Disclaimer: El mundo de Cazadores de Sombras y todo lo relacionado pertenece a Cassandra Clare, yo solo tome prestado su mundo y he inventado esta historia, también podras notar que hay varias similitudes con la saga de Una Canción de Hielo y Fuego, solo aviso
Gracias por leer y comenten que amo ver sus opiniones
El Inicio del Fin - Muelle de Alacante, Ciudad de Cristal
Él no debía estar allí, mucho menos en estos momentos de gran tensión a través del reino, no después de que su padre haya tenido un ataque de pánico-furia cuando fue informado de la desaparición de sus hijos y comandante de la Guardia Real
Max aun puede recordar la expresión de terror de ambos guardias responsables de transmitir la información y el rostro de Imogen Herondale que presente en la habitación había regalado una mirada de muerte a todo aquel que se atrevía a dirigirle la palabra después de lo dicho. Su madre por otro lado había exigido pruebas de aquello y que si de hallarse entonces no podían anunciar formalmente un hecho de aquellas proporciones, pero el Rey haciendo oídos sordos a los comentarios de su esposa lo había mirado con un millón de emociones en esos oscuros ojos y comunicado para todos los presentes que el nuevo heredero de su corona era nadie menos que su hijo menor de once años, el cual sería su sucesor al momento de cumplir los veinte años justo como su hermano lo haría de estar aquí
Fue allí cuando comprendió la gravedad de la situación, sus hermanos mayores, el príncipe heredero y su hermana estaban desaparecidos, se habían esfumado a quien sabe dónde junto con Jace y nadie hasta ahora había sido capaz de dar con una pista sobre su paradero
Por ello es que el mismo se dio la tarea de buscar a su familia, aquella que para él verdaderamente importaba, porque sin duda Max no estaba listo ni tampoco tiene deseos ser Rey, todos podían ver lo que esa corona había hecho con su padre y por el Ángel, jamás había buscado eso para sí mismo. Gracias a esta nueva misión encomendada por su conciencia se encontraba en Port Idris, el puerto de Alacante donde unos días atrás había almorzado con Alec, Izzy y Jace y donde había empezado a notar su raro comportamiento que intentaron disimular por su presencia pero no importa cuanto lo intentaran, su hermano mayor no fue hecho para actuar en lo absoluto
Pero parado allí en medio del atestado boulevard no pudo atisbar una escena fuera de lo común ni tampoco ningún transeúnte que diera apariencia sospechosa sin quererlo, solo habían mundanos y un puñado de nefilims vendiendo baratijas en sus tiendas, otros sacando la pesca del día de los enormes barcos y uno que otro adinerado noble de Alacante abordando su yate para pasar el día en el mar
Logro pasar desapercibido luciendo ropa vieja de Alec cuando tenía su edad, además de que pocas personas recordaban el rostro del tercer príncipe, después de todo no era tan importante o de gran belleza como sus hermanos mayores. Sintiéndose decaído ante su misión fallida no noto por donde caminaba y choco con alguien haciendo que casi cayera al suelo de no ser por sus reflejos naturales lo cual siempre lo salvan de una escena vergonzosa, acomoda sus gafas y le dirige una mirada de fastidio a la persona delante de el
Se sorprende de encontrar a un joven rubio de rasgos delicados para un hombre, su cabello rubio largo cubre sus orejas y cae sobre su frente con estilo, sus ojos verde-azules son fríos y a la vez divertidos mientras lo observa, por un momento Max teme porque su misión fallida se convierta en un escándalo entre la nobleza de Alacante, entre los jóvenes por supuesto que no aguantaban un chisme cuando veían el indicio de uno a su alcance
— Bueno esto es sin duda una sorpresa mi Príncipe — lo estudia Mark Blackthorn con una pequeña sonrisa y falsa para Max
Sintiendo sus mejillas enrojecer al ser descubierto con obviedad, alza su barbilla sin querer mostrar debilidad, eso fue algo que Jace le había enseñado
"Nunca olvides quien eres y lo que representas, úsalo como tu armadura y entonces el resto del mundo nunca lo olvidara"
— Es bueno verte Mark, ha pasado algún tiempo desde que visitas el Castillo — informa casualmente el chico usando los modales que su madre tanto insiste que aprenda, después de todo, citando palabras de la Reina Maryse, "Mis hijos, príncipes o no, nunca se comportaran como animales"
El rubio asiente con la cabeza y cruza sus manos detrás de su espalda mientras retrocede un paso para evitar inclinarse — Muy cierto mi príncipe, he estado tan ocupado que he descuidado no solo a mi futura esposa si no a mi nueva familia — Max ve que un brillo se apodera de sus audaces ojos — Entonces no tendrás problema en que te escolte devuelta al Castillo y aprovechar la oportunidad de pasar tiempo de calidad con mi amada ¿o sí?
El niño traga y trata que el pánico no se muestre en su pálido rostro, esa era una lección que Alec le había resaltado con importancia, después de todo, ponerte en evidencia delante de tus enemigos era el peor movimiento que podias hacer en una pelea. Abre la boca para inventar cualquier excusa que pudiera llegar a su mente en esos segundos pero es interrumpido por una voz que grita el nombre del rubio frente a el
— ¡Mark! — chilla la pequeña Livvy Blackthorn mientras corre hacia su hermano, su largo cabello castaño se balancea detrás de ella gracias a la brisa marina y para sorpresa de ambos muchachos pueden notar que al acercarse esta tiene lágrimas en el rostro
— ¿Qué ha pasado Livia? — se alarma Mark al ver el estado de su hermana
La chica que debe tener su misma edad adivina Max sorbe por la nariz y sus ojos parpadean varias veces intentando alejar las lágrimas, el imagina que como todos los Nefilim a Livia le han enseñado que llorar es para cobardes debiluchos, o algo parecido no exactamente con las palabras que su padre utiliza con el y sus hermanos
— Es Ty, estábamos viendo los puestos del Mercado de Sombras cuando unos mundanos idiotas aparecieron y ahora están desafiándolo a un ridículo duelo donde pretenden demostrar que los Nefilim no somos mas que unos falsos pretensiosos — Livvy apunta hacia la dirección de dónde provino — Tienes que detenerlos Mark, tenían un cuchillo y tú sabes como es Ty y yo…—
Mark la interrumpe tomándola de los hombros — Respira y habla despacio Livia, ¿Dónde está exactamente Tiberius?
La chica suelta un suspiro tembloroso — No lo se, estábamos entre las tiendas y había un restaurante con un horrible olor saliendo de el y…
Mark frunce el ceño ante la información y Max nota la desesperación en los ojos de la chica, y recordando su anterior aventura por el mercado, sabe que no hay otro lugar con esa descripción más que el sitio en que su hermano mayor planeaba tener una "falsa" cita
— Yo sé dónde queda — señala hacia el rubio que lo ve por primera vez desde que su hermana había aparecido como si se le olvidara que estaba allí, la chica Livvy voltea a verlo y sus ojos se abren con sorpresa al reconocerlo — Puedo ir y resolver la situación, seria descortés de mi parte además de que es trabajo de un príncipe el que su ciudad y sus habitantes estén en paz y felices
Mark coloca una expresión que no logra reconocer, mira con rapidez a su hermana que ve con admiración y un poco de desconfianza hacia el como si no terminara de creerle su aparente bondad pero el rubio le da un mínimo asentimiento por lo que con ese pequeño permiso Max se encamina hacia el mercado planeando que demonios haría cuando llegara ahí
En el viejo "Instituto", Ciudad de Fuego Celestial
— Aun no entiendo porque no haces un portal y nos transportas hasta alla como todo brujo normal haría — exclama un enfurruñado Jace apartando escombros en su paso para poder llegar a una salida de aquel "Instituto" como lo llamo Magnus
Detrás de él Alec suelta un suspiro de cansancio ante las quejas de su parabatai que han sido constantes en la ultima hora que llevan ahí, Isabelle ha estado inusualmente callada y solo se ocupa de hacer su parte del trabajo apartando las rocas que bloquean la puerta que lleva directo a la Mansion Lightwood que habían visto anteriormente
— ¿Ya te has cansado hijo del Angel? Porque aun queda mucho trabajo por delante— comenta Magnus que se ha dedicado a solo verlos trabajar apoyado en la pared del angosto túnel
Después de la breve discusión que llevaron en la biblioteca, Alec propuso salir de allí definitivamente y entonces Magnus señalo que el único camino se hallaba bloqueado por un derrumbe del cual tendrían que salir con sus propias manos. Aun no estaban del todo claros que harían, aun eran prisioneros de la isla y sus habitantes, aunque ya estaban un poco seguros que al menos no querían la muerte de ellos ya que si asi fuera el Gran Brujo se hubiera ocupado de ello, lo que le hizo pensar a Jace que el Principe Morgenstern tenia planes mas ambiciosos e inteligentes de lo que quería hacer ver a todos
Uno que involucrara la colaboración de los hijos del hombre que ahora se sentaba en el trono, lo cual no sabia muy bien como lograría obtener
Jace rechino sus dientes y se aguantó un bufido sabiendo que su actitud era infantil y odiosa, pero no podías culparlo, después de todo estaba ahí en un lugar olvidado bajo tierra en una isla aparentemente maldecida con un grupo de personas que querían muerta a muchos de sus conocidos, es decir, ¿Quién no estaría frustrado y hastiado? Ademas de como decía Isabelle para su mayor irritación, se sentía un poco ofendido con el hecho de que una chica como Clarissa Morgenstern lo haya vencido tan estúpidamente, pero lo que mas le daba vueltas en su mente fue que no podía dejar de pensar en ella
En sus ojos verdes como esmeraldas llenos de una energía que quemaba, su cabello rojo con rizos de fuego y su piel llena de pecas que muy dentro de el deseaba besar, ¿Pueden creerlo? La princesa perdida había logrado lo que nunca nadie imaginaba, lo había cautivado de una forma irremediable y lo que mas lamentaba es que no existía cura o remedio para aquello, ni porque le pidiera al mismísimo Angel que arreglara aquel desastre se podría librar del enredo en que se había envuelto
Por su lado Isabelle se encontraba en un enorme dilema dentro de su mente, es decir, ¿Cómo podía tener tales pensamientos de traición contra su propia sangre, contra el hombre que la crio y la amo por todos estos años? Pero de nuevo salía a relucir una voz que le repetia todo lo malvado que había hecho su padre para conseguir lo que tenia y que a pesar de todo tal vez no se mereciera tanto
Su hermano no estaba muy diferente a ella, con sus manos trabajando eficientemente como un autómata, sin querer pensar en nada mas, porque si le empezaba a dar vueltas al asunto se encontraría en una situación de elección donde la verdad de su corazón no le gustaría a mucha gente alla afuera, pero Alec sabia quien era el y que podía seguir mintiéndole a su padre y todo Alacante pero ¿A si mismo? Eso ya se veía casi imposible.
Cada día que se levantaba se preguntaba, ¿Asi es como quieres vivir el resto de tu vida? Con una persona que no amas, rodeado de asesinos y mentirosos que nunca te mirarían a los ojos y te dirían lo que estaba haciendo mal, y sobretodo ¿quería pasar su vida bajo el yugo de su padre?
— Puedo ver un monton de pensamientos rondar por aquí, ¿Algo que quieran compartir? O seguimos en este comodo silencio lleno de ira contenida — sonríe con petulancia Magnus mientras que evitaba una de las rocas que Jace lanzo por "accidente"
— En vez de dar comentarios inteligentes deberías darnos una mano por aquí brujo, después de todo tu también tienes necesidad de salir de aquí — señala con fastidio Jace mientras se limpia las manos llenas de sudor en los pantalones, no estuviera de esa forma si sus runas funcionaran correctamente en aquel endemoniado lugar
Con una sonrisa de oreja a oreja Magnus toca el hombro de Alec el cual se sobresalta un poco pero trata de disimular su sonrojo frunciendo el ceño con rapidez
— Dame un espacio cariño, creo que ya los he hecho sufrir lo suficiente — dice suavemente el subterraneo mientras también hace a un lado a Isabelle, Jace también se mueve unos pasos hacia atrás con una mirada de curiosidad en su rostro
Magnus se coloca frente a la pared de escombros con una indiferencia que llega a casi la ignorancia, junta sus manos frente a el y en un segundo chispas azules surgen de sus dedos y entonces las enormes rocas que bloqueaban el camino se convierten en flores de diversos colores que llueven ahora a su alrededor, detrás de el los cazadores se quedan boquiabiertos, después de todo habían crecido sin magia de ningún tipo rodeándolos, solo escuchando de ella a través de libros de historia y chismes que podias oir alrededor, después de todo la magia ahora estaba en total prohibición en todo el reino de Idris
Con sus ojos de gato brillando con diversión y astucia voltea a ver a los Nefilim — Bueno ¿van a estar parados allí todo el día o nos iremos de este hueco? Aun nos queda un largo camino que recorrer y es mejor que no anochezca antes de nuestra llegada o nos veremos en serios problemas de origen demoniaco
Ciudad de Cristal
Estaban en comienzos del otoño, lo que significaba que los arboles ya empezaban a llenarse de hermosos colores que amaba pintar y las calles se cubrían de miles de hojas, una brisa fría empezaba a adentrarse a través de sus ropas lo que le obligaba a enfundarse con mas fuerza el abrigo a su alrededor, ya que debajo llevaba ropas nada adecuadas para el clima y la runa que se había dibujado, lo mas parecida que había visto del viejo libro gris que había en la biblioteca de su casa no estaba ayudando mucho, probablemente ni siquiera era para estos fines pero desde hace mucho que los Nefilim no usaban las runas apropiadamente, sin demonios ni batallas desde hace 10 años, los únicos plenamente entrenados y enseñados en estas áreas eran los soldados y centuriones del Rey
Hace tiempo que los cazadores de sombras habían dejado de ser guerreros del Angel, y por ello es que estaba de acuerdo en pertenecer a esta estúpida operación llena de personas que la mitad lo despreciaban por su nombre y la otra mitad simplemente pensaban en el cómo en una herramienta con su acceso a personas cercanas a la Corona
Su padre no estaba en casa cuando salió, su hermano había ido temprano al mercado con los gemelos, Helen se había quedado en casa cuidando de Dru y el bebe Octavian, la noche anterior había estado hasta tarde con Maia viendo películas por lo que esta aun dormia cuando se había ido y su rostro ahora tenia dos sombras bajo sus ojos por estar soñando con angeles y calles llenas de hadas corriendo por doquier
Cuando llego a el viejo almacen ya sus dedos estaban congelados y su nariz debía estar mas roja que una manzana, toco tres veces y luego seis la vieja puerta para que esta se abriera revelando a una chica con piel trigueña y ojos amables
— Buenos días Julian — lo saludo Cristina con una cortes sonrisa mientras lo dejaba pasar al interior
Por parte le dedico un pequeño asentimiento y camino intentando no parecer tan huraño como siempre hacia, después de todo Cristina Rosales era una chica inteligente, guapa y muy dulce con todos alrededor, incluso a su hermano Mark el cual miraba a todo el mundo con malos ojos decía que los Mendoza Rosales eran una de las pocas familias Nefilim que valían la pena en estos días, claro que para muchos en Idris ellos eran unas de las muchas que habían caído en desgracia a causa de sus gran familiaridad con los subterráneos, en su caso con las hadas
Al recorrer su mirada esta choco con dos ojos azules que lo veian con una gran cantidad de cinismo en ellos como si el hecho que Julian Blackthorn los alagara con su presencia fuera demasiado difícil de creer pero después de todo Emma nunca había sido una chica fácil de impresionar, eso se lo podias preguntar a su larga lista de conquistas que a poca edad desafiaba la de la princesa Isabelle
La rubia se encontraba sobre unas cajas limpiando sorpresivamente una larga y hermosa espada que miraba como si fuera su pequeña hija especial
— ¿Solo estamos nosotros o…? — comenzó a preguntar cuando la chica con cabellos dorados lo corto
— Aunque no lo creas Blackthorn tres personas son totalmente capaces de realizar la próxima tarea que nos hemos empleado a llevar a cabo, sobretodo porque yo cuento por al menos 4 personas mas — señala con orgullo mientras observa su trabajo con la espada, Julian pudo ver la inscripción que tenia en la hoja y siento que sus ojos se abrían de admiración
Soy Cortana, del mismo acero y temperamento que Joyeuse y Durandal, una espada hecha por el mismísimo Wayland El Herrero, un gran cazador de la Era Dorada, alla cuando los Nefilim vivian aun en Ciudad de Fuego Celestial
Decian que una espada de ese calibre siempre regresaba a tu mano no importa como la empuñaras, sabia que esa era una hoja que pertenecia a la familia Carstairs desde generaciones y ver que su ultima descendiente aun la poseía le hacia recordar a Julian porque el Ángel decidió darle su sangre y los Instrumentos Mortales a Jonathan Shadowhunter para dar forma a esta nueva raza de guerreros que ahora se han convertido en unos simples arrogantes narcisistas que soloo ven importancia en los nombres, la sangre y nada que ver con el mandato del cielo que les fue entregado por primera vez
Julian no tenia ningún problema con Maia siendo una mujer lobo, o con sus hermanos siendo mitad hadas, el no pensaba que todos los submundos eran buenos pero tampoco que todos fueran la maldad caminante, nadie lo era, mundanos, Nefilim o subterráneos
— ¿Cuál es nuestra misión de nuevo? — cuestiono Cristina mientras caminaba hacia una mesa donde habían varias armas en ella, recogio un cuchillo mariposa que admiro con una sonrisa de satisfacción
— Nada difícil en realidad — anuncia Emma mientras baja de un salto y cae con gracia sobre sus pies, con una pequeña sonrisa balancea su espada una vez mas antes de guardarla y voltear a ver a Julian que no ha dicho nada mas — Solo vamos a adentrarnos en el Castillo y escuchar lo que el Círculo tiene por decir hoy
Se mezclaron en la multitud que siempre invadia las calles de Alacante a estas horas de la mañana, los barcos de Port Idris se encontraban zarpando listos para ir a otras islas o reinos, el mercado estaba en su auge y las personas se movilizaban alrededor tan pendientes de sus asuntos que no notaron a tres adolescentes yendo en la misma dirección con unos inusuales trajes de combate que ya habían dejado de ser de uso diario
Julian teniendo la ventaja del nombre Blackthorn entro al pequeño puente saludando a un par de guardias que conocía de vista mientras caminaba lo mas rápido que podía sin parecer sospechoso, debía encontrarse en los jardines con Emma y Cristina las cuales se colarían por la pared sur y luego harian su camino hasta uno de los salones donde se supone se estaba llevando a cabo una reunión exclusiva del Circulo la cual solo algunos miembros de ellos y el Rey estarían presentes, el no sabia su padre seria uno de ellos
Cuando llego a las enormes puertas de cristal un guardia custodiando allí alzo su mano para llamar su atención y Jules maldijo dentro de si al ver que el idiota de Jon Cartwright caminar en su dirección con intenciones de entablar una conversación con el, sobretodo se imagino que seria de los entrenamientos a los que había faltado anteriormente sin aviso alguno
— Hey Blackthorn, hace días que no te vemos el rastro por aquí — comenta con su habitual arrogancia Jon mientras lo estudiaba con la mirada
— He estado ocupado con mis hermanos — le respondio cortante no dándole a entender que no había mas que hablar
— Oh sí, he escuchado que los pequeños, los gemelos tuvieron un percance hoy en el mercado, imagino que sabras todo sobre ello ¿no? — señalo petulante el chico viendo con placer como la siempre indiferencia inquebrantable de Julian se deslizaba un poco pero reconstruia con rapidez
Viendo como se les acercaba otro guardia, un tal Gen con un nombre que sin duda casi había desaparecido en la historia de los Nefilim, con otra cara llena de soberbia pura de cualquier soldado actualmente
Fingiendo una cara de interés, Julian dirige sus frios ojos hacia Jon
— ¿Asi que la gran orden de guardias reales se dedican estos días a chismosear comos dos viejas mundanas en la esquina de sus casas? — cuestiona con desden, después voltea a ver al otro hombre — Estoy seguro que al Rey y al Comandante Herondale amaran saber de su comportamiento, puedo ir y decirle a mi padre sobre ello ya que como saben es parte del concejo y muy allegado a la corona
"O tal vez — dice ahora colocando una mano bajo su mentón mientras mira hacia Jon ahora el cual ha borrado su sonrisa y aprieta su mandibula con fuerza — Debería comentárselo a mi hermano, el prometido de la princesa Isabelle, el se lo hara saber a ella o a su hermano, el próximo Rey de Idris, asi que ¿Aun quieres preguntarme sobre lo que mis hermanos juegan en su tiempo libre o haras tu trabajo soldado Cartwright?
Su tono seco y distante junto con sus ojos desalmados, algo que alguna vez le había oído decir a Maia dejaron en claro que nadie se metia con un Blackthorn y mucho menos con Julian el cual dejaba de lado lo sus pinceles y timidez cuando llegaba la hora de defender a su familia
Ambos guardias se voltean sin dirigirle otra palabra y el joven de dieciséis se voltea y empieza a caminar con prisa hacia los jardines donde seguro las dos muchachas lo esperan impacientes pero para su sorpresa cuando iba por los pasillos abiertos al publico un siseo lo saco de concentración
Volteando hacia una puerta donde creyó ver una mano asomarse, la abre con cuidado para ser repentinamente jalado hacia el interior por una sonriente Emma la cual le da una mirada extraña
— Buen trabajo Jules, pensé que Cartwright te había agarrado en el blanco pero supiste callarle la boca a esos cabezas de tronco, sin duda yo he querido hacerlo desde hace tiempo
Suelta una pequeña risa llena de gracia real lo cual hace que el corazón del chico se acelere lo cual trata de disimular desviando la vista hacia a un lado donde una Cristina con sus ojos siempre amables y llenos de siempre de una gran lealtad, a veces el se pregunta porque ella y Emma no se habían convertido en parabatai, aunque en estos días podias encontrar muy pocos de ellos
— Ya basta de chistes de tortura Emma, debemos apresurarnos, hace un rato vimos pasar a Lazlo Balogh junto con Imogen Herondale, la reunión debe estar a punto de comenzar
Emma rueda sus ojos pero no refuta a la chica mientras que aun ve a Julian
— Muy bien Blackthorn, ¿vas a enseñarnos como usar esa gran influencia que presumiste a Cartwright o debo emplear mi sutileza para obrar aquí?
Con una sonrisa poco común en el rostro de Julian señalo hacia la puerta con la cabeza
— Siganme chicas, es hora que tengan un tour por el Castillo de Adamas
Ciudad de Fuego Celestial
— No deberíamos hacer esto — exclama una voz firme y con un toque de nervios en ella
— ¿Le temes a los mortales Kingson? — le responde otra persona con un toque de desden en ella, después de todo las hadas no eran conocidas por su lealtad
Ellas eran orgullosas, letales y crueles, pero su lealtad era tan frágil como el cristal, solo se debían a si mismas y a su amada reina, después de todo estuvieron antes que los hijos del angel llegaran a esta tierra y seguirían existiendo una vez que se hayan marchado, aunque esta demostrado que una tierra sin la protección angelical solo estaba destinada a la ruina
— Sera mejor que guarden silencio si no quieren que el resto caiga sobre nosotros como cucarachas — espeta Meliorn hacia Kieran, príncipe de la Corte Oscura y hacia un caballero hada de la Corte de la Luz
Ambas hadas enmudecen y siguen trabajando, transportando las armas hacia el buque de guerra que habían logrado robar de la pequeña armada naval que el chico Morgenstern tenia oculta en la isla, y a pesar de que les quedaba pequeña por la cantidad de hadas que irían no tenían otra opción ya que la desaparición de otro barco seria aun mas obvia y les daría menos tiempo para hacer el movimiento que están a punto de emplear
Un movimiento de insubordinación claramente, ya que estaban a punto de navegar hacia Idris, con intenciones de atacar el Hueso, sin mas apoyo que todos los que iban en la nave
— Aun pienso que estamos yendo hacia nuestra muerte directa — masculla Kieran colocándose a un lado de Meliorn el cual se halla vigilando el proceso de abordo, el príncipe se encuentra vestido en una armadura tan brillante que resalta su cabello azulado y sus ojos oscuros en la noche se iluminan
— Nadie te obliga a venir con nosotros hermano — le comunica Adaon, el cual ha subido a la nave y también porta una armadura, esta es negra con decoraciones en dorado, y una gran espada colgando de su cintura mientras mira a su hermano favorito
— Si claro, entonces después de que todos me tilden de corbade, me echen y mueran heroicamente yo sere el único hada que se quedo — exclama sarcástico hacia su hermano mientras coge una lanza dorada del monton — Si voy a morir bien puede ser con mi dignidad intacta
— Dudo que eso pase Kingson — dice Meliorn con una media sonrisa en su rostro mientras ve como el resto de la Gente Justa aborda el barco con eficiencia — Esta noche, vivamos o muramos, estamos firmando una sentencia de muerte hacia cualquier rey Nefilim que sobreviva esta guerra
