Reviews:
Autor Godz: Adaptarse es muy humano, espero que con este capítulo lo interesante continúe captando tú atención.
Di Em: ¿¡Pero qué…!? Tantas preguntas abruman a cualquiera. Solo te contestare dos porque las demás, o son spoiler, o te las contesta este capítulo. La próxima pelea de Issei contra Vali será en la tercera temporada. Sí, con el tiempo Issei hará revelación de que él es Ex Grey.
Harima Nara: Nunca dije que abría un lemon. Pero si te complace, aquí hay suculencia.
AeroSmith 21: Te acepto el abrazo aunque me contagies coronavirus. Tus comentarios siguen reconfortándome en los momentos difíciles, arigato.
: Gracias, las peleas es en donde en verdad me gusta lucirme. Nos vemos, vaquero.
Zasetsu04: Me conmueves con cada palabra, en serio, me recuerdas mucho a mí en mi forma de pensar. Te doy un verdadero gracias y lamento no poder seguir con esta repuesta por falta de tiempo y de plata, en otro momento, otro capítulo, otro review. Nos vemos.
Fernando Murillo: En este capítulo te complazco con tú deseo.
Ghostpichichi01: Aquí la tienes.
Capitulo-23: Leve descanso
Laboratorio de Ajuka
El Maou de cabello verde estaba confundido, y rara vez algo lo confundía. Pero en esta ocasión había algo anormal que sobresalía del resultado que tenían delante. Tenían, porque en ese momento, el Maou de cabello rojo estaba junto a él y, al parecer, estaba igual sino no es que más confundido que él.
— ¿Qué es lo que se supone que debo ver?—pregunto volteando su atención al de cabellos verdes.
En la pantalla frente a ellos aparecía lo que parecía ser una especie de galaxia en miniatura. Pero no era ninguna galaxia, era, de hecho, una muestra de la energía de Issei. Misma con la que se habían hecho los análisis que afirmaban al pelirrojo como un súper-demonio.
—Ese es poder de Issei, estoy seguro. Pero además de eso no noto nada extraño. Lo veo perfectamente normal.
—Claro, es normal para nosotros que también somos súper-demonios. Pero lo que no logro entender es esto.
Ajuka acerco la pantalla a un pequeño punto insignificante en todo lo demás, como una estrella en cien mil millones. Esta tenía un color distinto al de todas las demás, era negra y mucho más radiante que las demás. Pero era extraña, a pesar de ser una partícula destacable entre las demás, era menos poderosa, como si estuviera contenida.
— ¿Qué crees que sea?—pregunto Sirzechs reconociendo el punto de Ajuka.
—No tengo idea. Pero seque es algo que tú hermano esta conteniendo, debería tener cuidado.
— ¿Por qué?
—Esa energía es muy impredecible y volátil. No sé qué esfuerzo haga para mantenerla estable bajo control. Pero es mejor que le preguntes de qué se trata, siendo tú quizás te lo cuente.
Sirzechs tenía una leve idea sobre lo que era. Aunque errónea.
—Además, esta aura no se parece mucho a la tuya y tampoco a la de Rias.
— ¿Qué dices?
—O que Issei peleo usando un aura que no era de él, o que su poder como súper demonio muto de alguna forma que evoluciono diferenciándose del resto de su familia. Ambos teorías son poco probables
Después de un rato Sirzechs se fue dejando al peli verde en este enigma que Issei le representaba. Aun había algo que no encajaba en esa partícula. Y sin saber porque, eso le causaba un escalofrió.
…
—Y ¿Qué quieres comer?
La vista de Akame estaba puesta en el menú en sus manos. Habían ido a parar en un restaurant del inframundo luego de que pintaran el cabello de Issei con algo de carbón. Esto debido a que él no terminaba de recuperar sus energías y Akame conocía casi nada del uso de la magia. Después de todo, el cabello rojo era lo que principalmente llamaba la atención hacia ellos.
Varias cosas llamaban la atención de Akame. Sin embargo no sabía que decidir. Además…
—No tengo dinero.
Issei sonrió con gracia.
—Has sido parte de mi nobleza durante tantos años. ¿Cómo se me olvido darte tú tarjeta? —Se dijo así mismo en modo de reprensión—. Bueno, lo solucionaremos después. Ahora yo me encargo de pagar. Y no sé tú. Pero estuve preso toda una semana y allí no comía casi nada y lo que comía era insípido. Así que ahora me quiero dar un banquete.
—Comeré lo mismo que tú.
Luego de un rato un empleado les trajo dos platos llenos de espagueti con albóndigas y mozarela. El olor que desprendía era muy tentador y apetecible.
—Itadakimasu.
Agradeció Issei causando que Akame sonriera por la consideración. Ella venia de Japón siendo que había nacido allí y era allí donde se decía eso antes de comer, le agrado que él lo dirija para hacerla sentir más a gusto. Sin embargo su sonrisa le duro poco luego de agradecer y comenzar a comer.
La comida en los platos desapareció en cuestión de segundos. Y la mano de Issei se alzo desde la mesa.
— ¡Camarero!
El empleado que aun no terminaba de llegar a la cocina se volteo para ver que ya habían acabado.
—Traiga el siguiente plato. Y que sea rápido.
Akame se limpiaba la boca con una servilleta cuando mientras el camarero se llevaba los platos. Tenían que esperar un momento más a que les trajeran el siguiente platillo.
—No espere que comieras tan rápido—comento Issei mirando a la chica—. Claro, en la fiesta de los enanos también eras una carnívora.
— ¿Te molesta?
—La verdad es que me agrada ver a una mujer comiendo.
Cayó el silencio entre ambos. Un nuevo platillo les fue servido, sopa de pollo con fideos y verduras. Con un nuevo agradecimiento el mesero se volteo para marcharse.
— ¡Tráiganos el próximo!
El camarero palideció al escuchar el nuevo llamado. Al voltearse descubrió las tasas vacías. Afilo la mirada, se llevo las tazas vacías y unos segundos volvía a la mesa cargado de platos de cerdo al horno con arrojos, filete piñón, pechugas de pollo a la plancha, langosta cosida, hígado de res encebollado, guisado de carne con especias y arrojos, cordero cocido y demás platillos exquisitos.
Los platos vacios se apilaban uno arriba de otro en la mesa mientras el camarero iba y venía trayendo más comida a la pareja que parecía insaciable. Una hora más tarde y un camarero exhausto después ambos jóvenes se comían un pastel de fresa de forma más moderada y lenta mientras platicaban.
—Echaba de menos una buena comida.
Akame tomaba un trozo de pastel con su tenedor con intensiones de comérselo. Issei no le quitaba la vista de encima, estaba expectante. Y este hecho le ponía algo inquieta y ansiosa. Era extraño, la sensación no le era desagradable si bien podría incomodar un poco. Sonrió luego de comerlo. Issei le devolvió el gesto.
—Lo he notado. Pero ¿siempre usas la mano izquierda para comer? —pregunto al fin.
Issei miro su mano sostener el tenedor con el pastel, era la izquierda.
—No, de hecho no. Me acostumbre a usar ambas manos en caso de tener una lesión. Y mi mano izquierda me duele menos que la derecha.
— ¿Te duelen las mano?
Había sido ignórate de las molestias que Issei tenía para comer a causa de sus heridas. Ahora que abordaban el tema, se sentía algo sobrecogida.
—No es nada—le resto importancia.
Pero Akame se levanto de su silla y se sentó a él. Issei se extraño mientras ella le quitaba el tenedor de las manos y lo usaba para tomar un pedazo del pastel y acercárselo a la boca.
Issei se ruborizo por la cercanía entre ambos.
—Akame, no es necesario…
—Abre.
Cohibido, abrió la boca dejando que ella le diera de comer. Al primer bocado ella doblo la cara y le pregunto:
— ¿Cómo esta?
—Genial.
La chica sonrió tomando un nuevo pedazo de pastel. Issei cerró los ojos y abrió la boca. Abrió los ojos, Akame tenía el cubierto en la boca y se había comido el trozo de su pastel. Vio el lado en que Akame antes estaba, ya había acabado con su postre.
Varias emociones le llegaron en ese momento. Primera, de cierta forma había compartido saliva con ella y eso le causaba un fuerte sonrojo. Segunda, Akame acabo su postre y ahora estaba degustando el suyo lo que le daba una cierta molestia y gracia. Tercera, el mesero había llegado con la cuenta y esta ascendía muy alto. Cuarta, al tocar sus bolcillo recordó que su cartera estaba en la chaqueta que una semana antes le había dado a Akeno. Palideció sonrojado en las mejillas.
—Akame… ¿recuerdas que dije que yo pagaría?
—Sí.
—Pues…—la toma de la mano—. ¡No tengo mi cartera!
Y jalándola del brazo se levanto corriendo mientras el mesero se le pegaba en perseguirlos.
…
—Ha, ha, ha…—eran los jadeos de ambos jóvenes.
Habían estado corriendo durante media hora solo para escapar del mesero que parecía incansable. Al final lo habían perdido entre una multitud de personas. Issei y Akame se miraban mientras intentaban recuperar el aire. Una sonrisa cruzo los labios de ambos.
—Ja, ja…jajajajaja.
Y la risa invadió a los dos. Sentían sus corazones latir deprisa y una sensación extraña y divertida les inundaba el pecho. Era esa la sensación de haber hecho algo que estaba mal pero que a la vez era divertido.
—Por poco creí que nos agarraría—comento ella entre risas.
—Fue inteligente de tu parte interponer esa silla.
Para Issei esto era algo grato. Akame generalmente era muy seria y reservada, casi se podría decir que era muy fría. Pero ahora la miraba como a una joven de su edad que se comportaba como tal. Era muy linda, a decir verdad.
—Quiero enseñarte algo.
…
Cerca del territorio Gremory, fuera del mismo, estaba una montaña bastante alta que cruzaba un umbral hecho por las nubes. Y que en todo momento daba vista a un inframundo tan vasto y maravilloso que era semejante a algo celestial. Lo que era muy irónico.
Issei lo había descubierto desde hace ya algún tiempo. Y siempre que lo veía le daba el mismo cálido sentimiento.
Y ese sentimiento, parece que Akame lo compartía en ese mismo momento. Ambos miraban desde la punta del risco por sobre las nubes y la vista se extendía por todo el territorio del clan Gremory… todo el vasto y hermoso territorio Gremory.
—Descubrí este lugar hace dos años cuando huía de algunos demonios de la guardia—conto causando la mirada perpleja de Akame.
— ¿Huías?
—No todo guardia del inframundo merece la muerte. Hay quienes simplemente cumplen con su trabajo.
—Entiendo.
Nuevamente la vista de la chica se posaba en el ocaso de aquel día tan agitado. Dejando que sus músculos se relajen, Issei se sentó en el risco de la montaña. Akame lo imito sentándose junto a su lado. Al hacerlo, aunque fue solo un accidente, la mano de ella se puso sobre la de él. Aun así, a ella no le incomodo el tacto y por ende evito retirarla.
Acto que sonrojo a Issei de sobremanera. Pero superando su sonrojo una sonrisa apareció sobre sus labios. El final del ocaso revelaba multitud de estrellas en el cielo junto a una luna menguante. Aunque todo era artificial ya que en el inframundo no había nada de eso, no carecía de encanto ni de belleza.
—Tú familia te quiere—comenzó Akame.
—Sí. ¿Tú tienes familia?
Akame no lo miro y guardo silencio un rato. Al cabo dijo:
—Una sola… una hermana. Nos separamos por caminos distintos. Ahora no se si estará viva.
Issei la miro con compasión invisible. A su vista pocas cosas se podían esconder. Pero Akame no había intentado esconder el pesar de sentimientos que le daba el contar ese hecho. Descifraba que allí debía haber alguna historia. Pero no era el momento de hacer averiguaciones. Más aun así, podía brindar apoyo.
— ¿Te gustaría encontrarla?
—Sí—acepto sin vacilar.
—Entonces prometo que la encontraremos. Al fin y al cabo, si es tú hermana, también es parte de mi familia.
Akame lo miro con vivacidad. No supo si fue irritación o con admiración. Pero al momento siguiente Akame quito la mano de la suya de forma brusca. Se miraron a los ojos, eran igual de intensos y casi igual de fieros. Únicos ojos que Issei no podía, o no se atrevía, a leer.
— ¿Por qué crees que soy parte de tú familia? —pregunto mirándolo a los ojos, en su voz no se reflejaba nada.
—Aun no lo entiendes ¿eh? Te considero parte de mi familia, porque eres más que mi caballero, eres mi primera pieza y mucho más que eso. Tú eres Akame y a mí me gusta Akame.
Lo dijo con una sonrisa sincera que tal vez estuviera fuera de lugar. Pero eso pareció menguar la incierta irritación de Akame. Aun así la chica nunca revelaba nada de sus emociones y en ese momento tampoco lo hacía. Era casi imposible saber lo que estaba pensando. Volvió a mirar al cielo.
—Ya veo porque le gustas a Leone—comento cambiando de tema repentinamente.
Issei entendió que seguir con el tema anterior era inconveniente. Por consiguiente tenía que seguir por la nueva conversación.
—Es curioso, ella siempre me pone nervioso. Pero Leone debería saber que tengo novia—Akame lo miro de una forma incomprensible para él.
— ¿Desde cuándo?
Issei alzo una ceja. Pero se guardo la sonrisa.
—Hace más de un mes. Claro que no nos hemos visto mucho después de la primera cita. Pero sé que me gusta.
— ¿Qué se siente cuando una persona te gusta de esa forma?
Lo pensó durante largo rato. Sonrió para contestarle lo mejor que pudo.
—Es extraño. Es como si parte de tú ser solo piense en esa persona. También sientes que tú cuerpo es atraído hacia el de esta persona, quieres pasar más tiempo a su lado y cuando estas allí…sientes que el tiempo vuelo. Y cuando está lejos…
—Cuando está lejos… ¿qué? —el susurro de Akame se sintió demasiado cerca. Pero Issei lo ignoro absorto en su descripción.
—Solo cuentas el tiempo para volver a ver… chu…
Issei fue interrumpido de una forma que no espero. Cuando bajo su atención de las estrellas, su boca fue tomada y reclamada por Akame. No fue un beso ardiente ni apasionado, fue solo un beso casto y simple aunque lleno de emociones.
El sonrojo de Issei fue masivo y fue como si el pequeño rubor en Akame fuera una simple llama que incendio por completo el rostro de Issei. Al separarse la chica se sujeto los labios con un gesto extraño. Issei estaba mudo.
—No fue como lo imagine—concluyo la chica abriendo los ojos y mirándolo aun con su rubor—. Creo que el primer beso es algo que las personas suelen exagerar.
— ¿T-tú primer beso?—alcanzo a articular—. Pero tú… digo, eso es…
Akame doblo la cabeza en un tierno gesto de confusión. Issei no había podido superar su impresión. Trago fuerte y al fin pudo superar la impresión.
—Sí. El primer beso de una chica siempre es el que nunca se olvida. Dicen que es especial. Pero… chu…
En esta ocasión, Issei fue el que la beso.
Estaba dispuesto a borrar ese primer beso tan simple y cambiarlo por uno mejor. Para eso, sujeto a Akame por el mentón y con la lengua intento poseerla. Sintió los dientes y eso le agrado a ella, pero no era el objetivo de él.
Akame tenía los ojos abiertos con un sonrojo. Pronto los cerró y se dejo llevar sintiendo cada parte de esa agradable sensación.
Abrió la boca, solo un poco, y eso fue suficiente para que Issei colara su lengua en su cavidad bucal. Se coló dentro de su boca y con su lengua recorrió y acaricio la suya.
Issei la domino desde el primer roce. Akame se sitio desfallecer, como si una cama de nubes la rodeara de pies a cabeza en una exquisita sensación que se manifestaba a través de pequeñas descargas. No quería que acabara cuando la sensación se detenía un pequeño hilillo de saliva los unía.
Los ojos de Akame se abrieron encontrándose con los de Issei. Un brillo especial se reflejaba en estos y en los de él.
—Permite… que este beso tome el lugar del primero.
Akame lo rodeo por el cuello e Issei cayo de espalda sobre el suelo. Ella estaba sobre él y lo único que los separaba eran los brazos de la chica que la sostenían.
Issei tenía razón, estar con la persona que te gusta era la mejor sensación que había sentido en mucho tiempo. No se había dado cuenta del momento en que la noche cayó sobre ellos. Su respiración estaba agitada y el joven estaba sobre ella, a su merced. Quería seguir con él. Pero Issei tenía novia.
Si eso fuera cierto, entonces ¿Por qué la beso de vuelta?
Las razones podían ser múltiples, dos de ellas resaltaban. Primera, Issei era un idiota infiel del que se enamoro. Segunda, o, Issei sentía algo por ella como ella per él. Al final y al cabo Issei era la persona de la que se había enamorado.
— ¿Qué pasa con tú novia? ¿Qué sientes por mí? —pregunto ella sin quitarle la vista ni los brazos.
—Akame… yo no te puedo mentir. Me gustas mucho. Pero yo… soy un demonio y…—parecía que las palabras se le pegaban a la garganta evitando que las sacara.
—Habla de una vez.
—Una de mis mentas es tener un harem—revelo levemente avergonzado.
Akame se aparto de encima de él y se sentó a su lado. Issei levanto la espalda del suelo.
—Entonces si eres un mujeriego—sentencio ella despectiva.
—Sí, puede que lo sea. Pero a diferencia de otros demonios que solo piensas en sí mismos. Yo quiero tener un harem de mujeres a las que ame y que me amen.
— ¿Por qué?
—En un principio creí que solo podría amar a una mujer, solo a una. Luego comprendí que me había enamorado de la única chica que no podía tener. Quise olvidarla, arrancarme el sentimiento y desecharlo. Pero en el camino…
—Te enamoraste.
Issei sonrió irónico.
—Sí, y más de una vez. Me enamore de varias personas. Cierto es el refrán que dice que uno no dice de quien se enamora. Ahora… debes considerar que soy una escoria como hombre.
—No. Yo misma me he visto enamorada de una persona como tú. Así que no te puedo culpar.
—Tú también me gustas ¿sabes? —sonrió él.
—Sí—sonrió ella levantándose—. Pero si formare parte de un harem, primero tengo que pensarlo.
Ambos se miraron. Ella de verdad lo quería, pero no sabía cómo sería compartirlo con alguien más. Le tendió la mano con una sonrisa.
—Tenemos que irnos. No quieras romper tú promesa a tu familia.
—No tenía pensado hacerlo.
…
Mansión Gremory
La noche había caído cuando Issei y Akame visitaron la mansión Gremory. Su familia se encontraba en el salón y cuando una maid los llevaba al salón, al entrar en este fue inmediatamente rodeado por un cálido abrazo. Desde el hombro de su madre pudo ver a su padre y sus hermanos sonreírle.
Venelana lo había abrazado desde que lo visualizo en su campo de visión. Lo había tomado de sorpresa y lo apretaba contra su pecho causándole cierto dolor en las heridas que no acababan de sanar. Pero fue más temprano que tarde en el momento en que guardo todo quejido y la abrazo. Al separarse un poco Venelana le acaricio la mejilla con una mano. Lagrimas de felicidad habían dejado sus rastros bajando por las mejillas de la castaña.
—Que alto estas—fue lo que dijo.
La última vez que había visto a su hijo este no era más alta que la altura de su pecho. Ahora era media cabeza más alta que ella y tenía que levantar la vista para verlo.
—Eres muy guapo…—fue entonces que se fijo en su acompañante—. Me presentaras a esta joven.
—Claro. Ella es Akame, mí mano derecha, único y más leal siervo de mí nobleza.
Ante la presentación la chica hizo una reverencia.
—Caballero de Issei Gremory. Un placer conocer a los padres de mi señor.
Las miradas de los miembros de la familia de su amo no le ponían nerviosa. O al menos, no lo aparentaba. El recibimiento por parte de la familia de Issei no fue avaro ni mucho menos, sus padres la recibieron como si se tratara de otro miembro de la familia. Incluso Venelana y Zeoticus la habían llamado hija. Sin duda fue Rias quien se mostraba, solo un poco, más recelosa de la compañera de su hermano. No obstante, ese recelo inicial fue rápidamente superado.
No sería otro más que Sirzechs quien se le acercaría con una sonrisa llena de misterio. El enigma se rebeló cuando el pelirrojo se aparto para darle paso a una versión de sí mismo en la niñez.
—Tú debes ser Millicas—dijo Issei agachándose a la altura del niño.
El porte y sus modales eran dignos y pulidos, detonaba la educación que le habían dado. La de un noble. Issei estuvo perplejo cual fue llamado como tío por el niño. Sonrió de forma fraternal.
—Es una lástima que nunca pude asistir a uno de tus cumpleaños. Nunca pude darte un regalo.
Millicas pareció entender lo que Issei quería decir. Pero se equivoca gravemente.
—No tienes que pedirme…
— ¡No trato de disculparme contigo, enclenque engreído y presuntuoso! —la forma en la que Issei lo interrumpió lo hizo reír a pesar del insulto, una carcajada fue suprimida de parte de los demás—. Lo que trato de decirte —extendió la mano frente a su cara—, es que quiero regalarte algo.
En la mano que tenia extendida apareció un círculo mágico por el cual invoco una daga de mango negro y hoja en forma de colmillo.
—Esta arma puede atravesar incluso la piel de un dragón adulto, ten cuidado de cómo la usas.
La advertencia era verdadera puesto que esa era el arma que hacia juego con su espada. Pero los demás lo tomaron como una exageración que Issei hacia para impresionar a Millicas ignorantes de la verdad que dijo.
Al levantarse tuvo que hacer uso de sus reflejos para poder atajar una botella que Zeoticus le arrojo. Al ver a su padre este le dedicaba una caprichosa sonrisa. De inmediato entendió la invitación de su padre a beber.
—Primero quisiera usar el baño. Necesito lavarme la cabeza.
—Claro. Pero ¿Por qué tienes el cabello teñido de negro?
—Yo también me hacia esa misma pregunta—añadió Venelana.
La misma duda estaba refleja en todos los rostros allí presentes siendo la única excepción Akame. Una gota de sudor bajo por la nuca de Issei.
Un minuto después cuando acabo de dar su explicación una risa colectiva se propago como el fuego entre sus familiares. Al parecer seles hacia graciosa la molestia que los fanáticos le generaban a Issei.
—No le veo ninguna gracia.
—No supongo que no. Pero pasa que, al igual que tus hermanos antes que tú, también te hiciste famoso en el inframundo, más aun lo hiciste en un mínimo de tiempo.
—Y aun esperabas pasar inadvertido. Eso es lo gracioso—señalo Sirzechs.
Pero Issei aun no le veía la gracia, ni tampoco le importaba si lo hacía. Lo dejo pasar, y en cambio miro a su caballero que se había mantenido estoica.
—Akame, ¿podrías ayudar…?
—Disculpa, querido—lo interrumpió Venelana sujetando a Akame por el hombro—. Pero quisiera conversar con ella un rato. Rias o Grayfia pueden ayudarte en lo que necesites.
La maid peli-plata se adelanto con un asentimiento de la cabeza mientras Venelana se llevaba a Akame, esta última echándole una mirada nerviosa a su amo que le miraba con una sonrisa tensa.
—No hace falta, Grayfia —Rias se adelanto junto a Issei—. Yo misma quisiera acompañar a mi hermano.
Con el asentimiento de la maid, ambos gemelos salieron acompañados del otro. Siendo que tanto su suegro como su esposo estaban sentados en la barra de tragos ella se movió hasta detrás de la misma para servirles las bebidas.
—Qué tal si comenzamos nosotros dos.
—No podría negarme padre.
…
Habían pasado años desde la última vez que caminaba por los pasillos de la mansión Gremory, y el sentimiento que esto le generaba era visible en su semblante. Rias le observaba a detalle y con un cierto grado de disimulo que él fingía no notar.
Cada detalle en el rostro de su hermano era hermoso, la boca, la barbilla los incandescentes ojos… incluso la cicatriz que atravesaba su ojo derecho y desfiguraba su cara no lo volvía menos atractivo, al contrario de eso lo volvía más deseable. Le daban ganas de tocarlo. Y sin conocer sus pensamientos, Rias aun se sentía inmensamente feliz tan solo con tenerlo cerca.
—A pasado mucho desde que no veía este lugar—hablo Issei sacándola del trance en el que había caído.
—Mucho tiempo que no ves tú hogar.
El no lo llamaría hogar, ya no, ni nunca más. Pero amargaría ese momento solo por corregir a su hermana.
—Mucho tiempo… de no estar con mi familia.
La penetrante mirada que le dirigió a Rias fue suficiente para hacerla desviar la suya. Le divirtió esa reacción tan linda en su hermana tan hermosa y se sintió muy alegre y dichoso de verla.
El tiempo que les tomo llegar al baño fue algo largo, otra prueba de la inmensidad de esa mansión. Pero no se quejaba ya que eso alargo su plática con Rias.
Al entrar a la habitación del baño, se encontró con otro inmenso cuarto finamente decorado y maravillosamente iluminado. Un enorme espejo sobre los lavados los reflejaba a ambos de la cintura para arriba. Rias le sonrió para retirarse.
—Te dejare para que…
—No —la interrumpió—. De hecho me vendría bien tú ayuda.
Rias se sonrojo, las posibilidades que un baño ofrecía eran infinitamente comprometedoras y vergonzosas, estaba echando humo solo por la vergüenza del pensamiento. Issei le pego con el dedo en la frente lo que la hizo sujetarse el lugar con ambas manos. Al ver a su hermano estele ofrecía una mirada y sonrisa peculiar.
—Hen-tai (pervertida).
— ¡Ah!
La expresión que Rias puso en eso momento no tenia precio alguno. Las mejillas rosas, las manos en la frente, la boca un poco abierta… ¡oh! Esplendido.
—El incesto entre hermanos no es muy bien visto entre los demonios, aunque bien no está prohibido. Pero me sorprende de que pienses en mí de esa forma, Rias…
Un aura escalofriante emano de Rias. Una gota de sudor bajo por la mejilla de Issei mientras veía a su hermana a través del espejo mientras se desabotonaba los primeros botones de la camisa.
El coscorrón que Rias le iba a dar inútil cuando Issei le sujeto el brazo alzado y con la gracia de un baile se giro pasando su otra mano por la pierna de Rias mientras la apegaba más contra él, en consecuencia, los senos de la chica se apretujaron contra sus pectorales. De esa forma la levanto y termino de dejarla sentada en el tocador contra el espejo.
Rias fue totalmente tomada por sorpresa y la posición no podía ser más comprometedora. Su mano prisionera por la de Issei, su espalda contra el espejo, su trasero sobre el lavado y sus piernas separadas y en medio estaba Issei. La cercanía era demasiada, tanta que se podía sentir el aliento de su hermano y eso le causaba un estremecimiento muy placentero. El último detalle era la mano sobre su pierna a la altura del muslo, por reflejo, puso su mano sobre la de Issei, tal vez para evitar que esta última subiera por debajo de la falda.
—Ah…
El suspiro de Rias en conjugación con el estremecimiento que él le causo fue algo verdaderamente sublime.
Se miraron a los ojos, estaban tan cerca que incluso podrían besarse. Sus sonrojos reflejaban mutua vergüenza pero sus ojos un mismo anhelo.
—Issei… esto es…
No supo ni que decir. Para entonces su mirada ya se encontraba vagando filtrándose a través de los botones que se encontraban abiertos en la camisa de Issei posándose en los pectorales de piedra que la hacían cuestionarse que tan duros eran, que le daban deseos de sentirlos.
Issei no dijo nada cuando comenzó a subir la mano por su pierna. Rias detuvo su avance, pero al hacerlo le dio la oportunidad que quería: una abertura.
Acercándose a ella le beso el cuello como un vampiro y la repentina y nueva sensación la hizo temblar exponiéndola a la próxima movida de Issei. No pudo poner resistencia alguna cuando él le aprisiono ambas manos sobre su cabeza dejándola indefensa.
Rias quiso zafarse, o al menos hacer el intento, pero la única mano de Issei que sostenía las suyas era como una barra de hierro, poderosa e inamovible.
El beso al cuello le fascino de formas increíbles, la cautivaba y la excitaba a la vez que la complacía. Issei manifestaba abundante experiencia, experiencia de alguien que ha besado y ha poseído a mujeres o chicas en diversas formas y ocasiones. La experiencia de un playboy.
Al acabar con su cuello ella quiso que siguiera, pero no expreso ningún deseo de que fuera así. No obstante, el placer que le causo era palpable.
Ahora lo tenía a solo unos centímetros de su rostro. Pudo fijarse a detalle en los ojos de Issei, esos ojos que desde niña siempre la atrapaban, ahora los veía rasgados y más libres y feroces de algo que ya era indomable. La miraban con deseo y una lujuria manifiestos, pero también con un cariño y amor únicos y sinceros.
Se besaron con desenfreno y pasión de unos amantes. Como si la idea hubiera sido mutua.
Y ahora ella, Rias Gremory, estaba allí besando al único hombre que le generaba magia en los sentimientos, felicidad en el alma y placer carnal. Ese mismo hombre… que era su hermano. Pero saber esto solo causaba que la excitación creciera más allá de lo que ya era un gigante.
La lengua de Issei la atrapo sin mucho esfuerzo y con sumo placer probo cada parte de su boca sin contemplaciones ni limites. Dulce, muy dulce le parecía todo aquello y no le alcanzaba para estar satisfecho. Tenía hambre, hambre de ella que era su hermana.
La mano de Issei se infiltro por debajo de su falda y llego hasta su trasero en donde se poso firmemente y apretó una nalga muy suave. Ella quiso gemir en medio del beso e Issei lo aprovecho para invadirla más afondo atrapándola en un baile donde su lengua era guía y la de ella una seguidora que se dejaba llevar.
Las piernas de ella se enrojaron alrededor de él atrayéndolo más hacia ella misma causando en roce de sus cuerpos. Tuvo que hacerlo, no creí ser capaz de seguir con eso sin sentir su cuerpo contra el de su hermano.
En un momento dado, Issei retiro su lengua y sus labios de los de ella y conecto su frente con la de ella.
— ¿Qué pasa?
En la pregunta se expresaba insatisfecha, aun no tenía suficiente. Aun así, él le sonrió victorioso.
—Acabo de robar tú primer beso.
—Sí, ¿y qué?
—No tienes experiencia. Y si no me detengo ahora creo que ya no podre hacerlo.
—Entonces no te detengas.
Ella volvió a intentar besarlo, pero él la separo con un dedo en los labios.
—Veo que no comprendes.
— ¿Comprender qué?—comenzaba a irritarse.
— ¿En serio quieres que tú primera vez sea en un baño?
Ahora caía en la cuenta. Pero no le importaba.
—No me importa mientras sea contigo.
Lo había matado con esas palabras. Pero tenía que controlarse, ese no era el momento apropiado. La volvió a besar, pero con medido, cariño y afecto que resultaban en una tierna sensación. A penas separo un poco los labios de los de ella para hablar.
—No tomare tú virginidad aquí… pero podemos arreglar tú problemita…
Y metió la mano por debajo de la falda hasta la entre pierna y llegar a una zona efímeramente húmeda entre la tela y la piel.
— ¡Ah!
…
Grayfia caminaba por los pasillos de la mansión a paso ligero y elegante. Hace apenas unos minutos habían llegado unos invitados inesperados a los que habían recibido en el salón en el que Sirzechs y Zeoticus estaban bebiendo. Venelana había vuelto después junto a la sierva de Issei y al ver a las visitas al mando a ella a buscar a los gemelos que ya se tardaban.
Grayfia sabía exactamente en qué parte de la gigantesca mansión se encontraban. La presencia de ambos era fácil de rastrear y se duplicaba cuando ambos estaban juntos.
Encontró el baño en donde se encontraban. La puerta estaba entreabierta y por la pequeña brecha que había desde ella hasta su marco pudo ver…
—"Por el Maou…"
La Reina de Hielo se congelo a centímetros de tomar el pomo de la puerta y terminal de abrirla. La imagen causante de esa reacción tan pocamente vista en ella no era, ni nada menos, que la imagen de su cuñada puesta sobre el lavamanos mientras que el hermanos de esta inclinado con la cabeza sobre un área como la entrepierna de la chica. Una gemido de Rias hizo que el corazón de Grayfia se acelerado, cosa normal en cualquier persona que esté presente en esa escena, y sus ojos se abrieron impactados.
¡Doki, doki!
Podía sentir los latidos de su corazón en su garganta. ¿Por qué? Ese sentimiento se llamaba turbación y lo había sentido en raras ocasiones. Dos hasta donde podía contar, y no tan fuerte como en ese momento.
Rias parecía estarlo disfrutando, disfrutando de un placer más que prohibido no solo al estar comprometida, sino que también al ser su hermano con quien lo disfrutaba. Era extraño ver a ambos gemelos en esas condiciones…
A Rias que la conocía y había interactuado con ella en más ocasiones, verla con las piernas separadas por las manos de Issei mientras este devoraba su feminidad y ella con sus manos solo lo presionaba desde la nuca para que llegara aun más dentro de ella, su cara sonrojada y la expresión de placer y vergüenza que en ella se plasmaba estaba un poco inclinada hacia arriba, la boca se entreabría con un suspiro y un gemido que al oído del hombre se volvían una preciosa melodía.
En el caso de Issei era otra cosa. Grayfia no lo había visto desde que era un niño no mucho mayor que su propio hijo, y hasta hace una semana lo había vuelto a ver; ahora convertido en un hombre bien desarrollado en el arte de la guerra y ahora, al parecer, en el arte del sexo. Tenía que tener experiencia como para tener a Rias de esa forma, por muy virgen que esta sea, un hombre sin experiencia sería incapaz de satisfacer a una mujer como él la estaba provocando y satisfaciendo a la vez, otro punto a un nivel de conocimiento sexual que ya era bastante alto.
Por extraño y enfermizo que esto pareciera a la vista de cualquiera, ella no podía dejar de mirarlo y aun más que eso, no podía evitar sentir una cierta y morbosa excitación por seguir contemplando la escena de sexo entre hermanos.
A la vista era excitante, verlos sin que ellos supieran que ella estuviera como testigo de aquel acto que entre familiares estaba prácticamente prohibido. Grayfia no podía evitar imaginarse a ella como escritora de esa obra.
Tan solo si Rias no fuera virgen, o si al menos tuviera un poco de conocimiento sobre la materia. Si alguna de estas cosas estuviera presentes, el encentro entre ambos hermanos sería algo aun más espectacular
Había llegado el momento, la espalda de la pelirroja se arqueaba como clara señal de ello y sus ojos abiertos de puro éxtasis fueron anticipes de una corriente eléctrica que recorrió el cuerpo de Rias generándole múltiples y continuos espasmos a la vez que una tensión acumulada estaba saliendo a chorros desde su condición de mujer. Ella conocía perfectamente esa sensación de placer que se alcanzaba al llegar al clímax del acto, Sirzechs se destacaba en ese acto.
—"Ahora la niña sabe cómo se siente una mujer. Supongo que ya acabaron, en ese caso es mejo que me retire."
Pero la maid se equivocaba. Y mientras los espasmos en el cuerpo de Rias recién se comenzaban a detener, Issei, que había tomado todo lo que de ella se escapaba, volvió a conectar su boca con esa condición que le pareció tan dulce.
— ¡AH, KYYYYYYAAAAAAHHHHHH!
Un grito se escapo arrancado de la boca de Rias, el nuevo chupón de Issei le causo un placer casi doloroso, era una segunda descarga mucho mayor que la anterior y aun más poderosa y placentera debido a que sus nervios estaban sensibles por el orgasmo anterior.
Fue un segundo orgasmo que generaba múltiples espasmos causando olas mientras bajaba por la garganta de Issei. Grayfia no se lo había ni siquiera imaginado, tampoco se recordaba habiéndolo experimentado. Era algo totalmente nuevo.
De inmediato quiso tocarse, más que eso, quiso estar con Sirzechs.
Los temblores de Rias aun no acababan. Pero ella tenía la mirada perdida en la nada, aun así, su expresión detonaba una enorme dicha. Poco a poco se le fueron cerrando los ojos mientras Issei se reincorporaba lamiéndose el labio.
—Parece que ya no puedes más —Rias no le contesto—. Espero que hayas disfrutado tú primera experiencia sexual… yo lo hice.
Y la beso en la boca de una forma tan tierna que era conmovedora. Grayfia no tenía que hacer nada allí.
—Rias… ¿Rias?...
—ZZZ…
—Maldita sea, ¿te tenias que dormir?
La pelirroja se durmió sacándole cierto nerviosismo a su hermano. Grayfia se tapo la boca reprimiendo una risita que abría delatado su posición, era gracioso ver a Issei tan nervioso.
Comenzó a abrocharle los botones de la blusa. Pero, ¿qué podía hacer con lo demás?
Un carraspeo lo hizo voltear de un brinco. La puerta estaba abierta y Grayfia estaba parada en ella con su típica expresión de hielo.
La peli-plata aparentaba estar seria, pero por dentro estaba hecho un lio con las risas. La expresión tan pálida que cubría el rostro de Issei era como para morirse de una carcajada. De pronto entrecerró el gesto como si la estuviera acusando.
—Así que eras tú quien nos estaba espiando.
La sorpresa de Grayfia fue reflejada solo por sus ojos. Pero eso fue suficiente para que Issei la notara.
— ¿Creíste que no sabía que estabas mirando detrás de la puerta? Lo supe desde el comienzo, pero no me importaba al saber que eras tú. Solo me queda una duda, ¿disfrutaste la función?
Se sentía humillada, como si este niño frente a ella fuera un adulto regañándola. No era como si un amo se ensañara con su criado, o tal vez sí, después de todo, ella nunca había sido reprendida por nadie. Pero en esa precisa situación era ella quien debería enseñarle a Issei una lección, no al revés.
—No estás en posición de regañarme después de lo que hicieron tú y tú hermana. ¿Qué crees que pensaría Sirzechs si se enterada?
Issei no pareció perturbarse, en cambio sonrió.
—Sí es por Rias, puedo matar al mismo Dios. —su declaración no carecía de fuerza ni convicción y eso era admirable—. Pero supongo que sería mejor que Sirzechs no se enterada.
—Eso no pasara.
— ¿O prefieres que se entere que te excitaste mirando a sus hermanos tener un incesto? —La cara de Grayfia se ilumino con un sonrojo mientras que la de Issei permanecía inalterable—. ¡Ja! Ese bello tono rosa de tus mejillas te delata.
—No lo creerá.
— ¿Quieres apostar? En todo caso, estoy dispuesto a enfrentarme a todo el consejo de ancianos y a todo el inframundo por la mano de mí hermana si hace falta.
Se sentía humillada y superada. Su vergüenza solo era superada por su frustración.
—Te ofrezco un pacto. Un pacto entre demonios de gran poder. Tú me ayudas con este pequeño problema y a cambio nadie se enterada de lo que aquí paso, será nuestro secreto.
—Supongo… que es mejor así.
Y sellaron el trato con un apretón de manos. Pero un pacto entre demonios no era solo eso, y el círculo mágico que apareció debajo de sus manos lo confirmo.
…
Issei, ahora con el cabello rojo, entraba al salón donde ya desde antes lo esperaban. Iba vestido con jeans negros, correa de cuero y una camisa de cuello en V azul oscura. Aun llevaba las vendas debido a las heridas que terminaban de sanar, pero ya no le dolían.
En el salón se encontraban varias personas divididas en dos grupos; los de la barra y los de los muebles. Siendo que todos se voltearon a verlo cuando entro.
En la barra se encontraban su padre, su madre, su hermano y un sujeto rubio junto al… malnacido que quiso matarlo, Mephistopheles. Por suerte, estos dos se levantaban cuando Issei se acercaba a la barra.
—…agradezco que entiendan los motivos del consejo—, hablaba Mephistopheles—. Ahora, con su permiso, me retiro. Joven Gremory.
El saludo que le dirigió a Issei antes de irse fue muy frio.
—De nuevo, espero que pronto podamos resolver nuestro próximo asunto.
El rubio se levanto intercambiando miradas con Issei, por el contrario que Mephistopheles, la sonrisa que este le dio era genuina.
—Me emociona tenerlo de vuelta, joven Issei. Espero que su regreso atraiga un nuevo acercamiento entre nuestras casas.
Paso junto a él cuando se retiro del salón.
—Y a este ¿qué le sucede?
La incomprensión de Issei no fue contestada cuando una poderosa mano lo tomo por el hombro.
—O vamos, quita esa cara que da miedo.
La persona que lo había sujetado era su primo Sairaorg. Era de su mismo tamaño y con el cabello negro, ambos estaban en excelente forma física. Como su madre, Sairaorg tenía los ojos violetas.
—Por cierto—dijo en un susurro—, en los rating games para los jóvenes demonios… tú eres la persona con la que más espero enfrentarme.
Issei sonrió cómplice.
—Yo también lo espero.
—"A pasado un tiempo."
Issei cambio de expresión cuando vio a Sona. La chica había dicho exactamente lo que él había dicho, en consecuencia, le saco una sonrisa.
— ¿Que podía decir?
—Cualquier otra cosa menos obvia.
—Bueno; hola, estas hermosa.
El juego de Issei la hizo reír con un rubor que no pudo, o no quiso, disimular. El mismo Sairaorg se quedo con la boca abierta. Y Akame veía esto de forma monótona. Una risita escapaba de la boca de Venelana.
—"Parece que lord Phenex y lady Phenex no serán los únicos en querer arreglar una boda para Issei, fufufu."
Fin Capitulo.
Bueno, fieles lectores, la verdad es que quería hacer algo más largo. Pero mis recursos para escribir son más que limitados y si lo continúo alargando se retrasara mucho más la entrega.
En verdad quería terminarlo en el tiempo prometido. Pero varias cosas me lo impidieron. Por eso me disculpo con todos. Gomenasai
Sin duda este capítulo me gusta con sus casi 7.000 palabras. Espero que a todos les guste.
Cosa se nota es el misterio que el aura de Issei genera en Ajuka. Ya la mayoría saben porque es eso, pero ninguno sabe lo que tengo preparado para un futuro.
Otra cosa que sin duda notaran es que aquí menciono la gran experiencia sexual que Issei tiene. ¿Cómo es esto si él solo a estado con Raynare? Bueno la respuesta es simple, hice tres versiones del capítulo 14 pero solo termine esa. Una no la planeo usar y la otra fue la primera versión que saldrá en un flashback más adelante. Me disculpo si en el capítulo 14 mencione en algún momento que Issei era virgen, es un error que tengo que corregir.
Con esto aclarado les daré un pequeño spoiler (si lo quieren leer háganlo de atrás hacia adelante).
Les aconsejo no leerlo para que no tengan tanto suspenso.
.tamaiT se dadinigriv al óidrep euq al noc anosrep al y ,sert ed erdap se ay iessI.
Nos vemos.
