Sota estaba feliz de que el híbrido aceptará su petición, es cierto que aveces veía al chico como un ejemplo a seguir, pece a las quejas de su hermana sobre su actitud o comportamiento, no importa como fuera, Sota admiraba al peliplateado como si de un hermano mayor se tratará.
"¿Podrías ayudarme a ejercitar? Quisiera ser tan fuerte como tú" había dicho el pequeño, e Inuyasha aceptó gustoso —Bien, no se mucho de entrenamiento... Pero podríamos empezar haciendo que mates a un demonio o algo parecido.
—E... Espera, no vayas tan rápido Inuyasha —murmuró temeroso —Podemos empezar con algo más suave?
—¿Flexiones?
—¡Perfecto!
El híbrido gruñó observando como Sota comía una hamburguesa, habían entrenado poco más de 20 minutos y la madre del muchacho llegó repartiendo hamburguesas a todos los miembros de la familia —Sabes que el ejercicio no funcionará si haces 10 flexiones y luego te comes esa cosa, ¿verdad?
—Claro que si, nesesito proteinas —dijo el chico mirando unos músculos inexistentes en su brazo —Come tu también, Inuyasha.
Soltó un pequeño suspiró y asintió —Esta bien...
