EXTRA PART II

Las luces de colores y los labios que parecen burlarse de él mientras besan su cuello, provocan una sensación cálida en su pecho. La piel lisa que está a su disposición es tan clara como la nieve y se siente como en casa con sus manos recorriendo esa conocida cintura.

Pezones suaves se interpusieron en su camino cuando subió sus manos y al buscar sus labios la sensación de ser visto de lejos llego a él haciéndolo apartar su mirada del rostro pálido de Bugs, acabando por posarla sobre quien los veía a un par de metros.

Lucia decepcionado, molesto y bastante herido.

El cuerpo entre sus brazos se convirtió en un montón de zanahorias que dejo caer al suelo, para acercarse a Marvin que seguía de pie, viéndole.

Pero antes de que pudiera llegar a él, el agujero negro se abrió en el piso y acabo cayendo.

Abrió sus ojos de golpe. Una vez más ese molesto sueño lo hizo caer al suelo, dejándolo desconcertado y notablemente alterado, hasta un tanto excitado por la vivida sensación de tener a su ex contra su cuerpo.

Sin embargo, es solo un sueño y nada más, pero siendo honesto esperaba que los rastros de Bugs dejaran de perseguirlo después de ese tiempo huyendo de él y saliendo con Marvin.

Para su desgracia la realidad no es tan sencilla. No puede solo olvidarse de él, no aún.

- '¿Estas bien?'- cabello rubio y ondulado se asomó desde la cama, siendo seguido por adormilados ojos grises.

El listado de las obras, el puesto que le toco y los actores principales, no servirían de nada para ayudarle con su idea de seguir evitando a Bugs. Tendría que verlo, trabajar con él, hablarle e incluso tocarlo si es que era necesario.

Todos sus esfuerzos por seguir huyendo del pálido durante esos cinco meses se verían fulminados por este inconveniente del que Chuck parecía no querer salvarlo, negándose a cambiarlo de obra.

"¿Tienes un problema con él? Arréglalo. No te puedes dar lujos así en este semestre. No creas que por tratarse de ti hare alguna excepción, Daffy"

Adoraba la idea de hacerla de codirector y productor, pues el dar órdenes le venía bien, pero ¿Por qué tenía que estar Bugs ahí también?

Acaso pasársela encerrado en su habitación, ajustar sus horarios de trabajo para que se encontrara fuera siempre que el dientón estaba en el apartamento y correr al apartamento de Marvin durante sus días libres con tal de no verlo, ¿no era un esfuerzo suficientemente grande como para echarlo todo por la borda ahora?

No estaba listo para verlo, mucho menos para hablarle. No mientras seguía soñando con tocarlo de maneras tan impropias que acababan despertándolo con una incomodidad en su ropa interior.

- 'Estoy bien, perfecto.'- dijo malhumorado levantándose con dificultad del suelo, resintiendo hasta ese momento la caída.

Trono su cuello y sobo su mejilla sentándose cansado sobre la cama.

- '¿Un mal sueño?'- susurro Marvin cerca de su oído, dejando que sus brazos rodearan su cuello por detrás.

El pecho cálido contra su espalda lo relajaba.

- '¿Puedes hacerlo?'- miro sobre su hombro para brindarle a su pareja la mejor sonrisa que podía proporcionar a esas horas de la madrugada.

- 'Si lo pides correctamente'- condiciono, sin dejarse llevar tan fácil por la sonrisa de Daffy.

- '¿Por favor?'- suplico un poco, volviéndose para tomar al azabache en un abrazo que acabo por tumbarlo de lleno contra el colchón.

Le escucho suspirar fingiendo un cansancio que el apiñonado sabía que no existía ya.

Su pareja murmuro las palabras, nombrando una galaxia en particular y cortinas negras cubrieron todas las ventanas evitando cualquier posible invasión de luz, dejándolos completamente a oscuras.

Reacomodándose sobre la cama, se quedó boca arriba, ofreciendo su costado para que su pareja se acurrucara contra él.

Poco a poco comenzaron a proyectarse las estrellas por toda la habitación, moviéndose lentamente, dejando pasar supernovas, meteoritos, cometas e inclusive planetas, entre los que destacaba Marte proyectándose más cerca que los demás.

- 'Canopus, Rigel, Beta Aquarii, Zeta Puppis, Merope…'- bostezo. –'Épsilon, Antares, Denebola…'-

- 'No tienes que nombrarlas todas para impresionarme'- bromeo recibiendo un ligero golpe en el estómago.

Es increíble como su pareja se dispuso a convertir la habitación en una proyección completa del universo, que desplegaba por cada una de las paredes todo tipo de cosas del espacio desde estrellas hasta planetas lejanos. Podía pasar horas ahí viéndolas pasar por todos lados.

También era bastante impresionante que él solo instalara y programara los brazos robóticos que ve bajar del techo con unas simples palabras ofrecidas a un complejo sistema que Marvin intento explicarle, pero que Daffy opto dejar como un sistema mágico que obedece sus comandos controlando las luces de todas las habitaciones, la limpieza de todo el apartamento, le auxilian en la cocina e inclusive le ayudan mientras hace sus próximos inventos.

Esos cinco meses han servido para que se diera cuenta de la caja de sorpresas que resulto ser Marvin, y eso lo hacía sentir un tanto culpable por estar soñando con alguien que (como él) no puede hacer ni un tercio de lo que el azabache es capaz.

Prácticamente no riñe con él, si lo ha llegado a hacer enojar unas cuantas veces, pero todo es sobre cosas que por descuido y torpeza a dañado, y sus reclamos no son más que un
"Dodgers, ese era un aparato muy preciado. Procura tener más cuidado y no muevas nada de lugar sin avisar"

Nada de peleas reales como las que ha tenido con Bugs, nada de regaños o forzarlo a hacer algo que no quisiera… de hecho se podría decir que el azabache era quien acababa sucumbiendo ante sus peticiones, acompañándolo a citas algo aburridas con Porky y Petunia, pero que de alguna forma se volvían entretenidas con solo verlo enrojecer por las preguntas de la novia de Porky que sigue curiosa por saber más sobre su relación.

Daffy no tenía nada de que quejarse, la amabilidad, paciencia, cortesía y generosidad de Marvin es otorgada a él sin condición alguna. Tienen gustos en común como una que otra serie de televisión que Bugs nunca se interesó en realmente ponerle atención y es divertido estar en ese departamento y ver todos esos brazos robóticos moverse por el lugar.

Las comidas ya no tienen zanahorias ni el sabor a licor de zanahoria esta tan presente en su paladar como antes, y su loción fue cambiada por una nueva más fresca sobre su cuerpo.

Ha tenido días buenos en los que se ha olvidado por completo del pálido, más involucrado en hacer reír al azabache con sus bromas que en recordar ese amor que está siendo reemplazado poco a poco.

Una mano busco la suya, permitiéndole sentir dedos entrelazarse con los suyos.

Sin pensarlo mucho se reacomodo, abrazándose contra el cuerpo más bajo que el, pegando su mejilla contra el pecho de su nueva pareja.

Inclusive tenían buena coordinación en la cama, donde dejo de recordar a Bugs, absorto en un color de piel más oscuro y expresiones que lo seducen a continuar con caricias siempre suaves y susurros que sueltan peticiones.

Viendo aun pasar las estrellas sobre las paredes, fue cerrando sus ojos dejándose llevar por el cansancio.

Caricias trazaron la gargantilla de perlas en su cuello antes de continuar bajando por lo largo del mismo hasta sus hombros.

Con Marvin se sentía extrañamente relajado, como si pudiera dejar de pensar en todos sus problemas con solo tenerlo cerca.

Se quedó dormido viendo pasar a marte antes de cerrar sus ojos por completo, deseando no tener más sueños sobre un amor que ha decidido olvidar por completo.

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Marvin's POV

La manecilla del reloj cambio al mismo tiempo que sonó el timbre.

Soltó un suspiro abriendo la puerta para encontrarse con su invitado esperando de pie frente a ella con manos detrás de su espalda, luciendo como un apuesto e inocente joven de piel pálida.

Todo lo que su pareja dijo al respecto de su posición como productor en aquella obra donde tanto Bugs como él, serían los actores principales, fue un sencillo

"No me importa que ese dientón este ahí. Bugs ¿Qué? Ves, ya hasta olvide su nombre"

Daffy parecía ser de las pocas personas que insisten en intentar engañarlo.

Tal vez era por su falta de cuestionamientos sobre temas que el apiñonado parecía no querer tocar o tal vez era por su falta de insistencia al querer saber la versión extendida de las historias incompletas que su pareja contaba.

Por supuesto que noto el tono nervioso en sus palabras y lo intranquilo que lucía durante toda la cena, moviendo su pierna ansiosamente de forma inconsciente.

Todo lo que deseaba Marvin era que Bugs estuviera fuera de su departamento antes de las 3:30 como acordaron, los tres juntos en un espacio tan reducido e íntimo como es el lugar donde vive, no resultaría conveniente.

- 'Buen día, Doc'- un saludo con su mano y Marvin se hizo a un lado.

- 'Buen día. Adelante'- indicio, viéndolo pasar por la puerta.

- 'Lindo lugar. Bastante amplio y… ordenado'- La voz animosa de Bugs sonaba realmente impresionada.

- '¿Café, té o algo más que pueda ofrecerle?'- le vio curiosear por el comedor después por la sala, hasta detenerse por un segundo frente a la puerta entreabierta que llevaba a su recamara.

- 'Café, por favor, Doc. Y ehh… no tienes que hablarme de "usted" está bien si me tuteas'- ojos azules recorrían el lugar, como si buscara algo en particular.

Marvin se dispuso a servir una taza de café y una de té para él.

Si lo que buscaba el pálido era algún rastro de Daffy, no debería de tardar mucho en encontrarlo, pues si mal no recordaba su pareja dejo una chamarra olvidada que yacía aun colgada en el perchero cerca de la puerta de su cuarto.

El sonido de pasos se dejó de escuchar y el azabache se volvió colocando ambas tazas sobre la mesa del comedor, mientras veía de reojo como su invitado acercaba una mano a la chamarra, tocando la tela despacio y observándola como si recordara algo.

- 'Navidad hace un par de años.'- acaricio el forro interno de la chamarra de piel. Pasando yemas por la suave tela –'Gracias por el café, Doc'- dijo acabando de colocar la mediana mochila que llevaba, en el perchero, dejándola colgada ahí no sin antes sacar un libreto de adentro.

Optando por no decir nada respecto al comentario, únicamente respiro hondo sentándose en una de las seis sillas del comedor.

Hojeo el libreto por un segundo, contando la cantidad de hojas.

No era una obra tan extensa, ni con tantos diálogos, lo que realmente era de interés es la cantidad de movimientos descritos.

Es una parodia cómica de ciencia ficción escrita por Michael Maltese con una temática simple…

Un hombre es enviado a la luna básicamente contra su voluntad siendo convencido por una dotación enorme de zanahorias, ahí se encuentra con un marciano que llega después con la idea de volar la tierra en pedazos. El hombre intenta evitarlo y son los intentos del marciano por cumplir su misión y del hombre por salvar la tierra, donde se va desarrollando el pico de la comedia, y todo concluye con el hombre haciendo explotar ¾ de la luna.

- 'Es una dinámica "sencilla", pero la comedia debe de quedar en punto'- le escucho comentar sentándose junto a Marvin.

- 'Es lo que veo. Tú serás el hombre ¿cierto?'- Fue Porky quien aclaro esto, dejándole saber a ambos como serian repartidos los papeles.

- 'Eso es lo que Porky dijo, Marciano'- un guiño juguetón y el azabache solo regreso su mirada al libreto.

Hicieron la lectura y revisión del libreto tanto Bugs como él, actuando su parte al mismo tiempo que leían los diálogos, y Marvin tenía que aceptarlo, el pálido es muy bueno.

La forma en que se trasladaba por su comedor, haciendo gestos graciosos, simulando subirse al cohete o pasear por la luna, incluso la manera en que elevaba y bajaba su tono de voz, resultaba ser divertido y envolvente, era como ver una actuación real con cosas que Bugs hacia como si se encontraran ahí realmente.

El timbre de su voz, la manera en que se ríe cerrando sus ojos y usando toda su cara para hacerlo, lo hábil de su cuerpo para pasar de un lado a otro en segundos, inclusive aquellas veces en que repetía la misma "escena" riéndose realmente y disculpándose por haber olvidado algún detalle, hacían al joven aspirante a actor, alguien con más talento del que Marvin se imaginó.

No es intimidante como creyó en un inicio. Es relajado, con mucha energía para subir, bajar, correr y saltar si era necesario, es simpático, amable y sencillamente agradable, lo suficiente para hacerlo reír junto con él al casi tropezar con sus pies.

Y como si reconocer esto no fuera suficiente, el tenerlo tan cerca le hacía ver lo apuesto que es con todas esas facciones que hacen un juego perfecto con su personalidad.

Comprendía ahora, entre risas y comentarios bromistas, la razón por la que Dodgers susurra su nombre entre sueños, la razón por la que no ha podido olvidarlo realmente, aun cuando le decía que ya lo había hecho.

Bugs es prácticamente lo opuesto a él, es un orador innato con la capacidad de tomar tu atención con dos palabras y volverse tu amigo en cuatro…

Escuchándolo reír le ayudo a levantarse, tras haber resbalado y caído en su intento de correr a retirar la dinamita invisible del proyectil invisible que estaba a punto de ser enviado contra la tierra.

- 'Gracias, Doc'- una sonrisa sincera fue dirigida hacia él. –'¿Tu baño?'- se sacudió la ropa, principalmente el pantalón gris que llevaba puesto.

- 'En el pasillo, al fondo a la derecha'- indico señalando hacia al lugar.

Llevó ambas tazas al lavabo, ahora sirviendo un par de vasos con agua.

El reloj marcaba la 1 de la tarde, Bugs dijo algo referente a irse a las 2.
Habían hecho un buen avance dándose una idea de cómo actuar sus papeles y los diálogos los tenían casi dominados, solo era requerido el recrear un par de escenas y estarían preparados para actuar frente a Porky y Dodgers, quienes seguramente tendrían algunas sugerencias y detalles que hacer o agregar.

Terminando de servir el segundo vaso con agua, seguía dándole vueltas sobre cómo ayudar en la formación del cohete que se mencionaba en el libreto cuando el sonido del timbre tomo su atención.

No recordaba haber pedido nada, ni haber quedado de verse con nadie a esa hora, pero aun así se dirigió a la puerta quitando el seguro solo para dejar que esta se abriera de golpe.

Los brazos que lo rodearon, casi lo hicieron tirar el vaso que seguía en su mano.

- '¿Me extrañaste?'- la voz cantarina era indicación de que su pareja estaba de buen humor.

- '¡¿Dodgers?!'- casi grito desconcertado por la presencia del apiñonado ahí. –'Aun no es hora de que salgas del trabajo'- replico, señalando el reloj reflejado en la pared. –'¿Q-que haces aquí?'-

- '¿Qué hago aquí? Geez… podrías por lo menos fingir estar feliz de verme llegar temprano.'- retiro la mochila sobre su hombro, dejo las llaves sobre la mesa y desabrocho los primeros botones de su camisa. –'Tuvimos que cerrar temprano. Olvide que hoy era la boda de la hija del jefe. Hubieras visto la cara que puso cuando llegue sin el regalo.'- un beso sobre los labios de Marvin y este dirigió su mirada hacia la puerta del baño aun cerrada.

- 'Me imagino. Me alegra verte, Dodgers. Pero estoy… tengo… estoy ocupado en este momento'- coloco sus manos sobre los hombros del apiñonado apartándolo un poco.

- '¿Ocupado? ¿A qué te refieres con ocupado?'- manos sobre la cintura del menor y su cuerpo fue atraído al del Dodgers.

- 'Espera…Dodg'- otro beso contra sus labios y el sonido de la puerta abriéndose llego a sus oídos.

La lengua que se frotaba contra la suya para después pasar por su paladar se detuvo en seco al escucharlo.

- 'Geez, Doc. Déjalo respirar, por favor. Aun lo necesitamos'-

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Bugs' POV

Lo cierto es que las cosas no iban bien.
Por primera vez en mucho tiempo metió la pata e hizo un daño que ahora parecía irreparable.

Daffy no es fácil de quebrar. Siendo un hombre que se crio hasta sus cinco años en un orfanato solo para acabar en una casa donde pasaba la mayor parte del tiempo solo con un amor condicionado a su desempeño. Aprendió a seguir órdenes a una edad demasiado joven, a no recibir ni cerca la cantidad de cariño que era necesario para un buen equilibrio y a ser lo más maduro e independiente para cuidar de sí mismo a pesar de ser solo un niño.

Pero a Daffy no le gusta hablar de eso, no le gusta hablar sobre las razones de su egoísmo, de su egocentrismo, envidia, irritabilidad y falta de paciencia. No le gusta hablar sobre lo que ocurrió cuando era niño, a pesar de seguir mirando hacia atrás sintiendo como si su versión pequeña se aferrara a su mano todo el tiempo, persiguiéndolo con miedos, inseguridades y demandas de atención que jamás le fue otorgada a la edad correcta.

Hay muchas cosas de Daffy que a Bugs le ha tomado años descubrir. Quitando capas que ocultan lo amable, suave e inteligente que puede ser, y por eso sabe que requiere de algo fundamental para romperlo. No para hacerlo enojar, no para hacerlo enfurecer en su contra y gritarle insultos, no para agotar su paciencia y llevarlo a una rabiata, sino para romperlo, realmente romperlo.

Su exnovio es capaz de soportar sus coqueteos a amigos y desconocidos, tolerar sus caprichos irrazonables, pasar por alto las bromas enfermas que causaban incidentes muy cercanos a accidentes y comprenderlo de una manera en que nadie más lo ha hecho.

Es capaz de aguantar bastante y por eso, creyó que daba lo mismo si cedía ante la demanda de aquella chica.

La joven menor que el por un año, tiene la personalidad de una mujer caprichosa, desea lo que todos anhelan y lo obtiene. Está acostumbrada a que la gente ceda ante ella, es una princesa con aspiraciones a la grandeza que la ha llevado a perseguir una carrera de modelaje en una pequeña, pero exigente agencia extranjera de la que su padre es dueño.

A Bugs tal vez se le hizo muy fácil el reaccionar, el prestar oídos a coqueteos pocos sutiles y hasta patéticos que la chica hacia él.

Y lo cierto es que desde que inició su trabajo como modelo en esa exigente agencia extranjera con restricciones absurdas que acepto al firmar ese contrato, todo se complicó.

Pero la paga es buena y los horarios no intervienen con sus clases, ni con su otro trabajo de medio tiempo, y siendo honestos, no podía en esos momentos darse el lujo de solo renunciar.
No podía llegar y decirle a Daffy que renuncio a un trabajo que les proporciona una gran suma de dinero solo porque en el contrato decía que estaba estrictamente prohibido el ser homosexual, y menos sabiendo que el apiñonado tiene tres empleos con los que hace malabares para juntar la misma cantidad de dinero que él.

Ahora bien, Bugs no es precisamente homosexual, le gusta la variedad, tanto hombres como mujeres, cualquiera estaba bien. Solo daba la casualidad de que la pareja que tuvo por cinco años resultaba ser un hombre.

Estaban tan cerca de terminar de juntar el dinero requerido para liquidar el departamento que cuando aquella chica que también estudia en Termite Terrance le dijo que lo vio besarse con Daffy en el salón de clases y que le diría a su padre si no la besaba, acabo por simplemente ceder.

Porque Daffy comprendería ¿Cierto? Por qué el mismo Daffy que hace muecas de aburrimiento cuando las chicas lo besan juguetonamente en la mejilla, acarician su cabello y le toquetean el cuerpo frente a él, lo comprendería ¿Cierto?

Lo tomo por hecho y cedió. Besándola como una mujer como ella debe de ser besada, justo en su departamento, sentados en la misma cama que comparte con el apiñonado.

No se imaginó que Daffy saliera temprano del trabajo, no se imaginó que los encontraría besándose en la habitación.

Lo único que le alerto de la presencia del apiñonado, fue el sonido de un par de sillas cayendo y la mesa del comedor siendo movida, todo mientras su pareja huía.

No se esperaba esa reacción. No se esperaba que le importara. No se esperaba que no respondiera sus llamadas o sus mensajes, ni que lo evitara.

Su relación acabo cuando él lo encaro, intentando dar explicaciones a un Daffy que no deseaba ni verlo a los ojos.

La fuerza de su amante no era un secreto para él, pues las mismas manos que pueden sostener su peso para cargarlo y tener sexo contra la pared, fueron las mismas que lo pegaron con fuerza contra esta.

Pudo leer en esa mirada usualmente malhumorada, una mezcla de ira, frustración y dolor, que revolvió su estómago hasta hacerlo vomitar después.

Básicamente le grito que no lo quería ver, que lo dejara en paz y que estaba harto de él.

Sin embargo, Bugs insistió con más llamadas y mensajes, porque tarde o temprano su exnovio cedería y volvería como siempre lo hacía… ¿no?

Para su sorpresa la ropa que no era suya desapareció de la habitación que compartían y el apiñonado debió de haber movido todos sus horarios porque cuando el regresaba del trabajo ya no estaba y solo escuchaba la puerta de la habitación donde se mudó ser cerrada cuando él estaba por irse.

Dejo de verlo en la universidad, dejo de topárselo en la cafetería y en los restaurantes que frecuentaban. Era casi como si hubiera desaparecido por completo….

El por su lado, dejándose llevar por el orgullo y su ego herido, decidió detenerse, no valía la pena perseguir a alguien que parecía no querer verlo.

Mientras tanto aquella chica mimada seguía detrás de suyo, ofreciendo su presencia como un consuelo, fallando miserablemente en disimular sus deseos por meterse en su cama.
Bugs la dejaba ser, demasiado harto de todo como para replicar por la sofocante presencia de la mujer.

La última vez que Daffy lo miro, realmente lo miro, fue esa noche en la universidad, cuando el salía de ese examen para el que la rubia prácticamente le obligo a ayudarle a estudiar.

No se esperó verlo de pie a unos metros de la puerta de su salón. Como si estuviera esperando a alguien.

Por un momento Bugs se ilusiono con la idea del regreso de su expareja, pero antes de que pudiera acercarse, vio a aquel chico callado, de piel azabache acercarse a Daffy y tomarlo de las manos, robando su atención por completo como solía hacer él antes.

Molesto consigo mismo por su ilusión absurda permitió que la rubia se aferrara a su brazo y salió de ahí lo más rápido que pudo.

Cinco meses han pasado desde entonces y por más que ha intentado evitarlo, le era imposible ignorar como aquel chico que usualmente no hablaba con nadie, iba de un lado para otro con Daffy, caminando a su lado escuchándole hablar, haciéndole reír, viéndolo con miradas que le dejaban ver que existía algo más entre ellos.

Y para cuando el pálido cuestiono a Porky al respecto, sus sospechas fueron confirmadas.

Daffy estaba saliendo con el joven de 20 años y piel oscura, de nombre Marvin Commander, y ahora Bugs sabía que no era con Porky donde se quedaba a dormir cuando no llegaba al apartamento.

En sus cinco años de noviazgo, no se esperó verlo sonreír de esa manera al lado de alguien más que no fuera él…

Metió la pata y tal vez no hubiera hecho nada al respecto. Tal vez se hubiera ido y dado por vencido… si tan solo la sensación de celos y tristeza que lo carcomía por dentro no fuera lo suficientemente fuerte como para hacerlo actuar.

Ahora debían de entenderlo un poco.

Bugs está acostumbrado a que las cosas le salieran bien. Daffy no se equivocaba al decir que era un "niño" rico consentido.

Le gusta la competencia tanto como le gusta ganar, y por eso abusa de su suerte y de las ventajas que su carácter le otorgaban, consiguiendo que los demás lo apreciaran sin mucho esfuerzo.

Y el simple hecho de pensar que alguien está tocando a Daffy de la misma forma en que él lo ha tocado, viéndolo desnudo como él lo ha visto, escuchando su voz ronca por las mañanas y siendo objetivo de admiración de esas gemas verdes… es suficiente para hacerlo enojar.

Además… ¿Cómo dejar ir por completo a quien sigue queriendo con tanta fuerza? Desearía que no fuera así, desearía que los sentimientos desarrollados tantos años atrás se hubieran desvanecido con el paso del tiempo, pero por lo contrario han crecido haciendo que el deseo de aferrarse a él se intensificara.

Ha perdido la cuenta de la cantidad de veces, desde que Daffy lo vio con la rubia, que se ha acercado a la puerta del apiñonado y tocado suavemente esperando verlo, que ha soñado con besarlo y lo ha anhelado haciéndole esperar patéticamente toda la noche por su llegada al apartamento, solo para despertar a la mañana siguiente sin verlo regresar aún.

Todo esto lo llevaba ahí. A la casa del nuevo novio de Daffy.

Sinceramente no se esperaba que Marvin fuera así, amable, cortes, inteligente, ordenado y bastante bueno en su actuación.

No es tan atractivo como él, pero tiene un aspecto atrayente con todas esas combinaciones de colores en su piel, en su cabello y en esos ojos grises que dicen más que sus palabras.

Tampoco mentiría y diría que no se divirtió leyendo el libreto y practicando las escenas con él. Hasta podía aceptar que el chico le agradaba.

Pero eso no significaba que la ira y los celos que burbujean en su interior no estén presentes en ese momento, cuando los mismos brazos que alguna vez lo sostuvieron cerca tomaban al azabache para pegarlo a ese cuerpo que conocía a detalle y ser besado por esos labios que él ha disfrutado y que lleva meses anhelando.

- '¡¿Qué haces aquí?!'- La mirada de Daffy se dirigía a él ahora. –'¿Qué hace él aquí?'- reclamo viendo a Marvin de reojo.

- 'Estamos practicado el libreto, Dodgers. Intente decirte, pero…'- brazos soltaron el cuerpo del azabache.

- 'Mucho tiempo sin verte, Doc. ¿Por qué tan molesto? Sabes que esto es normal, ambos somos los principales.'- se acercó a la mesa de comedor, retomando el libreto que dejo ahí.

Sin poder resistirse miro de reojo al apiñonado, notando como mantenía su distancia.

- 'Para eso está el teatro de la universidad. Si quieren practicar háganlo ahí, roedor'-

Sonaba molesto y aun así esa voz era como una melodía endulzando sus oídos.

- 'Vamos, Daff…'- ¿Qué tanto se puede acercar? –'No me digas que estas celoso'- Camino rápido, cortando su distancia hasta quedar frente al apiñonado.

Lo vio retroceder un paso, acción ante la cual Bugs simplemente se inclinó acercando su rostro al del apiñonado.

Oh

Soltó dentro de su mente, reteniendo el aire al ver esas mejillas sonrojándose por él.
Lucia agobiado, alterado y tan, pero tan… lindo.

Paso saliva sonoramente y noto como los ojos de Daffy se volvieron a su manzana de Adán, recorriendo su cuello.

- 'Bugs, creo que es hora de que te vayas'- manos sobre el pecho del pálido y Marvin se puso en medio de ambos apartando con suavidad a Bugs, creando distancia entre ellos. –'Dod…Daffy tiene razón, mañana sería bueno que practicaremos en el teatro. Tenemos más espacio ahí y sería conveniente incluir a los otros dos actores de reparto, además de invitar a Porky y a Dod…Daffy'-

Tuvo que usar toda su fuerza de voluntad para no tomar al azabache y lanzarlo por la ventana por haberse atrevido a interponerse en ese momento.

Lo tenía tan cerca y por la manera en que ojos verdes lo miraron y el sonrojo de esas mejillas, podía apostar que no todo estaba perdido aún, si lograba explicarle lo ocurrido, si lograba deshacerse de la rubia, si lograba que aguantaran por lo menos dos meses más, el dinero para su departamento estaría casi completo y podría conseguir otro trabajo.

Solo necesitaba tiempo, necesitaba disculparse, que Daffy lo escuchara, que leyera sus mensajes que atendiera sus llamadas, que estuviera con el…

- 'Tienes razón, Doc'- cedió apartando su mirada del apiñonado.

Tomó su mochila del perchero, reteniendo las ganas de llevarse la chamarra que le regalo a Daffy, dos años atrás en navidad.

- 'Gracias por haber venido. Avanzamos bastante'- dijo Marvin acercándose al pálido.

-Gracias a ti, Marciano. Entonces nos vemos en el teatro mañana, le diré a los demás.'- miro hacia su exnovio, que yacía sentado en la silla del comedor tomando el vaso de agua que debió de haber sido para él. –'Nos vemos en casa, Daff'- se despidió ampliando su sonrisa al escucharlo casi ahogarse.

- '¿Casa?... ¿Viven juntos?'- los ojos grises de Marvin ahora veían hacia Daffy.

- 'Claro, Doc. ¿Acaso Daffy no te lo dijo? Ambos nos estamos partiendo la espalda para acabar de pagarlo…'- se detuvo por un segundo como si recordara algo. –'Ah, pero claro que dormimos en cuartos separados ahora, no te preocupes.'- Le guiño el ojo y vio al azabache fruncir el ceño.

- 'Dijo que sus compañeros de departamento eran un martirio…'- murmuro sonando notablemente molesto. –'Olvidaste mencionar este detalle'- se volvió hacia Daffy.

- '¡Tu, serpiente con cara de conejo, sal de aquí de una vez!'- Grito el apiñonado, acabando por empujarlo fuera del departamento del azabache.

La puerta se azoto detrás de suyo y la risa que Bugs soltó mientras era echado del lugar se apagó rápidamente.
Camino despacio hasta su carro. Manejo tan compuesto como pudo y llegando al departamento se dejó caer sobre la cama.

Todavía tenía algo de tiempo antes de tener que irse a trabajar, así que se lo podía permitir por lo menos ahora ¿no? Ahora que nadie lo veía, que estaba completamente solo.

Quién diría que verlo con alguien más dolería tanto. Quien diría que lo haría enojar de esa manera. Quien diría que se sentiría así de frustrado por tenerlo tan cerca y no poder tocarlo.

Se hecho encima la única camisa que su expareja olvido retirar de su armario y se hizo un ovillo en la cama.

Jugar sucio no es precisamente lo suyo.

¿Porque se tuvo que equivocar con Daffy?

Solo quería acabar de pagar el apartamento, no quería que lo despidieran, no quería que el apiñonado tuviera que tomar horas extras solo para solventar los gastos en lo que él encontraba otro trabajo.

No quiere decir que no se haya equivocado, ni que no estuviera mal lo que hizo… diantres, ni siquiera disfruto de besar a la rubia y estaba harto de tener que ceder a sus chantajes con tal de no ser despedido.

Si hubiera dicho la verdad antes, si hubiera insistido más, si hubiera ido detrás de Daffy, e intentado hablar sinceramente con él, entonces no estaría perdiéndolo ahora.

Marvin podía ser mejor que él y el comentario de Porky no hacía nada para ayudarle a pensar lo contrario.

"Se llevan b-bien. Da-Daffy está feliz con él"

Él también lo podía hacer feliz… ¿no? Fue suyo primero, él lo conocía de más tiempo, el sabia más sobre Daffy que nadie y aun lo quería… porque Daffy aun lo quería… ¿No?

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Daffy's POV

Esto debe de ser una movida de su mala suerte.

Porque después de haber sido echado del apartamento de Marvin, por su excusa de

"No creí que importara"

Ante la identidad que oculto de sus compañeros de departamento, paso la tarde encerrado en su habitación.

Y ahora que era de mañana, y salía en busca de algo de alimento la figura de Bugs que debería de estar en el trabajo de medio tiempo estaba preparando el desayuno tarareando una canción animada frente la estufa mientras cocinaba en ropa interior.

Quería ir a reclamarle y gritarle por haber soltado la sopa sobre algo que aún no le mencionaba a su pareja, pero opto por no hacerlo. Lo mejor era evitar cualquier contacto innecesario con el dientón.

Pero… eso no significaba que no pudiera mirar por un momento…

Desde el marco de su puerta se asomó lo necesario solo para observarlo, aguantándose la risa al verlo casi bailar.

La estrella dorada de la universidad podía ser una persona muy absurda cuando lo conoces bien.

Recorrió su cuerpo por un momento.
Llevaba puesta la ropa interior que se ajustaba a su cuerpo y que a Daffy le gusta tanto…

- 'Si es un problema…'- murmuro para sí mismo concordando con Marvin.

Si pensaba dejar a Bugs entonces… no podían seguir viviendo juntos…

- '¿Tienes hambre, Duck?'-

Sobresaltándose por las palabras se limitó a fruncir el ceño.

Si tenía hambre, pero no iba a caer tan fácil. Conoce los juegos de Bugs, la amabilidad que utiliza para atraparte es algo bastante familiar por lo que no pensaba dejarse llevar.

- 'No'- replico regresando a su habitación, cerrando detrás de él.

Un par de golpes suaves evitaron que se apartara de la puerta.

- 'Vamos, Daff. No actúes como un niño. No tienes que desayunar conmigo si no quieres, pero debes comer algo'- continúo tocando. –'Nadie querría verte desmayado a la mitad del teatro por inanición'-

Abriendo un poco la puerta vio al pálido de pie con un plato de comida en manos.

- 'Después de que me echaron gracias a tu incapacidad de mantener la boca cerrada… supongo que es lo justo'- abrió un poco más la puerta, solo lo suficiente para tomar el plato.

- 'No sabía que tu amorcito no estaba al tanto de que seguíamos viviendo en el mismo departamento'- se defendió poniendo una cara inocente que el apiñonado no se tragaba.

- '¿Mi amorcito? No me hagas sonar como Pepe, por favor'- rodo los ojos disgustado por el empalagoso sobrenombre.

- 'Cierto, Doc. Es algo que Pepe diría'- le escuchó reír y Daffy pudo sentir una sensación cálida recorrerlo. Tomo el plato sin apartar la mueca de su rostro. –'Espero que te guste, Daff.'-

La sonrisa dedicada lo paralizo por un segundo. No parecía realmente feliz, lucía un poco decaído por algo.

- 'Si…Gracias'- murmuro despacio, siguiendo el caminar del pálido que regresaba a la cocina.

Ojos azules se volvieron mirándolo sobre el hombro de su expareja y la mirada coqueta que le fue dedicada hizo que su corazón se acelerara.

Se metió rápido a su cuarto cerrando la puerta de golpe.

Como lo había pensado, era demasiado pronto aun y el solo pensar en lo que venía hacía que una sensación incomoda se posara en su estómago.

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Marvin's POV

No estaba seguro de que esperaba. Es dolorosamente obvio y absurdamente lógico.

Su novio fue demasiado ingenuo al igual que él, en pensar que su interacción seria limitada, pues Porky estaría ahí para dirigirlos a ellos, mientras que Dodgers se dedicaría principalmente a manejar el dinero y coordinación del resto del cast.

Y él fue muy tonto al no pensar por adelantado cuando entrego el diseño al alumno de origen mexicano que todos apodaban como "Speedy", que aquellas naves requerían mucho más trabajo del imaginado.

Por supuesto que requerirían de muchas manos para acabar ambas naves en tiempo, por supuesto que les pedirían su apoyo también, por supuesto que Bugs sabe cómo entablar una conversación con su pareja, como atraer su atención, como hacerlo sonrojar y replicar sin sonar realmente molesto.

Era todo tan esperado que Marvin sentía ganas de golpear su cabeza contra la estructura metálica de la nave que tenía enfrente.

Los podía escuchar discutir desde ahí.

Discusiones que tras unas cuentas palabras se trasformaban en risas mal contenidas por parte de su pareja.

- '¿Algo así, Daff?'- cuestiono el pálido entre risas, haciendo una combinación de caras graciosas que hicieron reír una vez más a su novio.

- 'Si, algo así'- Consigue decir entre risas.

Dodgers es un perfeccionista cuando se trata de actuar, por ello fue inevitable el que se involucrara en los ensayos. Corrigiendo junto con Porky, el tiempo de sus movimientos e incluso posiciones que Marvin no estaba seguro de haber visto a Bugs hacer mal antes, pero que Dodgers se aproximaba a perfeccionar tocando al pálido para indicar precisamente la forma correcta de hacerlo.

Y por más que el apiñonado lo negara al llegar al departamento, la forma en que lo mira deja todo más allá de claro. Dodgers es incapaz de evitar reaccionar ante Bugs.

Ojos azul cielo contemplan a su pareja con detenimiento, siempre sonriendo ligeramente, actuando más engreído de lo normal, más confiado, más listo, más juguetón e incluso más sensual. Como un ave mostrando sus plumas más coloridas con tal de impresionar y cortejar a su objetivo.

Oh, y "Daff" como el pálido lo llama, cae tan fácil en esos encantadores atributos, sonrojándose, riendo, replicando, enojándose, permitiendo que Bugs lo acorralara hasta dejarlo al borde de perder la paciencia o caer en sus brazos.

Todas esas bromas internas, anécdotas graciosas ante las que Porky acaba riendo también y la manera en que Bugs sabe lo que Dodgers esta por decir antes de que lo haga, ha ido demostrándole lo que una relación de 5 años es ante una de 6 meses.

- 'Solo agáchate un poco más'- indico el apiñonado, colocándose junto a Bugs. –'Así, Dientón'- se agacho junto al pálido, demostrándole a lo que se refería.

Los escuchaba hablar, esperando junto a la nave marciana aun a medias.

Inclusive la incomodad de los primeros ensayos se ha ido desvaneciendo en ese mes, provocando que Dodgers se acostumbrara a la cercanía de Bugs, permitiendo manos que antes lo hacían saltar, se posaran sobre sus hombros, espalda y en otras ocasiones como ahora…

- '¿Así, Doc?'- murmuro Bugs imitándolo, colocando una mano sobre la rodilla cercana de Dodgers, fingiendo hacerlo para conservar su equilibrio, cuando realmente el azabache lo ha visto hacer cosas más complejas sin caer.

El ligero sonrojo ante el toque es ahora casi frustrantemente normal para Marvin.

- 'Hey! ¡Ganso!'- grito Speedy desde la estructura en el techo del escenario. Estaban colocando unas poleas que ayudaran con la elevación de las naves y otros aditamentos que iban a tener que ajustar para poder poner y quitar rápidamente el resto de las decoraciones. –'Necesitamos más de esto. Sube para que te explique'- continuo el mexicano, señalando hacia unas vigas metálicas.

- 'Deja de decirme Ganso!'- replico Dodgers, poniéndose de pie, usando el hombro de Bugs como apoyo para lograrlo. –'Geez… ¡Muestra más respeto por el productor de esta obra!'-

- 'Mas que un ganso, yo digo que es Pato, Speedy'- agrego Bugs, provocando que Dodgers le lanzara una mirada amenazadora a la par que el mexicano reía. –'¿No es así, patito?'- una mano recorriendo el musculo gemelo interno de la pierna izquierda del apiñonado y Marvin lo vio sobresaltarse.

- 'Cállate, Conejo'- Un ligero golpe en la pierna de Bugs lo hizo perder el equilibrio, acto ante el cual el pálido simplemente se rio.

- 'Ok. ¡Desde el com-com-com inicio!'- grito Porky y Marvin soltó un suspiro caminando de regreso a su posición inicial.

Bugs por otro lado seguía con su vista puesta en Dodgers, quien se dirigía hacia la parte trasera del escenario.

Marvin lo vio morderse el labio y pasar una mano por su rostro y cabello, sin dejar de mirar hacia pantalones naranjas ajustados al cuerpo de su pareja.

Eran ese tipo de detalles, los que más lo hacían perder su paciencia. Le molestaba que lo viera de esa manera, como si…

- 'Ya no es tuyo'- las palabras escaparon de sus labios sin darse cuenta.

- '¿Qué dijiste, Doc?'- Ningún tono juguetón seguía las palabras del pálido, que ahora se ponía de pie frente a él.

Ahora bien, Marvin no es una persona conflictiva. Sabia seguir reglas, sabia comportarse y mantener la compostura, pero llevaba un mes soportando todo tipo de intentos de coqueteo del pálido hacia quien es su pareja y siendo sincero, esto comenzaba a hartarlo más de lo que aparentaba.

- 'Podrías tener un poco de decencia mientras yo esté aquí'- la sangre le hervía y por mucho que Bugs fuera más alto que el, no se dejaría intimidar tan fácilmente.

- '¿Su-su-ocurre algo Bugs?'- la voz de Porky fue suficiente para hacer que el grisáceo se apartara.

- 'No, Doc. Todo bien'- sonrió mostrando una hilera de dientes blancos. –'No sé a qué te refieres, Marciano'- Viéndolo encoger sus hombros, el azabache apretó con más fuerza sus dientes.

La mala manía que tenía el pálido de hacerse el inocente como si ignorara sus propias acciones, era una más de las cosas con las que ha tenido que lidiar en ese mes y que no pensaba seguir aguantando.

- 'Bugs'- tomo su muñeca deteniendo la huida del grisáceo, quien se detuvo en seco.

Viendo al pálido volverse hacia él, luciendo inicialmente molesto, noto como el inusual ceño fruncido desapareció de su rostro y los ojos azules se agrandaban siendo dirigidos hacia algo detrás de él, mostrando una expresión de sorpresa y pánico.

Un sonido de algo rompiéndose sobre ellos y Bugs se deshizo de su agarre, para salir corriendo.

Apenas y consiguió darse la vuelta cuando pudo divisar como Dodgers caía desde el techo del escenario.

Con movimientos rápidos Bugs tomo un par de los costales de aserrín que tenían guardados para desechar, y los coloco justamente donde termino cayendo Dodgers, dejando ver como una nube de polvo se levantaba cubriéndolos por el impacto.

Quedándose de pie en su lugar, sintió a Porky pasar corriendo junto a él y en segundos una bola de personas se amontono donde había caído el apiñonado.

Saliendo de su estado de shock, se acercó a ellos. Escuchando a Porky prácticamente gritar que se apartaran para darles espacio.

Asomándose entre la multitud consiguió divisarlos.

La agitada respiración de Bugs se veía reflejada en su pecho que subía y bajaba con rapidez, asemejando a un conejo asustado, mientras que Daffy se erguía con dificultad, lleno de aserrín de pies a cabeza.

- 'Hay que poner otra tabla ahí. Alguien se puede caer'- señalo hacia arriba destacando el hoyo por el que había caído apenas unos segundos atrás.

- 'Por dios, Daffy'- los brazos de Bugs rodearon el cuerpo del apiñonado y su rostro se hundió en el puente entre su hombro y cuello. Sosteniéndolo con fuerza. –'No bromees de esa forma. ¿Estás bien? ¿Estas herido?'-

Manos blancas aun temblando, tantearon los brazos, piernas y cuello de su pareja, hasta acabar colocándose sobre sus mejillas

Bugs estaba claramente en pánico todavía, temblando como si hubiera sido el mismo quien cayó desde el techo del escenario.

Dodgers por otro lado lucia confundido, mirando con desconcierto hacia el pálido.

- 'Bugs'- manos apiñonadas envolvieron las claras del dueño de cabello plateado sobre el que también se podía ver el aserrín.

- '¿Te duele algo?'- su voz también temblaba y salía débil, con salpicaduras de preocupación esparcidas en cada palabra.

Siguiendo los movimientos de Dodgers, lo vio soltar las manos de Bugs y tomar su rostro, sosteniéndolo de la barbilla para forzarlo a levantar su cabeza.

–'Estoy bien. Solo se me fue un poco el aire y casi se me salió el corazón por la caída, pero… estoy bien'-

Tuvo que apartar la mirada porque era demasiado para procesar, se sentía avergonzado de estar viendo una escena tan intima en la que Bugs ponía su frente contra la de Daffy, quien cerrando sus ojos recibía los brazos que volvieron a rodearlo.

Intentar competir contra eso, intentar ganar algo que parecía ya haber perdido desde hace años atrás. Ahora lo veía claro y parecía casi… imposible.

Pasando saliva, intento deshacer el nudo de su garganta antes de salir rápidamente de ahí.

Necesitaba aire, no necesitaba ver como Dodgers… no, Daffy, pasaba sus manos sobre la espalda de Bugs murmurando algo contra su cuello que hizo reír al pálido.

Saliendo del teatro por la puerta de emergencia, siguió caminando hasta llegar a una banca cercana.

Ni siquiera sabía lo que estaba haciendo.

Debió de haber sido el quien corriera a rescatarlo, debió de haber sido el quien lo tomara entre sus brazos y debió de haberse quedado para asegurarse que estuviera bien, pero Bugs lo vio primero, corrió primero y se quedó ahí abrazándolo con esa desesperación que reflejaba el miedo a perder algo preciado.

En ese mes ha visto suficiente de esa dinámica que prefería jamás haber contemplado. De esa manera no tendría que sentirse tan enojado consigo mismo, ni tan celoso por no poder sobrepasar a quien muy seguramente seguía entre los brazos de su pareja.

Tal vez si no se hubiera aventurado a salir con Dodgers, si hubieran sido solo amigos… entonces todo estaría bien, no estaría cuestionando sus acciones ni reprendiéndose a sí mismo por no ser suficiente.

¿Y si se daba por vencido? ¿Y si terminaba con el apiñonado aceptando la inevitable derrota que parecía perseguirlo?

- 'Vaya caída'- escucho a su lado, pero se negó a levantar la cabeza, dejándola sobre sus manos. –'Bugs lucia muy alterado. Hasta me dijo que no tenía tiempo para lidiar conmigo.'- la chica a su lado (suponía que era una mujer por su timbre de voz) no sonaba nada impresionada ni preocupada en lo más mínimo. –'El otro tipo, el que se cayó… el oscuro como tú, ¿Es tu novio?'-

Marvin levanto la mirada dirigiéndola a la mujer que entre la oscuridad de la noche parecía resplandecer con su cabello rubio y piel blanca.

- 'Su nombre es Daffy'- soltó un suspiro. –'Si, es mi novio…'- una sensación amarga llego a su boca tras decir la última palabra.

- '¿Qué haces aquí entonces? ¿No deberías de ser tu llevándolo a la enfermería y no Bugs?'- Sonaba molesta al decir aquello.

Negando con su cabeza, estaba demasiado confundido con sus sentimientos y pensamientos, como para poder dar una razón lógica a aquella pregunta, y menos a alguien que no recordaba haber visto antes.

- '¿Quién eres?'- cuestiono, frunciendo el ceño ante el dolor de cabeza que amenazaba con iniciar.

- 'Llámame Honey'- la chica se sentó a su lado guardando una razonable distancia entre ellos. –'Te diré esto solo una vez. ¿Quieres ayudarme en algo que puede beneficiarnos a ambos?'-

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Daffy's POV

La mano que sostiene la suya por fin ha dejado de temblar, entrelazando sus dedos de manera familiar, compartiendo el calor de su cuerpo.

Acabaron por ser mandados al hospital por parte de la enfermería de la universidad, quienes buscaban asegurarse de que ningún hueso se hubiera quebrado en la caída y que solo fuera el esguince en su muñeca izquierda el único problema.

- 'Para una caída de ocho metros no está nada mal, Doc'- dedos acariciaban su brazo, pasando yemas por encima de piel, yendo desde su muñeca hasta su codo.

- 'No siento que nada este quebrado. ¿Por qué tardan tanto?'- replico ligeramente molesto por tener que permanecer ahí a esas horas de la noche, esperando en una sala de espera del hospital. El único consuelo que tenía era la sensación cálida que lo abarcaba por la cercanía de Bugs, quien insistiendo en no despegarse de su lado lo siguió hasta ahí. –'Tengo aserrín hasta en los calzones. ¿Por qué no nos dan esas estúpidas radiografías de una vez?'- bostezo demasiado cansado para tan siquiera pararse a renegar

- 'Yo puedo ayudarte con eso después'- rio, susurrando despacio, recargando su mejilla contra el hombro del apiñonado. –'Daff… Ahora si ¿Puedes escucharme, Doc?'-

Mirando por encima de su hombro observo por un segundo el cabello plateado de Bugs. Desde que puso un pie fuera del teatro se ha estado preguntando por el paradero de su pareja, pero el azabache no ha dado luz alguna, por lo que ahora toda su atención yacía puesta en el pálido.

Y posiblemente era la nueva cercanía desarrolla en ese último mes lo que ha estado provocando que se ablandara ante quien ha conocido prácticamente desde que tiene seis años. Cediendo poco a poco ante las insistencias por hablarle, las bromas absurdas y la forma en que ha ido pidiendo permiso para tocarlo, empezando con pequeñas aproximaciones hasta acabar así, con su mano pasando delicadamente por encima de su brazo.

No debería de estarlo permitiendo, no debería ni siquiera de estarle hablando, pero después de esa caída y la expresión de Bugs que gritaba una revoltura de miedo, pánico y preocupación, fue como si algo en él se hubiera activado sacando un lado protector cuyo único deber era cuidar del pálido, tranquilizarlo y asegurarse de que estuviera bien.

Otro lado de su mente se burlaba de él, riéndose de lo patético que era por ablandarse ante su expareja que si bien le salvo la vida, los rastros de la infidelidad no dejaban de atosigarle oprimiéndole el pecho y haciéndolo sentir estúpido por sus acciones actuales.

- 'No aquí'- miró hacia el vendaje en su mano. –'Después'-

- '¿Y no vas a huir de mí, Doc?'- acaricio sus nudillos, primero con su pulgar, después con sus labios.

Aclarándose la garganta, se removió incomodo en la dura silla de la sala de espera. Solo para dar un pequeño salto ante el timbreo de su celular.

Saco el aparato y viendo el nombre desplegado en su pantalla, volvió su mirada hacia las puertas del hospital que se abrían para dejar pasar a su pareja, luciendo claramente agitado como si hubiera estado corriendo.

El acto salió inconsciente. Soltarse del agarre de Bugs para dirigirse a Marvin, salió más natural de lo que alguna vez se hubiera imaginado.

- 'Dodgers'- le escucho murmurar sonriendo aliviado. –'Estas bien'- soltó el aire contenido y sus brazos lo rodearon, poniéndose de puntillas para compensar las diferencias de alturas.

- 'Tu novio se cae de 8 metros de altura y tu desapareces. Te costará caro el compensarme de esta.'- replico rodeando la cintura del azabache para atraerlo a su cuerpo.

Le escucho susurrar preguntas y disculpas, que esperaban disolver el supuesto enojo que Daffy fingía tener con tal de ser mimado y tal vez sacar un poco de provecho de la situación, pues una buena cena y el quedarse en casa de su pareja resultaba una idea prometedora.

- 'Eeeh…las radiografías, Daff'- la voz de Bugs golpeo contra su mente sacándolo del entusiasmo de ver a Marvin, solo para recordar que el pálido seguía ahí también, de pie detrás de él, esperando con el sobre de placas que le aseguraban que se encontraba realmente bien.

Rompiendo el abrazo tomo las placas, notando la mueca suave sobre los labios rosas que intentaban sonreírle, pero fallaban miserablemente.

La confusión de todo ese mes teniendo a Bugs tan cerca de él que hasta lo cuestionó por su cambio de loción, ha provocado que deseos fueran y vinieran de él, recordándole que más allá de su relación, se podían llevar bien, realmente bien. Pues se conocen de años y si bien nunca tocaron la fase de amistad pasando directamente de la rivalidad hasta tener una relación íntima, no podía solo seguirlo ignorando… pero podían ser amigos ahora ¿no?

Tal vez si dejaba que le explicara lo ocurrido, si dejara que dijera lo mucho que le atraía la rubia hasta el punto de ser incapaz de evitar besarla, posiblemente le dolería el escuchar la verdad un poco menos teniendo a alguien más a su lado con quien estar, posiblemente podría dejarlo ir y reírse de todo después.

Tal vez así conseguiría dejar de estar atado a él y de soñarlo.

Volviéndose hacia su pareja, quien seguía tomándolo de la mano, lo soltó suavemente.

- 'Necesito aclarar unas cosas con el dientón, pero no creas que te podrías librar de mí. Aun tienes una deuda que saldar'- Bromeo buscando suavizar la expresión de sorpresa en el azabache.

Coloco un beso en su mejilla y le agradeció por haber venido, antes de acabar saliendo del hospital en compañía de Bugs.

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Agradecía la hora y el día, pues su nuevo inquilino que suele trabajar de noche les dejaba mucho tiempo para tener el departamento para ellos solos, y era precisamente lo que necesitaban ahora.

Lo menos que quería era tener que lidiar con las palabras afrancesadas que estuvieran interrumpiendo una conversación que han dejado pendiente desde ya casi siete meses.

Por lo contrario, a lo esperado, se sentía inusualmente tranquilo, a pesar de ver a Bugs servir un par de vasos con ese detestable licor de zanahoria que ahora colocaba en la mesa del comedor.

- 'Marvin lucia algo molesto, Doc y acabas de caerte de ocho metros de altura… ¿Estás seguro de esto?'- le vio dar un trago al vaso en sus manos.

- 'Se le pasara después de que lo deshaga en la cama. Ahora dilo, orejón.'- sorbio un poco del licor naranja, arrugando su nariz ante el sabor casi olvidado. –'No tenemos toda la noche.'-

- 'Tienes razón, Daff'- se acabó el trago de un solo golpe y Daffy sintió su corazón detenerse, al ver a Bugs levantarse y sentarse sobre su regazo. –'Hace tiempo que no hacía esto…'- le escucho reír, soltando un suspiro que sonaba más como un gemido.

- '¿Qué crees que estas…?'- una mano enguantada tapo su boca y el movimiento sugestivo de aquella cintura, creo una presión sutil a la altura de su miembro, el cual reaccionó de inmediato avergonzándolo por el entusiasmo que lo hizo prácticamente erguirse ante la poca estimulación. –'¡Basta, Bugs! Déjate de juegos ¡Ya dilo!'-

- 'Lee esto'- saco una hoja del bolsillo de su pantalón. –'Es la cláusula diez. Su nombre es Honey, la hija del dueño de la agencia'-

- '¿La rubia esa?'- tomó el papel, viendo el título que anunciaba las cláusulas del contrato de la agencia de modelaje donde Bugs trabajaba. Otro movimiento de esa cintura y retuvo un gemido.

- 'Ya estas excitado. Buen chico'- rio con debilidad, haciendo otro vaivén, rozando el miembro del apiñonado, soltando un gemido descarado ante la sensación, seguido por un jadeo. –'Así, es. También estudia en Temite Terrance. La chica es, digamos que es una princesa millonaria.'-

Daffy dio un manotazo a la mano que intento colarse a su pantalón.

- 'Mantén tus manos apartadas, dientón.'- Siguió leyendo el papel, haciendo su mejor esfuerzo por controlar su respiración ante los movimientos de Bugs.

La cláusula diez dictaba que estaba estrictamente prohibido los actos que representaran cualquier indicio de homosexualidad en los modelos, y que cualquier evidencia o rumor que llevara a demostrar tales actos, generarían el despido inmediato de la persona.

- 'Ella, nos vio besándonos en el salón.'- se detuvo recuperando el aliento. –'El trato era simple, solo tenía que besarla una vez y con eso mantendría su boca cerrada… pero Eeehh… digamos que la muñeca resulto ser una verdadera lunática con serias tendencias de acoso'- Esto no era lo Daffy esperaba…- 'Intente decírtelo varias veces, te lo escribí en los mensajes, te llame para aclararlo todo, pero TU, Duck, eres un estúpido "Pato" necio que se niega a escuchar'-

La mano sosteniendo con brusquedad su mandíbula lo tomo por sorpresa, obligándolo a levantar la mirada.

- 'Pero tu…'- intento decir, callando de inmediato ante la mueca de enojo y decepción de Bugs. Algo completamente fuera de lo normal en ese rostro siempre relajado y engreído.

- 'Me equivoque, perdóname Daffy. Debí de habértelo dicho, no debí de haberla besado…. Pero me iban a despedir Daffy…'- le escucho pasar saliva. –'Y no podía dejar que tomaras otro trabajo en lo que yo buscaba algún empleo que me pagara lo mismo…'-

Esto tenía que ser una broma. Se golpeo la cabeza al caer y nada de esto estaba ocurriendo.

Bugs no había dicho aquello, por supuesto que no. Bugs debería de estarle diciendo que sentía algo por esa rubia que sigue persiguiéndolo, debería de estarle diciendo que el beso fue propio del deseo y su debilidad por contenerse y era su mente la que estaba distorsionando las palabras pintando al pálido como un presunto inocente.

Todo esto era absurdo. Desde la estúpida clausula en ese contrato que jamás menciono, hasta el chantaje de esa mujer, hasta la disculpa sincera de esos ojos azules que nunca había visto implorar perdón de esa manera.

Era absurdo y debía de estar siendo engañado por el dientón con tal de aliviar esa notable excitación en el miembro que puede ver erguido a través de ese pantalón gris.

Es absurdo porque han pasado meses, porque Marvin estaba esperando en el departamento al que prometió volver. Es ridículo porque la cabeza le duele y todo le da vueltas.

Termino una relación que va más allá de esos simple cinco años de noviazgo, por un beso que salió del chantaje de una chica que el creyó que lucía mejor que a un lado de Bugs que él…

¿Y que se suponía que debía de hacer ahora? ¿Sucumbir? ¿Perdonarlo, decirle gracias a Marvin y regresar con Bugs? ¿Salir con los dos al mismo tiempo? ¿Tener sexo con el pálido sobre la mesa de la cocina como lo deseo por un momento?

Todo era demasiado y ahora se sentía peor que cuando cayó de ese estúpido techo del escenario.

- 'No te voy a tocar si no me dejas. Pero por favor, créeme, Doc'-

Los labios a milímetros de los suyos buscan besarlo con una desesperación que hacía tiempo que no veía y las manos claras se mantenían aferradas al descansa brazos de la silla, luciendo más blancas por el fuerte agarre que su dueño imponía, como si deseara mantenerlas en control de esa manera.

No sabía que hacer y las ganas de besar los labios rosas lo estaban volviendo loco. Así que hizo lo único que pudo pensar en ese instante.

Rodeo el cuerpo de Bugs, abrazando el familiar torso, comprobando una pérdida de peso que ha sospechado desde hace tiempo, beso su cuello, respiro el hipnotizador aroma que lo tienta a quedarse, lo levanto quitándolo de su regazo y se fue.

Corrió lo más rápido que pudo, tomó un taxi y 15 minutos después estaba frente a la puerta color café.

Toco con desesperación por lo que parecieron horas, hasta que la puerta se abrió.

- '¿Da-Daffy? ¿Qué haces a-aquí? ¿Es-es-estas bien? ¿Cómo te si-siente?'- la mirada de sorpresa de Porky parecía aliviar la adrenalina y confusión.

- 'Necesito un trago'- soltó antes de que todo se volviera oscuro y perdiera su equilibrio.

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El olor del lugar, el color de las paredes y la decoración, confirmaron su sospecha. Estaba en su casa.

En esa casa en la que vivió desde los cinco años, a la que fue traído cuando lo adoptaron del orfanato.

- 'Eeh… hasta que llegas, Duck!'- asomándose por la puerta de la cocina, limpiándose las manos con una toalla, estaba un Bugs mucho más joven con no más de 18 años. –'Los demás están arriba. Te estábamos esperando'- Señalo a las escaleras y le ofreció una mano que no dudó en tomar. –'Beber algo de alcohol, correr como loco y estar expuesto a una gran presión, es una mala combinación para alguien que se cayó de ocho metros'- lo escucho reír, guiándolo por las escaleras de esa casa que conoce tan bien.

- 'Fue tu culpa'- carraspeo, sintiéndose extraño por estar en aquel lugar.

Abriendo la puerta hacia el que fue su cuarto, acabaron en el techo de la casa, en donde de jóvenes solían escaparse para ver el vecindario desde ahí.

- 'Todo es siempre mi culpa para ti ¿No?'- una sonrisa suave y su mano fue soltada.

Estuvo por replicar cuando la presencia de un Bugs de seis años corriendo a abrazarlo lo hizo callar, otro Bugs de trece años lo miro de lejos y uno más de la edad actual lo saludo recostado en el suelo del techo.

- 'Te conozco desde que eras un niño'- murmuro Daffy acariciando el cabello gris claro del pequeño que alzo en sus brazos. Se tomo un momento para mirarlo con detenimiento, sonriendo con cariño al pálido en sus brazos.

- 'Nos conocemos desde niños, querrás decir, Doc'- continuo el Bugs de dieciocho años, haciéndole señales para que lo siguiera.

Se sentaron en la orilla del techo, dejando que sus pernas colgaran por la orilla de este.

- 'Ya perdí la razón. ¿Me volví loco por fin?'- soltó al pequeño niño pálido, dejándolo correr hacia el otro Bugs de trece años que se aproximaba a sentarse junto al otro cinco años mayor.

- 'Personalmente creo que lo dos hemos perdido la razón.'- se soltó riendo, mirando hacia el suelo a metros de ellos. –'Ambos estamos locos.'-

- '¿Qué estás haciendo aquí?'- observo cada uno de los cuatro Bugs que estaban en el techo junto con él.

- 'Él siempre está aquí'-

La voz a su costado hizo que se tensara.

El siseo en las palabras y el tono que aún resulta desagradable, pero que no ha podido cambiar, lo forzó a volver su vista solo para encontrarse con una versión suya de dieciséis años sentado a su lado. Luciendo malhumorado, pero al mismo tiempo casi indiferente ante su presencia ahí.

- 'Así es. Yo siempre he estado aquí, junto contigo, Daff'- El joven pálido estiro sus brazos viendo hacia la atrás de Daffy, solo para recibir en ellos a una versión suya de cinco años que lloraba, mientras corría a su encuentro. –'No importa lo que decidas, lo que hagas o pienses, yo siempre seguiré estando aquí'- abrazó al pequeño apiñonado contra su pecho, meciéndolo con cariño para callar su llanto.

- 'No puedo darte una familia'- soltó, sintiendo un nudo en su garganta al hablar.

- 'Nunca te la he pedido'- respondió el Bugs más grande, sin tomarse la molestia de abrir los ojos, quedándose con una sonrisa en su rostro, sintiendo el viento golpear sereno.

- 'Tampoco tendremos una relación "aceptable"'- continuo, dejando que sus manos se volvieran puños.

- 'Lo que digan los demás da lo mismo. Lidiaremos con ello en su momento'- murmuro alegre el Bugs de trece años.

- '¿Dónde estás ahora? ¿Qué hiciste después de que me fui?'-

- 'Probablemente llorando'- respondió el de seis años. –'abrazado a tu camisa como un bebe'- agregó, sonando casi orgulloso.

- 'No necesita saber eso!'- replicaron los otros tres haciendo reír a su versión de dieciséis.

- '¿Qué debería hacer con él…?'- susurro, señalando hacia un Marvin que yacía caminando por el techo, aproximándose a una orilla solo para sentarse y mirar hacia el cielo.

- 'Eso es tu decisión'- susurro el de dieciocho. –'Pero decidas lo que decidas. Seguiré aquí'-

- '¿Por qué?'- miro hacia su versión de cinco años, ya dormido en los brazos del joven.

- '¿Qué no es obvio?'- escucho hablar al de dieciséis. –'Sabes porque están aquí'-

- 'Empieza con "A"'- agrego el Bugs de seis.

- 'Termina con "MOR"'- añadió el joven pálido de trece.

- 'Soy tu primer flechazo'- rio el mayor agregando un tono dramático a sus palabras. –'Tu fuiste mi primera vez.'-

- 'Mi primer novio. Quien me quito me virginidad a esta edad'-susurro el de dieciocho como si le estuviera contando un secreto. –'Nunca has dejado de pensar en mi'-

- 'Ni he dejado de soñar contigo'- suspiró, dejándose caer hacia atrás. Mirando hacia el cielo. –'Me salvaste la vida.'-

- 'Y tú a mí, años atrás. Estamos a mano, Doc'-

- 'Discutimos todo el tiempo'-

- 'Tu eres demasiado egocéntrico y orgulloso, yo demasiado narcisista y terco'- aceptó el joven, sin dejar de acariciar el cabello del pequeño de cinco años.

- 'No tiene sentido. Nuestra relación es…'-

- '¿Una locura? ...'- rio el de trece.

- 'Daffy. El amor no tiene sentido'- continuo el de dieciocho, acostándose a su lado.

- 'No soy suficiente para ti.'- una vez más el nudo regreso a su garganta.

- 'Solo tu piensas eso'- respondieron los cuatro.

- '´Permití que te salieras de tu casa, te traje conmigo aquí. No hemos dejado de trabajar desde entonces. Lo tenías todo y aun así…'-

- '¿Mi mansión donde siempre estaba solo? ¿Me quitaste de mis padres que no tienen el más mínimo interés en mí? ¿A qué te refieres?'-

- 'Mereces algo más… alguien más'-

- 'Tu estas bien. ¡Tú eres suficiente!'- grito el mayor.

- '¿Qué debería hacer?'-

- 'Es tu decisión, pero siempre seguiré aquí. Esperando a que regreses conmigo'-

- 'No sé lo que estoy haciendo'- acepto al fin. Despeinando su cabello. –'No esperaba que me pudieras lastimar así'-

- 'Solo yo puedo hacerlo. Perdóname, Daff…'-

- 'Eres despreciable…'- frunció el ceño más molesto consigo mismo que con el pálido.

- 'Lo se… ¿Qué harás con el?'-

Miro hacia Marvin quien únicamente lo saludo de lejos, sonriéndole mientras sus mejillas se llenaban de color.

- 'No lo quiero lastimar'- respondió su versión de dieciséis.

- 'Tengo que tomar una decisión'- susurro notando como la versión mayor de Bugs se acercaba a él. –'¿Tan obsesionado estoy contigo?'-

- 'No pongas esa cara. Yo lo tomo como un halago'-

- '¿Cómo salgo de aquí?'-

- 'Eso es fácil, Doc'- se arrodillo junto a él y acerco su rostro al de Daffy. –'Solo me tienes que besar.'-

Cerrando los ojos, coloco sus manos sobre las mejillas de Bugs, besándolo despacio en esos suaves labios.

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El sonido del televisor y las imágenes borrosas que se proyectaban en el mismo, lucían extrañamente familiares.

- 'Buck Rogers…'- susurro frunciendo el ceño.

- '¿Dodgers?'- Los ojos grises de Marvin lo miraron con preocupación.

Ese no era su cuarto, ni el techo de la vieja casa donde creció. Es el departamento de Porky y quien se inclinaba a buscar sus labios es Marvin y no Bugs… como por un segundo anheló.

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Aggh espero que no esté todo muy confuso… bueno, diantres que esto se está alargando demasiado hahahaha tres capítulos serán entonces!

¡Muchas gracias por los comentarios! Estamos llegando al final de la cuarentena y lo único que deseo es tener tiempo de seguir escribiendo. Hare mi mejor esfuerzo!

¡Agradecimientos especiales a Zatyrical, Awnsie y Arami10!