No los molestare aquí, notas al final del capítulo.

Capítulo 23

En un apartamento en otra parte de la ciudad, un joven manager se disponía a revisar el mensaje de su representado, al ver que se trataba de un archivo reviso su contenido y no paso mucho tiempo antes de que en las casas vecinas a más de uno le diera un intento de infarto ante semejante grito de sorpresa que pego el pobre hombre.

-Más tarde-

Cuando llegó la hora de salida de Kyoko, Ren ya estaba esperándola recostado en su auto. No tardó en darse cuenta del hecho de que Kyoko estaba alternando entre el cansancio y un rudo ambiente del tipo Setsu, No me hablen, no se me acerquen, se podía leer en toda su aura y Ren obviamente iba a hacer caso omiso de esa advertencia así que se acercó sin dudarlo y agarro el bolso de Kyoko.

- ¿Estuvo muy pesado su día, señorita?

-pff…no…que va - dijo Kyoko con evidente sarcasmo- sólo una multitud de personas haciendo preguntas incómodas, algunas muy personales he de decir, incluso los maestros no paraban de cuchichear o de mencionar lo mucho que te perseguían las chicas durante tus años de escuela- dijo aun con las expresiones de Setsuka, pero luego pareció recordar algo y su mal carácter se esfumó-…y eso me hace recordar que yo no sabía que estudiaste aquí.

-vaya…pero que día- dijo Ren agregando un silbido- y si estudié aquí, es cierto que las chicas me perseguían, afortunadamente jamás llegue a nada con ellas, bueno…a nada más que ser compañeros porque el Ren de la preparatoria era amable hasta cierto punto, pero no muy sociable -agregó con una pequeña risita- Tal vez algún día venga a saludar a mis antiguos maestros y de paso aprovechó para quedarme un rato contigo durante algún receso- agregó mientras miraba a la gente que los observaba.

Ambos siguieron su día de trabajo sin muchas molestias, bueno…a parte de las insistentes miradas, y cuando llegó la hora ya se encontraban frente a un cansado presidente que tenía a Yume en brazos y que poseía unas notables ojeras en su rostro.

- Que bueno que llegaron- dijo Lory- tomen a ese pequeño demonio y llévenselo lejos de mi vista por lo que queda del día… si es que tienen un poco de consideración con su pobre jefe- agregó llorando teatralmente.

- ¿no le parece que está exagerando un poco? -pregunto Ren entrecerrando los ojos- Yume es tranquila la mayor parte del tiempo – agrego y Kyoko asintió repetidas veces en respuesta.

-pues no es así, me jala del cabello, me rasguña y se la pasa el 60% del tiempo haciendo berrinches.

-tal vez… ¿sólo nos extraña? - pregunto Kyoko con cierta duda- ¿nos extrañabas? - pregunto tomando a la niña de las manos de Lory y está comenzaba hacer ruiditos de alegría.

-supongo que eso es un sí, ahora, terminen su trabajo de esta semana y luego yo les daré tiempo de "vacaciones" para que cuiden de ella, no me malentiendan, es una pequeña adorable pero ya estoy viejo…hay que admitirlo…no estoy hecho para lidiar con bebés durante muchas horas al día, así que por favor…cuando tengan hijos, el abuelo Lory los cuidara sólo de vez en cuando.

- ¿eh? - reaccionó Kyoko y se sonrojo

-pues sí, lo que escuchaste hija, ahora...shu shu, largo de mi vista antes de que María se dé cuenta que llegaron y lo último que quiero escuchar hoy en esta casa es otro grito- dijo un tambaleante Lory arrastrando los pies para luego dejarse caer en el sofá tal cual princesa envenenada. Haciendo caso a su exagerado jefe se marcharon del lugar.

Cuando llegaron al apartamento de Ren, notaron que cierto hombre los esperaba de brazos cruzados y sentado en el mueble.

-bienvenidos- dijo el hombre con una sonrisa.

- ¿Yashiro-san? - dijeron al unísono Ren y Kyoko

- ¿Qué es lo que está pasando aquí? - dijo haciendo una seña en redondo a toda la sala para mostrar la cantidad de juguetes y artículos de bebé que estaban regados por toda la sala, ante lo cual Ren sonrió.

- es obvio ¿no?, ¡felicidades! ¡Ahora eres tío! - dijo Ren riendo como un niño ante una travesura, entonces Yashiro se froto los ojos, una, otra, y otra vez, y una más por si acaso.

- ¿No estoy soñando? ¡Es una de las pocas veces que te veo tan…tan feliz! - dijo Yashiro al borde del colapso- bueno…ahora sí, díganme la verdad- agregó seriamente.

-Pues que eres tío- volvió a Repetir Ren y tomó a Yume de los brazos de Kyoko.

-¿Kyoko-chan?- llamo Yashiro muy confundido y la aludida asintió en respuesta un poco nerviosa- ¡¿eeehhhhhhhhh?! , y-yo pensé que… Ren sólo estaba jugando conmigo cuando… me envió el vídeo está mañana- dijo Yashiro al grado de hiperventilar- por favor díganme que está pasando…-susurro el pobre hombre a punto de desmayarse. Kyoko lo empujo hasta el sofá y se dispuso a explicar la situación.

-sé que es difícil de asimilar, pero así sucedió- dijo Ren.

-o sea…sí, yo puedo entender… ¿pero esto les parece normal? ¿No llamaron a la policía o algo? - dijo el mánager con una marcada interrogante en su rostro sin dejar de ver a Yume.

-si lo pensamos, pero como ya sabe, nos dejaron todos los papeles de Yume-chan- dijo Kyoko

-y si lo hubiéramos hecho nos veríamos en un serio problema si la madre de la niña volvía. - agrego Ren.

-aun así, y en serio es extraño, una mujer desconocida la dejo, no sabemos si es algún chantaje u otra de las excentricidades del presidente- decía Yashiro pensando en la situación.

- tiene razón Yashiro-San… pero el presidente no está involucrado, incluso ha hecho de niñera un par de veces - dijo Kyoko cabizbaja, ¿qué tal si habían cometido un error? Ahora su mente estaba muy enredada

- y conociéndolo como lo hago, no dejaría que una broma suya lo afectara también- dijo Ren- tiene las ojeras más grandes que le he visto desde que trabajo para él.

- supongo que eso descarta al presidente de los posibles sospechosos, pero bueno, tienen el nombre de la madre y los papeles de la bebé, no será difícil encontrar información en caso de que sea verdadero. Sé que ustedes están ocupados así que me encargaré de todo- dijo Yashiro hablando con suficiencia.

-de verdad, muchas gracias Yashiro-San, perdone por causarle molestias- dijo Kyoko haciendo una ligera reverencia con la cabeza.

-bien, dejando eso de lado...- dijo poniendo una carita traviesa- ¿cómo les va con la vida de casados?

-Yashiro-san! - regañó Kyoko sonrojándose. Pero pareció percatarse de algo cuando sintió que Yume estaba haciendo un puchero- ups… Parece que alguien acaba de hacer de las suyas- dijo revisándole el pañal a la pequeña y luego se la entregó a Ren con una sonrisita- tu turno - agrego después de que Yume comenzara a gimotear por la incomodidad y Ren suspirara en resignación.

-la pregunta se respondió sola, Kyoko-chan es la que tiene los pantalones en el matrimonio- dijo conteniendo la risa mientras veía como Ren cargaba a la bebé y se iba rumbo a su habitación mientras Kyoko se sentía levemente avergonzada, pero con una sensación de triunfo en su interior.

Cuando Yashiro paró de reír se dirigió hacia Kyoko que yacía tranquila en el sofá.

-Kyoko-chan… quiero que sepas que siempre estaré para apoyarte, si tienes problemas con Ren no dudes en pedirme ayuda, sé que es un poco lento para comprender las cosas y yo, como la persona que ha estado a cargo de él desde que tiene 17 años les brindo mi apoyo incondicional- dijo Yashiro levantando su mano haciendo una promesa solemne.

-de verdad gracias Yashiro-San, usted siempre tan amable- dijo en una reverencia.

Yashiro y Kyoko siguieron hablando de cosas triviales por algunos minutos más, hasta que Ren apareció nuevamente con Yume con pañal limpio y pijama puesta.

-es hora de que conozcas adecuadamente a tu tío Yukihito- le dijo Ren a Yume y luego la sentó en el regazo de su mánager que miraba la situación algo burlón- ahora tío... duérmela, que mamá y papá están cansados- dice Ren dándole la espalda a Yashiro y acurrucándose en el pecho de Kyoko.

-shhhh... hombre desvergonzado… Yashiro-San está viendo- dijo Kyoko notablemente avergonzada y dando pequeños golpes en la espalda de Ren para que se levantara.

-ahjj, el amor joven- dijo Yashiro en un suspiro- hola Yume-chan, el tío Yashi te dormirá, ignora a mamá y papá que están ocupados.

A los 20 minutos Yume ya había caído en un sueño profundo, igual que la pareja que se encontraba en el sofá, Kyoko no reclamo mucho porque al rato ya se le estaban cerrando los ojos, cosa que Ren tomo como invitación a dormir.

-uff, ¿qué voy a hacer con estos chicos? Supongo que deben estar muy cansados- dijo mientras iba a la habitación de Ren para poner a la bebé en la cama, pero se percató de la cuna y la acostó ahí, no pudo evitar dar un vistazo a la habitación, y en la cama vio algunas ropas dobladas, la pijama de Ren y la que claramente era de Kyoko, las pantuflas de cada quien en frente de la cama- "Dios, van más rápido de lo que esperaba, a este paso de verdad voy a tener que preocuparme porque no terminen haciendo un bebé antes de tiempo", pensó el joven mánager sorprendido. Después de eso se dirigió a la sala para despertar a la parejita, se ganarían un buen dolor de cuello si los dejaba ahí. Intento despertarlos y una vez hecho escucho a Kyoko balbucear una despedida y luego trastabillar a medio caer para ir a la habitación. Ren estaba en la misma situación, así que ya se encargaría por sí mismo de cerrar con llave.

Yashiro estaba alegre por su representado y por la chica que se había ganado su afecto al igual que una hermana pequeña, pero de verdad le preocupa la situación, y por más tierna que fuese la pequeña Yume, no dejaría pasar las cosas por alto, estaba dispuesto a investigar, y afortunadamente tenía lista de personas que lo podían ayudar, cerró la puerta con llave y se puso los guantes de goma para poder tomar su celular y revisar su lista de contactos.

Gracias por leer, hace mucho tiempo no me aparecía por acá, este capítulo lo tenía casi completo desde hace varios meses, pero no había podido seguir. Digamos que las cosas en mi vida van mejorando de a poco, pero aún tengo que trabajar conmigo misma. Tengo pequeñas recaídas que me hacen querer alejarme de todo, pero creo que aprovechare este tiempo de cuarentena para volver a escribir, de verdad agradezco a los que aún esperan mis actualizaciones.

De pie…Reverencia… ¡AYE SIR!