-¡Ahhhh! ¿Porqué estaba esperando este momento?- Gritaba Amy pujando más fuerte.
-Tranquila... sé que estás mal emocionalmente. ¿Quieres una bebida caliente?- Preguntó Sheldon mientras ella le apretaba fuertemente la mano.
-¡Ahhh! ¿¡Y porqué mejor no te la hechas en la cara!?
-Un poco más Amy, ya puedo ver su cabeza...- El doctor Wheleer ánimo.
Hizo uso de toda su fuerza y de repente, todo se detuvo y escucho el llanto más hermoso del mundo.
Deveraux Stan Cooper quería que todo el mundo se entere de su llegada, haciendo gala de sus fuertes pulmones, lloró fuertemente mientras el doctor lo apoyaba encima del vientre de Amy. La enfermera lo cubrió con una cálida manta.
Amy lloraba y sonreía, se sentia agotada y feliz. Besó los labios de Sheldon, que estaba firmemente a su lado mirando a su tercer hijo con fascinación.
-Señor y señora Cooper, me llevaré al bebé para limpiarlo...
Después de una hora, y de asegurarse de que tanto Amy como el bebe estuvieran bien, el matrimonio decidió pasar un rato solos hasta que vengan las visitas. Amy estaba acostada en la camilla, se veía cansada y feliz; Sheldon sentado junto a ella, sosteniendo al bebé y acariciando su alocado cabello.
-Hola, bienvenido al mundo mi corderito... Tiene demasiado cabello- Le comentó a Amy riendo.
Deveraux tenia una gran melena, su cabello ya dejaba notar el castaño claro y sus ojos tenían un tono entre azul y gris, probablemente tendria la misma matiz que los ojos de su padre y su hermano. Era la viva imagen de Sheldon, no habia duda, con su nariz delicada y sus labios inferior y superior perfectamente formados.
-Si, es idéntico a Luke cuando nació. No es por presumir, pero nuestros hijos son muy lindos. Y nuestra hija es hermosa.
-Como su madre, los varones salieron igual a mí así que no tuvieron tanta suerte.
-No digas eso amor...
Segundos después tocaron la puerta, para abrirla lentamente. Leonard y Penny entraron a la habitación, ella se veía emocionada.
-Hola...- Se acercó a Sheldon y vio al bebé. -¡Oh, Leonard! Mira su cabello, ¡tiene demasiado!.
Suavemente lo tomó en brazos, el pequeño se movió un poco y abrió sus ojos; Penny enseguida se enamoró.
-Hola, Devi... soy tu tía Penny- Le dijo abrazandolo. -Me robaste el corazón, para siempre bebé.
-Oh, oh. Creo que a tu Apple Pie no le gustará eso- Bromeó Leonard acariciando la mejilla del niño.
-Bueno, tendrá que acostumbrarse. ¡Dios, es un encanto!
Ahora Leonard lo tomó en brazos, le encantaba, era un bebé tan pequeño.
-Es un niño hermoso, buen trabajo Amy- Felicitó.
-¡Oye! ¿Qué hay de mí?- Exclamó Sheldon indignado.
-Bueno... después de los primeros cinco minutos, todo fue trabajo de Amy.
Al rato; llegaron Mary, Georgie y Missy.
-¡Oh, por favor!- Dijo la gemela de Sheldon suevamente. -Pero mira a este pequeño principito.
Lo tomó en brazos peinando suavemente su rebelde cabello.
-Creo que a este niño hay que raparle la cabeza- Dijo bromeando.
-¡Ni soñarlo!- Dijo Sheldon.
Ahora Georgie lo tomó en sus brazos.
-Buen trabajo Amy, él es la viva imagen de su tío- Bromeó, luego miró a Sheldon. -¿No es la viva imagen de su tío?
-Es la viva imagen de su PADRE- Enfatizó.
Y finalmente fue a los brazos de su abuela Mary. Que al tomarlo, lloró de la emoción, miró disimuladamente a Amy que hablaba animadamente con Sheldon; realmente le debía tanto a esa chica rara que conoció hace años, había convertido a su Shelly en una persona que podía dar y recibir amor.
Amaba a todos sus nietos, pero algo se sintió especial con Deveraux, ahora entendía porqué Memmaw había elegido a Sheldon como su favorito. Cuando un nieto te entra en el corazón, nadie lo saca de ahí.
Amy sintió la mirada de su suegra sobre ella y la miró, ambas mujeres compartieron una mirada de profundo respeto y admiración, no nesecitaban palabras.
-Gracias- Le dijo Mary moviendo sus labios, sin emitir sonido.
La neurobiologa le sonrió y tomó la mano de Sheldon.
-¿Amy tus padres vendrán para conocer a Dev?- Le preguntó Missy.
-Si, se supone que ya tendrían que llegar.
20 minutos más tarde, los padres de Amy llegaron. La señora Fowler saludó a la familia de Sheldon y a la pareja. Larry, tímido como siempre, saludó y le dio un beso a Amy en la frente.
La señora Fowler cargó a su nieto, que era tan lindo como los otros dos, solamente que este bebé tenia mucho cabello.
-Mira que bonito es, Larry... Pero tengo una cuestión- Dijo mirando a Amy que inmediatamente rodó los ojos. -Su nombre no me gusta.
-Es un nombre francés, yo lo elegí- Dijo Sheldon.
Una hora después, Amy se sentía muy agotada, tanto emocional como físicamente. Por suerte Sheldon lo notó.
-Familia, les agradezco a todos por venir pero mi esposa acaba de parir al futuro ganador del premio Nobel, asi que nesecita descansar.
Todos voltearon los ojos ante las palabras de Sheldon. Se fueron retirando, besando a el bebé y a Amy.
Nuevamente, Shamy se quedó a solas. Ella ya estaba profundamente dormida, Sheldon seguía con Deveraux en sus brazos, tomó su celular llamando por Skype a Luke.
-Hola papá- Su hijo mayor apareció sonriente en la llamada, con sus ojos azules brillando. -¿Cómo está Dev?
-Hola amigo, está bien... míralo- Enfocó la camara en su bebé.
-Ya quiero conocerlo, los exámenes absorben todo mi tiempo. Lamento no haber ido, pero mañana tengo un exámen y nesecito estudiar.
-Y por eso estoy orgulloso de ti- Dijo emocionado. -En dos días nos dan el alta.
-Eso es una buena noticia- Respondió sinceramente.
-¿Y mamá?
-Duerme, está realmente cansada.- Enfocó la camilla donde Amy dormía profundamente. -¿Amanda que está haciendo?
-Está en la sala mirando televisión.
-La llamaré mañana, también iré a descansar.
-De acuerdo papá, adios.-Adios...
Continuará...
