Hola a todos… Como saben tengo mucho tiempo que no escribo. He tenido el más grande bloqueo para mis dos historias. Así que he decidido culminarlas. Espero hacerle justicia a mis personajes y a ustedes que tanto han esperado. También quiero recalcar que desactive mi cuenta de Twitter. Así que los que me estén tratando de contactar por ahí les aviso que lo pueden hacer por aquí si quieren. Aprecio mucho que sigan esperando los updates. Y aunque EC siempre estará en mi corazón es tiempo de seguir adelante. Por otro lado, aquellos que estén interesados en The L Word. Capaz comience a escribir algunos OS más que todo de Alice y Dana o Alice en general. Me avisan a ver si lo hago o no.
Los quiero mucho y espero que estén a salvo y en familia durante esta gran pandemia.
Diani
Capítulo 18- El Despertar
¡Padre! Grito Reanna al darse cuenta quien era. Corrió hacia donde estaba David y le dio un abrazo. El príncipe miro a la reina un poco confundido con el título. Pero luego su expresión paso a ser una de furia ya que pensó que Regina le estaba metiendo cosas en la cabeza a la joven. Antes de que el pudiera expresar sus emociones un estruendo se escuchó por toda la casa y una luz verde lleno el espacio en donde ellos estaban. David por instinto agarro a la joven la cual con un movimiento instintivo de su muñeca desapareció la toalla que tenía alrededor de su cuerpo dando paso a algo más casual, el príncipe la llevo consigo lo más lejos que pudo del resplandor, mientras que Regina daba unos cuantos pasos atrás y sentía como su corazón palpitaba aceleradamente.
La luz ceso y dio paso a la Reina Malvada. Su mirada fija en la de su mejor mitad y una sonrisa perturbadora. atrás de ella estaba Delaney, la cual portaba una postura como la de su madre y una sonrisa maquiavélica que cayó un poco al ver a sus padres y su hermana en frente de ella. Regina se dio cuenta del cambio sutil y suspiro un poco aliviada al saber que su otra mitad no pudo oscurecer el corazón de su hija por completo. Y podía estar segura de que la bondad y gentileza de su padre la habían ayudado a mantener la cordura y conservado el bien en su corazón.
Delaney vio a su madre por primera vez. Era la viva imagen de la mujer que estaba en frente de ella, pero diferente. Su mirada era serena y sus ojos emanaban amor y bondad. Las dos cosas que ella había esperado tener de la que decía ser su madre. Regina intercambio miradas con la princesa mientras susurraba 'te amo mi pequeña' eso hizo que Delaney bajara la guardia por completo y diera un paso atrás. Lo cual no paso de imprevisto por la reina malvada.
"Pero miren nada más. Dijo volteándose y mirando a su hija. Una sola mirada de la patética de Regina y ya estás pensando dos veces en ejecutar nuestro plan… querida. Creí que te había criado mejor que esto."
La reina dio una mirada de desaprobación a la muchacha. Volteo para mirar a la pareja y a Reanna la cual seguía agarrada del brazo de David.
"Qué bella reunión familiar no principito" David la miro un poco confundido.
"Ah cierto. No recuerdas quienes son… eso no me conviene ahora… ya que quiero que sufras al ver como acabo con el amor de tu vida y tus hijas." David abrió los ojos sorprendido mirando a las jóvenes y luego a Regina. La alcaldesa asintió con lágrimas en los ojos, pero el aún no lo podía creer. La Reina miro con fastidio lanzando un hechizo al príncipe el cual atravesó su sien. David callo de espaldas al suelo mientras escuchaba el grito lejano de sus hijas y Regina.
El príncipe comenzó a recordar todo lo que había pasado con detalle de manera fugaz que lo dejo un poco confundido. Sintió como las manos delicadas del amor de su vida le agarraban la cabeza y lo intentaban levantar despacio.
"David, amor… ¿estás bien?" Pregunto la alcaldesa un poco preocupada.
"¿Padre? Vamos levántate con cuidado. Yo te ayudo…" dijo Reanna mirando a su madre y asintiendo.
David se levantó agarrándose la cabeza y abriendo esos ojos azules como el cielo, pero lleno de lágrimas. Miro a Regina y luego a Reanna.
"Mi pequeña hija" dijo agarrándole el rostro. "Mira lo grande y bella que estas" dijo con un hilo de voz. Luego volteo a ver a su amada y lloro más fuerte.
"Regina…" dijo con voz quebrantada mientras se acordaba de todo lo que paso incluyendo esos años de maldición en los cuales el la utilizo deliberadamente para satisfacer sus deseos sexuales.
"Lo siento mucho mi amor" dijo agarrándole el rostro y besándola.
"No hay nada que perdonar, David. Estabas bajo una maldición"
"Eso no es excusa, yo debí haber estado allí para protegerlas" dijo mirando a Regina, luego a Reanna y por último a Delaney la cual estaba siento agarrada por la Reina Malvada para prevenir que fuera a la ayuda de su padre. David vio como la joven lloraba en silencio, preocupada por su bienestar, pero al mismo tiempo aterrada por lo que la reina pudiera hacer.
"Muy bonito reencuentro… super patético." Dijo la Reina haciendo un gesto de asco. "Pero ahora a lo que vinimos. Delaney querida." Susurro la reina en el oído de la joven. "Recuerda para lo que fuiste entrenada todos estos años. Recuerda lo que va a pasar si me fallas." La joven giro la cabeza para ver a la que una vez fue su madre y asintió. Tenía que pensar en cómo hacer para deshacerse de la reina malvada y salvar a su familia.
"Hum" dijo la Reina mirando a la joven. De repente, la Reina Malvada agito su mano y Delaney quedo presa de la pared que estaba al lado de ella. Ramificaciones se fueron apoderando de su cuerpo, atándola y dejándola inmóvil.
"¡MADRE!" Grito Delaney con terror.
"No puedo creer que desperdicie todos estos años para que al final te dejes llevar por amor y no odio. Querida, te dije que eso no iba a funcionar. Ahora, ve como acabo con tu preciosa familia."
Reanna fue la primera en actuar abalanzándose a la Reina Malvada. La Reina rio malvadamente mientras lanzaba a la joven al otro lado de la sala tropezando contra una de las paredes y cayendo inconsciente en el suelo. David fue al rescate de su hija mientras Regina se paraba e iba acercándose a su otra mitad con mirada desafiante.
""Que alcaldecita? ¿Crees que me intimidas? ¡JA! Eres una idiota Regina. Vas a ver como en pocos minutos destruiré a tu familia. Debiste de haber oído a nuestra madre."
En un abrir y cerrar de ojos, la Reina alzo su mano hacia donde estaba Delaney partiéndole el cuello con solo un movimiento de su muñeca. La joven cayó al suelo sin vida. Regina salió corriendo hacia el cuerpo inerte de su hija llorando desconsoladamente. La Reina desapareció apareciendo detrás de David el cual miraba desconsolado a Regina y Delaney, pero aún seguía agachado abrazado de su otra hija. El príncipe brinco un poco al ver que la Reina había aparecido sin previo aviso a sus espaldas. Sin poder hacer mucho, la Reina enterró su mano los más dentro de su pecho arrancándole el corazón al príncipe. El órgano latía en sus manos dándole una sensación de poder absoluto.
"¡REGINA NO!" Dijo la alcaldesa parándose repentinamente y con su cara bañada en lágrimas.
La Reina miro fijamente a su mejor mitad y sonrió apretando el corazón.
"¿Oh, Regina… de cuando a acá yo he hecho lo que tú quieres?" La Reina rio malvadamente apretando el corazón mientras que el príncipe tosía desesperadamente por aire. Sin quitarle la mirada a la alcaldesa, la reina cerro por completo su mano hasta hacerlo cenizas. Regina cayo de rodillas llorando desconsoladamente. La Reina desapareció y apareció en frente de Regina arrodillándose para estar a su nivel. Se acerco hasta que su boca quedo a nivel de su oído y susurro.
"Mi querida Regina, te dije que el amor es debilidad" Y así la Reina se rio fríamente desapareciendo sin dejar rastro.
PPD PPD PPD
"¿Que está pasando Gold?" Se escucho la voz de David un poco preocupada mientras miraba a Regina la cual estaba inmóvil en la cama de hospital. La exalcaldesa estaba conectada a los monitores nada más para saber cómo estaba su ritmo cardiaco. Ya que a este punto lo único que la podía salvar era magia.
"No se" dijo Gold un poco preocupado mientras quitaba sus manos de la sien de Regina. "Es como si ella ha dejado de luchar"
"De que hablas?" dijo David agarrando a la pequeña Reanna la cual estaba llorando incontrolablemente.
"Creo que la Reina hizo de las suyas, y convenció a Regina de que esa era su realidad. David, no sé si habrá esperanzas de traerla de vuelta." Gold por primera vez vio al príncipe con cara de decepción. "Regina ha entrado en lo que sería un limbo, sus mayores miedos y tristezas serán los protagonistas de su nueva "realidad". No podemos hacer nada." Gold miro a la pequeña en brazos y a la que estaba muy concentrada en traer el juguete que estaba en el sofá a ella con su magia novata y la restricción de su collar. Rumple sonrió un poco melancólico. Aunque el quería apoderarse de las pequeñas al principio por la calidad de magia que poseían, el dejarlas sin Regina le dolía. Delaney tenía un potencial grandísimo, y para este mundo, aunque fuese bien difícil admitirlo, ese potencial no podía ser para la maldad. Y la única persona que lo podría controlar era su madre y las hadas. Con un movimiento de manos, Gold desapareció el osito del sofá el cual apareció en el corral de las morochas. Delaney sonrió satisfactoriamente viendo a Gold con una mirada triunfante la cual el devolvió antes de salir de la habitación.
David vio como Gold se alejaba, sintiendo como su esperanza se desvanecía en cada paso que el daba. Tenía que hacer algo. Ya habían intentado el beso de amor verdadero, pero no había funcionado, hasta Henry intento, pero Regina no se despertaba de esa profunda y terrible maldición. David miro a su amada con tristeza. No podía pensar en lo que estaba pasando Regina en esa profunda oscuridad cuando en realidad todo estaba bien. Ellos habían encontrado a la Reina malvada, rescatado a Regina y Gold había puesto a la bruja en la caja de pandora para siempre. El príncipe se acercó a la que una vez fue la causante de muertes y terror en los reinos y se sentó al lado de ella observando como su pecho se movía lentamente al compás de su respiración.
"Regina… mi vida… Vuelve a nosotros, por favor." David lloraba agarrando a su preciosa bebe con un brazo y con el otro agarrándole la mano a Regina. "No sé si pueda hacer esto sin ti, tus hijas te necesitan" Reanna pudo sentir la tristeza de su padre y comenzó a llorar acurrucando su cabeza en su hombro. Delaney se paró en el corral mirando a sus padres y su hermana. La pequeña en verdad quería estar allí así que por primera vez después de numerosos intentos, Delaney fue más allá de la restricción de su collar transportándose al pecho de su madre.
David brinco un poco al ver que su hija se materializo en frente de él. Después de procesar lo que estaba pasando el sonrío. Reanna sintió la magia de su hermana dejando de llorar y mirando donde estaba acurrucada a su madre. La pequeña que parecía una copia de su padre se inclinó hacia al frente dándole a entender a el que quería estar con su hermana recostada del pecho de su mama. David coloco a la pequeña sin pensarlo dos veces mientras le ponía su mano encima de su pequeña espalda, lo mismo hizo con Delaney. Las mellizas se aferraron a su madre como nunca, cerrando sus ojos y escuchando le latir de su corazón. La magia de ambas comenzó a recorrer su cuerpo, transmitiendo la luz brillosa que emanaban a su madre. La magia de las tres siempre estuvo conectada, así que para David no era nuevo ver lo que estaba ocurriendo, era maravilloso.
PPD PPD PPD
Regina vio como sus seres queridos los cuales ya no estaban se desvanecían bruscamente.
"No" susurro la exalcaldesa mientras veía como entraba en una obscuridad plena. 'Limbo' pensó. Sera que la Reina la había matado y ella no se había dado cuenta. ¿O simplemente había entrado en un shock en cual la llevo literalmente a la oscuridad plena? Bueno, fuese lo que fuese, Regina sentía como sus entrañas se retorcían y su corazón se partía en mil pedazos. Había perdido a sus hijas y al amor de su vida una vez más. La Reina se había salido con las suyas y acabado con su Felicidad. No era justo. Ella entendía que su pasado no era nada adulador, pero ella se había desecho de su lado malévolo, ese ser que la hizo cometer todas las atrocidades y la había hecho sufrir todos estos años. Así que no, ella no podía permitir que le fue arrebatada la felicidad de esa manera. Era injusto. Pero a la vez, era justo.
La Reina y ella eran la misma persona. No podía culpar a la persona que tomaba acción cuando las emociones detrás de eso eran de ella. Al fin y al cabo, eran uno, y no podía culpar a la persona que estaba en el Espejo solo porque quería. Ella era la culpable de todas esas muertes y de todos esos incendios. Era ella, la reina malvada, la mujer que todos temían y que nadie entendía. De repente apareció un Espejo en frente de ella. Regina vio su reflexión y comenzó a llorar como nunca, cayo de rodillas abrazándose, pero nunca dejando de mirar el reflejo de su ser. Ese ser que había causado tanto daño.
"Soy yo…. Y lo merezco" dijo sollozando y cayendo al suelo sin esperanzas y ganas de volverse a levantar. La exalcaldesa cerro sus ojos dejando que el sentimiento de culpa y dolor invadiera todo su cuerpo y así quedo por lo que ella pensó ser horas, pero en realidad no había pasado mucho cuando comenzó a sentir ese flechazo de energía que corría por todo su cuerpo. Ella reconoció esa magia, esa magia pura y novata de sus mellizas. ¿Pero cómo podía estar pasando esto? Sus mellizas estaban muertas. Ella lo vio con sus propios ojos. Pero el sentimiento no podía ser engañoso. Eran sus bebes, llenando su cuerpo de vitalidad una vez más. Ella sentía como la atraían al abismo, como le decían que regresara a ellas, como podía sentir la necesidad de sus pequeñas de tenerla fuerte y radiante en frente de ellas. Así que Regina abrió sus ojos, se levantó y se precipito en el abismo, siguiendo la magia de las que una vez fueron sus hijas.
PPD PPD PPD
David vio como sus pequeñas se alimentaban mágicamente de su madre. El no vio nada extraño de aquello ya que lo habían hecho numerosas veces. Así que cuando el resplandor se desvaneció, el príncipe agarro a las mellizas y las sentó en su regazo viendo a su madre. David le dio un beso a cada una sin quitarle los ojos a su amada. Sin previo aviso, Regina abrió sus ojos agarrando aire desesperadamente. El príncipe se paró apresurado acercándose a su mujer, pero antes de poder decir o hacer algo los doctores estaban encima de ella chequeando sus signos vitales. Whale miro a David y le hizo un gesto de que se alejase por los momentos mientras revisaban a Regina.
"Mis hijas, David…. La Reina…. Mis hijas" Regina gritaba desgarradamente mientras lloraba desconsoladamente y se trataba de quitar los aparatos que tenían encima.
"Regina, todo está bien… ellos están bien… deja revisarte y así los podrás ver"
Regina miro a Whale un poco confundida, pero al oír y procesar su palabra ella se calmó y dejo que el la revisara. Después de unos minutos, Whale se alejó de su cama haciéndole un gesto a David de que la fuera a ver. El príncipe acomodo a sus dos pequeñas y se acercó a la cama.
"¿Regina?" Dijo en susurro mientras la veía fijamente.
"¿David? Pero…" Regina vio como sus hijas aun pequeñas estaban en los brazos de su padre. Un poco confundida, miro a David, pero antes de preguntar el contesto.
"La Reina te secuestro ese día que intentaste vencerla. Y al parecer te tuvo dormida viviendo un mundo paralelo por un mes. Intentamos hacer todo, hasta Gold se propuso a ayudarte, pero llego un punto de que no podía hacer nada más por ti. Dijo que estabas en Lim…"
"Limbo" susurro Regina. "David…. fue tan real, fue horrible, mis hijas… David tu…" Regina se estaba poniendo un poco tensa recordando lo que había pasado.
"Calma mi vida…. Las niñas y yo estamos bien…" el príncipe dijo colocando a sus hijas en el pecho de Regina. Las pequeñas se acurrucaron al pecho de su madre quedándose profundamente dormidas.
"¿Ves? Todos estamos bien" dijo asegurándole a la ex alcaldesa de que todo estaba bajo control.
"Mama!" Henry entro a la habitación apresuradamente.
"Henry…" susurro Regina al ver a su 'pequeño' hijo entrar por la puerta. Al menos no era un hombre con esposa e hija que resentía el estar con ella. Y eso la hacía feliz.
"Mama…" dijo entrecortadamente acercándose a la cama de hospital y dándole un beso en la frente a su madre para así no despertar a las mellizas.
"Mi pequeño príncipe" susurro Regina sin contener las lágrimas.
"Pensé que te iba a perder para siempre" dijo el con su frente recostada en la de ella.
"Calma mi pequeño, aquí estoy" dijo suspirando profundamente.
David le agarro la mano a su amada, con lágrimas en los ojos y sonriendo al ver que sus hijos y su alma gemela estaban contentos y a salvo.
FIN
