas así. Tiene un nombre-

- ¿Lo tiene?- se burló- lo siento, solo puede recordar lo mucho que sonríe-

-No hay necesidad de ser sarcástico. Edward puede parecer un poco gruñón, pero no lo es-

Jasper le sonrió empático- ¿Sabes?, yo creo que se golpea internamente bastante. Tal vez si dejara de recriminarse tantas cosas todo el tiempo podría alivianarse un poco-

-Sé que lo hace. Se culpa de todo lo que pasó hace tantos años y estoy segura de que sigue responsabilizándose por la mayoría de las cosas, incluso sobre las que no decidió-

Jasper asintió interiorizando sus palabras- ¿Puedo confesarte algo?- preguntó imprevistamente serio

-Claro Jazz-

Tomó aire y trató de relajar su postura para lucir menos afectado de lo que de repente se le veía- He escuchado todas estas historias acerca de Alice y aún me cuesta relacionarla con la persona que conocí. Sé que te hizo mucho daño y aunque tu madre se responsabiliza de la mayor parte de eso, no puedo evitar sentirme enojado con esa chica tan cruel. Pensé que la conocía toda, creía que su alma era un prisma de cristal del que podía ver cada aspecto y ahora sólo estoy muy confundido-

Bella lo miró en su vulnerabilidad y no pudo evitar que sus ojos picaran con algunas lágrimas. – Tal vez si veías cada aspecto, ¿nunca viste culpa?-

Él pensó por un momento y luego asintió – Creo que sí, pero siempre la camuflaba pronto con alguna otra emoción más feliz y yo estaba tan fascinado que me maravillaba con lo que fuera que viera de ella. Supongo que fue un poco mi error también-

-No digas eso Jazz, no cometiste ningún error- le consoló- Alice sentía culpa porque estaba arrepentida de sus acciones. Las malas personas no sienten culpa, se regodean en el dolor que causan. Sé que cometió errores y causó dañó, pero la he perdonado, por fin he dejado el dolor ir y le doy la bienvenida a lo que amé de ella, a lo que me hizo feliz. No dejes que todas estas cosas que ella ya no era cuando la conociste, te hagan sentir que te equivocaste en amarla-

Jasper la miró y le dio una mirada afectuosa. -Tienes razón. Mary Alice también la tenía cuando me dijo que eras especial. Míster Simpatía no sabe lo malditamente afortunado que es-

Bella se sonrojó ante sus palabras y apuró el vaso de agua a su boca para ocultar lo mala que era recibiendo un cumplido.

-Entonces, ¿no me vas a contar?- presionó cambiando el tema- nos desviamos un poco pero necesito la información-

Ella levantó los hombros -Se marchó. Volverá en un año-

-¿Qué?- pregunto el rubio luciendo sorprendido- Pensé que todo eso de irlo a buscar era para evitar que se fuera-

-En parte lo era, pero también entendí que es lo necesario-

-Explícate-

-Es como lo que dije ahorita acerca de dejar ir lo malo en Alice y quedarme con lo bueno. Es más fácil para mí porque me marché, llevo años lidiando con ello y aunque aún tengo mucho por sanar, Edward no ha tenido el tiempo. Siempre estuvo en ese ciclo de mentiras y resentimiento, por lo que si queremos tener una oportunidad, debemos dejar el pasado que nos lastimó ir y no lo vamos a lograr si estamos juntos recordando constantemente en los días malos todo lo que pasó y abriéndonos entre nosotros la heridas-

Jasper asintió en entendimiento- Una vez más estás en lo correcto, pequeña lechuza sabia-

-Si, bueno. Apesta tener la razón-

-Anímate Bells. Todo saldrá bien, lo sé-

-De verdad espero que tengas razón-

-La tengo. Ahora vamos, tenemos un viaje por preparar-

Estuvo de acuerdo, así que subieron a preparar sus equipajes.

Mientras recogía sus pertenencias y las empacaba para nuevamente partir, Bella se dio cuenta de lo mucho que el panorama había cambiado en tampoco tiempo. Estaba triste por no poder ver a Edward por un año más, pero de alguna manera la emocionaba la idea de reconstruir una relación desde cimientos más fuertes y saludables. Quería pasar el resto de su vida con él, eso lo sabía pero también que ella no era la misma persona que se había enamorado de él hace tantos años y viceversa, eran adultos ahora y debían esta vez actuar como tal.

Sonrió al pensar en los momentos que compartió con él tan solo la noche anterior. Los besos, las caricias intimas, el pacer y el amor todo mezclado en un solo lugar y se permitió sentir esperanzada del futuro.

Terminó de armar su equipaje y fue en busca de Jasper para ayudarlo a empacar las cosas de la bebé.

Entró con cuidado a la habitación y su pequeña sobrina estaba despierta silenciosamente en la cuna, pero tan pronto notó que había alguien en la habitación emitió pequeños lamentos. Bella se apuró a alzarla y de inmediato volvió a ser la bebé tranquila y feliz que era. Enredó sus dedos en el cabello de su tía que caía delante de ella y parecía ser tan fascinante para ella.

Jasper entró en la habitación llamando la atención de su hija que inmediatamente perdió el interés en los misterios del cabello marrón y lloró por ser cargada por su rubio padre.

– Aún no estoy acostumbrada a que te prefiera sobre mí- exclamó cuando la dejó en los anhelantes brazos.

-Lo siento tía Bella, pero papi es mejor- se burló

-Calla jazz, la vas a espantar con esa boca gigantesca tuya-

El rio- Tus celos son refrescantes-

-Tan refrescantes como tus ganas de cambiar pañales- dijo dándose la vuelta y saliendo de la habitación mientras lo escuchaba llamarla por ayuda.

- ¡Lo siento papi, pero es lo que obtienes por ser mejor que tía Bella!- le gritó de regreso

Escuchó la estruendosa risa ahogada por la puerta y luego el inconfundible llanto del bebé. Ella le advirtió que la espantaría.


Espero sus comentarios :)

Marie McHale