Capítulo 19

Sehrazat sonrió cuando lo vio afuera, completamente absorbido, contemplando el mar… salió a su encuentro y al llegar a su lado, lo abrazó por detrás y apoyó su cabeza en su hombro.

Onur cerró los ojos y sonrió con placidez…

-¿Estás bien? - le preguntó- ¿lista?

-Lo estoy… aunque quisiera quedarme aquí contigo… unos cuantos días más…- le dijo y lanzó una risita feliz.

-Sí, yo también…- dijo él y la hizo girar para abrazarla de frente.

-Bueno… podemos volver algún fin de semana…

-¿Viaje de negocios impostergable?

-Algo así…- dijo y sonrió.

-Bien…- asintió él.

Él capturó sus labios con ternura y luego del beso ella sonrió y entrelazaron sus dedos para volver.

Sehrazat lo dejó conducir su auto, adoraba que él tuviera el mando allí, porque a pesar de que le encantaba ser ella quien condujera, se sentía como entregada totalmente a él, dejando que Onur la llevara…


Pasado el mediodía, ya estaban en Estambul y Onur fue directo a su casa a cambiarse. Sehrazat aprovechó y lo besó en la puerta y decidió volver a la suya, para darse una ducha y luego pasaría por la empresa para ponerse al día…

No hablaron hasta el atardecer, y cuando Sehrazat atendió su llamada pensando en que era él que la extrañaba, se sorprendió de escuchar a Kaan…

-Sehrazat…

-Hola, Kaan…- dijo con una sonrisa.

-Mi papá y yo vamos a comer pizza…- le dijo y ella supo que sonreía.

-Muy bien, cariño… disfruten…

-¿Quieres venir? Mi papá quiere y yo también…

-¿Tú quieres? Entonces yo también quiero…

-Bien… ¿vendrás? - dijo el niño entusiasmado.

-Por supuesto que iré, espérenme… dime Kaancito, ¿ya han pedido las pizzas?

-No… todavía no…

-Entonces llevaré mis favoritas… en un ratito estoy allí…- dijo y sonrió luego de cortar la comunicación…

Un buen rato después, tocó el timbre y se quedó esperando sonriente.

-Sehrazat…- escuchó decir a Kaan cuando la puerta se abrió y vio a Onur sonriendo.

-Lo siento… él quiso invitarte…- le dijo perdido en sus ojos, casi no podía evitar tocarla.

-Me encanta…- dijo y Onur sintió que sus piernas se aflojaban al verla sonreír.

Kaan la abrazó con ternura y Onur se quedó mirándolos… El niño llamó la atención de ella durante casi toda la cena y Onur se conformó con algunas miradas intensas por parte de ella…

Se sentaron a tomar un café luego de la cena y Kaan se fue un rato a su habitación. Onur perdió sus ojos en los labios de ella, que sonrió y alzó las cejas…

-Quisiera besarte… tanto…- le dijo y ella sonrió y asintió.

Onur se inclinó y rozó sus labios con suavidad. Ella suspiró y se quedó con ganas de más, pero supo que por la decisión que habían tomado de hablar de a poco con Kaan, sería bueno aguantar un poco las ganas…

Se quedaron hablando un rato, en voz baja, cerca, intentando que no se notara tanto esa intimidad que compartían y cada tanto, él rozaba un poco sus manos y ella sentía que casi desvanecía por una caricia…

Cuando se hizo la hora de ir a dormir, Kaan le pidió a Sehrazat que le contara un cuento de buenas noches y ella asintió y lo arropó mientras el niño le sonreía…

Le contó un cuento que solía escuchar de sus padres, cuando era pequeña y luego de besar su mejilla, lo observó mientras iba quedándose dormido, tranquilo, relajado…

Besó su frente cuando supo que el niño estaba dormido y no bien giró para irse, se encontró con los ojos de Onur, que la miraba con una sonrisa de satisfacción…

Tomó su mano y la llevó hacia el comedor. La tomó en sus brazos y apoyó su frente sobre la de ella…

-Me encanta tenerte aquí, compartiendo con nosotros…- le dijo y ella sonrió.

-A mí también, realmente lo estoy disfrutando mucho…

-Quisiera pedirte que te quedaras… pero supongo que ya habrá tiempo para que lo hagas, aunque confieso que muero de ganas de volver a tenerte entre mis brazos…- le dijo con los ojos centelleantes de pasión.

-Lo se… me pasa lo mismo… bueno… creo que será más sano que me vaya…- le dijo y acarició sus labios con sus dedos un momento.

-Ven…- le dijo él y tiró de ella, llevándola a su habitación.

-Onur…- dijo ella algo sorprendida cuando él cerró la puerta y la abrazó apretadamente, buscando sus labios.

-Solo un momento…- dijo y ella ya lo estaba besando casi con desesperación.

Sehrazat sintió su espalda chocando con suavidad contra la puerta y su cuerpo cálido sobre el de ella. Suspiró y le permitió ahondar el beso casi instantáneamente, porque ella lo necesitaba tanto como él…

El beso se hizo interminable y las caricias casi quemaban, entonces Onur tomó la decisión de interrumpirlo porque ya casi no podía aguantarse de arrancarle la ropa…

-Escucha…- le dijo completamente apoyado sobre ella, mirándola de cerca, su voz agitada y sus ojos oscuros por el deseo- esto ya no es sano…

-No…- dijo ella y suspiró, estaba igual que él- creo que mejor me iré…

-¿Nos vemos mañana? ¿Almorzamos juntos?

-Bien… tengo una reunión temprano…- ella trató de enfocarse.

-Pero al mediodía estás libre…- trató de asegurase él.

-Sí, y si no lo estaré…

-Bien… podríamos venir aquí, no habrá nadie y…- le dijo y ella alzó las cejas.

-¿A almorzar? - le preguntó enternecida por la forma en que él no podía ocultar su deseo.

-No me hagas esto…- le dijo él, incómodo.

-Y yo que creí que era la única que te deseaba…- le dijo ella y él apoyó su frente sobre la de ella.

-Siempre supiste que no era así…

-Es bueno que me lo confirmes…- le dijo y él suspiró.

-Es que… ahora que se lo que es sentir tu piel sobre la mía, besarte…

-Se siente increíble… me pasa lo mismo…- le dijo y besó sus labios.

Onur se separó de ella para dejarla en libertad. Ella acomodó su ropa y sonrió. La acompañó hasta abajo, con sus dedos entrelazados…

Se quedó mirándola antes de abrir la puerta y ella sonrió.

-¿Me llamas cuando llegues?

-Lo haré, tranquilo…

-Hasta mañana…- le dijo y besó su frente.

-Hasta mañana…- repitió ella y apretó sus manos, que seguían reunidas.

Onur la miró salir y subirse al auto. Sintió el cansancio de haber dormido poco el día anterior y quiso reír a carcajadas. Se sentía en su mejor momento. Sobre todo, porque veía que Sehrazat era esa mujer que durante tanto tiempo había ansiado encontrar. Una mujer que lo conquistaba por su calidad humana, por su comportamiento con él y con su hijo y también por su belleza, a la que ya le era imposible no reaccionar…

Un rato después, luego de que Onur pasara por la habitación de su hijo para corroborar que estuviese dormido y bien, sintió que su móvil vibraba…

"Recién llego. Estoy a salvo, a punto de ir a dormir y pensando en ti"

Sonrió sin poder evitarlo, se la imaginó diciendo eso y mordiéndose el labio, provocándolo…

"Que descanses, yo estaré contando los minutos para volver a verte y tenerte en mis brazos".

Terminó de quitarse la ropa, se acomodó bajo las sábanas y sonrió. Hacía mucho tiempo que no se sentía tan feliz…


Bueno, esto sigue. Veremos cómo! Gracias por seguir leyendo!