¡Y bueno, esto no puede faltar! Los personajes pertenecen a la increíble Stephanie Meyer y la autora de la historia es 2old4fanfic, yo solo traduzco.

No saben lo valioso que es tener el apoyo de mi amiga y Beta Erica Castelo. Mis traducciones tienen una mejor calidad gracias a ti *besos virtuales*


Capítulo 18 Desconcierto el Día de los Caídos, parte 2

"¿Estás bien?" Dijeron al mismo tiempo.

"Bien, bien," Bella repitió, de pie en silencio junto a Edward.

Edward levantó la vista hacia la luz, y luego abajo al panel oscuro. "La electricidad debería volver pronto. Probablemente tuvieron que reiniciar algo en alguna parte."

Bella vio todo menos su rostro. "¿No debería encenderse el generador?"

"No tenemos uno. El que venía con el edifico era insuficiente para el equipo que estamos instalando, de modo que se vendió y lo quitaron ayer. El nuevo lo instalarán el martes."

De pronto se dio cuenta que estaba atrapada, sola, con Edward, el hombre que había protagonizado sus sueños la mayor parte del último año. Le daba un poco de miedo estar atrapada en un ascensor, pero estaba más nerviosa por resbalarse, y decir algo completamente inapropiado. Podía mantener su decoro cerca de él en pequeñas dosis, ¿pero si lo estaba por horas? ¿O días?

"Voy a intentar…"

"Déjame ver si el mío funciona…"

Los dos intentaron llamar con sus teléfonos, colocándolos por todas partes del ascensor esperando una señal.

"¿Algo?"

"Nada."

Bella se meció sobre sus talones, haciendo que su vestido se moviera hacia adelante y hacia atrás.

Los ojos de Edward se deslizaron hacia el movimiento, y luego subieron a su rostro. "Te ves muy bien. Solo espero que vuelva pronto la electricidad para que no llegues tarde."

"Estoy segura que estarán bien comenzando sin mí. Solo es una pequeña despedida para Ben y su prometida, Angela."

"Cierto, Ben de contabilidad. Se muda para estar cerca de sus padres. Un buen tipo."

"Sí." Volvió a cruzar los brazos sobre su pecho, de pronto consciente que estaba completamente a solas con Edward Cullen sin un sujetador. El cosquilleo de sus pezones se multiplicó por diez. ¿Qué haría él si le saltaba encima? Despedirte al instante, idiota.

"Será mejor que nos pongamos cómodos. Puedes sentarte en la caja," dijo él al mismo tiempo que hacia un gesto hacia la resistente caja de archivos. Ella se encogió de hombros y se sentó, mientras él empezaba a quitar las mantas de las paredes.

"No creo que se sienta tanto frío aquí. Es mayo."

Se rio entre dientes mientras doblaba las mantas, cubriendo la mitad del piso. "Solo quería un lugar para sentarme." Se sentó en un rincón, estirando las piernas frente a él y puso sus brazos detrás de su cabeza. "No está mal. Deberías intentarlo."

Sacudió su cabeza. "Estoy bien aquí en mi trono." Había suficiente espacio justo a un lado de él, y cabría perfectamente bajo su brazo.

De acuerdo Bella, una cosa es fantasear con el hombre, pero otra es hacerlo cuando está a tu alcance. Eso es más parecido al acoso. Acoso subliminal. ¿Eso siquiera existe?

"¿Qué estás pensando?"

Asustada, lo miró. "Oh… ah… en realidad nada."

Aclaró su garganta. "Así que, ¿ya decidió Jasper sobre su nuevo trabajo?"

"¿Qué nuevo trabajo?"

"El trabajo en nuestra oficina de Filadelfia."

"No, no me ha dicho nada."

"Entonces, supongo que tendré que buscar a alguien más. Si ni siquiera le ha contado a su prometida, no debe estarlo considerando."

"No dije eso. Probablemente le dijo a Alice, pero Alice no me lo ha mencionado a mí."

Edward se inclinó hacia frente. "¿Qué?"

"Dije que probablemente le dijo a Alice."

Edward la miraba de forma extraña, como si no estuviera seguro de quién era.

Pasó las manos por su cabello. "¿No eres la prometida de Jasper?"

"Oh. Dios. Mío. No," Bella se echó a reír, poniendo las manos sobre su rostro. "Alice, mi compañera de departamento, es la que se va a casar con Jasper, no yo. Oh, Dios, eso es gracioso."

Edward se aferraba a su cabello y sus ojos estaban cerrados con fuerza. "¿Y a ella no le molesta lo de la bebé?"

"¿Por qué debería molestarle…? Oh." Se activaron los interruptores de su mente. Señaló a Edward. "¿Crees que Jasper es el papá de mi bebé? Oh, esto es demasiado. Edward, ni siquiera conocía a Jasper cuando ella fue concebida. Su padre… fue un error. Él ni siquiera figura." Resopló con una risita en su mano con incredulidad. Se rio con tantas ganas que sus ojos se humedecieron. "¿Jasper?"

Edward comenzó a reírse bajito, pero entonces su risa se intensificó hasta tener un tono casi histérico. El ascensor resonó con el sonido, y su cuerpo se meció donde estaba sentado, todo su cuerpo temblando. "Entonces tú no… y Mackayla no es…"

Bella lo observó. Siempre había sido muy reservado y estoico. Era como si viera a un hombre completamente diferente.

Se limpió las lágrimas de los ojos con el dorso de su mano, y finalmente se calmó lo suficiente para hablar. Después de dos respiraciones profundas, habló.

"Hombre, me vendría bien un trago."

"Puede que tengas suerte." Bella abrió la mochila de lona y sacó la botella de Patron, entregándosela. "También tengo cajitas de jugo y agua, pero no creo que eso sea lo que tienes en mente."

Señaló su bolsa de mano. "¿Qué más tienes allí dentro?"

"Pañales, toallitas húmedas, bolsas de plástico, ungüento para rozaduras, una toalla, un enterito, unas barras de granola, una botella de plástico, un bote de fórmula, Tylenol para pediátrico… lo siento, tú preguntaste, ¿cierto?"

"Solo tomaré esto." Le quitó el tapón a la botella y tomó un trago, luego se la pasó a Bella.

Puso sus labios en el conocido borde grueso de vidrio y bebió, haciendo una mueca al pasarlo. "No brindamos."

Edward volvió a tomar la botella y la levantó. "Por mí. Es oficial. Soy un idiota." Tomó otro trago."

Bella tomó otro sorbo cuando se la ofreció, dejando que el sabor astringente llenara su boca y subiera a su nariz. Por lo general, no tomaba tequila solo, pero esta comedia de errores, así como la situación, lo ameritaba.

Él suspiró, apoyando su cabeza contra la pared. "Quería darle a Jasper un mejor trabajo, lejos de aquí, para que tú no tuvieras que trabajar muchas horas… y poder mantenerme alejado de ti."

Bella dejó de sonreír, y lo miró a los ojos. Su mente estaba confundida. ¿Quería alejarse de ella cuando creía que estaba con Jasper, o solo quería alejarse de ella?"

"No estoy segura de lo que estás diciendo."

"Ya te conocía en papel; recibo informes de los nuevos empleados. Tú eras excelente; muy trabajadora, brillante, con una precisión del 100%, excelente productividad. Tu supervisor no podía decir suficientes cosas buenas. Ese día iba a presentarme contigo. Ni siquiera sabía que estabas embarazada, mucho menos lo bonita que eras." Sacudió la cabeza con incredulidad. "Ese día, cuando te desplomaste y te atrapé… Incluso inconsciente, tenías tus manos en tu vientre. Cuando empezaste a volver en ti, tus primeras palabras fueron, '¿Está bien mi bebé?' Al instante me sentí intrigado por alguien que ponía primero a su hijo tan incondicionalmente."

"¿No es eso lo que hacen la mayoría de las mujeres?"

Sacudió su cabeza, mirando a la distancia. "Con Tanya, tan pronto como empezó a notársele, fue como en esa película 'Alien'. Todo sobre el embarazo parecía desagradarle. Actuó feliz por una semana o dos, y luego, nada que yo pudiera hacer, nada que cualquiera pudiera hacer, estaba bien." Entrelazó sus manos y las colocó en su frente inclinada.

Bella finalmente estaba vislumbrando al hombre bajo el chapado pulido de su jefe. Era mucha la miseria por la que había pasado, y aún trataba de ayudar a otras personas. Aquí estaba ella preocupándose por sí misma, sintiendo lástima por no recibir un decente felices para siempre, cuando aquí estaba este hombre que había sobrevivido una verdadera tragedia, tendiéndole la mano para ayudarla. No lo merecía, y estaba vez no estaba pensando en su apariencia o su educación.

"Lo siento mucho. Perder a tu esposa y a tu bebé al mismo tiempo, eso debe haber sido… imposible."

"Sí," desvió la mirada. "Fue horrible, pero… eso no fue exactamente lo que pasó."

El aire se volvió denso por el incómodo silencio. Edward se quedó callado por unos minutos más, y Bella nunca deseó más la electricidad en su vida.

Levantó su cabeza y la miró directamente. "Solo le he contado a unas cuantas personas lo que realmente pasó, y no todos lo creen. Sus padres no me creen, que es la razón por la cual mi vida ha sido un infierno los últimos meses. ¿Puedo confiar en ti?"

Ella volvió a mirarlo a los ojos, y sintió como asimilaba la seriedad de su pregunta y del momento. De repente, los confines del ascensor se sintieron más como un confesionario. Ella quería conocer sus secretos, y al mismo tiempo tenía miedo de conocerlos. Pero más que eso, quería ser el tipo de persona en la que él podía confiar.

Bella alcanzó la botella de Patron, le dio trago, y luego la puso en el piso entre ellos. "Puedes confiar en mí."

"Perdí a mi esposa, pero no fue esa noche. Fue al menos un año antes. El bebé no era mío."

No pudo contener su jadeo.

"Tuvo el accidente la noche que me lo dijo, no sé si el padre del bebé siquiera supo de su existencia o del accidente. Ella nunca me dijo su nombre."

"¿Te dijo por qué?"

"No exactamente." Tomó otro trago, y luego comenzó su historia.

"Estábamos teniendo unos meses difíciles. Me refiero a que, habíamos estado juntos la mayor parte de nuestras vidas, casados por cuatro años, de modo que cuando el sexo empezó a escasear, no estaba feliz por ello, pero sabía que eso pasaba en las relaciones a largo plazo. Ya sabes; un bache en el camino. Justo antes de nuestro quinto aniversario, me deseó otra vez, como, un par de veces a la semana. Estaba feliz. Creí que las cosas estaban volviendo a la normalidad. Y entonces anunció que estaba embarazada. Yo estaba encantado. Siempre hubo mucho ruido en mi casa al crecer, entre mis amigos y Emmett. Mis padres habrían tenido más hijos, pero mi madre tuvo algunas complicaciones cuando nací yo y eso fue todo. Estaba ansioso por tener una familia. Compré una casa ridículamente gigantesca cuando me enteré que estaba embarazada. Era exactamente lo que ella quería, el contratista que le gustaba, un vecindario muy exclusivo, una casa lo bastante grande para perderse en ella. Pero Tanya no quiso mudarse hasta que todo estuviera perfecto. Cada semana habían pintores, nuevos muebles, nuevas alfombras, cortinas; todo menos el cuarto del bebé. Dijo que arreglar el cuarto del bebé antes de que llegara era mala suerte. Yo solo quería que nos mudáramos a nuestra nueva casa.

Vendió nuestras cosas en Craig's List. Cuando los compradores vinieron a recoger los muebles de la recámara consiguieron romper lo único que quedaba en la recámara; la imagen enmarcada del ultrasonido que estaba sobre la mesita de noche. No la empaqué porque yo quería llevar conmigo la primera foto de nuestro bebé a nuestra nueva casa.

Tanya la encontró, con el marco roto, el cristal quebrado, el papel rasgado. Simplemente empezó a llorar.

Traté de consolarla, pero ella seguía diciendo, "Solo mírala. No puede arreglarse."

Se recargó en la pared del ascensor, sus ojos mirando al techo, perdido en el recuerdo. Era evidente que estaba conteniendo las lágrimas. "Estaba muy confundido. Por amor de Dios, éramos dueños de la máquina para hacer ultrasonidos, una llamada y podíamos tener otra copia. Pero entonces hice lo que ella me pidió, y la miré. Realmente la miré."

"Había doblado la imagen para que cupiera en el marco, de modo que solo se podía ver el perfil del bebé, ni la fecha ni la información. Así que la desdoblé. La fecha era el 5 de julio. El bebé debía haber tenido unas doce semanas, pero la edad en el ultrasonido decía veinte semanas. Estábamos en la fase del 'bache en el camino' veinte semanas antes. Supe inmediatamente que el bebé no podía ser mío."

Bella no podía imaginar su dolor. Al parecer había hecho todo para hacer feliz a Tanya, y ella se había aprovechado de su naturaleza bondadosa. Las cosas podrían haber sido muy diferentes si Tanya no hubiese tratado de engañarlo. ¿Y si el cuadro nunca se hubiera roto? ¿Le habría dicho Tanya alguna vez la verdad a Edward? Empezó a sentirse un poco culpable. Las mentiras sobre el padre de Mackayla no estaban lastimando a nadie, ¿o sí?

Edward respiró hondo y pasó su puño por sus ojos. "Tanya estaba histérica. Dijo que había intentado deshacerse de todo lo que le recordara a él, que fue la razón por la que quería vender todos nuestros muebles. Me dijo que quería que las cosas funcionaran entre nosotros, que sabía que yo era la mejor opción. Que había intentado hacer que las cosas funcionaran conmigo, pero que todavía lo quería. Ya no podía vivir en la mentira. Ya había decidido que iba a contactarlo, y que iba a dejarme."

"No tenía mucho que decir a esas alturas. Apenas podía procesar lo que me había dicho. Fue la última vez que la vi con vida. Después que se marchó, agarré un Jack Daniels y me fui a mi nueva casa a beber hasta emborracharme. Desperté al mediodía del siguiente día en el suelo. Esa tarde teníamos nuestra reunión mensual de la junta directiva, y cuando Tanya no se presentó, su madre la reportó como desaparecida. Su coche fue encontrado esa noche en un barranco. No creen que haya muerto inmediatamente, y me torturo constantemente, pensando que si la hubiesen encontrado antes podría haberlo logrado, o el bebé podría haber sobrevivido."

Bella no sabía cómo consolarlo, pero intentó ser directa. "Te dijo que te dejaba por otro hombre. ¿Para qué la habrías buscado? ¿Y cuáles son las posibilidades de que la hubieras encontrado, de todos modos?"

"Por favor, dile eso a mi suegro. Al principio, no le conté a sus padres lo que Tanya me dijo. Su hija estaba muerta, también su nieto. No tenían que saber que su hija se estaba acostando con otro. Por lo que sabían, había sido fiel desde que empezamos a salir cuando teníamos quince años. Me habría llevado su secreto a la tumba, hasta el día que la policía se presentó para cuestionarme, y me indicó que habría una investigación minuciosa del accidente. Sabía que si tenía algo que decir, ese era el momento de hacerlo.

Su padre—Aro—seguía inconsolable. Era su única hija. Pidió un permiso de ausencia y contrató investigadores privados. Cuando me di cuenta que me seguían, lo confronté. Le conté lo que Tanya me dijo. Me llamó mentiroso y dijo que yo planeaba algo, y que era responsable de su muerte.

Hizo que un geek que solía trabajar para la Junta Nacional para la Seguridad del Transporte analizara el coche. Cuando no pudo encontrar una causa más allá de las acciones del conductor, demandó que su cuerpo fuera exhumado y que le hicieran una autopsia, y que se hiciera una prueba de ADN del bebé y que se volviera a analizar su cuerpo."

Bella sintió que se le cerraba la garganta. "¡Oh Dios mío! Eso es, eso es…"

"Terrible. No podía imaginar algo que Tanya desearía menos, que el ser desenterrada y cortada, y provocar ese sufrimiento a sus padres. Cuando los resultados de la prueba de ADN mostraron que yo no era el padre, que no habían encontrado nada anormal en su sangre o sus tejidos. Creí que terminaría su obsesión. En vez de eso, empeoró. Insistió en que yo lo sabía mucho antes de ese día, y que la llevé al suicidio. Incluso me acusó de ser impotente, y de conseguir un donador de esperma para poder matar a mi esposa y afirmar que había sido agraviado."

"Está loco."

"Está loco. También es brillante y está obsesionado, y creo que lo está llevando al borde de la desesperación. Me está demandando por muerte por negligencia, y está demandando a CMNJ por ayudarme y encubrirme. De hecho, está demandando a su esposa como parte de la junta directiva de CMNJ, y si no hubiese pedido el permiso de ausencia, se estaría demandando a sí mismo."

"Entonces, ¿qué puedes hacer?"

Se recargó, su cabeza apoyada en la pared. "Mi abogado dice que no debería hacer nada. Apegarme a mi historia. No vender la casa o sus cosas. No hacer nada sospechoso como dejar el país, o salir con alguien. 'Ni siquiera aparentar deshonestidad', dice él."

"¿Por qué no tomas una prueba con el detector de mentiras?"

"Me sometí a una prueba con el detector de mentiras, y pasé, pero Aro piensa que me preparé para pasar la prueba."

"¿Es eso posible?"

"Difícil, pero posible. Aro cree que soy mucho más sinuoso de lo que soy, pero en serio, soy un tipo sencillo. Me gustaba jugar soccer. Las reglas eran claras, había un inicio y un final. En su mayoría, los tramposos eran penalizados, las buenas jugadas eran recompensadas. La mayoría de las personas odian ser los porteros. Me encantaba. Me gustaba vigilar a los delanteros, tratando de descifrar lo que iban a hacer, pasar la bola o tirar. Era bueno leyéndolos, anticipando sus movimientos, notando sus indicadores. Nunca temí lanzarme por la bola. También soy bueno con los tratos de negocios, olfateando las estafas, detectando una propiedad subvalorada. Es solo que apesto en mi vida personal."

Se detuvo por un tiempo, con su cabeza colgando entre sus manos. La miró, con una expresión tierna en su rostro.

"Luego llegaste tú, como si no estuviera metido en suficientes problemas. Allí estabas, dulce, amable, bonita, buena trabajadora, inteligente. Esa dulce sonrisa. Siempre estabas mirando a tu pantalla trabajando, mientras yo te observaba por detrás de un periódico o un informe, o yendo por café. Ni siquiera bebo del café de la oficina; lo vaciaba en mi planta. Nadie tenía algo malo que decir de ti, ni siquiera Jessica. Leí tu archivo personal, y en papel estabas soltera, todavía bajo el seguro de salud de tu padre, pero Jasper Whitlock seguía apareciendo donde sea que estuvieras, y sumé dos más dos…"

"Y sacaste cinco. No hay nada entre Jasper y yo."

"Eso finalmente penetró mi grueso cráneo. Pero antes de mi epifanía de Bella, vi esa bella y pequeña familia formándose. No podía ser ese hombre que persiguiera a la mujer de alguien más, incluso si me sentía atraído, incluso si sentía que había un atisbo de esperanza de que pudieras estar interesada. Tenía que eliminar la tentación, por mi propia cordura. ¿Por qué crees que te tengo trabajando desde casa? Con las leyes de privacidad, no creo que estos archivos siquiera deberían dejar nuestro edificio, pero era eso o volverme completamente loco."

Mientras hablaba, se había acercado a ella. Ella se colocó en la orilla de la caja lo más cerca que pudiera a él. Las manos de él estaban totalmente enredadas en su cabello y lucía derrotado. Sintió lástima por él, pero tenía preguntas.

"¿Habrías aceptado al bebé, sabiendo que no era tu hijo?"

"El bebé era un varón. Me gustaría decir que sí, absolutamente, pero no lo sé. Desearía que ella me hubiese dado la oportunidad."

"¿La extrañas?"

Se rio entre dientes, luego sacudió la cabeza. "No tanto como creerías que lo haría después de estar casados por cinco años, y de estar juntos desde los quince. No me gusta vivir solo. Incluso cuando no teníamos sexo, aún dormíamos en la misma cama. Nos rozábamos el uno al otro en el pasillo o mientras comíamos. La escuchaba preparándose por la mañana, o viendo una película. Hace unas semanas me di cuenta que he pasado días sin tocar a otro ser humano. Si no cuentas los apretones de manos, he pasado semanas sin contacto humano. No puedo soportarlo."

Bella sonrió un poco al recordar abrazar a Mackayla contra su pecho desnudo. "En una de mis clases el profesor habló de la necesidad humana del tacto. Los bebés no crecen saludables si no se les abraza incluso si se satisfacen todas sus otras necesidades. En el UCIN te alientan a abrazar a tu bebé piel con piel. Se siente maravilloso. Empiezas a anhelarlo, y también los bebés."

"Debe ser bueno tener a alguien que puedas tocar siempre que lo necesites."

Se veía tan perdido y miserable. Ella no tenía idea que cargara con todo eso. Necesitaba hacer algo para ayudarlo. Las palabras no serían suficientes. Una oleada de valor la invadió, y dijo, "Puedes tocarme."

Su cabeza se levantó de golpe. La miró a los ojos con una súbita intensidad que la estremeció, haciéndola retorcerse.

Bella sabía que tenía que hacer algo para respaldar sus palabras, de modo que se movió de la caja poniéndose de rodillas frente a él. "O yo podría tocarte."

La mano derecha de él subió por la piel de su brazo izquierdo, dejando chispas a su paso. Estaba respirando más profundo. "¿Lo dices en serio?"

Asintiendo, ella subió su mano derecha por su pecho donde pudo sentir su corazón latiendo bajo su palma. Agarró su jersey. "Quítate esto."

Él puso su mano de prisa detrás de su espalda y agarró la tela, sacando la camiseta por sobre su cabeza.

Bella se acercó a él colocándose a horcajadas sobre sus piernas, sus manos deslizándose hacia su espalda al mismo tiempo que enterraba su cabeza en su pecho. Sintió el calor de su cuerpo en la piel del interior de sus brazos. Metió su cabeza bajo su barbilla al mismo tiempo que los brazos de él la rodeaban, atrayéndola a su pecho. Él suspiró profundamente, con una de sus manos subiendo a su cabello. Aunque la intensión de ella era calmarlo, fueron los brazos de él los que hicieron que ella se sintiera a salvo, deseada. Lo acarició con su nariz mientras él acariciaba con ternura su espalda. No estaba segura a qué olía, tal vez sándalo o a té verde, pero quería memorizar su aroma, en caso que nunca volviera a estar así de cerca de él. El ligero movimiento de sus cuerpos frotándose uno contra el otro al respirar, la hizo sentir como si perteneciera en sus brazos. Había confort, pero había algo más. Dejó de pensar, y solo hizo lo que sentía. Dejó un pequeño beso en su pecho, y luego otro. Cuando él respondió al pegarla más a él, continuó, beso tras beso subiendo por su cuello, a lo largo de su mandíbula. Él respiraba más rápido, y podía sentirlo creciendo entre sus piernas. Él no tenía a dónde moverse cuando ella se pegó aún más contra él. Dejó escapar un suspiro tembloroso y giró su rostro hacia el de ella, encontrando sus labios.

Permitió que ella lo guiara, mientras continuaba con pequeños besos en el borde de su labio inferior, luego el centro, luego el otro borde. Para cuando encontró el centro de su labio superior, él tomó el control, trazando los labios de ella con su lengua, sosteniendo su cabeza mientras besaba sus labios chupándolos suavemente. Ella casi estaba sin aliento cuando deslizó su lengua entre sus labios, acariciando su lengua al besarla despacio.

Ella se apartó de él para respirar, pero también lo suficiente para mover sus manos en su pecho, acariciando sus vellos ásperos y sus músculos firmes. "No había tocado a nadie así en casi un año."

Con los ojos cerrados, Edward deslizó sus manos por sus brazos hasta sus clavículas. Poco a poco, deslizó sus dedos por su cuello, terminando en medio de su vestido entre sus pechos. Abrió sus ojos, su mirada abrasadora como si estuviera hambriento, y la veía esperando su permiso para continuar. Bella lamió su labio inferior y asintió. Suavemente pasó un dedo bajo la tela de su vestido, y sobre la cima de sus pechos. Ella quería más de sus caricias, así que bajó los tirantes de sus hombros hasta que sus pezones aparecieron sobre el borde del vestido. Edward terminó de bajar los tirantes de su vestido, dejando sus pechos completamente expuestos. Agarró uno con cada mano, pasó su lengua y su boca por las cimas. Bella jadeó cuando agachó su cabeza hacia sus pezones, chupando y rodándolos entre su lengua y sus dientes. Sus manos se fueron a sus caderas y la subió más a su regazo, presionándola contra su entrepierna, donde podía sentir su erección debajo de ella. Abrió sus piernas, tratando de acercarse cuando él volvió a bajar sus caderas hacia las suyas. Sus labios estaban ascendiendo por su cuerpo, por su cuello, y una vez más sus labios se encontraron. La lengua de ella delineó su labio inferior hasta que él chupó su lengua en su boca. Sabía a tequila. Ella estaba excitada por la fuerza de su brazo, ahora rodeando sus caderas manteniendo la presión entre la parte baja de sus cuerpos. Su otra mano subió por su costado, acariciando su pecho mientras ella bajaba sus dedos por su amplia espalda.

Se había vuelto loca al probarlo. Sus pechos se habían fundido, el calor hervía donde su piel se tocaba. Él encontraba sus desesperados besos con los suyos, hasta que los dos estaban jadeando por aire. Ella no sabía si era demasiado caballero para llevar esto más allá, pero no podía arriesgarse. Tenía que tener más, aún si solo fuera esta vez. Se levantó sobre sus rodillas. Edward la miró con curiosidad. Bajando sus manos a las caderas de él, tiró de sus pantalones deportivos y pantalones cortos que traía debajo de ellos. Él entendió en seguida, y puso una mano en el piso para levantar sus caderas y la dejó bajar su ropa por sus muslos.

Incluso con la luz amarilla de emergencia, él era hermoso.

¿Era la lujuria lo que hacía que se viera tan listo, tan deseable? No le importó. Sin querer desperdiciar el tiempo quitándose su vestido, levantó su falda e hizo a un lado la delgada tanga. Deslizando con firmeza sus resbaladizos pliegues a lo largo de su polla, y ambos sisearon por el placer. Al llegar a la muesca en la cabeza de su pene restregó su clítoris. Sus fluidos se mezclaron, cubriendo la cabeza y su centro, y la sensación, el deslizar y agarrar piel con piel fue trascendente. Ella empujaba hacia él al mismo tiempo que él tiraba de ella contra él, levantando sus caderas para incrementar la presión. Un cosquilleo recorrió cada extremidad, y las oleadas que provenían del eje donde sus cuerpos se encontraban, tomó el control. Ambos gimieron casi al instante.

Bella repetía, "¡Sí, sí, SÍ!" Mientras el temblor de su cuerpo se incrementaba. Nunca había respondido a alguien tan rápidamente. La sensación se apoderó de su mente, y en todo lo que pudo pensar fue en lo bien que su polla se sentía encendiendo su clítoris. Se corrió rápidamente, solo siendo consciente de aferrarse a él, y donde sus cuerpos se unían en éxtasis.

Edward jadeó, con la cabeza en el hombro de ella, gritando, "¡Mierda, mierda, oh mierda!" Justo antes de explotar contra ella.

Bella no podía acercarse lo suficiente mientras Edward palpitaba contra ella, chorreando en su estómago y el de él. Ella respiraba como si acabara de terminar un maratón, y él también estaba jadeando. Finalmente dejaron de moverse, y ella lo miró. Sonriendo, él soltó sus caderas, agarró los costados de su cabeza y la besó con intensidad, luego de nuevo con más dulzura y una vez más hasta que sus labios solo rozaban los de ella. Frente con frente, vieron el desastre entre ellos. Ella empezó a reír primero, luego comenzó él. "Creo que ahora necesitamos esas toallitas."

Bella estaba sonriendo, de rodillas rebuscó en la mochila de lona, dándole las toallitas.

"Será mejor que no hayas estropeado este vestido, acabo de sacarlo de la tintorería."

Él se limpió y la estaba viendo con sus manos detrás de su cabeza. Con una media sonrisa dijo, "Con gusto pagaré la cuenta, cuantas veces quieras ensuciarlo." Su cuerpo largo y musculoso se veía completamente relajado, como si descansara desnudo en los ascensores todos los días.

"La próxima vez podríamos usar estos." Ella sostuvo los condones que Alice le había empacado, y Edward de pronto se quedó callado.

"Supongo que nunca pregunté si había alguien más. Solo asumí que ya que no era Jasper, que no había nadie."

"No lo hay. En realidad no." Sintió su sonrojo al guardar los condones, de pronto avergonzada por su atrevimiento. "Ha pasado mucho tiempo, y Angela me dijo que el hermano de Ben es muy lindo, así que…"

"¿Buscas una relación con él?"

"¡NO! No. No estoy buscando una relación en lo absoluto." Bella sacudió su cabeza mientras subía un tirante de su vestido. "Mi hija es mi prioridad principal. Necesito trabajar cada minuto que pueda para mantenernos. Solo pensé que si me desahogaba una o dos veces al año, estaría bien."

"¿Quieres decir tener sexo tan a menudo como vas al dentista?"

"Bueno, suena extraño cuando lo dices así."

"Es extraño. ¿Cómo vas a hacer eso? ¿Solo encontrando a un tipo cualquiera dispuesto a pasar 182 días sin sexo?"

"En realidad, no lo planeé bien." Trató de recordar todas las razones por las que estar con él era muy mala idea. En ese momento, todo en lo que podía pensar era en cuán fantástica la había hecho sentir.

"Porque si el sexo es bueno, ¿quién querría esperar tanto tiempo?" Bajó la vista a su regazo, viéndose orgulloso de su polla ya erguida. "Casi estoy listo para hacerlo de nuevo y no han pasado ni 182 minutos. O siquiera dieciocho."

"¿Podrías ponerte tus pantalones?"

"¿Por qué?, si tú fuiste la que los bajaste."

Nunca había esperado ese lado descarado de él. Bella levantó la barbilla intencionalmente, tratando de no ver debajo de su cintura, pero el movimiento de su polla endureciéndose no podía ser ignorado. "No esperaba que quisieras quedarte desnudo toda la noche."

"¿Por qué no? Quiero probar de nuevo eso de la piel con piel. Me gustó."

"¡Urrgh!" Gruñó. "Acabas de decirme que tu abogado no quiere que entres en una relación, y yo acabo de decirte que no quiero una. No voy a llevar un desfile de citas casuales a mi hogar con mi hija, Edward."

"¿Quién dijo que sería casual?"

"Sí." Hizo un gesto con su mano hacia su jersey hecho bola, y sus pantalones todavía en sus tobillos. "Esto parece ser el inicio de una relación seria y significativa. Lo que pasa en este ascensor, se queda en el ascensor."

Edward se recargó, con los brazos cruzados detrás de su cuello. "Interesante idea." Asintió, luego se puso sobre sus manos y rodillas y empezó a gatear hacia ella. "Todavía estamos en el ascensor."

Sabía que debía detenerlo. Debería decirle muy claramente que no la acostara sobre las mantas viejas, que no levantara su vestido, que no besara sus caderas, su ombligo. Debería detenerlo en este instante, y no permitirle bajar la tanga por sus piernas, o acariciar con sus dedos donde todavía estaba resbalosa y necesitada de él. Iba a detenerlo, tenía intenciones de hacerlo, pero cuando alcanzó la bolsa que tenía los condones, mejor se levantó sobre sus codos, y vio cómo abría el paquete y desenrollaba el profiláctico sobre su polla.

Con un movimiento rápido, levantó sus caderas para encontrar las suyas, y ella vio con la boca abierta como se posicionaba y entraba en ella. El ángulo empujó su polla contra su punto G, como si ese fuera su objetivo.

Bella jadeó y tembló cuando Edward la cargó, atrayéndola a su pecho al mismo tiempo que decía con voz ronca, "Estabas muy lejos allí abajo." Sus labios, su lengua; ya no creía poder vivir sin ellos. Ella chupó el labio inferior de él con un hambre que no había conocido. Él la llenaba, se retiraba y la llenaba de nuevo. Había algo primitivo en la forma que la hacía sentir, como si él fuera la parte que le faltaba. Incluso cuando estaba enterrado en lo más profundo de ella, lo quería más cerca. Si tan solo pudieran quedarse así, protegidos del mundo.

Bella pensó que antes había tenido buen sexo, pero lo que este hombre le estaba haciendo, redefinía el acto. Llegó muy profundo, y ella aún estaba tan sensible por su primer orgasmo, que en seguida volvió a ceñirse en torno a él, jadeando cuando sintió que todo su cuerpo se estremecía por el placer.

"Joder, joder, se siente tan bien," siseó él en su oído al mecerse con más fuerza, ahora levantando sus caderas y bajándola con fuerza sobre su polla al mismo tiempo que empujaba contra su hueso púbico. Se detuvo, estremeciéndose, y entonces terminó con unas fuertes estocadas.

Ella se aferró a él como un mono araña, sus extremidades rodeando su cintura, su cabeza y su espalda. Él dejó una mano en su trasero, manteniendo la presión entre la parte baja de sus cuerpos, la otra sujetando su espalda.

Comenzó a decir, "Yo…"

Pero se paró en seco cuando súbitamente, las luces se volvieron a encender.

.

.


¡Por fin! Espero que hayan quedado satisfechas, ¿un cigarrito? Ah no, ¿verdad? Que hace daño :P Lo que querían ya pasó, quedó claro que Jasper no es más que un amigo y ahora ambos saben que se sienten atraídos mutuamente, pero, no todo es miel sobre hojuelas, otra vez. Como verán, la situación de Edward no es nada fácil con ese suegro loco que tiene, por cierto, ¿ya les quedó claro cómo murió Tanya? Creo que varias de ustedes no notaron que eso se dijo en los primeros capítulo, cuando Bella se fue a Forks y los chicos la fueron a dejar al aeropuerto, se dijo que ellos iban a un funeral de la compañía donde trabajaban donde una mujer embarazada había muerto en un accidente de coche. ¡Más alertas chicas! En fin, tal parece que Tanya sigue jodiendo la vida de Edward aún con vida, así que las cosas no están muy fáciles para Edward. Por otro lado, Bella está segura que no quiere una relación porque quiere concentrarse en su hija, ¿seguirá pensando lo mismo después de esto? Mmmm… ya lo sabremos. Espero que hayan disfrutado del capítulo y como siempre, esperaré ansiosa sus reviews para saber qué les pareció y poder leer el siguiente ;)

PD. FF sigue de diva y me disculpo si faltó alguna por aquí, díganme si dejaron review y no aparecieron. Lo más probable es que no me llegó por correo, pero aparecerá con los demás reviews con a FF se le pase el berrinche ;)

Muchas gracias a quienes dejaron su review en el capítulo anterior: EriCastelo, Jade HSos, belen2011yani, NarMaVeg, Bitah, Antonia, Veronica, lluvia-masen09, kaja0507, JessMel, Nancygov, paupau1, Manligrez, Lectora de Fics, tulgarita, Tecupi, saraygarcia08, Rosii, debynoe12, Ma Laura Merlo, Sully YM, bbluelilas, Adriana Molina, cony, Fallen Dark Angel 07, Chocolate eyes, Melina, Adriu, FlorVillu, Noriitha, Moni, krenturner, Ali-Lu Kuran Hale, rosycanul10, maidely34, Leah De Call, torrespera172, Cinti77, Isa Labra Cullen, Persephonne, myaenriquez02, somas, Tata XOXO, dushakis, Gabriela Cullen, patymdn, lagie, carolaap, freedom2604, Say's, bealnum, terewee, Nanny Swan, miop, Kell Masen, Lizdayanna, piligm, aliceforever85, AriGoonz, Pameva, injoa, saraipineda44, ZellidethSaga76, y algunos anónimos. Saludos y nos leemos en el próximo, espero que sea muy pronto.