Los personajes no me pertenecen exclusivamente a sus creadores Nagita e Igarashi. Mundo alterno época actual. Contenido adulto queda advertido.

Anthony mío.

Un joven rubio se encontraba frente al albergue "El hogar de pony". Sentía una gran emoción y sabía que en ese lugar se desenvolvia su hermana... pero sentía también una mezcla de remordimientos. Puesto que su hermana siempre vivió una vida así. Viendo de primera mano el desamor y abandono de esos inocentes. Y le dolía imaginar ese desamor y abandono que sintió ella toda la vida. Se adentró al lugar y observó con agrado que el sitio era agradable y se veía en óptimas condiciones. Vio a lo lejos a un grupo de pequeños ejercitandose, admiro las áreas verdes y también pudo percatarse de que había un centro médico y área de comida. Este lugar tenía todo lo adecuado para el cuidado de los niños. Por alguna extraña razón sentía que su hermana había tenido que ver en todo esto. Llegó al área de oficinas, en las puertas se leían a que pertenecía cada espacio. Área administrativa, Sistemas, contabilidad, trabajo social y por último dirección. Al pasar por ahí pudo observar el movimiento y sin pensarlo mas tocó en la puerta de trabajo social. Sabía que su hermana era trabajadora social del lugar. Su corazón latía aprisa por el cúmulo de emociones, pero se armó de valor y tocó a la puerta. Pero no recibió respuesta alguna. Patricia O'brian que se encontraba cerca le extraño que estuviesen tocando en la oficina de su amiga y se acercó.

-Buenos días...-¿A quién busca?-preguntó Paty amable. Angello se giró y vio a una chica agradable y correspondió a esa sonrisa.

-Buenos dias... busco a la señorita Candice White, podría indicarme donde la puedo encontrarle-preguntó Angello esperanzado. Pero No recibió respuesta inmediata por que Paty se quedó muda al ver que este joven se parecía demasiado a su amiga Candy. Él era rubio, ojos verdes y diminutas motitas color oro que bañaban ese rostro atractivo. Candy tenía más pequitas que este joven. Y ver esa sonrisa muy parecida a la de su amiga.

-¿Disculpe? me podría ayudar de alguna manera...

-Eh, sí... sí. Candy ya no labora por el momento en la institución...

-¿Cómo? Por favor no me diga eso... necesito localizarle-dijo Angello desesperado. Paty quedaba más sorprendida le parecía tan familiar esa mirada.

-No te preocupes, mira quizás debes hablar con miss Pony. Ella es la directora y una gran amiga de Candy-contestó Paty tratando de tranquilizarlo. -ven ella se encuentra en su oficina. Angello se sintió aliviado pero con miles de preguntas.

-Miss Pony... mire aquí este joven pregunta por Candy. ¿podría ayudarle?-dijo Paty al adentrarse al interior de la oficina. Miss Pony dirigió su vista a ellos, dejando a un lado lo que le ocupaba en ese momento. Desde la renuncia de Candy se les había cargado el trabajo. Pero, trataban de sacarlo adelante. Miss Pony confiaba que Candy pronto estaría de regreso. Solo se necesitaba de tiempo. Ya estaba enterada de su boda con el señor Andrew. Le había tomado por sorpresa pero se alegró demasiado. Así podría arreglarse todo y todo estaría en paz.

-Gracias Paty... yo me hago cargo-dijo Miss Pony mientras observaba sorprendida a este joven. Paty quería quedarse a escuchar pero salió dejándoles solos.

Mientras tanto unos rubios gozaban de unos días en un lugar apartado de la ciudad. Albert tenía una cabaña en el bosque, apartada de toda la civilización. Se tomaron sólo dos días, como no tuvieron luna de miel como tal. Pues Albert quería que no pasara desapercibida su boda civil ya la tendrían más adelante cuando se casaran por la Iglesia. Pero, quería gozar de ese par de días con su hermosa mujer. Candy se sentía encantada... adoraba a Albert le parecía todo un sueño tenerle a su lado. Se amaban sin recato, sin miedos y con amor... pasión desenfrenada. Se estaban acoplando sin el menor problema. Pasarían este fin de semana disfrutando. El día lunes tendría una audiencia para saber el resultado de la apelación que su amigo y abogado había interpuesto. Todas sus esperanzas puestas en eso. De ser así el juez podría reconsiderar el fallo. George tenía fe que fuera a favor. Y Terry estaba al pendiente de que todo se manejara de la mejor manera. Monitoreaba los pasos de Lennard. De hecho lo había abordado y le había dejado dos que tres cosas en claro. Así que ahora no podía hacerse de la vista gorda. Estaba en el ojo del huracán.

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Cuando Niel se enteró que el abogado de Andrew había metido la apelación y que no podía tirarla por la ventana abierta que había dejado Lennard. Se había llenado de colera y furia.

-¿CÓMO ES POSIBLE QUE NO NOS DIERAMOS CUENTA DE ESTO LENNARD? ¿CÓMO FUE POSIBLE QUE DEJARAS QUE ESTO PUEDA REVERTIRSE?...-Gritaba Niel con furia.

-Te calmas y a mí no me vas a levantar la voz. No soy cualquiera y las cosas son así...-Lennard poniendo en su lugar a Niel.

-Se te pagó una buena suma de dinero, para que ahora nos salgas con esto-Niel continuaba molestó.

-Y cumplí con mi parte. Esa ventana la deje abierta para cubrir mi espalda. ¿qué querías?., que por una cosa así perdiera mi reputación y mi licencia para ejercer... No Niel, no te confundas, debo cuidar mi lugar en la Suprema corte...

Niel no lo podía creer, estaba a punto de fracasar. Pero, eso no le dolía... No, lo que le cabreaba era que Andrew se saliera con la suya. Corrección... le cabreaba que Candy le ganara.

-Mira Niel... Andrew ganara la custodia ahora o más adelante. No hay motivos para que él no pueda estar con su hija y lo sabes... ahora me mueven otros intereses-dijo Lennard sin un dejo de preocupación. Y era verdad le habían ofrecido un cargo importante en otra ciudad y había aceptado. Pero, no debía tener nada sucio y estaba limpiando su récord. Y que Andrew recupere a su hija sería ideal para su imagen. Él le entregaría a su hija. Niel salió hecho una furia del lugar. Tenía que enterar a los Kleiss y sabía que todo iba a salir mal.

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Angello se encontraba en su habitación de hotel. Analizando lo escuchado por Miss Pony. Le había tenido que revelar la verdad del porque buscaba a Candy. Para que pudiera obtener información puesto que se negaba rotundamente a hacerlo. Sí, Angello había revelado que era el hermano de Candy. Miss Pony se levantó y le abrazó con lágrimas en los ojos y agradeció a Dios de su presencia. Miss Pony conocía perfecto la historia de él y le narró lo que le ha buscado su hermana. Omitió cosas porque no le correspondía revelarselo. A Candy le correspondía ponerlo al día de todo lo que ha vivido en todo este tiempo. Lo único de lo que lo hizo partícipe fue de que Candy se había casado hace días y que se encontraba fueras con su ahora esposo. Le dio los datos de su dirección y teléfono para que le pudiera localizar. Tampoco supo porque su hermana ya no laboraba en este lugar. No pregunto pensó que tal vez por su pronto casamiento iba a dejar de trabajar. Había marcado varias veces su número de celular pero sin éxito alguno. Puesto en el lugar que se encontraban no había señal. Tendría que esperar a su regreso. Pero se sentía más tranquilo al saber que la había encontrado y era cuestión de días para reencontrarse con ella. Se sentía dichoso por lo dicho por Miss Pony.

Retrospectiva

-Mire joven... no estoy autorizada para dar información alguna. Si me dice para que le necesita, con gusto le daré su mensaje-respondió Miss Pony amable pero firme. Angello debía presentarse. Él quería hacerlo solo con Candy pero así las cosas.

-Soy su hermano de Candy, nos separaron hace tiempo...-dijo Angello sin rollos y al grano. Hasta en ese momento Miss Pony supo a quien le recordaba este joven y sí era a Candy. Tenían el mismo color de ojos y los mismos gestos. Eso la llenó de alegría que no lo pensó más y le abrazó efusiva. Le alegraba por que ella había sido testigo del sufrimiento de Candy por perder a su pequeño hermano y que él le buscara no tenía precio.

-Quizás ella ya no me recuerde pero al enterarme de su existencia no dude en buscarle...

-Ella jamás te olvidó... ¡jamás! Hasta hoy en día guarda la esperanza de encontrarte... ella no deja de pensarte y soñarte todos los días. Y le harás inmensamente feliz., eso nunca lo dudes-dijo Miss Pony emotiva Y era verdad. Angello se sintió con las emociones desbordadas y lloró de felicidad.

Final de retrospectiva

Hermana... nunca te olvide también estuviste presente en mis sueños. Angello se quedó profundamente dormido pero con la felicidad dibujada en sus labios por saber que su hermana siempre lo ha tenido en mente y en su corazón...

"Candy corría a esconderse con su pequeño hermano, el ogro malo había llegado a casa otra vez rabioso... Y no había llegado sólo. Había llegado con dos amigos que se reían y se caían por ebrios. El ogro malo gritaba groserías y despertaba a su madre levantandole por los cabellos para que atendiera a las visitas...

-LEVANTATE HOLGAZANA... PREPARANOS ALGO DE COMER Y QUIERO QUE ATIENDAS BIEN A MIS AMIGOS. SI NO TE MOLERE A GOLPES...

Gritaba el ogro malo...

-Pero... no hay nada en la alacena. Todo se ha terminado...-contestó esa mujer temerosa y ya con lágrimas porque sabía lo que le esperaba...

-ERES UNA MALDITA INUTIL...-Gritó el ogro malo mientras le propinaba la golpiza del día a su mujer. Los hombres ebrios en lugar de ayudar le animaban a seguir.

-Hazte respetar... a las mujeres hay que tratarlas así... imponte, tu eres el hombre de la casa...

-Cierto... las mujeres son como los excusados sólo sirven para que uno haga sus necesidades y ya... no aportan nada más...

-Es verdad amigos míos, les ofrezco a mi esposa para que hagan sus necesidades-dijo burlón el ogro malo. Y avento a su esposa a los pies de estos. Que la miraban lujuriosos.

-NO, NO... POR FAVOR LO SUPLICO. ¿PORQUÉ ME HACES ESTO? PIEDAD! Gritaba esa mujer a todo pulmón. Mientras una pequeña niña escondida con su pequeño hermano protegiendole tapándole sus oídos y ella cerrando los ojos para no ser testigo de tan horrendo hecho. Pero, sus oídos escuchaban esa vejación y pedía al cielo que pronto parase esto.

-NO, NO... PAREN POR FAVOR PAREN... NOOOOOOO-Gritó Candy despertando de esa pesadilla. Albert llevaba unos minutos intentando despertarle. A mitad de la noche la sintió temblar y a sacudirse. Trató de tranquilizarla pero no lo lograba. La sentía fría pero sudorosa. Se asustó demasiado y por fin ella despertó abruptamente. Con la respiración entre cortada... quería llenarla de preguntas pero no ahora. Albert sólo le abrazó y le dijo palabras que la fueron tranquilizando. Y lo logró, Candy se aferró a él y quedaron dormidos nuevamente. Albert no le soltó en ningún momento y Candy logró relajarse.

A la mañana siguiente, despertaban abrazados... Candy se levantó aprisa recordando el sueño y se sentía avergonzada con su amado por haberle despertado. Aunque de vez en vez tenía estos sueños recurrentes, al pasar de los años ya no los tenía tan frecuentes. Pero, ayer Candy se sentía con una opresión en el pecho y no había podido dejar de pensar en su hermano... por eso había soñado con el pasado. Siempre deseó con toda el alma borrar todos esos malos recuerdos de sus horrendos padres. Pero, siempre los tenía en mente y todos esos hechos los tenía grabados y se le reproducían vividamente. Ahora se sentía avergonzada con su amado, ¿qué iba a pensar de ella? Quizás se iba a decepcionar por casarse con una desequilibrada emocional.

Albert le vio levantarse y pudo ver tristeza y vergüenza. Debía hablar con ella y le daría la confianza de que ella se abriera a él y así poder ayudarle. Candy se encontraba en el baño encerrada.

-Candy... amor, abreme por favor. Déjame ayudarte... ahora somos uno ¿recuerdas?... Déjame compartir contigo todas nuestras alegrías y todos nuestros problemas. Permíteme reconfortarte... ya no estás sola, me tienes a mí. Te amo cariño... Déjame apoyarte-decía Albert con su voz dulce y tranquila. Candy le escuchaba y sus miedos y angustias fueron apagandose al escuchar preocupación de su hombre. Candy abrió la puerta del baño... Y corrió a sus brazos sumergiendose en ellos y sintiendo su protección. Con esta acción sabía que su esposo estaría para ella hoy y siempre... Y eso la lleno de felicidad al fin pudo ver la luz en su oscura vida. Por fin sintió que dejaba atrás esas sombras negras que nublaban su presente.

-Amor... gracias, por estar conmigo. Debes saber todo de mi pasado... quiero dejarlo atrás... Se que no olvidaré todo lo vivido, pero quiero soltarlo...-dijo Candy más tranquila y comenzó a narrar todo lo que sufrió en su infancia. Le contó todo y lo mucho que le dolió la separación de su hermano y que no se cansó hasta encontrarle. Sí, Candy le había encontrado antes y supo que tenía una vida feliz y unos padres buenos. Por eso jamás intervino en su vida. Se conformó con verle feliz. Para ella lo demás ya no importaba.

Albert escuchó atento sin interrumpirle... Y pudo darse cuenta que su mujer era una guerrera y una triunfadora de su vida. Pudo escoger el mal camino... Pero no fue así, todo el dolor y sufrimientos la hizo más fuerte y más humana. Por eso quiso ayudar a todos esos niños que sufrían lo que ella sufrió en el pasado.

-Candy amor... ¿sabes?. Eres fabulosa... te admiro y te respeto. Todo lo que has pasado ha hecho que seas la gran mujer que eres hoy. Y yo estoy enamorado de esta mujer que ha luchado y salido a flote. Te amo cariño... Eres lo mejor que me ha sucedido en la vida y juntos brincaremos los obstáculos que se nos presenten. Porque si caes yo estaré para levantarte y si yo caígo estarás tu para hacerlo. Ya no estamos solos... Y pronto recuperaremos a Rose y seremos felices...-dijo Albert emocionado y le besó con gran amor. Candy se sintió reconfortada y correspondió entregandose a él ya sin miedos por su pasado.

-Albert te amo... gracias...-y se perdieron en sus caricias. Se amaron con promesas y juramentos.

En un abrir y cerrar de ojos ya era lunes y Albert y Candy llegaban al apartamento de ella. Mientras vivirián ahí en lo que encuentran una casa a su gusto y vivir con Rose cómo la familia que son. Albert al viajar por negocios no tenía una residencia fija y rentaba por temporadas un departamento. Las propiedades que había compartido con su ex esposa se las había dejado a ella. No le interesaban. Tal vez cuando su hija fuera adulta ella quiera vivir en ellas o venderlas. Eran de ella. Candy dejó las maletas en la entrada y vio que la luz de mensajes recibidos parpadeaba en su teléfono de casa. Al estar en la cabaña se olvidó de todo y su teléfono celular se había descargado. Así que apretó el botón para escuchar sus mensajes.

El primero era de su querido amigo Terry...

* Pecosa, se que estas de luna de miel... "picarona" pero te tengo buenas noticias... bueno les tengo a ti y a tu marido. La apelación viento en popa y si todo sale bien, antes de la primer visita que tiene Albert con su hija... quizás la tengan con ustedes... Lennard reconsidero y eso significa que todo está solucionado... adiós señora pecas* ambos escucharon gustosos. Se escuchó el siguiente mensaje...

*Candy... Se que no estas en casa Y espero que estés pasando una luna de miel fabulosa... cuando regreses me gustaría que me marcaras... oh Dios míos te tengo buenas noticias. Bueno no puedo esperar...¿qué crees?... bueno, ¿cómo lo vas a saber? Ja ja ja... me caso con Tom, me lo propuso... cuando vuelvas te cuento los detalles. Cuidate.

Ambos sonrieron... Y se escuchó un tercer mensaje...

*Hola... Se que es inesperado, pero... no pude esperar a que llegarás de tu viaje... soy Anthony White Villers... tu hermano...*

Fin

Chicas les dejo el final de esta historia y como siempre pues ya saben... lo mío son los epílogos. Aunque digan que está pasado de moda o no sean relevantes en una historia! Pero, para mi es lo que define una buena historia y sin epílogo siento que le falta algo. Así que... No se me inquieten que viene el EPÍLOGO... besos a todas...