Rachel miro los ojos verdes antes de cerrar el poco espacio que quedaban entre ellas y beso esos labios que eran llamados a besar.
Quinn tomó de las mejillas a la morena para intensificar el beso, era el tercer beso que compartían, pero se sentía como el primero porque ambas están conscientes de lo que hacían.
Lexa la empujo contra la puerta y sus manos acariciaban sus costados.
Unos golpes se escucharon en la puerta, ninguna los escucho hasta que una voz hablo
-¿Rachel? ¿estás ahí? - se escuchó la voz de Tom
La rubia terminó el beso a regañadientes, la más pequeña suspiro frustrada
-Que molesto- se quejó suave de su primo
-Si- se aclaró la voz que sonaba ronca- estoy ocupada- la miro con una sonrisa- ¿necesitas algo? -
-Solo te quería avisar que me voy por si necesitas algo-
-Estoy muy bien, gracias...nos vemos más tarde-
Quinn se apartó, recordó la cita que tendrían ellos.
-Espero que no sigas celosa de tu primo-
-Tranquila, me quedo tranquila quién es tu Fabray favorito- dijo con una sonrisa- pues me voy, mamá me pidió ayuda para unas cosas de la boda, nos vemos más tarde-
Se despidió besando su mejilla, Rachel quedo con una sonrisa boba.
La morena dedicó lo que quedaba de la tarde para organizar sus cosas y tener unos días libres antes de regresar.
Pasadas las 8 de la noche, Tom esperaba en la puerta del restaurante
-Siento mucho la demora, me entretuve en unos pendientes y ni me dio tiempo para cambiarme – se disculpó mirando su ropa ejecutiva
-No te preocupes, te ves muy linda –
La velada paso tranquila, platicando de cosas banales y esquivando alguno que otro coqueteo de parte del chico.
-Oye, te quería invitar a la boda de mi prima – dijo Tom
-Judy ya me invito, gracias –
-No, me refería a querer invitarte como mi cita – dijo con una gran sonrisa
-Oohhh…ya tengo pareja, iré con tu prima – se disculpo
-Le puedes cancelar, además conmigo haces una mejor pareja –
Rachel no pudo evitar que una pequeña carcajada saliera de su boca, el chico la miro sin entender
-Tom, esto es vergonzoso, pero no estoy interesada en ti de esa forma, disculpa si mi actitud dijo lo contrario – el chico iba a responder – además tengo pareja –
Era verdad, en Houston la esperaba Lauren, con la que tenía una plática pendiente para hablar sobre lo que estaba pasando con la ojiverde.
Después de ese incomodo momento, Tom recorto la cena fingiendo que tenía que madrugar para ayudar en la boda, cosa que la rubia agradeció.
Quinn se encontraba en su jardín, bebiendo una cerveza escuchando su música favorita.
Pensaba en lo vivido en el día, como los celos se hacían presentes cuando alguien se acercaba a la morena, quería tomarla y llevársela lejos de todo. Y qué decir del beso que compartieron, podía pasar horas besando sus labios, dejándose acariciar por ella.
Una sonrisa se puso directamente en su rostro
-¿Y esa sonrisa? – pregunto una voz a su lado
Volteo y se encontró con Rachel, miro su teléfono
-¿No es muy temprano para que llegues? –
-Si quieres me regreso – fingió levantarse, la ojiverde freno su movimiento – al parecer tu primo tenía que madrugar así que dimos por terminada la cena –
Tomo la cerveza que era de la otra chica y le dio un largo trago
-¿Tan mal fue? –
-Todo iba bien, hasta que le dije que no tenía ningún interés en él, fue cuando corto todo y le agradezco…prefiero la compañía de otro Fabray – dijo mirándola a los ojos
-Ese Fabray, también le gusta tu compañía –
Tomo otra cerveza y brindaron. Compartieron unos momentos en silencio, sólo escuchando la música cada una en sus pensamientos
-¿Quieres ser mañana mi cita? – pregunto Rachel, directa
-¿Qué? Pensé que nos íbamos ir juntas – dijo confundida
-Sí, pero quiero que seas mi cita, ya sabes…paso por ti, bailamos juntas, nos sentamos juntas y te dejo en tu casa después de la boda –
-¿Pasar por mí? ¿Dejarme en mi casa? – pregunto riendo – Sabes que nos quedamos en el mismo lugar –
-No eres nada romántica – negó divertida – eso lo sé, pero eso se hace en una cita y aunque durmamos en la misma casa, esas cosas se pueden hacer…entonces ¿aceptas? –
Quinn la miro unos segundos divertida, sentía mariposas cada vez que la miraba
-De acuerdo – le ofreció la mano para cerrar el acuerdo – pasa por mí a las 4 –
Rachel asintió bebiendo de su cerveza, en el reproductor de música comenzó a sonar "Thinking out loud" de Ed Sheeran.
La morena dejo su cerveza, se levantó y le ofreció la mano
-Vamos a bailar, esta canción me gusta mucho –
Quinn un poco insegura acepto. La rubia la tomo de la cintura, mientras ella paso sus manos detrás del cuello.
-No hacemos una mala pareja bailando – susurro suave la más pequeña
La ojiverde se sentía tranquila en sus brazos, el mundo podía colapsar, pero nada importaría porque estaba con ella.
Las chicas seguían sumergidas en su burbuja aún después de que la canción acabara, la voz de Judy las hizo separarse.
-Hola chicas, ya estamos en casa – aviso desde la puerta
Ambas chicas nerviosas, cual adolescentes que acaban de ser cachadas infraganti se separaron
-Muy bien mamá, nosotros ya nos vamos a dormir – dijo tratando de ocultar su nerviosismo
-Tranquila, aún es temprano…pueden seguir disfrutando su noche – les sonrió y cerró la puerta
-No sabía que tus padres no estaban en casa – informo Rachel
-Salieron a casa de unos tíos, creo que me iré a dormir. Buenas noches – se despidió de un beso en la mejilla y entro a su casa sin mirar atrás.
La morena miro la puerta cerrarse y sonrió. Jamás imagino el giro que daría este viaje, que la acercaría de tal manera, y aunque tenía sus dudas, sabía que iban por buen camino.
La mañana fue muy caótica para la familia Fabray, desde temprano entraban y salían para ayudar a los últimos detalles de la boda.
Cerca de las 2 comieron algo ligero para comenzar a arreglarse. La boda era a la Russel le gustaba llegar con tiempo de sobra.
Rachel estaba en la habitación de invitados, arreglándose se ondulo un poco el cabello y se maquillo ligero para resaltar sus labios. Mientras Quinn opto por el cabello lacio y en el maquillaje quiso resaltar sus ojos.
Tal como habían quedado Rachel, a las 4 toco la habitación de la morena. Del otro lado se escuchó "un momento".
La puerta se abrió y se quedó muda al ver su cita
-¿Qué haces? – pregunto tratando de cerrar un collar
-Son las 4, vine por ti – sonrió y le entrego una rosa
-Gracias, ¿me ayudas? – señalo el collar
Rachel se colocó a su espalda para ayudarle a ponerse el collar.
-Lista, podemos irnos – dijo con una sonrisa – Hola, por cierto – beso su mejilla
Ambas bajaron donde se encontraban los padres de la rubia, al salir de la casa esta notó de donde había tomado la rosa.
-Espero que la vecina no te haya visto robando sus rosas – dijo suave, Rachel se sonrojo
-Arriesgue la vida, pero valió la pena – beso su mejilla fugaz
La ceremonia religiosa paso sin novedades. La fiesta se llevaría a cabo en un jardín. Las chicas se sentaron junto a algunos primos de la morena, entre ellos se encontraba Tom.
En un momento la tía de Quinn le pidió ayuda y para no dejar sola, le pidió a su papá la acompañará.
Por eso cuando regreso en busca de ella, se encontró con su papá, sus tíos y la morena hablando de futbol americano.
Discutiendo jugados, partidos anteriores y lo que traería la nueva temporada.
-Vaya, ustedes no pierden tiempo para hablar de futbol – dijo la rubia a su padre y tíos
-En nuestra defensa el tema salió por casualidad y acá con Rachel estamos ubicando a estos perdedores – señalo a sus hermanos
Los hombres volvieron a su conversación, Quinn le hablo suave a su amiga
-No sabía que te gustará el futbol americano –
-¿Gustarle? Pero si es una experta, los comentaristas se quedan cortos a su lado – la alabo su padre
-Nada de eso – negó ruborizada por la atención – sólo que desde pequeña lo sigo y una va aprendiendo –
-Quinn, ¿no te busca tu madre? – pregunto mirando alrededor
-No, vengo de con ella…y ya sé que estás haciendo – le reprocho divertida – vengo a llevarme a Rachel – tomo su mano
-No, apenas íbamos a decir nuestro pronóstico – se lamento
Quinn le saco la lengua divertida y se la llevó del lugar.
Una vez ya solas en el bar
-Siento si son algo intensos – se disculpó por su familia
-¿Intensos? Creo que acabo de entrar a alguien que le apasiona el futbol tanto como a mí – dijo emocionada
-Ahora salta que compita por tu atención con mi papá –
-El lado positivo que es son sólo 17 semanas – bebió su bebida
Cuando inauguraron la pista de baile, las chicas no tardaron en salir a divertirse, bailaron entre ellas y los primos de la morena.
En un momento pusieron una canción lenta, Rachel estaba por pedirle bailar cuando llego Tom a pedirle el baile.
En esta ocasión la rubia no se opuso, Rachel le echo la culpa a que no se sentía en confianza para bailar con ella frente a su familia, que por lo que había notado más de alguno lanzaba malos comentarios sobre los homosexuales.
Después de bailar con Tom, le dijo que regresaría con su amiga que se veía desanimada
-Hey, ¿todo bien? – pregunto sentándose a su lado
-Si…sólo que…me hubiera gustado bailar contigo –
-Yo quiero bailar contigo –
-Pero nos mirarán raro – miro a su alrededor
-Está bien, podemos sentarnos – dijo un poco desanimada
Quinn miraba de un lado a otro, hasta que se levantó y le pidió que la acompañara. Caminaron por el jardín hasta llegar a un pequeño kiosco, a esa distancia apenas se podían ver a los invitados, pero se escuchaba la música.
-Bailemos – pidió la rubia con una sonrisa
Rachel no tardo en tomarla de la cintura para moverse al ritmo de la canción.
Ese fue su momento, se dejaron llevar por la canción alejadas de todo lo demás.
Ya en casa después de la boda, en casa sus padres se despidieron y subieron a su cuarto dejando a las chicas solas.
-Bueno, te acompaño hasta la puerta de tu habitación- dijo Rachel invitándola a subir
Ya en la puerta de la habitación
-Llegue salva y sana- dijo Quinn siguiéndole el juego
-Me ha encantado ser tu cita, espero que pronto repitamos-
-Gracias por tu compañía-
Quinn le dejó un suave beso en los labios
-Buenas noches-
Y cerró la puerta dejando a la morena con una sonrisa boba.
A las chicas les queda un día libre antes de volver a Houston, por lo que esa mañana la ojiverde tenía un plan para ellas.
Eran antes de las 8 cuando Quinn, ya arreglada para un día de aventura, toco la puerta de su invitada.
Fue hasta el tercer intento que una despeinada y adormilada morena abrió la puerta y fue directa a la cama de nuevo, con la intensión de volver a dormir.
-Buenos días, no seas perezosa y no te vuelvas a dormir – le pidió
-Es muy temprano y no tenemos nada que hacer – dijo sentada en la cama
-Tengo un plan…tenemos un plan para hoy, por eso necesito que te vistas con ropa cómoda, te espero abajo – iba a cerrar la puerta – pero no te duermas – le pidió
En la cocina Quinn, guardaba algunos bebidas hidratantes y comida en una mochila, escucho unos pasos llegar hasta ella
-Buenos días cariño, ¿qué haces tan temprano levantada y a dónde vas? – señalo la mochila
-Hola mamá, como es nuestro último dio acá quiero llevar a Rachel al bosque, caminar un poco y aprovechar que hace un lindo día –
Después de unos minutos Quinn se aseguraba que tuviera todo lo necesario dentro del auto, cuando estaba por regresar a su casa la puerta se abrió y dejo ver a una morena ya lista
-Buenos días, esto me manda tu mamá – le entrego un par de sombrillas
-Gracias, buenos días…¿lista? –
-No sé qué tan lista puedo estar sino sé a dónde iré, tu mamá tampoco me ha querido decir –
-Es una sorpresa, sube al auto para que descubras la sorpresa –
La morena tomo control total de la música que escucharon durante el camino. Les tomo poco más de una hora llegar al estacionamiento del bosque.
-El bosque, me encanta la naturaleza – dijo bajando del auto mirando la entrada al lugar
-Esperaba que te gustará, es uno de mis lugares favoritos de aquí…el plan es caminar un poco, llegar al mirador, podemos ir después del zoológico...- informo un poco nerviosa
Esta salida la había planeado apenas llegaron de la boda, quería disfrutar el tiempo con Rachel y de una forma agradecerle porque siempre la acompañaba a los museos, así que recordó que le gustaba la naturaleza, por lo que se pasó parte de la noche planeando que hacer.
Y fue hasta cuando llegaron al estacionamiento que se vio cuenta que parecía una cita, que lo que había organizado para ellas, jamás lo hubiera hecho para Santana o Luna, por eso se encontraba un poco nerviosa.
Por el otro lado, Rachel le encantaba como pintaba el día en medio de la naturaleza y con la mejor compañía que podía tener. Si bien ella no era una persona madrugadora, es más odiaba levantarse temprano, el hecho de que fuera la morena evito que le aventará algún zapato por levantarla a esas horas. Estaba agradecida por el plan que había planeado.
Cerca de las 7 de la noche fue cuando las chicas regresaron a casa totalmente cansadas, pero con muchas aventuras y fotografías de lo vivido.
Ambas saludaron a Judy que las mando a darse un baño y bajar a cenar.
Durante la cena Russel agradeció a Rachel por el trabajo y la invito a un juego del equipo de la ciudad para la próxima temporada. Judy la invito a volver a quedarse con ellos durante más tiempo esta vez. Y Quinn, sólo sonreía porque su familia ya la quería.
Mientras terminaban de limpiar, Judy y Rachel se quedaron solas en la cocina, este momento lo aprovecho la rubia mayor para hablar con ella
-Quiero darte las gracias por apoyar a Quinn – Rachel la miro sin entender bien – cuando hablaba por teléfono o video llamada la notaba muy triste y ahora que vino contigo tiene una mirada especial, luce feliz y por eso te agradezco –
-No es nada, creo que ambas nos hemos ayudado, el destino nos puso para ayudarnos mutuamente –
Judy la abrazo.
Por la mañana la pareja llevo al aeropuerto a las chicas y después de una despedida un poco larga por parte de los padres las chicas se encontraban ya en la sala de espera.
Quinn revisaba algunos mensajes, cuando sintió a su amiga moverse un poco inquieta
-¿Estas bien? –
-Sí, son los nervios previos al avión –
-Vale, será un vuelo tranquila- Rachel la miro mal – porque el viaje de ida haya sido malo, no significa que pasará lo mismo- se defendió
Se sentaron en la parte trasera del avión, y durante el despegue Quinn le ofreció su mano.
Y tal como lo había dicho la morena, el vuelo fue tranquilo, estuvieron platicando un poco, luego cada una se puse hacer sus cosas, la rubia aprovecho para dormir, Rachel con sus juegos y música.
Sin duda había sido una semana interesante para ambas, con muchos descubrimientos.
N/A: Gracias por leer y los review :D
