Día 17: Balcón.
Febrero.
Fue el mes del amor y el mes donde ellos descubrieron que la soledad no iba a ser un impedimento para ser felices.
- ¿Quieres que seamos compañeros de balcón?
- Acepto, Chat Noir.
Todo era perfecto. Noches donde compartían secretos, penas ante un intento de decir a sus amados lo que sentían y no poder hacerlo o ser rechazados y una que otra cosa de sus vidas civiles a la luz de la luna en el balcón de la chica.
Estaban para apoyarse, obviamente siendo cuidadosos para no revelar más de la cuenta.
Para Marinette era sencillo, solo debía obviar a Ladybug algo donde siempre ha sido buena, pero para Adrien, cada palabra contaba ya que la azabache no debía descubrir su identidad.
Eso iba y venía hasta que, en una de las sesiones del balcón, uno decidió revelar algo que cambiaría el balance de sus noches.
- Creo que me rendiré.
- ¿Disculpa?
- Lo haré… Ladybug dejó de interesarme, no voy a esperarla toda la vida y quiero disfrutar todo, Mari. Tengo 20 años y también tengo derecho de ser feliz y disfrutar mi vida.
- ¿Estás seguro de dejarla ir?
- Si…
- Oh, eso significa que dejaremos de ser compañeros de balcón, ¿no es así?
- Dije que dejaría de interesarme… No que te dejaría por decírtelo. Además… tu de seguro querrás hablarme de ese chico a quien amas. – dijo algo serio.
- Ya no me gusta.
- ¿Q-qué? – dijo Chat algo sorprendido.
- Que ya no me gusta ese chico. Y me ha dado tantas ganas de decírtelo hace mucho.
- Pero ¿por qué no me lo dijiste? ¿Quién es ese galán que te tiene loca?
- Es alguien muy conocido y no te lo he dicho porque en estos días he comenzado a tener un poco de confusión...
- Oh y ¿Qué esperas para decirle?
- Yo solo soy una simple chica que lo quiere como un amigo, pero no sé si pueda ser correspondida.
- De hecho que sí, si rayos, eres toda una preciosura y ¡joder! Cualquiera te invitaría a salir o quisiera besarte…
- ¿B-besarme? Si ni sé besar C-chat.
- Podrías usarme como un maniquí de práctica si quieres, mi princesa…
Se acercó a ella y la abrazó.
- Porque tengo algo más que decirte, Marinette…
- D-dimelo, gatito.– dijo acercándose a él y tocando su pecho.
- Me gustas.
Marinette sonrió.
- A mi igual, me encantas…
Juntaron sus frentes y pasó lo inevitable.
- Eres fantástica, Marinette…
Besos iban y venían en ellos.
- Chat, no sabes cuánto me dio ganas de decirte que me gustas… El chico que me gustaba era mi pasado… Ahora solo quiero quedarme contigo.
- Ladybug es mi pasado, te juro que ahora solo pienso en ti, mi Mari.
- Y yo en ti, mon Chaton…
Siguieron besándose hasta que el cascabel del superhéroe sonaba mientras compartían caricias en sus rostros, echados en el balcón.
Chat Noir comenzó a sujetarla de la cintura y la acercó más a su cuerpo mientras aún no quitaba sus labios de los de ella.
- Princesa, dime que me amas… Hazlo que lo necesito tanto…
Lo besaba por toda su faz, se sentía poderosa y amada.
Tan amada como ningún chico lo había hecho sentir antes.
- Te amo… Te amo tanto, mi gatito.
- Yo…
-.-
- ¡Marinette! ¡Marinette! Despierta, ya terminó la clase de la Miss Bustier, te quedaste babeando la mesa.
- ¿A-alya?
- Si, ese es mi nombre, ¿qué te pasó?
- T-tuve ¿sueño?
- Si, pero que sueño, babeaste y balbuceabas cierto nombre…
- ¿Q-qué? Dime que no fue el de…
- No, descuida, solo bromeaba. Aunque sé las ganas que te trae ese chico misterioso que me mencionaste… tu gatito nocturno o algo así que dijiste.
- Shhhhh… Cállate.
- Chicas, ¿vamos a almorzar? – sonó la voz de cierto chico rubio que las interrumpió.
- S-si, allá vamos Agreste.
- ¿De qué hablaban, chicas?
- Nada, Adrien. Solo del chico sexy y guapo quien sueña Marinette todo el tiempo, se durmió en clases diciendo que lo bese delicioso…
Maldita.
- ¡A-alya!
- Vaya, Marinette. Si necesitas practicar, ya sabes que puedes llamarme. – dijo el rubio guiñándole el ojo.
- *Oh rayos, creo que me dormí demasiado o ahora pienso que Adrien Agreste quiere ser una copia barata de Chat Noir*
- ¡N-no!
- Oye, sabes que soy bromista.
- Si, demasiado. Estrellita para ti por ser un coqueto y romántico empedernido conmigo. Casi caigo.
Que Adrien se haya vuelto coqueto de la noche a la mañana en esta semana, le parecía un misterio sin resolver en el universo.
- Gracias, Mari por tu gran sarcasmo. Pero ya hablando en serio, si quieres practicar con un buen besador… Podemos tener una cita y charlar un poco.
- ¡Oigan! Olvidan que sigo presente aquí. – dijo la chica de lentes mirándolos a ambos. – Luego sacan planes, ahora vamos que tengo tantas ganas de comer.
-.-
Palabras: 774.
-.-
¡Día 17 terminado!
Uuuuuuuuuuuf 2 capítulos en un día, me encanta descansar para sorprenderlos así de vez en cuando, estuve en una maratón el 15 de Mayo con Shera y olvidé de terminar de escribir el cap de ayer y de hoy.
Tenía derecho a divertirme y de escribir este relato, de verdad me está encantando como que está quedando, recuerden que hay mas historias que ver uwu
¡Por ahora es momento de one shots!
¡Nos leemos mañana!
- Ann.
Siguiente capítulo:
Día 18: Banana.
