Disclaimer: El mundo de Cazadores de Sombras y todo lo relacionado pertenece a Cassandra Clare, yo solo tome prestado su mundo y he inventado esta historia, también podras notar que hay varias similitudes con la saga de Una Canción de Hielo y Fuego, solo aviso
Gracias por leer y comenten que amo ver sus opiniones
Las Represalias - Ciudad de Fuego Celestial
La luna estaba llena, un mal presagio para Tessa Grey ya que la tranquilidad que se respiraba solo era una calma antes de la tormenta que se avecinaba, asi que ahora era solo cuestión de tiempo que aquellos años de preparación dieran algun resultado, majestuoso o desastroso como diera
— Señorita Grey — un vampiro con apariencia de tener 16 años aparece en la puerta de su habitación con expresión pétrea, la misma que llevan todos los hijos de la noche — El Rey la solicita en la sala de cristal
La bruja mira de reojo al subterráneo, asiente brevemente y cierra el libro que estaba intentando leer desde hace dos horas pero sin poder concentrarse realmente durante toda la noche, por niguna verdadera razón. Se levanta lentamente y dando una mirada mas alla por la pequeña ventana de su pobre habitación sigue al hombre fuera hacia las ordenes de su niño Rey
En el camino puede ver como hay varios soldados hombres lobo y algunos vampiros susurrando y hablando en secreto, y lo mas extraño de todo es que no ve el rastro de ningún ser de la Gente Justa revoloteando por ahí lo cual es lo mas raro del mundo ya que ellas son las que viven por los problemas y el chisme en el mundo
— ¿Dónde esta Gwyn? — pregunta al chico vampiro que la guía a través de los pasillos sin ver a los lados ni una vez
Volteo a verla por un segundo y después siguió su camino como si no la hubiera escuchado para nada. Al llegar a sala encuentra al príncipe Morgenstern discutiendo con el hombre lobo Scott mientras que el general Lucien y Raphael discuten en voz baja junto a ellos, y no ve ni a Ragnor o a Magnus en el lugar
— ¿Tu sabes qué demonios esta pasando? — susurra Ragnor en su oído al llegar al lugar y ver el caos en el
Soltando un suspiro le responde — Estoy casi segura que Meliorn y todo el pueblo bello acaba de hacer una jugada que los llevara directo a su muerte
— Estos va mas alla de inaceptable su Majestad y creo que lo peor de todo es que ha pasado justo debajo de sus narices — despotrica Scott, antiguo líder del Praetor hacia Jonathan el cual intenta mantener una imagen de calma mientras observa un mapa sobre la mesa, hecho a mano por ellos donde se ve el reino de Idris, sus embarcaciones y puntos estratégicos de ataque, a su lado Lucien dirige una mirada de advertencia al hombre
— Gracias por resaltar lo obvio lobito, sé que siempre podemos contar contigo para ello — replica con cinismo Raphael volteando los ojos y chasqueando con la lengua sus colmillos, a su lado Lily y Elliot tienen una sonrisa maliciosa en su rostro
El mencionado hombre lobo voltea su rostro hacia el chico — Cierra la boca chupasangre, lo único que has hecho alguna vez es quejarte y decir tus opiniones para nada bienvenidas — responde con el mismo sentimiento
— Es suficiente — la voz de Jonathan corta la disputa como un cuchillo y alza la mirada hacia Tessa con sus ojos verdes duros como el acero, su mandibula esta apretada y la bruja puede ver que esta a punto de perder la paciencia — Necesito su asistencia señorita Grey
La mujer asiente solemne pero la voz de Ragnor se alza con sospecha — ¿Por qué hemos sido convocados cuando es Bane el que siempre nos representa en estas reuniones? A quien por cierto, no he visto desde el día de ayer, se supone me ayudaría a idear los hechizos para liberar otros subterráneos de Jail Idris
El príncipe le da una rápida mirada y devuelve su atención a Tessa — Necesito un hechizo de rastreo, lo que sea que necesites solo debes pedirlo
— Necesitamos es respuestas de su parte Morgenstern, después de todo es tu culpa que el pueblo bello haya hecho algo tan estúpido como partir por su cuenta y dejarnos al descubierto — exclama Alexei De Quincey, un viejo y mañoso vampiro el cual hasta ahora había estado susurrando con otro subterráneo a su lado
— Cuida tu tono De Quincey — espeta Lucien hacia el vampiro — Recuerda que la única razón por la que estas a salvo en esta isla es por las órdenes del Rey
— ¿Un Rey dices? Sin corona y sin reino, solo llega a príncipe por quien era su padre — se burla Alexei ignorando el llamado de Raphael a que cierre la boca — Siempre tuve respeto hacia Valentine y hacia tu persona Lucien, pero estas circunstancias ya se están volviendo ridículas, le han dado un trabajo enorme a un niño que cree merecerlo solo por la sangre que corre por sus venas
Lucien se adelanta hasta el subterráneo y lo toma del cuello, el ambiente se vuelve tenso y todos ven al ex-cazador y al vampiro — Más vale que retires tus palabras o hare que te las comas una por una
— Lucien — enuncia suavemente Jonathan, todos contienen el aliento pero les impresiona ver el pacifico rostro del principe — No convoque una reunión para escuchar acontecimientos obvios y verlos pelear como adolescentes
Ambos subterráneos miran hacia el chico el cual saca una pequeña daga de su cinturón, al ver la plata el hombre lobo frunce el ceño y abre la boca para cuestionarlo cuando este dirige el cuchillo a su mano y se hace un corte profundo en el haciendo que todos en la sala se sobresalten
— ¿Qué crees que haces niño ángel? — exclama Raphael a Jonathan frunciendo el ceño a su mano sangrante, no es como que fuera a atacarlo pero es bien sabido que los vampiros en la isla no llevan la misma dieta que hace años y ahora se ha visto increíblemente racionada
Jonathan le regala una media sonrisa falsa y le ofrece su mano a Tessa la cual alza las cejas — No necesitaba de tu sangre para rastrear a las hadas mi príncipe
— Eso lo se Tessa — le responde el rubio viendo su mano y soltando un suspiro — Pero a quien quiero que rastrees es a mi hermana Clarissa
— ¿Clary? — cuestiona Lucien y mira alrededor de la sala notando la ausencia de la princesa — Lo más seguro es que este por ahí revoloteando con Simon
— Tienes razón mi general, ella esta con el imbécil de Simon — bufa Jonathan guardando la daga y apretando la mano en puño para evitar derramar más sangre, la cual es negra y espesa — El problema es que conozco a mi hermana tan bien como la palma de mi mano y puedes dar por seguro que ambos idiotas están en la embarcación de las hadas camino a Ciudad de Hueso
— ¿A Ciudad de Hueso? — Pregunta Scott — ¿Cómo estás seguro que se dirigirían allí?
— Porque es el lugar con mayor población subterránea y donde la fuerza militar del Usurpador está concentrada — interviene Raphael y después se dirige al príncipe — ¿Eso quiere decir que vamos a seguirlos no?
Jonathan ahora llena su rostro con una sonrisa fría — No dejare que mi hermana luche y muera en manos de Lightwood por supuesto, asi que todo lo que debemos hacer es esperar y adelantar nuestros planes, por lo que necesitare otro favor de ti señorita Grey
— ¿Qué seria eso mi príncipe? — interpela Tessa acercándose al chico y tomando su mano suavemente
Este aprieta los labios — Que te comuniques con tu viejo amigo en la Ciudad Silenciosa
Tessa se congela por un momento y alza sus ojos directamente hacia los verdes de Jonathan, ve la seriedad y nobleza en estos, sentimientos que le recuerdan mucho a la persona a la que se refiere el chico
— Yo hare el hechizo Tess, tu deberías enviar un mensaje de fuego a Zachariah — ofrece Ragnor adelantándose hacia los dos, sujetando él la mano del joven cazador y dándole a la bruja una media sonrisa
Esta suspira y se voltea sin darles una segunda mirada ya inmersa en sus pensamientos que han viajado años y años atrás, donde ella era una simple chica, cuando un anillo decoraba su dedo y lo mas difícil que había tenido que enfrentar en su vida era decidirse entre los dos hombres que amo mas que nada en el mundo
— Jem
En un barco en medio del Oceano Pacifico
— Tengo un mal presentimiento acerca de esto — se queja por quinta vez Simon mientras se tambalea junto a la carga del barco, llevaban al menos una hora escondidos en aquel lugar y a pesar de ser un vampiro, juraba que empezaba a sentir nauseas
— Lo juro por el Angel que si no dejas de quejarte como una niña voy a golpearte Simon — masculla entre dientes Clary mientras se apoya contra el costado de unos barriles y se aplica otra runa de sigilo en el brazo
— No puedo creer que me convencieras de hacer esta locura — suspira Simon mientras se agacha y cierra los ojos, su piel pálida brilla en la oscura sobre la ropa oscura que usa, a pesar de su sigilo, no pasa mucho desapercibido — Cuando tu hermano nos encuentre va a matarme
— Si claro es que te hiciste el difícil cuando te dije mi idea — le responde sarcástica la chica mientras se aplica ahora otra runa para agilidad — Ademas no te preocupes por Jon, no es como si fuéramos a ir y hacernos matar como estos idiotas pretenden
— ¿Ah no? ¿Es que acaso elaboraste un plan en los cinco minutos que nos tomó escabullirnos en este maldito barco? — le cuestiona sarcástico el vampiro
— Pues no un plan concreto precisamente — se encoge de hombros Clary mientras Simon la ve con una ceja alzada — Yo sabía que Meliorn se traía algo entre manos y no iba a dejar que lo hiciera sin incluirme así que decidi venir, ahora solo debemos idear como hacer que este movimiento suicida de las hadas tenga éxito
— Por el Angel porque no me quede leyendo comics — se lamenta el vampiro mientras la chica a su lado rueda los ojos una vez mas ante la actitud pesimista de su mejor amigo, el cual a pesar de todos los años, aun actúa como el cazador de sombras que alguna vez fue
Clary abre la boca para replicar cuando arriba de ellos se escucha un escándalo y luego un enorme estruendo que sacude el barco y hace que ambos jóvenes se paralicen al mismo tiempo que escuchan un montón de pasos apresurados bajando hacia la bodega donde se encontraban escondidos
Los pasos se acercan hacia su posición por lo que con un movimiento rápido Simon desaparece hacia sabe el Ángel donde mientras que Clary dibuja una rápida runa sobre su brazo deseando desaparecer a la vista lo cual logra para cuando un hada con el cabello azulado revuelto, los ojos abiertos conmocionados uno negro y el otro color plata, sus manos llevan guantes blancos maltratados y sujetan un arco
Kieran llega hasta las bodegas con la respiración entrecortada, tratando de pensar en una solución a todo el desastre que ocurre allí arriba pero no se le ocurre una idea lo suficientemente buena que le de la voz fuerte y logre calmar la enorme disputa que hay entre las hadas de ambas cortes que se habían soportado en la isla por estar bajo el mando del chico Morgenstern, aquí en medio del océano sin nadie que los controle cada uno quería hacer valer su voluntad y eso ha provocado que ambos "bandos" hagan un enorme desastre
Fue entonces cuando escuchó una respiración muy cerca de él, tal vez un mundano no lo hubiera notado pero nadie podía engañar los sentidos de un hada, ni siquiera la magia de un brujo o las habilidades de los Nefilim así que con un rápido movimiento saca una flecha de su espalda y apunta hacia el punto donde escucha el claro aliento de una persona, está a punto de soltar la flecha cuando es interrumpido
— ¡Espera, espera Kieran! — grita en pánico Simon apresurándose hacia el subterráneo tomando ambos brazos del chico mientras que frente a el Clary aparece de la nada con ambas manos frente también gritando "¡Por el Ángel detente!"
La sorpresa hace que Kieran salte y suelte la flecha que va y se clava en un barril lleno de ron, haciendo una grieta en la madera y causando que se derrame por todo el suelo, los tres jóvenes respiran con dificultad y mueven sus miradas entre ellos y la flecha que casi acaba clavada en el pecho de Clarissa
Cuando el príncipe hada asimila la situación deja caer las armas e inclina brevemente la cabeza hacia la chica frente a el — ¡Princesa Clarissa! No comprendo — exclama frunciendo el ceño brevemente pero entonces suena otro estruendo y se escuchan varios gritos viniendo de la cubierta
— ¿Qué demonios ocurre Kieran? ¿Acaso fuimos descubiertos por el Circulo? — pide con preocupación Clarissa mientras dirige su mirada encima de ella
— ¿Qué? No, no lo que sucede… — responde apresurado el príncipe hada pero entonces de repente se le ocurre la mejor idea que pudo haber tenido en años — ¡Estas aquí!
Los dos jóvenes frente a el enarcan una ceja ante el entusiasmo del hada — ¿Estas seguro que estas bien Kieran? — cuestiona dudoso Simon
El chico hada lo ignora y sacude su cabeza, se adelanta y toma la pelirroja por ambos brazos sonriendo, Clary abre los ojos sorprendida — Quiero decir, es que alla arriba todo se volvió un caos entre ambas cortes y tú eres justo lo que necesito para hacerlos entrar en razón
— ¿Lo soy? — pregunta la princesa desconcertada
— ¿Lo es? — pregunta Simon con el mismo sentimiento
Kieran mueve la cabeza con gesto fastidiado y sus ojos brillan con expectativa — Eres una Morgenstern princesa, la familia que reino sobre el Mundo de las Sombras por mas de 300 años, ustedes han sido los únicos Nefilim a los que alguna vez debió respeto mi padre y la Reina Seelie, si hay alguien en este mundo aparte de tu hermano que puede controlar a un monton de hadas rebeldes y ponerlas en su lugar, eres tu
Clarissa suelta un suspiro ante sus palabras y un peso que no sabia que estaba su pecho se aligero un poco, asi que poniéndose sus pantalones de niña grande aprieta su mano sobre el mango de Heosphoros y alzando la barbilla se sacude de las manos de Kieran y dándole una mirada altiva con sus ojos verdes, aquellos que la reina Jocelyn Fairchild poseyó alguna vez y exige con voz firme
— Muy bien príncipe Kieran, entonces debo pedirte que me escoltes hacia los imbéciles y yo misma me encargare de hacerles entrar algo de sentido común a esos cerebros llenos de hojas y mentiras disfrazadas
En el viejo bosque Brocelind, Ciudad de Fuego Celestial
— ¿Soy yo o este lugar esta demasiado silencioso? — susurra Isabelle a Jace mientras caminan a través del bosque detrás de Alec y Magnus que dirigen el grupo
— Hablas del tétrico silencio que sigue antes de una horrible muerte, pues si, creo que estamos en uno de esos — le replica en voz baja el rubio mientras intenta caminar lo mas sigiloso posible, pero sin runas y estando despierto mas de veinticuatro horas, se le ha hecho increíblemente difícil, sin mencionar el hambre que lleva desde hace rato
— ¿Han terminado de contarse historias de terror o saldremos de este lugar al amanecer? — se alza la voz de Magnus sobre las de ellos, el brujo no se ha detenido pero si volteo a verlos con una ceja enarcada, a su lado Alec hizo una mueca con su rostro la cual Magnus sabia era la excusa de una sonrisa
Isabelle rueda los ojos pero acelera su ritmo dejando un poco atrás a un Jace con expresión enfurruñada y pensamientos dispersos, a veces iban hacia Idris, preguntándose que estaría ocurriendo por alla, si el Rey Robert o su abuela habrían tomado medias –seguramente estúpidas- con respecto a sus desapariciones, y en medio de ello el recuerdo de la princesa Clarissa lo golpea nuevamente, es como si en todo este tiempo hubiera estado dormido, las chicas fueran solo rostros y las estrellas solo puntos brillantes en el cielo, pero ahora todo era diferente, por supuesto admitir estos sentimientos en voz alta serian su ruina total pero aquí en medio de un bosque perdidos en la oscuridad al menos podía admitirle a su cerebro que la chica Morgenstern era sin duda la razón por la que al fin había despertado
— ¿Qué fue eso? — la voz de Alec corta el silencio en el que se habían sumergido, el chico de ojos azules para su marcha repentinamente y examina su alrededor pero con su vista limitada no lograba avistar nada en aquella oscuridad
— ¿De que hablas? — cuestiona Isabelle en voz baja poniéndose en alerta también, Jace por su parte saca el cuchillo serafin de su cinturón pero aun sin pronunciar nombre para evitar revelar sus posiciones
Junto a ellos Magnus entrecierra sus ojos de gato, y eleva una de sus manos donde deja salir unas pocas chispas azules, Alec lo ve de reojo y le hace una seña a Jace, después mira a su hermana y le extiende la mano, esta asiente y le entrega la estela que habían recuperado
— Eso no te servirá de mucho cariño — le susurra Magnus a su lado, viendo como el cazador se dibuja con rapidez runas de velocidad, fuerza y visión en sus brazos descubiertos para luego dibujarlas en su hermana
— Gracias por el consuelo brujo — puntea Jace mientras extiende su brazo hacia su parabatai aun vigilante a su alrededor — Pero nosotros no tenemos tu magia para protegernos asi que si no queremos morir en esta isla maldita necesitamos… —
Su diatriba se corta con un rugido inhumano cerca de ellos seguidamente de los sonidos de no solo una cosa sino varias acercándose a mucha velocidad hacia su posición
Magnus enciende sus manos con fuego azul iluminando su rostro y el de los tres cazadores que a pesar de hallarse en desventaja no hay una chispa de miedo o duda en sus facciones, los tres Nefilim sacan sus cuchillos y pronuncian casualmente el mismo nombre del Angel
— Raziel — pronuncian en unísono y ahora con el poder limitado que las runas le han dado pueden ver a una jauría de demonios Drevak, con sus cuerpos palidos y bocas abiertas llenas de punzantes espinas llenas de veneno
— Odio los gusanos — se queja Isabelle al ver los demonios y se lanza al ataque hacia el primer Drevak que llega a ella
Castillo de Adamas, Ciudad de Cristal
— No creo que esta sea la mejor idea — repone Cristina observando a un cansado Julian intentando subir a su amiga Emma con sus manos hasta un conducto de ventilación en el techo dentro del armario de suministros en el que los tres se escondieron después de ver como un monton de guardias se acercaban a su posición
— Si tienes un mejor plan para adentrarnos a la resguardada reunión del Consejo Real soy toda oídos Cristina — exclama Emma mientras alcanza la rejilla del conducto y la retira con sumo cuidado pasándosela a su amiga que hace una mueca en su rostro ante el comentario
— Esto no es cosa de risa Em, si nos atrapan estaremos mas que fritos, probablemente nos removerían nuestras marcas o peor nos exiliarían a Ciudad de Fuego Celestial — replica apresuradamente la cazadora viendo la rejilla con horror como si esta fuera la culpable de todo
Emma detiene sus movimientos y voltea a verla con incredulidad mientras que debajo de ella Julian suelta un suspiro y empuja a la chica obligándola a moverse y adentrarse en el agujero, luego este se dirige a Cristina de la cual toma la rejilla suavemente y le toca el hombro, esta lo mira un poco sobresaltada ante la familiaridad del muchacho
— Lo peor que puede suceder es que yo diga que quería impresionar a un par de lindas chicas con mis influencias como parte de la nobleza Nefilim y resulte castigado y avergonzado por mi padre delante de todo el reino — explica concienzudamente mientras que la toma de la mano y la jala con suavidad — Si tuviera una mejor idea creeme que ya hace rato la hubiera dicho, no estoy tan emocionado como Carstairs de arrastrarme por los conductos de aire del castillo
— ¡Yo no he dicho que estoy emocionada! — Se queja Emma arriba de ellos y ofrece su mano hacia Cristina — Deja de pensarlo tanto y apresúrense par de aguafiestas, la reunión no esperara por nosotros
Cristina suelta un suspiro y asiente hacia Julian el cual se agacha y le ofrece ayuda para subir, esta se impulsa y toma la mano de Emma alcanzando la cornisa — Sé que voy a arrepentirme de esto
— ¿Estás seguro por donde vas Blackthorn? Porque estoy convencida que ya he visto este pasillo antes — comenta sarcástica Emma mientras gatea detrás de Julian con expresión de fastidio
— Ya basta Emma — suspira Cristina detrás de ella mientras sigue al par de jóvenes que no ha parado de discutir desde que subieron allí
La rubia suelta un resoplido y se aparta mechones rubios de la cara mientras continúan avanzando por el estrecho conducto, abre la boca para realizar otro comentario hacia Julian, ya que por alguna razón que no quiere admitir, le divierte ver como este reacciona ante ella, pero entonces una voz muy fuerte debajo de ellos les hace detenerse a los tres en sus lugares
— ¿Entonces que vas a hacer Robert? — Demanda una voz femenina — ¿Dejaras que quien sea que haya hecho esto se salga con la suya?
— Las cosas no son asi de fáciles Imogen — surge otra voz, esta vez masculina y calmada, Julian la reconoce al instante como su padre, Andrew, entonces ve una luz que se refleja delante de él y que proviene del pasillo a su derecha, asi que se mueve lo mas rápido que puede sintiendo a las dos chicas siguiéndolo de cerca
Una pequeña rejilla deja ver hacia la sala donde la nobleza de Idris se reúne junto con el Rey, los tres adolescentes se acomodan lo mejor que pueden a su alrededor considerando el reducido espacio, quedando Julian muy cerca de Emma haciendo que su corazón lata mas rápido de lo que acostumbra, pero trata de ignorar aquello ya que sin duda tiene asuntos mas importantes que atender
En la sala se encuentran sentados alrededor de una enorme mesa redonda los integrantes del afamado Circulo, entre ellos, la mujer que ha hablado antes Imogen Herondale, con su fino cabello rubio lleno ya de varias canas y expresión dura, a su lado esta su padre con las manos cruzadas sobre la mesa y le sorprende ver lo cansado que lucen sus ojos
Entre los demás están Irina Cartwright, una muy irritante y grosera mujer en opinión de Julian, también estaba Patrick y Jia Penhallow, los padres de Aline, Anson Pangborn, Lazlo Balogh, Clive Breakspear, el padre de la reina Maryse, Adam Trueblood y Horace Dearborn
Este ultimo conocido como uno de los seguidores mas fuertes de los ideales del Rey, y siendo la misión de ellos esta noche de seguirlo y ver sus movimientos, ya que sus conexiones con los centuriones eran de gran importancia
Por ultimo en la enorme silla se hallaba el Rey Robert, el cual les daba la espalda a la rejilla por lo que solo veian su cabeza y la hermosa y letal corona de cristal que adornaba esta, a su lado estaba Michael Wayland, su parabatai
— Entonces dinos como es Blackthorn — Espeta con indignación Lazlo pero viendo al rey de reojo el cual no dicho ni una palabra
— Hemos ejecutado a la Reina Seelie, no puedes esperar que las hadas lo tomen como un paseo por la playa — explica Patrick con calma observando el tenso ambiente que se ha formado
— Entonces el levantamiento que ocurre ahora mismo en Jail Idris es enteramente nuestro pecado, después de todo fue nuestra decisión llegar a ello — deja caer Irina mientras arruga la nariz y da una mirada despectiva al hombre que acaba de hablar
— Significa que debimos estar preparados para un movimiento como este — secunda Jia Penhallow en apoyo a su esposo
— Oh si, muy cierto — suelta con gracia Adam Trueblood — Las hadas son las mas sangrientas y mas astutas, de verdad que hemos tocado un nervio para el que no estábamos preparados
— ¡Eso es ridículo!, somos cazadores de sombras, tenemos un designio del Ángel en nosotros — brama Horace Dearborn ante el comentario — Ninguna raza mestiza puede aplastarnos
— Pues ninguno de tus gritos obstinados va a negar que ahora mismo las hadas están a punto de destruir Jail Idris Horace — le replica Jia con aversión en su tono, después de todo, para nadie era un secreto que el fanatismo de Dearborn sobrepasaba muchas veces los limites, claro que al llevar el visto bueno del Rey nadie se molestaba en señalarlo
— ¿Destruir? — la voz del Robert Lightwood hace eco en la habitación, y aun sin saber porque ocasiona que a Julian se le erice la espalda, como si algo no estuviera enteramente bien con esa sensación, a su lado Emma deja escapar una lenta respiración como si estuviera reprimiéndose de entrar y hacer algo estúpido
— ¿Robert? — Imogen inquiere viendo al hombre no había dicho palabra desde que la reunión había empezado
Este no le dirige una mirada y voltea a ver a un hombre llamado Pangborn, el cual había sido amigo del Rey desde que eran jóvenes — ¿Has hecho lo que te he pedido? ¿Saben los guardias la nueva misión?
— Todo se ha manejado justo de la manera en que lo ordeno Su Majestad — responde clínicamente el cazador
— ¿Qué esta sucediendo Lightwood? — cuestiona Trueblood a su yerno
Pero ahora Imogen, que para Julian desde que era un niño y solia acompañar a sus padres a las lujosas cenas entre varias familias de la nobleza Nefilim, esa mujer siempre fue la misma imagen del decoro y aplomo pero que ahora lleva un rostro totalmente desencajado y lleno de lo que Julian podía decir terror mismo, esta tan impresionado ante la imagen ante el que casi se perdió sus palabras
— ¿Qué has hecho insensato imbécil? — sus palabras no son mas fuertes que un susurro pero son escuchadas por todos en la mesa
Detrás de Julian este escucha como Cristina ahoga un grito en su garganta mientras se lleva ambas manos a su boca, los jóvenes frente a ella la ven con alarma y desconcierto por su actitud, pero sabe que ellos aun no han comprendido la gravedad del problema
— ¡Imogen! — brama Horace ante la falta de respeto en sus palabras
Pero esta solo ve al Rey ahora justo como lo debio hacer Valentine Morgenstern cuando lo atravesó con su espada, por su parte este solo se levanta de la mesa sin mostrar ni un signo de sentimiento en su rostro, a su lado Michael Wayland aun restriega sus manos contra su rostro preguntándose en que momento las cosas empezaron a irse al demonio
— Lo que debi haber hecho hace once años — declara Robert al Circulo — Hoy habra una Luna Sangrienta sobre Ciudad de Hueso, les recomiendo que informen a sus allegados en la isla que no interfieran en el cometido
Después de escuchar aquello, la sangre se fue del rostro de Julian y a su lado, Emma y Cristina empezaban a retroceder con el fin de salir de allí e informar lo mas rápido posible las nuevas noticias
Sin duda alguna, el Rey Lightwood habia realizado la jugaba mas mortifera que nadie habia esperado
Jail Idris, Ciudad de Hueso
La batalla era atroz, después de todo no estaban preparados para ella, la sangre y los gritos de dolor eran una sinfonía digna de una obra, esto había sido un movimiento inesperado y nadie más que ella sabía que no saldría viva de aquello, pero hay un momento en que todo el mundo se quiebra, cuando la presión es demasiada y la base no puede aguantar más ese duro peso que les habían impuesto hace ya una década
Catarina sabia en lo que se metía cuando las hadas habían empezado a compartir susurros y chismes sobre un levantamiento, por primera vez en mucho tiempo las cadenas en sus muñecas habían dejado de pesar tanto y su piel azulada empezaba a adquirir un brillo que las mohosas paredes de su celda le había arrebatado hace mucho tiempo
Fue durante un cambio de guardia, los soldados se hallaban exaltados ante los acontecimientos en Ciudad de Cristal, donde se rumoreaba que el príncipe, la princesa y el comandante de la guardia habían desaparecido sin dejar rastro, algunos contemplaban que era un secuestro, otros decían que habían huido, mientras que una minoría señalaba que se habían rebelado contra el Rey y este los había eliminado. Por supuesto ninguna de ellas tenía la menor prueba y a ella no le podía importar menos la salud de unos pocos Nefilim mimados, pero lo que si le gustaba era el hecho que últimamente las cosas empezaban a calentarse, al parecer el niño Morgenstern estaba haciendo algo útil en aquel escondrijo donde estaban aquellas personas que una vez llamo Amigos
No es que aún no lo fueran y que no la habían intentado sacar de ese horrible lugar en que fue arrojada, pero tanto ella como muchos otros allí sabían que existían cosas más importantes que sus vidas, que el destino de muchos dependían de las pocas cartas que le fueron dejadas
Claro que todo eso se fue al demonio cuando la base fue rota, cuando la cabeza de la Reina Seelie fue cortada y cada hada en la prisión tuvo que soportar los gritos de gloria y celebración que los sucios cazadores dieron al ver la muerte tomar lugar, asi que por ello es que sus manos ya liberadas se encontraban haciendo magia, ayudando a los caidos y ocultándolos en cualquier rincón para que los soldados no los encontraran, por supuesto estaban perdiendo, muchos años de encarcelamiento y poca comida no los hacía en los mejores combatientes, no importa cuanta magia tuvieran de su lado o cuantos fueran, los cazadores habían nacido para luchar, ellos no tanto
Pero fue su voluntad los que los mantuvo despiertos, lo que los motivo a seguir andando, y fue aquel mismo fuego que ardía en sus cuerpos lo que les quito el aliento cuando vieron llegar a las legiones de centuriones de Rey, porque todos incluso los soldados con sus uniformes azules sabían lo que aquellas chaquetas negras significaban
Nadie saldría respirando de aquel infierno, ni demonios ni ángeles, para mañana Jail Idris solo sería un cementerio mas
