Días no gloriosos
Dos semanas después…
-Entonces te veré esta noche luego del partido ¿cierto? – Dijo Sakura sacando a su novio de sus pensamientos.
Él se sobresaltó y se sonrojó – Si claro… Tengo que decirte algo importante – Respondió él recordando el anillo que reposaba en su mochila, había esperado hasta ese día para hacerle la propuesta y no había marcha atrás.
-Estás un poco raro, aunque supongo que es el partido… Ya deberías estar con los chicos en el vestidor hablando sobre tácticas y esas cosas – Dijo Sakura mirando al chico a su lado, quien la tenía abrazada por el cuello mientras caminaban con rumbo a los vestidores de chicas – Se te va a hacer tarde.
-Los chicos conocen perfectamente las tácticas – Respondió él restándole importancia – Y lo que en realidad hacemos antes de cada partido son bromas para aligerar los nervios y la tensión.
Sakura rodó los ojos – A veces me pregunto cómo es que ganan casi siempre.
-Nos tomamos muy en serio la diversión en esos partidos – Respondió él – Además, quería acompañarte antes de que empieces tus estiramientos.
Los chicos llegaron a la entrada de los vestidores y se detuvieron para seguir hablando antes de que la chica se fuera, él decidió hablar – Recuerda tener cuidado con todo.
Sakura rodó los ojos – Repasamos la rutina cien veces, además no haré piruetas en el aire ni tampoco paradas de manos, Meiling y Chiharu ofrecieron ocupar esas posiciones por mí… En lo más extremos que participaré será la pirámide.
-La doctora dijo que no deberías levantar mucho peso – Insistió él.
-Solo ayudaré a levantar a Yukko que estará en la punta, y lo haré con ayuda de otras dos chicas de tercer año – Respondió ella tranquilizándolo – Pesé a todas las chicas y Yukko es la más liviana de todas, no pasará nada.
-Lo sé, vi todas tus anotaciones, pero no dejo de sentir que no es buena idea que participes en la rutina de hoy – Confesó él angustiado.
Sakura lo miró con ternura y se acercó a él para darle un corto beso en la mejilla – Voy a estar bien, recuerda que la doctora dijo que mientras no levante mucho peso ni haga piruetas puedo hacer toda la rutina, prácticamente solo bailaré y usaré el bastón.
Syaoran suspiró – Vale, aunque no estaré tranquilo hasta saber que terminó el número de las porristas.
-Tú debes mantener la vista en el balón y el aro – Respondió la ojiverde – Estaré bien.
-Estarán bien, querrás decir – Dijo él mirando disimuladamente a su vientre, sabía que si lo tocaba y alguien los veía sería algo sospechoso, y todavía no podían darse el gusto de estarlo diciendo en la escuela.
Sakura sonrió – Aún no me acostumbro a la idea de que voy a ir acompañada durante meses.
-Pues yo no dejo de pensar en que ahora debo cuidarte a ti y a él o ella – Respondió Syaoran en voz baja mientras tomaba la cintura de su novia – Aunque no me molesta en lo más mínimo.
La ojiverde se sonrojó y seguido de eso sintió los labios del chico posarse sobre los de ella en un beso robado, ella correspondió instantáneamente abrazándolo por el cuello, aquel sin duda era el beso de buena suerte que habían optado por darse antes de cada partido, aunque esta vez era la primera vez que lo hacían conscientes de que eran tres, en vez de dos.
Tuvieron que admitir que las últimas semanas no habían sido sencillas, entre las citas con el doctor y sobrellevar a Touya, quien había optado por quedarse con Yukito la mayoría de los días, con tal de no cruzarse demasiado a su hermana menor, y mucho menos al que solía llamar su mejor amigo.
Syaoran sabía que las cosas habían quedado aún más tensas entre ellos cuando le dejo saber sus intenciones de casarse con Sakura lo antes posible, y aunque su familia y la de ella hayan estado de acuerdo y hasta alegres dentro de lo que cabe, Touya ni siquiera lo había querido mirar a los ojos luego de las últimas palabras que cruzaron y, a decir verdad, nunca esperó que aquello pasara entre ellos. Al pedirle la mano de Sakura a Fujitaka y Nadeshiko no esperó que los Kinomoto olvidarán el hecho de que había cometido una irresponsabilidad, sin embargo, siempre quiso demostrarles que lo que sentía por Sakura no era pasajero y que estaría dispuesto a enfrentar lo que sea con tal de no perderla, aunque por lo visto, Touya no lo vio de esa manera.
-Disculpen – Dijo una voz aguda haciendo que los chicos cortaran el beso bastante sonrojados.
Sakura se giró para encontrarse con una chica de cabello negro que la miraba apenada – Kinomoto disculpa que te interrumpa con tu novio… Es solo que necesitaba pedirte algo importante.
La ojiverde le dio una sonrisa amable, esa chica de tercer año y no había estado en las porristas desde la primaria, aunque no había hablado mucho con ella siempre habían sido amigables entre ellas – Claro, dime Yukko.
-Es que… Me siento un poco mareada hoy – Respondió la chica nerviosamente – Y sé que prometí estar en la punta de la pirámide, pero no puedo evitar pensar en que me puedan entrar ganas de vomitar en ese momento.
-Oh, entonces ¿no quieres estar en la pirámide hoy? – Dijo Sakura un poco preocupada – Aunque entenderé si prefieres irte a casa, no creo que las piruetas te hagan mucho bien.
-No, ya hice un par de piruetas con las chicas hace rato y no me afectan tanto – Respondió la chica nerviosa – Es la altura.
-Oh – Respondió Sakura extrañada – Bueno, puedo dejarte fuera de la pirámide y ponerme en tu lugar en la punta, soy la más liviana después de ti.
-No quiero causar molestias ni arruinar la coordinación de todas – Dijo Yukko angustiada.
-No te preocupes, hemos hecho cambios más drásticos en las rutinas antes de los partidos y quedan geniales – Tranquilizó Sakura dándole una sonrisa de medio lado – Solo tengo que decirles a las chicas que participan en la pirámide y en su defecto solo yo cambiaré de lugar, ya que de por si te íbamos a sostener tres chicas.
- ¿Estás segura de eso? – Dijo Syaoran un poco desconfiado de aquello – ¿No quedarán débiles con una chica menos?
-No, más bien nos sobraba una chica en la pirámide, porque las demás estarán haciendo las acrobacias – Respondió Sakura – No te preocupes, esto es algo que hacemos siempre antes de cada partido y termina saliendo mejor de lo que esperamos.
-Gracias, Kinomoto – Dijo Yukko sonriéndole mientras se daba la vuelta – Te veo adentro.
-Claro en seguida voy – Respondió la ojiverde.
Syaoran de inmediato iba a decir algo, sin embargo, se vio interrumpido cuando dos chicas más aparecieron en la entrada de los vestidores, esta vez se trataban de Meiling y Chiharu.
-Oh, creí que ya estabas con los chicos discutiendo estrategias y tácticas – Dijo Meiling divertida.
Sakura miró a su novio – Ves que no soy la única que lo piensa.
Syaoran rodó los ojos – Da igual… No creo que debas ir en la punta de la torre.
- ¿Tú? ¿Qué hay de Yukko? – Preguntó Chiharu extrañada.
-Me dijo que no se siente bien y que prefiere estar alejada de las alturas hoy – Respondió la ojiverde – Saben que de todas formas sobraba una chica en la pirámide.
-Entonces ponme a mí en la punta – Dijo Meiling.
-Sabes que la menos pesada después de Yukko soy yo – Respondió ella – A ti te necesito de base porque eres de las más fuertes.
Meiling frunció el ceño – ¿No te parece un poco extraño que Yukko no haya protestado en ninguna de las prácticas y justo hoy va a salir con eso?
-No tiene motivos para querer arruinar la rutina o algo – Dijo la ojiverde – ¿Por qué lo haría?
-Sakura tiene razón – Dijo Chiharu – Yukko es una chica callada y siempre está de acuerdo con las rutinas, a diferencia de Akame y su grupo… Creo que estás exagerando.
-Vale, dejémoslo así porque Yukko es inofensiva – Dijo Meiling – Pero estaré vigilando.
-Está bien – Aceptó Sakura mientras tomaba la mano de su novio y la apretaba – Mejor vamos adentro, debo informarles a todas del cambio.
-Nos adelantaremos – Dijo Meiling guiñándole el ojo a su amiga y a su primo – Estoy segura de que querrás darle un beso de buena suerte.
Sakura rodó los ojos – Porque de seguro ustedes dos no lo hicieron.
Las chicas se rieron y se despidieron de Syaoran para luego adentrarse en los vestidores, dejando a la pareja solos de nuevo. Sakura se acercó al ambarino y le dio un corto beso en los labios – Te deseo la mejor de las suertes, y despreocúpate.
-No hasta ver que te bajes de esa endemoniada pirámide sana y salva – Respondió él – Cuídate.
Ella sonrió – Te veo en la cancha.
No pudieron evitar quedarse aún con sus manos tendidas y apretándolas, para que luego fuese él quien la atrajera hacía sí para robarle otro beso en los labios, solo que esta vez más largo y prolongado y dejando de lado por un momento que ambos eran capitanes de sus equipos y que ya iban tarde, aunque poco les importó demorarse unos minutos más, sin duda, no tenían remedio.
Por otro lado, Meiling y Chiharu entraron en silencio al vestidor, sin embargo, cuando estaban a medio camino no pudieron evitar escuchar lo que unas chicas discutían en una de las esquinas. Las dos amigas se escondieron tras una pared, odiaban espiar a sus compañeras, pero cuando escucharon el nombre de Sakura en dicha conversación no pudieron evitar quedarse a escuchar.
-Sakura se lo creyó – Dijo una voz aguda que reconocieron como la de Yukko – Estoy fuera de la pirámide, y espero que valga la pena.
-Lo hará – Dijo otra voz que reconocieron perfectamente como la de Akame – Te aseguró que tú y todos disfrutaran el espectáculo.
-Kinomoto habrá ganado la apuesta, pero eso no la hace inmune a la humillación – Respondió una tercera voz perteneciente a Haruka – Aunque me gustaría que Meiling también saliera afectada, es una lástima que esté de base.
-Ya tendremos otra oportunidad para humillar a Meiling – Respondió Akame maliciosamente – Hoy solo quiero que todos pongan especial atención en nuestra capitana ¿y qué mejor que mientras está en la punta de la pirámide?
-Debiste ser tú, es donde perteneces – Dijo otra voz que reconocieron como la de Saya.
-Lo sé, y tal vez Li no lo haya visto, pero ya lo hará – Contestó Akame segura – Ya veremos su cara cuando su querida novia quede humillada frente a todos.
Las demás se rieron, a excepción de la más joven, quien guardó silencio, por lo que Akame le volvió a hablar – ¿Qué sucede, Yukko? Creí que no tenías problemas con ayudarnos porque estabas ansiosa por ser de mis amigas.
La chica de inmediato levantó la mirada – Claro que quiero serlo, tú dominas esta escuela.
-Exacto, y necesito a alguien a mi altura que lo haga para cuando yo me gradúe – Respondió la chica – Lo hiciste bien hoy.
Las chicas pudieron seguir hablando, pero se escuchó ruido de la entrada, el resto del equipo ya que se encontraba en el vestidor, por lo que lo mejor sería acabar con aquel tema de inmediato.
Meiling y Chiharu se miraron completamente sorprendidas, la pelinegra fue la primera en reaccionar tomando la mano de su amiga y haciéndole señas para que guardara silencio mientras las dirigía a ambas nuevamente fuera de los vestidores, aunque de camino entre la multitud de chicas que transitaban encontraron a Sakura y antes de que esta pudiera decir una sola palabra, Meiling también la tomó del brazo y las arrastró hasta afuera donde nadie pudiera oírlas.
-Akame planea algo – Dijo Meiling en voz baja – Acabamos de escucharla.
-Y Yukko está involucrada – Agregó Chiharu en el mismo tono – No es cierto lo de la altura.
- ¿Por qué habría de mentirme? – Dijo Sakura confundida.
-Porque está ansiosa por convertirse en la sucesora de Akame, lo cual ya es desagradable – Respondió Meiling – Pero el punto es que quieren humillarte.
Sakura suspiró – ¿Qué piensas que planean hacer?
-Pues por lo que escuchamos algo con la pirámide – Explicó Chiharu – Tenemos que hacer algo.
Sakura lo meditó un momento – No puedo decirle a Yukko ahora que no, o se vería sospechoso al no tener una razón.
-Pero cambiarás un poco la pirámide – Respondió Meiling – ¿Qué te parece si cambiamos a Akame y Saya de posición? Que estén lo más lejos de ti y que no puedan arruinarlo.
-Y puedo mantener a Haruka distraída con un pequeño cambio en la rutina de las piruetas – Ofreció Chiharu – Solo serán segundos de diferencias.
-Podemos hacer eso y no levantar sospechas – Respondió Sakura – Aunque no todo termina de encajarme.
-A mí tampoco, pero lo mejor es cuidarnos las espaldas de esas brujas – Dijo Meiling.
Sakura suspiró, no le gustaba pensar lo peor de las personas, y menos aún si no las conocía demasiado bien, Yukko parecía tranquila y callada, pero conocía a Akame, y estaba segura de que haría lo que fuera por hacerla quedar mal, por lo que la idea de cuidarse las espaldas no iba a fallar.
Un rato más tarde en el vestidor de los chicos…
-Bien, muchachos – Dijo Syaoran mirando al equipo – Es hora de salir.
El resto de los chicos asintió con la cabeza y entre bromas y conversaciones salieron de los vestidores, Kenji y Yamazaki salieron con otro par de chicos mientras hablaban sobre algunas tácticas que aplicarían, y Eriol estaba por unírseles, sin embargo, esperó a que todos salieran para mirar a su mejor amigo y le habló.
- ¿Estás bien? – Preguntó el azabache.
Syaoran hizo una mueca – Sigo sin estar muy seguro de que Sakura participe en la rutina de hoy.
Eriol sonrió de medio lado – ¿Sabes que te has puesto el doble de sobreprotector desde que te enteraste de eso? – Todos los chicos habían quedado en que no mencionarían la palabra "embarazo" en la escuela para que no se corriera el rumor.
-Te aseguro que actuarías igual si estuvieras en mi posición – Respondió el ambarino.
-Y aun así la dejarás participar en la rutina – Dijo una tercera voz gruesa que los sobresaltó.
Los chicos se giraron para encontrarse en el marco de la puerta nada más y nada menos que a Touya, mirándolos seriamente, ninguno esperó aquello. Eriol sabía por Syaoran todo lo que había pasado con el moreno, y por un momento pensó en dejarlos solos, sin embargo, de repente esa idea no fue la mejor considerando la actitud que traía Touya.
Syaoran se mantuvo firme, era la primera vez que le hablaba directamente en semanas – Sabes que es terca, además hemos ido con la doctora antes, dice que no hay problema.
Touya lo miró seriamente – Siempre pensé que la cuidarías mejor… Aunque claro, cuando te pedí que la cuidarás, lo hiciste, pero para ti mismo.
-Touya… – Intentó decir Syaoran, pero se vio interrumpido.
-Solo estoy aquí porque mamá y papá me pidieron poner un ojo sobre Sakura – Respondió el moreno dándose la vuelta, sin embargo, se detuvo en seco cuando Syaoran volvió a hablarle.
-Se lo propondré esta noche, luego del partido – Dijo Syaoran – Y todavía me importa tener tu bendición para esto, como su hermano y como mi mejor amigo.
Touya no se giró, simplemente apretó los puños – No somos amigos – Y sin decir una palabra más, abandonó los vestidores.
Syaoran suspiró y sintió unas palmadas de Eriol en su espalda – Lo bueno es que lo sigues intentando.
-Es incondicional para mí, así como tú y como el resto de los chicos – Respondió Syaoran mirando hacía la puerta – Se siente como perder a un hermano.
oOo
-Creo que frustramos sus planes ¿no crees? – Dijo Meiling en voz baja a la ojiverde mientras agitaban los pompones – Todo salió excelente.
-Solo teníamos que cambiar la pirámide un poco a nuestro favor – Respondió Sakura – Estuve en la punta y no pasó nada.
-Incluso se ve que Syaoran respira un poco más – Dijo Chiharu en voz baja señalando a la cancha – Estaba tenso antes del partido.
-Porque no le daba buena espina la rutina, pero ya todo pasó – Respondió Sakura sonriendo – Solo queda una pirámide y es exactamente la misma ¿están listas?
-Cuando tú estés lista – Respondió Meiling agitando sus pompones mientras saludaba a Kenji.
Sakura sonrió y seguido de eso hizo señas a las chicas de que era momento de repetir la pirámide, habían quedado en hacer eso mientras animaban al equipo en medio del partido, por lo que el resto de las integrantes sonrientes se pusieron en posiciones mientras eran lideradas por Sakura.
Akame miraba molesta a la capitana, el cambio de posiciones en la pirámide nunca estuvo en sus planes y los había arruinado por completo, ya que Sakura fue lo suficientemente lista para cambiarla a la base, y a Saya justo en una de las esquinas, por lo que ninguna estaba lo suficientemente cerca de Sakura para hacerla tropezar y que se viera como un accidente de su inminente torpeza, sin embargo, no se daría por vencida.
Aquella pirámide era más improvisada que la anterior, por lo que en su cabeza maquinó rápidamente un plan y sin pensarlo mucho cambió de puesto con una de las chicas que estaba justo en la esquina donde Sakura trepaba la pirámide. Aquella táctica confundió por completo a la porrista, sin embargo, esta simplemente buscó otro lugar para no arruinar la rutina, aunque ese era el menor de los problemas.
Meiling se dio cuenta de aquel cambio drástico cuando vio a una de las chicas confundidas y especialmente cuando sintió a Akame justo encima de ella, la pelinegra estuvo por protestar, pero todo ocurrió demasiado rápido. Sakura iba a subir rápidamente hacía la punta de la pirámide sin notar el desequilibrio entre las chicas y solo bastó que Akame golpeara el tobillo de Sakura mientras esta escalaba haciendo que perdiera el equilibrio y que cayera boca abajo fuertemente contra el suelo.
Meiling, Chiharu y el resto de las porristas fueron las primeras en reaccionar apenas vieron a Sakura en el suelo, sabían que de haber sido una caída tonta la chica se habría levantado del suelo sin problema casi de inmediato, pero cuando Sakura se quedó ahí tendida sosteniendo su estómago y haciendo muecas de extremo dolor, sabían que no podía significar nada bueno.
Cuando la profesora de deportes se acercó hacia las porristas el partido se detuvo y Syaoran frunció el ceño extrañado, aunque su cara se convirtió en una de extremo pánico cuando se cuenta de que todos se amontonaban en la zona de las porristas.
Y el escenario no mejoró cuando se dio cuenta de que Sakura estaba tendida en el suelo y que había un ligero rastro de sangre que bajaba por sus piernas
oOo
N/A: ¡Hola estimados lectores! Espero que estén excelente y que estén disfrutando del fin de semana. Por acá les dejo este capítulo que como todos esperaron, iba a estar fuerte.
Si bien sé que no todos estaban de acuerdo ni con el embarazo ni tampoco con la actitud de Touya (y no la justifico, está actuando muy mal), pero recuerden que es una adaptación y que también estoy dándoles a los personajes otra perspectiva.
Como pueden ver Akame hizo de las suyas con sus cómplices, pero recuerden que ella no sabía nada del embarazo de Sakura, aunque eso no justifica lo que quiso hacer.
El final fue dramático y espero no quieran matarme por dejarlo ahí hasta el próximo, pero no podía alargar más el capítulo.
Estamos en la recta final y les agradezco a todos sus bellos comentarios, siempre me hacen sonreír.
Nos leemos el jueves sin falta.
Les mando un beso enorme.
PD: Les recuerdo que a quienes les guste el fandom de Harry Potter, estoy publicando también una historia por allá por si quieren pasarse a leer;)
ACLARATORIA: Esta historia es de mi autoría, no existen colaboraciones con nadie y en el caso de que las hubiese se le darían sus respectivos créditos. Esta historia solo es publicada a la fecha en las plataformas FanFiction y Potterfics; si está en alguna otra es porque no está autorizada por mi persona y se considera plagio. No se permite la copia y/o adaptación de esta historia.
