Disclaimer :

La serie de NARUTO (anime como manga) pertenecen a Masashi Kishimoto.


Advertencias:

Clasificación M: Puede contener algunas escenas de sexo, drogas, alcohol, lenguaje sucio, etc.


CAPÍTULO DIECIOCHO

"... Y cuando logré reconocerla, pude sentir como muy adentro de mi comenzaba a gritar sin parar".

Todo había sido un completo éxito, habíamos acabado con los restos de la guerra anterior y solo quedaban labores de limpieza e ir arreglando los preparativos para dar por iniciada una nueva época de paz.

Al menos, así pensé respira do tranquilo después de tantos días y pensé que tal vez esa noche por día llevarme a mi esposa a nuestra casa, dormir juntos y hacer el amor..

Todo hasta que la unidad médica explotó soltando una luz tan fuerte que niz hizo cerrar los ojos, cuando salí todo esta llamas, solo pensé en ella y salí corriendo.

Todos gritaban horrorizados, hablaban de cuerpos calcinados y olía a muerte..

Quise pensar que ella estaría bien, que la encontraría un poco herida, hasta que vi los ojos de sus compañeras, no necesitaban decirme nada, cada paso que daba cerca del lugar podía sentirla ahí..

Estaba Naruto y Hinata junto a ella, ambos estaba impactados y aunque no quise voltear a ver, tenía que hacerlo.

Ahí estaba mi esposa, tirada en el Suelo, quemada con la tela pegada en su piel al rojo vivo, la reconocí y mil gritos de mis interior retumbaban, caminé a gatas, no podía superarlo, estaba casi deshecha y su piel perfecta la poca que quedaba estaba casi blanca... Naruto cerró los ojos y la rodeó en un manto de chakra del zorro, quería tomarla de la mano, pero no podía... Sus dedos.. ¿Que les digo?...

Y entonces, en un parpadeo estábamos en el hospital, me importaba un carajo la aldea, la guerra, nada.

Me importaba mi esposa, mi vida y mi corazón...

Estaba sentado junto a sus amigos, alumnos míos y compañeros, aún mi capa de hokage estaba manchada, de su sangre, su piel... No me causaba asco, en absoluto, era ella.

Simplemente me estaba matando y si ella moría yo tambiéno haría. No podía vivir una vida sin ella...

Pero mi mente me delató otra vez y recordé nuestras promesas, si ella faltase cuidaría de su madre y de Sarada... No podía abandonarla a su suerte... No aunque me doliera...

Tampoco podía pensar en ello... No, debía confiar en mí esposa.

Hasta que llegó Tsunade, con mucha preocupación en sus ojos, la a tendía, estaba su alumna ahí... Casi muriendo.

Se paró frente a todos y solo me vio directamente, sabía que diría.. Sabía que era mi sentencia.

Está muy grave —dijo son filtros — logró sobrevivir gracias a la regeneración del Byakugou... Y gracias al manto del kyubi, sin embargo... —apretó su puño — no es suficiente chakra para su cuerpo y existen partes de ella completamente calcinadas...que tal vez jamás puedan regenerarse... No si no tiene tratamiento correcto —suspiró — pero... ¿Alguien puede buscar a la señora Haruno? Necesito que firme la responsiva...

Y entonces, hablé sin dudarlo.

Es Sakura Hatake —interrumpí — nos casamos antes de esto... Yo puedo hacerlo...

Y si, dada la situación, nadie preguntó ni dudó.

Caminé junto a Tsunade por varios pasos hasta llegar a la UCI, ella respiró.

Kakashi... Ella sobrevivió por suerte, mucha suerte sin embargo ella necesita más... — señaló por la ventana y ahí estaba ella, completamente llena de vendas y no pude soportarlo—

¿ Qué le pasa a mi esposa? — pregunté con total tristeza —

El Byakugou le está ayudando a regenerar lo más importante, sin embargo no es suficiente, pero el tratamiento de la baba del reino de las babosas puede ser de gran ayuda en su mejoría y regeneración... Sin embargo —suspiró —

¿Sin embargo? —pregunté —

Tenemos que desbridar en su totalidad su cuerpo, en pocas palabras quitarle en su totalidad toda la piel de su cuerpo y aunque le coloquemos el más fuerte de los Sedantes ella gritara —mordió su labio con fuerza — y eso... El exceso de dolor la puede matar... —suspiró — y eso sería fulminante...

¿Me estas queriendo decir que en ambos escenarios puede ella morir no? —la vi a los ojos, ella asintió — dame una hora... Iré con su madre y decidiremos ambos, es esposa mía... Pero también es hija... Tsunade, ¿que opinas tu.?

Lo haría —respondió —

Horas más tarde, después de una incomoda platica con la madre de Sakura, todo fue concertado..

Y a eso de las nueve de la noche, Sakura estaba siendo intervenida, aunque estaba sentado a un piso abajo de donde la operaban, podía escuchar sus gritos y súplicas, no lo soportaba.

Se supondría que como esposo no debería hacerla sufrir, sin embargo hacía todo lo contrario..

Y en mi mente, repasé que a todo lo que amaba sufría de igual o peor manera, tal vez era el Hokage, pero no podía soportarlo y mis lagrimas caían por mis mejillas hasta caer en mi máscara, me estaba doliendo, me estaba muriendo y no lo podía creer.

¿Acaso no puedo ser feliz?

Preguntaba en mi cabeza y lo repetía, estaba asqueado de la vida, el sufrimiento y el vivir con miedo constante, esta a cansado de esto...

Y sus gritos no paraban..

Cerré mis ojos y recordé la última vez que dormimos juntos, el como mis dedos recorrían su piel tan tersa, su sonrisa, tu cabello. Su todo.

Y ahora... Mi mente rondaba la pregunta

¿Podré verte otra vez?

Y los gritos cesaron en varias ocasiones, no podía dejar de pensar en su boca y en su sonrisa, las carcajadas que escuché salir de ella, así como dulces palabras y gemidos de placer... Pero jamás había escuchado de ella, unos gritos tan desgarradores.

Mi corazón pesaba... Me estaba muriendo.

Salió Tsunade, se sentó junto a mi y suspiró, mientras colocaba su mano en mi hombro, un gesto de victoria pero con desgano. No había resultado nada fácil.

Fue un éxito... - dijo —

¿Pero? —pregunté —

Sufrió dos Paros cardíacos —respondió con cansancio — los sobrevivió y ahora se encuentra en tratamiento... Pero va a tardar...

¿Que tanto? — la vi a los ojos —

Va a tener que estar al menos seis meses ahí... Debe de regenerarse capa por capa... Sus manos —soltó lágrimas — es lo mas dañado... Y debe de regenerarse con total tranquilidad...

Está bien... —respondí —

Durante varias semanas me negaron la entrada, alegando que no sería en absoluto agradable verla así, sin embargo, nada en mi vida había sido agradable. Y cuando llegaba a serlo, algo pasaba para acabar con lo poco o mucho de felicidad que tenía.

Por eso, cuando más uno necesita socializar, salir de fiesta, tener amigos, novia, casarse y firmar familia, yo estaba en Misiones sangrientas, en soledad, cuando todos reían yo vigilaba o asesinaba según órdenes.

Y un día, después de tantas fallas me asignaron un grupo. Donde la conocí a ella. Aún siendo una niña, revelaba su belleza y aunque vivía acomplejada a veces con su frente, seguía sonriendo.

Hasta que la vida misma pasó y me encontraba completamente enamorado de ella, ya siendo una mujer.

Ella era mi razón de ser sin darme cuenta.

Así, que un día en mi desesperación por verla, de noche me metí a su habitación, descubrí que la dejaban sola durante la noche y no podía soportar la dura realidad de saber que ella estaba sola.. ¿Sentirás que te hacemos falta?

Sin embargo no pude verla, pues solo había una enorme babosa que la contenía y un camino de cables que se introducían dentro de ella, me acerqué y aunque las lágrimas salían sin parar no emitía algún sonido, estaba demasiado cansado de aparentar estar bien para todos, pero estaba cansado de llorar abiertamente todas las noches , de extrañarla junto a mi cada día y cada noche, había una mesita de noche junto a la babosa y encontré sus objetos personales que traía ese día.

Su anillo y parte de la banda de mi madre, según comentarios de Tsunade, tenía su mano por encima de la banda, la protegió sin dudarlo y eso ocasionó quemaduras terribles en su mano izquierda..

¿Qué había pasado?

Según informes había sido un ataque pre meditado, ¿para qué?, nadie lo sabía.

Pero si, la idea era matarme a mi, lo estaban logrando.

Aún de noche o en mis momentos de más trabajo, sus gritos me perseguían y me sentí miserable, yo le había causado este terrible dolor... ¿Me perdonará?

Me preguntaba sin parar.

Levanté mi mirada y no había ninguna respuesta, sonidos y pitidos de las máquinas, que triste es. Que frío.

Salí de allí y caminé a lo largo de varias calles, el invierno había pasado y el comienzo de la primavera era presente, esta noche no fui a su casa, no lo deseaba. Y subí escalón por escalón hasta llegar a mi departamento, no encontré paz y me vi más solo que de costumbre...

Asi se sentía tener a un familiar hospitalizado, diario con los sentimientos a flor de piel y la ansiedad al tope de uno mismo, falta de apetito y poco sueño.

Y aunque de día tenía que verme positivo, con sonrisas falsas al momento de tener que ver y cuidar a su hija, era doloroso...

Me acordé de mi niñez y como mi madre de un día a otro había desaparecido, para unas semanas después estar en el cementerio y aunque mi padre fue bueno hasta donde pudo, siempre quedé con la falta de ella, cuando el se fue la sensación fue aún más profunda y la soledad no paró en rodearme.

Así que, aunque mi alma parecía partirse, cuando tenía que cuidar de Sarada y decidir por ella muchas cosas, comprendí a mi padre siendo mi pilar principal.

Sarada no merecía ver la tristeza en nuestros ojos, en una agonía constante.

Estando conmigo, trataba de hacerla feliz.

Y aunque las personas no entendieran que estaba pasando, la razón de que yo cuidara la hija de otro hombre, no me interesaba. Ella era, a su manera la imagen de su madre, era una extensión de ella y de su amor, también era una promesa y mi propio sentido común en tener que cuidarla.

Me dejé caer en mi cama, que por años dormí ahí y jamás sentí la necesidad de tener alguien más, abrazarla y besarla, pero desde que comencé a compartir la cama con Sakura, ahora sentía un vacío, fuera la cama que fuera, sentía su ausencia.

La vida siguió avanzando sin parar, pues el tiempo no perdona, y yo había tomado posesión de esa habitación del hospital, sin importar nada. Pues, ¿ quien más podría hacer compañía?.

Las personas seguían viviendo y la guerra había quedado atrás o al menos ellos, yo no podría hacerlo.

Era finales de Mayo y aunque el tiempo había pasado como agua, durante las noches parecía una agonía interminable.

La habitación de Sakura tenía mucha vida, siempre alguien la visitaba , nunca faltaron flores mías o de Ino, fotografías de las fechas importantes, así como los dibujos de Sarada que aún no comprendía del todo, de que "mamá viviera ahí".

Naruto pasaba regularmente ahí y a veces, en su desesperación por querer verla recuperada más rápido, le rodeaba del manto del Kyubi, al parecer esto no el ayudaba mucho sin embargo, nadie por negarlo pararlo, nadie ya que todos teníamos la fiel esperanza que cuando su cuerpo estuviera listo ella saliera de ahí.

Y aunque deje de dormir en mi departamento así como en su casa, dormía ahí todas las noches, en el sillón reclinable e imaginaba a veces, darle besos.

Siguieron pasando los meses y el calor cada Vez era más intenso.

Una tarde, recibí una llamada de emergencia del hospital, llegué rápido al lugar y subí las escaleras con mucha rapidez..

El cuarto piso tenía que ser.

Caminé por dos largos pasillos hasta encontrar el piso completamente mojado y "baboso" y solo no pude parar en alegría, en pensar que ella ya había despertado.

Apresuré el paso hasta llegar a su habitación, afuera se encontraba Tsunade junto a una cuadrilla de médicos y enfermeras, recibiendo órdenes.

Kakashi —su semblante era d e pura alegría —

¿Puedo? - sentí mi corazón al borde de las emociones, Tsunade abrió la puerta y no dudé en entrar —

Todo parecía en cámara lenta y en mi mente, un repaso sobre toda mi vida, tanto lo bueno y lo malo en un segundo.

Ahí estaba ella, sentada en su cama con su cabello aún más largo de lo que había visto jamás en mi vida, su piel blanca restaurada y podía jurar que se veía más joven... Un poco. Hasta que volteó a verme y me sonrió, de pronto ella extendió sus brazos y no pide calmar mi corazón, quedé de rodillas, abrazando su cintura mientras ella acariciaba mi cabeza con delicadeza, su cariño, su respiración, toda ella era la misma.

Te extrañé mucho —dije sin pena y sin guardar compostura, me importaba una mierda guardar a paciencias — Sakura te extrañé mucho... —susurre de nuevo y ella siguió acariciando mi cabeza –

Me di cuenta —respondió y sentí que por medio de mis oídos podía morir, su dulce voz estaba otra vez, la vi a los ojos y ella solo me sonrió, me levanté y la tomé entre mis manos, con mi dedo pulgar acaricié sus labios, no lo podía creer, no era cierto era un sueño así que ella me jaló a su cara y cuando sus labios chocaron contra los míos, no, no era un sueño era una hermosa realidad, la besé con mucho sentimiento mientras sentía por fin mi corazón latir, sus manos me acariciaron un poco más y nos separamos — todos los días te pude sentir y escuchar —añadió tímidamente — y déjame decirte, que te amo cada día mas por no dejarme sola ni un solo día ni una sola noche...

Oh sakura... —la abracé — eres mi vida y por ti puedo morir ... Puedo hacer una locura con tal de tenerte aquí a mi lado...

Sakura quedó profundamente dormida, su cuerpo seguía cansado. Cuando dejé a Pakkun bajo su vigilancia, salí de la habitación con total sigilo, hasta llegar a la oficina de Tsunade, toqué una vez la puerta.

Adelante —su voz parecía llena de preocupación —

Cerré la puerta tras de mí, me sorprendí al ver toda clase de pergaminos regados en el suelo, mientras una Tsunade cargada consigo una copa de Sake, Shizune no paraba de leer, mientras una babosa se encontraba casi dormitando.

Me senté frente a su escritorio y en un silencio incómodo rompí el hielo...

¿Qué es lo que te está haciendo mucho ruido? —pregunté mientras no apartaba la vista de ella, Tsunade suspiró estresada y sorprendida — ¿ es por lo que tiene en su frente? —ella asintió — ¿que pasa con ello? ¿Es malo?

No es malo —respondió — es más que bueno, podría decirse que es magnífico Kakashi... Es solo... Que solo... Se lo vi a una persona en toda mi vida...

¿Si? —pregunté en respuesta — ¿quién? —sabía la respuesta, pero necesitaba confirmarlo —

El modo sabio de mi Abuelo Hashirama — apretó un poco la copa en su mano — pero solo cuando lo activaba... Y Sakura, en absoluto lo tiene activado... Además difiere... El de el era un punto encerrado en un círculo y este es un rombo dentro del circulo —suspiró — según Textos, esto...esto es algo... Único y nuevo... Tal vez... ¿Un nuevo nivel dentro del modo sabio? ¿Cuáles son sus pros y contras? No lo sé... —recargo su cabeza en su mano izquierda — ¿que dicen los estudios Shizune? —preguntó, a lo cual Shizune se levantó rápidamente —

Todo su nivel celular está perfecto, en buen estado, su cerebro no demuestra daños, ni sus órganos... Su red de Chakra es impecable —suspiró — en la prueba física ella... Su piel... Es... No tiene ninguna cicatriz... Y si hablamos del daño causado por el nacimiento de Sarada y el embarazo no completado... Demuestra que todo el órgano está completamente sano y en óptimas condiciones —suspiró — su sangre no tiene nada fuera de lo normal... Es podría jurar que...

¿Que? —preguntó Tsunade — ¿qué demonios es qué? —preguntó molesta, mientras tomó los resultados, los leyó pasando de una hoja a otra —.

¿Qué? —pregunté al borde de la ansiedad —

Su cuerpo, en pocas palabras es más joven y más fuerte —suspiró — ¿Sakura te dijo algo?

No mucho —respondí — solo que ella nos pudo escuchar y sentir todo este tiempo... Además... Logró sentir o adivinar el embarazo de la enfermera encargada... Aunque la misma no tenía ni idea... ¿ Qué procede?

Estar atentos a ella —respondió — no puedo comprender que es lo que pasó aquí... Y no sé dónde vi seguir más Respuestas y el que podría ayudarme a una... —suspiró resignada — es...

¿Es...? —pregunté de nuevo -

Hablar con mi abuelo con ayuda de Orochimaru...sin embargo — volteó los ojos en molestia— necesito aprobación del Hokage —me miró a los ojos— sabes que es una técnica prohibida... Y desde la guerra pasada...

Entiendo —suspiré, esto odiaba de mi cargo, decidir por encima de los demás y cargar con las consecuencias dentro de un "mudo" anonimato — si eso necesitas para encontrar respuestas... —respondí sin dudarlo —

Shizune, busca a Orochimaru y dile que venga aquí... —ordenó mientras tomaba otra copa de sake — seguramente está ahora en infectología —ordenó otra vez más —

En cuanto salió su ayudante, todo fue un incómodo silencio, Tsunade parecía viajar en sus recuerdos, mientras yo la observaba fijamente, suspiró resignada mientras llenaba otra vez su copa.

¿Sabias que Sakura tenía menor posibilidades de quedar embarazada después el segundo embarazo? —preguntó, yo negué con la cabeza y no me molestaba, realmente era algo personal de ella y el hecho de "poder" tener hijos, no era gran importancia para mí, aunque para muchos si, Tsunade se apretó la cien con firmeza — cuando descubrimos que se trataba de un embarazo de alto riesgo, el ultrasonido nos reveló que el producto había muerto al menos uno o dos días antes, sin embargo, el cuerpo de Sakura intentó curarse por sí sólo... Y se ocasionó dentro de sí misma una gran infección, aunque fue operada, y aunque ella tenía la regeneración celular, no fue suficiente pues el daño era irreversible, ahora la vida o ella misma se regaló una salud óptima — suspiró — eso no me hace ruido en absoluto, me preocupa el saber si dentro de sí misma guardo más chakra del que ella misma había dispuesto como se le enseñó, eso me preocupa ¿que pasará con un exceso de chakra en ella? Ese es el asunto... Mi abuelo miró aparentemente "joven" con una salud óptima, es mas podría decirse que tenía la salud de un jovencito en buena forma, el de una noche a otra murió, sin explicación alguna y aunque se le realizaron pruebas, jamás se pudo ver una razón concreta...

Me quedé en silencio dentro se la oscuridad del mismo pasillo, pensando en todo lo que estaba pasando, lo que podría pasar y como me gustaría que nuestra vida fuera más común... Pensé en Sakura y en cómo había sentido su piel cálida y perfecta al tacto, ¿tal vez a ella la pasaría algo?

Kakashi... Puedo sentirte —su voz se escuchaba dentro del otro lado de la puerta— ¿pasa algo? —preguntó, pude olerla, su preocupación y el sonido de las sábanas moverse — ¿kakashi?

¿Qué se supone que debería de sentir en este momento?

¿Miedo? ¿Miedo de qué?

Kakashi... —susurró con un tono molesto—

Nada pasa —abrí la puerta — solo... Es un poco cansado el trabajo... —pésima mentira, me dije a mi mismo, ella cambió su semblante y ella sabía que estaba mintiendo muy mal —

Kakashi Hatake —dijo mi nombre y trague en seco — ¿qué demonios te pasa? Me voy por seis meses y cuando regreso... ¿Obtengo esto de ti? —caminó molesta en dirección a su cama — estoy decepcionada... —habló de nuevo mientras apretaba el tubo de su cama —

No es eso —me pare junto a ella. Es simplemente que... Ahora debemos de cuidarte más —respondí queriendo calmar su enojo — y yo.. Yo tengo miedo de lastimarte...

Creo yo que soy suficientemente fuerte como para que tu me "lastimes" —enfatizó aun más la palabra con movimientos de sus dedos, no, no estaba sirviendo y ella estaba siendo muy sensible— ¿lo dices por esto? —señaló su frente — lo vi en el espejo... Y no, no me estoy muriendo — cruzó sus brazos — creí que te alegraría verme... — lágrimas en sus ojos, estaba más sensible de lo normal— no me tocas nada... ¿Te doy asco? —preguntó, lo hacía tan rápido que no me dejaba hablar — hice lo mejor que pude...

No —respondí con mi voz gruesa y ella volteó a verme — no es eso... —la abracé y su olor llenó mis cosas nasales, cerré mis ojos de placer y gusto mientras perdía mis demás sentidos, era más fuerte su aroma, algunos dirían que era afrodisíaco — te amo y me encantas —susurre en su oído con gusto — es simplemente que te vi muy herida y me da miedo provocarte dolor alguno... No es que no te quiera, no me gustes nada de eso es... —pude sentir su sonrisa — me hiciste mucha falta todos estos meses Sakura...

Yo también —respondió — aunque estabas junto a mi y no me abandonaste, te extrañé mucho Kakashi... Me di cuenta de dos cosas

¿Cuales? —pregunté, ella sonrió —.

Que quiero ser feliz —sonrió — y quiero tener una muy muy grande familia... ¿Sabes?... Vi muchas cosas que jamás creí imaginar...—susurró —

Deberías contarte entonces... —respondí —

A la mañana siguiente, muy temprano, un poco antes que saliera el sol me desperté al sentir cosquilleo en las pintas de mis dedos, me senté mientras mi primera visión fue ver a Sakura plácidamente dormida, ella sonreía. Su cuerpo de manera irreal parecía brillar suavemente, mientras el rombo de su frente vibraba en color rojo, eso llamó mi atención y caminé rápidamente hasta confirmar que si, estaba en rojo. Cuando intenté tocarlo pude sentir calor y energía fluir alrededor de el y comprendí que estaba absorbiendo chakra, mucho para poder sentirlo así.

Decidí dejarla dormir un poco más, recordando los relatos que Sakura me había contado horas atrás.

"... Estaba dentro de la misma oscuridad por varios días, mi cuerpo dolía tanto que solo me quedé encogida, hasta que una mano tocó mi espalda y pude ver otra vez lo que pasó durante la guerra, la historia que nos contó Naruto sobre Hagoromo y pude hablar con él, el me enseñó esto, me dejó como misión ayudar en un futuro a los demás y no marchitar otra vez mi cuerpo, que será necesario"

Seguí caminando hasta encontrar una máquina expendedora de café y recordé un poco más.

"y aunque mi platica con él había acabado, pude ver muchas cosas más, entre ellas a ti Kakashi, tu pasado y tu vida, también la infancia de mis amigos y la mía también..."

Mientras bebía el café, el canto de las aves se hizo presente, pronto saldría el sol y tendría que regresar a ella otra vez.

" cuando vi mis manos completamente calcinadas y mi piel caer como cera, creí que sería mi fin y me lamenté de no haber pasado mas tiempo a tu Lado Kakashi, así que cuando estaba en la oscuridad. Le pedí a quien fuera que me permitiera vivir, lo repetí muchas veces hasta que Hagoromo me hizo aparecer ante él "

El vaso de café estaba vacío y lo lancé con fuerza al bote de basura, Sakura me dijo muchas cosas pero sin un orden aparente, demasiada información.

Suspiré cansado de esto.

No entendía nada.

Ahí estas —su voz me sorprendió ella se encontraba de pie junto a mi, levante mi vista en dirección a ella, la luz del amanecer daba detrás de ella y parecía un halo con diferentes tonos rojizos, rosados y aunque crean que estoy loco, pude ver verde, sus ojos verdes parecían brillar con mayor fuerza, dos esmeraldas puras, dada la luz, la figura de su cuerpo se transparentaba, parecía imagen divina sin dudarlo. Ella me sonrió con total alegría y paz, me sentí el ser más feliz del mundo al saber que era mía y aunque me sentía un poco incómodo por no saber que pasaba con ella, lo había olvidado, justo cuando sus labios tocaron los míos y cada fino nervio de todo mi cuerpo respondió a ella con facilidad — esto extrañaba...— se puso de pié otra vez y la luz seguía causando el mismo efecto visual en ella, caí en cuenta que era mujer que adoraba y parecía una diosa, era mi esposa y no pude fingir el no sonreír, era mía y aunque pareciera patético o egoísta, me alegraba la idea de tenerla para mi —... Tengo hambre —fue lo siguiente que dijo y solo sonreí —

¿Qué deseas? —pregunté tomando su mano—

Un bebé... — abrí mis ojos de golpe —

¿Que? —pregunté otra vez, tratando de estar aún más atento, eso último me distrajo y a su vez me tomó por sorpresa, ella sonrió —

Que quiero un poco de té y tal vez no se...— sonrió — quiero Dangos...quiero de todo un poco... No he comido nada en muchos meses...

¡Hey Sakura-chan! — la voz de Naruto nos hizo voltear, y ahí estaban todos los amigos de Sakura sonriendo, ya había corrido la noticia sobre que ella había despertado de su sueño —

Hola a todos —sonrió — así que será una niña ¿verdad? —señaló el vientre de Ino, la cual se sorprendió —

¿Como supiste? —todos voltearon a verla con cara de asombro, Sakura sonrió y señaló su nuevo Byakugou —

Y entonces, esa habitación llena de silencio, lágrimas y estrés, estaba llena de risas y amigos,la vi por última vez mientras cerraba la puerta...

Y, aunque deseara estar con ella todo el tiempo, era algo imposible, el deber con la aldea debía de hacerlo, pasara lo que pasara o como yo estuviera. La aldea no podía parar.

Apreté el puente de mi nariz, mientras firmaba más documentos...

Pase —otro pergamino del lado de los documentos revisados — ¿si?

Tengo buenas noticias Kakashi —la voz de Tsunade me interrumpió, levanté la vista para encontrarme a Tsunade, Shizune y Orochimaru, el último era un poco incómodo verlo — es una historia un tanto cuanto bochornosa...

Soy todo oídos - suspiré — puedo hacer dos cosas a la vez..

Sakura pudo llevar a cabo, un siguiente nivel en el modo sabio, así como lo hizo naruto al juntarlo con la ayuda de kurama, pero todo esto fue gracias a la memoria genética de sakura —Tsunade apretó un poco sus puños— al parecer mi abuelo hizo de las suyas Kakashi... —rodó los ojos en molestia— su memoria genética junto al Byakugou pudo desarrollar el modo sabio como sólo mi abuelo pudo hacerlo... Aunque en ella quedó activo... Deberá ella aprender a vivir con esto... Es complicado para mi explicarlo, es nuevo...

Y entonces... —suspiré — ¿que opinas Orochimaru? —pregunté—

Que ella misma debe de ir aprendiendo sus nuevas cualidades, tal vez investigar si dentro de ella tiene el mismo Mokuton... Me gustaría hacerlo —su cara demostró emoción—

¡No! —gritamos todos al unísono, sabíamos que el estaría más que dispuesto a hacerlo pero no es algo que se le permitiera a el, menos al tener ese historial— creo que eso lo veremos con el paso del tiempo —añadió Tsunade— debemos mantener vigilancia en ella...

Esta bien... —sonreí — ¿cuándo se le va a dar el alta?

Hoy mismo —contestó Tsunade — pero reitero Kakashi, debes de mantener vigilancia en ella constante... —me señaló con su dedo — no podía esperar menos de mi pupila, sin embargo... Ahora ella es especial...

Ella siempre lo ha sido —respondí sonriendo — siempre...

Más te vale —dijo antes de cerrar la puerta tras de ella — cuídala... De no ser así, yo misma vendré y te partiré en dos... Mas te vale Hatake...—cerró la puerta —

Suspiré pensando en que tal vez, mi esposa resultó ser más que especial y aunque pareciera idiota o mal de mi parte, me alegraba de tenerla a mi lado.

Deberías cuidarla mucho —era Sasuke desde la ventana, me acercó su rollo con el informe de su misión y le extendí otro nuevo, nuestra relación no era incomoda o llena de celos — ¿cómo está ella?

Despertó ayer —respondí sin despegar mi vista de otro documento —

Está bien —se levantó— si le quieres dar la vida que ella desea, deberías de dejar el puesto de Hokage en un futuro, ella merece todo aquello que yo no puedo ofrecerle a nadie, aunque... Es algo que todas las personas merecen —soltó una leve risa — cuida a mi hija por mi... Y cuida a Sakura... —aunque era una petición, parecía más una exigencia de su parte —

Así será — una nube se hizo presente, sonreí al no tener mayores problemas con Sasuke. Agradecía que ambos, podíamos llevar a cabo una relación de respeto y olvidando que teníamos a una persona en común —

Pero, también era cierto lo que me había dicho el. Tal vez, debería dejarlo.

Además ¿ya me merecía una vida plena no?

Sonreí al imaginar, despertar cada mañana junto a ella. Y en mi mente aun no salía sus palabras que tal vez en invención mía, las escuche.

"... Quiero un bebé..."

Ella lo dijo en repetidas ocasiones y cuando se lo pedía repetir, ella cambiaba de tema.

Decidí que me tomaría un día entero para estar con mi esposa, antes que regresara Sarada junto a su abuela, luego de ir unos días de paseo al campo..

También, que si Sakura así lo quería, llevaríamos a cabo la celebración de nuestra boda y con eso, daría yo terminando mi tiempo como Hokage e iniciaría mi vida como ninja activo, padre y esposo.

Aunque, siendo honestos, tantos años trabajando en muchas misiones de alto rango, junto a no gastar mucho, obtener rentas por años de mi casa y demás intereses de la vida, es que no necesitaría de trabajar nunca mas, pero no era mi plan, abandonar mi vida en activo como ninja.

Suspiré pensando en que mi linda esposa no podría hacer eso tan rápidamente, pero ¿qué más da?, yo podría esperarla cada tarde con la cena lista y estar ahí siempre para ella.

No lo sabría decir, solo que era cierto lo que había dicho Sasuke, ella merecía más que estar un poco tiempo.

Todo, dependería de mi esposa, ya que nadie conocía esa faceta mía, del ninja más temido, el hokage, era que tal vez, un poco resulté ser dominado por esa mujer. Sonreí al recordar y marcarme como ley, que nadie más debería saber esto.

Salí un poco antes de la Torre Hokage rumbo a casa, en una maleta dispuse objetos personales de Sakura, ropa variada con un una sorpresa, unos zapatos.

Salí, nervioso y sintiendo mi corazón latir profundamente.

Pasé junto a un puesto de flores de una ancianita y compré un ramo de rosas amarillas...

Las calles fueron cambiando al paso del tiempo y cuando llegué al hospital, me puse aún más nervioso, más de lo normal.

Sonreí optimista y recordé también, como pasamos el tiempo aquí y como la espera fue tan grande, que creí volverme loco.

La espera del elevador me dio más ansiedad, Sakura era y es mi debilidad...

Y la sensación de subir en el elevador, hizo más enérgica la sensación de "mariposas en el estómago".

Llegué a su puerta y antes de poder tocarla, ella la abrió, sorprendiendo el como su capacidad de percepción había aumentando mucho.

Te extrañe —fueron sus palabras —

Yo también — ella se sujeto a mi cuello y con mi mano libre, la abracé por su cintura, cargando su peso, estar cerca de quien amas es maravillo, el radio estaba encendido y la música hizo más mágico esto —

Y cuando te me acercas

Se acelera mi motor

Me das fiebre

Me hago fuego y me vuelvo a consumir

Dame solo un beso que me alcance hasta morir

Como un vicio que me duele

Quiero mirarte a los ojos (1)

Ella sonrió con lágrimas, su sonrisa decía que lloraba de alegría, su cuerpo se pegó mucho más al mío, el temblor en ella era evidente, estaba emocionada, al igual que yo, su tacto era mágico para mí.

Me besó otra vez, cerré mis ojos en respuesta a ella, sus manos jugaban con mi cabello, las yemas de sus dedos tocaban mi nuca causando múltiples sensaciones, cuando profundice el beso, ella respondió con pasión a mi acción y cuando dejó de besarme, dejando camino a mi boca para su cuello, los leves gemidos en mi oído, eran un tónico que me estaba haciendo perder la cordura.

Solo ella podía lograr sacar mi lado más pasional en un instante.

Te amo —susurró en mi odio otra vez, estaba loco por ella, loco de amor — kakashi... —mi nombre en su boca, era delicioso escuchar, sonreí en respuesta, me gustaba, sentía, que saboreaba, a quien tenía en mis brazos— te amo...

Te amo Sakura —respondí — me vuelves loco —añadí, antes de besarla otra vez en respuesta — yo soy tuyo...

Yo soy tuya —susurró —

Cuando logramos separarnos ambos, nos sonreímos.

Felicidades —extendí el ramo de rosas amarillas, ellas las tomó y acarició — no sólo te traje las flores. También está maleta con lo que sueles usar...

No tenias que hacerlo —sonrió para mi, y mi corazón bailó en alegría —

Lo hago y lo haré siempre —le besé de nuevo —

Puse la maleta en la cama, Sakura de acercó y sonrió al sacar su maquillaje y cepillo, aunque al natural se veía mucho más hermosa.

Sacó varias prendas de ropa que le puse.

¿Te gusta? —pregunté al ver cómo pasaba las yemas de sus dedos sobre el bordado, parecía pensativa y alegre de hacerlo, ella volteó a verme —

Sí —respondió— Soy Sakura Hatake — abrazó la ropa en su pecho y ella estaba orgullosa —.

Cuando salió del baño con un vestido ligero de verano, la tela era un suave algodón muy ligero, en blanco y puntos amarillos, sus hombros se podían ver y el ligero escote le daba un aire pícaro, el largo era arriba de las rodillas y es que cuando fui a mandar a bordar su ropa, en la misma tienda me mostraron más modelos que podían hacer. Si bien, muchos esposos son "celosos" al momento de tomar esposa y cambiaban un poco la forma de vestir de ellas, aquí era diferente, me gustaba la idea de que mi esposa se siguiera vistiendo igual o mejor de lo que ya hacía estando soltera.

No por estar casada conmigo, me daba el derecho de tener que marchitar su juventud.

Sakura debía de seguir siendo Sakura sin importar que pasara.

El vestido dejaba y no dejaba mucho a la imaginación, sus piernas torneadas, al moverse hacían que la tela bailara y si hacías el esfuerzo un poco en ver, podías ver un poco mas de su muslo.

Se metió otra vez al baño, ahora con su maquillaje, no sin antes ver en su espalda el símbolo Hatake bordado. Que alegría me daba verlo en ella, jamás pensé que podría sentirme así de contento y complacido.

Es más, siendo más joven mi deseo era ser siempre soltero e imagine, que conmigo acababa toda mi línea sanguínea, estaba harto de tanto sufrir, amar a las personas y sufrir por ellas cuando se iban, así que por muchos años me negué a muchas cosas.

Pero todo comenzó con un libro.

Siendo un adolescente, conocí a Jiraiya, quien me había mostrado sus libros, el famoso Icha Icha Paraíso. En esa edad desconocía las artes del amor y el sexo, cuando comencé a leerlo aún siendo menos de 18 años, la primera vez que la leí terminé muy excitado al grado, que sentía palpitar mi cuerpo entero, Tal vez fue la primera vez que sentí mi cuerpo vivo sin necesidad de dolor o casi morir.

Después mi curiosidad hacia el sexo opuesto se hizo evidente para mí. Sin embargo durante muchos muchos años, solo era eso. Sexo.

No fui capaz de crear alguna relación sentimental, nunca me obligué y cuando alguna amante deseaba de mi, algo más que solo sexo, salía de ese lugar, logré tal vez romper muchos corazón.

Siguieron pasando los años y me acostumbre a todo ellos, hasta que mis alumnos se hicieron grandes, formaron sus familias... Y bueno, mientras me perdía en el sendero de la vida. Me fui implicando más y más con Sakura... Y sin darme cuenta, caí perdidamente enamorado.

Tanto, que sin pensarlo estaba ya unido a ella.

Kakashi —salió del baño, tenía poco maquillaje, sin embargo se veía tan radiante que sentí caer mi corazón de la emoción — ya estoy lista...—giró sobre su eje varias veces—

Estás hermosa —sonreí en respuesta, le tomé las manos — solo falta esto... —metí el anillo en su dedo anular — listo...

Todos se quedaron sorprendidos al vernos caminar, quise pensar que era por la belleza de mi esposa, sin embargo dentro de las pláticas sordas, era sobre Sakura y su nuevo estado civil. Así como que "tal vez" ella no debería de estar con él Hokage, apreté su mano y ella me sujeto con aun más fuerza.

Las calles volvieron a brillar para mí otra vez y mi vida cobraba sentido, junto a ella.

Volteé a verla otra vez, brillaba por si misma y su sonrisa me la dedicaba a mí.

¿Es así el amor?

Me pregunté al sentir total felicidad y me di cuenta, que tal vez mi accidentada vida tenía una razón.

Hogar dulce Hogar —sakura se quitó sus sandalias y fue recorriendo todo el lugar. Reía mientras se dejaba caer en el sillón, abrí la puerta corrediza del jardín. Dejando fluir la brisa — nunca pensé que extrañaría tanto mi casa... —comentó — aunque si hiciste unos cambios...

Señaló el escritorio en la sala, suspiré apenado, lo había hecho ya que cuando su madre cuidaba de ella, yo debía de cuidar de Sarada y aunque en repetidas ocasiones fue conmigo a la torre Hokage. No era cómodo para ella. Así que me vi en la obligación de ampliar todo.

No era capaz de dejarla al cuidado de un desconocido. No tenía corazón.

Pronto lo quitaré —me senté junto a ella. Colocando sus pies en mis piernas. Ella sonrió — ¿que pasa? —acaricie sus pies religiosamente , su piel tan suave —

No me molesta —susurró — si eso nos permite estar más tiempo juntos... —me vio con sus ojos brillosos — ¿no?

Hmmm —suspiré extasiado, no sabía si era su piel y su vibrante energía que penetraba en mis dedos o su manera de decirme, qué ella deseaba no estar lejos de mí — ¿te gustaría que dejara de ser Hokage Sakura? —pregunté curioso, ella levantó su mirada, se sonrojó —

¡No no! A eso no me refería — estaba nerviosa, había dado en el clavo pero ella no quería aceptarlo — mira... No quiero que pienses que te quiero manipular .. No no era eso ¡ah! —gritó un poco cuando apreté un punto específico en su pie, un punto de placer que aprendí de ella cuando daba masaje a sus pies hinchados de embarazada —

Sakura... —bajé mi máscara, ella sonrió en respuesta — si tu me dices que lo deje, lo dejo, no por que tu me manipules... He pensado que quiero dejar de ser Hokage y dedicarme a la Feliz vida contigo... Pero lo haré con más gusto, si es que mi mujer... Tú en pocas palabras deseas lo mismo, sería mejor —seguí moviendo mis dedos en la planta de pie derecho, estaba sonrojada — dime... ¿Deseas tener a tu esposo siempre? —mis ojos estaba deseosos en su respuesta —

Sí —dijo en un susurro casi inaudible —

¿Cómo? No te escuché Nada de nada Sakura-chan —seguí moviendo mis dedos—

Que si ... —respondió muy apenada — si te quiero tener ...

Será cuando decidas la fecha de la ceremonia religiosa —subí mis manos a sus pantorrillas —

Hmmm —sonrió contenta — entonces... Quiero que sea a finales de Agosto —ahora el que trago en seco fui yo, ella comenzó a reír — Hokage-Sama así que tiene mucho papeleo que preparar...

Esta maravillosa, hermosa, impactante, bella, mágica, única, imponente mujer, me traía mas que enamorado.

Pensé al verla caminar en dirección a la cocina. Su risa burlona estaba presente.

Adoraba escucharla.

Caminé justo detrás de ella, no me iba a dejar así, no.

Cuando la alcancé en un abrazo, ella comenzó a reír. Era más que obvio que intentaba y ella, parecía jugar con mi sentido común.

Fui acariciando su cuello hasta la base de sus hombros con la palma de mi mano, la introduje debajo de su manga, haciendo a un lado el mismo, dejando la piel desnuda, mi otra mano hizo lo mismo y ella no opuso resistencia, el vestido quedó en el suelo, ella suspiró con emoción, yo también estaba al borde de mis sentidos, estaba loco de amor por ella.

Tomé su cabello con mi mano izquierda y dejé libre su Nuca, aspire su aroma con total tranquilidad y los vellos de su nunca hicieron evidente reacción, mis labios comenzaron a besar la zona, mientras dejaba caer su cabello al frente.

Su espalda estaba casi libre, menos por su brassiere de encaje blanco, con un rápido movimiento lo abrí y con ayuda de mis manos lo separé de su cuerpo, me gustaba esa piel tan blanca.

Sakura volteó a mi lado, estaba sonrojada, sus manos fueron directo a mi cuello, estaba dando una orden.

La cargué en mis brazos, con dirección al sillón, la dejé sentada mientras me ponía de rodillas frente a a ella... Mis manos fueron acariciando sus piernas, subiendo por sus pantorrillas, si piel se erizaba al contacto, la sensación de su piel me daba mucho placer, ella me veía fijamente, subí un poco más, sujete ambas rodillas y las separé, Sakura fijo su vista en otra dirección, pero cuando apreté un poco sus muslos volteó a verme y en respuesta un gemido me regaló, sonreí contento al saber que ella reaccionaba así a mi.

¿Que haces? —preguntó nerviosa, mié tras las puntas de mis dedos recorrían sus muslos desde las rodillas hasta un poco antes de sus ingles, llegando a este último ella se estremecía y movía inconscientemente su cuerpo—

Amando a mi esposa, como es debidamente correcto —susurre, ella se sonrojó aún más — y al parecer lo hago correctamente... —ella sonrió complacida con mi respuesta — dime... ¿Te estoy amando debidamente?

Un poco —sonrió al ver mi cara — te falta amarme mas —respondió —

¿Así? —separé sus piernas aun más— ¿me hace falta?. —asintió — que mal. Esposo soy... —respondí riendo. Mientras mis Dedos recorrían sus muslos, llegando a su ropa interior , acaricié delicadamente por encima de la ropa — ¿más?..

Más... —respondió, sus mejillas estaban muy sonrojadas, sus ojos brillaban más, y él viento hacia de las suyas en su cabello que cubrían sutilmente sus senos — debes amarme más... —cerró los ojos al sentir la presión de mis dedos, contra sus labios — más...

No sólo te voy a amar mas —respondí casi jadeando de la excitación — te voy a adorar todos los días de mi vida... —comencé a mover mi dedo índice en círculos, pero ella ya estaba mojada, tanto que en la tela se podía ver y ayudó a delimitar aquella zona, seguí moviendo mis dedos — ¿te gusta?

S... Si — respondió con gran dificultad, sonreí complacido, sus dedos tocaron las orillas de su ropa interior, logró bajar un lado , le ayudé a sacarlo y cuando cruzó por sus pies, puse mis manos en ellos, fui subiendo a sus rodillas, hasta separarlas otra vez, sonreí al verla así, estaba completamente desnuda—.

Tranquila... —susurre, Sakura se puso nerviosa al notar que me acercando a su intimidad— tranquila...shhj — susurre cerca de sus labios, abrí un poco mi boca, lamiendo mis labios en un acto inconsciente, con mis brazos la tomé por los muslos y la acerqué aún más a mi, dejando su trasero un poco al aire, ambos muslos ahora descansaban en mis hombros, cerré mis ojos al comenzar a probarla, estaba deliciosa y muy mojada, mis labios se movían con tranquilidad, con mis manos abrí más su labios teniendo un poco más de acceso, mi lengua se fue moviendo con mayor facilidad sobre su clítoris que se estaba endureciendo a causa de la estimulación, otro indicador eran sus manos sobre mi cabeza, acariciando mi cabello — ¿te gusta? —abrí mis ojos y me encontré con una maravillosa vista de su cara, llena de placer, sus ojos brillosos y la luz aumentaba el brillo de su color con furia, ella asintió, sonreí mientras regresaba a mi trabajo, esta vez sin cerrar los ojos, Sakura jadeaba y con sus manos apretaba sus senos con mucha fuerza, sus ojos no se apartaban de los míos—

Ya... Ya... No... No... Hmmm... Ah... aguanto Ka... Kashi... — cambió su ritmo y modulación de voz, la succión fue un aumento a sus sensaciones — hmmm... Ya no... Ya... No... — sus muslos comenzaron a apretar mi cuello, un poco más de fuerza y mi vida acabaría entre sus piernas, no me molestaría morir tan placenteramente, menos a causa de ella —

Cada caricia de mi lengua fue más y más intensa, la succión era suficiente, para mantenerla presa a su mismo placer, sus jadeos y gemidos, la fuerza de sus muslo y la asfixia mía, con un grito ella apretó aún más fuerte, y la sensación recorrer mis labios y barbilla, que ella estaba aún más húmeda junto a pequeñas contracciones, fue señal.

Me separé de ella. Dejando caer sus piernas a los costados míos.

Deliciosa... —con mi dedo índice me lleve a mi boca, su sabor, lo hice varias veces hasta estar satisfecho de la reacción de Sakura, se sonrojó — eres deliciosa mi amor...

Hmmm — sonrió — kakashi... —susurró nerviosa — eres un injusto... —me miro a los ojos — solo soy yo la que está completamente desnuda... —me recriminó, yo sonreí en respuesta y me levanté— ¡no! —se levantó — debo de hacerlo yo...soy tu esposa y es mi deber Kakashi — sonrió y dejé de moverme cuando ella comenzó a quitarme los guantes de mis manos, luego fue directo el chaleco, bajando el cierre, me lo quitó y lo dejó caer al suelo, metió sus delicadas manos bajo la playera, la desapareció como magia y quedé completamente descubierto, Sakura acarició mi pecho tocando cada una de mis cicatrices, hasta que llegó a una en la que particularmente teníamos en común, la acarició y de sus dedos salió chakra curativo y desapareció aquella herida, el contacto de su chakra fue intenso, el calor me invadió no sólo en por encima, so no por dentro causando un sin fin de sensaciones, cerré mis ojos mientras más caricias me regalaba ella, con pequeños besos en mi pecho — te amo mucho... —dio otro beso en mi pecho, por encima de lo que sería mi corazón — te amo... Tanto... Que cuando creí no vivir mas , le rogué a la vida una nueva oportunidad a tu lado... —me dio otro beso — y cada día que pasaba, cuando te sentía llegar , tu compañía podía sentirte... Cada fina hebra de tu cuerpo, cada pensamiento, cada sentimiento y cada recuerdo... —abrí los ojos en tono de sorpresa, ella sonrió acariciando mi pecho — no lo hice a propósito... Solo pasó y pude ver... Todo lo que eres tu... Lo bueno y lo malo, pude sentirte... —sonrió — amo lo que eres y lo que fuiste...

¿Viste todo?. —pregunté nervioso al pensar en mi pasado, en mi manera tan terrible de ser me di pena —

Así es... —susurró en respuesta —

Sakura devolvió la mirada, su sonrisa y su aura me hicieron olvidar por completo toda esa mierda que viví, esa soledad, ese odio y pena de ser yo.

Puso los dedos en en el elástico de mi pantalón y otra vez hizo si magia, ambos quedamos completamente desnudos, ella me tomó de la mano y como si de una diosa se tratase, se paró junto a la puerta corrediza, extendió su mano a la mía y con picardía me jaló a ella, jamás en mi vida pensé que mi mujer fuera un tanto cuanto... ¿ Exhibicionista?.

Se sentó en posición y colocó sus manos para concentrarse.

¿No vas a meditar un poco? —preguntó sin dejar de juntar sus manos —

¿Meditar? —pregunté desilusiónado—

Siempre debemos de hacerlo —respondió contenta — ser uno con lo que nos rodea...siempre... Ven... Me vas a entender... — me senté junto a ella y me tomo de la mano, en cuanto lo hizo la sensación de sentir su energía fluir dentro de mi fue intensa, era cálido y amable el lugar—

Abrí mis ojos y me encontraba en otro lugar, sakura sonreía.

Aquí es mi lugar especial —sonrió — aquí de niña comencé mi deposito de chakra para el Byakugou... Al principio no entendía mucho hacer eso, Tsunade me explicó de todo un poco, pero me vi en la obligación de aprender la técnica casi sola... Durante tres años reuní chakra de muy meticulosamente, hasta que un día apareció esto —señaló su rombo — ahora, después de la explosión, el Byakugou quedó activo, protegiendo mi cuerpo, con ayuda de mucho descanso, baba de las babosas y chakra natural, es que aprecio este círculo... Solo que es un estado activo que aun no comprendo como...usarlo, pero me di cuenta que puedo curar algunas cosas que tal vez ya estaban sanas... —suspiró— constantemente ni cuerpo ingiere chakra de manera natural Kakashi... No quiero que te asustes o te molestes si es que por accidente borro algunas heridas tuyas... —bajó la mirada nerviosa — así es también como pude ver más dentro de ti...

Y de pronto, todo hizo "plop" aquello que parecieron diez minutos, fue media exhalación, ella estaba aún más radiante y mi cuerpo, lo sentía más liviano. Que extraña sensación.

Sakura se sentó sobre mis piernas, su piel era cálida. Sus manos tocaron mi espalda causando cosquillas..

Sus labios se pegaron a los míos y en acto reflejo comencé a besarla sin parar, parecía una adicción, ella también la sufría.

Te amo —susurró en mi oido, su cuerpo respondía a mis caricias y el movimiento de su cadera encendió algo más que mi corazón, su mano tomó mi pene y lo colocó sobre su entrada, seguía húmeda y dispuesta — ya no lo soporto... —susurraba, con ayuda mía fue bajando su cadera hasta chocar contra mi pelvis, ambos jadeamos en respuesta, éramos perfectos juntos—.

Yo también te amo —respondí, intentando mantener la cordura en mi cabeza, sin embargo sus movimientos fueron intensos desde un inicio. Sus uñas se encajaban mi espalda, estaba muy sensible y por más mínimo movimiento ella lo sentía diez veces más — ah... Hmmm... Te extrañé tanto... Sakura... Me vuelves loco...

Pero de amor... Ah... —respondió agitada—

Cambié de posición, sobre el piso de madera la recosté, la sensación de la unión de nuestros cuerpos era intensa, podía sentir como a cada movimiento ella respondía a mi y sus gemidos no los reprimió como en ocasiones pasadas, sus manos tocaban mi espalda baja, dando pequeños empujones, marcando el ritmo que ella deseaba, como me gustaba eso, que ella marcara su ritmo, cada vez todo era más fuerte, más confuso su cuerpo se contraía.

Ka...ka...ah...shi —decía mi nombre en sílabas— más.. Mas... —apretó sus piernas sobre mi cintura, ella deseaba lo mismo que yo y se lo di con contenerme, cada embestida era más y más fuerte, ella no cerraba los ojos, alzó sus brazos en respuesta y jaló mi cabeza, nos besamos y mis labios atraparon sus gemidos, Sakura comencé a moverse en respuesta, eran muy agresivos nuestros movimientos, hasta que ella comenzó a gemir aún más fuerte y yo junto a ella, acelere mis movimientos, me aferré aún más fuerte a ella sin parar, su cuerpo se comenzó a relajar, tenía pequeñas contracciones, lo podía sentir, sakura comenzó a sonreír mientras intentaba recuperar la respiración, la besé de nuevo mientras ella me abrazaba — vamos a casarnos a finales de Agosto Kakashi —sonrió —

Está bien —respondí contento, sin embargo sentí un ardor en mi ojo izquierdo, el cual no tarde en tocar, me dolía un poco, Sakura volteó a verme preocupada —

¿Que te está pasando.? —preguntó asustada, toque cerca de mí ojo y cuando levante la mano vi sangre — ¿kakashi? ¿Te lastimé? ¿Oye?.

La sangre brotó un poco más hasta que paro y tuve una sensación que desde hace varios años había dejando de sentir, la cara de Sakura lo decía todo y de pronto el ojo derecho comenzó con lo mismo.

Ella se fue corriendo al baño y trajo paños limpios, los colocó con delicadeza y vi fluir chakra verde, me sentía demasiada molestia en los ojos, recordé la primera vez que obtuve un Sharingan, de niño. El ardor junto a sentirme muy sensible visualmente era lo primero que sentí, luego era abrumadora la sensación me invadía, estaba pasando.

Cuando Sakura quitó los paños confío al ver que ya no brotaba sangre, sin embargo... Sus ojos reflejaban otra cosa.

No puede ser... –su tapó la boca - ¿pero cómo?... No es posible... Es...

¿Que pasa? —sonreí — seguro fue por tanto estrés estos meses y luego descargarlo todo... Estaré bien —quise tranquilizarla para yo también hacerlo. Pero ella puso frente a mi un espejo y lo que vi no me gustó —

¿Sha... Sha... Ringan? —pregunté incrédulo y preocupado. Abrí y cerré mis ojos varias veces, queriendo desaparecer esta ilusión, incluso puse mis manos en posición para desaparecer algún genjutsu, pero nada pasó entonces la vi a ella, al borde de las lágrimas— no llores... Sakura...

Es mi culpa... —dijo en voz baja —

¿Tu culpa? —pregunté incrédulo —

Cuando hacíamos el amor... Pudimos unirnos tanto gracias a esto... — señaló su frente — que tal vez... No sé...inconscientemente regenere algo que quedó en tu memoria genética... —cerró los ojos molesta - no se supone que yo pueda hacer esto... No es ético...

Calma... —la tomé de la mano — no hiciste nada malo... —la vi a los ojos — tal vez por algo regresaron... — apreté su mano —

Tenemos que decirle a Tsunade, para ver que estudios hacerte... ¿Puedes desactivarlo?. —preguntó nerviosa, eso era cierto, el uso en exceso era más que negativo, cerré mis ojos y la sensación de presión se fue los abrí y tomé el espejo para notar mis ojos negros de nuevo, suspiramos ambos con tranquilidad —

Sakura... No me lastimaste, ni mucho menos me traicionaste...—la apreté contra mi ella seguía un poco triste — tal vez... Cursaste a mi cuerpo en aquello que le faltaba... Eso lo dirá Tsunade.. — ella me vio a los ojos, estaba preocupada — olvida este tema por favor... Se supone que ahora estamos disfrutando... —acaricié su espalda desnuda—

Es solo que no debía de hacer eso... —susurró — no me molesta en absoluto ayudarte y curarte... Pero otra es regenerar algo que tal vez ya no quieras en ti... Sin tu permiso... Curarte una herida si... Pero esto...

Todo lo que tu me hagas es bueno y si algo en ti decidió que me hacia falta, no puedo molestarme contigo —sonrió — me diste un regalo y gracias...

Y eso, no solo lo dije para calmarla a ella, si no a mi mismo que no entendía que pasaba y la razón.

Durante la demás tarde intentamos olvidar el tema, pero de noche, el tema como una bola de nieve nos hizo recordarlo otra vez.

¿La razón?.

Sasuke.

Y les diré, antes que piensen que fueran mis celos, no no fue así, ya que algo quedó claro con Sakura, ella era mía y yo de ella, sin duda alguna.

Solo que Sasuke, tenía un pasado con ella y aunque no lo quisiera aceptar, tenían que verse a causa siempre de su hija.

Cuando se fue el, ella entró a nuestra habitación, traía puesto aún el vestido que ella se puso saliendo del hospital, pero algo que mi, sentía muchos celos y podía oler en ella a Sasuke, para ser exactos en su brazo izquierdo, donde seguramente le dio un apretón amistoso. De él no se podía esperar mas o algo.

Ella se recostó junto a mi, acariciando en círculos.

No seas celoso — seguía acariciando mi abdomen — es mi ex esposo y aun tiene muchas cosas que explicarme no solo a mi, también a Sarada —suspiró — pero... El que es mi esposo ahora eres tu...

No estoy celoso —respondí incómodo —

Lo estás —dijo entre risas — te amo a ti —deposito otro beso ahora en mi mejilla sin prisas — mañana iremos con Tsunade para hacerte los estudios respectivos Kakashi —añadió para luego abrazarme aún más fuerte — eres mío... Mio y solo mío...

Así es —sonreí complacido ante sus palabras y su agarre — y tu eres mía...

Cuando abrí mis ojos de nuevo, no estaba Sakura, es mas no era la misma habitación, era mi habitación de infancia, levanté mis manos y eran más pequeñas, menos lastimadas... Menos de todo. Me levanté rápidamente y me vi en el espejo, era un niño otra vez. Salí de la cama caos corriendo, y fui a la que era la habitación de mi padre, lo que vi me hizo temblar otra vez, anos estaban dormidos, como solían hacerlo en mi infancia, cerré los ojos con esta mala broma de mi mente.

Los abrí intentando salir de aquello y fue un largo pasillo de mis peores recuerdos.

Hasta que llegué al último.

Sakura completamente quemada y calcinada de algunas partes, eso lo había olvidado, me dio una serie de sentimientos encontrados verla así, sus gritos eran tan fuertes y desgarradores que podían romperme el corazón de escucharlos, quien gritaba era ella.

Hasta que de golpe abrí mis ojos, no eran más de las dos de la mañana, caminé tembloroso por el pasillo hasta entrar al baño, moje mi cara varias veces, hasta verme en el espejo, active sin querer el Sharingan en ambos ojos, los cerré hasta que al abrirlos mis ojos regresaron a la normalidad.

Me vi y me note un poco más joven.

Esto tenía que ver con Sakura y aunque lo intentara, era algo que me preocupaba.

Cuando regrese a la habitación estaba ella durmiendo con tanta tranquilidad que le abracé y de inmediato caí ante morfeo.

Nada se da por casualidad...


Hola! Cómo están?.. Yo bien y bueno ojalá no me mantén por un capitulo tan lardo... Es solo que me sentí inspirada en esto, que es algo confuso pero mejorará la trama. Muy pronto.

Espero les gustara el capitulo y ojalá dejen comentarios sobre que les gustó o que no les gustó.

Gracias a quienes me leen, los quiero.

Notas :

(1) luna- zoe *

23/08/2020