Chan comenzando Septiembre y yo subiendo capi hihi, bueno la noticia de Orochimaru llegará a los oídos de cierto pelinegro quien pensara en un plan para poder hacerle frente en caso necesario, ¿que estratagema utilizará? ¿Y a q pobre alma le afectará? Enjoy!
La advertencia de siempre: LEMON!
Capítulo 18: La cita.
Minato había ido a buscar a Naruto al instituto para pasar el rato juntos, hacía un buen tiempo que no compartía con su primogénito, por lo que no encontró nada mejor que invitarlo a comer ramen a Ichiraku. Mientras esperaba al rubio menor se encontró con Shikamaru en la puerta.
-Shikamaru, ¿Qué tal?- saludó el rubio acercándose al Nara.
-Minato-san, bien gracias ¿y usted?- contestó cortés el pelinegro.
-Aquí, esperando a mi hijo para ir a comer ramen.
-Ya veo, hace poco me despedí de él, se tuvo que devolver porque olvidó la mochila en el salón.
-*sigh* típico de mi hijo…- suspiró Minato.
-¿Y cómo ha estado todo en la discoteque?- preguntó el Nara.
Minato cambió el semblante a uno serio de inmediato cosa que notó Shikamaru al instante.
-¿Pasó algo?- preguntó el Nara con tono serio.
-No sé si sea prudente contarte esto Shikamaru, pero eres una de las personas más inteligentes que conozco y sé que puedo confiar en ti. No tengo muy buenas noticias con respecto al destino de "Will of Fire".- contestó Minato con tono melancólico.
El Nara guardó silencio y lo miró espectante.
-La venta de la discoteque se hizo efectiva.- anunció el rubio.
-¿Qué? ¿Pero cómo es eso posible?!- preguntó incrédulo el Nara.
-Llamaron a Kakashi del banco y le dijeron que efectivamente, los papeles de la venta habían sido entregados al banco y éste accedió a hacer efectiva la venta, ya que… los papeles tenían mi firma.
-Pero… Kabuto está en la cárcel y el único que podría haber hecho eso es…
-Así es…- dijo Minato mirando fijamente al Nara.- Esto solo me confirma el más grande temor que tuve al saber que nunca habían encontrado su cuerpo en la bóveda…
-…Orochimaru sigue vivo…- terminó la frase por él el Nara.
Minato simplemente asintió. Shikamaru no podía creerlo. ¿ De verdad ese infeliz seguía con vida?! Después de todo lo que hicieron Naruto y los demás para derrotarlo el infeliz aún seguía vivo?! Esto solo provocó que se le hiciera un nudo en el estómago a Shikamaru en especial al recordar como el maldito casi lo mata de un solo disparo.
-Shikamaru.- lo llamó Minato.- Por favor, te pediría que no le dijeras nada a Naruto. Sé que todo indica que está vivo, pero no quiero preocuparlo hasta que estemos 100% seguros, me harías ese favor?
-Descuide Minato-san. No le diré nada…
-¿Qué cosa no me dirás, Shikamaru?!- Naruto apareció por detrás y casi les da un infarto conjunto tanto al Nara como a Minato.- Ya te pillé Nara! Ahora dime! ¿Qué me ocultas?!
-Nada hombre, solo hablaba con tu viejo.- trató de zafarse Shikamaru.
-Sí, y te escuché clarito cuando le dijiste que no me dirías nada!- Naruto puso cara zorruna.
-Vamos Naruto, no estropees la sorpresa.- intervino Minato.
-¿huh? ¿Sorpresa?- preguntó curioso el rubio.
-¿Acaso no te llama la atención que esté aquí?- Minato se apuntó a sí mismo.
-WAHHH ES CIERTO! ¿VIEJO QUE HACES AQUÍ?!
Shikamaru solo se tapó la cara en señal de vergüenza ajena y a Minato solo le corrió una gotita mientras le sonreía a su hijo y lo invitaba a comer ramen juntos. Al menos Minato había salvado a Shikamaru del interrogatorio de su amigo y una vez que el par de rubios se fueron el Nara no pudo evitar preocuparse. Ahora había una alta probabilidad de que Orochimaru estuviese vivo y eso comenzó a rondarle la cabeza, lo primero que pensó fue en Temari y en su seguridad, pues sabía que el hombre le tenía sangre en el ojo y no dudaba en que a la primera oportunidad que tuviese se vengaría de su amada, pero lo que más le preocupaba no era el hecho de que fuese tras ella, sino el hecho de no ser lo suficientemente fuerte para protegerla, él sabía que poseía la inteligencia para enfrentarse a varios enemigos, pero Orochimaru eran palabras mayores, no se creía capaz de hacerle frente, lo más probable es que lo terminaría matando esta vez. Tenía que hacerse más fuerte, no permitiría volver a preocupar a Temari, o que nuevamente le salvara el pellejo, no! No, él la amaba y mínimo debía de ser alguien competente para protegerla. Inmediatamente su cerebro tuvo una idea y Shikamaru no dudó en ningún minuto en usar esa opción. Fue directo a su auto y partió rumbo a ese lugar.
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Una vez que llegó a su destino, Shikamaru miraba atentamente el lugar. Por lo menos ya había divisado unas cinco maneras de entrar sin problemas. Observaba desde las sombras como un par de hombres descargaban unos paquetes, al parecer eran sacos de dinero. ¿Dinero turbio? Sinceramente le valía madre, él había venido por una razón en particular y se enfocaría solo en eso. Entrar no sería problema, la cosa era, una vez dentro encontrarlo a él, y cuando lo hiciera usar la manera más estratégica de convencerlo.
"Bien Shikamaru, es ahora o nunca…" el Nara ya había elegido su objetivo y de inmediato uso su kagemane para guiar su sombra hacia él. El hombre quedó paralizado por la sombra del Nara y alertó a su compañero, éste intentó ayudarlo, pero el sujeto siguiendo como en espejo los movimientos de Shikamaru golpeó a su compañero dejándolo inconsciente.
-Pero qué?!- chilló el hombre al no tener control de su cuerpo- Ayu… ummmm
En menos de un parpadeó una sombra con forma de mano ascendió desde los pies del hombre hasta taparle la boca.
-Lo siento.- le dijo Shikamaru por detrás al hombre. Éste apenas giró la cabeza para verlo sorprendido.- Pero necesito entrar a cómo de lugar.
En ese momento todo se tornó obscuro para el hombre, pues Shikamaru lo había knockeado. Rápidamente el Nara escondió al sujeto que había dejado inconsciente y a su compañero. Los escondió en la camioneta y uso su jutsu para transformarse en uno de ellos, si no mal recordaba se llamaba Ukyo.
-Oi Ukyo!- como si lo hubiese invocado oyó su voz. Vaya… a veces tenía tanta suerte para algunas cosas, si es que se le podría llamar suerte. Se volteó para encontrarse con aquel pelinegro que en menos de 48 horas se había enfrentado a él en ese mismo lugar.
-¿Sí?- imitó su voz a la perfección.
-Los jefes quieren que descarguen el dinero en la segunda bóveda. ¿Sabes dónde está?- preguntó Naoki con tono aburrido.
Shikamaru negó con la cabeza.
-*sigh* que fastidio, vengan les mostraré.- el joven se dio media vuelta y cuando Shikamaru iba a seguirlo Naoki lo miró de reojo.- ¿Y tu compañero?
-Um… fue al baño.- no se le ocurrió nada mejor.
-Bueno después tú le explicas, sígueme.- Naoki se adentró en el casino. Shikamaru respiró hondo y lo siguió, sinceramente, ni siquiera él sabía que mierda estaba haciendo.
Prácticamente atravesaron el casino y Shikamaru sinceramente se sorprendió de ver a tanta gente, apenas eran las 6 de la tarde, y el lugar ya estaba lleno del personal del casino. Pudo divisar como trucaban las máquinas y algunos practicaban las sucias jugadas de póker. Por donde lo vieras el lugar estaba lleno de mafiosos.
-Estás más callado que de costumbre.- le oyó decir a Naoki.- ¿Ocurre algo?
-Estoy algo cansado es todo.- dijo Shikamaru tratando de sonar neutral.
Naoki paró en seco y lo miró de reojo. Shikamaru se detuvo también y ambos se miraron fijamente.
"Mierda, habré dicho algo sospechoso?" el Nara trató de mantenerse sereno, no era muy buena idea descubrirse en medio de un casino lleno de mafiosos, por lo menos había contado unas 15 pistolas.
-¿Ocurre algo?- preguntó Shikamaru tranquilo.
Naoki se giró hacia él.
-Nada, es solo que pareciera que te ves estresado.- dijo el joven despreocupado.- Ya sé! Oi Mocoso!
El joven de la barra se puso tieso al oír a Naoki.
-Pásate dos whiskys.- le exigió el pelinegro.
-¿Dos, señor?- el joven miró al par de hombres como si tratara de hacer sinapsis.
-Sí, dos.- dijo firme Naoki.- Ahora!
El muchacho preparó los dos tragos y se los pasó a Naoki.
-Gracias.- el pelinegro se acercó a la barra para recibirlos. Luego se giró hacia Shikamaru.- Ten.
Shikamaru tomó el vaso y Naoki alzó el suyo.
-Kanpai!- dijo Naoki mirándolo fijo.
-Kanpai.- Shikamaru chocó vasos con él y se tomó su trago al seco al igual que Naoki.
-Bien, sigamos.- Naoki pescó el vaso del Nara y casi que se lo lanzó junto con el suyo al joven de la barra, quien apenas reaccionó para atraparlos. Era bastante torpe.
Siguieron adentrándose en el casino, hasta llegar al ascensor. Shikamaru vio como Naoki apretó el -1. Bajaron en silencio y al salir del ascensor Naoki tomó la palabra.
-¿Y cómo está tu esposa?- preguntó sin mucho interés, era obvio que lo hacía para no aburrirse.- Hace rato que no la veo.
Shikamaru resopló fastidiado en su mente, pues Ukyo era un tipo joven, así que lo más probable era que su esposa también lo fuera, y no le extrañaría que el bastardo de Naoki se la quisiese tirar, si es que no lo había hecho ya.
-Bien.- dijo de manera cortante.
-Que bueno.- en ese minuto llegaron a una puerta que parecía de oficina.- Voy a retirar unos documentos antes, ¿te importa?
Shikamaru se encogió de hombros dando a entender que no. Naoki abrió la puerta de lo que parecía ser una oficina, bastante grande, estaba llena de monitores. El joven entró y se sentó en el escritorio para comenzar a revisar unos cajones. Shikamaru entró con cautela y se mantuvo cerca de la puerta.
-Deberías cerrar la puerta.- dijo Naoki mientras encontraba lo que buscaba. Un encendedor.
-¿por qué?- preguntó Shikamaru atento a cualquier movimiento del pelinegro.
-Porque si te tomaste la molestia de meterte a lo más hondo de la boca del lobo debe de ser por algo muy importante ¿no? Primito…- Naoki lo miró de forma seria mientras encendía su cigarro.
Shikamaru miró de reojo la puerta para ver gente que pasaba, por lo que no tuvo más opción que obedecer. Al cerrar la puerta deshizo su jutsu de inmediato, no quería seguir malgastando chakra por si lo llegase a necesitar.
-Vaya… creí que tratarías de convencerme de que estaba en un error.- dijo Naoki algo sorprendido.- Aunque no sabría decir si planeaste detenidamente el infiltrarte al casino o si lo estás planeando conforme avanzas.
-Ni te preguntaré como me descubriste, supongo que debo de haber cometido algún error en mi representación de Ukyo.- dijo el Nara sin inmutarse.
-Hmp, la próxima vez que te quieras disfrazar de alguien por lo menos averigua todo de él, ¿no?- dijo Naoki como mencionando lo obvio.- Ukyo no tiene esposa y con suerte toma juguito de naranja.
-Ah… por eso tu barman parecía como que había visto un fantasma cuando me vio tomar el whisky.
-Por eso digo que pareciera que estás yendo a la deriva sin un plan premeditado.- Naoki probó una calada de su cigarro y lo expulsó al aire. – pero dejémonos de rodeos, ¿se puede saber a qué debo tu visita?
-Bueno a mí tampoco me gustan los rodeos así que seré directo.- Shikamaru se acercó al escritorio.- Necesito que me enseñes el Kage nui.
Naoki abrió los ojos de par en par, bien, no se esperaba eso.
-Vaya… tengo que admitir que me tomaste por sorpresa con eso.- el joven se puso de pie para rodear el escritorio y ponerse frente a frente al Nara.
-No debería sorprenderte puesto que en nuestro encuentro debiste darte cuenta que desconocía esa técnica.- Shikamaru lo miró con semblante serio.- Y si no mal recuerdo tú mismo dijiste que tenías un pergamino en tu poder que debería estar en mi biblioteca, déjame adivinar… es el kage nui ¿verdad?
-Hmp, buena deducción.- lo alabó el pelinegro mayor.- Efectivamente la técnica del kage nui quedó en la biblioteca de mi familia, se podría decir que a mi tatarabuelo se le olvidó devolverla a su lugar.
-Bueno, no es tarde para enmendar eso.- expresó el Nara.- Así que tenemos dos opciones o me pasas el pergamino y te ahorras la lata de enseñarme o me enseñas el kage nui como buen primito que eres.
Naoki soltó una carcajada, pero se recompuso al instante.- ¿Y por qué tendría que ayudarte? ¿Qué gano yo con enseñarte el Kage nui después de que tu noviecita casi me destrozó la cara?
-Hmp, yo te la veo en una pieza.- se burló el Nara.- Alcanzaste a protegerte con chakra, por esa razón no estás en el hospital ahora. Aunque eso no pudo evitar que te knockeara.
Naoki lo miró de mala gana y bufó fastidiado.
-Pero descuida, primito…- continuó el Nara.- no vine a pedirte el favor sin ofrecerte algo a cambio.
-Hmm, ya veo.- Naoki le tiró todo el humo en la cara.- Aunque dudo que tengas algo que me interese.
-Si no escuchas mi oferta dudo que puedas saber si te interesa o no.- argumentó el Nara.
-Te tengo una contraoferta mejor.- dijo Naoki sin siquiera escucharlo.- Te enseño el kage nui a cambio de una cita con Temari.
Naoki miró detenidamente al Nara esperando su reacción. Shikamaru solo suspiró tranquilamente.
-Supuse que me pedirías eso, así que por eso mismo te vengo con una oferta mejor que Temari.- Shikamaru miró a Naoki detenidamente.
Eso sinceramente, le interesó…
-¿Mejor que Temari?- Naoki se sacó el cigarro de la boca para apagarlo en el cenicero.
-Sí.- respondió el Nara de forma segura.- El trato es este, una cita con ella, si quedas satisfecho me enseñas el kage nui sin chistar, pero si no… me mandas al diablo y no vuelvo a molestarte. De todas formas sales ganando, ¿qué dices?
Naoki lo miró detenidamente como buscando algún truco en su oferta, pero tal parecía que hablaba en serio
- Muy bien, te escucho.- dijo Naoki con interés.
Shikamaru sonrió de lado.
-¿Qué te parecen las mujeres casadas?
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Benjiro había llegado al videoclub para ponerse a trabajar de inmediato. Sinceramente, tenía la cabeza en otra parte. Su encuentro con Temari lo había dejado de bastante mal genio, por lo que quería despejar la cabeza. En ese momento una voz lo sacó de sus cavilaciones.
-Hola Ben!- era Tenten, quién venía llegando al videoclub.
-Hola Tenten.- la saludó de vuelta el joven.
-¿Cómo estás?- le preguntó con tono alegre la castaña.
-Bien ¿y tú?
-Aburrida…- dijo la chica entornando los ojos.- Estoy hasta aquí con los exámenes finales.
-Que lata.- la compadeció el castaño.- ¿Y cuándo sales de clases?
- Este lunes.- dijo emocionada la joven.- pero igual vamos a tener que venir un día de la próxima semana para ver los resultados de los exámenes cuando los publiquen.
-Ya veo… oye y ¿a qué se debe este honor?- bromeó el muchacho ya que hacía rato que la castaña no se aparecía por allí.- porque no te creo que hayas venido solo a arrendar una película.
-Pues le acertaste.- dijo la chica divertida.- Vine a hablar algo contigo. Algo muy importante.
-¿A sí? ¿ y qué sería?- preguntó curioso el castaño.
Tenten se acercó más al mostrador para mirarlo fijo.
-¿Quieres ir conmigo a la fiesta de graduación?
Benjiro quedó de piedra mientras que Tenten esperaba una respuesta. Rayos por qué mierda le perseguía la desgracia…
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-Shikamaru Nara… por favor dime que es una broma…- Karito prácticamente estaba expulsando todo su chakra de la furia. Por su parte el Nara se mantenía a una distancia prudente, más de cinco metros.
-Karito, si pensé en ti es porque de verdad creo que eres la única que me puede ayudar. Solo déjame explicarte-
-¿Qué tienes que explicarme?! Si está todo claro! ME VENDISTE NARA!- Le gritó furiosa en la cara, trataba de acercarse a él, pero el muchacho retrocedía a cada paso que daba.- Y más encima me vendes a un primo mafioso que acabas de conocer y que más encima quiso matarte! ¿QUE MIERDA TIENES EN LA CABEZA SHIKAMARU?!
-Mujer, por favor tranquilízate y deja que te explique bien.- trató de serenarla el pelinegro.
-Oye si Lee se entera-
-No tiene por qué hacerlo.- la interrumpió el muchacho.
-Ha…- Karito no podía creerlo.- Osea que tengo que ir esta noche… a una cita… con este tal Naoki… para que así te pueda enseñar el kage nui… y todo a espaldas de mi esposo?!
-Cuando lo dices así suena horrible.
-PUES CLARO QUE ES HORRIBLE! ¿Y QUE PASARÍA SI INTENTA VIOLARME?! MÁS QUE MAL ES UN YAKUZA NO?! AISHH! ES QUE DE VERDAD NO SE QUE RAYOS SE TE PASO POR LA CABEZA!
-Karito, el tipo es un Nara por donde lo mires, y tú eres experta manejándonos, por eso pensé en ti, sé que lo vas a cautivar y con tu astucia sé perfectamente que no pasará a mayores. Y si intenta hacerte algo, yo mismo le parto la cara. No te voy a dejar sola con él, estaré a menos de 15 metros de ustedes, te lo juro.
-Vete al diablo Nara!- Karito se dio media vuelta con dirección a su habitación, pero Shikamaru se puso entremedio.
-Por favor, mujer, te lo pido.- le rogó el muchacho.- Necesito recuperar esa técnica.
-¿Y se puede saber para qué?- la castaña se cruzó de brazos.
Shikamaru guardó silencio por un momento, pero decidió ser sincero con su amiga.
-Tengo que contarte algo, pero no puedes decírselo a nadie Karito, ni siquiera a Lee, Minato-san me lo pidió.- dijo con tono serio el joven.
Karito abrió los ojos de par en par al escuchar el nombre del Uzumaki.
-¿Qué ocurre Shikamaru?- dijo con tono preocupado.
-Orochimaru sigue vivo…
-¿NANI?!
Shikamaru le explicó todo lo que le había contado Minato y el plan que tenía. Es verdad, se sentía horrible por estar prácticamente vendiendo a su mejor amiga por una técnica antigua de su clan, pero sabía que si no la aprendía lo más probable es que si se llegase a topar con Orochimaru, no la contaría.
-Jamás haría algo como lo que estoy haciendo si no fuese por algo importante, Karito.- dijo Shikamaru mirando fijo a su amiga.
-Admítelo, lo hiciste simplemente para no tener que mandar a Temari.- le dijo molesta la castaña.
-*sigh* en parte sí, pero lo que te dije no es mentira. Tú eres la única que puede manejar a un Nara, después de todo no por nada nos tenías vueltos locos a mi viejo y a mí.
Oh oh… había hablado de más.
Karito lo miró impactada.
-¿qué?
-Eh… olvídalo.- Shikamaru se sonrojó levemente y comenzó a caminar hacia la cocina.
-A ver Nara, ¿Qué mierda fue eso?!- ahora la castaña se interpuso en su camino.
-Olvídalo mujer, hablé de más.
-Ya se te salió Nara, así que explícame qué mierda significa lo que me acabas de decir.
-Karito si te digo esto, mi viejo es capaz de venir a penarme, olvídalo.- Shikamaru intentó esquivarla, pero la castaña lo agarró de la camisa y lo empujó hacia la pared acorralándolo.
-Muy bien Nara, si vamos a andar con secretos, entonces olvídate de la cita con tu primo porque no me pienso aparecer, así que vete despidiendo del kage nui si no hablas! Te doy 3 segundos!
-Karito no-
-UNO!
-Mujer-
-DOS!
-…pero
-TRE-
-Ya está bien!- Shikamaru se tuvo que frotar el tabique nasal.- Hay algo que te tengo que confesar.
-¿Más confesiones? ¿En serio?!
-Es la última te lo juro, bueno en realidad… ni siquiera es mía es de mi viejo.- Shikamaru se rascó la cabeza nervioso. Karito solo aguardó en silencio.- Aish! Bien… bueno aparte de que yo andaba loco por ti en la secu, mi viejo me confesó que…
-¿Qué qué…?- el corazón de Karito se comenzó a acelerar.
-Bueno me dijo que… *sigh* que si hubiese estado en mis zapatos no hubiese dudado en ningún minuto de declarársete. Siempre pensó que eras una chica fascinante, admiraba tu madurez y tu inteligencia, por qué crees que nos shipeaba tanto. Así que sí mujer, lograste cautivar a mi viejo al punto de decirme que qué daría por ser joven otra vez y poder ser tu novio.
La cara de Karito estaba roja a más no poder, se sintió mareada por un momento, pero respiró hondo y recobró la compostura.
-Si querías hacerme pasar el bochorno de mi vida, lo acabas de lograr Nara.- Karito desvió un poco la mirada.- Aish! Está bien! ¿A qué hora me tengo que juntar con fulanito?
En ese momento Shikamaru sonrió aliviado, vaya que había sido una hazaña convencerla. Le explicó lo que tenía en mente y le pasó el intercomunicador que había usado con Temari para mantenerse en contacto.
-Bien, mejor me voy a mi depa a arreglarme y no te preocupes por Lee, Naruto lo mantendrá ocupado.- explicó Shikamaru.
-Como siempre ya tenías todo listo ¿no?- Karito lo miró de forma acusadora. El Nara solo se encogió de hombros.- Veré que me pongo entonces. Ya lárgate de mi vista si no quieres que me arrepienta.
Karito comenzó a avanzar hacia su recámara mientras Shikamaru se despedía de ella, pero sin respuesta, solo un portazo desde su habitación. Suspiró resignado y salió del departamento. Se apoyó en la puerta antes de irse y sacó su celular para mandarle por mensaje de texto la dirección de la cita junto con algo más…
"Perdóname mujer, pero no hay nadie más en quién confié para hacer esto…". No iba a mentir, Shikamaru se sentía como la peor escoria del mundo, a veces detestaba ser tan frío y calculador para las cosas, pero si su plan salía a la perfección, Naoki le enseñaría el kage nui proporcionándole una ventaja sobre el enemigo, de hecho… sobre cualquier enemigo. Mientras avanzaba comenzó a sentir un remordimiento por haber tenido que contarle a Karito lo de su padre, no sabía si sentirse bien o mal de lo que era capaz de llegar a hacer por proteger al amor de su vida, porque todo esto no era más que por ella, por su amada Temari.
-Viejo, no fastidies, no le voy a decir nada, no tiene sentido, sabes que va a mandarme al diablo.- se quejaba un Shikamaru de 13 años con su padre.
-Hijo por Kami! Es Karito! Si no lo intentas nunca sabrás lo que ella siente.
-Es fácil decirlo.
-Yo lo haría si estuviera en tus zapatos sin dudarlo.- le dijo Shikaku firmemente.- Ella es una chica muy inteligente e intuitiva, jamás te rechazaría de una forma cruel y lo sabes, si solo te quiere como amigo, bien, pero al menos podrás sacarte esa maldita estaca que llevas en el corazón Shikamaru.
-Ay viejo no exageres, solo me gusta, no estoy enamorado de ella.
Shikaku enarcó una ceja mirándolo sin creerle nada. Shikamaru no pudo evitar sonrojarse.
-Aish! Ya papá! Es mi vida amorosa, yo decido que hago con ella.
-*Sigh* que daría por tener tu edad mocoso.- se quejó Shikaku en voz alta.- Una chica como Karito no la encuentras a la vuelta de la esquina, si tuviese tu edad ya sería mi novia.
Shikamaru lo quedó mirando impactado y Shikaku se dio cuenta que había hablado en voz alta, un leve sonrojo se asomó en las mejillas del hombre.
-Eh… olvida eso que dije, Shikamaru.- trató de hacerse el desentendido.
-LA CENA ESTÁ LISTA!- les gritó Yoshino desde abajo.
Shikaku casi que se paralizó al oír la voz de su mujer. Shikamaru se tuvo que aguantar la risa, por lo que solo atinó a levantarse y guardar el tablero de Shogi.
-Mejor reacciona viejo, que sino es capaz de venir y tirarnos por las escaleras para llegar a la mesa.
-Umm… sí.- Shikaku comenzó a levantarse.
-Y no te preocupes viejo.- le dijo el Nara de forma burlona.- No le diré a mamá que te gusta el loli ;)
Shikaku quedó de piedra mientras Shikamaru lo pasaba de largo hacia la puerta y respondía al segundo llamado de su madre.
-Mendokusai…- dijo Shikaku mientras seguía a su hijo.
Sonrió para sí al recordar aquello, ¿era un extorsionador? Sí, ¿Era un puto genio? También, ¿se sentía orgulloso de aquello? En parte, nunca había sido idealista de "el fin justifica los medios", pero en este caso, sí lo valía. Suspiró nuevamente mientras bajaba por el ascensor del edificio de Karito. Y hablando de ella…
Su cara estaba completamente desfigurada… Roja a más no poder… y a punto de darle una hemorragia nasal… Había leído el mensaje con la dirección, pero lo que casi hizo que su corazón se detuviese fue la foto que le mandó Shikamaru. Era obvio que era el tal Naoki, pero lo que la mató no fue el hecho de que casi parecía modelo sacado de una revista sino que…
"Es… 90% idéntico a Shikaku-san de joven… TE ODIO NARA!"
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Kankuro iba manejando a toda velocidad. Ni le importó pasarse unas… 5 luces rojas. Nada lo detendría de llegar a su destino, además… que corría contra el tiempo.
"Maldita mujer… por qué siempre haces lo mismo…" decía mentalmente el joven mientras divisaba aquel lugar. Miró su reloj de pulsera. 5 minutos. "No permitiré que te me escapes".
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Miraba por la ventana, un poco nerviosa, estaba más que consciente que no le había dicho ni una sola palabra, con suerte se había despedido de sus amigas por teléfono, cosa que las molestó, pero ambas sabían que ella detestaba las despedidas. En ese momento llamaron a embarcar.
-Sora-sama, ya es hora.- dijo uno de sus guardaespaldas.
La muchacha asintió, se encontraban en la zona VIP para que sus fans no la acosaran. Cuando sus dos guardias se adelantaron, la pelirroja casi se desmaya cuando oyó una voz masculina que sinceramente, siempre la hacía suspirar.
-¿Te vas sin despedirte?- dijo Kankuro detrás de ella.
La pelirroja no alcanzó a darse ni la vuelta y sus guardaespaldas se abalanzaron sobre el castaño.
-No esperen! Dejenlo!- gritó la chica, pero quedó de piedra cuando sus dos guardaespaldas cayeron al suelo.- ¿Pero que…?
-No te preocupes, solo los sedé.- dijo el castaño mostrándole una especie de aguja, las famosas senbon.
La pelirroja suspiró y miró reprobatoriamente al castaño mientras se cruzaba de brazos.
-¿Qué quieres Kankuro?.- dijo la chica con tono molesto.- Mira que mi avión está a punto de partir.
-¿Qué qué quiero? Pues una explicación.- el castaño se acercó a ella.- ¿Vas a hacerlo de nuevo? ¿Vas a escaparte de mí otra vez Sora?
-¿Disculpa? Yo no estoy escapando de nadie. Tú sabes que soy una Idol y tengo que cumplir con mi agenda.
-Sí, pero despedirte de tu novio no te va a dar alergia.
Sora abrió los ojos de par en par.
-¿Qué? ¿Escuche bien Kankuro? ¿Dijiste novio?
Kankuro se encogió de hombros como si la cosa fuera obvia.
-¿Y se puede saber cuando me pediste formalmente que fuese tu novia?- ahora la chica puso las manos en su cadera en forma de jarra.
-Como que es obvio no? Nos acostamos cada 5 minutos, salimos, nos soportamos los berrinches del otro, y creo que desde que volviste paso más en tu hotel que en mi propia casa.- dijo Kankuro sin más.
-Eso me suena más a un amante que a un novio, ¿sabes?
-Di lo que quieras, pero yo no me muevo de aquí hasta despedirme de mi mujer.- Kankuro ni siquiera la dejó reaccionar y la tomó de la cintura para acercarla a él y con su mano derecha tomarla de la cabeza y apresar sus labios en un apasionado beso. La chica se colgó de su cuello y le correspondió de la misma forma. Cuando se separaron para tomar aire, unos quejidos pusieron en alerta a Kankuro. Los guardaespaldas estaban recuperando la consciencia. El castaño miró de forma pícara a la pelirroja.- Bueno, creo que mi tiempo se terminó.
-Baka…- rió la muchacha.- Bueno, tienes mi teléfono, así que… estamos en contacto ;)
-Definitivamente ustedes son un cacho.- Kankuro nuevamente le robó un beso y comenzó a alejarse del lugar pasando por encima de los guardaespaldas.
-Sora-sama? Está usted bien?- preguntó nervioso uno de los hombres que se había puesto de pie.
-Sí, no hay drama chicos.- la pelirroja los estaba ayudando a levantarse.
-Ultima llamada al vuelo privado 16! Por favor abordar por la puerta N°1- se escuchó la voz de una joven. La jovencita junto a sus escoltas se apresuraron a abordar el avión.
Una vez adentro, la joven se acomodó en su asiento personal. Miró por la ventana antes del despegue y suspiró, ya no volvería a Konoha hasta Junio, pero por lo menos podría celebrar su cumpleaños con su familia. Sintió un poco de frío por lo que puso las manos en sus bolsillos y sintió algo en éstos. Al sacar el contenido se fijó que era una cajita con una nota.
Buen viaje, te estaré esperando.
Kankuro
La joven se sorprendió y abrió la caja para ver un collar con un ópalo en medio. Cuando sacó el collar de su caja, otra notita cayó hacia el suelo, pero esta vez parecía cortada de una hoja de cuaderno.
¿Quieres ser mi novia?
Sí
No
Ninguna de las anteriores :(
Sora sonrió para sí y se dispuso a sacar su celular.
Por su parte Kankuro veía como el avión se perdía entre las nubes. Suspiró resignado, ahora su estadía en Konoha sería muy aburrida. Cuando se disponía a bajar las escaleras hacia el estacionamiento su celular vibró. Iba a ignorarlo, pero volvió a vibrar por segunda vez. Gruño con fastidio para ver quién rayos lo molestaba, pero al ver que era Sora, su corazón se aceleró. ¿Tan rápido había encontrado la nota?!
S: Alternativa a ;)
Kankuro sonrió del corazón y abrió el segundo mensaje.
S: Nos vemos en junio, xoxo
El castaño guardó su celular y con una sonrisa de oreja a oreja abordó su vehículo.
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Se había sentado en una mesa con vista hacia la ciudad. Sinceramente nunca había venido a un restorán tan caro. Se miró en el reflejo del espejo y como que se anduvo arrepintiendo del atuendo que había escogido. Su cabello, a pesar de que ya había crecido para poder recogérselo, decidió usarlo suelto, a su vez había escogido un vestido negro con abertura en la pierna derecha, pero lo que la incomodaba un poco y la hizo pensársela de nuevo fue el maldito escote!
"Tsumaranai… ¿en qué mierda estaba pensando…?" pensó fastidiada la castaña. En ese momento un joven mozo se le acercó a ofrecerle algo, se veía bastante nervioso.
-No, no se preocupe, estoy esperando a alguien, cuando llegue pedimos algo.- le dijo la Sarutobi al muchacho de forma amable.
-C-claro…- expresó el joven nervioso y a la vez sonrojado al hacer contacto visual con la joven.
"*sigh* es mi culpa por insistir en venir con mi cabello suelto…" miró a sus alrededores, no divisaba a Shikamaru, bueno mejor que no lo hiciera porque tenía unas ganas de sacarle la madre…"Sarutobi… es tu culpa por aceptar en primer lugar, debiste decirle que no y punto!"
-Buenas noches.- se oyó una voz masculina hacia su lateral. La joven salió de su ensimismamiento y volteó la vista hacia el dueño de aquella voz.- Tú debes ser Karito.
-Y tú debes ser Naoki.- Karito se puso de pie para ponerse a la altura del joven. Vaya… era alto, mucho más alto que Shikamaru y se atrevería a decir que incluso un poco más alto que Lee, y… era mucho más atractivo que en la foto. Trató de ignorar el escaneo que le hizo el joven de coleta y de forma tranquila alzó su mano.- Es un placer.
Naoki tomó la mano de la Sarutobi y en vez de estrechársela éste se inclinó para besársela como todo un caballero.
-No, el placer es mío.- le dijo mirándola de forma seductora. Luego invitó a la joven a tomar asiento. Una vez que cada uno se acomodó, el pelinegro tomó la palabra.- Vaya, el idiota de Shikamaru no me advirtió que serías tan hermosa, tengo que admitir que estoy impresionado.
-Se te da fácil lo adulador parece.- le dijo de forma sarcástica.- Aunque, no te mentiré, me dijo que eras guapo, pero no pensé que tanto.
- Hmp, quien es la aduladora ahora.
-Bueno… si crees que exagero.
En ese momento ambos no pudieron evitar el reírse. Y el mozo volvió para tomar su pedido. Una vez que el joven se alejó de la mesa el pelinegro retomó la conversación.
-Shikamaru me contó que estás casada.- expresó el joven sin dejar de mirarla.
-Pues sí, me casé la semana pasada.
-¿Y se puede saber por qué la prisa? Porque tienes la edad de Shikamaru verdad?
-Sí, tengo 18.- dijo la joven sin más.- y bueno, que puedo decirte, simplemente me enamoré.
-Pues que suerte tiene tu marido.- le dijo el joven sin más.- ¿Estás en tu último año de prepa?
-See, pronto saldré de la cárcel, aunque… extrañaré mis eternas siestas.
-Te creo… yo dormía toda la santa clase e incluso en el recreo.
-Hmm… se nota que eres parte Nara.- lo miró de forma acusadora, provocando que el chico volviese a reír. En eso, el mozo llegó con una botella de sake como aperitivo. Naoki virtió un poco en la copa de Karito y luego en la suya propia.
-Bueno, hagamos un brindis Karito.- Naoki alzó su copa.- Por el idiota de Shikamaru que no nos advirtió lo guapos que éramos.
Karito tuvo que aguantar la risa, pero alzó su copa mirando fijo al joven.
-Kanpai, entonces, por el idiota de Shikamaru.- la joven chocó copas con el chico de coleta.
"Rayos… que desperdicio que esté casada… me fascinó…" pensaba Naoki algo deprimido por tener cero posibilidad con tan atractiva dama.
Inner Karito: *golpeándose en la pared con una bola atada en su tobillo con las letras MUJER CASADA* POR QUE KAMISAMA! POR QUÉ?!T_T
Shikamaru estaba, literalmente, a más de 15 metros de ellos, estaba en el balcón del lugar, y un pilar lo tapaba de la mesa de Karito y Naoki. Se había pedido un vaso con agua, no podía comer de los nervios, además que no pudo evitar gruñir cuando brindaron por él… aunque se relajó un poco cuando la conversación de ambos jóvenes se hizo más amena.
-Wow… como digo tu esposo es un maldito afortunado, mira que tuviste que tener un duelo a muerte con la nieta de Tsunade por él.- dijo Naoki entretenido con el relato de la castaña.
-Bueno… tengo que agradecerle a tu familia, no hubiese podido vencerla si no hubiese usado la sombra shuriken.- dijo la joven. Naoki la miró atento.
-¿La sombra shuriken?
-Sí, bueno en realidad la aprendí sin querer.- explicó la joven.- Fue una vez que me encontré con Yoshino-san en el super y la acompañé a su casa con las compras. Me mandó a buscar algo a la biblioteca de Shikaku-san y sin querer pasé a llevar unos pergaminos que curiosamente contenían las técnicas secretas del clan Nara, o por lo menos algunas. Así que les eché una mirada rápida, pero eran bastante tediosas, así que leí la más fácil que era la sombra shuriken y pues, como verás, terminó sirviéndome.
-Ya veo.- dijo el chico pensativo. Karito notó que el muchacho había cambiado un poco la actitud.
-¿Ocurre algo? ¿O ya te aburrí?
-Nah, para nada. Créeme que es la cita más entretenida que he tenido y eso que no he tenido sexo contigo.
-Supongo que debo tomar eso como un cumplido…- la castaña lo miró con su típica cara de aburrimiento.
Naoki no pudo evitar reírse, pero luego miró a la castaña un poco más serio.
-Karito, ¿puedo preguntarte algo?
-Depende, si la pregunta no me conviene, no creo poder respondértela, pero haré el intento.- le dijo la chica guiñándole el ojo.
-¿Eres una Nara? ¿O hay algún Nara en tu familia? Así como yo.
Karito no se esperó esa pregunta, sinceramente se sorprendió.
-Pues no, sé que me parezco mucho a Shikamaru en varias cosas, pero nop. Cero vínculo sanguíneo.
-En realidad no lo decía por eso.- dijo Naoki mirándola fijo.- Lo decía porque me parece extraño que pudieras usar la sombra shuriken.
Karito lo miró perpleja.
-¿Qué tiene de raro? Las técnicas del clan Nara no son Kekkei genkai, por lo tanto no están vinculadas a la sangre o al chakra, así que en el caso del Kagemane, cualquiera puede usarlo.- razonó la chica.
-Shikamaru me dijo exactamente lo mismo.- dijo Naoki sin apartar la mirada de Karito.- Así que eso me da a entender que no tiene idea del "Pacto de las sombras"
-¿Hm? ¿Pacto de las sombras?- preguntó Karito curiosa.
-Después de la cuarta guerra mundial ninja, los miembros del clan Nara analizaron la situación que se venía, habían clanes con sus propios kekkei genkai como los Uchiha y eso les proporcionaba demasiada ventaja conforme a clanes como el Nara que solo se basaban en técnicas secretas, que como bien dices, cualquiera las puede aprender. Así que previendo esto, hicieron lo que se conoce como el "Pacto de las sombras" en el cual se reunieron los 10 miembros más antiguos del clan junto con su líder y sellaron la técnica de tal forma que solo los descendientes de ellos que lleven su misma sangre y chakra fuesen capaces de usarla.- explicó Naoki.- Es por eso que soy capaz de usar el kagemane o cualquier derivado, porque llevo sangre Nara en mis venas.
-Entonces, me estás queriendo decir que…
-…que la única forma de que hayas podido usar esa técnica con Tsubasa es únicamente porque llevas sangre Nara en tus venas.- terminó la frase por ella el pelinegro.
Karito abrió los ojos de par en par, no era posible…
-No es que quiera contradecirte, pero es imposible. Mi árbol genealógico casi que lo tengo en la sala de mi casa y créeme no hay ningún Nara en él.- dijo la Sarutobi.
-Hmp, conociendo este país machista, debes de tener el árbol completito de los Sarutobi en tu sala ¿no?- argumentó Naoki.- ¿Qué hay de tu madre? ¿Conoces su árbol genealógico por completo?
Karito comenzó a hacer memoria, por parte de su madre si tenía un árbol genealógico, pero si no mal recordaba llegaba solo hasta su bisabuela. Naoki notó que la castaña se había puesto a analizar.
-Bien, creo que te mandé tarea para la casa.- dijo divertido el joven.
-Sí, no te voy a mentir de que me dejaste intrigada.- dijo la castaña sin más. En ese momento, el mozo se les acercó nuevamente para advertirles que ya estaban por cerrar. Tanto Naoki como Karito se sorprendieron al ver lo tarde que era.
-Vaya… tengo que admitir que jamás había estado en una cena con alguien más de dos horas.- admitió el pelinegro.
-Hmm, me imagino a dónde te las llevabas después de cenar.- dijo la joven con cara aburrida.- Aunque… me parece raro que no me hayas ofrecido nada.
-¿Eso es una insinuación, Karito?- el joven la miró de forma pícara.
-Nah, solo trato de entenderte, eres un chico bastante peculiar. No eres el típico mujeriego, porque ni siquiera has intentado engatusarme.
Naoki suspiró mientras le daba el último sorbo a su copa casi vacía de sake.
-Sé que parezco el típico mujeriego, pero… aunque no lo creas respeto mucho las relaciones humanas.- dijo Naoki de forma tranquila.- Es por eso que no me meto ni con mujeres comprometidas y menos casadas, no me apetecería asesinar a sus novios. Aunque… si ellas insisten, como voy a negarme.
-No crees que aceptando te terminarías metiendo en un lío?
-Por eso siempre tomo precauciones de que si me conviene o no.
-Me estás queriendo decir que en mi caso ¿no te convengo?- Karito lo miró de forma burlesca.
-No mucho, porque tendría que asesinar a mi primo y a tu esposo, y pues… aunque no conozco a Lee, pareciera que es un gran tipo, y Shikamaru ya me estaba empezando a caer bien.
-Pero no tienen por qué enterarse…
-¿Crees que podrás llegar mañana a casa, mirar a Lee a los ojos y decirle que no pasó nada en tu cita?- Naoki miró fijamente a Karito.
-Vaya… buena jugada, hasta me dieron ganas de jugar shogi contigo.
-Créeme que no me gusta mucho, lo encuentro aburrido, pero si quieres podemos jugar póker.
-Suena tentador.- expresó la Sarutobi. En eso oyeron como los mozos estaban comenzando a ordenar las mesas.- Bueno, supongo que ya es hora de irnos.
-Sí.- dijo Naoki algo melancólico.- Bueno, fue un placer conocerte Karito. Me divertí mucho aunque no lo creas.
-Igual, aunque no lo creas.- la joven se puso de pie. Naoki pagó la cuenta y se despidió de la Sarutobi.
-Si vas algún día al casino avísame, te hago entrar gratis y te soplo las tragamonedas que no estén trucadas ese día.
-Lo pensaré…
-¿Shikamaru viene por ti?
-Así es.
-Bien, entonces… buenas noches Karito.- esta vez él alzó su mano para que la Sarutobi se la estrechara.- Y si llegas a fantasear conmigo esta noche, no te preocupes, no cobro ;)
Karito no pudo evitar reírse.- Descansa.
-Igual.- en eso el joven se dio media vuelta y comenzó a alejarse, pero se detuvo a medio camino.- Dile a Shikamaru que lo espero mañana en el casino en la tarde, él ya sabe cómo entrar.
Sinceramente, ya se había hasta olvidado el motivo por el que se había juntado con él.
-Arigato.- agradeció la joven.
-Buenas noches, Karito.- Naoki desapareció por las escaleras mientras el aire volvía a los pulmones de la Sarutobi, dio un largo suspiro y se dirigió al balcón.
Shikamaru ya estaba en su quinto sueño, pero una suave patada lo despertó de éste.
-Auch! Pero qué rayos?- Shikamaru miró quién le había pegado y se encontró con esos bellos ojos índigo que lo miraban de forma reprobatoria.
-Ya llévame a casa! Lee debe estar esperándome.- le dijo molesta la castaña.- Y Naoki te espera mañana en el casino para enseñarte el kage nui.
-Entonces…
-Sí, misión cumplida y gracias por quedarte dormido y "vigilarme"…
-Mierda! Lo siento, es que estoy agotado y-
-Ya no quiero saber más!- lo silenció la Sarutobi.- Sólo vámonos.
-Pero por qué estás tan enojada? Te hizo algo?- Shikamaru la miró serio.
-No! No me hizo nada pero…
-Pero que- Shikamaru no pudo ni preguntarle nada porque una fuerte cachetada lo botó al suelo.
-Eso es por venderme! Y por…. Aish! Te odio Nara! Como se te ocurre presentarme semejante… argh! Te voy a matar! Lo juro!- balbuceaba la Sarutobi furiosa y con sus mejillas completamente rojas.
-Pero yo que-
-Ya cállate! Ahora por tu culpa me voy a tener que mentalizar para no fantasear con él…- Karito comenzó a morderse las uñas.
-…- Shikamaru quedó en shock.- No me digas que te gustó…
- No te diré nada!- la castaña desvió la mirada y se cruzó de brazos.
-Oye no me vengas con eso, yo debería sentirme ofendido.- comenzó a contraatacarla el Nara.- En primer lugar te calientas con mi viejo, y ahora te calientas con mi primo! y yo que?! Si somos iguales!
Karito lo miró con furia.
-¿Quieres que te de otra cachetada?
-*Sigh* mendokusai…
"Todas… pero todas! Son iguales… por Kami…"
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Karito ni siquiera se despidió de Shikamaru, lo único que quería era llegar a su casa. Una vez que entró a hurtadillas, la luz se encendió de repente.
-¿Cómo te fue en tu cita?- Lee estaba sentado en el sofá de la sala, ya estaba con su pijama puesto.
-Naruto te contó?- preguntó la muchacha.
-Así es, tú sabes que cuando se emborracha le gusta irse de lengua.- dijo algo molesto el pelinegro.
-Bueno, me fue bien y Shikamaru logró lo que quería.- dijo la joven con tono aburrido.
Lee se levantó del sofá y se acercó a ella. La joven al verlo más de cerca pudo sentir el aliento a alcohol del joven.
-Solo eso?- el joven la miraba atento.
-Sí Lee, solo eso.- la chica le sostuvo la mirada, pero no pudo evitar ponerse algo nerviosa.
-¿Te gustó el tipo?
Karito se sonrojó delatandose.
-Tal parece que sí…- Lee la miró de forma acusadora.
-Lee, no es lo que piensas! Ya sí, lo admito, era atractivo, pero nunca me metería con un tipo como él! Yo estoy enamorada de ti y aunque me manden en bandeja millones de tipos que se parezcan a Shikaku-san... máximo fantasear, pero…- Karito miró seria a Lee.- pero jamás se me pasaría por la mente serte infiel Lee, eso jamás! Eres el hombre que amo, el hombre con el que escogí casarme y formar una familia, no voy a echar eso por la borda por una calentura, nunca!
Lee miró impactado a su mujer, se sintió como un tonto por haber dudado de ella, pero cuando Naruto le contó lo de la cita, por supuesto que reventó en celos, por eso mismo la esperó despierto para aclarar el asunto.
-Lo siento Karito, me puse celoso.- dijo Lee con tono arrepentido. Karito lo miró conmovida y se acercó a él para poner sus manos en sus mejillas.
-Como voy a serle infiel al hombre más sexy y viril de Konoha.- la Sarutobi lo miró con mirada lasciva cosa que por supuesto contagió a Lee, quién de inmediato la agarró por la cintura y comenzó a devorar su boca, ya la había escaneado por completo, su cabello suelto, su escote, esa sexy abertura en su pierna derecha, sus ganas de hacerle el amor se incrementaron el doble cuando le dijo que lo amaba y por supuesto no iba a desaprovechar la oportunidad.
La acorraló en la pared y se apartó de su boca para comenzar a descender por su cuello. La castaña no pudo evitar soltar un par de gemidos. Si había algo que la excitaba de sobremanera era cuando Lee la dominaba. El moreno ascendió sus manos desde la cintura de la joven hacia su espalda para llegar al cierre del vestido y comenzar a descender. Una vez que se deshizo de la prenda de la joven se quedó mirándola como imbécil para ver la sensual lencería que llevaba puesta.
-¿No me dijiste que no tenías nada planeado con él?- le dijo el joven volviéndola a acorralar en la pared.
-No… pero como sabía que habías salido con Naruto, supuse que llegarías tarde, así que me preparé por si acaso.- la joven mordió el labio inferior de Lee para tentarlo.
-Tú siempre un paso por delante de todos.- Lee se sacó su camisa para quedar con su bien formado abdomen a la vista de la castaña, quien no pudo evitar morderse el labio inferior con ganas.- Dudo que un Nara te pueda excitar de la forma en que lo hago yo, Sarutobi.
-Tienen su encanto… pero no son Rock Lee.- Karito lo agarró del pantalón para atraerlo hacia ella y rozar sus intimidades, sentir la enorme erección de Lee le hizo soltar un gemido.- Ya domíname tigre!
Lee en menos de 10 segundos la despojó de su lencería y su pantalón junto con su ropa interior terminaron al otro extremo de la habitación. Volteó a su dama contra la pared y con dos de sus dedos comenzó a hurgar en su vagina que estaba bastante dilatada y como no, completamente mojada.
-Me encantas cariño! - Lee se excitó aún más al sentir la viscosidad de la intimidad de la Sarutobi.
-Métemela Lee!- Suspiró Karito mientras el pelinegro mordía su cuello y la ponía en posición para penetrarla.
-Karito, quiero metértela duro!
-No hables y hazlo!- Karito estaba ansiosa y casi pegó el grito al cielo cuando Lee la penetró sin previo aviso y comenzó a entrar y salir de ella de forma desaforada. La castaña gemía y gemía con cada embestida de su macho. No podía negarlo, le encantaba que la follara del bueno, fuerte y duro. Sintió como Lee salió de ella y la empujó hacia la cama. Karito comprendió al instante que el joven quería que estuviera cómoda, por lo que sin que él se lo dijera se puso en cuatro en medio de la cama y alzó su trasero hacia su marido.
Lee, sin ningún apremio, agarró a Karito de las caderas y comenzó nuevamente a entrar y salir de ella como un animal en celo.
-Argh… estás tan mojada!- Lee estaba extasiado al sentir la mojada vagina de su esposa, era un puto deleite… de hecho…
Lee salió de Karito, la volteó para que lo mirase y éste le lanzó una escaneada de cabeza a pies, aunque detuvo su mirada en aquella zona deliciosa, que sabía perfectamente que estaba ardiendo por dentro. Karito traviesa le cerró las piernas.
-pero que pervertido sensei.- le dijo Karito con tono sensual que encendió por completo a Lee.
-Abreme esas piernas Sarutobi, te lo ordeno.- Le dijo el pelinegro ansioso.
-Lo siento sensei, pero me tendrá que convencer ;)
Lee la agarró de su pie izquierdo para arrastrarla por el colchón y ponerla a su altura. Se acercó a su rostro con mirada lujuriosa.
-Como quieras Sarutobi…- Lee atrapó la boca de la joven y con sus manos comenzó a masajear los senos de la muchacha. Karito emitía gemidos de placer, los cuales eran acallados en la boca del pelinegro. Por instinto comenzó poco a poco a abrir las piernas, cosa que Lee notó, por lo que se separó de su boca y comenzó a descender hacia sus pechos para devorarse su seno izquierdo el cual succionaba sin piedad mientras apretaba el derecho amasándolo.
-Ay Lee! Me encanta como lo chupas…- Karito hizo la cabeza hacia atrás al sentir como su seno izquierdo estaba prácticamente entero en la boca de Lee. Una vez que dejó de atender los pechos de su dama enfocó su vista hacia su objetivo, que tenía enfrente. Se relamió los labios y atacó cual fiera para comerse a su presa.- Oh por Kami… Lee!
Karito se tuvo que aferrar a las sábanas, Lee entró en ella con su lengua sin ningún tapujo ni consideración, sintió como ésta recorría su vagina por completo, y como Lee succionaba su clítoris.
"Ay kamisama… ay kamisama… adoro a mi esposo!" pensó Karito extasiada mientras comenzaba a arquear su espalda.
-Lee… ya… me…
El pelinegro le metió más al fondo su lengua y Karito llegó al orgasmo al instante, provocando que toda su esencia quedase impregnada en la lengua de Lee, quien se bebió hasta la última gota de su exquisita hembra.
-Ay… por kami…- Karito quedó exhausta mientras veía como Lee se levantaba y se saboreaba los labios.
-Gracias por la cena, cariño…- le dijo el joven profesor con tono cachondo. Karito se levantó para quedar a la altura de su novio.
-Bueno… ahora es mi turno de comer.- la Sarutobi lo empujó hacia la cama para que el muchacho quedase pegadito al colchón.
-Mujer, ¿no que ya cenaste?
-Sip, y estoy bastante satisfecha, pero por eso mismo tengo pensado compartir.
-¿Compartir?- Lee la miró perplejo, pero casi se derrama cuando vió unas manos que aparecieron por detrás de Karito y ascendieron desde la sexy cintura de su dama hacia sus senos.- ¿Pero que…?
Karito ladeó un poco la cabeza para que otra Karito se apoyase en su hombro mirando fijamente a Lee
-Que hay sensei…- lo saludó el clon de su dama. Esto no podía ser real, de verdad iba a…
Lee no alcanzó ni a codificar cuando las dos chicas se le lanzaron encima y comenzaron literalmente a devorárselo.
Karito no tenía piedad con la boca de Lee, mientras que su clon atacaba el cuello del muchacho y comenzaba a descender hacia su pene. Lee no podía describir las sensaciones que sentía, pues era un mar de ellas, sentir la exquisita boca de su esposa y su lengua explorar toda su cavidad bucal y el sentir como en ese momento su sensual clon se devoraba su miembro, hizo que Lee se sintiera literalmente en el paraíso del placer. Sus gemidos eran acallados en la boca de la Sarutobi.
-Admite que ni en tus mejores sueños eróticos te imaginaste esto…- suspiró la castaña en la boca de su hombre.
-Para nada mi vida… para nada….- Lee apenas podía pronunciar palabra, pues el clon de la Sarutobi ya había comenzado a cabalgarlo. Karito se separó de él y se puso de pie para contemplar la escena mejor. No pudo evitar el excitarse a morir al ver la escena, así que así se veían ella y Lee cuando hacían el amor, definitivamente era una escena excitante.- ¿Te gusta lo que ves Sarutobi? Pues mira lo que hago con tu clon.
Lee comenzó a penetrar a la otra Karito por debajo provocando que la chica gimiera más fuerte.
-Ay Lee…- suspiró el clon de Karito completamente extasiada.- dame duro!
Lee comenzó a subir la velocidad de las embestidas provocando que el clon de la castaña vibrara a más no poder.
-Grita mi vid- pero Lee no pudo seguir hablando, ya que la Karito real se abalanzó nuevamente sobre él y atrapó su boca en un lujurioso y apasionante beso. Al separarse de él, volteó la vista hacia su clon.
-Mi turno querida.- le dijo Karito a su otra yo, quién a regañadientes se bajó de Lee. Karito se alzó y le indicó a Lee que hiciese lo mismo. El joven quedó sentado en el colchón y Karito le dio la espalda para sentarse encima de su erecto miembro.
-Ahhh…- Lee suspiró al sentir como su pene entraba en la vagina de su hembra. Y sin que la joven le dijese nada comenzó a embestirla por debajo.
Lee estaba extasiado, pero lo que lo volvió loco fue ver, como el clon de Karito se acercaba a su mujer se miraban intensamente y unían sus labios en un apasionado beso.
"Esto no puede ser real… esto no puede ser real por kamisama…" Lee se excitó el triple con eso y fue peor cuando miró el espejo de la alcoba para ver con mayor detalle como las dos castañas se comían la boca de la otra. En ese momento ambas se separaron y miraron a Lee.
-¿Así está bien, Lee-sensei?- dijeron ambas féminas al unísono. Muy bien… esto enloqueció a Lee por completo.
-Las voy a hacer mierda chicas!- empezó a penetrar más fuerte a Karito, provocando que gimiera a más no poder.
En ese momento, Karito de forma traviesa se separó bruscamente de Lee y el joven no alcanzó ni a alegar cuando el clon de la Sarutobi ocupó su lugar, sentándose encima del miembro del joven y autopenetrándose al instante.
-Argh… Lee…- suspiró la castaña, mientras que la real se posicionaba detrás de Lee para abrazarlo y comenzar a devorar su oreja.
-Ay mierda… Karito…- sentir la boca de su hembra en pleno oído junto a sus exquisitos gemidos lo excitaron a muerte, provocando que embistiera como animal a su clon.
-Ay sí… que rico!- gritaba el clon de Karito. Lee seguía embistiéndola mientras observaba en el espejo la erótica escena, jamás en su vida se imaginó estar en una situación así, jamás…- Dame más duro Lee!
-Vamos Lee…- le susurró Karito de forma sensual a su hombre.- Admite que te gusta esto…
Karito apoyó sus manos en la cabeza de Lee para recostarlo encima de sus senos. Lee desvió un poco la cabeza para atrapar el seno izquierdo de Karito y comenzar a lamerlo y succionarlo.
-Ay Lee…- Karito suspiró cuando el pelinegro hizo tal acción y se volvió loca cuando su mano izquierda abandonó la cadera de su clon y se fue directo a su vagina. El joven profesor, hábilmente deslizó sus dedos por debajo de la vagina de su esposa, logrando que dos de ellos entrasen y comenzaran a masturbarla.- Ay amor… no se vale… ahh.. hm…
-Quien es el genio ahora, Sarutobi…- Lee siguió entrando en su hembra mientras a su clon seguía embistiéndola. En ese instante la sexy castaña que tenía encima ya no pudo más.
-Lee… cariño.. ya… ya…
Lee con su mano derecha agarró firmemente a la castaña por la cintura y de una sola y profunda estocada tanto él como ella alcanzaron el cielo, a su vez que Karito alcanzaba su segundo orgasmo.
Los tres respiraban agitados y tanto la Karito real como su clon se acurrucaron a ambos lados de Lee.
-Eso fue intenso chicas…- suspiró el pelinegro mientras miraba a sus hembras.
-Y eso que aún no terminamos cariño…- le dijo Karito alzándose un poco, Lee la quedó mirando perplejo.- Aún tengo hambre.
Lee no alcanzó ni a responderle ya que la segunda castaña se apoderó de su boca y comenzó a besarlo con desenfreno mientras que Karito comenzó a descender por el perfecto abdomen de su esposo con besos húmedos hasta llegar a cierta zona que ya se estaba estimulando. Karito tomó entre sus manos aquel duro miembro y se lo puso entre sus senos para hacer fricción. Por Kami… el ver como el pene de su marido crecía tanto con el estímulo de ella como con el de su clon era una vista sublime.
Por su lado, Lee estaba recorriendo por completo con sus manos el esbelto cuerpo del clon de su esposa, sin parar de besarla, sus lenguas batallaban con fiereza en la boca del otro, y Lee no podía estar más excitado. Cuando estuvo a punto de agarrar el firme trasero de la castaña, la muchacha desapareció por completo.
-Huh?- Lee quedó desconcertado abrazando el aire.- pero qué…?
Miró a su hembra, quién ahora nuevamente tenía su duro e inhiesto miembro.
-Disculpa amor, pero quiero tener esos recuerdos en mi cabeza cuando te lo chupe.- la castaña se lamió los labios de una manera tan sensual, que a Lee le comenzó a doler su miembro de lo duro que lo tenía.
-Sírvase cariño…- gruñó Lee, ansioso.
Karito se llevó el miembro de su esposo a la boca y comenzó a succionarlo sin piedad.
-Oh Kami!- Lee no se esperó eso, por lo general Karito siempre comenzaba a lamer y saborear su falo, era la primera vez que lo comenzaba a succionar de una.- Ay sí… cariño…
Lee no podía dejar de admitir que su mujer era una diosa en la felación, lo hacía sentir un mundo de sensaciones literalmente. El joven no aguantó y agarró la cabeza de su mujer para que se lo tragase más a fondo y así lo hizo, por lo que el muchacho, por instinto, o más bien, sus bajos instintos, provocaron que comenzase a mover sus caderas en la boca de la Sarutobi.
Karito no pudo evitar gemir ante tal acto, y aquellas vibraciones provocaron la locura en Lee.
-Ay chúpalo Karito, es tuyo… es todo tuyo…- Lee se tiró en el colchón mientras su hembra seguía succionando su pene. Lee miró el espejo nuevamente para dejar grabado en su memoria aquella erótica escena de su esposa tragándose por completo su falo. En ese momento comenzó a sentir aquel cosquilleo.- Mi diosa… ya… ya viene tu cena…
Karito sintió como el pene de Lee vibraba en su boca y con una última y fuerte chupada logró que su esposo gimiera al alcanzar el orgasmo y virtiera en toda su boca su exquisita esencia que la Sarutobi se tragó por completo.
-*Pant* *Pant*- Lee ya estaba apenas.- ¿Quedó satisfecha, mi diosa Sarutobi?
La joven le sonrió de lado mientras se limpiaba una gotita de semen de la curvatura de sus labios con su dedo índice y la saboreaba.
-Sí, cariño.- le dijo la castaña con tono cachondo.- Lo estoy.
En ese momento, nuevamente el celular de Karito sonó, ya era el quinto mensaje que sonaba. Lee fastidiado alargó la mano hacia la mesita de noche para agarrarlo y suspiró con fastidio al ver el nombre.
-Tu amante.- Lee le lanzó el celular a la Sarutobi, y ésta al ver el nombre del emisor de los mensajes también suspiró con fastidio.
S: perdona por lo de hoy, te prometo no volver a meterte en cosas de este tipo, lo siento, con amor tu amigo Shikamaru.
S:¿Estás ahí?
S: *sigh* supongo que sigues enojada…
S: ¿O ya te dormiste?
S: pensaré que te dormiste y no que me estás ignorando…
Karito le escribió su respuesta a la velocidad de la luz, mandó su celular a volar y miró de forma lujuriosa a Lee. Éste tragó saliva.
-Ay Karito, no me digas que…
-Oye, no es justo que mi clon se lleve toda la diversión… quiero que me hagas gritar Lee.- la joven se sentó encima de su miembro.- O voy a pensar que mi hermano chico es más viril que tú.
-Muy bien Sarutobi, tú te lo buscaste.- Lee la tomó por la cintura y los volteó quedando él encima de ella.- Vas a sentir en carne propia lo que es el poder de la juventud.
Karito sonrió victoriosa, esta noche aún no acababa y ella, solo estaba calentando…
000
K: No te preocupes, digamos que te salió el tiro y me diste una buena follada con mi esposo, ahora vírate Nara, que mi noche de pasión apenas está comenzando, con amor tu amiga Karito :3
Shikamaru ni siquiera se dignó en responderle, solo suspiró y dejó su celular en la mesita de noche, al menos estaba de buen humor, así que no la molestaría más. Miró el techo de su habitación, como nunca no tenía sueño, bueno en realidad, desde hacía un buen par de días que no podía dormir a gusto, o tenía pesadillas que lo dejaban ansioso toda la noche, o tenía sueños mojados con su rubia que lo dejaban igual… su rubia…su Temari… Miró hacia el lado izquierdo de su cama para verlo completamente vacío y desolado, envidiaba a su mejor amiga por estar en ese preciso instante manifestándose el amor con su esposo mientras que él… Se volteó un poco y comenzó a acariciar la almohada como si fuese el rostro de ella, tantas veces que la tuvo allí, tantas veces que le expresó su amor de la manera más pura posible, ahora solo tenía una cama vacía… Cerró sus ojos y no pudo evitar que una pequeña lágrima se resbalara por su rostro.
-Qué miras bebé llorón.- una melodiosa voz hizo que abriera sus ojos.
-A ti, a quién más.- le respondió Shikamaru mientras acariciaba su mejilla.
-*Sigh* piensas mirarme con esa cara de bobo toda la mañana?
-Oye, nada me hace más feliz que al despertar lo primero que vea sea a mi mujer, así que déjame disfrutarlo.- Shikamaru tomó el rostro de ella para darle un dulce beso en sus labios.
-Bueno, ya tuviste tus 3 minutos matutinos, ahora iré a bañarme antes de que todos se despierten.- la rubia comenzó a levantarse, pero Shikamaru la tomó del brazo.
-Mujer, son las 6 de la mañana y es domingo, lo máximo que se despertarán será a la una de la tarde.
-Por eso mismo, tengo que aprovechar que están todos con caña.- Temari se soltó de su agarre y se agachó a darle un pequeño beso en sus labios para dirigirse hacia la puerta mientras se cubría con una toalla.
-Temari!- la llamó Shikamaru. La rubia se volteó a verlo.- Te amo.
La joven sonrió con dulzura y por supuesto que le respondió a su hombre.
-Yo también.- respondió la rubia mientras le lanzaba un beso al aire y desaparecía por la puerta.
Shikamaru miraba atento a su puerta, la de veces que la vio cruzarla, pero siempre volvía, a excepción de esa noche, esa última noche que se expresaron su amor a flor de piel, y a pesar de que él estaba sedado, podía imaginar en su mente el verla cruzar para no volver más.
Luego vino a su mente aquella noche en el casino, él no esperaba nada, estaba enfocado en la misión, pero cuando Temari lo besó no supo que pensar, sabia que había sido actuación, pero a quién engañaba, pudo sentir los sentimientos de ella en aquel beso y corroborarlos en el ascensor. Él seguía amándola y ella a él, no sabía si sentirse feliz por eso, o más miserable, debido a que ella lo más probable es que estuviera sufriendo por aquellos sentimientos.
-*sigh* Mendokusai…
No quiso seguir pensando, cerró sus ojos, para intentar conciliar el sueño. Podía sentir la tranquilidad de la noche. Sus sentidos se agudizaron por el silencio, casi abre los ojos al sentir como el basurero del callejón hacía un ruido sordo, pero su mente sabía que era aquel gato que fastidiaba todas las noches. Nuevamente silencio, Shikamaru trató de dejarse llevar por este e intentar alcanzar un poco de sueño reparador, pero sintió que algo se cayó en su habitación, fue como un sonido de lata, lo más probable es que la lata de cerveza que se había tomado cayera al suelo. Luego sintió otra caer, de seguro era la segunda. Luego una tercera.
"Tercera? Pero si yo solo me tomé do-" pero el joven no pudo seguir pensando ya que una cuarta lata le cayó, pero en la cabeza. Abrió los ojos perezosamente, pero ahora lo que tenía enfrente no era su techo en penumbras, sino todo lo contrario, un cielo azul, con sus preciadas nubes.
"Pero qué…? ¿Dónde rayos…?" Shikamaru no pudo ni dignarse a pensar dónde estaba ya que un bullicio inundó el lugar.
-Pelea! Pelea!
-Vamos mocoso pelea!
-¿Qué estás haciendo vago? Muevete!
El joven Nara solo giró un poco la cabeza hacia la fuente del bullicio y vió a un montón de personas acomodadas en asientos en unas gradas. Analizó un poco los alrededores y parecía estar en una especie de estadio o mejor dicho Arena de combate.
-¿Qué pasa? ¿Vas a rendirte?- una melodiosa voz sacó por completo a Shikamaru de su análisis de área. Movió su cabeza hacia aquella hermosa voz, podía ser ella? Aunque estaba de cabeza pudo reconocer esas sensuales piernas y ese curvilíneo cuerpo, aunque lo notaba un poco menos desarrollado, dudó por un instante si era ella, pero al seguir subiendo la vista, pudo notar esas cuatro coletas y esa mirada altanera.
-¿Temari?- dijo Shikamaru en voz alta al ver a su dama. ¿Acaso estaba soñando? Era lo más probable ya que la Temari que tenía enfrente no representaba más de 14 años, además que reconoció al instante aquel traje de kunoichi, la misma Temari se lo había mostrado en una foto de cuando había ido a una fiesta de disfraces en su adolescencia.
-Vamos Shikamaru! Tú puedes!- oyó clarita la voz de Naruto arriba de él. Shikamaru miró hacia arriba para ver al histérico de su amigo.- Haz algo y que sea este año por favor! Acaba con ella!
"¿Acabar con ella? ¿Estás demente?!" Shikamaru pudo comprender al instante su situación al parecer su retorcido subconsciente lo estaba haciendo soñar que tenía una batalla con Temari en una arena de combate, "*sigh* mendokusai…"
-Bien, si tú no te mueves yo si!- Shikamaru nuevamente giró su cabeza hacia su chica y vió con horror como la rubia iba directo hacia él con su inseparable abanico en mano.
"Rayos…" Shikamaru tuvo que actuar rápido antes de que su mujer lo hiciera puré con su abanico. La joven se había impulsado hacia él y había destrozado el lugar dónde hacía unos segundos estaba Shikamaru. La muchacha se sorprendió al no ver a su contrincante hecho trizas.
-Aquí estoy cariño.- la llamó el Nara.
Temari miró al frente para ver al pelinegro apoyado en dos kunais incrustados a la pared. La había esquivado apenas.
-No sé por qué rayos estaré soñando esto, pero una cosa es segura.- le dijo Shikamaru a la rubia sonriéndole de lado.- Ya te lo dije en nuestra sexy partida de shogi y te lo vuelvo a repetir, no me voy a dejar vencer por una mujer.
-Mocoso insolente!- Temari nuevamente alzó su abanico y lo atacó de lleno. Shikamaru nuevamente esquivó su ataque y se fue directo a esconder a unos pequeños arbustos.
"Mocoso? Pero si ella es la que parece de 14…" pensó el muchacho fastidiado, incluso siendo menor que él ahora lo trataba como niño, aunque… Shikamaru se echó una buena ojeada y notó que su cuerpo era más pequeño, "Pero que… soy un mocoso!" se miró en un pequeño charco de agua y efectivamente, representaba por lo menos unos 12 años, "Aish… y por qué ella se ve adolescente y yo puberto?" pensó fastidiado el Nara mirando escondido desde un árbol a Temari, "Oh claro, ella es 2 años mayor que yo, hasta para eso eres lógico no cerebro?". En eso vió como la joven se ponía en guardia poniendo su abanico entre ella y él. Shikamaru analizó el lugar para buscar una estrategia para vencerla, no permitiría que Temari lo humillara, menos en un sueño, dónde supuestamente, él tenía el control. Siguió observando hasta que notó un agujero a unos metros de Temari y luego otro hacia el otro lado de ella. "Hm… me pregunto si esos agujeros estarán conectados?" se preguntó el joven a sí mismo, "Bueno, solo hay una manera de averiguarlo" en ese momento hizo aquella posición de manos con la que ya se había familiarizado por completo, "Por favor que pueda hacerla…" rogó el Nara mientras veía como su sombra se movía con un movimiento ondulante. Sonrió para sí.
"Muy bien, que comience el juego…"
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Temari hacía lo imposible por alcanzar ese maldito kunai que apresaba su sombra, ya le faltaba poco, pero lo que la tenía al borde de los nervios era la batalla de sombras que tenían Naoki y Shikamaru, la cual estaba inclinándose hacia el pelinegro mayor.
"Vamos Temari, solo un poco más…" la rubia ya estaba rozando el kunai, cuando vio de reojo como Naoki tomaba el control de las sombras y se disponía a atravesar a Shikamaru. La rubia no lo pensó dos veces y concentró su chakra para poder moverse, sacar el kunai, invocar su abanico y abalanzarse sobre ese malnacido.
-Suelta a Shikamaru, infeliz!-la rubia alzó su abanico para destrozarle la cara a Naoki, pero el joven logró esquivarla y como aún estaba conectado a Shikamaru, éste también pudo hacerlo.
En ese momento la rubia quedó frente a Naoki, su chakra emanaba furia pura por haber siquiera osado en tocar a su hombre, no pasó mucho tiempo y Temari logró derrotar al sujeto. Sintió un leve gemido de dolor a sus espaldas, y al girarse vió como Shikamaru intentaba levantarse. La rubia sin pensarlo fue a su posición y le ofreció su mano para ayudarlo a levantarse. El joven aceptó la ayuda y cuando estuvieron a la misma altura, la rubia se puso algo nerviosa al tenerlo tan cerca.
-Creo… que es mejor que vayamos a ver su estado y- pero Temari no pudo ni girarse ya que Shikamaru nuevamente la tomó de la mano y la jaló hacia él para abrazarla.- Shikamaru que…
-Arigato Temari…- le dijo el muchacho mientras la estrechaba entre sus brazos.
Temari, sonrojada y con el corazón a punto de salírsele no pudo evitar… devolverle el abrazo…
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-Imposible…¿Cómo logró atraparme con su sombra? No llegaba hasta acá…- la joven Temari no comprendía como su cuerpo podía estar paralizado si tenía su abanico entre ella y Shikamaru, además de estar bastante lejos del muchacho.
-Mira atrás de ti princesa, te tengo.- Shikamaru giró su cabeza levemente hacia atrás para que Temari hiciera lo mismo y la jovencita se sorprendió al ver como de un agujero que estaba atrás de ella emergía una sombra que estaba perfectamente conectada con la suya.
El joven Nara sonrió, para sí, había sido un martirio escapar de ella, y llevarla hasta su trampa, pero lo había logrado. El público estaba en un silencio sepulcral y Shikamaru sin perder el tiempo comenzó a avanzar hacia Temari, y ella, presa del kagemane no jutsu, comenzó a hacer lo mismo.
Ambos quedaron frente a frente y Shikamaru no pudo evitar mirar a su princesa.
"Vaya… es tan hermosa como mi Temari real, definitivamente mi cerebro puede recrearla casi a la perfección". La joven tenía los ojos cerrados en señal de frustración, era obvio que estaba enfadada consigo misma por haber sido derrotada. Shikamaru no pudo evitar sonrojarse un poco, y sus instintos, o más bien sus bajos instintos, lo llevaron a escanear por completo aquel divino cuerpo de lolita.
"Sus piernas siguen igual de infartantes, y esas caderas por Kami…, tiene menos busto que en la actualidad, pero eso es obvio, aún así tiene bastante para tener 14 años… hmmm, sin ofender a mi querida Karito, pero… definitivamente si la hubiese conocido a esta edad me hubiese llegado la pubertad de inmediato" pensó para sí, muy para sí el Nara, ya que a sus doce aún era un mocoso a quién le gustaba su mejor amiga, pero de manera infantil, amor de niños. Si no mal recordaba la primera vez que se masturbó tenía 14 años y había sido por un sueño mojado que había tenido con Karito, pero sinceramente comenzó a masturbarse como loco cuando conoció a Temari, ya que… los primeros meses después de haberla conocido no había noche en que no soñara con ella.
Sintió que toda la adrenalina se le subió, quería besar esos labios, tocar ese cuerpo en desarrollo, sentir su aroma. No le importó nada y deshizo el jutsu para liberarla y la jaló del brazo hacia él para unir sus labios con los de ella. La joven quedó completamente shockeada al igual que el referí y todo el público. Shikamaru ya esperaba que su joven Temari lo empujara y después lo golpeara, estaba psicológicamente preparado para eso, pero tal cosa no pasó, al contrario, sintió como los brazos de Temari rodeaban su cuello y comenzaba a corresponderle el beso con la misma pasión. El Nara rodeó su diminuta cintura y la ciñó más hacia su cuerpo sin parar de besarla. No quería que este sueño terminara, si podía estar con ella así, por él se quedaba dormido para siempre para estar junto a su amada. Sintió como ella se separó de él de forma lenta y grande fue su sorpresa al notar que era su Temari de siempre, con su bello rostro de joven. La muchacha lo miró a sus ojos con semblante triste, una pequeña lágrima se deslizó por su hermoso rostro y Shikamaru la secó con su dedo pulgar y la abrazó con fuerza, como le partía el corazón verla triste, no lo soportaba.
-Perdóname Temari.- expresó el pelinegro con la voz quebrada.- Nunca quise lastimarte, fui un imbécil, un inmaduro, un completo idiota… nunca debí mentirte…si pudiera retroceder el maldito tiempo… fue el peor error de mi vida haberla propuesto para mi película, debí pensar mejor las cosas… debí decirle que no… debí haberte dicho todo en el restaurante…
Shikamaru respiró hondo. Y un montón de imágenes comenzaron a surgir en su mente, imágenes… de todos sus errores.
-Jamás debí aceptarla como mi novia… y todo para olvidarla… *sigh*… mi vida amorosa solo han sido puros errores… de que me sirve ser un genio si en el amor soy un completo imbécil…- a Shikamaru se le escapó una pequeña lágrima también.- al menos en lo único que acerté… fue en enamorarme de ti
Temari sintió como seguía estrechándola con más fuerza.
-Pero la tenía que cagar… como siempre lo hago…
La rubia lo abrazó de vuelta.
-Es tan curioso.- comenzó Temari.- que incluso en mis sueños eres un bebito llorón. *Sigh* ¿qué voy a hacer contigo, Shikamaru? Haga lo que haga… no puedo sacarte de mi mente ni de mi corazón…
Shikamaru sintió como la rubia lo abrazaba más y pudo sentir su…
¿Chakra?...
"Pero que…?" Shikamaru sintió el chakra de Temari, y no solo el de ella… sintió levemente un… tercer chakra. Shikamaru se puso en alerta de inmediato, ¿Acaso esto no era un sueño y era una especie de genjutsu? ¿Pero quién? ¿Quién los metería en un genjutsu? Porque era obvio que Temari creía que era un sueño, al igual que él. Trató de rastrear ese tercer chakra, y pudo sentirlo… era un chakra desconocido, pero… a la vez familiar. "¿Qué diablos…?" Shikamaru trató de rastrear la fuente del chakra para poder dar con el invocador del genjutsu. No quiso alertar a Temari para que el invocador no se diese cuenta, pero la rubia ya se había percatado.
"¿Dónde estás…?" Temari trataba de rastrear aquel chakra, lo sentía cerca… muy cerca… de hecho…
-Gasp!- Temari se alejó bruscamente de Shikamaru, quién en un principio se asustó, pensando que le había pasado algo.
-Temari que…- pero la rubia comenzó a desaparecer.- Temari!
Shikamaru corrió hacia ella, pero al tratar de alcanzarla la rubia desapareció completamente.
-Temari! Temari!- en ese momento todo comenzó a derrumbarse y Shikamaru fue absorbido por las sombras.
-Gasp!- Shikamaru despertó sudando frío. Miró a sus alrededores, estaba en su cuarto. "¿Qué rayos fue eso…?" trataba de analizar la situación, pero todo le daba vueltas. ¿De verdad alguien los había metido a él y a Temari en un genjutsu? ¿ pero, por qué? ¿Con qué fin? O simplemente había sido un sueño demasiado vívido?. Volvió a recostarse, no tenía caso ponerse a analizar el tema a las 3 de la mañana, pero algo le decía en su corazón que no había sido un sueño…
Si se muchas emociones en el capítulo, y aprendimos q Shikamaru es capaz de hacer lo que sea por su amada Temari, incluso vender a su mejor amiga, el amor definitivamente te hace hacer locuras, y ahora tenemos esta conexión con Temari o tal vez solo fue un sueño? O algo más?
Kari, ya sabía yo q te iba a dar rabia el oscuro hahaha, pero no importa cuánto s e meta no afectan los sentimientos ni de a Temari ni de Shikamaru, ya que ellos dos juntos son un excelente equipo, al menos nuestra Karito salió beneficiada de la cita hmmm, besos mujer q estés bien.
Y a todos los que me leen y marcan como favorita también, muchos Besitos y abrazos, byebye
