Y continuamos con otro emocionante capitulo de esta gran historia. Espero que la disfruten leyendo en sus casas reguardados y seguros.
Pánico en Fondo de Bikini.
"Ah…es un cálido y muy apacible día en las aguas de Fondo de Bikini" — explica el narrador con acento francés— "Brilla el sol, el agua esta tibia, los moluscos flotan… si todo es paz y tranquilidad y… ¡Oh! ¿Qué es eso?" — a lo lejos se puede ver a Bob Esponja caminando alegremente— "Oh…pero si es mi criatura marina favorita, el Bob esponjoso pantalón corto, mejor conocido como Bob Esponja."
—¡Estoy listo! ¡Estoy listo! ¡Estoy listo! — dice la esponja amarilla mientras alegremente se acerca a Fondo de Bikini.
—"Oh parece que nuestro amiguito luce en verdad contento, pero me temo que esa sonrisa durará poco tiempo, ya que nuestro amiguito tendrá que afrontar una muy aterradora prueba ya que… ¡Oh!... Lo siento es una sorpresa a así que…Shhhhh…nada de spoilers" — Bob Esponja llega alegremente al centro de Fondo de Bikini.
—Ah… es bueno estar en casa— Bob transita por las calles de la ciudad las cuales permanecen sorpresivamente vacías— Tanta paz, tranquilidad…ah…— en eso Bob nota lo solitarias que están las calles de Fondo de Bikini— ¿Y dónde está todo el mundo? ¡Hola! ¡¿Hay alguien?! ¡Hola! — pero la esponja no recibe respuesta alguna; en eso un alga rodadora sale de la nada cruzando la calle dando a entender lo solitaria que están las calles— Ummm…esto es raro— se dice a si mismo Bob Esponja mientras sigue caminando por la acera— Aw…aw…— Bob sopla sobre su mano para luego olerla— No, no es mi aliento ¿Entonces que estará pasando? — en eso él pasa frente a un callejón.
—Pssst…
—¿Eh? — Bob se detiene al escuchar un sonido— ¿Qué fue eso?
—Pssst…
—¿Quién va? — él mira hacia todos lados, pero no ve a nadie.
—¡Hey! Amigo…— Bob voltea hacia el callejón, pero no ve nada, aunque de la nada se ve un bote de basura que se mueve.
—Eh… ¿Hola?
—¡HEY! — alguien asoma su cabeza desde adentro del bote de basura sorprendiendo a Bob.
—¡AHHHH…!— el pez rápidamente le tapa la boca a Bob.
—¡SHHHHHHHHH…! ¡Haz silencio! O te escucharan— dice el sujeto en voz baja.
—Mhhh…— dice la esponja con la boca tapada.
—¿Qué? — el sujeto en el bote de basura le destapa la boca.
—Pregunte quiénes— pregunta Bob.
—¡¿Quiénes?! ¿Dónde demonios has estado metido las ultimas doce horas? — responde el hombre agitando a Bob y con los ojos inyectados en sangre.
—¿Yo? Bueno estuve con Sirenoman y Chico Percebe, entre los tres salvamos al mundo del malvado Mantarraya y…— el sujeto le vuelve a tapar la boca.
—¡Haz silencio! O si no…— en eso se escuchan unos roncos gemidos desde el fondo del callejón— Oh no…— el sujeto entonces voltea sus ojos y luego su cabeza lentamente, en el fondo del callejo han aparecido un par de figuras enormes y difusas que, y al salir a la luz, se revelan como unas deformes y horripilantes criaturas hechas de carne.
—¡ARRGGHH! — las criaturas lanzan una especia de gruñido de unas aberturas que sirven a modo de boca.
—¡AHHHH…!— tanto el sujeto dentro del bote de basura como Bob Esponja gritan al ver a las criaturas que se les acercan con un andar algo torpe, el sujeto libera a la esponja y huye con todo y el bote de basura dando saltos por la calle.
—Wow… ¿¡Que!? — Bob se queda solo en el callejón frente a las criaturas— Yo…eh…— la esponja se paraliza del miedo, hasta que una de las criaturas levanta uno de sus brazos hechos de carne— ¡AHHH…! — Bob gritan al tiempo que sus ojos se salen de sus cuencas; y cuando el monstruo ataca la esponja escapa a toda velocidad siendo seguido posteriormente por sus globos oculares, luego la esponja se esconde detrás de la esquina de un edificio y cuando sus ojos pasan de largo Bob los toma y se los pone de regreso— Ah…ah…ah…— la respiración de Bob esta al cien por ciento— ¡Por Neptuno! ¿¡Que percebes es lo que ocurre!?
—¡Noticias de Fondo de Bikini! Trayéndoles las ultimas noticias desde el fondo del mar — Bob voltea y ve que está frente a la tienda de televisores de antes— Nuestra historia de hoy…¡Pánico en Fondo de Bikini! — el televisor muestra este último mensaje con letras rojas y muy serias mientras suena una sirena de alarma— Buenas amigos, hoy continua el estado de crisis en Fondo de Bikini — dice una cabeza de pez parlante con ropa de reportero.
—¿Crisis? ¿Cuál crisis?
—Por si nos acaban de sintonizar y por si estaban debajo de una piedra desconectados del mundo real, aquí les explicamos lo que está pasando ahora en nuestra amada ciudad. Hemos sido invadidos por una… ¡PLAGA DE MONSTRUOS DE CARNE! — unas letras hechas de carne podrida se muestran de forma dramática.
—¡¿Una plaga de monstruos de carne?! — reacciona Bob de forma dramática.
—Así es. ¡Una horda de malolientes y podridas criaturas hechas de carne, invadieron las calles de Fondo de Bikini! — en el televisor se muestra a las criaturas invadiendo diferentes partes de la ciudad mientras los ciudadanos buscan escapar de ellas— Las autoridades no están seguros como o donde vinieron estas criaturas, pero aseguraron que esto es un gran desastre, la ciudad por los momentos ha entrado en el estado de emergencia primario, pero se espera que aumente mientras dure esta situación.
—Oh, oh…
—Es un total y absoluto misterio de donde vinieron estas criaturas, pero lo que no es un misterio es el caos que provocan por toda la ciudad" — las imágenes muestran a peces aterrados siendo perseguidos por las criaturas de carne— Nuestros ciudadanos están aterrados y confundidos ante esta situación. Escuchemos algunos testimonios.
—¡Estamos aterrados! — dicen una pareja abrazándose en el televisor.
—¡Estoy confundido! — dice otro sujeto.
—Impactantes testimonios. Pero el terror y la confusión no es lo único que provoca esta alarmante situación, ya que estas apestosas criaturas que azotan nuestra ciudad y persiguen a nuestros ciudadanos, ensucian todo a su paso dejando repugnantes y apestosas masas de carne.
—¡PUAJ! ¡Esto es un asco! — dice un sujeto que asoma su cabeza por la ventana de su casa la cual había sido manchada con pedazos de carne podrida.
—¡Oh no esto es espantoso! — Bob queda perplejo por las imágenes que ve en la pantalla de la tv.
—Y ahora desde el corazón de la crisis tenemos a nuestro reportero Perca Perkins, vamos contigo Perca — la imagen ahora muestra a un pez purpura con traje de reportero y con micrófono en mano.
—¿¡Pero porque demonios tengo que ser yo el que tiene que arriesgar su espinazo por…!? — en eso Perca Perkins se da cuenta de que están en vivo— ¡Oh! ¡Hola aquí Perca Perkins les informa! ¡Desde que se dio el estado de alerta general a toda la ciudad los ciudadanos han tomado diferentes medidas para sobrellevar esta crisis — el personaje de Perca Perkins se pasea por las zonas residenciales— Algunos han optado por abandonar sus hogares buscando escapar de las hordas de criaturas de carne — ahora el televisor muestra el interior de un supermercado el cual está vacío— Los supermercados han sido vaciados por completo debido al pánico — ahora la tv muestra a ciudadanos atrincherándose dentro de sus casas y armándose con lo que pueden— Los ciudadanos que han optado por resguardarse en sus hogares, por uno u otro motivo, se preparan para lo que muchos ya consideran es el fin del mundo — esto último lo dice Perca Perkins mientras suena una música dramática de fondo y la cámara hace un acercamiento al rostro serio del reportero, Bob Esponja no puede evitar sentirse nervioso ante lo último que dijo Perca— Muchos se preguntan ¿Cómo sobreviremos a esta crisis? ¿Podremos recuperar nuestra ciudad? ¿Acaso se podrán quitar las machas dejadas por estas cosas? Tal vez un transeúnte pueda contestarnos ¡Oh! ¡Ahí! — Perca sale corriendo siendo seguido por la cámara y esta enfoca a alguien que está de espaldas— Disculpe señor.
—¿Ah? — Bob se sorprende al verse a sí mismo de espaldas en el televisor, la esponja se da la vuelta y ve al reportero— ¡Oh! Vaya ¡Perca Perkins!
—Si ese soy yo. Dígame amigo ¿Qué opina de la situación que está afrontando actualmente Fondo de Bikini? — Bob se queda mirando la cámara.
—Bueno…yo…opino que…— la esponja se aclara la garganta— Disculpa estoy un…poco nervioso.
—Descuida es normal— Perca solo permanece de pie con el micrófono en la mano.
—Pues digo que…¡AHHHH…!— Bob Esponja grita en el micrófono lo cual aturde a Perca Perkins.
—Por Neptuno, por que…. ¡AHHHH…!— Perca también grita al ver a un par de monstruos de carne, que fue la razón por la que la esponja había gritado; ambos corren por sus vidas siendo seguidos de cerca por los monstruos— ¡Ven les dije que era mejor traer el helicóptero! — dice Perca Perkins mientras la cámara sigue enfocando al monstruo que se acerca lentamente.
Mientras la ciudad se sumerge en el total y absoluto caos, Bob Esponja se refugia dentro de un contenedor de basura— Uh… ¿Qué es lo que puedo hacer? Esos monstruos de carne podrida acabaran con todo Fondo de Bikini a este paso. Vamos Bob Esponja piensa debe haber alguien que sea lo bastante listo como para saber que hacer— la esponja comienza a pensar hasta que una idea brota de su cabeza, en la forma de un foco de luz— ¡Lo tengo, Jimmy! Él sabrá que hacer— Bob llama a Jimmy por el comunicador, pero no contesta— Ay no, bueno vamos a ver quién más… ¿Patricio?, no; ¿Calamardo?, no; Ay…vamos Bob piensa— Bob comienza a pensar y es entonces que alguien más llega a su mente— ¡Ya se Arenita! Es la persona más lista que conozco. Si alguien sabrá que hacer es ella— con esa idea en su cabeza, Bob Esponja busca la manera de escabullirse del callejón— Ummm…— la esponja asoma su cabeza unos centímetros del contenedor de basura— Todo despejado— con sumo cuidado, la esponja, sale del contenedor buscando no hacer mucho ruido— Ok…ahora debo irme hacia casa de arenita— caminando de puntas, ingresa a la calle— Solo espero que…— al mirar al frente Bob se queda congelado y perplejo al ver a una gran banda de monstruos de carne frente a él— Oh, oh…
—¡RWWOOAAAWRR! — uno de los monstruos lanza un rugido hacia Bob.
—¡AHHHHH…!— la esponja huye a toda velocidad, siendo seguido de cerca por la horda de monstruos de carne.
Consiguiendo salir de la ciudad, Bob corre sin mirar hacia atrás hasta que más adelante divisa el domo del árbol de Arenita— ¡Ahí esta! — al estar más cerca se da cuenta que el domo esta recubierto, con una gruesa capa de metal. Llegando a la entrada del domo, nuestra esponja intenta abrirla— ¡Argh…! ¡Argh…! ¡Vamos…! — pero la puerta simplemente no sede— ¡AW! Ah…ah…ah…— él entonces comienza a golpear la compuerta de metal— ¡Arenita! ¡Arenita! ¡Ábreme! — en eso una cámara de seguridad emerge de la entrada y enfoca hacia donde está la esponja.
—«¡No te acerques!» — dice una voz femenina atreves de un micrófono implementado en la cámara— «¡No van a entrar sucias bolas de carne putrefacta!»
—¿Arenita? — Bob identifica aquella voz como la voz de su mejor amiga Arenita Mejillas— ¡Arenita soy yo, Bob Esponja!
—«¿Cómo sé que eres realmente él, y no uno de esos monstruos pretendiendo ser él?» — contesta la ardilla.
—Oh…Arenita— en eso Bob Esponja escucha unos gemidos roncos atrás de él, al voltearse ve que un grupo de criaturas de carne aproximándose— ¡ARENITA! ¡POR FAVOR ABRE! ¡SOY YO, TU JURO QUE SOY YO!
—«Muy bien, pero antes contéstame esto ¿Cuál era el nombre de soltera de tu madre?»
—Poza espumosa.
—«Bien, ahora… ¿Cómo fue que derrote a la Lombriz Toro de Alaska?»
—¡No lo hiciste ambos escapamos despavoridos de ella e hicimos que se precipitara por un precipicio!
—Ummm…muy bien, última pregunta…— los monstruos estaban cada vez más cerca.
—¡Arenita por favor! — Bob ya suplicaba a gritos que le dejar pasar.
—¿Quién es la más grande maestra del karate en Fondo de Bikini?
—¡Eres tú, tú lo eres! — dice Bob de rodillas llorando con lágrimas en los ojos, en ese momento se escucha un sonido y la compuerta se abre.
—«¡Entra Rápido! ¡Y no olvides tu casco con agua!» — Bob Esponja ingresa dentro dejando que la puerta cierre tras él con los monstruos de carne golpeándola tras él.
Ya adentro del domo, Bob Esponja ingresa en el jardín usando un casco de vidrio lleno de agua.
—Ah…ah…ah…— la pobre criatura marina respira copiosamente.
—¡Bob Esponja! — la ardilla vestida con su traje de baño toma por sorpresa a Bob abrazándolo fuertemente— Oh…amiguito cuadrado, lamento lo de antes, pero tenía que asegurarme que fueras realmente tú.
—Si…descuida… Arenita…— dice la esponja apenas pudiendo respirar, la ardilla se da cuenta que está apretándolo demasiado fuerte y lo suelta— Wow…Arenita no sabes lo feliz que soy al encontrarte, es una locura allá afuera.
—Lo sé, un total y completo caos— Arenita guía a Bob hacia el laboratorio que tiene en su jardín frente a su árbol— No he parado en intentar averiguar cómo detener a esas cosas, pero se ha vuelto una tarea casi imposible.
—¿Y qué es lo que sabes? ¿Cómo comenzó todo?
—Bueno…— Arenita comienza a tener un recuerdo, de ella comprando en el Mercado Baratijas— Yo estaba haciendo mis compras cuando sucedió— en su recuerdo Arenita escucha un grito desde afuera del supermercado y ve a un multitud huyendo despavorida, y detrás de esa multitud venia la horda de criaturas de carne— Esas cosas aparecieron y empezaron a sembrar el cao— Arenita es tomada por sorpresa, pero recuperándose comienza a pelear con los monstruos atacándolos con sus golpes de karate, buscando una manera de salir del supermercado— Luché con esas cosas— Arenita toma unos carritos de compras y empujándolos golpea a una multitud de monstruos estrellándolos contra una pared, eso crea un camino libre para que ella y las demás personas dentro pudieran escapar— Por fortuna me las ingenie para escapar, pero justo cuando creí que no podía ser peor…— Arenita queda atónita por la situación de afuera— La situación era peor de lo que hubiese podido imaginar— afuera del mercado los monstruos se aglomeraban en las calles— Sabia que no podría hacer mucho contra esas cosas, por eso me dirigí a casa y tras aplicar las medidas de protección pertinentes…— Arenita recuerda haber activado su sistema de seguridad— Me puse manos a la obra— dice Arenita mientras recuerda preparar su laboratorio.
—¿Y has tenido algún avance? — pregunta Bob.
—No…por desgracia, mi plan era averiguar la debilidad de estas cosas analizando muestras de la carne de la que están hechas— Arenita recuerda un combate que tuvo contra un grupo de criaturas y luego de derrotarlas se dispone a tomar muestras— No me costó mucho acabar con esos monstruos carnosos, pero cuando me dispuse a tomar muestras, me di cuenta que sus restos, luego de destruidos, se degradan muy rápidamente, haciendo imposible su análisis— los restos de los monstruos se deshacen rápidamente— Así que tuve que ingeniármelas para preservar los restos putrefactos de esos monstruo— en su laboratorio Arenita extrae un contenedor de metal, al abrirlo se ve una neblina blanca brotando de su interior— Las pocas muestras que obtuve las coloque en frio para que no se degradaran.
—Vaya…eso en verdad luce muy frio— la esponja posa su dedo en la superficie del recipiente y siente el frio— Brrrr…muy helado— Bob trata de separar su dedo, pero este se quedó pegado debido al frio— ¿Uh? Oh, oh…
—Cuidado amiguito— Arenita desprende el dedo de Bob, dejando parte del mismo pegado al recipiente— Esto te podría dejar como una paleta helada en un segundo.
—Si… ya veo— dice Bob viendo lo que le quedó de dedo, la ardilla extrae del contenedor un fragmento de carne congelada, ella la coloca en una máquina que comienza a escanear la muestra.
—Esperemos que con esta muestra logre conseguirlo— la máquina empieza a analizar la muestra, la ardilla y la esponja miran fijos la máquina— Vamos…— pero justo cuando el análisis está cerca de la mitad, la muestra empieza a descongelarse, y al alcanzar la temperatura ambiente esta se pudre hasta estropearse por completo— Oh, no… — el análisis entonces se detiene— ¡Nueces!
—Oh vaya que mal, pero puedes hacer más análisis de esos, ¿no?
—No, esa era mi última muestra— dice cabizbaja Arenita— Y buscar más tomara mucho tiempo— explica Arenita.
—¡Oh percebes! — dice Bob tratando de calmar a su amiga— No tienes que hacerlo todo sola, porque ahora me tienes a mí— dice Bob ofreciéndose de forma desinteresada.
—¿Estás seguro Bob? Mira que esas cosas son más rudas de lo que parecen.
—No te preocupes Arenita, lidie con el ejército de burbujas de la Burbuja sucia y acabe con el ejército de robots de Mantarraya; una horda de monstruos de carne será pan comido.
—Muy bien, entonces no se diga más. Entre los dos conseguiremos arreglar este desastre— dice la Arenita estrechando la mano de su amigo— Pero, si vas hacer esto, necesitaras el equipo adecuado.
—¿Equipo? — pregunta intrigado Bob.
—Espérame aquí— al cabo de un rato Arenita regresa con varios equipos como una pistola de rayos de aspecto futurista, una radio y unos pequeños dispositivos del tamaño de una moneda— Aquí está todo— señala la ardilla, pero su amigo esponjoso tenía una cara de confusión.
—¿Qué es todo esto Arenita?
—Qué bueno que preguntas— ella toma el arma— Esta es un arma de rayos congelantes, funciona con la misma sustancia que uso para conservar las muestras de los monstruos, con eso podrás lidiar con esas cosas— ella hace una demostración disparándole a un muñeco de entrenamiento, el arma dispara una sustancia medio viscosa, pero que, al entrar en contacto con el muñeco, hace que una capa de hielo lo recubra.
—¡Vaya impresionante! — dice la sorprendida esponja.
—Aunque ten en cuenta que tus objetivos no van a estar quietos como este maniquí de entrenamiento— Arenita deja el arma congelante en la mesa y toma ahora la radio— Con esto mantendremos el contacto el uno con el otro en todo momento.
—Ummm…ok eso me recuerda cuando Patricio y yo jugamos a los astronautas.
—Bob Esponja…concéntrate— Arenita deja la radio y ahora toma los pequeños dispositivos de metal— Por último, estos marcadores.
—¿Marcadores? ¿Vamos a pintar?
—No marcadores de ese tipo, tonto— Arenita toma uno de los discos y oprime un pequeño botón en el centro— Hablo de que son dispositivos para marcar objetivos, tu trabajo será, una vez que obtengas las muestras congeladas, colocarle uno de estos encima— Arenita hace una demostración colocando uno de los discos marcadores encima de un recipiente— Ellos harán el resto.
—¿Ellos? — en eso del árbol de arenita se desprende una bellota, pero antes de tocar el suelo la bellota activa unas hélices en su parte superior, la bellota entonces comienza a volar y posándose encima del recipiente metálico, extrae de inmediato una garra de metal con la que aferra y posteriormente levanta el recipiente, guardándolo en su interior— ¡Wow! ¿Qué es eso Arenita?
—Son mis heli-bellotas, dispositivos voladores no tripulados que llevo fabricando un tiempo— el objeto volador vuela por sobre las cabezas de ambos— Están programados para detectar la señal de los discos una vez que uno de estos se active, se dirigirán a su objetivo y lo traerán de regreso hasta aquí, de esa forma podrás enviarme las muestras de forma rápida y eficaz.
—¡Vaya están geniales Arenita! — dice Bob impresionado— No cabe duda de que eres la persona más lista que conozco. Al menos en esta dimensión.
—Gracias, pero dejemos los halagos para luego, alístate y prepárate.
—Enseguida— Bob se alista con todos los objetos que le dio Arenita, guardando los discos en su bolsillo, llevando el rayo congelante en su cinturón y el comunicador colgado a un lado.
—Todo te queda muy bien, Bob— dice Arenita.
—Así es, aunque no se me deben olvidar— Bob se coloca sus guantes rojos— ¡Mis guantes de ka-rah-tey! — luego saca su soplador de burbujas junto con sus recipientes de burbujas— Y mis siempre confiables burbujas— Bob toma su frasco de burbujas y las guarda en su bolsillo trasero— Ahora sí, estoy listo.
—¿Listo para recuperar Fondo de Bikini?
—¡Estoy listo! — ambos estrechan sus manos en señal de acuerdo.
—¡Pues en marcha! — dicho y hecho Arenita se acerca a una supercomputadora que tiene en su jardín, ella comienza a oprimir las teclas y una imagen comienza a aparecer en la enorme pantalla del aparato— Y… ¡Aquí esta!
—¿Qué estamos viendo Arenita? — pregunta curioso Bob.
—Esto, Bob es mi super computadora la equipe con un radar de alta frecuencia con él puedo localizar a quien sea o lo que sea en un radio de cincuenta kilómetros.
—Vaya es parece muy… ¿Científico?
—Tranquilo Bob, solo debes saber que con esto podremos saber con exactitud donde están esas asquerosas criaturas hechas de carne podrida— la pantalla se vuelve negra y comienza mostrar un mapa digital de Fondo de Bikini luego el radar muestra a varios puntos de color verde— Veamos… ¡Wow! ¡Recórcholis y caracoles!
—¿Qué sucede Arenita? — pregunta Bob ante la reacción de su amiga, en la pantalla se muestra a varios puntos verdes que cubren casi todo el mapa.
—Es peor de lo que pensaba, esas cosas ya han tomado prácticamente Fondo de Bikini.
—Cielos, pero… podremos con ellos ¿No Arenita?
—Como que mi tío se llama Pecos Texas— la Ardilla marca un punto especifico en el mapa digital, la zona de su domo— Bien primero lo primero, debemos hacernos cargo de las criaturas que están afuera del domo— el radar muestra múltiples puntos verdes rodeando el domo.
—Esos son muchos monstruos— Bob comienza a temblar y a sentirse preocupado.
—No te encojas ahora, Bob— le dice la ardilla abrazándolo con un brazo— Fondo de Bikini depende de nosotros.
—Si… ¡Si! Hagámoslo— esto lo dice Bob con una cara muy seria.
Afuera del domo de Arenita, los monstruos comienzan a aproximarse cada vez más al domo y cada vez en mayor número; estos entonces comienzan a golpear los muros exteriores del domo, lo que por supuesto hacía que toda la estructura de adentro se agitara.
—Oh, oh…no tenemos tiempo que perder— Arenita y Bob Esponja se acercan a la compuerta— ¿Listo Bob?
—Nací listo— dice Bob preparado con sus guantes de karate puestos, Arenita abre las puertas y Bob Esponja sale. Cuando la compuerta que da al exterior se abre emitiendo un sonido, de inmediato los monstruos se detienen y se enfocan en la puerta que acaba de abrirse— Hola chicos— dice Bob Esponja apareciendo por la puerta— ¿Alguien ordeno una esponja?
—¡RRWWOOAARR! — los monstruos rugen de una forma asquerosa y comienzan a aproximarse hacia Bob.
—«Muy bien Bob, escucha, como te dije antes; estas cosas pueden ser muy rudas, debes saber cómo lidiar con ellos.»
—Entendido Arenita, lo que se necesita aquí es un poco de… ¡Karate! — la esponja se abalanza sobre una de las criaturas y le da un golpe de karate, pero al hacerlo deja su mano pegada en la criatura al atravesarla— ¡Hey! — Bob comienza a hacer fuerza y luego de un tirón logra sacar su guante— Uf…estos tipos si son rudos.
—«Te lo dije» — le dice Arenita por la radio— Pero descuida, el equipo que te di está hecho para lidiar con ellos— Arenita comienza a explicar— «Intenta congelarlos disparándoles con el rayo»
—Muy bien— Bob desenfunda el arma y apuntando dispara una bola de líquido que al impactar sobre uno de los monstruos comienza a cubrirlo en una capa de hielo, haciendo que se mueva más lento— Funciono.
—«Perfecto, ahora rebana a esas cosas»
—Entendido— Bob vuelve a atacar a la criatura intentarlo y esta vez consigue cercenar al monstruo por su cabeza y extremidades— Y ahora…— Bob Esponja retrocede y lanzándose contra el monstruo le da en todo el centro de su cuerpo de carne, destrozándolo en pedazos, haciendo que pedazos de carne vuelen por todos lados— ¡Aw! ¡Qué asco! — dice Bob al ver lo que paso, procediendo a quitarse de encima los restos de carne, así como de sus guantes de karate— Listo, ya está.
—«Muy bien hecho Bob, ahora recuerda que una vez que hallas derrotado a esas cosas, manda muestras colocándoles encima uno de los marcadores que te di, pero recuerda congelarlos antes de enviarlos para evitar que se pudran.»
—Muy bien Arenita— la esponja se aproxima a uno de los pedazos grandes de carne congelada, entonces él coloca uno de los pequeños discos encima, e instantes después se ve como una bellota voladora se lo lleva volando— Ahí va uno.
—«Muy bien, Bob sigue así»— dice Arenita viendo la pantalla, esta muestra a varios puntos acercándose hacia Bob— «Tienes compañía, atento»— la esponja se da la vuelta y observa al resto de criaturas acercándosele.
—Ya los vi— las criaturas se aproximan lentamente arrastrándose por el suelo hacia la esponja— ¡Allí, voy! — la esponja inhala profundamente y luego exhala liberando varias burbujas— ¡AAAYYEEAAAHHH! — entonces Bob comienza a atacar a las criaturas golpeándolas con todas sus fuerzas, esta vez consigue repeler a las criaturas, para entonces proceder a dispararles con el arma eso las congela y las deja vulnerables— Parece que la situación se puso fría— la esponja golpea y despacha a los monstruos haciéndolos pedazos— Y ahora a mandar las muestras a Arenita— Bob coloca los marcadores y manda las muestras— Muy bien esto es pan comida, pero de pronto los monstruos comienzan a atacarle de frente— ¡Wow! ¡Cuidado! — Bob vuelve a atacarles con sus guantes de karate, la criatura aguanta el golpe, pero Bob continúa atacando y luego de una serie de golpes precisos, la esponja finaliza con un golpe doble golpe descendente— ¡Ah! No son tan rudos— los pedazos de carne de la criatura se pudren al poco rato de estar expuestos al exterior, generando un repulsivo hedor— ¡Que peste! — la esponja se aparta unos metros mientras se tapa las fosas nasales— Ya veo porque hay que congelarlos lo más rápido posible— al girar la cabeza, Bob ve que más criaturas de carne se aproximan— Muy bien— Bob saca el arma congelante y les apunta directamente— ¡Digan queso! — Bob oprime el gatillo del arma y comienza a disparar esferas de color azul las cuales al instante congelan a sus oponentes— ¡En el blanco! — con las criaturas congeladas Bob procede atacarlas de frente con movimientos giratorios de karate, los monstruos se hacen pedazos al instante.
—«No olvides mandar las muestras, Bob»— le recuerda Arenita por radio.
—Ya mando más muestras— la esponja toma uno de los pequeños dispositivos y oprimiendo el botón del centro lo coloca sobre el fragmento de carne congelada, en eso no tarda en llegar uno de los drones bellota el cual desciende y procede a guardar la muestra congelada, luego asciende y se dirige de vuelta hacia el domo— Muestra enviada, procederé a enviar más.
—«Copiado»— Bob se prepara para enviar más muestras de carne congelada, pero de pronto casi es golpeado por un proyectil volador de carne— ¡Wow! Eso estuvo— de pronto otro pedazo de carne lo impacta derribándolo al suelo— Oh…Estoy…listo— tras recuperarse Bob ve que los monstruos continúan atacando— Muy bien basta de juegos—
Nuestra valiente esponja comienza a luchar con los monstruos, restos de carne vuelan por todos lados, los monstruos son congelados y despachados de a uno a la vez y tras explotar dejan restos de carne que Bob procede a enviar a Arenita.
—Ok solo restan ustedes— dice Bob dirigiéndose a los tres monstruos restante— Bien aquí vamos— la esponja hala del gatillo, pero al hacerlo el arma no dispara— ¿Qué? ¿Qué sucede? — Bob Esponja observa el arma y a un costado le aparece un símbolo que le indica que esta sin munición— Oh, oh…esto es un inconveniente— en eso se escucha a las criaturas acercarse, Bob retrocede y llama a Arenita— ¡Arenita estoy sin munición! ¡¿Qué hago?!
—«¡Debes recargar rápido!» — responde la ardilla— Esta arma se recarga igual que como las armas lanza redes que usaba para recolectar rocas lunares ¿Recuerdas?
—Ah… ¿Hablas de las armas para cazar extraterrestres?
—Si…Bob, las armas para cazar extraterrestres.
—Entonces— Bob comienza a tirar de una palanca que posee el arma en su parte trasera, y con eso el arma comienza a cargarse— Solo un poco más…— pero de pronto uno de los monstruos ataca usando su brazo, logrando atrapar a Bob— ¡AHHHH…!— la esponja es sacudida de un lado para el otro, para luego ser arrojada contra uno de los costados del domo recubierto— Otra vuelta…por favor— dice la mareada esponja— ¡Ouch!
—¡RWOOOAAAR! — el rugido de la criatura que se aproxima hace que Bob vuelva en sí.
—Oh, oh… — la esponja se recupera y ve cómo los monstruos se le aproximan, él entonces apunta y dispara su arma con los ojos cerrados, al abrir los ojos él observa que el ser de carne se ha congelado— Uf…por poco— relajándose Bob golpea a la criatura haciéndola pedazos— ¡Hora de cazar extraterrestres!...Digo, de cazar monstruos de carne— Bob apunta y dispara a los monstruos restantes, estos se aproximan para atacar, pero la esponja consigue evadir sus golpes— Enfríense un rato— la esponja continúa disparando hasta congelar a las criaturas restante luego usando sus movimientos de karate los hace pedazos— A eso llamo el nuevo sector de carnes frías ¡JA, JA, JA!
De regreso en el domo del árbol, Arenita está recabando la información de las muestras que le envió Bob Esponja.
—Vamos…sé que tú eres el bueno— dice la ardilla mirando la pantalla de análisis y la muestra dentro de la máquina, en ese momento la máquina se detiene ya que la muestra que estaba siendo analizada se estropeó— Oh… ¡Nueces! ¿Solo eso? — dice Arenita bastante frustrada al ver que la máquina se detuvo con solo un quince por ciento de análisis completado.
—Oh…lo lamento Arenita, pero descuida sé que lo podemos lograr, no debemos rendirnos ahora— las palabras de Bob animan a su amiga.
—Tienes razón, Bob, estos monstruos no se van a derrotar solos.
—Aunque eso sería mucho más fácil— dice Bob Esponja.
Arenita entonces se dirige a su máquina de análisis y comienza a manipularla— Veamos si con este porcentaje podemos sacar algo— la máquina comienza a sacar resultados, luego de un rato una hoja de papel se imprime por uno de los costados del aparato, Arenita va y lo toma— Umm…vamos a ver ¿De qué están hechas estas cosas? — la ardilla comienza a leer lo que dice el papel— Veamos…grasa de ballena, hígado de hipocampo, tripas…¿Uñas de pies?
—¡URGH! Eso suena como una receta para una indigestión— dice Bob con cara de desagrado.
—Espera hay más…lengua de almeja, bilis de nudibranquios, ojos de…URGH, mejor lo dejo hasta aquí antes de que vomite— Arenita baja la hoja.
—Percebes con razón esas cosas apestan tanto— dice Bob Esponja moviendo la mano frente a su nariz.
—Tú lo has dicho, tal parece que estas cosas son toda una mezcla de partes descompuestas de restos de carne— la ardilla se acerca a su computador— Puedo trabajar en función a eso, pero me harán falta más análisis para saber cómo detener a estas cosas.
—No te preocupes Arenita, puedes contar conmigo para ello, así que… ¿Dónde hay más de estas cosas?
—Eso déjamelo a mí y a mi supercomputadora— la ardilla analiza toda la ciudad y ve una locación— Encontré algo, pero…Oh vaya…
—¿Que sucede? — en la pantalla se muestra la calle donde vive Bob Esponja.
—Parece que una banda de esas cosas está haciendo de la suyas en tu vecindario Bob.
—¿¡QUE!? — grita la angustiada esponja viendo en la pantalla como los monstruos deambulan por su patio, así como en el patio de sus vecinos— ¡Oh, no! ¡Esto es malo! Esos monstruos van a destruir mi casa y la de Patricio, y la de Calamardo y…Gary — la esponja comienza a entrar en pánico por lo que Arenita tiene que calmarlo agitándolo un poco.
—Cálmate Bob, si queremos impedir que esas cosas provoquen más daño debemos actuar ya— Bob se tranquiliza.
—Si…— Bob Esponja respira profundamente y se tranquiliza— Tienes razón Arenita, pero debo dirigirme de inmediato a casa.
—Ok, yo estaré aquí, por si me necesitas.
—Aguanten allí voy— Bob se coloca frente a la compuerta de metal y de un golpe sale del domo de Arenita comenzando a correr en dirección a su casa— Patricio, Calamardo, Gary, ya voy.
—¡AHHHHH…!— de pronto un grito hace que Bob Esponja se detenga.
—¿Oh? ¿Qué fue eso? — Bob Esponja mira hacia todos lados, pero no ve a nadie— Oh bueno, como dije aguanten allí…
—¡AHHHHH…!— el grito se vuelve a escuchar.
—¿Pero de donde vienen esos gritos?
—¿Por qué no revisas debajo de tu pie? — dice una voz que se escucha con mucha dificultad, Bob levanta su pie derecho y es cuando se ve que ha pisado algo, o mejor dicho a alguien— ¡Ouch!… Esto se siente como un dèjá vu.
—Oh Plankton, lo siento— Bob despega al diminuto ser de su zapato y lo coloca en el suelo.
—Lo dudo mucho ¡Por Neptuno! ¡¿Acaso eres tan atolondrado que no ves por donde pisas?! — le grita y recrimina Plankton— Cielos, aquí pensando en mis cosas y tiene que venir un tonto a arruinar mi espacio de ideas.
—Tu… ¿No estarás pensando en robar la fórmula secreta otra vez, verdad Plankton?
—¿La fórmula secreta? Por Neptuno no, tengo ahora mismo problemas más grandes con los que lidiar, como averiguar cómo diantres para recuperar el Balde de Carnada de esos monstruos de carne podrida.
—¿También se apoderaron del Balde de Carnada? Percebes, me gustaría saber de dónde vinieron.
—¿De dónde dices? Pues…yo… yo no sé nada, nada de nada. Ellos aparecieron de la nada y comenzaron a causar caos y destrucción en mi laboratorio, rompieron mis cosas y dejaron todo lleno manchas sucias.
—Ohhhh…Que horrible, pobre amiguito, pero no te preocupes Plankton, Arenita ya está trabajando en una manera de como detener a esas cosas repugnantes.
—¿En serio? ¿Y a logrado algo?
—Bueno…aún no, pero yo la estoy ayudando.
—¿En serio? — dice Plankton quien se pone a pensar— Ummm…sabes Bob Esponja, yo podría ayudar.
—¿En serio? ¿Cómo podrías?
—¿Cómo dices? Yo…soy…un …GENIO— esto lo dice Plankton de forma abrupta y tajante— Yo fui a la universidad ¿Acaso tu fuiste a la universidad?
—Bueno yo…
—Pues claro que no, un genio como el mío es lo que hace falta en una situación como esta.
—Umm…supongo que tienes razón.
—Pues claro que tengo razón, pero antes necesito que hagas algo por mi amigo.
—¿Amigo? ¡Oh no! ¡Me acabo de acordar, debo ir a casa rápido! — grita la angustiada esponja al recordar los que iba hacer antes de toparse con Plankton— Nos hablamos luego Plankton.
—Pero… ¿Qué hay de…?
—¡Gary allá voy! — Bob sale corriendo, dejando a Plankton con las palabras en la boca.
—¡Espera! ¡Necesito que…! — pero la esponja ya se ha alejado y no puede escucharlo— Chico tonto.
Al poco rato de estar corriendo, Bob Esponja finalmente llega hasta su vecindario, llegando desde el lado de la casa de Patricio, allí se puede observar a una banda de monstruos causando todo tipo de desastres como ensuciar las casas y los jardines.
—Oh, cielos…esas cosas están haciendo un desastre— dice Bob viendo como los monstruos están ensuciando exterior de las casas— Debo detenerlas— nuestra heroica esponja clava la vista primero en la roca de Patricio— ¡Oigan! — las criaturas se dan la vuelta— ¡Aléjense de la casa de mi mejor amigo! — Bob entonces saca su soplador de burbujas e inhalando profundamente crea una burbuja lo bastante grande para atrapar dentro a una de las criaturas, esta comienza a elevarse con la criatura dentro— Esta es su última advertencia— los demás monstruos proceden a atacar lanzando repugnantes proyectiles de carne podrida— Muy bien conste que se los advertí— Bob Esponja se prepara con sus guantes de karate.
—¡RWOAR! — las criaturas comienzan a escupir bolas de carne podrida, que de inmediato Bob comienza a esquivar.
—Aquí tengo algo para ese aliento— la esponja comienza a disparar con su arma de rayos consiguiendo congelar al instante a varias de las criaturas— Frescura instantánea— las otras criaturas siguen atacando por lo que Bob prosigue atacando con sus guantes de karate, despedazando a sus oponentes de carne, luego de derrotar a dos monstruos, nuestra esponja ve como uno de aquellos seres amorfos va y comienza a vomitar sobre la roca de Patricio— ¡Hey! ¡Aléjense de allí! — Bob corre y esquivando a varios monstruos llega hasta las criaturas que están ensuciando la roca— ¡AAAAYYYEEAAHH! — Bob propina un golpe de karate y cortando los brazos del monstruo para luego golpearlo en el pecho tres veces, con eso hace que la criatura explote dejando restos por todos lados— Esto creo que dejará una mancha— inmediatamente después de derrotar a aquel monstruo, Bob se concentra en otro que tiene frente a él, pero no nota a uno que está detrás suyo— Ok asquerosos, nadie va a ensuciar la casa de mi mejor…¡Amigo! ¡Wow! — en ese momento el monstruo de carne sujeta a Bob Esponja y lo comienza a agitar de un lado para el otro, arrojándolo luego a varios metros de distancia— Vaya…la cosa se está poniendo ruda— Bob entonces observa que los monstruos se aproximan nuevamente a la casa de Patricio— Muy bien ustedes lo quisieron— la esponja comienza a recargar su arma congeladora y tras un rato, empieza a disparar logrando congelar a algunos, a aquellos que no congela los golpea con sus guantes de karate, y hasta consigue usar su confiable soplador de burbujas para encerrarlos dentro de burbujas de jabón, luego de una dura pelea, finalmente los monstruos que acechaban al casa de Patricio son derrotados— ¡Viva! La casa de Patricio está a salvo— tras celebrar su victoria Bob procede a enviar las muestras congeladas usando las bellotas voladoras— Listo con eso ya está— de pronto la roca se abre y debajo de ella se ve al obeso y rosado amigo de Bob Esponja, Patricio.
—¿Oh? ¿Qué es todo ese ruido? — dice la somnolienta estrella de mar— ¡Oh! ¡Hola Bob Esponja!
—¡Hola Patricio! — saluda de vuelta Bob Esponja, entonces la estrella rosada se desprende de la roca y se acerca a Bob— ¿Qué hacías?
—¿Yo? Uh…no mucho ¿Y tú qué estás haciendo?
—Bueno veras Patricio, estoy…
—¡Oh, oh…! ¡No me digas, no me digas! Lo quiero adivinar…— Patricio le echa un rápido vistazo a Bob— Ummm… ¡OH! ¡Estas jugando a cacería de extraterrestres! ¿Puedo jugar?
—Patricio no estoy jugando, estoy luchando por nuestras vidas— le dice preocupado Bob— Un ejército de criaturas de carne están atacando Fondo de Bikini ¿No lo viste en las noticias?
—Ummm…no. Mi tv se averió, pero… ¿Monstruos de carne? Eso suena un poco loco ¿No crees Bob? — le dice incrédulo Patricio.
—Te digo que es cierto Patricio, mira hacia allá— dice Bob apuntando hacia un grupo de monstruos que están merodeando cerca de la casa de Calamardo— ¿Ves? ¡Esas cosas ahora van por la casa de Calamardo!
—Umm…vaya, pero, esos chicos no parecen tan malos— Patricio se acerca hacia ellos.
—¡Patricio no! — la estrella se le queda mirando a uno de los monstruos.
—Hola soy Patricio ¿Y tú eres?
—¡RWOOOAAAR! — el monstruo le ruge en la cara a Patricio.
—Mucho gusto… ¡RWOOOAAAR! — la estrella de mar es ignorante del peligro que corre.
—¡Patricio corre!
—¿Qué? — en eso la estrella ve que el monstruo levanta uno de sus enormes brazos— ¡AHHHH! — Patricio sale corriendo y va y se oculta detrás de Bob, mientras los monstruos se aproximan lentamente a ellos.
—Quédate detrás de mi Patricio— cuando el monstruo les ataca lanzando una bola de carne, los dos amigos se apartan, Bob reacciona rápido y se lanza al ataque con sus guantes de karate, logrando asestarle un golpe al monstruo cercenándole el brazo derecho, después el brazo izquierdo y por ultimo golpeándolo en el pecho con eso lo hace pedazos, tras derrotar al monstruo Bob congela los fragmentos más grandes para enviárselos Arenita luego— Ok este ya quedo listo— pero mientras Bob luchaba con aquella criatura de carne, los demás estaban ensuciando la casa de Calamardo— ¡Oh no, la casa de Calamardo! — Bob salta y se coloca frente a la puerta de la casa.
—¡Ve por ellos Bob! — dice Patricio animando a su amigo.
—¡Si quieren llegar hasta Calamardo tendrán que pasar sobre mí! — dice la valiente esponja adoptando una pose de pelea, los monstruos atacan lanzando bolas de carne, pero Bob Esponja luego de esquivar las bolas de carne, contesta golpeando a los monstruos con sus guantes de karate— Ustedes no son rivales para el maestro del…¡KARATEY! — la esponja continua a golpeando a los monstruos hasta que de a poco estos son destruidos reventando en pedazos— Allí hay más muestras para Arenita— Bob abre fuego y congela los pedazos de carne antes de que se dañen— Ya falta poco— nuestra esponja ve a los monstruos que le quedan— Muy bien es hora de…¡Gira remolino! — Bob comienza a girar a gran velocidad golpeando a los monstruos y chocando con ellos como si fuera un trompo, luego de unos cuantos golpes los monstruos de carne se deshacen— ¡Si! ¡Tomen eso! — celebra bailando Bob Esponja.
—¡Eso Bob Esponja! — dice Patricio con unos pompones de porrista, pero la celebración dura poco.
—¡¿Pero qué percebes?! — es Calamardo quien ha salido del interior de su casa.
—¡Hola Calamardo! — saluda amigablemente Bob Esponja a su vecino.
—¿Bob Esponja? Genial primero esos sacos de carne podrida arruinan mi jardín y mi patio y ahora tú.
—No te preocupes Calamardo tu casa ya está libre de monstruos.
—¿En serio y que hay de todo este desastre? — dice Calamardo apuntando a los restos de carne en el suelo.
—Oh…parece que eso monstruos no pelearon muy limpio que se diga ¿eh? — dice bromeando Bob Esponja, pero Calamardo no sonríe ni un poco, es más su cabeza esta que echa humo— No te preocupes Calamardo, yo me encargo de limpiar todo esto— le dice Bob alegremente.
—¡Mas te vale! — Calamardo entra a su casa estrellando la puerta con fuerza.
—Uy…Calamardo parecía muy enojado— dice Patricio— ¿Y cómo harás limpiar todo este desastre?
—Con… ¡Esto! — Bob saca un frasco de burbujas.
—¿Burbujas?
—No son burbujas cualesquiera, son burbujas…extra jabonosas— dice Bob mostrando el frasco como si de un comercial se tratara.
—Ohhhh…— dice Patricio impresionado.
Bob Esponja agita el frasco y sacando su soplador de burbujas comienza a soplar y a expulsar burbujas hacia todas partes, las burbujas, que son de un color rosado transparente, se adhieren a las manchas de carne y estas son limpiadas dejando las superficies limpias y pulcras.
—Ohh…que limpio— Bob comienza a girar sobre sí mismo para luego volver a soplar, esta vez en dirección a la casa de Calamardo, las burbujas cubren toda la superficie de la casa y luego de reventar la dejan limpia y brillante— Vaya que brillante…
—Y ahora hacerme cargo de esos fragmentos de carne— Bob coloca marcadores sobre los pedazos congelados de los monstruos.
—¿Y ahora qué? — pregunta curioso Patricio.
—Ahora esperamos— dice Bob de brazos cruzados.
—¿Esperamos que? — Bob apunta su dedo hacia arriba y justo en ese instante varios drones bellota descienden toman las muestras y se elevan de nuevo en el aire.
—Wow… ¿¡Bob Esponja viste eso!? — dice Patricio alucinado, en ese momento Calamardo sale otra vez de su casa.
—¡Oh Calamardo! ¿Ves lo limpio que quedo toda tu casa?
—Si, si…como sea— contesta el calamar gruñón— ¿Por qué ustedes dos cabezas de coral no va a jugar a otra parte?
—¿No quisieras acompaños? — pregunta sonriente Bob.
—No en esta vida— Calamardo cierra la puerta de su casa.
—Ok, entonces luego, vamos Patricio— los dos amigos se dirigen ahora a la piña de Bob— Ok ya casi todo está cubierto, solo falta ver…
—¡Meow! — en eso se escucha un maullido que Bob identifica de inmediato.
—¿Gary? ¿Gary donde estas?
—¡Meow! — Bob se da la vuelta y mira hacia la ventana del piso de la casa— ¡Meow! — allí se ve al caracol mascota de Bob Esponja, Gary.
—¡Gary! Gracias a Neptuno que estas bien.
—¡Meow! ¡Meow! ¡Meow! — Gary comienza a maullar acaloradamente.
—¿Qué sucede chico? ¿Qué me tratas de decir? — en eso Patricio se voltea, en ese instante la estrella de mar se pone muy nerviosa.
—Oh…Bob Esponja…
—¿Qué pasa?
—Creo que Gary te trata de avisar sobre…eso— Patricio apunta su mano hacia un grupo de monstruos que se dirigen hacia la casa piña.
—¡RWOOAAR! — Bob y Patricio se sorprenden, mientras ven como las criaturas se aproximan.
—Muy bien, hora de entrar en acción— dice la esponja preparándose con sus guantes de karate— ¡Aléjense de mi Gary! — los monstruos de inmediato se aproximan hacia Bob y Patricio, nuestra heroica esponja inicia el combate golpeando a uno de los monstruos con sus guantes de karate de forma descendente acabándolo de un golpe; luego lanza un golpe lateral derribando a otro— E peleado con carnes más duras que ustedes— entonces los monstruos comienzan a escupir bolas de carne podrida en dirección a Bob— ¡Wow! — estos impactos toman por sorpresa a Bob, pero él se las ingenia para esquivarlos— ¡A la carga!
—¡Vamos Bob Esponja, los tienes! — dice Patricio animando a su amigo.
Bob continúa golpeando a los monstruos para obligarlos a retroceder— Muy bien sacos de carne podrida, digan… ¡Fresco! — en ese momento Bob desenfunda el arma congelante y comienza a dispararles a las criaturas consiguiendo congelar a una buena parte de ellas, luego de eso los destroza con sus guantes estando ya listos para ser enviados al laboratorio de Arenita— Esta zona está oficialmente libre de monstruos apestosos.
—¡Lo hiciste Bob Esponja! — dice Patricio celebrando la victoria de su amigo.
—Mi Gary ven ya estas a salvo— el caracol se desliza por el costado de la casa hasta llegar al suelo, luego se acerca a su dueño quien lo abraza con mucho amor.
—¡Meow!
—Si yo también te extrañe amigo.
—¡BOB ESPONJA! — en eso Bob siente que lo están llamando.
—¿Oíste que alguien me llama Patricio?
—¡Aquí abajo! — al mirar al suelo, Patricio y Bob Esponja ven a Plankton el cual está muy cansado y suda profusamente.
—Oh Plankton, eres tú. Cielos luces cansado.
—¡Por supuesto que estoy cansado cabeza de percebe! ¿¡Tienen idea de lo difícil que es correr con piernas tan cortas!?
—¿Y qué haces aquí?
—¿Acaso olvidaste que ibas a ayudarme?
—¡Oh si! ¡Claro! — dice Bob acordándose— Dijiste que necesitabas algo.
—Ah…si— dice el ser microscópico suspirando— Escucha necesito que me ayudes a recuperar el Balde de Carnada de esos monstruos de carne. Si me ayudas yo te ayudare a ti a librarnos de este mal.
—¿En serio?
—Pues claro, escucha, en mi laboratorio tengo toda clase de equipos útiles para todo tipo de situaciones, si me ayudas juntos… ¡Podremos apoderarnos…! Digo… podremos salvar Fondo de Bikini— dice Plankton con una sonrisa falsa.
—Oh eso suena genial— dice Bob entusiastamente— ¡Ya se! Le informaré a Arenita que nos ayudaras.
—¡No, no lo hagas! — le grita Plankton.
—¿Por qué no?
—Porque…— Plankton piensa en una excusa— ¡Oh! Porque tu amiga Arenita debe estar sumamente ocupada, con todo este problema de los monstruos ¿Por qué interrumpirla y peor aún preocuparla por unas simples niñadas? ¡No! Tu solo confía en mi déjala en paz y que toda su atención se centre hallar una solución a esto.
—Umm…supongo que tienes razón.
—¡Perfecto! Entonces cuando tengas tiempo ven a verme al Balde Carnada. Hazlo y te daré una gran recompensa.
—¿Recompensa? ¿Como una espátula dorada?
—Si…claro…— dice Plankton girando los ojos y sonriendo— Te estaré esperando en el Blade de Carnada ¿Entendiste?
—Si no hay problema.
—Muy bien— Plankton se retira del lugar— Eso me dará tiempo para formular la próxima parte de mi plan— dice Plankton de una manera que parece sospechosa.
—¿Dijiste algo Plankton? — el ser unicelular se sorprende ya que Bob lo escucho con claridad debido a la poca distancia entre ellos.
—Yo… Yo solo… ¡¿Porque no vas y te ocupas de lo que tienes que hacer!? — Plankton se termina de retirar del lugar, en ese momento la radio de Bob comienza a sonar.
—«Arenita a Bob Esponja, Arenita a Bob Esponja, responde Bob»
—Aquí Bob Esponja— dice Bob contestando la radio— Buenas noticias Arenita, no hay más monstruos en el vecindario.
—«Es bueno oírlo Bob, ya analicé las muestras que enviaste, con ese último lote, ya va un treinta por ciento del análisis completado, sigue así»
—¡Oh! ¿Es Arenita por teléfono? ¡Hola Arenita es Patricio!
—«Hola Patricio…» — contesta Arenita de una manera algo seca— Escucha Bob, debes dirigirte de inmediato al mercado baratijas en este momento, según mi radar hay una gran concentración de esas cosas allí— dice Arenita viendo el radar de su laboratorio— Es una excelente oportunidad que no debemos dejar pasar.
—¿El mercado baratijas? Bueno al menos podre ir de compras hoy…¡Ja, ja, ja!
—Bob Esponja por favor— responde arenita ante el chiste malo de Bob— Mira hay otra cosa que te quería decir— Arenita comienza a manipular el teclado de su máquina de análisis— Descubrí algo más analizando los restos de esas cosas. Es algo bastante curioso.
—Oh, esto se pone interesante— dice Patricio.
—¿Qué encontraste Arenita?
—«Descubrí que estas cosas poseen algún tipo de energía radioactiva»
—¿Radio? Pero por aquí no hay ninguna radio— dice Patricio.
—«Dije radioactiva, Patricio quiere decir que… ¿Sabes qué? Olvídalo— dice la ardilla cambiando de tema— Lo que debes saber Bob es que la carne de la que están hechas estas cosas, rebosa de algún tipo de energía extraña— dice Arenita mientras ve la pantalla de análisis— Y apostaría mi cola a que esa energía es la clave para saber cómo demonios estos monstruos fueron creados.
—No entiendo ¿Qué tiene que ver la radio? — pregunta Patricio otra vez.
—Nunca he visto este tipo de energía, tendría que analizarla, pero para ello necesito más muestras.
—No hay problemas Arenita, yo me encargo.
—«Yo sé que sí, estamos en contacto, Arenita fuera» — la transmisión se corta.
—Muy bien Patricio me tengo que ir, por favor cuida muy bien de Gary, siento que este será un largo día.
—Descuida, Bob— dice Patricio agachándose para levantar al caracol— Gary y yo nos divertiremos mucho ¿Verdad Gary?
—Patricio estas sosteniendo una roca— la estrella de mar gira la cabeza y se da cuenta que en efecto lo que levanto no fue a Gary sino una roca.
—Oh…— Patricio avienta la roca lejos y levanta esta vez al caracol— Nos vamos a divertir mucho ¿Cierto Gary?
—Meow…— el caracol maúlla con cara de preocupación.
—¡Muy bien los dejo, adiós Gary, adiós Patricio!
—¡Adiós amigo! — dice Bob mientras parte a su próximo destino.
Ahora estamos frente a la pantalla de un televisor que sintoniza las noticias locales— ¡Noticias de Fondo de Bikini! Trayéndoles las ultimas noticias desde el fondo del mar— el televisor muestra en la pantalla la cabeza de un pez realista vestido de presentador— ¡Noticia de última hora amigos! — dice el presentador— Según han informado las autoridades, Fondo de Bikini ha entrado en el estado de emergencia medio— explica el presentador mientras en la pantalla se muestra un medidor de emergencia— Ya en este punto las autoridades han optado por poner en cuarentena a la ciudad, la medida surge para evitar la propagación de esta plaga a las ciudades vecinas— en el televisor se muestran imágenes de los monstruos de carne azotando la ciudad— Ahora nos dirigimos al campo con nuestro reportero Perca Perkins, adelante Perca.
—Gracias estudio, tras que se diera a conocer la noticia de la cuarentena general, las reacciones de la gente no se hicieron esperar— dice el pez reportero en las calles de Fondo de Bikini— Al respecto esto es lo que han dicho los ciudadanos.
—¡Esto es una locura! — dice un pez de color azul sujetándose la cabeza.
—¿Qué pasara con la escuela de nuestros hijos? — dice una madre preocupada con sus dos niños, quienes y al escuchar las palabras de su madre guiñan a la cámara mientras levantan sus pulgares.
—Las autoridades no han dicho cuanto tiempo vaya a durar esta cuarentena, pero algo es seguro, no será pronto— dice el presentador mientras suena un efecto de sonido dramático— Y mientras los ciudadanos se resguardan en sus casas, al mismo tiempo muchos se preguntan, quién o qué es responsable de este terrible caos…
—¡Yo les diré quién es el culpable! — dice el viejo Jenkins tomando la cámara— Es de los jóvenes y su música ruidosa y estruendosa… ¡Y sus pantalones caídos! En mis días usábamos los pantalones bien ajustados hasta la mitad del pecho, estos jóvenes no tienen idea de lo que…
—Muy bien, muchas gracias…viejo Jenkins, al darnos su opinión— dice Perca Perkins apartando al anciano y dirigiéndose a la cámara nuevamente— Y esas fueron las últimas informaciones amigos, yo soy Perca Perkins y los mantendremos informados sobre…
—¡Y otra cosa! — dice el viejo Jenkins acercándose a tomar la cámara otra vez.
—¡Oiga señor! — la señal se corta en ese momento.
Ya en las proximidades del supermercado baratija, Bob Esponja habla por la radio, mientras se desplaza de forma sigilosa para no ser avistado por los monstruos— Aquí Bob Esponja, reportándose— dice Bob mientras se desplaza rodando de un coral a un alga marina— Me estoy aproximando al mercado baratija, no hay monstruos de carne a la vista.
—«De acuerdo Bob, pero mantén los ojos abiertos según mis lecturas hay una gran afluencia de monstruos muy próximos al mercado»— Bob se sigue moviendo de manera sigilosa, incluso desplazándose bajo la arena, hasta acabar detrás de un grupo de algas marinas.
—No hay problema, podre manejarlo sin ningún…— tras hacer a un lado las algas la esponja puede ver frente a él el mercado baratijas, pero se lleva la sorpresa de que todo el lugar está invadido por monstruos de carne— …problema— los monstruos se hallan merodeando el lugar, Bob Esponja se esconde detrás de las algas e informa a Arenita— Salsa tártara, Arenita. Veo muchísimos monstruos aquí, pero que muchísimos.
—Yo te lo dije— la ardilla chequea los sensores del radar— Ummm…pregunto ¿Por qué habrá tantos en un solo lugar?
—¿Quizás pasaron a visitar a sus amigos en la sección de carnes frías?
—«¿Ves algo más desde donde estas?»
—Déjame ver…— Bob se asoma a ver el supermercado— ¡OH! Arenita ¡Veo gente!
—¿En serio? ¿Dónde?
—Están en el tejado del supermercado, parece que están teniendo una fiesta.
—¿Una fiesta?
—Si, están agitando los brazos y están corriendo de un lado para el otro, mientras gritan— mirando todo desde la distancia.
—Bob esa gente debe estar pidiendo ayuda, no están celebrando están aterrorizados— dice Arenita.
—Oh… ya me parecía raro que gritaran "¡Ayuda!" a todo pulmón.
—Esa debe ser la razón por la que esas cosas están en el supermercado, quieren atrapar a esa pobre gente— deduce Arenita— Escucha Bob debes, no, tienes que ayudar a esa gente a escapar del supermercado a como dé lugar ¿Entendido?
—No hay problemas, Arenita, yo me hare cargo.
Mientras tanto en el tejado del supermercado baratija la gente estaba aterrada y en pánico, ya que no tenían forma de escapar, había cerrado la puerta de acceso al tejado para que de esa forma los monstruos no entraran.
—¡Estamos perdidos! ¡Perdidos le digo! — grita un pez amarillo.
—Todo está, todo está bien…— dice una mujer en el suelo sujetándose las rodillas y meciéndose.
—¡AHHHHH…! ¿Uh? ¡Oigan! ¿Qué es eso que viene allá? — dice un sujeto apoyándose en el borde del tejado.
—¿Qué cosa?
—¡Por allá! — el sujeto apunta a algo que viene a toda velocidad por una colina de arena, al verlo más de cerca se ve que es Bob Esponja deslizándose por la colina usando su lengua como si fuera una tabla.
—¡YUUUUJUUU! — Bob baja a toda velocidad en dirección al supermercado, en ese momento los monstruos se dan cuenta de aquel extraño objeto que se viene encima, pero viene siendo muy tarde cuando Bob Esponja embiste a uno de ellos a toda velocidad mientras viste sus guantes de karate, el monstruo termina estrellándose contra las puertas de vidrio del supermercado— ¡Llego el cargamento que esperaban!
—¿Quién es ese sujeto? — pregunta uno de los ciudadanos asustados arriba.
—No lo sé, pero está loco de atar— dice otro— ¡Oye tu chico! ¡Sal de ahí antes de que esas cosas te vayan a hacer papilla!
—¡Quizás, pero antes yo lo hare carne molida! — los monstruos se dirigen a atacar a esponja, por lo que esta rápidamente reacciona y comienza a atacar a los monstruos de frente golpeándolos con sus guantes de karate, cuando uno de los monstruos ataca golpeando el suelo con sus brazos de carne, el impacto derriba a Bob Esponja al suelo, este se recupera y se pone de pie, pero ve como los monstruos lo rodean— Oh, oh…
—Oh por Neptuno, no quiero ver— dice una mujer en el tejado. Bob ve que los monstruos se aproximan y que no tiene escape.
—¡Espera! — Bob saca su frasco de burbujas.
—¿Qué saco? — pregunta uno de los testigos arriba.
—¿Eso es un…frasco de burbujas?
—Es sujeto está completamente loco— la gente en el tejado cree que Bob Esponja, perdió razón, él comienza a soplar y a crear una burbuja especial en forma de bomba.
—Una burbuja-bomba a la orden— Bob avienta la burbuja y cuando esta impacta conta el suelo, muy cerca de los monstruos de carne, esta revienta con todas sus fuerzas destruyendo a los monstruos por completo— ¡Si! ¡Viva Bob Esponja!
—¿Vieron eso? — dice la gente sin poder creer lo que ven.
—Lo veo y no lo creo— Bob entonces procede a congelar los restos de carne para poder enviarlos al domo de Arenita.
—¡Él acabo con esas cosas! — dice alegremente una de las mujeres del grupo.
—¡Hey allá arriba! — les grita Bob Esponja desde abajo— ¡Aguante un poco allí! ¡Los ayudare en un momento!
—No podemos ir a otro lugar de todas formas— dice una de las personas del grupo.
—¡Hey! ¿No deberíamos decirle del otro monstruo?
—Ok, no se preocupen— Bob prepara su soplador de burbujas.
—¡Oye chico hay algo que debes saber! — le gritan las personas a Bob desde arriba.
—¿Qué cosa? — de pronto las puertas del mercado se abren y de su interior emerge un enorme monstruo, que toma por sorpresa a Bob derribándolo— ¡AHHH…! — la esponja cae de cara al suelo— Oh…cielos ¿Qué fue lo que…? ¡AH! — en eso Bob se sorprende al ver a un gran monstruo de carne con un brazo más grande que el otro.
—¡RWWOOAARR! — la esponja no puede evitar temblar del miedo.
—Oh cielos— Bob, aunque aterrado no se deja llevar por el miedo— Ok yo puedo— el enorme ser se aproxima y ataca usando su enorme brazo, Bob se quita del camino para no ser aplastado— Este está hecho de una carne de mayor calidad— Bob se prepara y ataca de frente, pero el monstruo se protege usando su brazo, luego contraataca lanzando un golpe y luego un manotazo contra el suelo— Vaya eres muy fuerte, pero yo tengo años de experiencia ablandando carne— Bob vuelve a atacar y comienza a golpear de frente al monstruo haciendo que retroceda unos pasos, pero eso hace que el monstruo ataque furiosamente lanzando golpes con su brazo anormalmente grande.
—¡Cuidado! — le gritan desde arriba.
—¡Dale un derechazo! — le grita otra persona.
El monstruo ataca, y al momento de atacar Bob le da un golpe lateral con sus guantes, el monstruo retrocede, pero no parece inmutarse— Debo hacer algo con ese enorme brazo de carne— entonces a Bob se le ocurre un plan— Umm…si ablandarlo no funciona, entonces mejor… ¡Congélalo! — Bob desenfunda el arma congelante y dispara al brazo de la criatura este queda congelado al instante— Un tiro perfecto— la criatura trata de mover su brazo, pero este está completamente tieso— Ya no puede hacer nada con ese brazo— Bob aprovecha para atacar de frente a la criatura, y tras darle un fuerte golpe ascendente la criatura comienza a agitarse y termina por explotar en pedazos dejando el brazo congelado en el suelo y el resto del lugar cubierto de carne, incluyendo a Bob— Urgh…que desagradable.
—¡Wow! Eso estuvo increíble— dice una de las personas arriba del tejado.
—¡Estamos salvados!
—No hay de que— dice Bob limpiándose los restos de carne podrida del cuerpo, pero de pronto el reloj de Bob Esponja comienza a reaccionar— ¿Uh? ¿Qué sucede? — el reloj le apunta en dirección a los restos del monstruo indicando la presencia de un fragmento de la roca— Vaya esto si es raro, según esto hay un fragmento aquí, pero aquí solo hay carne podrida…Urgh…muy podrida— en ese momento pronto el reloj deja de sonar y la señal desaparece— ¿Qué estará pasando?
—¡Hey! ¿Podrías ayudarnos por favor? — pregunta una persona desde el tejado.
—Ya voy para allá aguarden un segundo.
Algún tiempo después, Bob Esponja esta frente a las personas a las puertas de supermercado, los restos de los robots ya han sido enviado con Arenita.
—¡Muchas gracias Bob Esponja! — dice uno de los ciudadanos agradecidos.
—Si eres el mejor.
—No hay problema. Solo cumplía con mi deber.
—¿Pero a donde vamos ahora? Esas cosas están por todos lados— dice uno de los peces.
—Debemos ir a un lugar seguro— agrega la mujer.
—No se ustedes, pero tanto correr aterrorizado, ha hecho que me entre mucha hambre.
—Ummm… ¿Un lugar seguro donde puedan satisfacer su apetito? ¡Oh! ¡Lo tengo! ¿Por qué no van al Crustáceo Cascarudo?
—¿Al Crustáceo Cascarudo?
—Si, conociendo a Don Cangrejo habrá asegurado todo el Crustáceo, y estoy seguro que no le dirá que no a potenciales clientes.
—Eso suena bien para mí— dice el pez con hambre— Se me antoja una cangreburger.
—¿Entonces que estamos esperando? — agrega la mujer.
—¡Al Crustáceo Cascarudo! — los peces se van todos juntos en dirección al Crustáceo Cascarudo.
—¡Adiós! ¡Cuídense! — dice Bob despidiéndose
—«Arenita a Bob Esponja, Arenita a Bob Esponja ¿Me copias?»
—Fuerte y claro Arenita— contesta Bob su radio— Estupendas noticias, las personas atrapadas fueron evacuadas con éxito, y los monstruos vencidos.
—Gran trabajo Bob, y también gran trabajo por hacerte cargo de esos monstruos, esas muestras que enviaste fueron útiles— dice Arenita viendo la pantalla de su máquina de análisis la cual va casi por la mitad— Llevamos un muy buen ritmo.
—«Y eso que no he usado mis mejores pasos de baile ¡Ja, ja, ja, ja!»
—Está bien danzarín, escucha he analizado un poco más esa carne misteriosa de la que están hechas esas cosas y halle un ingrediente extraño en él.
—¿Mas o menos asqueroso que los anteriores? — pregunta Bob recordando los ingredientes descritos al principio.
—No sabría decírtelo, pero es totalmente diferente a los demás, aunque extrañamente resulta bastante… familiar— dice la ardilla con algo de intriga en su voz— Como sea, escucha Bob, tu próxima parada será en los campos de medusas. Tal parece que esas cosas están haciendo de las suyas allí.
—¿Los campos de medusas? ¡Me dirigiré de inmediato hacía allá!
—«Muy bien estamos en contacto Bob
—Campos de medusas ¡Allí voy! — Bob Esponja parte en dirección a los campos de medusa.
En ese momento se vuelve a sintonizar el canal de noticias— ¡Noticias de Fondo de Bikini! Trayéndoles las ultimas noticias desde el fondo del mar— el presentador con cara de pez realista aparece— Y continuamos informándoles sobre esta terrible situación que parece no acabar nunca— el presentador muestra imágenes de las calles de Fondo de Bikini las cuales están en completo caos— Los ciudadanos ya se han alistado dentro de sus casas para soportar la cuarentena indefinida impuesta sobre la ciudad— las imágenes muestran las casas y edificios cerrados con tablas de madera— Las autoridades están considerando la evacuación de las zonas más afectadas como el centro de Fondo de Bikini, pero las cosas aún no están lo suficientemente mal como para llevar a cabo esa medida— ahora la pantalla muestra el exterior de un hospital— En medio de esta crisis los hospitales están a reventar de gente— en eso se muestra la sala de un hospital, los pacientes presentan moretones, fracturas múltiples y algunos estás sepultados en kilos de carne podrida; otro paciente presenta un hedor tan espantoso que los doctores tienen que usar trajes especiales— Pobres almas en desgracia, pero no todo es tragedia y perdida también hay cosas positivas que le hacen ver a uno, que aún hay algo de esperanza en el océano, en el lugar esta Perca Perkins informando, vamos contigo Perca.
—Muchas gracias estudio, aquí Perca Perkins informando desde un lugar que estoy seguro todos reconocerán, el famoso restaurante de comida rápida el Crustáceo Cascarudo, hogar de la cangreburger— la cámara hace un alejamiento mostrando todo el restaurante— En estos tiempos de crisis, este lugar es de los pocos establecimientos que aún mantienen sus puertas abiertas, su dueño Eugenio Cangrejo nos hablara ahora— En cámara aparece Don Cangrejo sonriendo— Hola y bienvenido Don Cangrejo.
—Gracias, adoro el dinero.
—Dígame, ¿Que le impulsa a tener las puertas de su restaurante abiertas? Siendo que muy posiblemente no van a venir clientes, ya que están más preocupados por el caos de los monstruos de carne que otra cosa.
—La esperanza.
—Ay… Don Cangrejo— el reportero no puede evitar sentirse emocionado por las palabras de Don Cangrejo.
—La esperanza de que vendrá gente con dinero.
—Oh…ya veo— dice el reportero quien pierde su momento de emoción— Y diga Don Cangrejo ¿Realmente cree que la gente vendrá al Crustáceo en estas circunstancias?
—Pues claro que si Perca, veras, en la guerra; nosotros luchábamos de sol a sol sin descanso, era estresante y muy agotador— Don Cangrejo tiene un recuerdo de sus tiempos en la marina— Los chicos de la marina y yo nos moríamos de hambre, en esas circunstancias, y a la primera cosa que nos ponían en frente y que parecía comestible lo engullíamos sin pensarlo, podría haber sido basura y nunca nos hubiéramos enterado, ya que nuestra hambre podía más que nuestra sensación del asco.
—Uhhh…— a Perca Perkins casi le dan ganas de vomitar— ¿Y qué tiene que ver su anécdota de la marina con esto?
—Pues que la gente de Fondo de Bikini esta aterrada, asustada y en pánico; sus cuerpos necesitan combustible luego de gritar como locos todo el día, y que mejor que una deliciosa cangreburger para llenar sus almas y estómagos— Don Cangrejo saca una cangreburger y la muestra a la cámara.
—Vaya que modelo de negocio tan curioso Don Cangrejo.
—Ya verás Perca los clientes llegarán hambrientos y yo estaré aquí esperando, y los primeros clientes recibirán un descuento especial.
—¡¿En serio?!
—¡AHHH! — Don Cangrejo es tomado por sorpresa por alguien atrás suyo.
—¡Por Neptuno que me parta un rayo! Tenía razón Don Cangrejo mire aquí están sus primeros clientes — dice el reportero apuntando al grupo de gente, el grupo que salvo Bob Esponja en el mercado baratija.
—¿En serio? — Don Cangrejo esta que no se lo cree— ¡AY! ¡Bienvenidos al Crustáceo Cascarudo! ¡Pasen, pasen, adelante! Enseguida tomo su orden.
—¿Y el descuento especial? — pregunta uno de los clientes.
—Eso lo discutiremos luego— Don Cangrejo empuja dentro del restaurante al cliente— Ahora si me disculpas Perca tengo Dinero…digo clientes que atender— Don Cangrejo se retira dejando al reportero.
—Y ahí lo tienen amigos, a pesar de la situación, la suerte aún les sonríe a algunos ¿Tendremos los demás la misma suerte? Sintonícennos para averiguarlo— la señal se corta en ese momento.
En los campos de medusas, todo parece estar en mejor, estado que la ciudad con sus campos verdes y fértiles, en medio de esta tranquilidad encontramos a Bob Esponja quien viene para saltando y con una sonrisa en su rostro.
—Ah…los campos de medusas, aquí si se respira aire fresco— dice la esponja respirando y luego liberando una bocanada de burbujas en el agua— Pero no viniste aquí a ver la naturaleza Bob Esponja, viniste para asegurarte que esos monstruos no estén haciendo de las suyas aquí— Bob avanza hasta llegar a la cima de una pequeña colina, desde allí puede ver buena parte de los verdes campos de medusas— Hasta ahora todo bien— la esponja sigue observando todo cuando de pronto ve algo— Oh, oh…problemas a la vista— a uno metros de distancia se puede ver a un trio de monstruos merodeando en los campos, estos están escupiendo y contaminando todo con su repugnante carne podrida— ¡Esos monstruos van hacer un desastre tengo que hacer algo! — Bob baja rápidamente la colina hasta quedar a pocos metros de los monstruos— ¡Quédense donde están! — al momento de verlos los monstruos se comienzan a arrastrar en dirección a Bob.
—¡RWOOOAAARR! — ruge unos monstruos.
—Por favor…— dice Bob con algo de timidez, en ese momento los monstruos comienzan a escupir bolas de carne en dirección a la esponja, pero la esponja esquiva los repugnantes proyectiles— ¡Esta prohibido arrojar basura! — Bob comienza a golpear a uno de los monstruos con sus guantes de karate, y luego de unos cuantos golpes directos acaba con un doble golpe descendente, lo cual hace que el monstruo estalle; los otros dos contestan atacando con sus brazos intentando golpear a Bob, pero este se aparta a tiempo y contesta disparando con su rayo congelante dando como resultado el congelamiento de uno de los monstruos— A eso llamo enfriar un situación— con su oponente congelado, Bob solo tiene que golpearlo un par de veces con sus guantes hasta que este se rompe en pedazos, el último monstruos vuelve atacar, pero sus ataques erran; Bob Esponja salta por encima del monstruo y dando un golpe lateral consigue golpear al monstruo en todo el centro de su cuerpo haciendo que retroceda, Bob entonces procede a golpear de frente a la criatura hasta que este revienta en pedazos, luego de acabar con los monstruos nuestra esponja procede a marcar los trozos más grandes para ser enviados a Arenita— ¡Y así es como sacas la basura!
—¡Por favor alguien ayuda! — de pronto a la distancia se escucha un grito de auxilio.
—Un momento, eso suena como… ¡Patricio!
—¡Ayuda! ¡Estos monstruos huelen muy mal!
—¡Aguanta camarada, compañero! — Bob corre a toda velocidad hasta llegar a la cima de otra colina, allí se encuentra con Patricio siendo rodeado por un par de monstruos de carne— ¡Patricio!
—¡Oh! ¡Hola Bob Esponja! ¿Me echarías una mano?
—Aguanta amigo— Bob se coloca detrás de los monstruos y estos al sentir su presencia se dan la vuelta y comienzan a atacar— ¡Aléjense de mi amigo! — Bob esquiva el ataque inicial de los monstruos y dando un salto en el aire realiza un golpe descendente, dando un fuerte golpe de karate justo en medio de los dos monstruos, la onda expansiva daña a las criaturas obligándolos a retroceder, luego procede a golpearlos a ambos hasta que los dos seres revientan en pedazos— Uf…estuvo cerca ¿Patricio estas bien?
—Si, gracias Bob.
—¿Qué estás haciendo aquí Patricio?
—¿Yo? Yo estoy pescando medusas, pero no he visto ni una sola medusa en todo el día.
—¿Ni una? — Bob se extraña por lo que le dice su amigo.
—No.
—Umm…eso es muy raro.
—¿Quizás están durmiendo? — sugiere Patricio.
—Algo me dice que esos monstruos de carne están detrás de esta desaparición de medusas.
—Oh…esto es un gran misterio— dice Patricio de una forma misteriosa.
—Y Bob Esponja será quien lo resuelva— esto lo dice Bob con una voz profunda y llena de determinación— Ok mejor me voy moviendo, nos vemos luego Patricio.
—Adiós Bob yo seguiré buscando.
Así Bob comienza a recorrer los campos de medusas, lo primero que nota son masas de carne podrida esparcidas por todas partes, manchando los corales, las algas y rocas de los campos.
—Uh…esto no luce nada bien— de pronto un sonido de zumbido llama la atención de Bob— Ese sonido…— la esponja se apresura al llegar a una planicie ve a un enjambre de medusas revoloteando en las cálidas aguas— Oh…allí están— Bob queda maravillado al ver a las rosadas criaturas moverse grácilmente con sus tentáculos— Son tan hermosas— de pronto las medusas cambian de actitud y comienzan a nadar de una forma más agitada— ¿Uh? ¿Pero qué es lo que les pasa? — Bob ve que las medusas comienzan a nadar al unísono en torno a un coral enorme— Oigan eso de ahí es…— Bob observa un panal de regular tamaño que está colgando de uno de los brazos del coral— Ese es su panal. Umm…cuando las medusas actúan de una manera tan agresiva en torno a su panal es porque algo lo está amenazando ¿Pero que podría…? — en eso Bob Esponja ve a la distancia a un pequeño grupo de monstruos de carne arrastrarse en dirección al panal de las medusas— ¡Oh no! — Bob observa como los monstruos comienzan a disparar bolas de carne intentando atinarle al panal, las medusas huyen asustadas— Esos monstruos tratan de destruir el hogar de las medusas ¡No dejare que eso pase! — Bob corre de inmediato hacia donde está el panal— ¡Oigan sacos de carne! ¡Deténganse ahora mismo! — los monstruos cambian de objetivo rápidamente y se dirigen a atacar a Bob— Eso es vengan con todo— los monstruos atacan con sus brazos de carne, pero Bob esquiva los golpes sin problemas y contesta atacando con sus guantes de karate, de esa forma consigue hacerse cargo de dos de los monstruos en un instante— ¡Ataque sorpresa! — Bob realiza varias piruetas y aterrizando sobre sus manos realiza un ataque giratorio con el que derriba a otro de los monstruos haciendo que estalle en pedazos, luego Bob enfoca su atención en el último de los monstruos— ¡Congélate! — Bob desenfunda el arma, pero al halar el gatillo el arma no dispara— Oh, olvide recargar— el monstruo aprovecha que Bob se encuentra distraído para atacar golpeándolo con su brazo, mandándolo contra el árbol de coral en el que está el panal— Wow… ¿Qué fue…? — Bob se recupera y ve que la criatura se le aproxima— Oh, oh…— ya cuando la criatura esta por atacarle, de pronto las medusas actúan y comienza a revolotear alrededor del monstruo— ¡Si eso medusas!
—¡RRRWWWOOAAARRR! — la criatura retrocede al sentirse abrumado, de pronto tan rápido como comenzó el ataque las medusas se dispersan, la criatura sigue confundida cuando es impactada por una esfera que los congela lentamente.
—Y tu quedaste congelado ¡JA, JA, JA! — Bob ríe muy animosamente, en ese momento las medusas comienzan a volar nuevamente de una forma más tranquila— Ya pueden estar más tranquilos chicos y chicas— de pronto las medusas comienzan a volar alrededor de Bob— ¿Qué pasa? — las medusas comienzan a hacer figuras con su enjambre creando primero la forma de un panal enorme— ¡Oh adivinanzas! Yo soy bueno en eso, a ver…Eso se parece a… ¿Sirenoman? — las medusas se mueven de forma negativa, después crean otra figura de un monstruo— Ummm…¿Una Cangreburger? — las medusas niegan otra vez— después estas hacen que la figura que se parece a un monstruo ataque a la figura que parece un panal— ¿Sirenoman come una Cangreburger? — las medusas comienzan a enojarse y a echar chispas por sus tentáculos— ¡Wow! Ok, ok déjenme ver…un momento, eso es un panal y eso parece…un monstruo ¿no? — las medusas asienten— Y el monstruo ataca el panal… ¡Oh los monstruos están atacando sus panales! — las medusas asienten de nuevo— No se preocupen yo protegeré sus paneles a como dé lugar ¡Por mi honor de pescador de medusas!
Con ese objetivo en mente, Bob Esponja comienza a recorrer los campos de medusas, y a medida que avanza encuentra rastros de los monstruos, en la forma de pútridas masas de carne las cuales están demasiado podridas para ser analizadas. Nuestra esponja continua su recorrido y no pasa mucho tiempo hasta toparse con más monstruos, los cuales no tardan en atacar a Bob, la esponja confronta a las criaturas golpeándoles con sus guantes de karate, tras propinar varios golpes rápidos las criaturas son derrotadas y terminan reventando una nube de carne putrefacta. Tras lidiar con esas criaturas Bob sube una pequeña cuesta para poder continuar su camino.
—Umm…no he visto medusas en un buen rato, solo monstruos— la esponja desciende por una colina forrada en césped verde brillante, con unos cuantos rastros de carne podrida, y al llegar abajo comienza a escuchar el característico zumbido de las medusas— ¡Hey! Allí están— él comienza a escuchar, y siguiendo los zumbidos mira hacia arriba y allí en lo alto de una gran estructura de roca ve a un enjambre de medusas revoloteando— ¡Oh allí están! — las medusas nadan de una manera errática y agitada, lo que le indica a Bob que algo las está asustando— Debe haber monstruos allá arriba— descendiendo de la colina Bob se dirige a un grupo de rocas las cuales tienen forma de peldaños, pero antes poder hacer eso se topa con más monstruos— ¡Atrás monstruos apestosos! — la esponja saca su soplador de burbujas y creando una propulsión a chorro se impulsa hasta quedar muy por delante de los monstruos, luego soplando otra burbuja esta vez una que tiene la forma de un misil lo manda directo contra los monstruos los cuales al instante estalla en pedazos—¡En el blanco! — con esos monstruos bajo control Bob se apresura y, subiendo por las rocas con aspecto de peldaños— llega a ver a lo lejos el panal de medusas siendo asediado por un monstruo con un brazo increíblemente deforme— ¡Aguanten medusas! — corriendo a toda velocidad Bob ejecuta un salto consigue llegar hasta la plataforma de roca en la que está el árbol de coral con el panal— ¡Oye tú! — el monstruo se da la vuelta— ¡Aléjate de allí! ¡AYEEAAHHH! — Bob ataca lanzando una patada voladora, pero antes de poder dar en el blanco el monstruo el sujeta la pierna en pleno vuelo— ¿Eh? Oh, oh…— el monstruo entonces comienza a hacer girar a Bob a gran velocidad para luego arrojarlo dando vuelta, la esponja queda a pocos centímetros del borde de la roca, abajo le esperaban varios metros de caída hasta el suelo— Wow…wow…— los ojos de Bob quedan dando vueltas dentro de sus orbitas por las vueltas que dio, pero tras un momento él mismo hace que dejen de girar y acomodándolos se prepara para contraatacar— Ese fue un buen movimiento monstruo de carne, pero mi determinación es superior— Bob vuelve se lanza al ataque una vez más consiguiendo asestar un golpe directo en el cuerpo de la criatura, pero esta se cubre con su brazo y tras recibir otro impacto lanza un contraataque dando un fuerte golpe en el suelo, este golpe hace que todo se estremezca incluyendo el árbol donde está el panal— ¡El panal! — Bob sabe que debe derrotar a la criatura cuanto antes, por lo que desenfundando el arma congelante dispara y congela la enorme extremidad de la criatura— ¡Ja, ja! ¿Ahora que harás? — la criatura ruge furiosa y ataca lanzando un ataque con su brazo congelado, pero al hacer el brazo se hace pedazos quedando vulnerable, Bob aprovecha entonces para atacar con sus guantes de karate de forma sucesiva, hasta que la criatura cae, deshaciéndose en ese momento— Creo que enfríe las cosas un poco ¡Ja, ja, ja! — en ese momento las medusas comienzan a nadar alrededor de Bob a modo de agradecimiento— De nada— entonces las medusas comienzan a nadar juntas y formando un enjambre crean una flecha enorme— ¿Por allá dicen? Gracias— Bob desciende al suelo, decidido a proseguir su recorrido por los campos siguiendo la indicación de sus amigas medusas.
Más adelante nuestra esponja llega hasta una amplia llanura abierta. Subiendo a una colina puede ver desde allí las largas y extensas planicies verdes es en ese momento de observación, Bob divisa a la distancia un árbol de coral y otro panal de medusas.
—Ok hasta ahora todo está bien— pero no pasa mucho tiempo hasta que divisa a más monstruos acercándose— Oh, oh…más problemas— Bob Esponja ve que tiene que llegar lo más rápido posible a ese panal antes que los monstruos, él observa un coral gris en forma de abanico y eso le da una idea— Hora de deslizarse— Bob arranca el coral y subiéndose en el como si fuera una tabla de Snowbording se desliza colina abajo a gran velocidad. Mientras tanto los monstruos están a pocos metros del panal y allí comienzan a disparar sus asquerosas bolas de carne hacia el panal haciendo que las medusas huyan, tras eso los espantosos seres de carne se acercan todavía más, pero de pronto de la nada se escucha algo detrás de ellos— ¡YAAAHHOOO! — uno de los monstruos voltea y ve a Bob Esponja llegando a toda velocidad ante ellos— ¡Aparten sus apestosos y carnosos seres de ese panal!
—¡RWWWOOAARR! — ruge un monstruo con un brazo anormalmente enorme.
La batalla comienza con Bob desenfundando su arma y luego de darle unas cuantas recargadas dispara unas tres veces, consiguiendo tres tiros directos sobre tres de los monstruos— ¡Di en el blanco! — en ese momento el monstruo del brazo enorme, que no recibió ningún impacto entra en colera rugiendo y apartando a los otros haciéndolos pedazos con su extremidad anormalmente enorme— Alguien está molesto— dice Bob preocupado, el monstruo ataca lanzando varias bolas de carne en varias direcciones— ¡Fuego en el hoyo! — la esponja se quita del camino dejando que las bolas de carne podrida impacten en el suelo salpicando todo a su alrededor— ¡Come hielo grandulón! —Bob desenfunda y dispara contra la criatura consiguiendo un tiro directo, la criatura entonces comienza a sufrir de congelamiento haciéndose más lenta; la esponja entonces se aproxima y comienza a golpear de frente al monstruo, hasta que este se protege con su brazo, Bob retrocede y vuelve a disparar consiguiendo otro tiro directo congelando por completo a la criatura— ¡Ahora que la carne está congelada es hora de…distribuirla! — Bob comienza a lanzar varios golpes certeros de karate rebanando a la criatura en varias secciones, dejándola como una pila de carne bien ordenada en el suelo— Y así es como se organiza la carne— en ese momento las medusas, ya más relajadas comienzan a nadar alrededor de Bob en señal de agradecimiento— Ya están a salvo medusas— entonces las medusas comienzan a nadar al unisonó y crean una flecha que apunta hacia un lago— Gracias— la esponja se dirige al lago y al llegar al borde observa que en él hay varias plataformas de roca que permanecen flotando en medio del baboso liquido de la laguna— Las medusas me indicaron este camino— Bob ve el otro extremo de la laguna— Bueno, las medusas nunca me han mentido— Bob salta sobre una de las rocas comenzando a recorrer el lago yendo de roca en roca, pero más o menos por la mitad, algo cae en la laguna pegajosa chapoteando todo— ¡Wow! ¿Que fue eso? — es entonces que Bob observa a un pequeño grupo de monstruos de carne que son quienes le están atacando con sus bolas de desde la orilla— Oh…percebes— las criaturas comienzan a arrojar sus trozos de carne con la intensión de dañar a nuestra esponja, Bob se apresura y comienza a cruzar el lago tan rápido como puede evitando el ser impactado por alguno de los proyectiles de carne— ¡Pies no me fallen ahora! — con mucha rapidez y agilidad Bob cruza el lago mientras es bombardeado, y el líquido de la laguna lo salpica por todas partes hasta que y con un último salto logra llegar hasta el otro lado de la laguna— Uf…uf…uf…— Bob se detiene por unos momentos para recuperar un poco el aliento, pero en ese momento vuelve a ser bombardeado— ¡Ay salsa tártara! — los monstruos le atacan desde posiciones altas en los corales, Bob los observa y se prepara para contra atacar— ¡Prepárense mis apestosos amigos! — la esponja saca su soplador de burbujas y moviéndolo con mucha gracilidad crea tres misiles burbujas que viajan hasta dónde estás los monstruos, estos son impactados y revientan al instante— ¡Listo ahora el lago estará limpio y libre de carne putrefacta.
—¡Hey Bob Esponja! — de pronto se escucha algo a la distancia.
—¿Qué es eso? — Bob se apresura siguiendo la voz— Viene de aquí… ¡AH! — Bob se detiene en seco al ver frente a si un enorme precipicio, Bob Esponja simplemente queda sin habla al ver hacia abajo, por lo que da unos pasos para atrás— Eso estuvo.
—¡Hola Bob Esponja! — Bob alza la vista y ve que del otro lado del precipicio esta Patricio.
—¿Patricio? — Bob queda sorprendido al ver a su amigo del otro lado del precipicio submarino— ¿¡Cómo llegaste allá tan rápido!?
—¡Solo tome el atajo!
—Espera… ¿Había un Atajo? — se pregunta Bob en su cabeza— ¡Espera allí voy para allá enseguida!
—¡¿Qué?!
—¡Que me esperes ahí!
—Ah… ¡Ok! — Bob busca la manera de cruzar al otro lado, pero no ve ningún puente o camino.
—¿Cómo le hare para cruzar? ¡Oh ya se! — él saca su soplador de burbujas— Si no hay un camino crea uno— Bob sopla con todas sus fuerzas y con eso crea un sendero de burbujas lo bastante grandes para poder pararse encima de ellas— ¡Allí vamos! — nuestra esponja comienza a saltar de burbujas en burbuja con mucho cuidado y sin mirar en ningún momento hacia abajo— ¡Ya casi estoy ahí Patricio! — la estrella de mar solo permanece ahí parada tarareando.
—DA DA DA DA DA DUM DUM DUM DUM— de pronto algo tras suyo llama la atención de Patricio— ¿Uh? — al momento de darse la vuelta, el rostro de la estrella de mar dibuja una expresión de susto seguido de un grito de terror— ¡AHHHH! — la estrella huye despavorida.
—¿Patricio? — Bob se alarma al escuchar los gritos de su amigo, entonces él lo ve huir e instantes después ve a un grupo de monstruos de carne ir tras él— ¡Ya voy Patricio compañero! — Bob crea más burbujas terminando por crear un sendero hasta el otro lado, luego nuestra esponja corre tan rápido como puede hasta llegar al otro lado del precipicio— ¡¿Patricio donde estas?!
—¡Aquí! — se oye la voz de Patricio en un claro de césped— ¡Ayuda Bob Esponja estos monstruos están haciendo que me golpee yo mismo!
—Aguanta amigo— Bob corre en la ayuda de su amigo, encontrándolo siendo acosado por un trio monstruos de carne— ¡Hey métanse con alguien de su tamaño!
—Pero Bob tú no eres de su tamaño.
—Ahora no, Patricio— Bob comienza a luchar contra el trio de monstruos mandando golpes contra ellos, al primero lo despacha en un abrir y cerrar de ojos, los otro dos atacan, pero sus ataques son evadidos por Bob, luego nuestra esponja ataca con su arma de rayos congelando a los otros dos seres de carne y acabándolos con un fuerte golpe de sus guantes.
—Wow…gracias Bob Esponja. Por cierto… ¿Ya terminaste? ¿Podemos pescar medusas juntos?
—Patricio, este no es el mejor momento para pescar medusas.
—¿Qué dices Bob? Siempre hay momento para pescar medusas.
—Si, Patricio, pero ahora debo darme prisa— dice Bob Esponja muy seriamente— Esos monstruos quieren destruir los paneles de las medusas.
—¿Panales? ¡Oh, Oh! Yo vi algo así.
—¿En serio dónde?
—Por aquí— Patricio lleva a Bob Esponja hasta la cima de una colina de coral y ya ahí le apunta con su mano un lugar— Por allá— dice apuntando a una gran montaña de coral.
—Casi no veo— dice Bob forzando su vista.
—Ten usa mis binoculares especiales— dice Patricio sacando dos vasos de vidrio comunes y corrientes.
—Oh gracias— Bob se coloca los vasos en sus ojos, e increíblemente estos actúan perfectamente como binoculares, y con ellos consigue ver que en la cima de la gran montaña de coral hay un enorme panal con muchas medusas nadando a su alrededor— ¡Oh lo veo! Ese es un panal enorme— entonces Bob observa los costados de la montaña— Oh, oh…veo problema— por los costados de la montaña se ve a un grupo de monstruos escalándola— ¡Debo llegar allá rápido! — la esponja se acerca hasta un gran tobogán de coral, viéndolo ve que lo llevara hasta la base de la montaña— Llego la hora de deslizarse ¿Patricio me hechas una mano?
—Claro amigo— Patricio se acuesta boca abalo y Bob se sube encima suyo.
—¡A la carga! — ambos se deslizan por el tobogán de piedra a gran velocidad, dando giros y tomando curvas de una forma vertiginosa— ¡JA, JA, JA! — Bob ríe copiosamente.
—¡JA, JA, JA! — Patricio esta igual de animado, luego de un rato ambos llegan finalmente hasta el final del tobogán— ¡JA, JA, JA! Eso estuvo divertido. Hagámoslo otra vez— dice Patricio mientras choca sus palmas.
—Estuvo divertido Patricio, pero tengo que salvar a las medusas.
—¡Oh salsa tártara!
—Oye anímate, Pat, cuando todo esto acabe te invitare a comer un helado— Bob sujeta a Patricio— El más grande que puedas imaginar
—¿Una barcaza de helado?
—¡Así es!
—¡Si! ¡JA, JA, JA! — Patricio ríe y se mantiene alegre, cosa que alegra a Bob— Bueno adiós Bob— la estrella de mar se retira dejando a Bob solo.
—Bien ahora a hacerme cargo de lo que vine a hacer— Bob recorre unos cuantos metros hasta llegar hasta la base de la enorme montaña— Debo subir hasta allá arriba.
—¡Bob Esponja! — Bob se da la vuelta al escuchar su nombre y al hacerlo ve encima de una roca a Plankton— ¿¡Se puede saber que estás haciendo!?
—¡Oh hola Plankton! — saluda amablemente la esponja— Bueno veras, estoy ayudando a las medusas impidiendo que esos monstruos destruyan su hogar.
—¿Ayudando a las medusas? ¿¡Por qué percebes haces eso!? Deberías estar ayudándome a mí, que tengo lo necesario para poner fin a este caos.
—Lo siento Plankton, te prometo que luego de esto iré a ayudarte, pero antes debo llegar allá arriba— dice Bob señalando hacia la sima de la montaña.
—¿Y cómo pretendes llegar allá arriba? ¿Volando? — dice Plankton sarcásticamente.
—¿Volar? Hey, eso no suena tan mal.
—Oye sabes que solo estaba bromeando ¿verdad? — Bob saca su soplador de burbujas y haciéndolo girar a su alrededor se encierra dentro de una enorme burbuja.
—Llego la hora de volar— la burbuja comienza a elevarse con Bob Esponja dentro, en medio— Subiendo y subiendo glorioso, viendo un escenario hermoso, y lo será aún más cuando las medusas vuelvan a nadar…— Bob canta su canción mientras se eleva cada vez más alto— Ya casi llego— de pronto la burbuja es avistada por los monstruos que están escalando la montaña y sin perder el tiempo estos comienzan a vomitar carne intentando atinarle al frágil objeto— Oh, oh…quieren derribarme— Bob, dentro de la burbuja comienza a maniobrar para evitar que esta sea destruida, los monstruos siguen escupiendo mientras Bob trata por todos los medios de que su medio de transporte no reviente— ¡Vamos! — Bob apresura el paso soplando hacia arriba haciendo que la velocidad de la burbuja aumente, con ese impulso extra consigue llegar hasta la cima de la montaña— Uf…finalmente…wow— queda en ese momento maravillado con la vista del panal gigante, donde decenas de medusas de todos los colores nadan alegremente— Es tan hermoso— la emotiva esponja no puede evitar derramar una lagrima, pero de pronto las medusas comienzan a agitarse y a actuar de forma extraña— Oh, oh…algo pasa— en ese momento varios comienzan a aparecer por las paredes de la montaña— ¡AH! — las criaturas se agrupan con dirección al panal— ¡No les dejare acercarse! ¡Ustedes no me dan miedo! — las criaturas de pronto comienzan a juntarse y a entremezclarse— Ok eso se ve un poco aterrador— la masa palpitante de carne comienza a agrandarse— Eso es…muy aterrador— luego la masa toma forma y termina por convertirse en un enorme monstruo de carne podrida— ¡Absolutamente aterrador!
—¡RWWOOOAARR! — la criatura de carne ruge, Bob da unos pasos hacia atrás, y en ese mismo instante la criatura ataca lanzando una bola de desperdicios directamente al panal, el panal se sacude y hace que las medusas salgan completamente asustadas de su interior.
—¡Oh no! ¡Hey no importa que tan grande y feo seas, si te metes con las medusas te metes conmigo! — la criatura fija su vista en Bob Esponja comenzando a acercarse lentamente en dirección a él, entonces la criatura comienza a escupir bolas de carne varias direcciones— ¡Salsa Tártara! — Bob esquiva los proyectiles que salpican desperdicios hacia todas partes— Muy bien grandote… ¡Hora de enfriarte! — Bob apunta y dispara su arma congelante, pero, aunque el arma en el blanco, no surte efecto— Oh, oh…— el monstruo levanta sus enormes brazos carnosos y lanza un fuerte golpe contra Bob, este lo esquiva rodando por el suelo— ¿Por qué no funciono? — Bob ve a el enorme cuerpo de la criatura— Supongo que es mucha carne para congelar, bueno, mejor me pongo en ello— Bob comienza a disparar una y otra vez contra el monstruo al tiempo que esquiva los golpes que la criatura propina, en un momento la criatura arranca un pedazo de carne de su cuerpo y lo arroja hacia Bob— ¡Ah! — la esponja huye para no ser aplastado por la enorme masa de carne, terminando por salir volando muy cerca del panal— Cielos es muy fuerte— en eso Bob escucha los zumbido de las medusas y al ver lo agitadas y asustadas que están, él se recompone, luego recarga el arma congelante y se prepara para continuar— Muy bien montaña de carne podrida ¡A darle!— Bob continua con su ofensiva disparando de forma reiterada contra el monstruo, la criatura sigue atacando vomitando más masas de carne podrida, estas caen al suelo salpicando todo a su alrededor la esponja continua esquivando y atacando con el arma congeladora— ¡Escúchame monstruo! ¡Si quieres llegar a hasta ese panal vas a tener que pasar por encima de mí! — Bob vuelve a disparar, y la criatura en respuesta trata de aplastarlo con sus enormes brazos y luego con su pie— ¡AY! Bueno, pero tampoco te lo tomes tan literal— unos cuantos disparos más se comienza a ver que los movimientos de la criatura comienzan a hacerse cada vez más lentos— Creo que está funcionando— la criatura empieza a entumecerse y a congelarse, tomando un aspecto casi cristalino— Ya casi…— Bob continua un poco más hasta que la criatura deja de moverse por completo quedando completamente congelada— Bien ahora es tiempo de mi técnica giratoria— Bob se aproxima a la criatura y al estar frente a ella, comienza a girar sobre sí mismo y termina por dar un golpe frontal, el golpe deja entumecido a Bob, haciendo que caiga al suelo de espaldas, pero increíblemente ese golpe fue lo bastante fuerte para hacer que la estatua de hielo se tambalee e instantes después termine por caer de frente estrellándose en el suelo y haciéndose pedazos— Wow…ahora este si es un gran desastre— Bob ve los fragmentos de carne congelada esparcida por todo el lugar— ¡Si Hurra! ¡Ja, ja, ja! — en ese momento el zumbido de las medusas comienza a escucharse y se ve como estas comienzan a nadar alegremente— Vaya…— las medusas hasta nada alrededor de Bob haciéndolo girar— De nada medusas, luego nos vemos cuando venga a pescar ¿Ok? — en ese momento el reloj rastreador de Bob comienza a sonar— ¡Oh! El reloj está sonando— Bob ve la señal y la dirección de hacia dónde le indica— ¿Uh…? — él ve que le apunta a los restos congelados de la criatura— Que raro, debería pedirle a Arenita que lo revise.
—«Arenita a Bob Esponja. Arenita a Bob Esponja» — en ese momento la radio de Bob comienza a sonar.
—Aquí Bob Esponja, Arenita ¿Qué sucede?
—«Eso te pregunto yo a ti ¿Qué ocurre? Ya no has enviado más muestras»
—¡Oh! Es cierto, lo siento Arenita. Estaba tan ocupado queriendo salvar los campos de medusas que no te envié muestras— dice apenado y alarmado Bob Esponja dándose cuenta de su grave descuido— Pero descuida Arenita lo compensare— en ese momento Bob ve los restos congelados del monstruo gigante— ¡Hey! Tengo una idea. Arenita—¡Prepara la parrilla un gran envió de carne va en camino! — al poco rato los drones bellota se llevan todas las piezas del monstruo gigante— ¿Creo que eso debe ser más que suficiente?
—«Puedes apostarlo amigo, ahora regresa al domo del árbol debemos planear nuestro próximo movimiento»
—De acuerdo te veré allí, por cierto, Arenita necesito tu ayuda con algo no sé si habrá tiempo.
—«Ya lo veremos cuando llegues Bob» — Arenita corta la transmisión.
—Muy bien ahora ya es momento de…WOW— Bob se detiene en el borde de la montaña— Ah… ¿Cómo bajo de aquí ahora? Oh… ¿Medusas? ¿Medusas? ¿Me ayudan? ¿No? ¿Nadie? Oh…
Nuevamente estamos frente a un televisor que se sintoniza en el canal del noticiero— ¡Noticias de Fondo de Bikini! Trayéndoles las ultimas noticias desde el fondo del mar— de pronto la presentación de inicio se interrumpe— ¡Estado de emergencia! ¡Estado de emergencia! — la pantalla muestra un mensaje en letras rojas acompañado con un sonido de alarma— Y continuamos trayéndoles actualidades de esta crisis que ya muchos consideran peor que un maratón de series protagonizados por bebes— dice el presentador con cabeza de pez realista— Las autoridades de la ciudad han declarado el estado de emergencia máximo— el medidor de emergencia se muestra en el punto más alto— Con eso han ordenado la evacuación inmediata de la ciudad para el resguardo de los ciudadanos— la televisión muestra marejadas de personas evacuando la ciudad tanto a pie como en sus autos— En el campo tenemos a nuestro valiente periodista, Perca Perkins, adelante Perca.
—Hola amigos aquí Perca Perkins aun informando desde el campo, y como pueden ver las olas de personas queriendo evacuar la ciudad a toda prisa son impresionantes— la cámara enfoca un tumulto de gente queriendo abandonar la ciudad— La policía trata de organizar la evacuación lo mejor posible— las imágenes muestran a varios policías ayudando a las personas a escapar de la ciudad— Si me escuchan, por favor alístense, tomen solo lo indispensable y sigan las instrucciones de los oficiales en…
—¡Perca cuidado! — le grita el camarógrafo al reportero al ver a un grupo de monstruos de carne acercárseles.
—¡Oh por Neptuno! — tanto el camarógrafo como el reportero huyen— ¡Si sobrevivo pediré un aumento salarial! — la señal de la cámara se corta en ese instante volviendo a mostrarse al presentador con cabeza de pez realista.
—Volveremos contigo más tarde, Perca— dice le presentador de las noticias— Y en otras noticias nada relacionadas, hemos recibido reportes, no confirmados, de que la amenaza de estas criaturas de carne parece provenir del Balde de Carnada. Su propietario Sheldon J. Plankton dio las siguientes declaraciones:
—¡Escúchenme bien! ¡Esas son puras calumnias y basura! ¡Y juro que cuando encuentre al que está esparciendo esos sucios rumores voy a tomar su cabeza y voy a…!
—Interesantes e intrigantes declaraciones. Ahora volvemos a su programación regular, pero no se despeguen mucho que por aquí los mantendremos informados— la señal de tv es cortada.
De regreso en el domo del árbol, Arenita y Bob Esponja, el cual consiguió bajar de la montaña, están esperando los resultados finales por parte de la máquina de análisis de la ardilla; ambos permanecen mirando la máquina hasta que esta llega hasta el cien por ciento indicando que el análisis se completó.
—¡YEEE HAAAAW! — grita Arenita de felicidad al ver que el análisis esta completo y un gran pedazo de papel se imprime.
—¿Eso es bueno Arenita? — pregunta Bob algo confundido.
—¡Por supuesto! Ahora podre saber que ocurre con estas cosas— la ardilla arranca el pedazo de papel y lo comienza a analizar— Aja…aja…aja…— la ardilla lo ve inicialmente con una cara de entusiasmo y emoción, pero a medida que desciende su rostro cambia a uno de decepción— ¿Qué? ¡No puede ser!
—¿Ocurre algo Arenita?
—No, no hay nada.
—Ah, ok por un momento creía que habría algo malo.
—Bob, quise decir que no hay nada.
—Si lo dejaste bien claro.
—No…escucha el análisis arrojo que no hay nada extraño con estas cosas— Arenita vuelve a realizar otro análisis, pero este arroja el mismo resultado— Esperaba que analizando a estas cosas me dijera cómo es posible que existan, algo como no se…exposición a altas dosis de uranio o plutonio, parásitos, rayos gamma, manipulación genética, químicos…algo, pero no hay nada, es carne común y corriente.
—¿Quizás no analizamos suficientes muestras?
—No, no es eso…debe haber algo más, algo anormal que explique el origen de estos monstruos de carne, algo que nos diga como detenerlos, lo único anormal es esa extraña radiación que te comenté antes— Arenita saca una especie de medidor de radiación y al acercar al instrumento al trozo de carne, el aparato comienza a reaccionar como si estuviera radioactivo— Pero no he podido descubrir a que se deba, no hay rastros de ningún elemento radioactivo conocido en él, esto es totalmente extraño.
—Ummm… ¡Oh! Arenita eso me recuerda algo— Bob muestra su reloj rastreador— Sera que me puedes ayudar con esto.
—¿Qué es?
—Es un reloj, pero no funciona del todo bien.
—Bob Esponja, crees que es el momento para preocuparte por tu reloj de pulsera.
—Pero no es un reloj de pulsera cualquiera Arenita, veras, es un rastreador…neutriniano…universo…y bueno otras cosas— Arenita poco entendió lo que le quiso decir Bob Esponja.
—Ok déjame echarle un vistazo— la ardilla ve el reloj y de inmediato nota lo sofisticado que es tecnológicamente— Cielos ¿De dónde sacaste algo así Bob?
—Oh bueno es una larga historia, pero para hacerla corta ¿Recuerdas a Jimmy Neutrón?
—El niño cabezón de otra dimensión, si lo recuerdo.
—Él lo hizo, se supone que detecta los fragmentos de algo llamado la Roca del Orden y el Caos, pero…— el aparato comienza a reaccionar y a apuntar en dirección a la carne— Ahora está detectando carne, y eso no debería ser— Arenita le echa un vistazo más de cerca.
—No parece estar roto o dañado, no tiene abolladuras, nada que indique que le hayas hecho algo.
—¡Hey!
—Solo digo lo hecho Bob— Arenita lo lleva a su mesa de trabajo y allí el aparato vuelve a reaccionar a la carne— Umm…me pregunto si…— Arenita conecta el reloj a su computadora— Creo que podría…si, si puedo.
—¿Qué haces Arenita?
—Tratando de brindar luz a este viejo pozo oscuro— dice la ardilla mientras trabaja.
—Vaya, que buena analogía— luego de un rato la pantalla de la computadora de Arenita comienza a reaccionar y a detectar varios nuevos puntos en su radar.
—Oh vaya…— dice sorprendida arenita.
—¿Qué está pasando Arenita?
—Lo que pasa Bob es que creo que descubrimos que está pasando, Bob ¿Ves todos eso puntos del mapa?
—Si, son los monstruos de carne ¿no?
—Exactamente, pero ahora agregue el programa de detección del reloj de pulsera de Jimmy y cuando active la función para detectar las energías de… ¿Qué fue lo que dijiste?
—¿La Roca del Orden y el Caos?
—Eso mismo, pues ahora marca exactamente los mismos puntos, lo que nos lleva a la conclusión…
—¿Hay cientos de fragmentos en Fondo de Bikini? Eso va ser mucho trabajo.
—No, Bob Esponja— le corrige Arenita— La conclusión es que la misma energía de esa roca está en los monstruos, eso quiere decir que fue la exposición a la energía de esa roca mística la que dio vida a esos monstruos de carne podrida.
—¡Oh! Casi como el hada madrina con Pinocho— dice Bob desviando el tema un poco— Pero si es así… eso quiere decir que alguien creo a estos monstruos de carne ¿Verdad?
—Exactamente— dice Arenita sacando la misma conclusión.
—Pero quién, Mantarraya y la Burbuja sucia están en prisión ¿Quién más podría haber hecho algo tan retorcido? ¿El lenguado atómico? ¿El camarón gigante? ¿La babosa siniestra?
—Sea quien sea, debemos detenerlo, Bob.
—¿Cómo lo haremos?
—Bueno localizando la fuente de todo este mal— Arenita comienza a manipular la computadora— Triangularemos el lugar exacto de donde provienen estas cosas siguiendo su huella energética.
—Wow eso suena muy complicado para mí— la máquina comienza a calcular, pero esta marca error— Ups creo que algo fue mal— Arenita le da un golpe a la máquina y luego mueve la cabeza en forma de negación.
—Parece que hay demasiados monstruos como para hacer una detección clara, pero para eso ya tengo una solución.
—¿En serio Arenita? Oh…sabía que eras la persona indicada Arenita.
—Ven sígueme— Arenita y Bob Esponja llegan hasta una pizarra que está llena de fórmulas matemáticas y ecuaciones.
—Guau ¿Qué es todo esto?
—He estado trabajando en hallar la manera de acabar con estas cosas, borrarlas del mapa por completo, pero me hace falta un ingrediente para hacer que estas cosas se desmoronen por completo.
—Guau luego de eso quedara un gran desastre, pero no esa nada que un frasco de burbujas extra jabonosas no pueda limpiar— dice Bob mostrando el frasco de burbujas como si fuera un comercial.
—¿Uh? Un momento…dame eso Bob— la ardilla toma el frasco de burbujas de Bob Esponja— Si esto es, es lo que me hacía falta.
—¿En serio? Guau que conveniente ¿verdad? — Arenita toma el frasco y lo lleva hasta una mesa donde arenita está preparando la solución para eliminar a las criaturas.
—Ahora agregamos esto— Arenita agrega una gota del frasco de burbujas de Bob, la formula química de arenita comienza a reaccionar tras pasar por diferentes procesos termina por completarse— Creo que ya está.
—¿Cómo sabes?
—Solo hay una forma de probarlo— Arenita saca un pedazo de carne podrida, y extrayendo una gota de la solución que preparo la rocía con ella, al instante el pedazo de carne es eliminado deshaciendo se por completo— ¡Yee Haw! ¡Lo hicimos Bob! — dice Arenita abrazando a Bob.
—Eso es…genial…Arenita— la ardilla aprieta a Bob tan fuerte que casi le saca el casco lleno de agua, luego de un rato lo suelta y lo deja caer al suelo.
—Ahora a poner en marcha la parte final del plan— Arenita oprime un botón y de inmediato el suelo del domo comienza a abrirse y algo emerge desde abajo; Bob ya recuperado ve sorprendido como emerge un aeroplano.
—Vaya… ¿Arenita tu hiciste ese avión?
—Así es amigo, lo armé con las partes que pude encontrar en el fondo marino, aunque…no está del todo completo— esto lo dice Arenita algo apena al ver que al avión le faltan varias partes como la hélice principal, las alas, y parte del fuselaje.
—Oh…ya me parecía raro que se viera tan…incompleto.
—Lo deje de lado hace mucho, lo iba a usar para fumigar mi campo de maíz submarino, pero nunca pude conseguir que el maíz creciera bajo el agua, pero esta será nuestra mejor opción para esparcir el suero para eliminar esas cosas asquerosas— Arenita se aproxima a su aeroplano para verlo de cerca.
—Muy bien ¿Que necesitamos?
—Necesita una hélice, piezas para el fuselaje y obviamente alas.
—¿Bueno y donde puedo conseguir todo eso?
—Amarra tu caballo amiguito. Esto lo vamos a hacer juntos.
—¡Si! El imbatible equipo ardilla-esponja ataca otra vez.
—Nos dividiremos, tu busca las piezas del fuselaje, yo buscare las alas y la hélice del motor— explica Arenita organizándolo todo— Yo iré a la Laguna pegajosa allí siempre suelo encontrar piezas.
—Muy bien, yo buscare en el centro de Fondo de Bikini.
—Muy bien nos veremos aquí luego de tenerlo todo.
—Entendido— con ese plan en mente los dos, Bob Esponja y Arenita parte cada quien en su dirección con el objetivo de buscar las piezas necesarias para armar el aeroplano de Arenita y poder detener la plaga de las criaturas de carne.
El escenario cambia del domo al centro de Fondo de Bikini donde comenzó esta historia, los ciudadanos están abandonando la ciudad en marejadas, pero en medio de la evacuación aparecen varias criaturas de carne, los cuales comienzan a causar destrozos por la ciudad; varios de ellos comienzan a bloquear las calles con carne podrida, mientras que una criatura de carne gigante comienza a perseguir a la gente por la ciudad.
—¡Corre amor, corre! — dice un pez a su pareja.
—¡Henry no sé si podre!
—Si puedes Mónica, vamos— ambos corren junto a la multitud cuando de pronto el monstruo se arranca un buen pedazo de carne de la espalda, luego le da forma y crea una bola de carne para después la lanzarla como si fuera una bola de boliche.
—¡Oigan que es eso! — dice un sujeto mirando para atrás viendo la enrome bola de carne viniendo hacia ellos.
—¡Cuidado Mónica! — el sujeto aparta a su pareja del camino de la bola de carne, siendo que él y el resto de la gente son tragados por ella.
—¡Henry! — la Bola continua su camino hasta chocar con el banco de Fondo de Bikini, al momento de impactar la bola explota provocando que todas personas que estaban dentro salgan disparadas hacia todos lados.
—¡Mi pierna! — dice alguien.
—Creo que…voy… a vomitar— dice otro sujeto bastante mareado, entonces todos ven como la criatura de carne viene de vuelta hacia donde están ellos, por lo que todos huyen despavoridos.
Caminando por las calles llenas de caos, esta nuestra esponja amarilla favorita quien está en búsqueda de las piezas que necesita el avión.
—Vaya este lugar está peor que cuando llegue— dice viendo todo el caos que hay— ¿Cómo hallare algo en medio de este caos? — de pronto por una de las calles se ve a un botemóvil viniendo a toda velocidad— ¿Uh? ¿Quién viene por ahí? — en el botemóvil se ve a una mujer rechoncha visiblemente nerviosa al volante.
—Oh por Neptuno, esas cosas están por todas partes, bien al menos ya estoy a punto de…
—¡Hola señora Puff! — grita Bob Esponja permaneciendo en medio de la vía.
—¡AHHHHH! — la señora Puff tomada por sorpresa gira el volante saliéndose de control, ella logra evitar chocar con Bob, pero acaba por chocar contra un poste de luz, el choque deja inutilizado el bote móvil y de inmediato la pobre mujer se infla como un globo.
—¡Señora Puff! ¿Está bien?
—¡¿A ti te parece que estoy bien?! — pregunta sumamente molesta la mujer pez globo.
—Ups lo siento.
—¡Y deberías, no solo causaste que chocara y destruyera mi botemóvil, sino que ahora no podre evacuar la ciudad! — dice la hinchada mujer.
—¿Evacuar?
—Si Bob Esponja, ¿No ves las noticias? Han ordenado la evacuación de la ciudad,
—Eso suena terrible.
—Por supuesto que lo es. Ahora si estamos perdidos.
—No pierda las esperanzas señora Puff, yo puedo ayudar con la evacuación.
—¿Tu? ¿Cómo? — pregunta la incrédula mujer.
—¿Qué tan difícil puede ser? — esto lo dice Bob de una manera muy optimista y positiva— Aunque también tengo otras cosas que hacer, tengo que hallar las partes para armar…— en eso Bob ve los restos humeantes del botemóvil de la señora Puff— Uh… ¿Señora Puff?
—¿Sí? — responde la mujer con una cara y una actitud pesimista.
—Me preguntaba si podía tomar prestado su bote móvil.
—¿Para qué? Ya es pérdida total y además tu no tiene licencia de conducir.
—No señora Puff, no para conducirlo; es para usar las partes para armar un aeroplano.
—¿Un aeroplano? Bueno…qué más da…adelante tómalo, pero primero tienes que ayudarme a evacuar la ciudad.
—No hay problema.
—Oh sí que hay un problema, las calles están obstruidas con esas malolientes masas de carne sin mencionar que hay enormes monstruos de carne atemorizando a la gente.
—No se preocupe yo me puedo hacer cargo de esos monstruos.
—Si es así entonces te tienes que dirigir de inmediato, hacia el banco de Fondo de Bikini, allí va estar un autobús lleno de gente las cuales va a evacuar la ciudad, tráelos para que me vaya con ellos, y puedes hacer lo que quieras con mi bote móvil, menos conducirlo.
—Trato hecho, señora Puff. Muy bien mejor me pongo a ello ahora mismo— Bob Esponja se da vuelta para irse.
—¡Espera! No puedes dejarme así— dice la señora Puff aún hinchada dentro de los restos de su bote móvil.
—Oh si, perdón. A ver…— Bob ve hacia todos lados y entonces ve un carrito que vende globos de colores— ¡Ya lo tengo! — poco tiempo después, Bob deja amarrada a la señora Puff al poste de luz con una soga como si fuera un globo de feria— Muy bien señora Puff, no se mueva, volveré por usted.
—Tomate tu tiempo…y por favor que sea mucho, mucho tiempo— dice la pobre mujer con los nervios destrozados.
Bob Esponja comienza a recorrer las calles con el plan de llegar al banco de Fondo de Bikini donde, y según la señora Puff, iba a estar esperando el autobús para la evacuación, al poco rato de comenzar su camino nuestra esponja amarilla llega hasta una intersección que esta obstruida por enormes masas de carne podrida.
—Ugh…por aquí podré llegar al banco— dice la esponja mientras se tapa la nariz debió al mal hedor— Muy bien llego la hora de limpiar— Bob extrae su frasco de burbujas especiales y agitando el interior con su soplador da un fuerte resoplido, liberando una considerable cantidad de burbujas, pero esta vez sus burbujas no hacen gran cosa debido a la enorme cantidad de carne presente— Oh…oh…— la esponja está cansada de tanto haber soplado y resoplado— ¿Cómo limpiare esto? — Bob entonces ve un hidrante del otro lado de la calle, en ese momento un bombillo emerge de cabeza de la esponja— ¡Lo tengo! — Bob se acerca al hidrante y haciendo fuerza con sus manos trata de abrirlo,— Vamos…— Bob trata de golpearlo, morderlo, patearlo, de todo, pero pareciera que no se abrirá— Muy bien tendré que usar mi técnica especial— Bob comienza a girar y luego da un golpe con todas sus fuerzas, la esponja queda tiesa al momento de golpear el hidrante— Ah…percebes— pero de pronto la el hidrante comienza a agitarse y con un fuerte estallido el hidrante se destapa y el agua comienza a salir a borbotones— ¡Ja, ja, ja! Tal como lo planee— Bob entonces absorbe del agua del hidrante hasta hinchar bastante, luego se dirige hacia donde está la obstrucción de la calle y escupiendo toda el agua a muy alta presión consigue despejar la vía— ¡Todo despejado! — la esponja continua su camino.
Bob avanza por la calle ya despejada, pero al final de esta es tomado por sorpresa por un par de monstruos de carne— Parece que hay más trabajo que hacer— las criaturas comienzan a escupir bolas de carne en dirección a Bob, pero este se las ingenia para evadir y contraatacar usando sus guantes de karate— La carne podrida se tiene que desechar— Bob comienza a conectar golpes certeros de karate hasta que las dos criaturas explotan en pedazos— Uf…de vuelta a la normalidad— Bob retoma su camino en dirección al bando tomando un camino entre dos complejos de edificios, pero esta se encuentra obstruida por una masa de carne descompuesta— Ugh…debo quitar esto del camino primero— buscando alrededor Bob se topa con otra toma de agua— Aja, eso es— acercándose a la toma de agua, comienza a hacer fuerza, pero no logra nada— Vaya tendré que usar mi técnica especial de nuevo— la esponja realiza su movimiento giratorio para entonces golpear el hidrante con todas sus fuerzas, lo cual hace que este se destape— ¡Si! — nuestra esponja comienza a llenar su cuerpo con agua y tras inflarse lo suficiente libera todo el líquido hacia las masas de carne lo que provoca que estas se deshagan al instante— Todo despejado, ahora podre…— pero pronto se escucha un fuerte sonido venir desde el final de la calle— ¿Qué es…?— de pronto de entre dos edificios se ve emerger una enorme masa de carne andante— ¡AH! ¡Es uno de esos monstruos de carne gigantes! — grita la alarmada esponja al ver, a aquel ser hecho de carne podrida hacer acto de presencia.
—¡RWWOOAARR! — el ser ruge al momento de arrancarse un pedazo de carne de su cuerpo y arrojarlo hacia Bob Esponja.
—¡Salsa de pescado! — la esponja se aparta del camino de la bola de carne, luego de eso ve como el enorme ser se le acerca lenta y pesadamente— Ok…si quieres jugar grandote, vamos a hacerlo— Bob se alista y se aproxima a su oponente con el arma de congelación lista, y al estar lo suficientemente cerca comienza a dispararle varias cargas congelantes, haciendo que este ser gigante comience a congelarse, pero muy lentamente— ¡¿Por qué no te refrescas?! — le dice Bob al momento de dispararle, la criatura entonces se arranca un pedazo de carne y dándole forma de bola se la avienta a Bob como si fuera una bola de boliche— Oh, oh… — la esponja se aparta del camino dejando que la bola arrase con todo lo que encuentra— Uf…eso estuvo cerca— la criatura continua su ataque vomitando pequeñas bolas de carne en todas direcciones lo que obliga a Bob a esquivarlas ágilmente, luego de ese ataque Bob continua su ofensiva disparando con su arma congelante, varios disparos después la criatura ya comienza a moverse de una forma más lenta— Está funcionando. Hora de enviar la carne al asador, o mejor dicho al congelador— Bob Esponja dispara, pero el arma no reacciona— Oh sin munición— la criatura aprovecha que Bob recarga para atacar nuevamente usando una bola gigante de carne, está la avienta por los aires y al momento de chocar contra el suelo comienza a rebotar como una pelota de goma— ¡Por Neptuno! — Bob trata de esquivar la bola de carne, pero esta termina impactándolo y atrapándolo dentro— ¡AHHHH! — la bola termina por explotar al chocar contra un edificio— Ohh…— Bob sale del interior de la bola muy mareado y lleno de carne— Ugh…que asco— la esponja se sacude la carne del cuerpo, luego ve su arma viendo que está completamente cargada— ¡Ya es momento de congelarte! — Bob continúa disparando contra el monstruo, cada impacto congela más al monstruo hasta que este comienza a entumecerse y tornarse de color azul pálido debido al hielo que se acumula dentro suyo— Muy bien solo un poco más— Bob Esponja sigue disparando hasta que la criatura se congela por completo— ¡Hurra! Y ahora…— Bob Esponja se pone en posición y dando un giro rápido sobre sí mismo se aproxima al monstruo y dando un leve toque con su guante hace que la enorme estatua de hielo se vaya para atrás haciéndose pedazos— Uf…finalmente, vaya creo que estoy a empezando a sentir el calor— dice mientras se pasa la mano por la frente— ¿Me pregunto si a Arenita le ira mejor que a mí?
En ese preciso instante, pero en la Laguna pegajosa, Arenita se encuentra lidiando con un grupo de criaturas de carne, estas le tienen rodeada, pero la ardilla ni remotamente parece preocupada o asustada.
—¿Creen que podrán conmigo bolas de carnada? — la ardilla comienza a luchar contra las criaturas de carne, consiguiendo acabar con ellas gracias a una perfecta combinación de patadas y puñetazos; Arenita entonces realiza una patada giratoria y manda a una de las criaturas contra una gran roca, a otra la parte por la mitad y las dos últimas las sujeta con sus manos y haciéndolas girar las manda a volar contra el letrero de la Laguna Pegajosa— Listo con eso tienen.
—¡YEAHHH! — en ese momento de una pequeña choza que sirve de bar, salen varios animales marinos musculosos y en traje de baño todos van a felicitar a Arenita.
—Si, si tranquilos. Esas cosas no fueron ningún problema.
—Cielos Arenita eso fue simplemente radical.
—Gracias Larry— dice ella hablando con la langosta roja musculosa.
—Esas cosas hicieron un desastre, pero ya sin ellas aquí podremos arreglar playa musculo para que vuelva a ser lo que era antes— dice Larry mientras los otros musculosos asienten, en eso todos voltean hacia la playa la cual está llena de restos malolientes de las criaturas indicando que Arenita lucho con muchos más monstruos antes de este pequeño grupo.
—Eso es fantástico y… ¿No te olvidaste de nuestro trato verdad Larry?
—¿Qué? Pues claro que no Arenita ¡Tráiganla muchachos! — en ese momento dos sujetos musculosos traen una hélice de avión algo oxidada.
—Es perfecta.
—Espero que te sea útil, dártela es lo menos que podemos hacer luego de que limpiaras la playa de esas cosas asquerosas.
—De nada muchachos, pero aún me hacen falta un par de alas ¿No sabrán por casualidad donde puedo encontrarlas? — los musculosos se ven y no tienen respuesta.
—Lo siento Arenita— contesta Larry por todos.
—Está bien no importa.
—¿¡Oye porque no pruebas a ir a la feria!? — sugiere una orca en traje de baño— Allí siempre se consiguen cosas y además el otro día vi que estaban reparando el juego de los aviones de juguete.
—Eso no suena tan mal— opina Larry— ¿Que dices Arenita?
—Digo que, llego la hora de ir a la feria. Guárdenme esa hélice volveré por ella.
—Ok— la ardilla se despide de todos y parte con dirección al muelle donde está la feria, por el camino la ardilla comienza a pensar en lo mucho que ella y Bob Esponja han ido avanzando y lo poco que les falta para lograr su meta.
—Solo un poco más…y podremos poner fin a esta pesadilla, solo espero que de verdad pueda encontrar lo que hace falta en la feria— pero de pronto la ardilla visualiza algo que la hace salirse de sus pensamientos; no, no eran los monstruos de carne, sino alguien muy pequeño que estaba caminando muy cerca de la feria.
—Oh… ¿Dónde estará esa esponja? ¡Se supone que iba a venir a ayudarme en el balde de carnada!
—¿Plankton? — el pequeño ser se voltea y ve a Arenita.
—¡Oh! Hola Arenita ¿Cómo…como estas? — dice disimuladamente el pequeño de un solo ojo.
—No me vengas con eso Plankton. Sera mejor que no estés planeando ninguna de tus triquiñuelas.
—¿Por qué todo el mundo cree que siempre ando en algo?
—Tu reputación te precede.
—Por favor, Arenita. Solo ando en una simple y pacifica tarde de paseo por la Laguna Pegajosa.
—¿Sí? Pues no te quitare un ojo de encima, ahora me tengo que ir, tengo cosas que hacer.
—Algo relacionado con detener a las criaturas de carne, supongo.
—¿Cómo tú sabes eso? — pregunta la ardilla sospechando.
—Ah…pues... es lógico ¿No? Todos andan preguntándose lo mismo. Hasta yo lo hago.
—Umm…— la ardilla sigue sospechando.
—Mira…yo me tengo que ir— Plankton se comienza a ir caminando— Fue una charla bastante placentera, ahora si me disculpas tengo que hacer unas cosas en el Balde de Carnada, hasta luego— Plankton se va del lugar.
—Esa pequeña alimaña nunca trama nada bueno, pero ahora tengo otras cosas que hacer— Arenita retoma su camino hasta llegar al muelle donde está la feria— Ok aquí estoy— ella se aproxima a la entrada, pero ve un letrero con una señalización en letras rojas— ¿Clausurado? Eso no pinta bien.
—¡NOOOO! — en ese se escucha el grito de alguien cerca de allí.
—¿¡Qué pasa!? — Arenita busca el origen de los gritos, hallándose con nadie más que con Patricio, quien está llorando frente a una taquilla de boletos cerrada.
—¿¡Por qué!? ¿¡Por qué!? ¿¡Por qué!? — dice la sufrida estrella de mar casi rompiendo en llanto.
— ¿Patricio? — la ardilla se aproxima a la estrella rosada— ¿Qué te sucede?
—Yo…yo…quería ir a la feria y comprar un helado, para mí y Bob Esponja…pero la feria esta…
—Clausurada, lo sé— Patricio casi que esta que rompe en llanto, pero Arenita, apiadándose de él, más para no escuchar su llanto de bebe que otra cosa, se aproxima a él— ¿Por qué la cerraron?
—Porque algunos de esos malolientes monstruos están dentro y dejan divertirse a nadie.
—¿Monstruos en la feria? No lo creo— Arenita pasa por encima de la valla de seguridad— Yo me encargare de esas cosas Patricio, tu solo quédate aquí ¿Ok?
—Ok— Arenita se adentra en la feria— ¡Oye Arenita!
—¿Qué sucede Patricio?
—¿Me traerías helado? — la ardilla solo le mira con cara de fastidio y moviendo la cabeza de lado a lado.
Arenita se aproxima hacia una rueda de la fortuna viendo que esta permanece apagada, todos los puestos y juegos de feria están abandonados y solitarios; lo único que hay son restos malolientes de carne.
—Todo está tranquilo. Demasiado tranquilo— de pronto un sonido se escucha en un puesto de tiro al blanco, Arenita se le queda mirando por unos instantes hasta que de pronto se ve como una masa de carne emerge desde su interior, aquella masa se mueve reptando por el suelo hasta crear a una criatura con un brazo anormalmente enorme— Muy bien carnoso prepárate para que te fría en el asador— pero en ese momento más criaturas aparecen desde diferentes partes del parque de atracciones—¿Más carne? Eso solo significa que tardare más en acabarlos a todos… ¡AAAAYEEAAAHH! — la ardilla en traje de buceo comienza a luchar contra las criaturas comenzando con la que tiene anormalmente enorme, Arenita la golpea de frente con sus puños logrando dañarla bastante, pero en un momento la criatura se protege con su brazo y contraataca lanzando un golpe con su brazo, Arenita retrocede evitando ser golpeada— En Texas luche con toros más bravos— la ardilla ataca con una patada voladora pateando directamente en su rostro con eso lo manda contra el establecimiento de tiro al blanco y al chocar con la parte del frente acaba por hacerse pedazos— ¿Quién más? — las otras criaturas arremeten contra la ardilla, pero ella contraataca usando una combinación de patadas y golpes de karate, a una de las criaturas la manda contra el panel de control de la rueda de la fortuna la viscosidad de la criatura daña el panel por lo que la rueda metálica comienza a funcionar, pero esta comienza a aumentar su velocidad hasta salirse de control— Oh, oh…— Arenita se aproxima al panel— debo hacer algo o esta cosa destruirá el muelle— la ardilla se acerca al panel dañado— Esto es pérdida total— dice ella viendo panel dañado y echando chispas, la rueda de la fortuna aumenta más la velocidad— Supongo que no hay de otra— Arenita golpea el suelo de madera del muelle y hace que esa sección del muelle donde está la rueda de la fortuna caiga a la laguna, el contacto con el líquido de la laguna hace que la rueda se detenga— Uf…un problema menos ahora…¡Ahhh…! — Arenita es tomada por sorpresa y una de las criaturas la atrapa con uno de sus brazos comenzando a agitarla— ¡Suéltame cosa repugnante! — la ardilla se libera cortando el brazo de la criatura, para luego mandarla de un karatazo hasta una atracción para medir la fuerza, Arenita se aproxima y toma el mazo de la atracción— ¡Despegue! — la ardilla golpea el punto de la atracción y hace que la criatura salga disparada, golpeando la campana y aterrizando en la laguna— ¡Ja! Aún tengo el toque— dice la ardilla flexionando su brazo, en ese momento las otras criaturas se aproximan por detrás— ¿Quieren un poco de esto? — pregunta Arenita sosteniendo el martillo y haciéndolo girar—¡Muy bien! ¡AARRGGHH…!— Arenita carga contra las criaturas sosteniendo el maso.
Mientras tanto en Fondo de Bikini, Bob Esponja ya se está aproximando al banco de la ciudad, ya hacia un buen rato que no se topaba con criaturas de carne lo cual le alegraba un poco, pero a la vez la preocupaba.
—¡Allí! — dice la esponja apuntando su dedo hacia el banco de Fondo de Bikini, por lo que no tarda en aproximarse hacia él— ¿Ummm…donde estará ese autobús? — de pronto Bob Escucha un sonido proveniente de un callejón— Glup…— Bob traga saliva y se aproxima lentamente— Se los advierto; se karate y tengo buen carácter.
—¡Oye!
—¡AHHH! — Bob es tomado por sorpresa en ese instante por un pez café que viste un pantalón caqui.
—¡¿Qué percebes estás haciendo?! — dice nervioso e histérico pez— ¿No sabes que hay cosas asquerosas sueltas por ahí?
—¿Yo? Yo ando en búsqueda del autobús que realizara la evacuación ¿Lo has visto?
—¿Autobús? ¡No! Me estaba ocultando de un monstruo gigante.
—Pues ya no tienes que esconderte más yo ya me hice cargo del monstruo— le informa animosamente Bob.
—¡¿Te hiciste cago del monstruo?! — dice el impresionado pez— Ja, ja, ja, ja…¡JA, JA, JA, JA! ¡Oigan todos! ¡Salgan! ¡Este chico aquí ya se encargó del monstruo! — en ese momento varios habitantes salen de sus escondites, desde las alcantarillas, de los basureros, de los buzones de correo, etc., todos salen alegres y vitoreando.
—Ay…no fue nada— dice Bob algo apenado y sonrojado.
—Y justo a tiempo— el autobús llegara en unos minutos.
—¡Al podremos irnos! — dice una mujer con un vestido violeta.
—¡Y yo iré a que me revisen mi pierna! — dice el pez con pantalón caqui con la pierna rota— todos hablan de lo que harán, pero no se dan cuenta que desde un callejón algo comienza a asomarse.
—¡¿Oigan que es eso?! — dice un sujeto apuntando con su dedo hacia el final de la calle, allí se ve a un grupo de criaturas de carne acercarse— y de inmediato se ve al final de la calle a un grupo de criaturas de carne que se aproximan.
—¡AHHHH! — un grito de mujer se escucha, pero este lo emite un pez azul con bañador rojo, luego todos comienzan a correr en pánico.
—Oh, oh…mejor me hago cargo antes que llegue el autobús— Bob Esponja va y encara a las repulsivas criaturas— Muy bien aquí voy ¡AYYEAAHH! — la esponja comienza a pelear contra las criaturas una por una usando sus guantes, estas le atacan de frente con sus escupitajos de carne podrida, pero la esponja se las arregla para esquivar los ataques— Muy bien prepárense bolas de carne podrida— Bob observa que las criaturas están en una posición bastante parecida a pinos de bolos y eso le da una idea, él toma su soplador de burbujas y soplando crea una gran burbuja en forma de bomba, acto seguido la esponja toma la burbuja como si fuera una bola de boliche y la avienta hacia las criaturas las cuales son derribadas al instante por el ataque de Bob— ¡Si! — entretanto Arenita se encuentra lidiando con las criaturas del parque de diversiones golpeándolas con el mazo de la feria.
—¡AYEEEAAHHH! — la ardilla reparte mazazos a diestra y siniestra, despedazando y mandando a volar en pedazos a las criaturas— En Texas yo era famosa por ablandar la carne— Arenita levanta el mazo y lo estrella encima de una criatura, pero es tan fuerte el golpe que rompe el piso de madera dejando atrapado el mazo— Oh, oh…— la ardilla ve que las criaturas se aproximan por lo que decide dejar el mazo, y corriendo hacia una valla se introduce en una de las atracciones, las criaturas le siguen muy de cerca, pero de pronto se escucha el sonido de un motor combinado con actividad eléctrica, y de pronto de la nada algo destroza la valla de la atracción, se trata de Arenita la cual iba montada en un carrito chocón o mejor dicho un bote chocón e iba ondeando un lazo— ¡YEEE HAAAAW! ¡Allí les voy! — Arenita arrea a las criaturas usando el bote de feria, las criaturas tomadas por sorpresa no podían reaccionar— ¡Hora de enlazar al ganado! — Arenita una la cuerda que lleva para enlazar a cada una las criaturas y luego de atarlas se dirige contra las criaturas a toda velocidad con el bote de feria, la ardilla se baja del bote, dejando que el bote se estrellara contra las criaturas, este sigue de largo hasta chocar de frente con el borde muelle y precipitándose hacia la laguna— Ya están en la sopa amigos— dice Arenita viendo desde el muelle— Bien ya que me hice cargo será mejor…— en eso Arenita ve el estado en el que quedo la feria— Ups…bueno, cualquier cosa diré que fueron las criaturas. Oh… ¿Eso es…? — la ardilla se aproxima hacia una bodega y se topa con unos juegos de feria viejos entre ellos piezas de aviones de feria— Bueno no son los más aptos, pero cuantas modificaciones sé que serán perfectos— dice la ardilla viendo las piezas— Espero que a Bob le esté yendo de maravilla.
Mientras tanto en Fondo de Bikini, Bob Esponja, había terminado de lidiar con los monstruos de carne usando sus burbujas.
—¡Y con eso tienen! ¡Tengo nervios de acero y músculos de arena! — dice Bob parándose firme ante los restos de las criaturas que comenzaban a descomponerse.
—¡El autobús! — grita uno de los peces, viendo que un autobús naranja se acerca al lugar.
—¡Todos a bordo! — dice el conductor— ¡No tenemos tiempo que perder! — los peces abordan el autobús— ¿Tú también chico? — pregunta el conductor mirando a Bob Esponja.
—Seguro, pero… ¿Seria mucha molestia que pasáramos por alguien más? — unas calles más abajo la señora Puff permanecía atada al poste de luz con una notable expresión de aburrimiento.
—Awwww…— dice la mujer pez globo suspirando, de pronto a los lejos se ve al autobús naranja llegar al lugar y asomado por una debe las ventanas esta Bob Esponja.
—¡Hey señora Puff! — la mujer se sorprende de ver a su alumno, el autobús se detiene y luego Bob asegura a la aún inflada señora Puff al periscopio del autobús— Listo ya quedo señora Puff.
—Bueno, supongo que te debo las gracias Bob.
—No hay por donde…
—¡Pero sigo molesta por lo de mi botemóvil! — grita la molesta mujer, cosa que hace que Bob se encoja de hombros— Pero un trato es un trato, puedes usar los restos de mi botemóvil para lo que sea que tengas planeado hacer.
—Gracias señora Puff— Bob ve los restos del botemóvil que aún están echando humo— Ahora debo llevar esto con Arenita— Bob Esponja se dirige al conductor— ¿Podría pedirle otro favorcito?
—Bien, pero es el último ¿ok?
Tiempo después el autobús deja a Bob y los restos del botemóvil de la señora Puff frente a la casa de Arenita, para entonces proseguir con su camino.
—¡Gracias! — se despide Bob Esponja.
—¡Hey Bob! — en eso Arenita aparece detrás de Bob con la hélice y las partes para las alas del avión.
—Hola Arenita, veo que te fue muy bien.
—Mismo, veo.
—Entonces… ¿Listo para armar un aeroplano?
—Arenita tú sabes que yo siempre… ¡Estoy listo! — poniéndose manos a la obra, la ardilla y la esponja comienzan a armar el aeroplano, el cual poco a poco va tomando forma, al cabo de una hora ya a la maquina voladora le faltan unos pocos toques finales.
—Pinzas…llave inglesa…aceite…— Arenita se encuentra dándole los toques finales al aeroplano y Bob Esponja se halla dándole las piezas— Destornillador…limonada— Bob le pasa una bebida fría a la ardilla y luego de un sorbo se aleja unos pasos de su creación— Awww…listo está completo— dice Arenita viendo al avión fumigador completado— Ahora solo le hace falta que le agreguemos el suero y será fin del juego para esas cosas.
—Suena excelente Arenita— en ese momento se escucha una señal proviniendo de la computadora de Arenita— ¿Qué sucede? — Arenita se aproxima y ve una gran mancha verde en el mapa.
—Oh, oh…— dice Arenita viendo la pantalla.
—¿Qué pasa? — pregunta Bob Esponja.
—Parece que una multitud de esas criaturas de carne están yendo rumbo al Crustáceo Cascarudo.
—¿¡El Crustáceo Cascarudo? — dice Bob viendo aquella mancha verde que de a poco se acerca al restaurante— ¡Debemos hacer algo!
—Al suero le tomara algo más de tiempo estar listo, pero una vez que este podremos ir para allá.
—Oh…Neptuno ¿Qué haremos? — Bob ve la pantalla y poniendo una cara de decisión se decide que hacer— Arenita voy a ir para allá.
—¿¡Estás loco Bob!? Son demasiados.
—Eso no importa Arenita, mi deber es salvar el Crustáceo Cascarudo, no por mí, sino por Fondo de Bikini, sin el Crustáceo, no habrá más cangreburgers y sin cangreburgers…— Bob se pone a temblar, pero pronto se recompone colocándose serio.
—Eso está bien, Bob, pero… ¿Cómo se supone que llegaras allá tan rápido?
—Usando el atajo secreto— Arenita queda intrigada por las palabras de Bob.
—¿Atajo secreto? ¿Cuál atajo…? — de pronto una pared de burbujas de transición se eleva, Bob se sube a una y mágicamente aparece dentro del Crustáceo Cascarudo.
—¡Don Cangrejo!
—¡¿Bob Esponja?! ¿¡De donde percebes saliste!? — dice el sorprendido cangrejo.
—Eso no importa ahora Don Cangrejo, hay una horda de…
—¡Aguarda un minuto chico! Contigo quería hablar— dice Don Cangrejo interrumpiendo a Bob— ¡Te desapareces y faltas al trabajo por más de tres días! ¡Me haces perder dinero y para colmo…!
—Don Cangrejo si me permitiera explicar…
—¡No me interrumpas muchacho! Fue un milagro que recibiera eso clientes hoy y mira en qué circunstancias.
—Don Cangrejo lo que pasa es que ahora…
—¡Ahora lo que pasa muchacho es que te estas jugando el puesto del empleado del mes y más aún tu puesto de trabajo!
—Pero Don Cangrejo…
—Sin, pero chico, no hay excusa que valga para una falta tan grave.
—¿Ni siquiera una horda de criaturas de carne que viene hacia nosotros?
—Exacto ni siquiera una horda de…— el cangrejo se detiene y se asoma a ver por la venta de un costado pudiendo ver con horror como una horda enorme de monstruos de carne viene con dirección al Crustáceo Cascarudo— ¡AHHHHH! ¡Todos a sus puestos vamos a ser invadido! — las palabras de Don Cangrejo ponen en alerta a los clientes quienes de inmediato entran en pánico.
—Oh no— Bob Esponja sale del Crustáceo Cascarudo para poder a la horda que se aproxima lentamente— ¿Qué voy a hacer?
—¡Oye aquí abajo! — dice una voz a los pies de Bob.
—¡Plankton!
—Si, si soy yo…—
—¡Plankton esa horda de criaturas viene hacia acá para destruir el Crustáceo Cascarudo y muy posiblemente el Balde de Carnada! — dice Bob sosteniendo entre sus manos a Plankton.
—¡Si, si! ¡Ya la vi, ahora bájame!
—Ups lo siento…— Bob coloca a Plankton en el suelo— Oh…Arenita ¿Dónde estás? — Bob toma la radio— ¡Arenita a Bob Esponja responde Arenita! — pero solo hay ruido blanco— ¡Oh Percebes!
—Vaya parece que estamos en un aprieto, pero por suerte para ti yo aún tengo la solución.
—¡Oh! ¿En serio Plankton? — dice Bob ya que siente que los nervios se le van a destrozar.
—Pues claro, la respuesta la tengo en mi laboratorio, pero como te dije, necesito que me ayudes a entrar y echar a las criaturas que están dentro.
—Muy vamos para allá— dice Bob con sus guantes de karate listos.
—¡Wow, wow! ¡Espera! No puedes entrar, así como un demente, esas cosas te harán pedazos, mira Bob Esponja ¿Confías en mí?
—Ummm…no mucho.
—Pues mira tienes que hacerme caso o de lo contrario, le puedes ir diciendo adiós al Crustáceo Cascarudo.
—¡Oh no! Muy bien Plankton ¿Que hay que hacer? — al poco rato Bob Esponja se para frente a las puertas del Balde de Carnada— Ah…— él aspira hondo y entonces…— ¡Que ricas cangreburgers! ¡Son fenomenales! ¡Placer al comer, excelente placer! — Bob comienza a cantar y a bailar, lo que, por supuesto comienza a atraer monstruos de carne desde el interior de restaurante del Balde de Carnada, en ese momento Plankton aprovechando la distracción creada por Bob Esponja, se escabulle dentro del Balde de Carnada— ¡Oh…ricas cangreburger son fenomenales…! — en el instante que Bob se ve rodeado por criaturas de carne él deja de cantar y ahora busca la manera de escapar— Oh… ¿No quisieran discutirlo?
—¡RWOOOAAARR! — las criaturas de inmediato se abalanzan sobre Bob creando una gran masa de carne palpitante, pero a unos metros de esa masa muy cerca del Crustáceo Cascarudo emerge Bob Esponja desde debajo del suelo, teniendo su cabeza la forma de un taladro para cavar.
—Uf…eso estuvo cerca— pero los ánimos de Bob pronto desaparecen cuando los monstruos lo detectan y van tras él, sumado a la horda que viene en dirección al Crustáceo Cascarudo, todo parece indicar que es el fin— ¡Oh no!
—¡Rápido chico entra! — le dice Don Cangrejo a la esponja, esta hace caso y pasa adentro del restaurante— ¡Bloqueen la puerta! — todos comienzan a usar los muebles del restaurante para obstruir la puerta principal.
—¿Ahora que Don Cangrejo?
—Ahora esperamos un milagro, chico, esperamos un milagro.
—De haber sabido que este iba a ser mi último reportaje, me habría puesto otra ropa— dice Perca Perkins quien también estaba dentro del restaurante— la horda llega y pronto rodea por completo el restaurante, todos permanecen espectando a lo que pasara, pero cuando todos cierran los ojos, esperando que algo ocurra…nada, no ocurre absolutamente nada.
—¿Oh? ¿Qué está pasando? — Don Cangrejo se asoma a la ventana y ve como las criaturas permanecen de pie sin hacer nada.
—Se han detenido— dice un pez de piel morada.
—Que giro más inesperado— agrega Perca Perkins.
—Umm…algo anda mal— dice Bob Esponja— Algo no huele nada bien aquí — dice Bob Esponja.
Todos salen del restaurante temerosos, mientras las criaturas de carne permanecen estáticas en el sitio— ¿Oigan que es eso? — de pronto todos ven que algo se aproxima, es una plataforma voladora y en ella va alguien.
—¡Saludo gente de Fondo de Bikini! — todos quedan sorprendidos al ver a Plankton montando aquel aparato volador.
—¿¡Plankton!? ¿Un minuto acaso fuiste tu quien…?
—Si, si…fui yo ¡Fui yo todo este tiempo! — Bob Esponja lleva sus manos a la boca de la impresión.
—Iba a preguntar si habías sido tu quien detuvo a las criaturas, pero ahora sí que llegaste muy lejos ¿Qué pensaría tu madre si te viera?
—Bueno, estoy seguro que estaría muy orgullosa de mí.
—¿¡Que estas tramando pequeña alimaña!? — pregunta Don Cangrejo.
—Oh… nada, solo creé un ejército de criaturas de carne fieles a mí ¡Con los que gobernare el mundo! ¡JA, JA, JA, JA! — el pequeño villano comienza a reír malvadamente.
—Pero esas cosas están fuera de control.
—Si, bueno…luego de crearlos olvide ocupar el dispositivo de control remoto, pero ahora que estoy aquí nada me detendrá en mi ascenso al poder— dice Plankton de una forma dramática— Y debo agradecerte Bob Esponja, sin ti jamás podría haber recuperado mi dispositivo.
—No hay por don… ¿¡Que!? ¡Oh no! — Bob se espanta al saber que ayudo a Plankton de manera inconsciente.
—¡Oh si! Ahora mi plan puede ir viento en popa ¡Je, je, je! Pero primero…— Plankton oprime un botón en su plataforma y con eso manda una señal que hace que las criaturas se muevan un poco más hacia el grupo de gente— Quiero lo que siempre he deseado que es como no ¡La fórmula de la cangreburger!
—¿¡Que!? ¡Nunca! — grita Don Cangrejo— ¡Nunca te daré mi formula! ¡Primero tendrás que pasar por encima de mi cadáver!
—Muy bien tú lo quisiste así— Plankton oprime nuevamente el botón y hace que los monstruos se aproximen lentamente a la multitud.
—¿¡Pero que está haciendo !? — dice un pez de la multitud a Don Cangrejo.
—¡Yo no quiero que mi vestido se manche! — dice una mujer.
—¡Entréguele su fórmula! — agrega otro sujeto.
—Pero…es mi formula— dice Don Cangrejo defendiéndose.
—Escucha a la multitud cangrejo— dice Plankton— Ellos saben lo que piden— las criaturas se acercan aún más.
—¡Un momento! ¿¡Van a ceder al chantaje y la presión de este microbio maligno?! —pregunta Don Cangrejo.
—¡Oiga si no le entrega su fórmula nosotros lo haremos!
—¡SI! — grita la multitud.
—Oh… ¡Esta bien! — dice Don Cangrejo cediendo a la presión de la gente.
—¡No Don Cangrejo, no lo haga! — dice Bob Esponja parándose frente a su jefe.
—Lo lamento, chico, pero…es lo que debe hacerse— Cangrejo entra al restaurante y luego de un rato regresa con una botella en cuyo interior hay una hoja de papel— ¡Ten! ¡Espero que te atragantes con ella! — dice Don Cangrejo extendiendo la botella a Plankton.
—¡Al fin! — Plankton activa unos brazos mecánicos y toma la botella— Después de todos estos años al fin es mía.
—¡Noooo! — grita Bob Esponja cayendo de rodillas al suelo.
—¡Es mía! ¡Es mía! ¡Toda, toda mía! — celebra Plankton de forma jovial.
—¡Ya tienes lo que querías alimaña ahora déjanos ir!
—Oh claro, Cangrejo, los dejare ir en este mismo… ¡Ataquen! — Plankton oprime una vez más el botón y con eso hace que las criaturas se aproximen a la multitud con sus brazos de carne extendidos.
—¡Pequeño tramposo! — grita Don Cangrejo.
—¡JE, JE, JE, JE! — Plankton ríe mientras las criaturas atrapan a todos con sus carnosos brazos— Je, je, je… ¿Uh? ¿Y ese ruido que es? — de pronto un sonido como de motor se escucha, y al mirar hacia el cielo, se puede ver un avión volando sobre las cabezas de todos.
—¡Es Arenita! — dice Bob mientras trata de no ser aplastado por la masa de carne podrida.
—¿¡Arenita!? — esta vez es Plankton quien se queda sorprendido por lo que ve.
—¡Allí les voy! ¡YEEE HAAAAW! — el aeroplano comienza a descender, Arenita entonces libera una nube de gas al momento de pasar por encima del crustáceo, en ese momento se ve como la carne podrida comienza a deshacerse hasta volverse liquida.
—No, no, no, no… ¡NOOO…! — grita Plankton al momento de ver como sus criaturas se deshacen— Mi ejercito…— dice lamentándose el pequeño villano.
—¡AR, AR, AR, AR! Parece que tu ejército se convirtió en estofado Plankton— dice Don Cangrejo mofándose y riéndose de Plankton.
—¡Si! ¡Estamos a salvo! — dice Bob Esponja alegre, en ese momento la radio de Bob comienza a sonar.
—«Lamento la tardanza Bob»— dice Arenita por la radio.
—No te preocupes Arenita, llegaste justo a tiempo.
—Esparciré el resto del suero por Fondo de Bikini, nos veremos luego— el aeroplano se aleja volando.
—¡Ok! — Bob Esponja corta la comunicación con Arenita— ¡Oh! ¡La fórmula secreta! ¡Plankton! ¡Muy bien Plankton será mejor que…! — la esponja se dirige al pequeño villano, pero ya este ha desaparecido— ¿Eh? ¿A dónde se fue? — entonces Bob ve que las puertas del Balde de Carnada se están moviendo— ¡Voy por ti Plankton!
—¡Bob Esponja, espera! — dice Don Cangrejo, pero ya la esponja se dirige para allá.
Tras cruzar las puertas del restaurante de Plankton, Bob Esponja se halla en la ya tan conocido y vacío recibidor, pero del pequeño criminal no se ve ni rastro.
—Umm… ¿Dónde estará? — entonces Bob ve la puerta que tiene la señalización de "cocina" — Listo o no allí voy Plankton— Bob cruza las puertas encontrándose ahora en el enorme laboratorio del pequeño villano, allí se encuentra con toda una línea de producción donde restos de carne, o mejor dicho carnada, era procesada por una serie de cintas transportadoras— Wow…— Bob queda impresionado con todo lo que ve— ¡Concéntrate Esponja! Debes buscar a… ¡Aja! ¡Allí estas Plankton! — dice Bob viendo que Plankton está sobre una mesa de trabajo destapando la botella con la fórmula secreta.
—Demasiado tarde Bob Esponja— dice el pequeño ser quien logra destapar la botella— ¡La fórmula secreta es mía! — Plankton sostiene el papel enrollado preparándose para leerlo.
—¡No! — Bob no grita alarmado.
—Y el ingrediente secreto de la fórmula de las cangreburgers es… "Lame un limón enano" … ¿Qué? ¡¿Qué?! — en el pedazo de papel no había ninguna fórmula secreta sino un mensaje insultante que Don Cangrejo le dejo a Plankton, además de un dibujo de Don Cangrejo burlándose del pequeños ser.
—¡JA, JA, JA, JA! Clásico de Don Cangrejo— Bob ríe ante lo que acaba de ocurrir.
—Ah…¡AAAAAAAARRRRGGHHH! — Plankton rompe la hoja de papel en mil pedazos— Oh ¿¡Por qué!? ¿¡Por qué!? — en ese momento el reloj rastreador de Bob Esponja comienza a sonar.
—¿Ummm…? ¿Una señal? — Bob mira hacia todos lados, él ve que el dispositivo le está apuntando hacia la máquina de Plankton está usando para manipular la carnada— ¡Oh! ¡Allí está el fragmento!
—¿Oh? ¿Hablas de mi fuente central de poder? — dice Plankton apuntando a la roca— Lo encontré en la parte de atrás de mi restaurante el otro día— el villano se sube a su plataforma voladora— Mi plan original era usarla para dar poder a mi máquina ablandadora de carnada, pero imagínate mi sorpresa cuando y luego de agregarla a mi máquina y activarla, mi carnada comenzó a cobrar vida de manera inesperada.
—Así que eso es…todo es producto del fragmento. Vas a tener que entregármelo Plankton.
—¿Oh…enserio? ¿Y qué te hace creer que hare eso? — Plankton comienza a volar por la habitación— Este artefacto me vino caído del cielo. Ya verán, creare un ejército más grande, más fuerte, volveré al Crustáceo Cascarudo y luego de tomar la formula… ¡Lo destruiré para siempre! ¡Je, je, je, je!
—No dejare que eso pase Plankton— le dice Bob Esponja muy decidido.
—Si te interpones en mi camino Bob Esponja, no me dejaras otra opción que aplastarte.
—¿Aplastarme? ¿Cómo lo harás? Tus pies son muy pequeños.
—Con esto— Plankton oprime un botón de su plataforma y con eso hace que el suelo de su laboratorio se abra y en eso aparece un enorme traje robótico de unos tres metros y medio de alto, posee un pecho enorme hecho con una caldera y dos tubos de escape en la espalda, en su brazo derecho tiene un guante de color rojo con púas metálicas en los nudillos y en el brazo izquierdo tiene una bola destructora con picos metálicos— ¡Contempla mi Dolorbot 3000! ¡Versión 2.0!
—Oh, oh… — Bob da unos pasos atrás mientras que Plankton acopla su plataforma en la parte superior del robot e inmediatamente una cúpula de cristal recubre al pequeño ser, entonces Plankton tira de las palancas de su plataforma y con eso hace que el enorme traje robótico se ponga en movimiento adoptando una pose amenazante.
—Entonces… ¿Qué opinas de mis pies ahora Bob Esponja?
—Ah… ¿Qué son más grande ahora? Je, je…
—Así es… je, je, je— entonces Plankton se aproxima hasta donde está Bob y levantando uno de los pies del traje robótico trata de aplastarlo.
—¡AHHH…!— Bob se aparta del camino justo a tiempo— Uf…eso estuvo cerca.
—Oh, pero esto es solo el comienzo— Plankton apunta el brazo izquierdo del traje, el que tiene la bola con picos, hacia Bob Esponja— ¡En camino! — la bola de picos sale disparada hacia Bob Esponja, la misma permanece unida al traje por una cadena.
—¡Percebes! — Bob esponja se logra apartar a tiempo.
—Buenos reflejos— Plankton recoge la cadena y la bola de picos— Pero veamos cómo te va con esto— del traje ahora sale disparado el puño del brazo derecho a toda velocidad, esta vez, Bob Esponja no logra esquivarlo siendo golpeado y arrojado al fondo de la habitación sumamente mareado.
—Auch… gracias por echarme una mano…— la esponja se da una bofetada y vuelve en si— ¡Ya basta! —colocándose pronto en una pose pelea con sus puños listos para luchar— ¡Te lo advierto Plankton!
—Sigue advirtiendo, yo sigo atacando— Plankton ataca esta vez lanzando ráfagas de laser del pecho de su robot.
—¡Ahhh…! — Bob corre mientras las ráfagas láser lo persiguen— Esto se está poniendo demasiado candente.
Terminado el ataque Plankton coloca su traje en posición y tras cargar suficiente energía hace que este comience a girar a gran velocidad mientras cargar contra Bob Esponja.
—¡Ahora voy a aplastarte! — Plankton orienta su robot hacia Bob, este muy alarmado solo atina a quitarse del medio, pero Plankton lo sigue bien de cerca— ¡Je, je, je! ¡El mundo será mío! — pero de pronto el traje se detiene de golpe— ¿Qué? ¿¡Que sucede!? — Plankton mueve las palancas, pero el traje no responde y solo se queda echando chispas— ¡Urgh! ¡Esto gano por comprar piezas baratas!
—Esta es mi oportunidad— Bob Esponja toma su soplador de burbujas y soplando crea una burbuja bomba— Una burbuja-bomba en el acto— la esponja hace girar la bomba y la avienta hacia el traje, la explosión hace que el traje caiga de espaldas para atrás quedando indefenso, Bob entonces se aproxima y empieza a golpear el traje con sus guantes de karate.
—¡Suficiente! — Plankton tira fuertemente de las palancas y con eso hace reaccionar el traje haciendo que este se ponga de pie— Bueno ahora si me hiciste enojar— con eso dicho Plankton apunta y dispara la bola de pinchos hacia Bob, pero este logra esquivarlo a tiempo una vez más— ¡Vamos baila! — acto seguido el enorme traje dispara el puño directamente hacia Bob, y en esta ocasión la esponja logra esquivarlo.
—No pienso rendirme Plankton.
—Oh…pues yo hare que te rindas— el traje carga energía y comienza a girar a gran velocidad hacia Bob, la esponja corre y huye del robot que gira fuera de control como un trompo, después de un rato el traje mecánico se detiene y queda echando chispas otra vez.
—Yo sé lo que necesitas Plankton— Bob crea una burbuja bomba y haciéndola girar la avienta al traje provocando que este caiga pesadamente al suelo, acto seguido Bob comienza a golpear directamente el traje— ¡Y un poco de ka-ra-tey nunca hace mal!
—¡Para atrás! — Plankton hace que el robot se ponga de pie y con un pisotón aleja a Bob— No vas a mofarte de mí— el traje abre la rejilla que tiene en el pecho y por ella comienza a disparar ráfagas láser a todos lados, Bob Esponja comienza a evadir las ráfagas hasta que estas terminan— Luego de reformar mi ejército, iré directamente al Crustáceo Cascarudo, Cangrejo no sabrá que lo golpeo…je, je, je— dice Plankton apuntando el puño cohete del traje a Bob, acto seguido él dispara el puño a gran velocidad, pero la esponja evita el golpe.
—¡Primero tendrás que pasar sobre mí!
—Yo no veo dificultad en ello— el traje se aproxima a Bob y trata de aplastarlo con uno de sus pies, Bob ve esto y se quita del medio, de inmediato Plankton se hace para atrás y hace que su traje comience a girar nuevamente— ¡Toma esto! — dice el pequeño villano mientras el traje gira y persigue a Bob.
—¡Pies no me fallen ahora! — tras esquivar las arremetidas del traje un par de veces Bob Esponja ve que este comienza a fallar nuevamente.
—¿¡Esto otra vez!? ¡Vamos…! — Plankton trata por todos los medios de echar a andar el traje, pero es inútil, entonces el pequeño villano ve como una burbuja bomba viene directo a él— Oh, oh…¡AARRRGGHH! — el traje se cae para atrás siendo incapaz de moverse.
—Llego el momento del ka-ra-tey— Bob Esponja comienza repartir puñetazos al traje Plankton, pero luego de varios golpes este consigue poner al traje una vez más de pie para después ir y ubicarse en el centro del cuarto.
—Muy bien tú lo quisiste esponja— Plankton oprime un botón y con eso hace que su máquina comience a producir carnada y a crear monstruos de carnada— ¡A por él!
—Oh no…— Bob se prepara para luchar contra las criaturas— ¡Atrás! — con rápidos y certeros golpes de karate, Bob va despachando a las criaturas de carne haciendo un gran desastre en el lugar— Estas cosas no me asustan.
—¡No deberías preocuparte por esas cosas, deberías preocuparte por mí! — Plankton apunta y dispara la bola de pinchos; Bob Esponja se hace para un lado para no ser golpeado— No he terminado aún— Plankton dispara el puño cohete y casi le da a Bob, este se oculta dentro de sus pantalones para no ser golpeado.
—¡AH! — al ver que Plankton prepara sus ráfagas láser, Bob Esponja se aparta rápidamente de su camino, pero al momento de comenzar a esquivar las ráfagas, este tropieza con pedazo de carne— Wow, wow, wow…— Bob se controla para no resbalar, pero eso lo deja vulnerable a los ataques de láser que lo alcanzan y lo derriban al suelo bastante negro y humeante.
—¡Je, je, je, je! ¡Aún hay más de donde vino eso! — Bob se sacude y vuelve a su color amarillo habitual, pero justo entonces Plankton comienza a girar yendo contra Bob a toda velocidad.
—Muévete, muévete…— dice nuestra esponja al momento de apartarse del camino de la mole mecánica, pero tras pasado un rato el robot se detiene de nuevo comenzando a fallar nuevamente— ¡Ja! Aquí voy de nuevo— Bob no pierde el tiempo y avienta una nueva bomba hacia Plankton derribando de nueva cuenta al suelo.
—¡No, esto no puede estarme pasando a mí!
—Yo creo que si Plankton— Bob comienza a golpear al robot una vez más comenzando a evidenciarse restos de daño en el cuerpo del robot.
—¡Basta! — Plankton coloca su traje robótico de pie y tras apartar a Bob nuevamente se coloca en posición— ¡Al ataque mi ejercito! — Plankton activa su máquina haciendo que nuevos monstruos de carne vayan tras Bob; estos pronto comienzan a atacar disparando sus asquerosos proyectiles los cuales son evadidos por la esponja.
—¡Prepárense a ser desechados bolsas de carnada! — Bob comienza a luchar, pero Plankton también se prepara para su acometida.
—Je, je, je…te tengo en la mira— el villano a punta y dispara con su bola de pinchos, pero Bob Esponja se percata de ello a tiempo por lo que se aparta y en lugar de que Plankton le dé a Bob termina destruyendo a uno de sus propios monstruos de carnada— ¡ARGH!
—Vaya gracias Plankton.
—¡Cállate! — el traje gigante carga contra Bob y levantando su enorme pie con la intensión de aplastarlo— ¡Te voy a devolver el favor de esta mañana! — Bob al ver la enorme bota mecánica a punto de aplastarlo como a un insecto se quita del camino— ¡Percebes!
—Uf…eso estuvo cerca— Bob Esponja ve a Plankton de forma desafiante— Necesitaras más para asustarme Plankton.
—Oh te asustare Bob Esponja— el pequeño ser hace que su traje retroceda de un salto y entonces comienza a cargar energía para luego liberarla en forma de una ráfaga de rayos láser— ¡Muere!
—¡Oh Neptuno! Esto se pone cada vez más rudo— Bob se aparta del camino para no ser quemado nuevamente, después de que el traje deje de disparar sus ráfagas de láser, Bob se prepara para lo que viene— Aquí viene— Bob Esponja ve que el traje de Plankton comienza a girar rápidamente contra él— ¡Ah! — él se quita del medio evitando se arrollado por la mole desenfrenada de metal.
—¡No puedes huir por siempre esponja!
—¡No por siempre, solo hasta que…! — en ese momento el traje mecánico comienza a fallar de nuevo.
—No, no, no… ¡No!
—Te tengo…— dice Bob de forma super dramática, entonces él con su soplador crea otra bomba; acto seguido la lanza con una gran rapidez y habilidad hacia el robot, haciendo que este caiga al suelo de nueva cuenta.
—No…puede ser…— Plankton trata de poner a su robot de pie de nuevo, pero entonces siente como su robot se sacude debido a los golpes que recibe por parte de Bob— ¡Vamos de pie! — el traje consigue reaccionar— ¡SI! — entonces el traje se reincorpora a la pelea— ¡Mi genio es incomparable! ¡Yo soy más listo que cualquiera de los ignorantes de esta ciudad de neófitos!
—Y aun así pierdes siempre Plankton.
—Grr…pero eso cambiara hoy— Plankton activa su máquina y con eso hace que nuevas criaturas aparezcan— ¡Tras él esclavos! — las criaturas obedecen y vas tras Bob, el cual pronto se ve rodeado, pero cuando las criaturas se abalanzan sobre él Bob se apartan usando una burbuja como trampolín poniéndose a resguardo.
—Aquí les va un regalo— Bob les manda a los monstruos una bomba burbuja destruyéndolos al instante— Y ahora… ¡Wow! — Bob Esponja es tomado por sorpresa al casi ser alcanzado por una ráfaga de láser concentrada.
—¡Voy a freírte! — dice Plankton al momento de disparar otro potente ataque con su laser, Bob se aparta del camino siendo seguido por el láser el cual quema el suelo a su paso.
—¡Percebes! — tras que el ataque termine, Plankton prepara un ataque con su bola de pinchos moviendo el brazo como si fuera a lanzar una pelota de beisbol.
—¡Toma esto! — la bola de pichos sale disparada a gran velocidad, tan rápido que Bob apenas si logra evadirla.
—¡Wow! Eso estuvo muy cerca…— pero nuestra esponja aún no se recupera cuando Plankton manda otro ataque con su puño cohete— ¡ARGH! — Bob es golpeado de frente y mandado a volar hasta el otro extremo de la sala.
—¡AJA! ¡Je, Je, Je, Je! — Plankton se regocija por ese golpe. En el suelo Bob Esponja se trata de poner de pie.
—Ugh…— él se sienta sujetando su cabeza, cuando ve que Plankton está de pie frente a él con su traje robot.
—¿Listo para decir adiós esponja? — Plankton prepara el puño para golpear a Bob— Aún no es tarde, solo tienes que decirme la fórmula secreta de la cangreburger y todo quedara perdonado.
—Tentador…pero la respuesta es no.
—Argh…veo que Cangrejo te tiene entrenado— Plankton se prepara para aplastar a Bob— Sayonara esponja.
—Piénsalo de nuevo Plankton— la esponja saca su soplador y libera una ráfaga de burbujas que obstruyen la visión de Plankton.
—¡Hey! ¡¿Qué percebes es…?! — Plankton mueve su traje unos pasos hacia atrás lo que le da tiempo a Bob se recuperarse y ponerse de pie— ¿¡Qué!?
—¡Oye Plankton aún sigo aquí! — le dice Bob de pie.
—¡Ya verás! — el pequeño ser hace que su traje comience a girar a toda máquina, con la intención de acabar con Bob de una vez por todas, pero Bob se aparta ágilmente del camino; y, tal como las veces anteriores, el traje comienza a fallar al cabo de un rato— ¿¡Que!? ¡NO!
—¡Oh si! — Bob manda una nueva bomba contra Plankton derribando su traje mecánico al suelo— Ahora en mi turno de atacar— Bob comienza a golpear al robot con todas sus fuerzas hasta que de pronto el traje comienza a echar chispas.
—¡¿Qué?! ¡No! — el traje se pone de pie, pero comienza a girar fuera de control por toda la habitación golpeando diferentes partes de la máquina procesadora de carnada de Plankton, para luego dirigirse a la máquina central donde se halla contenido el fragmento— ¡NOOOOO! — con un fuerte estruendo la máquina se desbarata en pedazos.
—¿Eh? — Bob permanece con sus ojos cubiertos, pero luego de destapárselos y ver lo que paso su cara se ilumina con una sonrisa— ¡Si! ¡Viva Bob Esponja! — dice Bob al ver como quedo el traje de Plankton y su máquina.
—Oh…mi cabeza— de entre los escombros sale Plankton bastante mareado— No, no, ¡No! ¡Mi máquina, mi ejecito…mi bello plan! Todo arruinado…— dice lamentándose el pequeño villano.
—¿Cuándo vas a aprender Plankton? Nunca vas a ganar— le dice Plankton— Deberías pensar en dedicarte a otra cosa.
—Oh… ¡Silencio! — grita Plankton muy molesto— ¡Tú y Cangrejo siempre se burlan de mí! ¡Me hacen quedar en completo ridículo! ¡Y ya me estoy cansando de eso! — de pronto se ve que algo comienza a brillar en los escombros debajo de Plankton— ¡Siempre fallo, no logro ganar nunca! ¿¡Es mucho pedir, ganar una sola vez!? — en ese momento se ve como una energía comienza a entrar en el cuerpo de Plankton— Oh…pero ya verán, algún día ¡Algún día! ¡La venganza será mía! — entonces el cuerpo de Plankton comienza a emitir un aura de color verde brillante, cosa que Bob nota de inmediato.
—Eh… ¿Plankton?
—¡¿Qué?! — en ese momento Plankton se ve a sí mismo— ¿¡Que percebes!? — en ese momento se ve como Plankton comienza a aumentar de tamaño rápidamente.
—Oh, oh… ¡AHHHHH! — Bob Esponja huye rápidamente abandonando el Balde de Carnada rápidamente con dirección al Crustáceo Cascarudo, en ese mismo instante se ve que el techo del Balde de Carnada comienza a romperse y a hacerse pedazos a la vez que un par de antenas enormes sobre salen.
Mientras tanto en el Crustáceo Cascarudo, ya todos estaban recuperados del susto de antes, cuando de pronto entra Bob Esponja de forma inesperada.
—¡Don Cangrejo! ¡Don Cangrejo! — dice la esponja con una expresión de pánico en su rostro.
—¿¡Bob Esponja!? ¿Qué sucede ahora chico?
—¡Plan…Plankton…el Balde…carnada…!
—¡Wow, wow! Chico contrólate, piensa las palabras y luego articúlalas fuera de tu boca— dice Don Cangrejo tratando de calmar a Bob Esponja, este respira profundamente y vuelve a hablar.
—¡Vengo del Balde de Carnada donde Plankton…! — en ese momento Don Cangrejo te tapa la boca a Bob.
—¡No digas más! Ya sé lo que te pasa.
—¿En serio?
—Si. Crees que le di a Plankton mi fórmula secreta, pero eso no era más que un señuelo chico. Mi fórmula está a salvo donde siempre en mi caja fuerte.
—¡Don Cangrejo eso lo sé, lo que trato de explicarle es…! — Don Cangrejo le vuelve a tapar la boca Bob.
—Se lo que tratas de decir muchacho, fue una experiencia traumática, todos nos sentimos igual, pero debemos poco a poco superarlo y el mejor modo de hacerlo es…— en ese momento Don Cangrejo saca un gorro de empleado y una espátula, entonces él se los pone a Bob Esponja en su cabeza y mano derecha, respectivamente— … ¡Volviendo al trabajo!
—¡Pero Don Cangrejo…!
—En marcha muchacho esas cangreburgers no se van a preparar solas.
—Pero Don Cangrejo, Plankton…
—Oh…ya deja al viejo Plankton, ya te hiciste cargo de él y de su ejército de carnada, ¿No es verdad?
—Bueno sí, pero es que él…
—¡Entonces de regreso a la parrilla!
—Pero…
—¡Mira chico no me hagas perder el tiempo, porque si pierdes el tiempo pierdes dinero y eso es…! — de pronto todos sienten como todo el Crustáceo Cascado se agita— ¿¡Qué percebes…!? — una segunda agitación pone a todos en alerta.
—¿Es un terremoto? — otra agitación ocurre y con eso todos enloquecen.
—¡Terremoto! — todos comienzan a correr agitando los brazos mientras ocurren más agitaciones— ¡Terremoto!
—¡Wow, wow! ¡Por favor conserven la calma! — pide Don Cangrejo si mucho éxito, pero de pronto las agitaciones dejan de ocurrir— ¿Lo ven? Ya paso el terremoto así que porque no…
—Don Cangrejo creo que eso no era un terremoto— dice Bob con una notable cara de preocupación.
—¿No entonces que más va hacer?
—¡Lo que he estado tratando de decirle, es…! — de pronto algo impacta el techo del restaurante creando un enorme agujero en él— ¡AH! — todos se cubren y se sorprenden, tras pasada la sorpresa todos ven que por el agujero del techo se puede ver lo que a todas luces parecer un ojo gigante mirando hacia adentro.
—Pero qué rayos… — Don Cangrejo no cabe dentro de sí por lo que ve.
—Hola cangrejo — dice una voz familiar.
—¿¡Plankton!? — pregunta el impactado crustáceo.
—¡El que viste y calza! — dice el ahora enorme Plankton de cincuenta pies de altura.
—¡AHHHHH…!— Don Cangrejo pega un grito de terror y sale corriendo en dirección a su oficina.
—¿A dónde vas cangrejo? — Plankton le sigue con la mirada.
—¡Oh no debo hacer algo! — Bob se prepara para actuar, pero una multitud de gente asustada lo arrolla dejándolo tendido en el suelo, todo aplastado— Ugh…
Mientras tanto Don Cangrejo está en su oficina abriendo su caja fuerte— ¡Vamos! — él extrae de la caja una botella de vidrio con un trozo de papel enrollado en su interior, la fórmula secreta de las cangreburgers— Mi fórmula…— en el momento de Don Cangrejo siente fuertes vibraciones otra vez, él se mete debajo de su escritorio, temblando de terror— Oh, oh…por favor Neptuno…— de pronto se escucha un fuerte estruendo, es Plankton quien arranco el techo de la oficina del Don Cangrejo sin ningún esfuerzo.
—Toc, Toc…— dice el villano sonriendo y levantando el escritorio de Don Cangrejo.
—¡AHHHH! — Plankton entonces atrapa con su mano a Don Cangrejo y lo levanta en el aire— ¡Suéltame déjame ir!
—Oh… lo hare eugenio, pero antes dame…la…formula.
—¿Mi formula? Yo…olvide donde esta— dice el dueño del Crustáceo Cascarudo sonriendo forzadamente, el gigante entonces voltea y ve que la compuerta de la caja fuerte esta semi abierta.
—¿En serio? — Plankton entonces lanza a Don Cangrejo por los aires.
—¡AAAAAAHHHHHH…! — Don Cangrejo cae de regreso en la mano de Plankton.
—¿Se te refresco la memoria? ¡No quieras insultar mi inteligencia, cangrejo! Dime… ¡Dónde está la fórmula!
—¡Nunca!
—Con que, así quieres jugar ¿eh? Bien ¿Te parece si damos un paseo? — Plankton comienza a caminar en dirección a la ciudad.
—¡No suéltame! ¡Auxilio! — grita Don Cangrejo aterrorizado, mientras este drama se desarrolla, en el restaurante Bob Esponja se recupera.
—Ugh… ¿Qué paso? ¡Ah! ¡Don Cangrejo! — Bob corre a la oficina de su jefe, encontrando el lugar destrozado y la caja fuerte abierta— Oh, no…Plankton se debió llevar a Don Cangrejo ¿Qué hago? ¡¿Qué hago?! ¡Ya se! — se dice Bob tomando la forma de un foco de luz, indicando que tuvo una idea— ¡Arenita a Bob Esponja! ¡Contesta Arenita!
—«Aquí Arenita ¿Qué sucede?»
—¡Arenita tenemos una emergencia en pronto!
La escena cambia nuevamente a la pantalla del televisor— ¡Noticias de Fondo de Bikini! Trayéndoles las ultimas noticias desde… ¡Noticias de última hora! — la pantalla del televisor muestra un mensaje de suma urgencia— ¡La amenaza de los monstruos de carne se ha detenido! — la pantalla muestra las calles de Fondo de Bikini, así como otros lugares libres de monstruos de carne, mientras que al fondo se ve el aeroplano de Arenita sobrevolando el cielo— ¡Pero una nueva amenaza se cierne sobre nosotros! — ahora la pantalla muestra al Plankton gigante arrasando la ciudad, mientras que en su mano lleva a Don Cangrejo— ¡Estamos recibiendo noticias de que un monstruo gigante de un solo ojo está atacando nuestra amada ciudad! — el presentador de noticias con aspecto de pez realista habla mientras lleva puesto un casco de soldado— No tenemos idea del origen de esta nueva amenaza, pero sin dudas las imágenes son espantosas— la imagen muestran a Plankton aplastando edificios y destrozando autos; un oficial de policía está poniendo una multa cuando de pronto Plankton aplasta el auto al que le iba a poner la multa, el policía con cara de sorpresa ve un auto un poco más atrás y tras mover un hidrante de lugar le coloca la multa a ese auto.
—¡JE, JE, JE, JE! — Plankton ríe mientras se abre camino por la ciudad.
—¡Auxilio! — grita Don Cangrejo en la mano del gigante.
—¡Noticias de último momento! — dice el presentador de noticias— Nos acaba de llegar información de una fuente bastante confiable aclarándonos que el monstruo que ataca nuestra ciudad no es otro que Sheldon J. Plankton; el mismo Sheldon J. Plankton que es dueño del peor restaurante de todo Fondo de Bikini, el Balde de Carnada; y el mismo que confesó haber sido él quien ha fraguado toda esta invasión de criaturas de carne. Esta misma fuente nos ha informado que Don Cangrejo, dueño del restaurante el Crustáceo Cascarudo, esta siendo retenido como rehén— las imágenes muestran a Don Cangrejo como el rehén de Plankton.
—¡Alguien, quien sea, bájeme de aquí! — grita el aterrado cangrejo.
—Oh…deja de llorar Cangrejo— le dice Plankton ya con cara de fastidio— Te bajaré una vez que me hallas dicho donde tienes, la fórmula de la Cangreburger.
—¡Estás loco Plankton!
—¡Si eso lo sé! Je, je, je…¡JA, JA, JA, JA… !
—¿Cuál será el desenlace de esta historia? Quédense sintonizados para averiguarlo.
Mientras tanto en el aire Bob Esponja y Arenita, se dirigen a Fondo de Bikini, Bob pone al corriente a su amiga de todo.
—¡Que vendan mi piel! Eso es increíble— dice Arenita mientras pilota el aeroplano.
—Pero es cierto, debemos rescatar a Don Cangrejo pronto.
—Entendido, deberíamos llegar a Fondo de Bikini en un abrir y cerrar… ¡Oh cielos! — dice Arenita impactada al ver frente a ella la ciudad bajo el ataque del Plankton gigante— Lo veo y aún sigo sin poder creerlo.
—¡Oh por Neptuno! — dice Bob Esponja igualmente impactado— ¡Mira Arenita! En la mano de Plankton ¡Es Don Cangrejo! — dice Bob apuntando hacia la mano del gigante, en ella esta Don Cangrejo pidiendo ayuda y auxilio— ¡Debemos salvarlo!
—Wow, tranquilo amiguito, rescataremos a Don Cangrejo, pero debemos ser precavidos, ese Plankton nos puede derribar tan fácil como un mosquito— Arenita marca el rumbo para rodear a Plankton.
Entre tanto el gigantesco Plankton está ocupado destrozando más de la ciudad, él se deleita viendo correr a la gente.
—¡Eso! ¡Corran! ¡Corran del ahora todo poderoso Plankton! ¡Je, je, je! — el otrora microorganismo va y aplasta con su enorme pie una ambulancia, pero su pie queda atrapado dentro del vehículo— ¿Uh? — tras agitar su pie logra zafar la ambulancia de su pie mandándola en el proceso a otro lugar de la ciudad donde se escucha una explosión— Ahora tengo el poder…¡El poder absoluto!
—¡Mi pierna! — grita alguien luego de la explosión.
—¡Plankton detén esta locura! — dice suplicando Don Cangrejo, pero el gigante no le hace caso, procediendo a destrozar el costado de un edificio, donde lo único que queda es una tubería de pie, tubería que lleva a un inodoro donde está sentado un pez leyendo el periódico, este se queda impactado por lo que ve y solo atina a taparse la cara con el periódico— ¡Plankton enloqueciste de poder!
—¡Pues claro que enloquecí de poder, Cangrejo! ¿¡Acaso has intentado enloquecer sin poder!? ¡Es aburrido! Y nadie te hace caso.
En el aire Arenita y Bob Esponja se aproximan cada vez más— Solo un poco más cerca, y podremos actuar— dice Arenita calculando mientras pilotea.
—¡Aguante Don Cangrejo! — de pronto Plankton escucha algo tras él y al girarse ve a el avión de Arenita dirigirse directamente hacia él.
—¡Argh…! ¿¡Que rayos!? — el avión da una vuelta cerrada y vuela de regreso— ¿¡Quienes se creen que son!? — grita el enorme villano agitando su puño, entonces Plankton ve de quienes se trata— ¡¿Bob Esponja y Arenita?! — el avión da la vuelta y pasa de nuevo muy cerca— ¡Aarrgh! ¡Aléjense! — Plankton lanza un manotazo tratando de derribar el avión, pero falla.
—¡Wow! Eso estuvo cerca— dice Arenita maniobrando para evitar los golpes.
—¡Son unos insectos molestos! — dice Plankton lanzando más manotazo, luego él toma un botemóvil y lo avienta intentando atinarle al avión.
—¡Cuidado Arenita! — grita Bob Esponja.
—¡Ya lo vi! — Arenita hace descender el avión para evitar ser impactados por el objeto el cual cae y explota al llegar al suelo— ¡Recórcholis ese Plankton ahora es un problema muy grande! Por suerte agregue unas cuantas modificaciones extras al aeroplano antes de salir— Arenita oprime un botón y de la parte inferior del aeroplano aparece una especie de arma.
—¡Vaya! ¿Cuándo agregaste eso?
—Siempre estuvo ahí, es mi diseminador de semillas, pero con unas pocas modificaciones lo convertí en un disparador de bellotas de gran potencia— la ardilla da una vuelta metiéndose por detrás de los edificios, luego enfila recto hacia Plankton y comienza a dispararle bellotas.
—¡AARRGHH! ¡Basta! — Plankton se cubre usando sus manos— ¡Eso es molesto! — en una de esas se cubre con la mano con la que mantiene a Don Cangrejo y el probé crustáceo recibe también varios impactos de las bellotas.
—Oh…cielos…— dice Don Cangrejo viendo almejas voladoras.
—Ups…perdón Don Cangrejo— dice muy apenada Arenita.
—¡Ya basta! — Plankton comienza a perseguir tratando de derribar el avión de Arenita.
—¡Ahí viene Arenita! — grita aterrado Bob Esponja.
—¡Ya lo vi! — Arenita comienza a pilotar por todo Fondo de Bikini mientras Plankton trata de derribarlos aventándoles autos, postes de luz y demás objetos, al tiempo que la ciudad es arrasada.
—¿¡Ahora que hacemos Arenita!? — pregunta Bob.
—¡Debemos sacarlo de la ciudad, es nuestra mejor opción! — Arenita dirige el avión hacia la salida de la ciudad.
—¡Vuelvan! ¡Vuelvan les digo! — grita Plankton mientras que su mano Don Cangrejo parecía estarse mareando.
—Oh…creo que voy a…vomitar…— dice el rehén crustáceo en la mano del gigante.
—¡Aguante Don Cangrejo ya vamos a rescatarlo! — Arenita entonces pasa por debajo de un puente que Plankton no tiene problemas en derribar de un golpe, luego la ardilla dobla en un edificio.
—Solo un poco más y habremos… ¡Ahhhh…! — de pronto Arenita es tomada por sorpresa y obligada a realizar una maniobra evasiva para evitar impactar contra una red gigante que está siendo transportada por un par de helicópteros— ¿De dónde vino eso?
—¡Arenita mira! — Bob apunta hacia abajo, en dirección a unos tanques que se están colocando en formación.
—¡Muy bien todos en posición! — ordena un soldado en tierra, entonces todos los tanques le apuntan al monstruo Plankton— ¡Fuego! — estos comienzan a disparar contra Plankton, por lo que este se ve obligado a retroceder y a contraatacar.
—¡Noticias de última hora! — dice el presentador de noticias— Nos han informado que el ejercito y la Fuerza de Defensa de Fondo de Bikini han sido desplegadas con el propósito de detener el monstruo Plankton gigante— en la pantalla de la tv se ve a Plankton luchando con los helicópteros y con los tanques— Les mantendremos informados en todo momento como se desarrolla toda esta situación.
La imagen regresa a la batalla en Fondo de Bikini donde los tanques siguen disparando.
—¡Fuego! — ordena un soldado y los tanques disparan contra Plankton— ¡Derriben a ese Plankton! — los helicópteros con la red se aproximan y lanzan la red sobre el gigante.
—¡Argh! ¡Dejen de fastidiar! — grita Plankton mientras trata de liberarse de la red, mientras tanto en el aire Arenita y Bob Esponja ven como se desarrolla todo mientras sobrevuelan el lugar.
—Guau… ¡Mira eso! — dice un asombrado Bob Esponja.
—Parece que tienen todo bajo control— agrega Arenita; en tierra Plankton trata de liberarse y los soldados se preparan para derribarlo.
—¡Preparen! — los tanques se ponen en posición— ¡Apunten! — los tanques ahora apuntan hacia su objetivo, en ese momento se ve que las antenas de Plankton comienzan a emitir algún tipo de electricidad de color verde brillante— Fue…
—¡Paren ya! — de pronto Plankton dispara un rayo de energía directamente de su ojo y de un tiro destruye todos los tanques.
—¡Cuidado! — los soldados huyen aterrados al ver como Plankton acaba con sus fuerzas sin problemas.
—¡Santas nueces! — dice exaltada Arenita tras ver como Plankton destruyo los tanques.
—¡Oh cielos! — agrega Bob Esponja.
—Guau…mira eso— dice Plankton igualmente sorprendido viendo como sus antenas ahora emiten electricidad— Je, Je, Je, Je…ahora esto es otra cosa.
—Oh por Neptuno… — dice Don Cangrejo desmayándose poco después.
—¡Ahora sí, nadie puede detenerme! — dice el gigante mientras aplasta y destruye las fuerzas del ejército; en el aire Arenita vuela por detrás de Plankton.
—¡Sostén tus pantalones Bob Esponja! — Arenita vuela por detrás del gigante mientras dispara más bellotas.
—¡AAARRRGGGHHH! ¿¡Quién va!? Oh… ¿Ustedes de nuevo? Ahora me voy a encargar de ustedes— Plankton reanuda la persecución mientras lleva al inconsciente Don Cangrejo en su mano— ¡Vuelvan aquí y peleen como la esponja y la ardilla que son! — Plankton abre fuego contra el avión mientras emite poderosos y espantosos rugidos
—¡¿Que hacemos Arenita?! — pregunta un aterrorizado Bob Esponja.
—¡Estoy pensando! — en eso Arenita ve un edificio casi destruido que Plankton ataco antes, este solo se mantiene por un pedazo de metal— ¡Aja! ¡Lo tengo! ¡Bob sujétate! — Arenita da la vuelta encarando y pasando muy cerca de Plankton.
—¡WOW! — dice Bob con los ojos grandes como platos sintiendo una sensación entre terror y emoción.
—¡Ah! — Plankton esquiva el avión al tiempo que trata de atraparlo con su mano libre— ¡Ustedes dos son un desafío para mí! — en ese momento se ve como Don Cangrejo comienza a recobrar la conciencia.
—Oh…que espantosa pesadilla— en eso Eugenio ve que esta en la mano de Plankton— ¡AHHHH…! — Don Cangrejo comienza a gritar mientras Plankton trata de atinarle al avión con su visión atómica, Arenita comienza a realiza acrobacias para esquivar los ataques, al tiempo que atrae al gigante con sus ataques de bellotas.
—¡Me están poniendo de los nervios ustedes! — les dice Plankton quien ya se estaba poniendo visiblemente molesto, en ese momento Plankton se para justo al lado de aquel edificio casi destruido, justo entonces Arenita da la vuelta y enfilando al edificio comienza a disparar las bellotas hacia el pedazo de metal aún mantiene de pie la estructura, luego de un par de impactos el edificio termina de ceder y este le cae justo en el ojo a Plankton.
—¡AHHHHH…! ¡MI OJO! — el gigante lleva sus manos de forma instintiva a su ojo y el resultado es que suelta a Don Cangrejo el cual cae hacia el suelo, pero antes de poder llegar es rescatado justo a tiempo por el avión de Arenita.
—Lo tenemos Don Cangrejo— dice Arenita muy animadamente.
—¡Ya esta a salvo Don Cangrejo! — agrega Bob Esponja quien esta feliz de ver a su jefe a salvo.
—¿¡Y acaso estar sosteniéndome del ala de un avión es estar a salvo!? — dice el aterrorizado cangrejo quien se sostenía con sus pinzas del fuselaje del ala, en ese momento Plankton se recupera y ve como el avión con las tres criaturas se aleja.
—¡AAAARRRRGGGHH! ¡Vuelvan aquí! — grita el ahora enojado Plankton reiniciando la persecución contra Bob Esponja y los demás.
La persecución prosigue por todo Fondo de Bikini con Plankton tratando de alcanzar o derribar el avión con sus ocupantes dentro, arrojándoles camiones y botemóviles; disparándoles con su rayo atómico ocular o tratando de atraparlos con sus propias manos.
—¡No pueden huir por siempre de mí! — dice Plankton mientras persigue a nuestros héroes.
—Tiene razón…— dice Arenita mientras pilotea— Debe haber una forma de devolverlo a la normalidad.
—La hay— dice Bob Esponja.
—¿Cómo?
—Si le sacamos el fragmento del cuerpo volverá a ser el mismo pequeño y gruñón Plankton de siempre— en eso un rayo pasa volando muy cerca del avión— ¡Pero habrá que vencerlo para ello! — Arenita comienza a pensar, entonces ella ve a la distancia un gran edificio que está en construcción y eso hace que una idea venga a su mente.
—¡Creo que tengo una idea! ¡Aguante Don Cangrejo!
—¡Es más fácil decirlo… que hacerlo! — dice el Don Cangrejo aun aferrándose con todas sus fuerzas al ala del avión, de pronto Plankton dispara otro rayo atómico por su ojo y esta vez por poco y le da al avión.
—¡Ah! Eso estuvo cerca ¿no Don Cangrejo? — Bob voltea, pero ya Don Cangrejo no esta en el ala— ¿¡Don Cangrejo!? ¿¡Donde esta!?
—¡AAAAHHHH…! — Bob se asoma y ve que el cangrejo tacaño se ha soltado del ala.
—¡Arenita Don Cangrejo cayo!
—¡Ya voy por él! — Arenita realiza una maniobra y desciende realizando una pirueta en forma de U, justo antes de tocar el suelo Arenita logra atajar a Don Cangrejo, pero este termina cayendo sobre el asiento en el que esta la ardilla pilotando el avión— ¡Oiga muévase! — Arenita trata de quitar a Don Cangrejo del medio y pilotar el avión, pero de pronto una de las patas de Don Cangrejo toca un botón y al instante el asiento de Arenita sale disparado hacia arriba con ambos personajes aun en él.
—¡Arenita, Don Cangrejo! — Bob Esponja de inmediato salta al asiento del piloto y como puede controlar el avión para que no vaya a pique— Vamos…— Bob logra controlar el avión.
Mientras tanto la ardilla y el cangrejo llegan bien alto en el cielo, hasta que se detienen y comienzan a caer de regreso a tierra, pero en ese momento del asiento se libera un paracaídas que los hace descender lentamente sobre un tejado.
—Uf…que bueno que le puse paracaídas a los asientos eyectables— Don Cangrejo está temblando mientras permanece aferrado de Arenita— ¡Ay, ya suélteme! — dice la ardilla tirando a Don Cangrejo sobre el tejado.
—Oh…mi corazón, no sé si podrá soportar tantas emociones— dice el tacaño cangrejo mientras se sujeta el pecho.
—Je, je, je…— de pronto por el borde del tejado se ve emerger a Plankton sonriendo siniestramente— ¡JA, JA, JA!
—¡AAHHH…! — Don Cangrejo grita y sale corriendo hacia un lado junto a Arenita, pero su paso es cortado por una de las enormes manos del gigante, luego ambos tratan de correr hacia el otro lado, pero ocurre lo mismo— ¡Es el fin! — mientras tanto en el aire Bob Esponja ve todo sintiéndose impotente.
—¡Oh no! ¡Don Cangrejo, Arenita! — de pronto un sonido como de cristal siendo golpeado llama la atención de la esponja— ¿Eh? Pero si esto es… — en el tejado, Plankton mira directamente a sus dos indefensas víctimas.
—Muy bien Cangrejo, intentemos esto una última vez…dame…la…FORMULA SECRETA— grita el gigante.
—Oh… ¡Muy bien tú, ganas! — Don Cangrejo mete una de sus pinzas en su bolsillo trasero, y es entonces que su rostro dibuja una expresión de sorpresa— ¿Uh? ¿Dónde? ¿Dónde está?
—Estoy esperando…— dice impaciente Plankton.
—No, no la tengo.
—¡No juegues conmigo Cangrejo!
—¡Te digo que no la tengo! ¡La tenia en mi bolsillo trasero hace un momento y ya no está!
—Siempre quieres hacerlo difícil ¿no Cangrejo? — Plankton comienza a cerrar sus manos sobre ambos— Ultima oportunidad antes de aplastarte como uva ¡¿Dónde ESTA LA FORMULA?!
—¡Dele la formula! — dice Arenita sintiéndose aplastada.
—¡Les digo que no la tengo! — responde Don Cangrejo sintiéndose igualmente apretujado.
—Muy bien hasta aquí llego tu suerte Cangrejo— de pronto el avión de Arenita, ahora pilotado por Bob Esponja pasa muy cerca de ahí.
—¡Oye Plankton! — el gigante voltea a mirar al avión y ve a Bob Esponja que sostiene algo— ¡¿La quieres?!
—¡La fórmula secreta! — Bob sostiene la botella con la fórmula secreta dentro, en ese momento Plankton se olvida de Don Cangrejo y Arenita y comienza a perseguir a Bob— ¡Regresa con mi fórmula secreta Esponja! — Bob comienza a escapar siendo acosado por el gigante el cual no duda en atacarle con su rayo ocular atómico— ¡Esto se siente como un sueño hecho realidad para mí!
—¡Wow! Esto más bien parece una pesadilla— contesta Bob Esponja a la afirmación del gigante; en ese momento la radio de Bob comienza a sonar— ¿Hola?
—«Bob Esponja, aquí Arenita ¿Me escuchas?»
—Te escucho Arenita, pero ahora estoy algo ocupado.
—¡Lo sé, escucha! ¡Dirígete hacia el edificio que está en construcción! — le dice la ardilla mirando con unos binoculares.
—¿Qué paso? ¿Dónde estás? ¿¡Mi formula esta a salvo!? — pregunta un agitado Don Cangrejo, tratando de quitarle los binoculares y la radio a Arenita.
—¡Oiga…ya…BASTA! — la Ardilla lo aparta bruscamente para luego volver a hablar con Bob— Disculpa, Bob.
—«Descuida Arenita ¿Dijiste que me dirigiera al edificio en construcción?»
—Así es— la ardilla ve como Bob toma rumbo hacia la zona en construcción siendo seguido de cerca por Plankton— «¡Desciende rápido!» — grita Arenita al ver que Plankton a tomado un camión cisterna lleno de gasolina y se lo ha arrojado a Bob.
—¡Ya voy! — la esponja hace caso y desciende evitando el explosivo proyectil el cual pasa de largo y estalla unas calles más allá— Uh…espero que la tienda de cuerdas tuviera seguro— Bob Esponja continúa maniobrando por la maraña de edificios, calles y avenidas hasta llegar a los terrenos en construcción.
—¡Vuelve a aquí con mi formula secreta! — grita Plankton corriendo tras Bob Esponja.
—¡Ya llegué Arenita! — informa nuestra esponja a su compañera ardilla.
—«Muy bien»— Arenita está viendo todo por los binoculares— Ahora sube hasta arriba. A lo más alto.
—Entendido— Bob comienza a ascender por el edificio dando vueltas a su alrededor.
—Oh no, no escaparas de mi— Plankton comienza a escalar el edificio en construcción usando sus manos— ¡Espera que te ponga las manos encima esponja! — la esponja asciende por el edificio hasta llegar a la cima, donde hay una enorme antena de radio que esta siendo sostenida por cuatro alambres gruesos de metal atados as cuatro puntos de anclaje, poco tiempo después un furioso Plankton llega para hacer frente a la esponja— ¡Voy a tomar esa fórmula de una u otra manera!
—«Muy bien Bob Esponja, espero estés listo» — le comunica Arenita por radio al tiempo que Bob Esponja da una vuelta cerrada en el aire cargando contra Plankton— «¡Ahora derriba a ese fanfarrón!»
—Por supuesto— Bob apunta y comienza a disparar las bellotas contra el gigante el cual no puede hacer otra cosa más que bloquear las bellotas con sus brazos.
—Oh…así que es así como quieres jugar ¿eh? ¡Bien! — Plankton comienza a cargar energía en su ojo y entonces comienza a disparar ráfagas de energía contra el avión de Bob— ¡Te voy a derribar del cielo! — Bob ejecuta maniobras de evasión para esquivar las esferas de energía que le lanza el gigante de un solo ojo.
—¡No tan rápido Plankton! — Bob da una vuelta y vuelve a disparar contra Plankton logrando darle de lleno en el cuerpo cosa que obliga al gigante a cubrirse— Wow no me había percatado de lo grande que era el ojo de Plankton— de pronto una ráfaga de energía pasa muy cerca de Bob Esponja— Wow… ¡Vamos Bob Esponja concéntrate! — Bob comienza a volar alrededor del edificio mientras esquiva las ráfagas de energía de Plankton.
—¡Devuélveme mi formula! — Plankton entonces dispara un potente rayo desde su ojo, este casi da de lleno en el avión— Tu y Cangrejo no han sido más que una espina para mí, ahora llego el momento de la venganza— Plankton continúa disparando, mientras que Bob Esponja solo esquiva las ráfagas de energía ejecutando maniobras aéreas.
—El equipo Crustáceo Cascarudo siempre ganara, Plankton— Bob Esponja regresa y dispara otra ráfaga de bellotas contra Plankton.
—Tus miseras bellotas no me hacen más que…— de pronto varias bellotas entran en la boca de Plankton— ¡UGH! PUAJ… ¡Que horrible sabor! — dice Plankton escupiendo las bellotas, luego continúa disparando contra Bob— ¡Ya basta! — el gigante entonces se sube a la gran de radio y desde allí comienza a disparar nuevamente contra Bob— ¡Esa fórmula será mía! ¡Solo mía! — las ráfagas de energía viajan ahora de una manera mas errática, por lo que Bob ahora debe tener los ojos bien abiertos.
—«¡Cuidado Bob Esponja!» — le dice Arenita por la radio.
—Entendido Arenita, gracias.
—Ese Plankton se está enojando— entonces Arenita se fija en un detalle que tiene aquella antena de radio— ¿Bob Esponja me escuchas?
—«Si, ¿Qué sucede Arenita?»
—Intenta darles a los anclajes que sostienen aquella antena de radio— la ardilla se refería a unos enormes anclajes que mantienen de pie a la enorme antena de metal por medio de unos alambres gruesos.
—¡Entendido! — la esponja enfila una vez más hacia el edificio, pero esta vez teniendo como objetivo aquellos puntos de anclaje, él comienza a disparar las bellotas contra ellos, pero estas solo consiguen hacer un poco de daño— Voy a tener que aumentar más la potencia— Bob da una vuelta completa y regresa una vez más.
—¡Aquí estoy Esponja! — Plankton continúa disparando, por lo que Bob se ve obligado a evadir los ataques al tiempo que dispara contra los puntos de anclaje— Tu y ese avión de juguete van a ser historia— el gigantesco plancton dispara otra vez, pero Bob logra evadir el ataque haciendo una pirueta que lo pone de cabeza, luego pasa de largo y dando una vuelta en u, regresa otra vez comenzando a disparar contra los puntos de anclaje.
—Vamos…— en esta segunda vuelta logra destruir uno de ellos— ¡Si! — ahora solo le restan tres.
—¿Qué estas tramando? No importa mi mente es simplemente superior a la de cualquiera de ustedes— el gigante reanuda su ofensiva disparando otra vez.
—¡Allí voy! — Bob da una vuelta completa de cabeza para luego enfilar contra la torre de radio y volver a disparar contra otro punto de anclaje, aunque solo logra dañarlo un poco— Solo un poco más— la esponja da una vuelta y mientras esquiva los disparos de energía de Plankton vuelve a disparar contra el mimo punto logrando destruirlo— ¡Si solo dos más! ¡Woah! — Bob realiza una maniobra de emergencia al ver que Plankton por poco y le da con una esfera de energía.
—¿Por qué ustedes no simplemente se rinden? — Plankton manda un potente rayo de energía atómica, pero Bob lo esquiva realizando vueltas en el aire al tiempo que continúa disparando contra el gigante— No me hagas reír ¿Qué pretendes hacer con eso? — Bob da otra vuelta cerrada en el aire y regresa a toda máquina disparando contra el otro punto de anclaje— ¡Tu nunca vas a vencerme! — dice el villano mientras arranca un pedazo de metal de la antena y se la avienta a Bob.
—Ok Plankton, tu reino de terror acaba aquí— la esponja da una vuelta metiéndose entre las nubes y regresando a toda marcha disparando contra el tercer punto de anclaje— Vamos… ¡Woah! — de pronto un pedazo de metal golpea al avión arrancándole la cola.
—Hasta la vista Bob Esponja— dice mofándose Plankton.
—¡Oh no! — Bob Esponja lucha para controlar el avión consiguiendo hacerlo a pesar de estar echando humo— ¡Allí Voy! — Bob Esponja regresa y dispara contra el punto de anclaje consiguiendo destruirlo— ¡Si!
—¡Woah! ¡Woah! — Plankton siente que la torre se sacude por lo que mueve su brazo libre para no caerse.
—¡Solo uno más y Fondo de Bikini estará a salvo! — Bob da otra vuelta cerrada y regresa disparando contra el último punto de anclaje— Vamos solo un poco más.
—Oh… ¡Ya me tienes harto ven aquí! — Plankton avienta un pedazo de metal de la torre y esta vez Bob Esponja logra esquivarlo, pero debido a lo difícil que es la maniobrabilidad sin la cola, termina por volar directamente hacia Plankton — ¡Te tengo! — en ese momento Plankton atrapa el avión con Bob Esponja dentro— ¡Je, je, je! ¿¡Ahora que harás esponja?
—¿Qué tal hacer unas burbujas?
—¿Qué? — Bob saca su soplador de burbujas y soplando crea una ráfaga de burbujas de jabón que impactan directamente en el ojo de Plankton— ¡AHHHHH…! ¡MI OJO! — Plankton suelta el avión y lleva su mano libre a su ojo irritado.
—Es ahora o nunca— Bob Esponja vuela dando una vuelta cerrada y comienza a disparar contra el último punto de anclaje logrando en el último momento destruirlo— ¡Si! — en ese momento la estructura entera se sacude y comienza a irse hacia un lado.
—¡Woah! ¡Woah! — Plankton comienza a perder el equilibrio y tras una breve lucha, termina por desplomarse al suelo— ¡AAAAHHHH…! — el gigante acaba por estrellarse de cara contra el suelo levantando una gran nube de polvo— Oh…tantas…fórmulas secretas…— dice el aturdido plancton viendo flotar varias botellas danzarinas a su alrededor, esto antes de perder el conocimiento, de pronto se ve como del interior el cuerpo de Plankton emerge el fragmento de la Roca del Orden y el Caos, y casi inmediatamente después de emerger pasa volando Bob Esponja y colocando el avión de cabeza lo toma con una mano.
—¡Si! ¡JA, JA, ¡JA! — Bob ríe alegremente al tiempo que celebra.
—¡Si eso Bob Esponja! — dice Arenita viéndolo todo por sus binoculares.
—A ver ¡Quiero ver! — Don Cangrejo le quita lo binoculares a Arenita.
—¡Oiga! — Don Cangrejo ve Bob Esponja sobre vuela— ¡Ja, ja, ja, ja! ¡Bien hecho chico! — entonces Don Cangrejo voltea a ver a Plankton quien regresa a su tamaño normal— ¡Aja! — Don Cangrejo le devuelve sus binoculares a Arenita para luego dirigirse a la puerta del tejado.
—¡¿Ahora a dónde va?!
—«Bob Esponja a Arenita, necesito ayuda para aterrizar cambio»
—Arenita a Bob Esponja, no te preocupes yo te ayudo, cambio.
Mientras Bob aun esta en el aire en el terreno de la construcción, Plankton comienza a recuperar
—Oh…mi cabeza…— dice el pequeño ser sintiendo un intenso dolor de cabeza— ¿Qué fue lo que…?
—¡Ahí está! — en eso Plankton se sorprende de ver a una turba furiosa a su alrededor, todos lucían visiblemente molestos, con la ropa o partes del cuerpo quemadas y están, como dicen con muy mala leche.
—Oh…Hola, gente…je, je…— dice el nervioso microorganismo — Saben todo esto tiene una buena explicación— en eso aparece Don Cangrejo también de muy mal humor— ¡Eugenio! Mi amigo ¿Qué tal? ¿Disfrutaste el paseo? — en ese momento Don Cangrejo choca sus pinzas, cosa que el resto imita— Gulp…— Plankton se aterra por completo y acto seguido todos se abalanzan sobre el pequeño microorganismo para castigarlo— ¡No, No! ¡En la cara no!
La imagen cambia otra vez a la pantalla del televisor que sintoniza el canal de noticias— ¡Noticias de Fondo de Bikini! — en la pantalla aparece el presentador de noticias de antes— ¡Buenas noticias amigos! La pesadilla a terminado y nuestra amada ciudad puede volver a la normalidad, luego del encarcelamiento del genio malvado Sheldon J. Plankton— en la pantalla se muestra a Plankton todo aplastado y golpeado, y con marcas de suelas de zapatos en una pequeña celda en la prisión de fondo de Bikini— La ciudad poco a poco se recupera y los ciudadanos pueden volver a retomar su vidas comunes y corrientes— se puede ver a los ciudadanos limpiando sus casas, jardines y autos— Ya ahora vamos con nuestro reportero Perca Perkins desde el restaurante el Crustáceo Cascarudo el cual abre sus puertas nuevamente al público— la imagen cambia al reportero que esta dentro del restaurante con todos haciendo fila para comprar.
—Hola estudios es un placer informar en un estado más tranquilo y menos apocalíptico, y aquí estamos en interior del restaurante más grande y famoso de Fondo de Bikini el cual no tardo en reabrir sus puertas para alegría de su dueño Eugenio Cangrejo— la cámara muestra a Don Cangrejo alegre contando fajos de billetes.
—Oh…dinero, dinero, dinero…— dice el extasiado cangrejo, mientras que en la caja registradora se ve a Calamardo atendiendo a un cliente.
—¡Bob Esponja una cangreburger! — dice Calamardo y acto seguido sale Bob Esponja con una bandeja llena de hamburguesas.
—¡¿Alguien ordeno una cangreburger?! — de inmediato Bob hace girar la bandeja y los panecillos vuelan a los platos de todos quienes muy gustosos y contentos comienzan a engullirlas.
—¡Bob Esponja! — en ese momento llega corriendo Patricio.
—Hola Patricio— saluda de vuelta a su amigo.
—Bob, podrías por favor…— en ese momento Bob le extiende una cangreburger en un plato.
—Aquí tienes amigo— Patricio con luces en sus ojos toma el plato y engulle la hamburguesa de un bocado.
—Una obra maestra— dice la estrella de mar de manera profunda.
—Vaya fiesta la que armaron aquí, Bob— dice Arenita apareciendo por detrás de la esponja.
—¿Si verdad? Por cierto, aquí esta tu cangreburguer, Arenita— la ardilla toma la hamburguesa y tras conseguir introducirla en su traje le da un mordisco dentro de su casco de aire.
—Umm… ¡Yeee Haaaw! — exclama alegre la ardilla tejana— A esto llamo yo una cangreburger.
—Gracias Arenita.
—Por cierto, Bob ¿Qué hiciste con esa extraña roca que salió de Plankton?
—Se la envié a Jimmy, él sabrá que hacer, si no me equivoco era la última roca, por lo que el mundo está a salvo.
—Salud por ello.
—¡¿Oigan que es eso?! — dice una persona afuera mirando por la ventana del restaurante, todos se asoman y ven como una extraña luz roja con tonos de rosa se ven en el horizonte.
—Vaya que bonito atardecer— dice Bob Esponja.
—Ah…eso no parece el atardecer Bob— de pronto aquella luz se hace más intensa y de pronto se ve como el mar se torna de un color rojo intenso, eso aterroriza a todos ya que no saben que sucede y a eso se le suman fuertes temblores terrestres.
—¡Gente de Fondo de Bikini…aquí Perca Perkins les informa…! — dice el reportero tratando de mantener el equilibrio— Informándoles… ¡Que es el fin del mundo! — de inmediato todos comienzan a gritar, mientras que el cielo se ve como una gran rasgadura de color rosa rojizo se hace cada vez más y más grande, Bob es el único que no se suma al caos y a los gritos, él solo permanece mirando fijamente aquella luz intensa, sin poder pensar que pasara ahora.
Y con esto llegamos a otro dramático final. Estén atentos para averiguar como continua esta gran historia. Nos veremos la próxima vez.
