Cuando se asomaban los primeros rayos de luz, escuché la voz de la platinada
—Anda, Anna, despierta, el cielo ya está despierto, anda levántate, hay algo que quiero mostrarte
Más por voluntad que por deseo abrí los ojos, ahí estaba ella, bañada, perfumada y preciosa, con la luz a la espalda parecía el ser más puro del mundo, la imagen me conmovió
—¿Qué quieres? — mi voz era ronca, áspera, pero sin malicia ni ofensa
Rodó los ojos —que te levantes y te cambies, daremos una excursión, no tardes
—Sólo dejame dormir hasta las 9 am— cubrí mi cabeza con la sábanas
—Nope— y me arrancó las sábanas de las manos
—A veces así como te amo, te detesto —respuestas automáticas en un cerebro recién levantado
—No mientas, siempre me amas
Ya más dentro de mis cabales —Si, tienes razón, sólo déjame terminar de reaccionar y te acompaño al fin del mundo si quieres
—Esa es mi chica — sonrió con orgullo, tal cual lo haría una madre rebosante
Bajamos al lobby del hotel, juro que todo se veía gris por lo temprano que era, a diferencia de arriba donde ya los rayos comenzaban a dar claridad conforme avanzaban los minutos
Me tomó de la mano y me arrastró hasta la costa, me ánimo a acompañarla a la cima de una pequeña formación rocosa, me senté a su lado, apesar de lo temprano que era, el agua no era helada, era tibia y susurrante, claramente mi ropa se mojó al contacto con la roca, pero no me perturbó
—Sólo, no digas nada, simplemente, calla y aguarda —se ajustó en su asiento y veía el horizonte
Tras diez minutos, me sentía mal de decirle a Elsa que si por esto me había levantado tan temprano...
Cuando estuve a punto de bostezar por el aburrimiento y saltar de ahí, vi lo que quería que viera...
—Santa madre del cielo...
—Es una maravilla, ¿cierto? —suspiró —Quería que esta imagen fuera mía, solamente mía, todos los días me he estado levantando temprano para ver esto... Sin embargo... Siempre pensaba, "ojalá Anna estuviera conmigo" por alguna razón... Pero al tiempo no quería perturbar tu sueño... Hoy, cómo último día aquí... Te entrego este recuerdo —giró su rostro a verme, colocó su mano sobre la mía que estaba apoyada en la roca, mis mejillas ardían.
—Gracias por tus atenciones de anoche — apretó mi mano y me regaló la más resplandeciente sonrisa que haya visto.
El momento terminó al escuchar la voz de la doctora Cruella
—Chicas, chicas, vengan, que ya me voy, deseo despedirme y tomar la foto del recuerdo.
Justo como lo dijo, lo hicimos, su vuelo salía temprano, cabe resaltar que en todo el congreso no la vimos, pero tampoco eramos unas niñas que necesitaran a su madre.
Nos despedimos de ella y nos fuimos al buffet.
Llevaba una sonrisa boba en los labios, nunca pensé que un recuerdo pudiese ser un regalo, pero Elsa se encargó de que así fuera.
De nuevo en la habitación tomé una ducha, al salir encontré a Elsa con Rider, ayudándole con el nudo de la corbata, realmente no luce mal el chico cuando busca verse bien.
—Creo que con ropa decente y un buen peinado, no luces tan mal Eugene
—¿Escuchaste eso, Elsie? Parece que te estoy quitando a tu chica —alardeó el castaño
—No te muevas, idiota —le apretó el nudo de la corbata —¿Qué parece qué Rider?
—N-nada, yo bromeaba
Elsa lo soltó y el chico se ajustó la corbata
—Recuérdenme no andar jugando así — los tres reímos.
Con mi portaplanos al hombro y con Elsa de guía, llegamos a la sala de exposiciones, buscamos nuestros números y nos ayudamos entre nosotros a pegar los carteles.
La verdad fue aburrido, sólo estás ahí de pie junto a tu cartel esperando que alguien se acerque y te pregunte o te ofrezcas para mostrarle tu trabajo, ah, por cierto, no hay dónde sentarse.
Me tocó frente a Rider, así que almenos fue entretenido ver cómo las chicas lo mandaban a volar, sin embargo cuando hablaba de su trabajo entendías la razón por la cual estaba ahí, en un congreso y no como vagabundo en un bar.
Internamente me maldije por emplear unos tacones tan altos, debí de haber hecho caso a mi madre, pero no, y ahora estoy pagando el precio.
Cuando terminamos Elsa me ayudó a recoger mi cartel y como si fuera un ángel sacó un par de tenis de su mochila "Sabía que los necesitarías" me dijo
Y de hecho se trataba de los tenis que tengo en el locker que compartimos en la universidad, y ella los trajo en su equipaje durante mas de 2000 kilómetros para mí, se me estrujó el corazón de amor por ella, la abracé y me coloqué el nuevo calzado, que fue perfecto para mis pies doloridos.
En la ceremonia de clausura nos entregaron nuestras constancias y dieron premios a los tres mejores carteles, el mío no estuvo ahí, pero no me importó, en primera instancia jamás me imaginé llegar tan lejos así que no ganar eso, tampoco me hace mella en mis ánimos.
LauraRockElsanna02: Gracias! Que bueno que te gusta! Por cierto ya he subido algunos nuevos caps del otro fic!
Aurora Winter1: A mí también me gustan los caps largos!, sin embargo esta historia la estuve escribiendo por varios meses en las notas de mi celular xD. Y sí, ya se viene el arco emocional de Elsa, eso tenlo por seguro
Seizuru: SI, en efecto sigue esa parte de la historia, y ya veremos si Anna es capaz de cumplir su promesa. Gracias a ti por el review uwu
