Aclaraciones: Tenten POV

Disclaimer: Naruto no me pertenece, de lo contrario el NejiTen sería oficial

Advertencia: Lime/lemon

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Disfruten la lectura


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Capítulo 27. Concertaciones

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Abrió los ojos con pereza porque la alarma estaba sonando y de inmediato pudo notar que la cama estaba vacía. Él rara vez se levantaba primero, eso era extraño. Se dirigió a ducharse y mientras desayunaba le pareció aún más extraño descubrir que no estaba en el departamento. Terminó de vestirse y al revisar el teléfono vio el mensaje felicitándola por su cumpleaños 34 y diciéndole que pasaría por ella al finalizar su jornada laboral para que fueran a cenar. Aunque no decía a dónde irían revisó su atuendo, ese vestido le serviría si el restaurante era elegante. Tomó su bolso y se subió al ascensor para ir al sótano. Desde que llevaban como 6 meses alternaban en qué departamento se quedaban, pero en el viaje a Londres lo hablaron y tan pronto regresaron ella se había mudado por completo con Neji y su propia vivienda era ahora un hospedaje universitario para estudiantes que vinieran de otros lugares y no pudieran costearse la estadía. El tiempo había pasado volando y ellos ya llevaban 2 años y poco más de 1 mes de relación.

¿Novedades? Su rumor se había esfumado, nadie había vuelto a poner en tela de juicio su vida privada desde que ellos eran pareja y aunque eso le parecía supremamente machista, no se quejaba, sobretodo porque en más de una ocasión los habían visto muy cariñosos intentando escaparse de alguna aburrida reunión, así que circulaba un nuevo rumor y era que él no le podía sacar las manos de encima y eso sí le parecía horrible, injusto e impreciso, ella tampoco quería dejar de tocarlo. Aunque no fue del completo agrado de Hiashi, Neji había aceptado el trabajo de profesor, se le daba bien enseñar lo importante en el ejercicio de la profesión y cómo ayudar a traer equidad desde lo que se hacía día a día, y ya le habían ampliado las clases, ahora también dictaba algunas materias de Civil. Y por supuesto era aún mejor en explicarle como subir la nota cuando ella iba a visitarlo a su oficina.

Temari había tenido un niño, Shikadai. Del cual ella era madrina, era idéntico a su padre pero tenía el color de ojos de la madre y esta se la pasaba refunfuñando por el poco parecido a su familia. La pareja se seguía tratando de una forma bastante parecida pero era evidente que les encantaba discutir entre ellos y que estaban felices con el pequeño que corría por toda la casa y que ya balbuceaba sus primeras palabras.

A la hora del almuerzo salió con Kankuro, quien la había llamado el día anterior para invitarla y tras reírse un rato por las palabras que había usado, recordando el inicio de su relación, aceptó y mientras comían lo escuchó, las cosas con Aiko estaban tensas pues la mujer quería que se mudaran juntos y él no estaba seguro. Quejándose que nunca había tenido ese dilema, mientras ellos estuvieron juntos más allá de compartir vacaciones a ella nunca le nació tal cosa y por su estilo de vida claramente no hubiera funcionado, pero ahora estaba un poco más serio… o bueno, al parecer por fin era fiel.

En su trabajo estuvo investigando un proceso que le había llegado ese día, nada complicado al parecer, pero seguía revisando todo con pinzas. Kiba y los demás compraron un pastel para comer entre todos, la firma continuaba creciendo a pasos enormes y ya se habían tenido que cambiar a un espacio más grande. Pero eso sí, seguían cerca al juzgado. Estaba mordiendo un lápiz cuando Neji entró a su oficina, faltaban algunos minutos para finalizar la jornada así que mientras esperaba le ayudó a leer el caso, haciendo algunos comentarios al respecto que ella agradeció, los revisaría al día siguiente. Salieron del lugar y en el auto pudo ver que algo lo tenía perturbado.

El restaurante era a las afueras de la ciudad, la mesa estaba en un pequeño balcón privado para ellos. Cenaron hablando muy poco y lo vio tomar más vino del que solía así que dejó su propia copa quieta, segura que ella conduciría de regreso. La comida finalizó y estaba a punto de preguntarle qué le ocurría cuando él finalmente pareció tomar impulso

- Hay algo en lo que he estado pensando este año – su mirada era indescifrable – considero que hemos comprobado que tenemos muchas cosas en común

- Así es – coincidió

- ¿Pensaste que duraríamos tanto? – sus palabras la asustaron, especialmente por el tono oscuro en que las pronunció

- Depende hace cuánto me lo hubieras preguntado – puso su mano sobre la pierna de él – ¿está todo bien?

- ¿Cuánto tiempo más crees que esto pueda continuar? – intentó controlar su respiración ¿la había invitado a cenar por su cumpleaños para terminarle? Retiró la mano y se iba a levantar para irse – ¡espera! – la retuvo de la muñeca – me estás malinterpretando

- Neji ¿qué ocurre? – preguntó despacio todavía temerosa de la posible contestación y él por respuesta la besó mientras sacaba algo del abrigo

- Yo… - le pareció ver miedo en sus ojos – estoy haciendo las cosas mal… porque realmente no sé cómo hacer esto – mostró una pequeña caja y la abrió, su corazón empezó a latir aún más rápido que antes

- ¿Es lo que parece? – fue lo único que logró pronunciar mientras veía el anillo con un zafiro rodeado de varios diamantes pequeños

- No es para que lo uses en tu collar… si aceptas claro está – lo único que pasó por su cabeza fue volver a unir sus labios con los de él – ¿eso es un sí?

- No has preguntado nada

- Tenten Ama… ¿quieres casart…

- ¡Sí! – lo interrumpió y de nuevo lo besó. Tan pronto se separaron él sacó la joya del estuche y la puso en su dedo anular, observó su mano varias veces, incrédula ¡se iban a casar! y pensar que por su cabeza pasó la idea que le estaba terminando. Igual fue ella quien condujo, una ventaja que ese auto fuera más rápido que el suyo, pues no podía esperar a que llegaran.

Entraron a trompicones al departamento, cerrando de un portazo, las llaves cayeron en algún lugar del suelo junto a su bolso pues ellos estaban ocupados desvistiéndose mutuamente. Su vestido desapareció casi al tiempo que la camisa de él, ya le había soltado el cinturón y el botón del pantalón cuando por fin llegaron a la cama, le quitó la estorbosa prenda junto al bóxer y tras sacarse su propia ropa interior se subió sobre él. Sin juegos previos ni nada, simplemente con la evidente necesidad que tenían uno del otro ante la nueva etapa que iban a empezar, lo besó profundamente y bajó sobre su erección, gimiendo juntos ante la unión. Separó su torso para poder montarlo bien, quería extender el encuentro pero después de subir y bajar un par de veces ante la embelesada mirada de Neji no pudo controlarse más, siempre le encantaba la forma en que esos ojos casi blancos la veían cuando estaban en esa posición, apoyó las manos en su pecho para darse soporte y cambió la forma en que se movía, consiguiendo que su propio orgasmo lo arrastrara a él de una vez al suyo. Tenían que levantarse temprano para ir a trabajar al día siguiente, pero eso no evitó que pasaran la noche casi de largo.

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Habían revisado el calendario varias veces, no lograban ponerse de acuerdo en la fecha para su matrimonio porque él quería que fuera el día que se habían encontrado en el Club y ella el día que habían empezado a trabajar juntos. No discutían propiamente, solo veían los pros y contra de cada fecha y por lo general resultaban teniendo relaciones antes de tomar una decisión.

- Mira – Neji estaba revisando en el portátil las fotos de un lugar posible para la ceremonia, así que se acercó y se sentó a su lado en el sofá – han pasado 2 meses y todavía hay revistas mencionando nuestro compromiso

- ¡Atrapado! El codiciado soltero Neji Hyūga irá al altar, aunque la elección del anillo nos ha sorprendido a todos… – leyó en voz alta y luego sonrió. Por lo que supo después, él le pudo dar la sortija de su propia madre que era una reliquia familiar y parte de la tradición Hyūga, pero en lugar de eso había elegido una nueva, ellos harían su propia historia y era un zafiro porque este significaba justicia.

- Creo que fui yo quien te atrapó a ti – le dijo con una sonrisa

- Te lo dije antes, soltero inatrapable – lo señaló – mujer que nadie debe aguantar – se señaló a sí misma y se encogió de hombros

- No cualquiera te aguanta, eso tenlo por seguro – la besó en el cuello y dejó el computador a un lado

- ¿Es una queja? – preguntó seductoramente

- Para nada – estaba empezando a subirle la blusa para quitársela – creo que te voy a dejar ganar y será a finales de julio

- Creo que a mediados o finales no hace diferencia, es demasiado pronto para organizar todo

- ¿Te estás arrepintiendo? – un suspiro escapó de su boca

- No – se mordió el labio – pero estaba pensando que noviembre es una mejor fecha…

- ¿Noviembre? – le terminó de quitar la prenda junto al sostén – ¿cómo unos días antes de cierto juicio?

- Es el mes de las almas… - arqueó la espalda en el momento que él empezó a besar sus senos – y sí… puede casualmente ser cerca al día que mencionas

- Noviembre será – ya habían rehecho el recuerdo en Londres con uno mucho mejor. Era el momento de cambiar el final de ese día en que él le había demostrado que era el hombre detrás de la máscara.

Tras mucho revisar lugares, optaron por el Club Campestre en donde se llevaban a cabo la mayoría de reuniones de la familia, el lugar era amplio, bonito y lo más importante es que se encargaban de todo, desde la comida hasta las flores lo cual consideraba que era un peso menos ya que ella no tenía ni idea de organizar bodas. Enviaron las invitaciones y colgaron un calendario en la sala con la fecha resaltada.

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Habían pasado un par de semanas desde eso cuando el sábado un recordatorio saltó en su celular y ella lo releyó varias veces, una ventaja que eso se hubiera sincronizado con sus cambios de teléfono porque definitivamente lo había olvidado por completo, llamó para solicitar la cita médica que le era anunciada, y se mordió el labio sintiéndose ansiosa de repente. Llamó a Temari y quedó de pasar el día siguiente con ella, al Hyūga solo le dijo que iba a verse con su amiga para ir de compras y con esas palabras fue suficiente para que no preguntara nada más.

- ¡Shikamaru me llevaré tu auto! – gritó la rubia cuando iban a salir

- ¿Qué? ¡No! – el hombre se asomó desde la cocina – ¿tú vas a manejar?

- No, lo hará Tenten

- Ah – él exhaló aliviado – que les vaya bien

- Yo traje mi auto – aclaró cuando presionó el botón para quitar la alarma

- Sí, pero la silla de bebé está en este y el coche está en el baúl – buen punto, no dijo nada más y tras acomodar el asiento a su tamaño se dirigieron al centro comercial. Dieron algunas vueltas por varias tiendas, aprovechó para comprar unos botas de tacón pues sabía cuánto le gustaban a él y como buena madrina le compró un juguete al niño. Caminaron un poco más y se fueron a una zona verde en donde ella se sentó de modo que pudiera tener al pequeño acomodado en sus piernas, riendo con él mientras le hacía carantoñas

- Di Tenten – este solo estiraba las manos para tocarle la cara y decía algo que sonaba a "enen" – vamos cariño, Ten Ten – el resultado fue el mismo

- No es que sea desagradecida ni que me esté quejando… pero llevas media hora así y si esto continúa voy a creer que vas a secuestrar a mi hijo ¿qué es lo que no quieres decir? – inhaló despacio antes de reacomodar al niño para sostenerlo en brazos apoyado en su regazo, de esa forma ahora sí le podía tocar las mejillas y la pellizcaba ligeramente

- Tengo una cita médica el sábado… - Temari se quedó esperando – es el momento de cambiar mi anticonceptivo

- ¿Y cuál es el problema?

- Creo que es algo que tengo que hablar con Neji… pero…

- ¿Él no quiere tener hijos?

- No lo sé – clavó su mirada en los ojos aguamarina del pequeño – nunca hemos hablado del tema

- ¿Definieron la fecha de su boda y no han hablado de hijos? – ella afirmó y sintió que sus ojos se humedecían – tú sí quieres

- Sí… pero ¿y si él no?

- Respira profundo, no sé si lo has notado pero eres un poco pesimista – fue imposible no sonreír ante esa frase – creíste que te estaba terminando cuando el pobre solo intentaba controlar los nervios y pedir tu mano, te estás adelantando

- ¿Y si cree que lo presiono? No llevamos taaaaaaaaaanto tiempo

- Se van a casar en unos cuantos meses, no hace mucha diferencia lo demás… además, tú lo amas y es más que evidente que él a ti – Shikadai bostezó y ella movió los brazos para acunarlo mejor – estoy segura que él también lo ha pensado, sobretodo cada vez que ve lo bien que te llevas con tu ahijado

- Sabía que hablar contigo me iba a servir, gracias

- De nada, por eso eres la madrina de mi hijo y yo soy tu madrina de matrimonio ¿estás mejor? – volvió a asentir mientras la rubia se levantó y acercó el coche para pasar al niño a dormir ahí – además recuerda que puedes cambiar tu método por algo de menos tiempo y no necesariamente que sea el de 3 años otra vez

- Odio las agujas – concluyó mientras acostaba al infante, sabiendo que se refería a las horribles inyecciones

- Vaya, la futura señora Hyūga suena como yo – las dos se empezaron a reír

- No voy a cambiar mi apellido por completo, voy a hyphenarlo

- Bien, entonces futura señora Ama-Hyūga por favor préstame tu teléfono, el mío se descargó y necesito llamar a Shikamaru porque no recuerdo cuántos pañales quedan – buscó el aparato en su bolso y puso la huella en el mismo movimiento para entregárselo desbloqueado. Se quedó sentada viendo las rosadas mejillas del bebé, a ella le gustaban los niños, siempre le habían gustado aunque hasta ese momento no hubiera querido tener uno propio, sus condiciones habían cambiado drásticamente desde ese día en que escuetamente hablaron con Kankuro y ella tenía claro que no quería hijos aún pues no podía sostenerse ni a sí misma. Ahora además de su futuro esposo, tenía ahorros, un trabajo en el que ganaba bien y una sortija de la cual no quería ni saber el precio porque se asustaría – tu prometido te acaba de enviar un mensaje

- ¿Qué dice? – preguntó de forma automática pensando en lo mucho que le gustaba la forma en que sonaba la palabra "prometido", y entonces una voz al fondo de su cabeza le recordó el tipo de cosas que él le escribía – ¡no lo leas! – casi gritó al tiempo que la rubia empezó a hablar

- Me haces falta, la temporada de liebres empezó y voy a… - se detuvo en su lectura y pudo ver que se ponía completamente roja – vamos a comprar pañales y nos podemos ir

- Te dije que no lo leyeras – se disculpó y mientras se dirigían al supermercado para adquirir el faltante disimuladamente lo contestó. Guardó el teléfono para seguir hablando algunas cosas menos importantes con su amiga al tiempo que pensaba que de algo estaba completamente segura y era que en caso que decidieran tener un hijo, Neji estaría más que dispuesto a hacer todos los intentos que fueran necesarios para concebirlo.

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En Boda Forzada mencioné que yo no me imagino a Neji en plan "rodilla al piso y tales", pero al menos pidió matrimonio que es lo que cuenta ;).

Les confieso que yo no sé sextear, así que les dejo a su imaginación que decía el picante mensaje del Hyūga.

Si lo sienten muy embutido es porque realmente no daba para hacerle todo un capítulo solo a la propuesta, de hecho cuando lo empecé a escribir este era el capítulo final, así que era aún más comprimido todo.

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Nos leemos mañana con el final :O

Recuerden dejar sus comentarios en un review y darse una vuelta por mi twitter (idamariakusajis) en donde estaré contando algunas ideas que tuve para esta y otras de mis historias pero nunca llegaron al "papel". (También me decidí a publicar en wattpad por si les nace ir a seguirme por allá, en twitter está el enlace)

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Ltihcox: ¿el final del capítulo contestó tu pregunta? :)

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Att: Sally K