Naruto pertenece a Masashi Kishimoto.
Fairy Tail pertenece a Hiro Mashima.
El Ninja Mágico
21: 3V: Curación y Combate.
Tsunade llegó y directamente fue directamente al hospital, sin reparar en las personas. (O al menos lo intentó) Mientras era escoltada por Naruto, Jiraiya y Shizune.
— ¡Gracias por repatriar a Tsunade-Sama, a la aldea, ¡Naruto-Sama! —dijo una chica, el rubio solo asintió.
—A decir verdad, fui bendecido con un Dōjutsu bastante único —explicaba Naruto, mientras caminaban hacía el hospital, Tsunade le miró un instante, y el rubio cambió al Iryōgan y luego al Shigan —El Iryōgan es bastante similar al Byakugan: puedo ver con rayos X, puedo ver los músculos, órganos y huesos, a mi cabeza, llegan casi por milagro, la información sobre lo que ocurre con los cuerpos de los pacientes, además de que, al activarlo el Iryō-Chakra se activa.
—Es un Dōjutsu muy interesante, Naruto-San —dijo Shizune sinceramente asombrada por las palabras del rubio. Tsunade le dio una sonrisa al rubio, quería saber de qué era capaz él. Entraron en el hospital, donde muchos Iryōnnin reconocieron a Tsunade, rodeándola y tratándola como si fuera una diosa (al menos, para los estándares médicos), así mismo, se deshacían en agradecimientos hacía Naruto, el cual solo se rascaba la nuca, algo apenado, al no estar acostumbrado a los halagos.
—Vaya, ¿y dicen que Naruto-Kun, se hizo cargo de esto? —preguntó la mujer sonriente, recibiendo un relato explícito de las medidas tomadas por el rubio —Prácticamente, hay poco o nada, que debamos de hacer: el veneno se ha ido de sus sistemas. Puede que esto le suene a una estupidez, pero solo necesitaremos colocarles paños de agua muy fría y darles baño de esponja con agua fría, eso bastará para que ambos se encuentren en óptimas condiciones, para mañana en horas de la tarde.
— ¡HAI, TSUNADE-SAMA! —dijeron los Iryōnnin, haciendo un saludo militar, se giraron hacía Naruto con una venia— ¡Gracias por auxiliar tan bien a Hiruzen-Sama y a Minato-Sama, Naruto-Sama! —el rubio se puso nuevamente nervioso, pero en menor medida.
—Entonces, ¿hiciste todo el trabajo necesario en Minato-San y en Hiruzen-Sama? —preguntó una voz muy conocida, al girarse, se encontró con Kushina, Karin, Erza y Mirajane, quienes le sonreían.
—Gracias por curar a Otosan, Naruto-Kun —dijo Karin acercándose a él, y besándolo rápidamente en los labios, y abrazándolo con fuerza. Recibió un asentimiento de Kushina y Mikoto, devolvió el abrazo a Karin.
—De nada —dijo el rubio, acariciándole el cabello a la pelirroja, cosa que le causaba bastantes problemas existenciales —Con permiso, ahora que sé que se encuentran mejor, debo de ir con Lee, quiero saber si Tsunade-Senpai puede hacer algo por él, creo que puedo auxiliarlo —todas asintieron, Hiruzen y Minato, también asintieron.
— ¿Alguien por favor me consigue una limonada fría? —pidió Minato —El calor me está matando.
Ni Lee, ni Guy reaccionaron, al escuchar que alguien entró en la habitación, solo con una palabra reaccionaron —Mierda —todos se giraron para mirar a Naruto— ¿También lo puedes notar, verdad Tsunade-Sama?
—Sí, Naruto-Kun —dijo la rubia —Tienes muchos fragmentos de huesos, esparcidos por tus órganos vitales. Incluso si lograra operarte...
— ¡Lee, no escuches a esta impostora! —dijo Guy. Era su única reacción, pues Tsunade, había sido endiosada por Konoha.
—Se necesitaría extraer los fragmentos de huesos... regenerarlos y un extensivo descanso —dijo Tsunade.
—Lo estoy viendo... no es agradable lo que le ha pasado a tu cuerpo, Lee —dijo Naruto, el cual se quedó en silencio— ¿Fue durante las Preliminares?
—No. Fue un raro Shinobi durante la invasión. Lo ataqué con el Omote Renge (Loto Primario), era muy poderoso, casi no logro derrotarlo, dejó mi cuerpo muy malherido y...
—Lo empeoraste con ese ataque —gruñó Naruto —Esa cosa... debería de ser considerada como un Kinjutsu, o algo así.
—Las posibilidades de que la operación salga bien, incluso si Naruto-Kun me auxilia en la misma, son de un 50% de éxito —dijo Tsunade.
—Hagámoslo —dijo Lee, seguro de sí mismo. Tsunade miró a Naruto, sus ojos habían vuelto a ser azules, normales, asintió.
—Comenzaremos mañana, a las 13:00... si todo sale bien, y si trabajamos de forma muy eficiente, la operación finalizaría a más tardar, a las 18:00 —dijo Tsunade.
Mientras tanto, en otra habitación se encontraba Sasuke y junto a él, estaba Hinata.
—Gracias. Gracias por las molestias que te estás tomando, Hinata —decía Sasuke, mientras comía un par de trozos de manzana —Pero... si te soy sincero, deseo estar solo. No deseo ver a nadie, aparte de lo Iryōnnin, no me siento bien... anímicamente.
— ¿N-No de-deseas hablar? —preguntó ella tímida, él se quedó en silencio, Hinata miró hacía el suelo, vio la mano de Sasuke agarrar el plato y comenzar a comer, lo hizo lentamente, saboreando, le dedicó una sonrisa, ónix se encontró con coral.
—No creo que nadie, pueda entenderme, ¿sabes? —dijo él, suavemente —Perder a tu familia, en una sola noche. Tus tíos, primos... o aquellos que solo eran conocidos, aquellos con los que no cruzabas más de dos palabras, pero que llevaban tu apellido, que eran de tu clan.
Hinata suspiró. —Vendré mañana.
—No lo merezco, ¿sabes? —dijo él. —Hinata, ¿Por qué eres tan gentil conmigo?, nunca hemos cruzado ni una palabra —Hinata le dio una sonrisa.
—No estés tan seguro, Sasuke. —Hinata le dio una enigmática sonrisa —Hace casi nueve años, un niño de cabello azul y ojos ónix, se enfrentó a tres Gennin, los cuales me molestaban, me ayudó a recoger unas piedras preciosas, que ellos tumbaron de mis manos y me dijo...
—Se llama Cuarzo Lechoso, es el color de tus ojos, ¿o no?, es muy bonito, como tú —recordó el Uchiha, sus ojos se abrieron, al sentir un beso en su sien, mientras veía a la chica de cabello negro, salir de su habitación... —Me preguntó, si saldrás de mi vida, cuando acabas de regresar... una vez que sepas lo que estoy por hacer. —Su mente se llenó con los momentos en los cuales había visto a Naruto enfrentarse a algún enemigo, se preguntaba, ¿Qué había estado haciendo él, en aquellos momentos?, pensó entonces en Erza, en Mirajane, en Karin, ellas y Naruto. Ellas y Naruto, siempre parecían ser protagonistas en los escenarios donde eran colocados. —Niisan... Niisan no estaba lejos de Konoha, por esto mismo, logré verlo con mi Sharingan, solo para forzar a mis ojos a ver más allá, logré el tercer Tomoe... solo al ser golpeado, humillado, al entender que no he avanzado, que el entrenamiento con Kakashi es ineficaz, no he hecho sino retroceder. —se mordió el labio ligeramente —Naruto copió... y le hizo algo al Chidori de Kakashi. Sé que él sabía sobre el Chidori, solo así, podría haber realizado un Jutsu como aquel... —sus ojos se abrieron. —Claro, eso es: debíamos de recolectar información para la tercera etapa, ambos tenemos Raiton, Naruto sabe que Kakashi controla el Raiton, así que, no debería de ser tan improbable, el hecho de que él hubiera encontrado, ya fuera preguntándole a alguien o buscándonos con cuidado, el lugar donde Kakashi y yo entrenamos a menudo, durante el mes de entrenamiento, así, podría habernos encontrado, vio el Chidori, mientras Kakashi me lo enseñaba a mí y creó su versión.
La puerta se abrió, ante él ahora estaba Tsunade y el resto de su equipo, excepto Sakura.
A ver qué querían de él.
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Sakura, estaba decidida a ser una mejor Kunoichi, y para serlo, entendió que necesitaba algo. Necesitaba más que solo su torpe Taijutsu de academia.
Sí, de acuerdo, junto a Naruto como su instructor, Sakura había mejorado mucho, tenía incluso un par de Jutsus Doton, pero necesitaba algo extra, solo que no sabía muy bien qué necesitaba. Por eso mismo, fue a la tienda de armas del clan Shirasaya, propiedad del padre de Shirasaya Tenten, quien era miembro del equipo 8.
—Bienvenida a la tienda de la familia Shirasaya, ¿en qué podemos ayudarle? —preguntó la mujer.
—Hola, buenas tardes —dijo Sakura, algo apenada —N-No. La verdad, es que... solo... solo quería mirar.
—Tranquila cariño, sé que nadie viene solo a mirar. Eres una Kunoichi, lo sé por tu bandana —dijo la mujer, de la cual Sakura estaba cada vez más convencida, de que se trataba de la madre de Tenten, o de alguna tía— ¿Buscabas algo en específico?
—Bu... bueno... mi Taijutsu no es precisamente el mejor, mis caudales de Chakra no son los más grandes y bueno... buscaba un arma económica, que me permitiera, un mejor... rendimiento en el campo de batalla —dijo Sakura sonrojada.
—Si has nombrado tu Taijutsu, significa eso que quieres mejorar tu... llamémoslo: "Capacidad Cuerpo a Cuerpo" —dijo la mujer, Sakura se sonrojó y asintió —Haz dicho que solo querías mirar, significa que no cuentas con mucho dinero —Sakura se sonrojó mucho más y asintió nuevamente, aun sin mirar a la mujer. —Espérame un instante —asintió y vio a la mujer ir a la trastienda, se escuchó el sonido de unas rodachinas, la mujer le enseñó una caja llena de armas de segunda mano, o algunas armas que solo contaban con un vasto descuento y que no solían estar a la venta, por su bajo coste —Los Shinobis suelen creen que entre más cara es un arma, esta resultará mejor, pero no es totalmente verdad —Todas nuestras armas de madera están hechas a partir de una de las maderas más fuertes conocidas en el continente, así que no veas un arma de madera, como un arma débil, Sakura-San.
—Gracias por tomarse el tiempo en ayudarme, em...
—Soy Shirasaya Teiko, la madre de Tenten, ella es tu compañera de generación, ¿verdad? —preguntó la mujer.
—Sí. Aunque, apenas y hemos cruzado palabras —dijo Sakura, la cual estuvo recibiendo los consejos de Teiko, por casi una hora entera, hasta lograr escoger un arma y recibir la promesa de la castaña, de que ella la entrenaría, un nuevo régimen alimenticio y un horario de dichos entrenamientos. Estaba decidida a ser mejor.
Eran ya las 18:11, cuando ya estaba atardeciendo, el cielo comenzaba a verse anaranjado, mientras que en el horizonte el sol comenzaba a bajar.
—Sasuke, ya es tarde, ¿no crees? —dijo Naruto, apenas y dándose cuenta de la hora.
Sasuke asintió, el rubio se puso de pie y fue hacía la puerta, para salir. —Naruto. Tengamos un combate.
—Aun no estás a un cien por ciento, no te has recuperado del todo —dijo el rubio.
—Sí, pero sé que puedo moverme lo suficiente —dijo el Uchiha sonriente.
—Más que suficiente, diría yo —se le escapó a Naruto.
—Entonces, ¿Cuál será el problema, con tener un combate? —dijo Sasuke —Acabas de traer a Tsunade, no te has cambiado, por estar todo el día aquí, charlando conmigo, tus ropas... tus ropas solo me dicen, que has estado combatiendo, con uno o más enemigos poderosos, tú tampoco estás a tu cien por ciento, así que no será muy desbalanceado este combate. —Naruto gruñó, bufó y se limitó a seguir al peliazul, hasta la terraza del hospital.
—Tu bandana —dijo el rubio.
—No la necesito, no lograrás ponerme ni siquiera un dedo encima —dijo el peliazul, para solo escuchar un suspiro de cansando por parte del rubio, cosa que lo hizo enfadar.
—Si no te colocas la bandana, no estaremos luchando como iguales, y si no luchamos como iguales... no me enfrentaré a ti —dijo Naruto, haciendo enfadar al Uchiha, el cual activó su Sharingan debido al enfado —El Iryōgan se activa con Chakra Yin, pues este es el que permite el uso del Iryō-Ninjutsu, mientras que el Shigan puedo activarlo con el Chakra ordinario —Activó un Dōjutsu en cada ojo.
Sasuke se lanzó contra Naruto, pero se detuvo por un instante, solo porque necesitaba posicionarse cerca del rubio, para poder arrojarle una patada.
Patada que no rozó a Naruto siquiera, pues este se agachó, Sasuke lanzó entonces otra patada con la pierna izquierda, pero Naruto atrapó su pie y se lo alzó, haciendo que el Uchiha tuviera que saltar en su otro pie, sin poder tener su punto de apoyo total, recibiendo un puño en la rodilla, le soltó el pie y le dio una patada en el estómago, mandando a volar al Uchiha.
Sasuke se levantó y se lanzó nuevamente contra el Strauss, quien se agachó, volvió a lanzar una patada, se repitió el proceso y volvió a volar por el golpe del Strauss. —Maldito sea... ¿Cómo ven esos ojos? —Miró fijamente el Iryōgan y el Shigan, nunca antes los había visto, pero, si bien nunca antes había presenciado tales Dōjutsus, eso solo demostraba cuan poderoso era el rubio, pues era dueño de dos Dōjutsus los cuales podía activar al mismo tiempo, eso solo decía y señalaba, cuan poderoso era el rubio. Ante la revelación, de que no podía con Taijutsu, realizó sellos de manos— ¡Katon: Gōkakyū no Jutsu! (E. Fuego: Jutsu Gran Bola de Fuego)
— ¡Suiton: Teppōdama no Jutsu! (E. Agua: Jutsu Bala de Agua) —exclamó el rubio, eso causó una gran cantidad de vapor.
— ¡Katon: Hōsenka no Jutsu! (E. Fuego: Jutsu Llamas del Sabio Fénix) —exclamó el Uchiha, arrojándole varias bolas de fuego al Strauss.
—Raiton: Michi (E. Rayo: Sendero) —exclamó Naruto, mientras su cuerpo se recubría de rayos y se movía hacía un lado, esquivando las bolas de fuego.
Sasuke corrió hacía Naruto, mientras realizaba sellos de manos: Buey, liebre, mono, dragón, rata, pájaro, buey, serpiente, perro, tigre y mono— ¡Chidori! (Millar de Pájaros) —el ver cómo Naruto desactivaba sus Dōjutsus lo hizo enfadar, vio como cambiaba su Chakra (vio como el Chakra actuaba dentro de su cuerpo, como cientos de puntos y canales, vio como eso se oscurecía y vio brotar una esfera amarilla dentro de Naruto)
— ¡Kaiyō Keimusho! (Prisión Oceánica) —exclamó Naruto, extendiendo su mano al frente, siendo Sasuke rodeado por agua, generada desde el aire, prácticamente la prisión de agua surgió de la nada, quedando él atrapado en su interior y siendo electrocutado, por tener el Chidori activado, hasta que decidió desactivarlo, estando ya inconsciente, por el alto voltaje que recorrió su cuerpo. Cargó al húmedo Uchiha, lo llevó a su cama, lo cambió de ropas, lo secó con un par de toallas que había allí y se fue en un Shunshin.
Kakashi apareció minutos después, de que Naruto se fuera. De haberlo herido de gravedad, Naruto hubiera curado a Sasuke, con su Iryō-Ninjutsu, pero no hizo falta.
Recuerdo (de Sasuke)
—Eres débil Sasuke, te falta odio.
Fin del Recuerdo
Sasuke despertó estando aun en la cama. Su cuerpo no dolía tanto como creyó que debería de dolerle, tras ser atacado por Naruto.
—Él siempre fue fuerte... siempre lo fue. Ya tenía experiencia con algunos Jutsus, tanto de Suiton, como de Raiton, solo... solo ha ido ganando experiencia en el campo de batalla —se dijo Sasuke— ¿Quién entrenó a Naruto?, ¿Quién entrenó a Erza y a Mirajane? Se dice que Naruto contaba con un Raiton no Jutsu, similar al Chidori de Kakashi y al Rasengan de Karin, pero... ni siquiera lo utilizó.
Escuchó el sonido de pasos yendo hacía él, solo para ser atado por hilo ninja, en la puerta apareció Kakashi. —Tenemos que hablar, Sasuke.
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Naruto volvió a casa, encontrándose con Karin y Sakura las cuales estaban en el patio de la casa, estaban siendo vigiladas por Kushina, Mikoto. El rubio suspiró y entró en la casa para cambiarse, se colocó una pantaloneta y una camiseta más fresca, salió al patio y repasó su Taijutsu.
Karin estaba practicando Kenjutsu, con una Katana común y corriente, gracias a los consejos de Mikoto.
Sakura practicaba Bōjutsu, gracias a Kushina y Teiko.
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— ¿Qué significa esto? —preguntó Sasuke, ahora estando atado.
—Sé que pensabas escapar del hospital, Sasuke. Además, no eres de los que escucha sermones —dijo Kakashi. —Sasuke... deja de buscar la venganza. —Sasuke lo miró con ira —ya he visto cuan malvados, pueden volverse niños como tú. Lo he visto Sasuke. Los vengadores, creen que pueden armarse de poder, sin importar de donde venga dicho poder, pero, los he visto cumplir su meta y luego, los he visto perderse en la oscuridad. Las personas así, solo encuentran vacío y soledad.
— ¡¿Qué demonios puedes saber tú?! —gritó furioso el Uchiha— ¡No hables como si me entendieras!
—Cálmate, Sasuke.
— ¿Crees que, si yo llegara y asesinara a toda tu familia, tú podrías seguir tan campante y calmado cada día, crees que ni siquiera tú buscarías la venganza? —preguntó Sasuke, con unos ojos que denotaban eso mismo: sed de venganza, e ira por la humillación que sufrió a manos de Naruto, hace solo algunas horas.
—Eso podría funcionar, pero desgraciadamente, no tengo ese tipo de personas —dijo Kakashi, antes de sonreírle con su ojo —Todas las personas importantes para mí, más específicamente: las dos mujeres que amé, mi mejor amigo y mi Otosan, están muertos —los ojos de Sasuke y su expresión fueron de puro terror. No podía creer lo que escuchaba, esto lo termina de destrozar —Pero... tanto tú, como yo, aún tenemos a alguien que se preocupa por nosotros, Sasuke. En mi caso, es Sensei, Namikaze Minato, ya sabes, el Yondaime Hokage —Sasuke asintió lentamente —Y, en el tuyo, tienes a Mikoto-Sama. —Sasuke, se quedó solo, fue liberado por Kakashi, nadie lo visitó en la noche, a la mañana siguiente, recibió un desayuno y una carta de Mikoto, comió el desayuno, se fue del hospital.
¿Aún le quedaba algo a Sasuke?
Tenía a su madre: sí.
Tenía una chica que se preocupaba por él: sí.
Pero, aun así, aun con todas las cosas buenas, él tenía mucho odio y rencor dentro de su ser, hacía su hermano Itachi.
Tomó lo que pudo: ropa, comida, algunos pergaminos con técnicas del clan Uchiha, y se fue de Konoha, durante la noche.
Hinata apareció en el lugar donde estaba Sasuke, intentó que él recordara todo lo que hizo junto al equipo 7, lo que le enseñó Kakashi, su promesa de volver a enamorarse de ella, la chica, con lágrimas en los ojos, lo vio acercarse a ella.
— ¿Por qué no intentaste acercarte a mí, en estos siete meses? —preguntó, pero por el tono que usaba, no se lo reprochaba, colocó su nariz cerca del cuello de Hinata e inhaló su perfume, su esencia natural, le acarició la mejilla, le enseñó su sonrisa —Jamás me olvides, porque yo jamás te olvidaré, yo siempre, siempre voy a estar allí. —Hinata lo vio señalar su pecho, la chica llevó sus manos a su corazón. —Mientras no te olvide, y tú no me olvides, entonces, aún tengo un lugar al cual volver, aun tendré un pequeño nido, al cual podré venir. —Hinata lo abrazó, lo soltó y le dejó ir.
Al irse, Sasuke sabía que sacrificaba su amor por Hinata. Aquella chica a la cual siempre amó en secreto.
Un amor que siempre fue reciproco.
Pero, él solo deseaba asesinar a su hermano.
Había sido humillado dos veces, primero por Naruto con acciones (el combate) y luego por Kakashi con palabras.
Quería obtener poder, quería ser mejor, quería acabar con la vida de su hermano, para luego regresar a Konoha, pagar por su crimen de ser un Nukennin y poder tener su alma limpia, su consciencia en paz y estrechar a Hinata entre sus brazos.
