Sorpresa, capítulo dividido en dos por longitud y para facilitar la lectura.

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Capítulo 24

Operación: Liberación (Parte I)

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Grayson HQ

–¡Camina más rápido!

Lynn Loud de verdad quería hacerlo, en serio, pero ¿no sabía ninguno de los guardias sobre la dificultad de hacerlo con una bolsa negra puesta encima y yendo un paso acelerado a la vez? Era como una partida de marco polo… excepto que, claro, sin un marco ni polo, y menos divertido y más peligroso de lo normal. El patriarca no podría ver, pero si escuchar las varías voces a ambos lados, pasando de largo charlando o exclamando lo que podía intentar suponer eran ordenes; solo le reconfortaba escuchar la única familiar voz de Rita a su lado, su paso igual de apurado como el de él mientras siguiera quejándose del trato que recibían.

Ambos hicieron lo posible por recorrer el desconocido camino por delante hasta ser repentinamente detenidos en sus pasos, arrodillados, y sus agobiantes bolsas finalmente quitadas de sus cabezas. Sus ojos recorrieron el mediano cuarto de reuniones en donde estaban, casi toda su mueblería removida para dejar un espacio libre en el medio. Al lado, las grandes ventanas les daba una admirable vista de la ciudad desde el piso 67.

Pero ni la falta de objetos, ni la bella vista nocturna, distrajo a ambos para reconocer a una tercera persona tirada en el suelo frente a ellos.

–¿Tobías?

El viejo hombre luchó levantando su vista a ambos padres.

–¡¿L-L-Louds?! –Exclamó en completa sorpresa. –Jay, por el amor de dios, ¿qué diablos haces con ellos?

–Nada de tu incumbencia. –Bufó bruscamente. –Deberías preocuparte por cosas más importantes… para ti, al menos.

Aquella fue la única señal que Jackal entrara dentro del salón, cargando sin mucho esfuerzo o problema-

La propia camilla manteniendo atrapado al herido, pero más estable Timothy Grayson.

–¡¿Tim?!

–¡¿Toby?!

Tobías apenas podía creer lo que veía, había tenido que procesar correctamente a su hermano y su camilla antes de poder reaccionar bruscamente.

–Maldito desgraciado, ¡¿qué haces con él?!

–Qué, ¿no podemos traer invitados? –Bufó Jack, dejando la camilla al lado de la ventana. –Solo queríamos reunir a todos para una pequeña charla, nada más.

–¿Que demonios habría de que charlar con demonios como ustedes? –Bufó Rita.

–Nosotros, ¿demonios? –No pudo evitar sonreír el sujeto devuelta. –Tal vez, pero… no existirían demonios sin alguien que pueda crearlos, ¿no?

–¿De qué… diablos estás hablando?

Jay lentamente caminó al lado de la camilla del exhausto hombre, mirando directamente a sus agotados ojos.

–Señor Timothy, ¿podría por favor ser tan amable de explicarles todo a ellos?

De haber tenido las fuerzas, Tim ya hubiera golpeado o escupido en la frente de Jay, pero sus heridas lo mantendrían atascado en su posición y su debilidad lo obligaría a usar palabras…

–Maldita… sucia rata de alcantarilla, yo no sé de qué-

Palabras mal escogidas para que el jefe ordenara a los tres adultos a ser tirados al suelo, cañones apuntando sus cabezas.

Jack supo lo que el jefe le ordenaría antes de tener que escucharlo. Se encargó de romper la ventana del salón con unos simples tiros antes de empujar la camilla de Timothy directo al borde. De no haberlo necesitado más, el soldado ya hubiera soltado su agarre para tirarlo al largo vacío por debajo. El viejo hombre juraría notar su corazón a tan poco de saltar fuera por su parte.

–¡Maldita sea, cuidado! –Exigió Tobías a la misma vez que su colgante hermano.

Jay Hendricks se mantuvo neutral al caminar al lado del herido viejo.

–Tim, puede que hayas estado jugando a ser un tonto durante los últimos días, pero ahora es un muy mal momento para seguir haciéndolo, así que ponte serio de una vez y responde: ¿qué hiciste mal?

Aún bajo la presión de las armas sosteniendolos abajo, ninguno de los tres adultos podía entender de lo que hablaba, mucho menos Lynn.

–Timothy… ¿de qué está hablando?

El viejo en la camilla colgante luchaba más por mantener su estabilidad mental que su balance al borde de la nada.

–Yo-… yo-…

–Vamos, diles, ¿qué fue lo que hiciste?

Miró lo que pudo del cielo nocturno, maldiciendo haber llegado todo a este punto.

–Yo…

Él jamás había querido que todo terminara de este modo.

Suspiró una vez más, antes de decidir arruinar su vida.… o al menos lo que aún le quedara de ello.

–…yo …fui quien los contrató.

Uno, dos, tres, cuatro sujetos armados.

Una camara en el rincón, podía verlo como la segunda al otro lado.

Alrededor de una docena de autos esparcidos al frente, le servirían bien.

Y con todo el estacionamiento subterraneo revisado, Evelyn Richards salió de su escondite tras un pilar de concreto e hizo su camino por el frío estacionamiento subterráneo del edificio. Pasando auto por auto, cambiando de posición un cuidadoso momento a la vez, la chica mantenía su vista en la única salida de emergencia al otro extremo; su pasillo sería una buena entrada al interior del lugar.

Aunque… era raro, ahora que pensaba mejor.

La entrada al lugar había ido bien… demasiado bien como para tener sentido. Joder, ni si quiera había tenido que usar los ductos ni las salidas de emergencia como punto de inserción, más porque la propia entrada al estacionamiento terminó siendo el lugar más despejado de todos. Ella apenas había tenido que esforzarse o utilizar cautela durante la entrada, solo teniendo que usar precaución hasta ahora tan adentro en su trayecto.

Lógicamente, ¿no debería haber más resistencia aquí que solo cuatro sujetos? Algo no cuadraba.

–Oye, Marty. –Escuchó a uno de los guardias llamar a su compañero, la chica ignorando sus pensamientos y tomando cubierto tras la primera camioneta que tuviera al frente.

–¿Qué sucede?

–Procura revisar todo otra vez, parece ya casi terminan el cableado arriba y nos necesitan a todos subiendo lo más pronto posible.

–Entendido, yo me encargo.

¿Cableado?, ¿subiendo?, ¿retirada?

No era mucha información, pero suponía que eran buenas piezas iniciales.

Calculando sus movimietos, vigilando a los hostiles y pasando de largo cada obstáculo al pasar de escondite a escondite, Evelyn no había prestado la suficiente atención cubriendose tras otro vehículo por delante para evitar-

Chocar de frente contra una pequeña y frustrada figura en su camino.

–¡Shshshhh!

Joder… lo que faltaba.

No podía creerlo mientras volvía a estabilizarse; ¿en verdad acababa de ser mandada a callar por un simple bebe, teniendo cuidado en su gatear por-…

…un momento.

–¡¿Lily?!

Para cuando regresara su vista, la pequeña niña ya había desaparecido.

Intentando no entrar en pánico, la chica castaña desesperadamente miró por todos lados por alguna señal del bebe. No debía ser real, probablemente estaba perdiendo la razón por estar tanto tiempo al lado de todos los Loud. Su duda, desafortunadamente, terminó siendo falsa el momento que sus ojos se fijaron en la menor gateando por debajo de cada automóvil hasta su misma salida de emergencia-

Tan desconcentrada como para notar a un hostil acabando de salir del cuarto de generadores, justo para tenerla a su vista tan pronto la pequeña saliera de su escondite en camino a la salida.

–Pero ¡¿qué mie-

Pero igualmente desconcentrada como para haber notado al sujeto siendo jalado devuelta a las sombras del cuarto, solo para nunca volver a salir de ahí otra vez; Lily tampoco llegaría a escuchar el breve crujido de huesos que daría lugar a un completo silencio. Con un problema menos y ahora bien oculto en las sombras, Evelyn frotó sus manos y levantó su vista-

A la pequeña niña acabando de pasar sin problema al pasillo de la salida de emergencia.

–¡¿Es en serio?! –Tuvo que evitar gritar la castaña.

–Oye, ¡cuidado con mi pie!

–¡Ten cuidado con tu codo!

–Suspiro, aleja tu hombro de mí.

–Oigan, ¿podrían todos calmarse?

Todas las voces entre los arbustos subsidieron a la orden de Lincoln Loud, asomando su vista hacia el frío pero caótico exterior de afuera desde una calle de lejanía. Patrullas por casi todos lados, armas de fuego, mucha vigilancia afuera, oficiales cuidadosamente ahora entrando al edificio sin problema…

Esto iba a ser más complicado de lo que pensaba.

–Ok, ¿y ahora qué? –Dudó Lynn.

–Un momento, estoy pensando...

Lincoln pensó.

Y pensó.

Y siguió pensando.

Y así seguiría pensando durante un largo rato, para molestia de la deportista.

–Es para hoy, Lent-oln.

–Oye, estoy haciendo lo posible, ¿crees que es fácil con todo eso por delante?

–Oh, oh, ¡tengo una idea! –Intentó llamar Lana. –¡Yo digo que consigamos un camión y lo estrellemos de frente contra la puerta!

–Lana, no creo que podamos llegar lejos. –Admitió Lori, notando también el pequeño desorden hecho con una van chocada al frente del edificio. –Y… creo que no funcionó tan bien antes.

–¿Y si tomamos la puerta trasera y pedimos permiso al guardia para entrar? –Sugirió Leni. –Si no nos ayuda… bueno… puedo buscar alguna piedra para-

–Leni, no. –Intervino Lori en completa duda.

–¿Qué? Solo era para distraerlos.

–Mira, no hará falta, solo necesitamos un mejor plan si-… oigan… ¿dónde está Lisa?

Buena pregunta, ahora que el resto notaba la ausencia; ¿dónde estaba ella?

–¡Por aquí! –Susurró la pequeña genio al resto, avisando a seguir su paso. Lisa guió a todos alrededor del gran edificio hasta la entrada del estacionamiento subterraneo. 2 oficiales mantenían su guardia por delante.

–Genial, ¿y ahora qué? –Dudó Luna.

–Oh, oh, ¿puedo sacar la piedra ahora?

–No, Leni, estoy segura que hay otra-

Pero con una resortera y dos piedras a mano, Lana repentinamente logró dar en el blanco de ambos guardias, los proyectiles impactados en sus frentes habiendo hecho el trabajo correctamente.

–¿Decían? –Presumió con una sonrisa, antes de ser interrumpida por más voces y pasos en su camino. Más oficiales en camino. –Rayos, ¡debemos irnos!

–¡Todos adentro!

Lori no tuvo que repetirse una segunda vez para que todos cargaran al interior, bajando la rampa hasta el estacionamiento subterraneo. Cuidar sus pasos y mantener la cautela pareció no ser completamente necesario después de todo cuando la única presencia en el lugar entero era una variedad de automóviles y el frío viento haciendo su pasada entre las estructuras.

–No es que me esté quejando, pero… ¿adonde se fueron todos? –Dudo extrañadamente Lynn.

–Que importa, ¡tenemos más compañía por detrás! –Advirtió Luan al escuchar más pasos y voces tras ella, esparciendo pánico en la mayoría. Pensando e investigando tan rapido como nunca lo había hecho antes, Lincoln encontró una puerta al otro extremo, afortunadamente aún abierta.

–Oigan, ¡por aquí!

Todo el grupo no perdió ningún segundo en cargar contra el cuarto, cerrando inmediatamente su puerta y bloqueandola con llave, cerrojo, y cualquier otro obstáculo adentro que pudieran apoyar contra ella.

–De acuerdo… ¿y ahora qué?

Una buena pregunta por parte de Lola, considerando la falta de cualquier otra ruta de escape a la vista; tan solo generadores de electricidad, cables, controles, y una extraña figura puesta por detras de… oh-… vaya.

–¿Es… eso-…

Lori tuvo que interponerse rápidamente entre la vista de todos y… lo que fuera que estuviera tirado oculto tras uno de los generadores.

–T-tranquilos, hehe, é-él está bien, est-toy literalmente segura de-

–Yo veo el cuerpo algo frío. –Tuvo que interrumpir Lucy, viendo mejor la figura.

–¡Dije que está bien! –Aseguró estrictamente ella, intentando mover con su pie la… inmovil pierna del sujeto devuelta a su escondite. Una vez terminara todo, se recordaría a si misma lavar su pierna como nunca antes lo había hecho antes. –Ok, todos tranquilos, s-solo… tenemos que pensar en algo, ¿alguna idea?

Juzgado por el largo silencio seguido por parte de todos los dudosos familiares… ninguna.

–Viejos. –Retomó Luna la palabra. –La verdad… no estoy segura si pensamos tan bien todo esto; digo, ¿de verdad acabamos de cargar como si nada a la propia guarida de la bestia?

–Eso… creo. –Tuvo que admitir Luan, junto con otras de las chicas.

–Oigan, escuchen. –Intervino el peliblanco entre el mar de duda. –Sé que empezamos algo mal aquí, y que esta puede ser la cosa mas arriesgada y peligrosa que hayamos podido hacer en nuestras vidas, ademas de la mas tonta, impensable y mortal que hasta podría llegar a-

–Ve al punto, Linc. –Detuvo Lynn.

–Lo siento, jeje, pero… ¿no hemos hecho ya las suficientes cosas peligrosas y salido bien de ellas durante este tiempo?

–Bueno… supongo. –Respondió Lana. –De verdad hicimos un buen trabajo escapando y cuidandonos de todo, sobre todo devuelta en casa.

–O en la ciudad.

–O en la fábrica.

–¡Exacto! –Afirmaba el peliblanco por cada recuerdo que las chicas trajeran. –Oigan, si pudimos jugar con el peligro antes, estoy seguro que, si nos mantenemos juntos y nos cuidamos nuestras espaldas, lográremos salir de aquí sanos y salvos con mamá y papa; después de todo, no es la primera vez que nos metemos en problemas y terminamos saliendo vivos.

Y con una pequeña pero calmada sonrisa, Lincoln extendió la palma de su mano hacia adelante.

–Así que, qué dicen, ¿por mama, papá, y el resto del mundo?, ¿todos juntos?

Aunque la duda aún sobretomara sus mentes, una por una fueron las manos uniendose a la pila, rostros confiados acompañando el ánimo por igual.

–¡Hagamoslo!

Esa era la única afirmación que Lincoln quería escuchar. Ahora, manos a la obra.

–Necesitamos encontrar una manera de salir de aquí y movernos por el lugar sin problemas, ¿alguna idea?

–¿Qué hay de esto? –Luan logró abrir una escotilla para el ducto de ventilación. –No es la mejor ruta, pero servirá para ventilar algunos de nuestros problemas, jeje, ¿eh?

–Perfecto. –Afirmo el peliblanco, revisando el tamaño de la entrada al pasar por ella. –Pero… ¿como sabremos adónde ir?

–Problema solucionado. –Fue Lisa quien sacaría un nuevo móvil de su bolsillo, abriendo un mapa interno y planos del edificio en pantalla. –Solo debemos seguir la ruta hacia arriba y-

–Espera, espera, ¿dónde conseguiste eso? –Dudó Lola.

–Una amable donación de Hurst y una pequeña preparación extra antes de irnos.

–…lo robaste, ¿no?

–Eh… ¿el fin justifica mis medios? –Solo un frío silencio fue devuelto como respuesta. –…como sea, pongámonos en marcha.

Aunque aún dudando dos veces antes de seguir, la familia entera pasó uno por uno por la abertura, extrañamente lo suficientemente grande para que todos pasaran dentro recostados y con el espacio suficiente para arrastrarse. Con Lisa como guía al mando por delante, perderse era imposible.

–Oigan, creía que esta clase de ductos eran más pequeños comparados a como aparecen en películas. –No podía comprender Lana. –¿Se supone que esto es normal?

–Meh, no creo que importe mucho. –Ignoró Lynn.

–Me recuerda un poco a los de casa, pero mejor. –Admitía Lucy.

Subida por subida, giro por giro, vuelta por vuelta, el tiempo pasaba mientras todos seguían su cuidadoso camino entre todo oscuro y polvoriento rincón de los ductos al más avanzar e ir subiendo piso por piso. No hubo una sola parada hecha, al menos hasta que Lisa detuviera su recorrido de la nada con el resto, asomando su vista por una rejilla directo al cuarto bajo ellos. Con un solo abrir de la puerta metalica y un rápido e inesperado disparo de rayo congelador dentro, Lisa bajo cuidadosamente. El resto de la familia no había logrado ver nada hasta pasar la abertura de lado, encontrando nada más que un hostil tirado en el piso, congelado de la cabeza hasta la mitad, y casi una docena de computadoras ordenadamente puestas sobre sus escritorios. Lisa no tuvo el menor inconveniente en activar y revisar una por una.

–Interesante…

–Lisa, ¿qué estás haciendo? –Preguntó confundido el peliblanco desde arriba, de pronto viendose forzado a actuar rápido y agarrar el movil arrojado por Lisa a su dirección

–Ustedes continuen, creo que puedo darnos más ventaja con esto. Sigan buscando a nuestros familiares, veré si puedo encontrarlos por este lado con las camaras.

–¿Pero no es eso peligroso? –Dudó Leni.

–Me asegurare de proteger bien el area y cuidarme, ustedes sigan y busquen con precaución, yo estaré bien.

–Olvidalo, vieja. –Habló Luna, bajando de arriba con cuidado y encargándose del congelado cuerpo del hostil. –No vas a quedarte sola aquí, te acompañare y el resto puede ir por delante.

–¿Van a estar bien? –Preguntó la rubia mayor a la rockera.

–Por supuesto… uh… ¿verdad, Lis?

–Afirmativo; ustedes continuen, veré si puedo mantenerme en contacto con ustedes.

Con las preocupaciones aún llegando, pero sin mucho tiempo a perder, el resto continuó su cuidadoso camino por los ductos. El dúo volvió a revisar los monitores, no sin antes que Lisa cargara su rayo nuevamente para disparar y congelar la perilla de la entrada, solo un obstáculo más para mantener a cualquiera en raya.

–Oye, Lis, ¿crees que eso de verdad a ayudar?

–Lo hara solo por un tiempo, al menos lo suficiente para revisar lo que necesito. –Estuvo segura de si misma al revisar y pasar ordenador por ordenador sin problema al pasar por sus sistemas y archivos.

Registros.

Actividades.

Estadisticas…

¿Grabacion de seguridad actual? Debería servir.

Y servir había hecho.

No había recien abierto el programa para cuando la imagen en transmisión, en directo desde uno de los últimos pisos, se hiciera presente.

Ambas chicas podían verlo, pero no creerlo.

–Espera, ¿es-… ese…

–Me temo que así parece.

Un misterio menos que resolver.

Un problema más a atender.

–Tim… dime que estás bromeando.

El viejo hombre en camilla deseaba tanto estar bromeando ahora mismo, pero como odiaba no estar haciéndolo en frente de su desesperado hermano.

–Timothy, por favor, ¡DÍMELO!

–¡No es broma! –Tuvo que gritar al viento, maldiciendo a más no poder en su cabeza.

–Pero n-no… no lo entiendo, ¡¿por qué?! –Tanto como el viejo jefe, Lynn tampoco podía entender lo que escuchaba; no por lo que sea que hubiera hecho Timothy, pero más por no poder estar entendiendo lo que debía estar sucediendo en realidad sin el contexto. La verdad, no sabía si algo malo le caería encima si seguía entrometiéndose más de ese modo; pero siendo empujado y recostado contra el suelo a la fuerza con su esposa, tan cerca de todo, Lynn no tenía más opción que seguir escuchando al viejo en la camilla tan pronto finalmente tuviera las fuerzas y valentía para poder volver a responder.

–Tob… ¿has visto el mundo hoy en día?, ¿las noticias?, ¿los reportes? –Suspiró por un largo tiempo. –Es todo una gran pira de fuego hoy en día; enojo, conflicto, tiroteos aquí y allá por todos lados, nada es tan seguro como antes. Hay gente muriendo aquí fuera por culpa de maniacos que no saben ninguna otra palabra que "polvora" en su vocabulario, y a consecuencia ¡terminan haciendo un horrendo desastre en nuestro propio país!

Aún con todos escuchando, tanto el señor Hendricks como Jack solo rodaron sus ojos. Un simple disparó podria callarlo de una, pero no serviría para nada.

–Dime, Tob, ¿qué iba a suceder el día que uno de esos locos marchara dentro de nuestros locales y trajera la miseria sobre todos nosotros? ¡Miranos! Con todo lo que hemos hecho, tenemos la oportunidad de evitar todo este caos si incrementamos nuestra seguridad y defensa con mejor equipamiento, ¡¿y no lo hemos aprovechado?!

–¡¿Y romper la promesa de papá?! ¡Ni lo sueñes! Ese maldito pedazo de papel iba a traernos más grandes problemas, ¡y tú lo sabías!

–¡Era un gran potencial para beneficio, y papa falló en reconocerlo! Yo quería que tú firmaras esa cosa por una sola razón: ¡seguridad! No solo para nosotros, pero para todo el mundo; con nuestra tecnología, podríamos haber hecho al mundo más seguro.

–¡¿Al darle al ejercito más tecnología para más armamento?!

–¡Solo quería que estuvieramos a salvo! Quería que me prestaras más atención, que entendieras todo de lo que intentaba advertirte, pero tú casi nunca escuchabas. Forzaste mi mano, y… me obligaste a-… maldita sea.

–Y ahí entramos en escena. –Intervino Jack, su sonrisa de la más burlesca que pudiera dar. –Lindos shows que hicimos en todos los centros desde entonces, ¿no?

Aún entre la oscuridad de la noche, la presión sobre su cabeza, y su confusión entre todo lo que fuera que estuviera pasando sobre él, Lynn juraba poder distinguir toda el alma de Tobias Grayson acabando de ser destruida a pedazos, hacerse polvo, y desaparecer entre la horrible presión del ambiente. Y todo en tan solo menos de 5 segundos.

–¡¿Por eso empezaste todo esto?! –Subía cada vez más la voz del jefe, demasiado como para que Lynn pudiera creerlo. Aquel viejo y gentil hombre empezaba a ser reemplazado por un demonio. –Oregon, Wisconsin, todo el resto… todo-… ¡¿TODO TÚ?!

–Y al fin se dio cuenta. –Rio Jay. –Fue muy generoso de tu pequeño hermano haberme dado el puesto y darnos todo lo necesario para continuar el trabajo.

–Ustedes-… un segundo, ¡¿eran ustedes?! –Dudó Lynn, recordando cada fea noticia vista del pasado.

–Precisamente. –Felicitó Jack. –Este incredulo anciano creía que podía usarnos de una pequeña e indefensa manera para revolver algunas cosas para hacerse el inocente y quw su hermano firmara ese trozo de papel para el gran y maravilloso beneficio de la compañía, ¿no fue ese un buen detalle de su parte?

Mientras más miraba Lynn Loud al viejo jefe, más convencido estaba de que, de no ser impedido, nadie en esta habitación podría salir vivo de su furia. Sus respiros se habían vuelto demasiado pesados, y su sola mirada directa a su hermano podría incendiar bosques enteros..

Y aún así, Timothy Grayson aún seguía vivo.

Por dios… esto solo iba horriblemente empeorando por segundo.

–¿Lily?

Revisó bajo cada mesa.

–Joder, ¿Lily?

Asomó su cabeza por todo rincón.

–Maldita sea, ¿dónde estás?

Miro cada oscuro rincón por el que pudiera pasar.

Pero no importa que tanto buscara, Evelyn había perdido el rastro de una pequeña bebe, gateando por quien diablos sabía que zona de todas en el edificio. Había estado demasiado cerca de agarrarla por el tercer piso cuando la niña terminara metiendose en los ductos; el como había logrado apilar tantas cosas para llegar a la ventilación en tan poco tiempo sería un misterio que tal vez nunca recibiría respuesta. Pero no era como si eso importara ahora mismo.

Recordando y calculando los planos de las ventilaciones, el último lugar donde la búsqueda terminó llevandola fue a uno de los cuartos de archivo del piso 36, cuidandose de cada paso de guardia o cualquier camara cuya posición pudiera recordar de su tiempo aquí, reportando a base de vez en cuando para dar un buen registro a los oficiales aún a pronto venir.

Mientras más arriba había ido, más actividad enemiga notaba en la zona, pero… extrañamente más retiradas notaba a los pisos superiores.

Podría estar investigandolo sin problema.

Podria estar hallando más pistas.

Joder, podría haber estado cerca de terminar su reconocimiento a este punto.

Pero… maldita sea, no podía creer lo que en verdad hacía, jugando al gato y ratón con un bebe que aún no podía creer estar viendo correctamente. Al menos eso había pensado, hasta que una ronda de enemigos patrullando los pasillos por donde pasaba la obligara a correr al cuarto más cercano, manteniendose oculta dentro, entre las sombras y seguridad de dos filas de largos archivadores-

Solo para encontrar a la pequeña bebe haciendo exactamente lo mismo a su lado, asomando su seria mirada por movimiento enemigo.

–¿¡Lily!? –Susurró al agarrarla en sus brazos. La pequeña lucho con todas sus fuerzas para soltarse, todo desaforadamente en vano para ella. –¡¿Qué rayos estás haciendo aquí?!

–¡Bskha phapa mamha, sehtameh, djhme yr!

–…sabes que no entiendo un solo carajo de lo que acabas de decir, ¿no?

"Basicamente: que la sueltes y dejes que busque a mamá y papá."

La castaña tuvo que hacer fuerza para no saltar de sorpresa por la nueva voz en el comunicador.

La castaña tuvo que hacer fuerza para no saltar de sorpresa por la nueva pero familiar voz en el comunicador de su oído.

–¡¿Lisa?!

"Saludos, señora Richards, veo que afortunadamente acabas de encontrar a nuestra hermana."

"¿Qué hay de nuevo, vieja?"

Oh por el amor de dios, ¿Luna también?

–Escuchen, juro que si todos ustedes vinieron aquí a la vez, ¡los ataré a todos cueste lo que cueste y los mandaré inmediatamente al otro extremo del país si es necesario!

"Chica… necesitarás más cuerda entonces."

–¡¿En serio trajeron a todos aquí?!

"En simples palabras: afirmativo."

Una pelea titánica tuvo que llevarse a cabo dentro de Evelyn para no romper más cosas y maldecir al aire con todo lo que pudiera. Aunque su corazón le ordenara hacerlo, simplemente no valía la pena.

–¿Qué demonios hacen aquí?

"Parece que, sin que ninguno de nosotros la viera, Lily abordó el mismo vehículo en el que ustedes iban y los terminó acompañando al edificio. No tardamos en darnos cuenta y decidir acompañarlos aquí para recuperar a nuestra hermana y hasta nuestros padres por igual."

–Escuchen, no vine a ser niñera de nadie otra vez, ¡vine a salvar a sus padres por ustedes!

"Y ¿qué crees? Nosotros también."

–¡Seeh! –Afirmó Lily.

"Nos cansamos de correr, vieja, solo deja que hagamos lo nuestro y nos encargaremos de recuperarlos."

–¿Ustedes, encargarse? Están conscientes de donde estamos exactamente, ¿no?

"Chica, sobrevivimos a una invasion hogareña, a varias persecuciones, un tiroteo en un muelle, y salvamos tu vida y la de tu amigo hace menos de un día, ¿por qué no podemos dejar este show rodando?"

–Por favor, ¿cómo van a poder encontrarlos si ni siquiera-

"Piso 67, sala de conferencia #5"

Interrumpió la niña, callando por completo a Evelyn en sus palabras.

–…¿qué?

"Encontraras a nuestros padres ahí, junto con tu jefe y su hermano. Me temo que las cosas no se ven nada bien, y el tiempo se nos agota; tenemos que actuar rápido."

–…de acuerdo, guíame el camino a ellos, pero no quiero tener a la niña aquí conmigo para eso.

"Intenta llevarla con los oficiales abajo, veo que algunos ya están empezando una subida. Pero ten cuidado, reporto-"

–Enemigos abajo, los he visto, tendré cuidado. Por si acaso, ¿ustedes exactamente donde están?

"Una clase de sala de vigilancia, la B3, en el-"

–Piso 22, sala este, lo tengo. Voy en camino.

La chica se puso en pie, y revisó los alrededores una vez más antes de ponerse en marcha.

–Bien, niña. –Suspiró al levantar a la seria y dudosa bebe. –Sera mejor que te agarres, porque este no sera un viaje de tu edad.

–¿Algo nuevo aún?

Alice quitó su vista del mapa sobre la mesa para recibir a Hurst, acabando de entrar a la carpa de operaciones puesta afuera del edificio; varios mapas, planos y computadoras llenaban su interior, todos concentrados en la zona de emergenca actual.

–Evelyn acaba de reportar rehenes en el piso 32 y 33, unas defensas en el piso 25, y advertencias de movimiento en las salas de juntas; Andrew va en camino a encargarse de los civiles, pero no hemos recibido otra noticia de donde están los Loud.

–Demonios. –Hurst unió su vista a los planos en la mesa. –¿Alguna otra cosa?

–Extrañamente… toda resistencia enemiga de los primeros niveles parece estar retirandose a los pisos superiores, no tenemos una clara idea de lo que puede estar sucediendo.

–Nada lindo, eso te digo. –Supuso él. –No tenemos mucho más tiempo, debemos pensar rápido en como-

"Hurst, ¿me escuchas?"

Y como llegado a tiempo, la voz de Evelyn llegó a linea para su alivio.

–Richards, dime que tenemos algo.

"Buenas y malas noticias."

–Alegra mi día al menos una vez y dime las buenas.

"Encontramos a los padres, y tenemos más información exacta de todo lo que pasa dentro y fuera del edificio."

–Increible, pero… ¿cómo?

"Esas… son las malas noticias."

"¿Hola, alguien me copia?"

De la nada, solo tomaría una voz de una pequeña niña por la computadora para detener a ambos agentes en su pensar.

"¿Pueden oírme?"

Y el familiar tono fue lo suficiente para revolver más sus mentes.

–¡¿Lisa?!

"Oh… hola, Hurst."

–¡¿Qué diablos estás haciendo aquí?!

"Ayudando un poco con la situación desde adentro, viejo."

Y tomó una segunda para echar abajo toda tranquilidad.

–¡¿Luna?! Maldición, ¡¿qué están haciendo aquí?! ¿Qué paso con Ben y Dwight, y dónde están los demas?

"Tranquilos, ellos están bien, pero… el resto está adentro intentando encargarse de otros grandes problemas. Aproveche a encargarme de mandarles más información."

–¿Más grandes comparados en los que tú estás ahora mismo? –Reprendió la pelirroja, aún mientras recibiera toda nueva información y grabación de adentro a la pantalla de su computadora. –Realmente lo dudo, ¡¿qué diablos hacían aquí?!

"Version corta: Lily vino con nosotros sin que nos dieramos cuenta." –Tuvo que explicar Evelyn.

–¡¿La bebe?! –No podía creer el jefe. –¡¿Cómo diablos llegó aquí?!, ¿alguien sabe donde está?

"Tranquilos, la tengo aquí conmigo, pero necesitaré sacarla de aquí si quiero continuar con el resto; yo me encargo de eso."

–¿Pero que hay de los otros? –Preguntó Alice. –¡¿Dónde están ellos?!

''Tranquilos, he estado poniendo un ojo encima-… de-…''

''Woah, espera, ¿es eso…"

El nuevo silencio al otro lado dejaba más intranquilo al resto por cada segundo que pasaba de largo.

–¿Chicas? –Llamó Alice de nuevo. –¿Qué sucede?

''Creo que… tenemos una pequeña situación arriba.''

–Hey, cuidado por donde caminas.

–¡No pises mi vestido!

–Solo alejate un poco, por favor.

–Oigan, ¡basta! –Tuvo que llamar Lincoln la atención una vez más a la fila de chicas tras él. –Por favor bajen la voz, no falta mucho para llegar.

–Lincoln, hemos estado arrastrandonos y subiendo por más de 10 minutos sin llegar a ningún lado y sin usar un solo acensor, y ya estoy muriendo de cansancio. –Bufó Lola. –¿Cómo estás seguro de lo que dices?

–El mapa lo dice bien, así que solo sigamos y-… ¿Leni? –Notó atrás a la joven rubia detenida en sus pasos, su vista fija por otra rejilla. –Leni, ¿qué sucede?

–Como que, creo que están decorando el lugar con… ¿unas cajas raras?

La curiosidad atrapó el interes del resto, asomando cuidadosamente sus vistas al interior del cuarto lleno de cubiculos tras otros, los pasillos a sus mitades decorados con diferentes clases de macetas.

–¿Chicos? –Notó Lana desde atrás. –¿Qué clase de extraños paquetes son esos?

–¿Paquete? –Dudó Lori. –Ah, te refieres a esa-… c-cosa-… oh, no…

"Oh no" era la palabra correcta para describir el momento en el que el hostil plantaba, ajustaba y conectaba la última caja en uno de los soportes. Entonces, sus pequeñas luces rojas mostraron su brillar. Puede que Lori no fuera una fan de peliculas de acción y todo, pero podía horriblemente reconocer un explosivo cuando lo veía, mayormente por los juegos que Lincoln tanto jugaba.

Era sola una de las varias otras que podían ver desde su posición.

–Oye, Wayne. –Vino otro hostil desde atrás, pasando un pequeño dispositivo a su compañero recien levantado. –Estamos empezando a subir, así que termina de poner eso y ve arriba o te jodes, ¿está claro?

–Entendido.

–Asegurate de revisar todo antes de irnos, no queremos arruinar las cosas con el jefe.

El grupo entero no podía hacer más que mirar como el último explosivo era puesto, encendido, y revisado una última vez por el hostil, empezando sus últimas rondas de vigilancia por el area. Su semblante era demasiado tranquilo para estar pasando al lado de docenas de explosivos.

Con los Loud, era un horripilante caso contrario.

–¡¿Van a hacernos polvo?! –Entró Lola en pánico como el resto. –¡¿Están locos?!

–¡No quiero ser polvo, es horrible y sucio! –Añadió Leni.

Antes que Lincoln Loud pudiera calmar el callado pánico, una vibración en su bolsillo interrumpió su pensar, notando la llamada entrante en el móvil de Ben.

–¿Hola?

"Lincoln, aquí Lisa; escucha, tienen que desactivar esas cosas ahora mismo o ¡será adios para todos nosotros!"

–¡¿Qué?!... espera, ¿cómo sabes-

"Los sigo por señal y cámara, pero eso no importa ahora, ¡hay problemas más grandes que atender, antes que las fuerzas especiales vengan!''

–¿No podemos dejarlos a ellos hacer el trabajo? Digo, míranos, ¡ni si quiera sabemos cómo reparar una tostadora!

–Oye, ¡yo sí! –Interrumpió Lana.

"Si se lo dejamos al resto, será demasiado tarde para cuando lleguen aquí; ¡quieren adentrarlos más al edificio para hacerlos estallar en el momento exacto!"

–Lisa, en serio no-

"Escucha, el destino de nosotros, de papá y mamá, el equipo, y cientas de otras personas aquí dependen ahora de nosotros; si no actuamos ahora, se acaba todo. No es nada tan complicado como parece, pero tenemos que actuar ahora."

Lincoln no fue el único en mostrar inseguridad en su rostro, igualmente reflejado en todas los demás. Nadie se atrevía a decir nada al volver a mirar afuera, entre todas las luces rojas parpadeando de cada explosivo activo, paquetes tan pequeños como para echar todo a perder todo el esfuerzo llevado hasta el momento.

Y Lincoln lo sabía, su familia por igual.

–Oigan. –Llamó Lincoln, intentando obtener todo el valor que pudiera. –Sé que suena peligroso y demasiado arriesgado como para nosotros, pero… supongo que tiene razón. Si no hacemos nada ahora, vamos a tener demasiados problemas.

–Y no queremos explotar en pedazos por los aires.

–Ok, eso también. –Respondió a Lola. –Pero no solo hagamos esto por nosotros; recuerden: hagamoslo por papá, mamá y el resto. –La sola confianza en su tono podía notarse expandiéndose al resto. –Solo cuidemonos nuestras espaldas, tengamos cuidado y recuerden no descuidarse.

Puede que aún pudiera ver la duda en sus rostros, pero confianza era lo que notaba subiendo en ellos hasta que todos aceptaran continuar, todo con silenciosas afirmaciones.

–De acuerdo Lisa, ¿qué hacemos?

''Desactiven todo lo que puedan; juzgando por el cableado, modelo y estructura de los explosivos, corten cada cable verde que vean. Deberían haber algunas de ellas entre este piso y dos más abajo."

–¡Yo puedo encargarme!

–Lana, ¡espera!

Tarde, la niña de overol y gorro rojo ya había salido cuidadosamente de su escondite, poniendose en oculto tras el cubiculo más cercano que tuviera. Leni terminó siguiendo su paso al intentar detenerla.

–Oigan, esperen, ¡vamos con ustedes!

Como también Lynn, Lucy y Lola, siguiendo su cuidadoso paso.

–Chicas, ¡con cuidado! –Intentó surrar la rubia mayor.

"Tranquilos, me encargaré de llamar por ayuda desde aquí, sé a quien llamar."

–Ustedes continuen, ¡nosotras nos encargamos de esto!

Sin poder decir mucho al momento que Lynn ya se había ido con el grupo, el resto de la familia continuó su camino por los ductos en subida.

Solo esperaban que el resto supieran lo que hacían.

Un disparo.

Dos, tres.

Seis en total.

Cada uno de ellos dando en los blancos hostiles mientras Andrew hábilmente pasaba cuarto por cuarto en el piso 33. Procuraba con su vida que ninguna de sus balas terminara lastimando a alguno de la docena de rehenes agachados en el suelo.

El peligro acabó tan pronto el septimo hostil hubiera caido.

–Todos fuera, vamos, ¡por las salidas de emergencia! –Las personas no tardaron en levantarse y ponerse en marcha en un instante. Andrew revisó el area mientras uno por uno fueran saliendo y escapando por la ruta de escape.

Hasta ahora, todo andaba bien.

"Andrew, ¿me copias?"

Hasta el momento que escuchó de la voz de niña al otro lado de su comunicador y dejara salir un largo suspiro. No podía ser cierto.

–…sabes, tenía un curioso presentimiento de que iban a venir después de todo.

"Comprendo tu molestia, pero no hay tiempo para eso; tenemos problemas arriba."

–¿Qué sucede?

"No solo encontramos a papa y mama arriba, pero también explosivos; nos estamos encargando de eso ahora mismo, pero-"

¿Nos? –Notó él dudosamente. –Por dios… trajiste a todos, ¿no?

"No hay porque subestimarlos, nosotros sabemos como cuidarnos y encargarnos de algunos problemas, pero necesitaremos de tu ayuda ahora mismo."

–Está bien, voy en camino, pero no quiero ver a nadie herido cuando los encuentre, ¿de acuerdo? Si hay sangre, estará en tus propias manos.

"Estoy consciente de ello, y es por eso que le pido ir a ayudar lo más pronto posible."

No escuchó otra palabra más de Andrew en la linea, pero no hubo problema en ello.

Podía verlo en camara y señal: elagente ya había empezado a subir a toda velocidad.

"¿Señor?"

Jay Hendricks suspiró molestamente otra vez, ¿no podía estar disfrutando del feo momento entre los hermanos Grayson sin al menos una interrupción por parte de Cosmonaut? Como sea, cada notificación suya era una buena o mala noticia; en este momento solo quería recibir de las primeras.

–¿Qué diablos sucede?

"No vas a creer quienes decidieron venir a unirse: esa chica que causaba problemas, el propio jodido Alfa, ¡y nadie más ni nadie menos que el resto de los Loud!"

De pronto, el ceño fruncido terminó cambiando a uno más ligero. No era lo que esperaba escuchar, pero no podía quejarse para nada. Parece que había atraído a una multitud más grande de lo que originalmente pensaba, y él no tenía un solo problema con ello.

–Bueno, Lynn. –Intercedió la fea discusión entre los hermanos y Jack, teniendo solo ojos para el patriarca Loud. –Parece que si tendremos una reunión familiar después de todo; hasta tus hijos terminaron queriendo unirse, y vaya espectáculo que están haciendo abajo.

–¡¿Tu familia?! –Preguntó sorprendidamente Tobías, su ira repentinamente desapareciendo como nada. –¡¿Qué hacen ellos aquí?!

–¡Creí que dijiste que estaban a salvo! –Intentaba comprender Rita con su esposo, igualmente confundido como ella.

–¡Lo estaban, lo juro!

–¿Importa de algo? –Interrumpió Jack de todos modos, teniendo y activando su comunicador a mano. –Escuchen todos: apuren el paso, acaben con los explosivos, tráiganme a cualquier Loud presente en el area si es posible, ¡y vayan arriba de una buena vez!

Sin perder más el tiempo, los hostiles no tardaron en salir del salon en un apuro hacia los pisos inferiores, todo mientras Jay volviera a la linea de contacto.

–Cosmo, ¿qué más tienes?

"Ya he localizado a la niña en el sistema, a la chica con la bebe, y a algunas de las Loud en los pisos de abajo; me encargaré de conseguir gente adonde lo necesites."

–Excelente, encárgate de ellos, nosotros iremos poniendonos en marcha arriba.

Tanto Lynn como su esposa se mantuvieron presionados en el suelo hasta que algunos hositles se encargadan de levantarlos y llevarlos a la fuerza. Aún no podían comprenderlo para cuando las bolsas volvieron a cubrir sus cabezas.

Por dios… ¡¿en qué habían estado pensando ellos?!

Aunque sólo habían pasado unos minutos intentando volver a la seguridad de los pisos inferiores con la pequeña Lily Loud, Evelyn Richards lo había sentido como una eternidad.

Había tenido suerte al evadir diferentes fuerzas hostiles en el camino, deshaciéndose de quien fuera necesario quitar de su ruta, o evitando cualquier conflicto cuando el tiempo lo requiriera, y todo mientras juraba no dejar caer a una simple niña de un año de sus cansados brazos. No había venido aquí para volver a ser niñera, maldita sea. Por cada piso que bajaba, más se intensificaba cada disparo sonando más abajo. Los oficiales ya debían de estar tomando la delantera en retomar el resto del edificio.

Personalmente, por el otro lado, Lily aún deseaba alejarse de los fuertes ruidos, escapar de esta mujer y dirigirse directo hacia arriba una vez más. Papá y mamá aún necesitaban toda la ayuda posible después de todo.

El recorrido pararía repentinamente al momento que un grupo de hostiles recien llegados desde las escaleras subieran a su piso, obligando a la mayor a cambiar su curso directo a un cuarto de oficina mientras el resto se separaba entre todos los cubiculos y puestos separados de afuera.

–Lily, ¡quedate aquí y no te muevas!

No había acabado de dejarla a cubierto tras una maceta con plantas y ramas, ocultadondose ella misma en la esquina, para cuando el primer hostil pasara por la puerta a investigar-

Y ser dado la bienvenida con un directo golpe al cuello, dejadolo sin mucho aire a usar; en menos de lo que hubiera podido procesarlo, su cuello ya era rodeado por un codo y su cuerpo era puesto al frente de la chica.

Ya lo había redirigido y obligado a caminar afuera a la fuerza para cuando hiciera el horrible descubrimiento de-

Ver como se sentía ser un escudo humano al momento que Evelyn empezó a disparar al grupo por delante, recibiendo fuego devuelta. Tres fueron las balas incrustadas en el brazo izquierdo de su escudo; dos en el pecho, como también en el estomago; y una sola en su pierna izquierda.

Ninguna logró rozar a la chica.

Para cuando dos hostiles ya hubieran caido al otro lado del pasillo por su arma, Evelyn volteó al momento que otro enemigo cargaba contra ella con cuchillo a mano desde el lado. La mayor giró su protección humana para recibir la navaja por ella en su estomago, teniendo el tiempo suficiente para apuntar y volver a disparar contra otro duo de hostiles; recién los había tiroteado abajo para cuando el hostil frente a ella agarrara su cuchillo y echara de lado su escudo humano para intentar otorgar una apuñalada de frente. Aún con su reacción al esquivar a tiempo, el filo rasguñó parte del estomago de la chica, ignorando rápidamente el ardor para agarrar el inminente brazo de su enemigo de frente y tirarlo con fuerza hacia su dirección-

Para agarrar la propia pistola de la funda del hostil y otorgarle una buena dosis de plomo en su pecho con tres rápidos disparos por parte de su propia arma.

Eso fue todo lo necesario para dejarlo inmóvil en el suelo.

Desafortunadamente, Evelyn hecho mal en estar a poco de soltar un suspiro de alivio para cuando más balas volaran sobre ella desde el otro lado.

Refuerzos inminentes.

El trabajo aún no terminaba.

–Eso es… tomen la izquierda…

Con unos simples comandos puestos en la computadora, manteniendo su vista en la transmisión camara de seguridad del piso superior, abrir otra puerta automática desde su posición fue tan facil como distraer al guardia al lado para que Lana pasara desapercibida por otro pasillo. La pequeña de overol no estaba teniendo ningun problema cortando todo cable posible, ni tampoco Lucy, o Leni, ni mucho menos Lynn… aún mordiendo los cables con sus dientes para romperlos más facilmente.

–¿Cuánto les falta? –Preguntó Luna, aún manteniendo vigilancia en la puerta.

–Aún unos cuantos dispositivos más, pero se nos acaba el tiempo, me temo que-

"¿Y tú que crees que haces aquí?" –Ambas chicas terminaron recibiendo un feo susto cuando una distorsionada voz saliera de la nada en su pantalla. –"¡No debiste haberte metido en nuestros asuntos!"

–Lis, ¡creo tenemos compañía!

Y juzgando por los rápidos pasos tras la puerta, Luna tenía razón.

–¡Abran esta cosa!

Dos voces hostiles podían escucharse al otro lado, golpeando la puerta y haciendo lo posible por abrirla. Era un milagro que la obstrucción de hielo aún mantuviera la defensa en orden, aunque tantos golpes seguidos no la harían durar mucho.

–Rápido, ¡por la ventilación!

La joven rockera no tardó más en apilar todo objeto que tuviera a disposición para escalar y lograr abrir la compuerta; casi había entrado por completo para cuando notara a la menor aún en el teclado del monitor.

–¡Vieja, ya vamonos!

–¡Solo un segundo más!

Solo un segundo.

Un segundo demasiado tarde para cuando el par de enemigos enmascarados forzaran la perilla congelada para romperla y lograran entrar a suma fuerza para cargar de una contra la pequeña niña; uno de ellos estuvo tan cerca de agarrar su brazo-

De no ser por el repentino golpe con silla otorgado por Luna, acabando de saltar desde su pila se objetos directo hacia su cabeza; una suerte que ya hubiera roto y practicado con golpear suficientes guitarras baratas en shows para saber dar el golpe perfecto.

Antes que el segundo hostil pudiera recibirla a ella con un fuerte golpe de arma, su cabeza ya había recibido un repentino rayo frío que mantendría su parte superior congelada. Solo haría falta un fuerte golpe de sus piernas por parte de Luna para dejarlo caer completamente inmóvil en el suelo.

Aunque su hermana menor pudiera llegar a ser algo "lenta" para ella a veces, Luna recordaría nunca subestimar la rápida reacción y puntería de Lisa, sobre todo con su rayo congelador involucrado.

–¡Ahí están!

Solo para que un grupo más grande llegara a las afueras y corrieran a sus direcciones-

De no ser por el repentino cambio de fuego, por parte de oficiales recien llegados, deteniendo a todos de cargar y buscar cobertura de una. Aún entre todo el estruendo, Lisa aún podía reconocer a una figura entre todos los demas oficiales a cubierto.

–¡Lisa! –Entre todo el caos, Hurst hacía lo que podía por mantener su posición a cubierto tras otro soporte, devolviendo todo el fuego posible para mantener a cualquier hostil a raya. –¡Vayanse de aquí, ahora! ¡Los mantendremos ocupdos!

Sonó como un perfecto plan para ambas.

Ninguna perdió más tiempo corriendo devuelta a la seguridad de las oscuras ventilaciones una vez más.

–¡¿Vieja, que diablos hacías en la computadora?!

–Solo un pequeño último detalle, ¡pero ahora vamonos!

–Está bien, pero-… uh… ¿Lisa? –Dudaba Luna, notando el camino contrario a la salida que su hermana menor tomaba. –¿La salida no es por ahí?

–Correcto.

–…no vamos a irnos, ¿verdad?

–Claro que no.

Esa fue la respuesta necesaria para sacarle una sonrisa a Luna.

–Cool.

.

.

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Continuará… en un día o dos por ahí.

Todo comentario pasado será respondido para el próximo capítulo; hasta entonces, se agradece todo el apoyo.

"Volveremos después de estos comerciales."