Resumen: Diez años después, los antiguos problemas permanecen. Adrien siendo manipulado por su padre, Marinette esforzándose en su carrera, Luka sufriendo por sus errores del pasado y Kagami tratando de construir su futuro. Papillon aún sigue haciendo de las suyas.

Notas:

1) Los Personajes no me pertenecen, son propiedad de ZAG Heroes, y los créditos son de Thomas Astruc y su equipo.

2) Este fic está realizado sin fines de lucro, solo por diversión.

3) Puede contener Spoilers de lo que ha aparecido en la tercera temporada

BAS LES MASQUES

CAPÍTULO 21

Apartamento de la familia Lahiffe

Esa noche

Alya no podía creer lo que escuchó de su corresponsal en Londres. Al parecer el desfile de Gabriel en esa ciudad había sido un completo desastre cuando Adrien Agreste no apareció por ningún lado. Los organizadores intentaron sacar el evento a flote, pero la ausencia del joven modelo fue bastante notoria. No solo eso, sino que alguien había activado la alerta contra incendios poco después del inicio, y todo el lugar de eventos había sido rociado por el mecanismo contra incendios.

Sobra decir que todos los patrocinadores estaban furiosos y comenzaban a amenazar con demandar a Gabriel Agreste y su compañía por el fiasco que había sido el desfile.

-No puedo creer lo que pasó en Londres- dijo Alya boquiabierta, poniendo una mano en el abdomen y volviéndose a su esposo- ¿viste eso? Esta vez tu amigo sí que la hizo-

-No lo sé, tiene que haber una explicación- dijo Nino pensativo- sabes que Adrien siempre obedece a su padre. Ese monstruo lo tiene bien sujeto de su correa…-

Alya se encogió de hombros y tomó el teléfono. Seguramente Marinette tenía alguna idea de qué había pasado con Adrien esa tarde y porque no estaba en el sitio del desfile. Hizo la llamada pero el celular de Marinette estaba apagado. Alzó las cejas confundida.

-Esa chica no contesta…- dijo la pelirroja dejando el aparato sobre su panza y volviéndose hacia Nino, quien estaba marcándole a Adrien pero éste tampoco respondió el suyo.

-Supongo que deben estar juntos- dijo Alya encogiendo los hombros- ya nos enteraremos de los detalles después-

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Mansión Agreste

Al mismo tiempo

Un florero chocó contra la pared y se quebró, dejando caer los trozos de vidrio al suelo cuando Gabriel Agreste salió de la guarida de Papillon. No entendía qué era lo que había salido mal con su plan. ¡Había sido un plan perfecto! Pero no pudo akumatizar a Marinette, a pesar de que evidentemente tenía los suficientes sentimientos negativos estando sumida en esa desesperación que él mismo había provocado. Su akuma no llegó nunca a su objetivo y los sentimientos negativos de la mujer comenzaron a debilitarse, al punto que cuando decidió enviar un nuevo akuma, éstos ya no le servían.

No solo eso, sino que Adrien lo había desobedecido y había desaparecido del desfile justo antes de que comenzara. Y algún bueno para nada había activado el sistema contra incendios, arruinando el evento y todos los diseños. Los patrocinadores no dejaban de llamarlo furiosos exigiendo la devolución de su dinero.

Había tenido que enviar a Nathalie en helicóptero para que llegara lo más rápido posible a intentar salvar el show. No solo había sido una pérdida de tiempo y una vergüenza, sino que había perdido una fortuna tanto en el fiasco que había sido el show como en el helicóptero.

Nathalie acababa de llamarlo. Ni ella ni Lila pudieron encontrar a Adrien al terminar el fallido evento. Habían ido incluso a buscarlo a casa de los Graham de Vanily, pero Amèlie les había cerrado la puerta en la cara.

No entendía que fue lo que pasó. Lila Rossi le dijo que había llamado a Adrien para que comenzara el desfile y que la última vez que lo había visto era con Félix, quien lo estuvo acompañando durante los días anteriores y no le pareció nada extraño o sospechoso.

Gabriel gruñó.

"Adrien va a pagar por eso", pensó el hombre "voy a hacer su vida todavía más difícil. Y su amada Marinette es la que va a sufrir las consecuencias de esta insolencia"

Tomó el teléfono y frunció el entrecejo mientras que miraba la pantalla. ¡Realmente odiaba tener que llamar a esa persona, pero no tenía otra opción! Tenía que encontrar a Adrien de inmediato y volverlo a meter en línea antes de que se soltara de su correa.

Sonó dos veces antes de que contestaran.

-Gabriel, que milagro que te dignas a llamarme- dijo una voz femenina del otro lado de la línea.

-Amèlie- dijo Gabriel intentando mantener su voz en tono neutral a pesar del disgusto que le causaba escuchar a su cuñada- necesito tu ayuda. No sé donde está Adrien y lo vieron por última vez con tu hijo. Quiero saber dónde está-

-No tengo idea de dónde estén esos chicos, Gabriel. Félix y Adrien son hombres adultos y no me avisaron dónde iban a estar- le respondió su cuñada con voz dulce y burlona del otro lado de la línea- dejar ir, soltar… deberías intentarlo alguna vez-

-Necesito saber dónde está mi hijo después del desastre que causó en el desfile de hoy- dijo Gabriel ignorando lo que dijo su cuñada- ¿sabes dónde está?-

-Ya te dije que no tengo idea- canturreó Amèlie antes de colgar- fue un gusto hablar contigo, bye bye…-

Gabriel volvió a gruñir. Si Adrien estaba con Félix o si Amèlie sabía algo, esa molesta mujer no se lo diría. ¿En qué estaba pensando cuándo decidió preguntarle?

Solo quedaba una posibilidad, pero Gabriel estaba seguro de que Adrien jamás haría algo así. No, se lo había dicho a Marinette y estaba seguro de que su hijo no tenía las agallas de revelarse contra él.

Gabriel encendió su computadora y buscó el sitio del sistema de trenes de Francia. Hizo clic en el Startrain y vio la lista de pasajeros en las últimas veinticuatro horas. En primera clase había dos nombres conocidos: Félix Graham de Vanily y Adrien Agreste.

-¡Maldita sea!- gritó Gabriel furioso, lanzando otra estatua contra el suelo- ¿cómo pudo suceder esto?-

Encendió la televisión. Sabía que las noticias iban a ser una pesadilla.

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Habitación de Marinette

Al mismo tiempo

Marinette estaba ovillada en el regazo de Adrien, quien la abrazaba con cariño y la mecía como si fuera una niña pequeña. No dejaba de susurrar en su oído lo mucho que la amaba y que él la iba a ayudar a que todo mejorara.

-Todo está bien, ma bugginette- dijo Adrien poniendo un beso en su frente- no volveré a dejarte sola jamás-

La chica puso su cabeza en su hombro.

-Te extrañé, chaton. Fueron los peores días que he tenido en muchísimo tiempo-

-Lo sé, yo también te extrañé- dijo Adrien apretándola aún más. No podía borrar de su mente la imagen de Marinette sollozando por lo que su padre le había hecho, a punto de ser akumatizada, y se prometió en silencio que jamás dejaría que volviera a suceder eso.

Tikki y Plagg los miraron desde la parte alta del librero. El kwami estaba furioso y se habría ido a cataclismar a Gabriel Agreste si su Sucrette no lo hubiera detenido.

-Vamos a arreglar las cosas- dijo Adrien volviendo a besarla- todo estará bien. Te ayudaré a que pongas tu propia casa de diseño. Te volverás más famosa que él… y yo modelaré solo para ti-

Marinette rió y se limpió los ojos con el dorso de su mano.

-No bromees, chaton. No puedes…-

-Por supuesto que no bromeo, ma lady. Te lo demostraré- dijo Adrien tomando su teléfono celular. Marcó el número de su padre en altavoz- salut…-

-¿Adrien? Espero que sepas que estoy muy disgustado contigo. Va a haber consecuencias. ¡Dejaste el desfile y…!-

Marinette tembló levemente al escuchar la voz de Gabriel Agreste por el altavoz. Adrien frunció el entrecejo al ver la reacción d ella, dándose cuenta de su error, pero ya era demasiado tarde para arrepentirse y tenía algo importante que hacer.

-No tienes nada que decirme- lo interrumpió Adrien- solo te llamo para avisarte que renuncio…-

-¿Qué?-

-…que voy a dedicarme a estudiar lo que siempre quise y me prohibiste. Y voy a tomar un trabajo de medio tiempo para mantenerme mientras tanto…-

-¡No te atrevas a desobedecerme, Adrien! Ya me dejaste en ridículo en Londres y…-

-Tendrás mi renuncia mañana a primera hora en tu escritorio. No tengo nada más que decir. Au revoir- añadió antes de colgar.

Marinette miró perpleja mientras que Adrien apagaba el teléfono que había vuelto a sonar con una llamada de su padre. El chico rubio dejó el teléfono a un lado y volvió a abrazarla.

-Adrien, ¿qué fue lo que hiciste?- dijo Marinette confundida.

-Tomar una decisión, Marinette- dijo Adrien, tomando una de sus manos y acercándola a sus labios para besarla- te elijo a ti. Y venceremos esto juntos, como siempre. Tú y yo contra el mundo entero-

La chica sonrió. Después de esa semana de pesadilla, por fin estaba de regreso en brazos de su amado Adrien, y ahora tenía la certeza de que Gabriel no se lo quitaría jamás. Se volvió a él, tomando su rostro con sus manos y lo besó. No sabía cómo podía tener tanta suerte.

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Apartamento de la familia Lahiffe

Dos días después

-¡No es cierto!- dijo la pelirroja boquiabierta, casi dando un salto de sorpresa al escuchar la historia de sus mejores amigos- ¡yo sí lo mato!-

-¡Tranquilízate, Alya! ¡El bebé!- dijo Marinette preocupada mientras que Adrien y Nino la hacían volver a sentarse.

Adrien y Marinette habían permanecido en el apartamento de ella desde el día en que Marinette fue casi akumatizada, sin salir a ninguna parte, comiendo en casa y en general pasando el tiempo juntos. Técnicamente los dos estaban desempleados, así que decidieron tomar esos días para relajarse después de todo lo que pasó. Tampoco hubo akumas, así que no tuvieron ninguna necesidad de salir.

Y al mismo tiempo, nadie sabía qué había sucedido con Adrien Agreste y porqué se había ausentado del desfile de Gabriel en Londres o quien había accionado la alerta contra incendios. Todos los periódicos y revistas de moda dedicaron sus portadas a las especulaciones sobre la causa de la ruptura entre el modelo y su padre.

El segundo día, por fin ambos encendieron sus celulares, y a pesar de que Gabriel intentó comunicarse con los dos, los chicos bloquearon su contacto, el de Nathalie, Lila y demás empleados de Gabriel. Pero respondieron las llamadas de sus amigos. Luka y Kagami estaban aliviados de que estuvieran a salvo y que Marinette no fuera akumatizada. Y finalmente decidieron visitar a Alya para que Adrien le diera una entrevista sobre lo que había sucedido en Londres.

Su respuesta fue la reacción a la historia de Marinette, de la manera en la que la había torturado psicológicamente por una semana y finalmente amenazado para que firmara su renuncia.

-Eso es un verdadero escándalo- dijo Alya- las leyes de Francia prohiben explícitamente hacer eso. Tiene que compensar a Marinette por haberla forzado a renunciar-

-Lo sé- dijo Adrien cruzando los brazos, compartiendo la indignación de Alya contra su padre- necesitaremos un abogado. Al menos yo sí renuncié voluntariamente-

-Oh, no se preocupen, me encargaré de arreglar eso- dijo la pelirroja tomando notas en su libreta.

Adrien tomó la mano de Marinette con una leve sonrisa. Supuso que las cosas iban a estar bien. Nino no había dicho nada, pero se veía tan molesto como Alya. Todos sabían que el padre de Adrien siempre había estado en su lista negra de todos modos.

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Apartamento de Luka

Al día siguiente

Mallory no había quitado el dedo del renglón desde el día en que Mylène la echó de su café por molestar a Luka y Kagami. Estaba decidida a lograr su cometido, y esa japonesa buena para nada no se lo impediría, por mucho que caminara a todos lados con ese bokken.

Ella tenía la ventaja: conocía a Luka de mucho más tiempo que Kagami y sabía que botones presionar, que puntos atacar para lograr lo que se había propuesto.

Desde que dejó a Luka y viajó a América con el dinero que había tomado "prestado" del chico, su carrera mejoró los primeros años, pero últimamente se había ido en picada. No que le faltara talento, pero como ella había sido una vez, la llegada de actrices nuevas y más jóvenes la habían reemplazado en los papeles principales. Su ego se vio seriamente afectado. ¡Si ella había luchado por eso!

Después llegó la noticia que la había hecho ver que fue un error haber dejado a Luka: su ex era hijo del famoso cantante Jagged Stone. Si tan solo hubiera seguido con él, seguramente habría tenido acceso a todo el dinero y la fama de Jagged. Sabía que Luka habría hecho lo que ella quisiera, con ella siempre se había comportado como arcilla en sus manos.

Mallory sonrió al recordar esos años. Luka la adoraba, y era útil que su corazón aún estuviera herido por culpa de esa mosca muerta de Marinette, porque al mostrarle aunque sea un poquito de cariño se había derretido. Manipularlo había sido tan fácil. Lo hizo separarse de sus amigos y de su propia familia, sobre todo de Marinette y Juleka, quienes desde temprano notaron sus intenciones.

Todo había sido un desperdicio. La atención de Luka le gustaba, y se lo habría llevado consigo a América si el muy idiota la hubiera obedecido y la hubiera ayudado a deshacerse del engendro que tuvieron. ¡Las cosas realmente habrían sido tan fáciles! Pero no, Luka no quiso deshacerse del niño, así que ella tuvo que dejarlo. No era su culpa, Luka no le había dejado otra opción.

Cuando regresó a París, ella se había esperado que Luka siguiera soltero. Porque, ¿qué mujer en su sano juicio querría criar al hijo de otra? Esperaba encontrarse al chico aún herido y necesitado de amor, y su regreso sería visto como un bálsamo para él.

Pero no, esa Kagami había entrado al cuadro y había arruinado todos sus planes. ¿De dónde había sacado a esa loca? La había escuchado ser mencionada como la ex de Adrien, pero nunca la había conocido porque estaba en Japón.

-Ugh…- gruñó Mallory- ¡debió haberse quedado en Japón en vez de venir a estorbar!-

Podía ver bastante bien que Kagami era una mujer inteligente, y si sabía su historia seguramente sospecharía sobre su regreso.

No importaba que ten inteligente fuera la japonesa. Luka la había amado a ella y lo recuperaría. Y por más que le molestara admitirlo, ese niño que había tenido con él era su boleto de regreso a su vida y, eventualmente, al dinero y fama que quería.

Tenía que acorralar a Luka cuando estuviera solo. Podía ver cómo la presencia de Kagami le infundía seguridad y valor, y Mallory no podía permitir eso. Si lograba que él y Sebastien cambiaran a su bando, haría que Luka se deshiciera de la japonesa.

Y esa era su oportunidad. Los había seguido a casa de Luka, y escuchó que Kagami mencionó un problema con Marinette. Mallory sonrió, le daba gusto escuchar que esa estúpida metiche sufriera. Y si eso alejaba a Kagami, qué mejor. Vio a la japonesa salir del apartamento de Luka, no sin antes poniéndose de puntillas para besarlo en la mejilla.

-Ugh, tengo que recordar no besar esa mejilla- se dijo Mallory a sí misma mientras que veía a Kagami abordar su auto y alejarse.

Mallory sonrió maliciosamente. Si Kagami estaba fuera del cuadro visitando a Marinette, esa era su oportunidad de abordar a Luka. Salió de su propio auto y respiró hondo antes de sonar el timbre.

La puerta se abrió y apareció Luka, llevando en sus brazos al pequeño. Los dos pares de ojos color turquesa la miraron sorprendidos. Mallory trató de no rodar los ojos. Fuera de las puntas de cabello teñidas de Luka, el niño era su clon.

-Salut, Luka- sonrió Mallory con una expresión adorable- ¿él es tu hijo? ¡Awww, se parece tanto a ti!-

Luka parpadeó y puso a Sebasten en el suelo, quien se refugió inmediatamente detrás de las piernas de su padre.

-Sí, él es Sebastien- dijo el chico poniendo una mano en la cabeza del pequeño para mantenerlo detrás de él- ¿qué estás haciendo aquí, Mallory? Creí que te había dejado en claro que…-

-Ya, ya- dijo la chica haciendo un gesto restándole importancia- ya sé que a tu novia no le caigo bien. Vengo en son de paz, ¿sabes?-

Luka alzó una ceja, relajando un poco su postura, pero Mallory notó que aún estaba bloqueando la entrada de su departamento y cubriendo a su pequeño con su cuerpo. Pero era una actriz y tenía su diálogo preparada.

-Recuerdes lo que significabas para mí, ¿verdad?- dijo la chica con un falso tono herido- no hubo un día en el que no me arrepentí de lo que hice. ¡Realmente te extrañé mucho! Pero no tenía opción, Luka…-

El chico entrecerró los ojos y le dio la espalda por un momento, inclinándose al suelo para estar a la altura de Sebastien.

-Ve a tu cuarto, chéri- dijo Luka en un susurro- en un momento voy contigo-

Los ojos de Sebastien pasaron de su papa a la mujer que estaba en la puerta, y asintió corriendo hacia su cuarto. Una vez que el pequeño estuvo en su habitación, Luka se incorporó y se volvió hacia ella.

-Te fuiste sin decirme nada- dijo Luka en un tono serio- y me robaste mis ahorros para Sebastien. ¿Tienes idea de lo difícil que fue mantenerlo? Si no fuera por mi familia y mis amigos, jamás lo habría logrado…-

-Lo sé, y estoy tan arrepentida de ello- dijo Mallory comenzando a utilizar sus falsas lágrimas de actriz- ¡lo siento tanto!-

Antes de que Luka pudiera decir algo, Mallory se echó a sus brazos y comenzó a llorar. El chico se tensó, pero finalmente puso sus manos en los hombros de la mujer y ella supo que ya había ganado. Esa era la naturaleza de Luka: su empatía le impedía ser indiferente a una persona que estuviera sufriendo, por más que estuviera enojado con ella. Esa era su debilidad y se aprovecharía de ello.

-No llores- dijo Luka sin saber cómo reaccionar a eso.

-Ah, gracias Luka. Eres tan bueno como siempre- dijo la chica.

Antes de que pudiera decir algo más, su celular sonó haciendo que ambos se separaran de golpe. Por un momento Mallory temió que fuera Kagami, pero por la expresión de Luka no parecía ser ella.

-Luka, lamento decirte con tan poco tiempo de anticipación, pero necesito que vengas a la oficina en una hora- dijo su jefe.

-Eh… lo siento, pero mi hijo…-

-Por favor, Luka, no tengo a nadie más- dijo el jefe.

-Bien, voy para allá- dijo el chico en tono resignado antes de colgar- oh rayos…-

-¿Está todo bien?-

-Sí, tengo que ir a trabajar- dijo Luka dando un paso atrás, aliviado de que tenía una excelente excusa para alejarse de Mallory. Una parte de él le gritaba que algo de esa situación no estaba bien, pero no podía evitar sentir empatía por la mujer- si me disculpas, tengo que ir a casa de Marinette primero a dejar a Sebastien con Kagami y…-

-Oh, no te preocupes- lo interrumpió Mallory con una sonrisa al darse cuenta de que era su oportunidad- yo puedo cuidarlo mientras-

Luka se volvió hacia ella como si hubiera dicho una barbaridad.

-No, no puedes-

-Claro que puedo, soy buena con los niños- dijo ella.

-No creo que sea buena idea, ni que Kagami esté de acuerdo con esto…- dijo Luka dudoso.

-Por supuesto que no va a estar de acuerdo, pero solo lo dice porque está celosa. Quiero hacerlo- dijo Mallory con una sonrisa inocente- ¿no me darás la oportunidad de pasar tiempo con él?-

-No se puede porque eh…- dijo Luka sacudiendo la cabeza, estrujando su mente para buscar una excusa- había previsto que se quedara a dormir en casa de Kagami. Tengo un concierto que dar después del trabajo, y ya habíamos quedado que…-

-No hay problema, puedo hacerlo- lo interrumpió de nuevo Mallory-¿no me darás una segunda oportunidad?-

Luka dudó. Sabía que esa definitivamente no era una buena idea, sabía que Kagami se enfurecería si llegaba a permitir eso. Sintió su celular sonando, con un mensaje de su jefe urgiéndolo a apurarse. Si aceptaba, no tendría que trasladarse hasta casa de Marinette, que estaba en dirección contraria de su trabajo, y llegaría antes. Podía ver la ventaja de eso, pero aún no estaba convencido.

-Vamos, ¿qué tan malo puede ser?- insistió la chica- se ve que es un niño bien portado, no habrá problema-

El celular de Luka volvió a sonar. Otro mensaje de su jefe preguntándole si ya iba en camino. La presión pudo más con él, necesitaba su trabajo y si no se apresuraba lo perdería.

-Bien- dijo el hombre en un tono resignado, finalmente apartándose de la entrada y caminando hacia la habitación de Sebastien para tomar al pequeño y su mochila.

Los labios de Mallory formaron una sonrisa triunfal. Esa era su oportunidad: podía ganarse al niño y, gracias a él, Luka sería suyo de nuevo. Y sabía bastante bien que esa decisión de Luka haría que peleara con Kagami. Cuidar al engendro era ganar-ganar. Después de todo, ¿qué tan difícil podía ser? Si Kagami lo había logrado, por supuesto que ella lo podría hacer con los ojos cerrados.

Luka regresó con Sebastien, quien llevaba puesta su pequeña mochila y tus dos manos estaban aferradas a las de su padre.

-Salut, Sebastien- dijo ella con una sonrisa. El pequeño no respondió.

-¿Me tengo que quedar con ella?- dijo Sebastien volviéndose a su padre- creí que iba a quedarme con Kagami-

-Lo sé, pero surgió algo y tuvimos que cambiar los planes- dijo Luka.

-Pero yo quería quedarme con Kagami…- dijo el niño dudoso.

-No te preocupes, chéri- le dijo Luka- si te sientes mal, Mallory me llamará y pasaré por ti, ¿de acuerdo?-

Sebastien asintió a pesar de que se veía aún inseguro, pero soltó a su padre y le dio la mano a la mujer.

-Vamos, peque. Vas a ver que tú y yo nos vamos a divertir muchísimo- dijo Mallory sacando un trozo de papel de su bolso- este es mi teléfono y esta es mi dirección. No tienes nada de qué preocuparte, Luka-

El hombre asintió seriamente y tomó su portafolio, mirando preocupado cómo Mallory se llevaba a Sebastien, y suspiró antes de apresurarse a la estación de metro, pensando en que Kagami seguramente lo iba a asesinar cuando supiera lo que acababa de hacer.

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CONTINUARÁ…

¡Hola a todos! Como pueden imaginarse, Luka acaba de cometer un error monumental y va a tener que lidiar con una mujer muy enojada. No lo culpen demasiado, Luka estaba bajo presión, es demasiado empático para su propio bien y Mallory es una experta manipuladora, al menos con él. Muchas gracias por tu review. Abrazos.

Abby L.