Como llegó a autoconvencerse
Parte 4
No volví a salir de casa luego de ese fatídico día en el que esa perra me demostró una vez más porque los que tienen dinero son unos hijos de puta. Mi padre puso unas cuantas y molestas quejas al respecto cada tanto, pero no pasó de ahí. Tan solo tenía que aguantar sus regaños lo suficiente para que cediera.
Komachi intentaba cada momento libre que tenía para hablar conmigo sobre mis problemas, y aunque me sentía feliz por esta preocupación tan genuina en ella, no quería meterla en mis propios problemas en los que me metí por mis errores, así que la rechacé. Y aunque nunca dejó de insistir, con el tiempo empezó a ser menos frecuente.
No he hablado con mi mamá desde ese día.
No es que esperara unos gritos o golpes de ella, pero sí pensé que iba a ser un poco más... emocional al respecto. Así lo pensé luego de verla llorar tan patéticamente frente a todos y estoy seguro de que mi padre también creía que se desmoronaría.
Pero no fue así. Ella se mantuvo fuerte frente a todos... aunque conmigo actúo mucho más fuerte de lo debido.
Pensar en mi familia solo me hace doler la cabeza por la frustración. Solo me di un golpe no tan fuerte y seguí comiendo mi desayuno que fue preparado tan gentilmente por Komachi, quien ya estaba a punto de terminar el suyo, lo que es natural ya que solo bajé aquí hace dos minutos.
Mi vida con ellos es de verdad incomoda.
-... Tch. Que molestia.
-¿? ¿Pasa algo, Onii-chan?
Oh, parece que me olvidé nuevamente de que no estaba solo en este momento. Mi error. Debo dejar de meterme tanto en mis monólogos internos: algún día eso me jugará en contra de verdad.
-No. Solo hablaba conmigo.
Usualmente la cosa acabaría ahí, pero la expresión que me enviaba Komachi no bajó en preocupación ni un poco.
Traté de no verme afectado, pero con mi mano libre apoyada en mi pierna, no pude evitar levantarla ligeramente para agarrar con fuerza mi sudadera para intentar aliviar esta tensión que estaba sintiendo.
No quiero repetir esto de nuevo.
-... Onii-chan, yo-
-Deberíamos apurarnos. No podemos llegar tarde en nuestro primer día, ¿verdad?
-Eh...
Komachi puso un gesto de sorpresa ante mi obvio intento de cambiar el tema. Ambos sabíamos que me ponía incómodo hablar de mis problemas, pero nunca había sido tan notorio mi intento de esquivarlo.
-¿Verdad?
Su rostro luego pasó a ser el de uno conflictuado, pero ignoré eso y seguí presionando. Ella, como la tierna hermana que es, al final cedió con un asentimiento y cada quien siguió con lo suyo, sin dejar espacio para cualquier clase de conversación.
Pero no terminó. Nunca terminará hasta que me atreva a abrirme sobre esto.
-...
Entonces supongo que esta situación estará una larga temporada.
La televisión estaba encendida y transmitiendo un anime matutino que no me interesa. En realidad no somos mucho de ver televisión salvo los fines de semana, pero por alguna razón sentí el impulso de prenderla.
Seguramente sea para llenar el silencio que hay entre nosotros.
Komachi podrá intentar ocultarlo, pero es dolorosamente obvio que me está dando miradas preocupadas cada vez que me cree mirando la televisión. Si a eso le sumamos que toma aire para intentar decir algo que al final no sale, me es bastante claro lo que quiere.
No quiero seguir sacando el tema, pero me hace sentir como basura no darle al menos un burdo intento de consuelo.
Dejé los palillos en la mesa con un sonido estridente y la miré a los ojos, tomándola por sorpresa.
-Por favor no te preocupes por mí. Puedo manejar el acoso. Soy experto en sobrevivir al desprecio de los demás.
Mis palabras, aunque confortivas, solo generaron dolor en los ojos de Komachi y que su cuerpo empezara a temblar. No sé si es de la ira o de la tristeza, pero estoy seguro de que es por mi culpa y que no es bueno.
-No tienes que fingir ser fuerte conmigo, Onii-chan. Puedes contar con Komachi. Komachi quiere que cuentes con ella.
El anhelo es evidente en ti, hermana mía, y eso me hace muy feliz. Me llena de calor saber que en serio estás dispuesta a cargar con mis problemas, pero...
-... Me hace feliz, pero es imposible.
Dejé de mandarle un rostro suave y en su lugar le di la cara más dura que puedo hacer en frente de ella. Komachi, siendo el dulce ángel que es, se asustó de verme siendo tan asqueroso, pero su inmenso corazón le impidió retroceder. Ella era tan buena que se negaba a dejarme solo y estaba dispuesta a hundirse conmigo.
Me daba una expresión determinada, pero sus ojos tenían un brillo lamentable que no estaban en los míos.
-¿Por qué?
Parecía que quería decir más, pero al final se detuvo ahí y solo me dio una cara triste que tocaba una fibra sensible en mí. Me sentía como basura por hacerla pasar esos sentimientos, pero todo esto es por su bien.
Endurecí mi corazón y estuve dispuesto a ser ese hijo de puta que la hará sentir miserable.
-Komachi, eres increíble. Eres alguien que tiene un brillo especial que yo jamás tuve y que siempre anhele.
-Onii-chan...
La envidia fea que yo sentí hacia ella cuando éramos niños es un asunto que nunca lo tratamos desde que nos reconciliamos hace ya muchos años. Es un tema tabú que le causa demasiado dolor a ella, así que nunca me atreví a mencionarlo... hasta ahora.
-Por eso, aunque estoy feliz, no puedo aceptar tu ayuda. No puedo dejar que termines como yo.
No me perdonaría si ella terminara recorriendo mi mismo camino. Fallaría como hermano y también como humano.
-...
No dijo nada, pero me quedo claro que herí sus sentimientos. Fallé en confortarla, pero al menos logré que aceptara la situación, incluso si fue de la peor manera posible.
... En serio doy asco si me siento satisfecho con un regalo así.
-... Perdón.
Sabía que esto no arreglaría, pero sentí ese impulso de al menos reconocer mi error.
Ella bajó un poco la cabeza para que no pudiera ver bien su rostro y podía apreciar como sus manos temblaban con fiereza, haciéndome sentir peor. Pero a pesar de eso, resistí el impulso de ceder y volví a agarrar los palillos para seguir comiendo.
Di un mordisco y tuve que forzarme a seguir comiendo. Me forcé a ignorar la falta de apetito que me dio todo esto.
El programa de televisión seguía transmitiéndose, pero ahora era demasiado lejano a nosotros. Ya no cumplía su objetivo de mantener ruido entre nosotros. Nuestro silencio ya era demasiado incómodo para tolerarlo con una distracción cualquiera.
De repente Komachi se levantó, pero seguí mirando mi comida. No quería dar la impresión de que estaba sorprendido.
Aún quedaba comida en su plato, pero parece que ella también perdió el hambre.
Mientras fingía que me importaba esta deliciosa pero inapropiada comida, Komachi agarró su mochila con brusquedad: eso me dejó en claro que mis palabras fueron de verdad las de un bastardo.
Pero aún no es suficiente. Debo caer más hondo.
-Algún día me lo agradecerás. Cuando seas alguien que esté en esa luz, sabrás que tengo razón, Komachi.
Sus pasos se detuvieron unos segundos... pero enseguida continuaron con mayor fuerza y velocidad.
Abrió la puerta con más fuerza de la necesaria, pero por alguna razón se quedó ahí, sin irse de la habitación. Y eso me preocupaba porque podría querer continuar esta discusión, pero traté de no demostrarlo.
Seguí comiendo el arroz que ahora me parecía un sin sabor repugnante.
-... Idiota.
Con eso a modo de despedida, ella cerró la puerta con un portazo y siguió caminando con mucho odio por el piso. En pocos segundos ella abrió la puerta con el mismo poco aprecio, la cerró de igual forma y ni se molestó en cerrarla con llave.
Apenas ella se fue de la casa tiré mis palillos al piso como si no valieran nada y escupí los restos de comida, sin importarme el desastre que dejé en la mesa. Solo me llené con agua y me quedé matando el tiempo fingiendo que estaba mirando el programa cuando en realidad pensaba en mi mente los segundos que estaban pasando.
Cuando llegara a 500 finalmente podría irme a la escuela sin perjudicar la imagen de Komachi.
De verdad soy un buen hermano mayor.
... Ahora que lo pienso, a ella no pareció importarle mis disculpas.
...
¿Tan mal lo hice?
La gente siente juzga en base a sus valores subjetivos a los demás. No importar qué tan buena persona sea o cuanto se esfuerce por conocer a la persona, es innegable que solo en el primer acercamiento ya tienes una biografía entera de la otra persona basada en tus propios ideales. Hacer lo contrario es imposible.
Yo soy un ejemplo de eso: la gente me rechazó en el pasado solo por tener ojos de pez y ser tímido. No se molestaron en intentar conocerme más porque ellos genuinamente creyeron que sus pensamientos sobre mí basados en una primera impresión eran la realidad. Fueron tan arrogantes como para pensar que no había nada más.
Todos lo hacen. Incluso los que te dicen que conozcas mejor a la persona antes de juzgar en un comienzo se basaron en una primera impresión para entender al otro. Sin importar que intentaran conocerla después, no quita que empezaran como todos los demás.
Por eso esperé este resultado.
-Nee, ¿ese no es el chico del vídeo?
-Si, se ve incluso peor en vivo.
-Que desagradable. ¿Como puede gritarle así a una chica? Casi la hace llorar.
-Escuché de unos senpais que hizo lo mismo antes en el Festival Cultural. Lastimó tanto a una chica que estuvo llorando durante todo el evento.
-Tch. Me da asco. ¿Cómo puede estar tan tranquilo luego de lo que hizo?
-Apuesto a que lo hizo porque no pudo forzarlas a estar con él. Los tipos como él son así de patéticos.
-Debería morir.
... No importa cuanto la gente hable sobre no juzgar a la persona en base a la primera impresión: al final todos lo harán y la mayoría será lo suficientemente hipócrita como para decirte que no lo hagas mientras lo hacen. Así de asqueroso es este sistema regido por la falsedad llamado ¨vida¨.
Mi rostro carecía de emociones. Esta es una habilidad que me costó mucho tiempo perfeccionar, pero rindió sus frutos. Soy capaz de no dejarme ver afectado por sus palabras. No les voy a dar la satisfacción de saber que me lastima. Ya estoy cansado de que me crean un debilucho que es incapaz de hacerle cara a la vida.
Yo soy fuerte.
Sé que lo soy.
Como alguien fuerte, ignoré como las chicas se alejaban de mí con cara de asco y aguanté lo mejor que pude los empujones ¨sin intención¨ que me daban cada tanto adolescente que querían verse rudos para llamar la atención de chicas básicas.
Y lo peor es que esa mierda está funcionando.
Menudo mundo en el que vivimos.
El sol daba con fuerza, pero aún estaba fresco. El otoño se había ido hace muy poco y la primavera aún no golpeaba con fuerza, así que aún usábamos el uniforme de invierno. Esta disonancia me causa bastante gracia por razones simbólicas.
Estoy rodeado de gente... pero a la vez estoy solo: eso me da risa.
Sonreí, esperando que esto generara aún más rechazo en mí. Y tuve razón, porque las chicas ahora me daban caras aún más grotescas mientras que los empujones pasaron a ser directos, buscando hacerme caer para reírse de mí.
Pero aún así me mantuve firme. Años yendo en bicicleta me han dado unas piernas fuertes, así que no tuve problemas. Lo único que consiguieron fue amargarse el día cuando a pesar de que en serio le ponían mucha fuerza, yo apenas tambaleaba un poco.
Mi sonrisa aumentó, pero no la intensidad de su maltrato.
-Es mi victoria.
Mi frase solo me hizo ganar más repudio por parte de esta gente básica, pero no me importo y seguí mi camino, ansioso de llegar a clases para olvidarme de esto hasta que llegue la hora del almuerzo.
Espero que mi lugar secreto lo siga siendo. Necesito tiempo para mí, fuera de todo este melodrama.
Luego de unos minutos, la escuela Sobu finalmente estuvo a la vista, lo que debería alegrarme, pero no cuando cierta sensei con muchos deseos de estar casada miraba a cada estudiante que pasaba atentamente, como si estuviera buscando a alguien en particular.
Intenté bajar la velocidad, pero solo me gané un empujón grosero de un chico de segundo con muchos deseos de muerte. No me molesté en mirarla porque no quería darle el placer de verme molesto y avancé a un ritmo, rogando a los cielos para que Hiratsuka-sensei no me estuviera buscando.
Para que ella de verdad se preocupara por otros alum-
-Hikigaya, ¿podemos hablar un momento?
-... Mierda.
Ante ese llamado y esa cara tan intimidante suya, me vi obligado a detenerme. Los que estaban a mi alrededor también lo hicieron, muchos asustados de encontrar por primera vez a esta maestra con un rostro tan terrorífico mientras que los más grandes se alejaron con rapidez, haciendo gala de su inteligencia superior.
Quería ir en contra de ella, pero no es la mejor opción. Sé que el castigo por tamaña insolencia será uno físico y no estoy con ganas de sufrir. Para eso ya están mis emociones y relaciones personales, muchas gracias.
Suspirando y empujando no tan sutilmente al tipo que más veces me había querido tirar al suelo, seguí a Hiratsuka-sensei, quien en ningún momento se aseguró de que la estaba teniendo: así de fuerte me tenía comiendo de su mano. Ella me infundía más respeto que mis propios padres, lo que no sé hasta que punto debería preocuparme.
Mientras divaga en cosas sin importancia para pasar el tiempo, el sol me abandonó cuando entramos a Sobu. El cambio de temperatura fue notorio. Ahora que no estaba Papá Sol para regalarnos sus gentiles rayos solares, el frío era lo único que nos quedaba. Fue tan fuerte el choque que sin querer terminé soltando una exhalación sorprendida.
-¿Qué ocurre, Hikigaya? ¿Acaso te cuesta soportar un poco de frío?
-Grr.
Gruñí en señal de molestia, pero no hice nada más y seguí caminando a un ritmo algo más veloz, ignorando la molesta risa de Hiratsuka-sensei, con quien ahora estaba caminando a la par.
Mientras caminábamos el mundo a nuestro alrededor seguía su curso. Y aunque hubo unos cuantos que siguieron con su vida sin prestarnos ninguna atención, había muchos más que nos miraron con varios sentimientos diferentes en sus rostros: todos negativos, por cierto.
No dejé que me afectase y seguí caminando. Hiratsuka-sensei dejó de reírse e hizo lo mismo, de a poco superándome en esta carrera imaginaria de la que nadie forma parte.
Mientras seguíamos caminando a ninguna parte, comenzamos a ver menos gente y por lo tanto menos ojos juzgándome en base a mis acciones en ese maldito baile de mierda al que quiero arruinar lanzando una bomba nuclear.
Ese evento fue una mierda. Todos terminamos en la mierda por culpa de ese evento que es considerado ¨uno de los mejores¨.
Pura mierda.
Cuando dejé de mandar a la mierda a todo lo que hizo ese día posible, me di cuenta de que estábamos frente a la sala de maestros, donde había, por supuesto, maestros. Maestros que solo me dedicaron una mirada ocasional antes de seguir haciendo sus cosas de esclavos, no teniendo el tiempo ni las ganas de meterse con un adolescente que les importa una mierda.
-¿Estás bien, Hikigaya?
Esa pregunta me hizo armar todas las piezas de rompecabezas casi al acto. Cuando supe para qué me había traído aquí no pude evitar soltar una pequeña carcajada que estaba cargada de muchas cosas: algunas no tan positivas.
-No hacía falta hacer todo ese escándalo, sensei. Estoy seguro de que asustó a unos de primero con esa apariencia.
-Tch. No es mi culpa que los jóvenes de ahora sean tan débiles. Además ellos no me importan. Está bien si sufren un poco por mi alumno favorito.
-¿Y así llegaste a ser maestra? Este sistema educativo cada día me decepciona más.
-Y espera llegar a la universidad.
Nos miramos unos segundos antes de que soltáramos una pequeña risa cómplice ante la vista de todos estos maestros que fingían muy bien que no les importa lo que hacíamos. Estoy seguro de que esto empezará rumores no muy lindos hacia Hiratsuka-sensei, pero ella debería saber eso y aún así no le importa, así que supongo que está bien.
El sol se estaba levantando imponente sobre el cielo, llegando a ese pequeño momento en que empezaba a dar directamente hacia la ventana que se encontraba detrás, lo que era todo un placer para mi cuerpo no tan tolerante a este frío.
Estar tanto tiempo en casa me hizo intolerante a esta temperatura.
Mientras las personas a nuestro alrededor seguían moviéndose y el reloj frente a nosotros se acercaba más a la hora en que empieza todo, dejé de sonreír ante esta situación melosa parar mirarla con un rostro serio.
Su postura se recompuso ante mi actitud, pero por lo demás se mantuvo igual. La misma sonrisa pedante estaba pegada en su bello rostro.
-No era necesario hacer esto por mí. Estoy acostumbrado al odio de los demás. Cuando estaba en secundaria fui el hazmerreir de la clase, ¿sabe? Ya tengo experiencia en esto de que todos se metan conmigo.
Hiratsuka-sensei fingió quedarse pensado en lo que dije, pero pronto mostró su verdadera cara y sin dudarlo me dio un pequeño golpe de karate en la cabeza, sorprendiéndome mucho más de lo que me dolió.
En serio parece no importarle las duras miradas que le están dando sus compañeros de trabajo.
-Precisamente porque tienes experiencia es que debes tratar de evitar sufrir el odio de los demás. ¿Acaso eres masoquista?
-Claro que no, sensei. ¿Me ve como alguien tan estúpido?
Con una cara de amargado total, quité la palma de esta sensei demasiado violenta de mi cabeza, solo logrando que ella se riera con ganas, divertida seguramente por la cara de cero amigos que estoy haciendo.
Esta sensei de verdad no actúa como tal. Parece que estoy hablando con una compañera de clase.
-En serio te pareces a mi cuando tenía tu edad...
De nuevo esa cara nostálgica.
-Me voy a clase, sensei. No me tengo tan poco amor propio como para ir junto a usted.
-¡Ugh! Eso dolió, Hikigaya... Pero trata de venir a la misma hora, ¿si? Así puedo ayudarte de forma no sospechosa.
-Si lo haces todos los días será sospechoso, sensei.
-... ¡Eso es cierto, ¿verdad?!
De verdad no actúa como un adulto responsable.
Suspirando por sentir toda este energía de repente, empecé a caminar hacia el aula, escapando de Hiratsuka-sensei mientras rogaba porque mis odiables compañeros de clase no fueran lo bastante estúpidos como para atreverse a molestarme durante las clases.
-¿Cómo se siente, Hikigaya-yaro?
¿Qué tal? Parece que SI son tan estúpidos como para molestarme en vez de concentrarse en la clase para tener un ¨buen futuro¨. Y encima lo hacen tirándome bolas de papel, lo que me hace dudar seriamente de la madurez mental de esta cara nueva que con cada segundo me gusta menos.
Su nombre es demasiado largo como para que me importe, así que decidí ir por un apodo práctico.
-Debes esforzarte más, Buuta.
Es increíble lo que puede cambiar un nombre solo con poner una sencilla letra diferente.
Muchas gracias, japón.
-Tch. ¿Cómo te atreves?
Y luego comenzó a tirarme más bolas de papel, lo que me hace lamentarme por sus padres, quienes tienen que comprarle tanto papel para que pueda estudiar con comodidad pero el lo gaste en molestar a un tipo que ni siquiera conoce: es tan triste saber que ellos están decepcionados y que tal vez hasta se culpen por salirles tamaño idiota.
Aunque al comienzo eran varios los que querían meterse conmigo, mientras más avanzaba la clase casi todos se dieron cuenta de que era una perdida de tiempo que solo los pondría en una mala situación, así que pararon. Este tipo desconocido que parece haberse unido este año es el único que sigue insistiendo.
Suspirando al sentir de nuevo como me tiraba bolas de papel en la nuca, seguí escribiendo todo lo que anotaba un maestro con pocas ganas de vivir que ni siquiera se dignaba en mirarnos para ver si le estábamos prestando atención.
Parece que nuevamente he comprobado que Hiratsuka-sensei es la excepción y no la norma.
Ignoré como mejor pude la molestia que es Buuta y como esto generaba que una chica de pelo teñido de rosa me mirara con preocupación no disimulada. En lugar de centrarme en eso, seguí anotando todo lo que escribía el profesor, para que cuando llegue a casa pueda analizarlo y entenderlo de verdad.
En estos momentos mi cerebro no está para entender algo tan horrible como las matemáticas. Eso es cosa del diablo.
Mantuve esta especie de relación con el idiota que no ha parado de lanzarme bolas de papel como si fuera divertido por un buen tiempo. Pero a pesar de que seguramente esto duró mucho más de lo debido, el tiempo se me pasó volando al tratar de concentrarme con tanto dolor en las mierdas sin sentido que escribía este desganado maestro.
Tanto es así que quedé genuinamente sorprendido cuando sonó la campana que señalaba el final de la clase. Mientras me quedé un segundo en blanco, a una velocidad pasmosa todos los demás soltaron sus lapices y de repente parecían haber vuelto de una guerra. Absolutamente todos parecían derrotados.
Menos el idiota de Buuta. Él seguía lanzándome esas cosas molestas, creyéndose alguien gracioso.
-Bien, clase. Parece ser que el id-digo, su querido profesor Yadomi ha decidido ausentarse debido a que su hija está a punto de nacer, así que me quedaré con ustedes otra, pero como no sé nada de biología, entonces solo no hagan ruido y estarán bien... condenado hijo de p-
La clase obviamente ignoró el insulto nada lindo al pobre profesor que estaba a punto de ser devorado por la paternidad y pronto todos comenzaron a hablar en un tono no tan bajo como me gustaría.
Aunque usualmente Sobu no permitiría esta clase de acciones dado a que tienen un estatus que defender, al ser este el primer día, no sería reprochable que dejaran un poco de libertad a los alumnos: una consideración que al día siguiente se perderá y jamás volverá porque el sistema educativo es una mierda muy exigente.
A pesar de que quería descansar y pensar en la absoluta nada, aún me quedaba cosas que copiar. Dándome un poco de valor para no abandonar las buenas virtudes e ignorando al hijo de puta que ahora es alentado por los idiotas que tengo a mi alrededor, seguí escribiendo esta lengua extraterrestre que se viola a cualquier código binario.
Este momento de ¨orden¨, por desgracia, solo duró unos segundos hasta que un cuerpo bloqueara mi visión y lograra que las malditas bolas de papel pararan, así como el desprecio no tan sutil de los monos básicos a mi alrededor.
-¿Podemos hablar un momento, Hikigaya-kun?
Entrecerré mis cejas ante esa voz que solo con existir ya me generaba una jaqueca.
-... ¿Puedo negarme?
-Bueno, es una opción, pero conmigo no serás molestado, ¿n-
-Acepto. Vamos a donde quieras, Hayama.
Por supuesto que estoy dispuesto a soportar a estas hormigas si no tengo opción, pero todo con tal de aguarles la fiesta. Todo con tal de presenciar el rostro enojado pero a la vez intimidado de este cerdo que se cree Don Comedia.
Ver celosos a las demás bestias sin trasfondo es solo un bono.
-Kocho-sensei, ¿podemos ir a hablar afuera un momento? Quisiera mantener nuestra conversación en privado.
El profesor, quien aún seguía cagándose en la ascendencia de Yadomi-sensei, solo miró al líder no oficial del salón antes de bajar de nuevo su cabeza, sin ver ningún valor en este apuesto capitán del equipo de fútbol.
-Si los atrapan no es mi problema.
En serio, ¿qué clase de maestros contrata esta escuela? ¿Que acaso no era de élite?
-Muchas gracias. Vamos, Hikigaya-kun.
-Si, si.
Mientras salíamos del salón, no pude evitar mirar un momento hacia el lugar donde se junta el grupo de Hayama. No le presté atención a esa chica de pelo rosado que me mira con un gesto de pena y en su lugar me concentré en los asientos vacíos que había alrededor: asientos que representan tantas cosas para Hayama.
No tengo idea de cómo terminó su relación con esa gente, pero estoy seguro de que sin importar cuál haya sido el resultado, Hayama salió perdiendo.
Al igual que yo, vio lo que siempre quiso negar.
-¿Y bien? ¿De qué quieres hablar, Hayama? Es inusual que estés dispuesto a violar el estatus quo.
Como no es que necesitáramos alejarnos mucho para que nadie nos escuchara, nos quedamos a pocos metros de la puerta. Era lo suficientemente lejano como para que el ruido adentro de las aulas fuera solo un eco inentendible, pero no lo suficiente silencioso, no dejándonos escuchar un silencio total.
Mientras pensaba en lo raro que se sentía estar aquí a estas horas, Hayama puso un rostro nervioso, demasiado inusual para ser él. Porque Hayama Hayato es alguien que siempre muestra una máscara a menos que lo fuerces a mostrar su peor lado es que me extrañó verlo tan sincero.
No sé qué cara puse, pero seguro era una complicada de describir.
-Yo... Bueno... Quería agradecerte. Por todo lo que has hecho te doy las gracias.
Fue inusual ver a Hayama ser tan sincero a la vez que educado. Aún más el hecho de que hiciera una reverencia tan pronunciada. Digo, no es que me queje. De hecho me encanta, pero siento que esto de alguna manera es un malentendido que está llevando demasiado lejos. No hice nada para que él se rebaje así.
Apreté mis manos al tener un vago presentimiento de lo que estaba ocurriendo aquí.
-... ¿Por qué? No he hecho nada para que me agradezcas. Al contrario: por mi culpa fuiste obligado a verte como un doble cara delante de los vínculos que valoras tanto.
Puede que sus amigos estuvieran dolidos por descubrir la verdad, pero la gente que desconoce incluso la máscara mejor trabajada de Hayama solo vieron una anécdota curiosa que al final no terminó generando ningún cambio duradero en ellos. Para el mundo de Sobu, él seguía siendo el príncipe perfecto que ilumina a todo el mundo con una sonrisa.
Nada cambió para mejor. Todo se vino abajo.
¿Entonces por qué...?
-... Fue horrible. Estar al descubierto se sintió como el infierno. Me sentía débil, desprotegido y asustado de todo. Creí que iba a morir... pero...
Levantó su rostro y me miró con firmeza, dejándome ver un lado de Hayama que chocaba mucho con la imagen establecida que había formado en mi cabeza. Porque sin importar que creyera en él como un buen tipo, nunca había pensado que mostraría una cara genuina con tal sentimiento.
Él de verdad se ve sincero.
-¿Pero...?
-... Pero al final sobreviví. Sobreviví a eso y ahora... siento que aún podemos seguir con nuestro vínculo. De forma extraña, pero creo que durará.
...
...
...
...
-... ¿Eh?
¿Qué me estás contando?
¿Me estás diciendo que por alguna obra milagrosa de un dios benevolente, Hayama es capaz de mantener sus vínculos a pesar de que su verdadera cara fue mostrada? ¿A pesar de su falsedad, ese grupo de mierda está dispuesto a mantenerse unido?
... Que mal chiste.
-Sé que es difícil de creer, per-
-Si, es difícil, pero no imposible. Aunque las posibilidades fueran mínimas, creí que podías superar ese problema sin perder tus vínculos. Asumí que tú serías ese maldito afortunado que es la excepción a la regla.
Mis palabras fueron duras, mis cejas estaban arrugadas por la incomprensión y Hayama tenía una cara de culpa, como si de alguna manera él tuviera que sentirse así por haber superado SUS problemas.
Esa mierda que me estaba soltando hizo que apretara mis puños con toda mi fuerza y me mordiera sin querer el labio por la frustración.
-Mira, Hik-
-No me vengas con estas mierdas, Hayama. No tienes nada que agradecerme. Todo eso lo lograste con tu fuer-
-¡No es así!
-¡!
... De acuerdo. Eso me sorprendió.
Nunca pensé que llegaría el día en que vería a este príncipe de un cuento heroico mirarme con enojo y mandar a la mierda la falsa apariencia de cordialidad entre nosotros. Fue tanta mi sorpresa que su grito me hizo retroceder un paso hacia atrás indirectamente. Y aunque pronto lo regresé a la misma posición, no elimina mi verguenza.
Me mostré débil. Aunque fuera solo por un segundo, eso está mal.
-Puede que no lo veas así, pero es cierto: tú me ayudaste. Me diste la fuerza para no huir de la verdad. Gracias a ti pude ser genuino, así que... así que... ¡muchas gracias!
Él se inclinó de nuevo, pero esta vez con mucha más notoriedad. Esto ya estaba lejos de ser una actuación. Él de verdad estaba agradecido conmigo porque le había ayudado.
No sé cómo, pero lo he hecho.
No lo entiendo, pero lo he hecho.
...
... No lo acepto, pero... lo he hecho.
Esto me generaba tantos sentimientos en conflicto. Todos eran negativos, solo que la lucha era sobre cuál debería tomar el control.
Estaba molesto.
No... ¡ESTABA FURIOSO!
¡¿POR QUÉ?!
¡¿POR QUÉ PASA ESTO?!
¡TODO LO QUE HICE, TODO LO QUE SUFRÍ, TODO LO QUE VIVÍ, TODO LO QUE SENTÍ, TODO LO QUE SOÑÉ, TODO LO QUE ANHELE, TODO LO QUE AMÉ, TODO TODO TODO TODO TODO TODO TODO TODO ESTO ES INJUSTO!
¡¿POR QUÉ HAYAMA SÍ Y YO NO?! ¡¿POR QUÉ ÉL TIENE TODO LO QUE QUISE A PESAR DE QUE NO LO QUIERE?!
¡¿POR QUÉ?!
NO ES JUSTO...
¡NO ES JUSTOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOO!
...
...
...
...
...
Pero...
Pero si él de alguna manera él puede llegar a vivir mi sueño, entonces yo...
-... Me alegro por ti, Hayama... Tú... siento que tal vez tú sí puedas tenerlo. Tal vez de verdad llegues a lo genuino.
-...
Sin respuesta, ¿eh?
Ni siquiera te atreves a mirarme de frente, hijo de puta.
Sabías que esto me enojaría, ¿verdad? Lo sabías y aún así lo hiciste.
-A pesar de todo lo que me esforcé, de todo lo que hice para alcanzarlo... fue imposible. No pude alcanzar lo genuino. Es algo demasiado bueno para mí.
-...
Hayama siguió sin levantar la cabeza, pero eso estaba bien. No quería que me mostrara su cara lamentable. Eso no hará bien a ninguno de los dos.
El sonido a mi alrededor se sentía como algo inexistente, por muy estúpido que suene decirlo cuando eso es una mentira. Pero a pesar de que eso era falso, lo sentía como una realidad: sentía que en este momento solo existíamos Hayama Hayato y Hikigaya Hachiman teniendo un momento molesto que era necesario.
Quería seguir apretando mis puños de la frustración, pero al final ni siquiera tenía fuerzas para hacer eso.
Dejé de mirar a Hayama y me concentré en algo más lejano. En algo que no podía ver mirando a la ventana, pero sentía que estaba ahí.
Que sentimiento tan extraño.
-Pero... pero parece que tú eres afortunado, ¿verdad? Tú lograste lo que yo no conseguí, incluso cuando no lo querías. Incluso cuando intenté convencerte de seguir ese camino y fallé... ¡parece que fuiste el afortunado! ¡Bien por ti!
-Hikigaya-kun...
Hayama, el muy bastardo, se atrevió a intentar levantar la cabeza, pero yo fui más rápido.
Con mi mano izquierda detuve el ascenso de su cabeza con una fuerza notoria pero no excesiva. Él se resistió durante los primeros dos segundos, pero pronto cedió y volvió a bajar bien hondo la mirada, como debe ser.
Satisfecho con esto, me permití soltar un suspiro liberador.
No quiero que él vea esta mierda emocional en la que me he convertido.
-Lo... Lo entiendo, ¿sabes? Entiendo que me preguntaste esto para hablar del tema. Porque sin importar que lo genuino te esté golpeando en la cara para que entres, tú no quieres hacerlo. Eres el rey falso después de todo.
-...
No le dije ningún insulto y él no lo vio como tal. Ambos sabíamos que él era lo opuesto a lo que significaba genuino. Era tan alejado de ese termino que seguramente él está más inconforme con esa palabra en él que yo.
-No diré que aprecio tu intención, ya que no lo hago, pero... bueno, supongo que eso no te importa. Y como no te importa eso, te diré lo que quieres oír.
-...
Mierda. Me siento sucio solo de pensar en lo que estoy por decir.
-Perdí. Perdí y tú ganaste. Y sin importar lo que haga después, es algo que he aceptado. No tienes que sentirte en deuda conmigo. No hiciste nada malo. Tan solo tuviste éxito donde yo fallé.
Aaaah~ Que asco.
-...
Que bueno que decidiste mantener el pico cerrado, Hayama. Sino de verdad me iba a enojar.
-Así que... intentaré encontrar mi propia verdad, ¿si? Una que me mantenga a flote.
Son palabras vacías.
No existe otra verdad. No se me ocurre ninguna y si algo diferente a las relaciones sociales fuera una respuesta viable, ya la habría obtenido.
Agoté todas mis opciones.
No me queda nada.
Ahora sufriré las consecuencias de mis actos tontos con cierta Reina de Hielo. Es el resultado esperable. Lo que me merezco por haber confiado.
Pero incluso así lo enfrentaré. A mi manera y en mis términos.
-... Lo siento por forzarte a esto, Hikigaya-kun. Es solo qu-
-Lo entiendo. No necesitas disculparte. Has tenido más delicadeza que mi familia, así que no eres el peor de los males.
Antes de que Hayama levantara totalmente su cabeza, yo ya me estaba dirigiendo al salón de clases, donde me espera mi castigo.
Donde me espera la prueba.
-¿Hikigaya-kun? ¿Por qué...
Nunca supe qué quiso decirme Hayama en ese momento porque ya estaba demasiado cerca de salón para escuchar bien sus susurros altos.
No me quita el sueño.
El tiempo siguió adelante, pero la inmadurez de este bastardo no evolucionó de ninguna manera. Él siguió molestándome de muchas nuevas formas infantiles, cada una más patética que la anterior. Y aunque al comienzo muchos lo estuvieron apoyando de forma no muy discreta, con el tiempo hasta esos monos básicos empezaron a sentirse incómodos por tanta insistencia.
Él de verdad parecía no cansarse de lanzarme bolas de papel, pincharme su lápiz en la nuca o directamente empujarme para que mi cara choqué contra la mesa. Aunque al comienzo pude soportarlo sin muchos problemas, era inevitable que vivir horas de esto me diera un rostro de cero amigos que hasta incomodó al maestro.
Si quieres que deje de asustarte, has tu maldito trabajo y detenlo.
¿Por qué son tan pasivos? No tiene sentido.
*¡RIIIINNNGG!*
-¡D-De acuerdo, es todo por hoy! ¡Se acabó la clase!
Y mientras el maestro tímido en extremo salía hacia quién sabe dónde para refugiarse en posición fetal, me levanté con toda la calma del mundo, sin importarme dejar mis cosas a la vista de todos para que algún idiota viera gracioso ¨embellecerlo¨ con firmas arrogantes o insultos para nada insultantes.
Alguien me agarró por el hombro desde atrás, pero no me importó. Solamente hice un movimiento brusco, logrando sacar esa mano de mí con suma facilidad. El idiota cerdo que tengo como abusador personal soltó un chillido de sorpresa, no esperando que me atreviera a ser tan descortés luego de actuar tan pasivo.
No estoy para estas mierdas.
Ignorando su llamado exigente, caminé hacia la salida, ignorando a todo el mundo a mi alrededor que me estaba juzgando. Ignoré la preocupación de Hayama y a esa mancha rosada que me negaba a mirar bien.
Ignoré todo y salí hacia el pasillo, saludándome unas ventanas iluminadas hermosamente por el sol que se encontraba en su punto más alto.
Admiré esa escena un segundo antes de seguir mi camino.
Quería alejarme lo más posible antes de efectuar mi plan.
-... Tch.
Había muchas caras desconocidas que me estorbaban. Demasiadas personas sin trascendencia que no podían evitar verme como el mono de feria con un patiño personal oliéndome el trasero porque eran así de sencillo: si algo les interesaba, entonces lo miraban, sin importar si eso es lo correcto o no.
Soy el nuevo entretenimiento para estas masas estúpidas.
Que bajo he caído.
-¡OYE, TE ESTOY HABLANDO!
El tipo patético volvió a agarrarme por detrás, esta vez con mucha más fuerza. Pero como yo esperaba este tipo de situación, tan solo giré mi cuerpo al completo con rapidez, logrando que él se asustara y soltara su agarre mientras se alejaba unos pasos de mí, estando asustado por algo tan sencillo como devolver la intención.
-¿Qué pasa? ¿Acaso te asusté?
Luego de provocarlo, me reí abiertamente, buscando ofenderlo y hacerlo queda en ridículo frente a tantas personas que no pudieron evitar verle la gracia a mi comentario, incluso si yo era una especie de enemigo público.
Así de volubles son las personas cuando pasan mucho tiempo en grupo.
-Kuuh... ¿Cómo te atreves, t-
-Je, por favor. No eres nadie para andarte ofendiendo porque te devuelvan lo que das, idiota.
-¡!... T-
-Tan solo eres un niño mimado que se pone demasiado intenso para querer quedar bien. Patético es lo que eres. Es un milagro que no te hayas suicidado porque una chica rechazó ser tu novia.
Una sonrisa desagradable es lo que envié al mundo, generando casi al instante una imagen negativa en mí. Sin importar que él haya sido el que comenzó la pelea, muchos de aquí no saben eso, e incluso creo que si lo dijera de todas formas nadie me creería: mi imagen en estos momentos es la del enemigo que casi hizo llorar a la chica más idolatrada de la escuela.
Soy el malo del cuento.
-¡¿Cómo te atreves?! ¡¿Tienes idea de quién soy?! ¡¿Sabes quién es mi padre?!
-¿El hombre que se fue a comprar cigarrillos pero nunca volvió, tal vez?
La cara que me dio este cerdo es todo un poema sobre cómo puede afectar el abandono de tu padre en la infancia.
Me reí sin dudarlo, divertido por todo el desprecio que me generó hacia el gran público decir unos simples insultos. Todos aquí se olvidan del hecho de que al comienzo mis palabras les parecieron divertidas porque él se veía como el malo.
Nadie recuerda cómo empezó todo y que él me estuvo insultando cuando no le hacía caso. Solo saben que ahora estoy diciendo palabras feas, que soy el enemigo público y que por ende este idiota de alguna forma inexplicable es el ¨bueno¨.
Esto es una mierda... pero me lo merezco, supongo.
Este es mi castigo.
-¡Soy Hanekawa Yuuta! ¡Mi padre es el que dirige toda esta ciudad! ¡Es el senador Hanekawa, el mejor que ha tenido esta ciudad!
...
...
-... ¿Qué no era el que quería un harem con chicas de Fate? El tipo es un Otaku de cuidado.
Ese político es mi espíritu animal.
Pero parece que no de este cerdo. Él solo me miraba con puro odio que no se molestaba en esconder con sus manos a la altura de su cuello, seguramente aguantándose las ganas de golpearme para no hacerse quedar más nervioso de lo que ya es percibido. No soy el único con un reputación hundida por esto después de todo.
Él también saldrá perdiendo, incluso si lo abandona ahora.
-... Escucha, Hikigaya. No estoy seguro de qué relación crees que tenías con Yukino-chan, pero tu actuación fue el colmo. Fuiste solo un patético chillón que fue incapaz de aceptar el rechazo porque la querías para ti. Eres un sucio cerdo que solo quería poseerla como un objeto. Me das asco.
...
...
...
...
...
-Je... Jeje...
-¿?
-Jeje... Jejeje... Je... ¡JAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJA! ¡JAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJA! ¡ME TIENES QUE ESTAR JODIENDO!
-¡¿Qué te pasa?! ¡¿Enloqueci-
-¡SI, ENLOQUECÍ! ¡PERO DEL ASCO! ¡DEL ASCO PORQUE TE ESTÁS REFLEJANDO EN MÍ COMO EL SUCIO CERDO QUE ERES! ¡ERES UNA MIERDA PATÉTICA, HANEKAWA YUUTA!
Todo esto es parte de mi plan.
Fingir enloquecer es lo que me llevará a hundirme bajo mis términos.
No caeré de otra forma salvo la mía, mundo.
-¿Q-
-Déjame adivinar: eres uno de los pretendientes que los padres de esa perra de hielo estaban esperando el momento de juntarte con ella para poseerla. Querías hacerla tu objeto para aumentar tu ego, ¿verdad?
-¡!
-Je. Tengo razón.
Todo esto son solo suposiciones sin ningún fundamento, pero es tan dolorosamente obvia esta realidad que junté todas las piezas en cuestión de minutos. Solo saber su apellido ya hizo sospechoso esa obsesión que tiene conmigo, pero cuando la llamo frente a todos ¨Yukino-chan¨ con tanto orgullo, supe que cual era la realidad.
Este tipo es un genuino cerdo.
-¿C-
-Te habrás reunido con ella en algún punto de estas vacaciones, ¿verdad? Estoy seguro de que tu llegada a Sobu no es ninguna casualidad. Todo está planeado para que puedas conquistarla. ¡Está planeado para que pueda saborearla como el cerdo que eres! ¡ERES UN CERDO, BUUTA!
-¡!
-Pero algo salió mal, ¿no? Algo no fue de acuerdo a tu maravilloso plan... algo como, no sé, ¿que un ser de clase baja como yo dominara todos sus pensamientos? ¿Que cuando tuviste la oportunidad de actuar yo ya había dominado su corazón?
Que asco: siento mucho asco de mí mismo.
Todos aquí también. No hay nadie que esté de mi lado, por más que esté soltando confirmaciones que este idiota no puede negar y que de hecho actúa como si estuviera siendo descubierto haciendo algo sucio.
Todo el odio se concentra. Soy el centro de todo lo malo en esta escuela.
... Esto me aumenta el ego, ¿saben? Así que gracias por creerme alguien tan importante, supongo.
-Tú... Tú e-
-Tengo razón. Puedes mentirle todo lo que quieras a los demás, pero no a ti mismo. Tú sabes que tengo razón. Sabes muy bien que todo este acto de querer doblegarme no es más que una forma de verte como el ¨macho alfa¨ frente a Yukinoshita para que ella te acepte... Lo cual no te hace un cerdo, sino un mono, ¿verdad?
-...
-Eres un mono. Uno patético. Uno que no sabe cómo abrir el corazón de una dama y solo puede recurrir a pisotear a aquellos más débiles que tú para aliviar un poco de tu frágil ego. Eres incapaz de ser un hombre y solo dependes del éxito de tu papá para conseguir algo en la vida.
-Cállate.
El odio está a punto de explotarme en toda la cara.
-Patético se queda corto contigo. Das tanta pena con tu actuación de chico genial que nadie se cree. Si encuentras gente que te apoye, solo lo harán porque quieren obtener algo de ti o les dará miedo tu padre. No a ti. Tú no importas.
-Que te calles.
Él ya no se puede controlar. Está a punto de perder la cordura de tanta humillación.
El mundo a mi alrededor era el escenario de mi gran actuación.
Esta es mi vuelta al juego.
La vuelta del monstruo lógico: aquel que es capaz de ejercer los métodos más eficientes que nadie se atreve a usar por miedo.
-No eres nadie. Nadie te quiere. Solo eres una molestia para tu padre que quiere usarte para que seas de alguna utilidad.
-¡CÁLLATE!
-Y tu madre... Oh, lo siento. Me olvidé que ella murió al darte a luz. Pero es lo mejor. Si ella te hubiera visto crecer... se habría matado.
-¡TE MATARÉ!
La burbuja explotó, así como todo lo que aprendí de esas dos chicas que algún día solo serán un recuerdo borroso. Uno que no importará.
Este idiota podrá ser alguien inmaduro, pero de verdad tenía fuerza. En tan solo un par de segundos ya estaba frente a mí, con su puño a pocos centímetros de hacer contacto directo con mi nariz... o lo habría sido si no hubiera previsto eso y movido mi cabeza a la izquierda.
Estoy seguro de que si tan solo lo quisiese habría podido defenderme de alguna forma, pero eso es imposible: para que de verdad pueda caer a lo más profundo, es necesario que el mundo me golpee en la cara por haber sido ingenuo. Es un castigo simbólico que me merezco, así que solo intenté evitar que fuera tan doloroso.
El dolor no me gusta. No lo qu-¡!¡!¡!¡!
-¡Ah!
-¡TE MATARÉ TE MATARÉ TE MATARÉ TE MATARÉ, HIJO DE PUTA!
Ignóralo, Hachiman.
Aguanta los golpes.
Aguanta.
No dejes que t-te afecte.
Si te calmas y no reaccionas, esto pasará rápido. Se aburrirá de ti.
-... Ugh.
¡Mierda!
¿Por qué tenías que darme un rodillazo en la entrepierna, condenado hijo de puta? ¿Te crees con el derecho de es-NO.
No reacciones.
Solo déjal-
-¡CÁLMATE POR FAVOR! ¡AYÚDAME, YUI!
-¡S-SI!
¡!
¿Eh?
¿Qué están haciendo?
¿Por qué mierdas lo detienes, Hayama? ¿Y cómo te atreves a meter en esto a Yui? ¿Es que acaso todo el significado de nuestra discusión hace unas horas se te olvidó? ¿O sencillamente eres un grandisimo hijo de puta?
Pese a todas las preguntas que se formaban en mi mente, no pronuncié ninguno. Solo me quedé admirando el techo mientras escuchaba a ese cerdo gritar como un desquiciado, rogándole a esos dos que lo soltasen para que terminara de cumplir su trabajo. Pero como Hayama parece odiarme y Yuigahama es una buena chica, no lo permitieron.
Los escuchaba hacer fuerza. Era un ruido potente que para mí era opacado con las frases que se estaban intercambio los hijos de puta que planeaban ver todo este espectáculo sin mover un jodido músculo, seguramente con más lanzando una risa por ver cumplida una ¨justicia¨.
Pura mierda es lo que se piensa hacer. Y como la mayoría apoyaba esa mierda, entonces la sociedad pero sobretodo la juventud lo son.
Ignorando a ese molesto niño de primer año que me estaba mirando de cerca con una cara de pocos amigos, me levanté con un poco de esfuerzo, alejando a ese idiota del susto y demostrándome una vez más que la juventud estaba siendo vivida por muchos jóvenes sin valor que terminarán siendo adultos manejados como al sistema le dé la gana.
Ahora pudiendo ver hacia el frente, vi como Hayama lo sostenía del brazo mientras hacía presión con su cuerpo mientras Yuigahama lo abrazaba desde atrás, haciendo posible que Hayama lo contuviera como un campeón. El mismo cerdo parecía desesperado por salir, pero cada vez parece estar más contenido.
Si esto sigue así, en tres minutos estará tranquilo y como nuevo: o sea como un idiota, pero uno con instintos de autoconservación.
Mientras veía esto, comencé a levantarme.
-¿Cómo puede estar tan tranquilo luego de todo esto? Él es peligroso.
-Si. ¿Viste como se puso mientras maltrataba al pobre Yuuta? Él es un monstruo. Alguien horrible.
-Da asco. Si Hayama-senpai no estuviera protegiéndolo, yo lo habría golpeado.
-¡Si, si! Se cree muy fuerte porque dice cosas hirientes, pero no es para tanto. Si lo golpearan él se mostrará como el patético niño asustado que es.
-Es un cobarde.
-Asqueroso. ¿Viste sus ojos? No hay duda: él quería violar a Yukinoshita-san.
-Es porque es un pervertido. Seguro que está pensando en violar a alguien porque las mujeres no le hacen caso. Todo un bebé llorón.
-Si él muriera, a nadie le importaría. El mundo sería un lugar mejor si solo se tirara a un pozo.
...
...
...
...
...
...
...
No me afecta.
Soy una piedra.
He aguantado el rechazo en el pasado. No hay nada que me impida hacer lo mismo ahora.
No me afecta.
No me afecta.
No me afecta.
No me afecta.
No me afecta.
-¡ASÍ QUE CÁLLENSE!
No hay ningún problema. Puedo soportar esto.
Yo puedo.
De verdad puedo.
No me mires así, Yuigahama. No estoy dolido. De hecho estoy mejor que nunca.
No tengo sentimientos al respecto.
No me duele.
No.
No.
No.
No.
No.
No es así.
... ¿Lo hice tan mal?
En serio me da miedo este capítulo. Siento que de alguna manera hice algo horrible y que todos me dirán lo mierda que es. Y sé que seguramente al final solo son mis miedos irracionales actuando, pero es que quiero ver a este capítulo ser uno de los mejores hasta ahora.
Quisiera saber qué piensan de este capítulo. Es en este capítulo donde más necesito la opinión de ustedes para saber qué hice, qué hice mal y qué puede ser mejorable.
Con eso dicho, pasemos a los comentarios.
Cronos21Zeus:
Me alegra que ese capítulo te haya parecido interesante. Temí que fuera considerado relleno porque todo era una transición para este capítulo. Espero que este capítulo sea por lo menos pasable a tus ojos.
Si, admito que mi estilo de escritura hasta hace bien poco era demasiado alargado para contener tan poco contenido. Es un error que cometía en gran parte por querer rellenar de forma obligatoria una cuota de palabras para hacerlo sentir como ¨algo completo¨. Pero ahora que ya he establecido todos los elementos en la historia, puedo avanzar a buen ritmo en cada una de las tramas.
Esta cantidad de contenido era algo impensable hace unos tres meses, ¿verdad?
Taishi es un personaje que solo fue mencionado en el capítulo 3... y ya XD. Y es extraño, porque incluso en mi visión original de la historia él estaba planeado para ocupar un rol importante en la historia. No diré que es un personaje protagonico, pero sí cumplirá un rol importante de aquí hasta el final de la historia.
La escena en la que Hachiman se vuelve loco es algo que se me ocurrió poco antes de publicarlo, así que temí que fuera un poco brusca esa transición. Me alegra que no lo fuera, ya que de otra forma el cambio de escena se habría sentido demasiado soso en mi opinión.
Si, ahora Hachiman es conocido como el chico que hizo llorar a una chica en frente de todos. Y aunque hay muchas personas a las que ese asunto ya se les olvidó, en Sobu la cosa no es tan fácil. Este capítulo demuestra que las acciones de Hachiman tuvieron sus consecuencias.
Ahora mi opinión a tu opinión de mis capítulos opinables XD.
1: No te sientas por creerlo un fic de comedia, ya que esa era la idea. Por supuesto que tendría su parte seria, pero no sería tan pronto y mucho menos de forma tan notoria. Y también considero que esos dos capítulos funcionaría mejor como uno solo. Los vuelve mucho más completos en mi opinión.
2: Creo que ese fue el pico de humor que alcancé en esta historia. No estoy seguro de cómo consideras al humor actual en ¨El Eroge¨ o la nueva de Hachiman x Keika, pero creo que he mejorado mucho en ese aspecto... O más bien soy capaz de obtener un buen resultado sin necesidad de llevarlo todo a niveles TAN absurdos. Me he vuelto más sutil en pocas palabras.
3: Ah~ Que recuerdos esos. Mirando hacia atrás, no puedo evitar sentir que ese Interludio pudo haber sido llevado de mejor manera. Soltar más información de Hiratsuka-sensei que tendrá mucho peso en la historia actual. O en su defecto hacer más notorias esas pequeñas pistas. Pero dentro de todo lo considero bueno para ser mi primera experiencia escribiendo otros personajes como narradores.
4: Ese es el de Saki, ¿verdad? Si, aunque ya había dejado claro en muchas ocasiones que Hachiman estaba mal, siempre lo trataba como un problema serio en lugar de uno emocional. Saki cumplió el papel de mostrarnos por primera vez el lado humano de Hachiman y hacernos entender de una buena vez que su locura no era más que una actuación.
5: Ese capítulo fue difícil de plantear, pero parece que a todos o a la mayoría le gustó, así que bien por mí. Espero que este capítulo se haya acercado al menos un poco a ese nivel.
Y eso es todo.
Yo me refería también a su personalidad, pero ahora por cómo lo describiste me lo imagino con traje de empresario y más pálido que un Judio en 1939.
Si, sería interesante esa idea, pero no creo que la haga como él sugirió. Tendría que hacer a varios personajes demasiado OoC y yo trataría de hacerla compatible con la historia oficial. Una ruta alternativa con la que puedes considerarla como canon si así lo prefieres.
Pero claro: primero hay que ver cómo termina la historia XD.
Si, este fandom aumentó su trafico de escritores recientemente. Digo, si algo me sorprende de este fandom aquí es que hay muchos lectores de varios idiomas a pesar de que apenas llegamos a las mil historias. Yo soy una prueba de que hay lectores aquí, ya que pese a que los fics en español son solo dos fuera de las mías, aún así tengo una historia con más de cien comentarios.
Siempre me extrañó porqué no hay más historias en español si tenemos muchos lectores ansiosos por leer más de la serie.
¿O yo soy el raro que tiene varios fics en español y que se molesta en actualizarlos con cierta frecuencia?
Bueno, recientemente volvió uno muy querido llamado ¨Goussu¨ o algo así. No sabía de su existencia, pero escribió un fic llamado RE:Start, el cual fue uno de los primeros que leí y el que de hecho me motivó a escribir Autoconvencimiento. No sé si eso sea lo que querías.
Pero aún no hay señales de... ¿Hikigaya80k era? Ese usuario tiene muy buenas ideas, pero desapareció antes de siquiera avanzar un poco con alguna. Recuerdo como ansiaba leer la continuación de una en la que Hachiman era disparado por un ladrón y todos se preocuparon por él. Es típica, pero sorprendentemente no he visto a nadie escribir sobre esa idea.
No te preocupes. El que enviaste en tu PM no fue borrado y pude sacar unas buenas imagenes para mis futuras historias. Aunque no sé si esto sea lo normal, pero cuando lo usé en mi celular la página tardaba tres vidas en cargar. Fue muy frustrante.
Esta vez no ha sido un mes de espera. Espero que esto te haya alegrado un poco este día, que con esta situación viene bien un poco de esto.
Espero que la espera haya valido la pena.
Guest Kame:
Si, este proyecto mío dista mucho de lo que se suele leer sobre esta serie aquí. No entiendo porqué exactamente, pero asumo que es por lo estándar que solemos esperar los lectores de esta página: disfrute rápido pero bien ejecutado. Lo mío intenta ser mucho más que eso... aunque si lo hago bien ya es otro asunto XD.
¿Te abrumó su personalidad al comienzo? Si, admito que fue muy fuera del personaje eso de su locura. Un poco demasiado la verdad. Pero era algo necesario para hacer avanzar la trama hacia donde quería en ese tiempo. Con lo que planee después este Hachiman sería contraproducente, así que me deshice de él con una explicación más o menos creíble.
Me alegra que hasta ahora esta historia te parezca interesante y espero que si lees este capítulo no cambies de opinión. El destino de Hachiman es incierto (para ustedes), pero uno que estoy construyendo en base a los primeros capítulos. Intenté dentro de todo rescatar todo lo posible de los primeros capítulos para crear lo que ves ahora.
Ese final es uno bastante acertado, pero habrá que ver como avanza la historia. Lo curioso de este proyecto para mí es que está hecho para que sea viable tanto un ¨buen final¨ como un ¨mal final¨ sin que me saque cosas del manga. Podría decirse que el destino de Hachiman depende de si se inclina solo un centímetro más hacia la izquierda o la derecha.
Espero que este capítulo no haya arruinado tu impresión de la historia. Y gracias por desearme suerte. La necesitaré.
PD: He visto que para muchos el capítulo de Saki es de los mejores, lo que me hace preguntarme qué clase de impresión retorcida tenían de mi Hachiman hasta ese momento.
Si él parecía un monstruo o un psicópata, eso es pura casualidad.
PD2: Te entiendo con lo de no entender el ¨cariño¨ a Saki. Por alguna razón yo la considero la más hermosa de todo el cast sin saber muy bien porqué.
sergioqsc:
Me alegro que te gustara el capítulo anterior. Y si, el harem de Hachidad es bastante loco. De hecho mientras escribo los últimos capítulos estoy pensando si tal vez me excedí un poco con su locura, pero bueno: ya asumí que esta historia es exagerada, así que mejor no intentar frenarla y solo tratar de que esa exageración este bien llevada.
Al final eso es lo importante.
Me hiere un poco que digas eso de la mamá de Hachiman, ya que de hecho mi intención es que se entienda que es una buena madre que cometió unos cuantos errores en el pasado, pero que ha intentado todo por corregirlos. De hecho las únicas veces que Hachiman fue ¨maltratado¨ por ella fue cuando era niño. Del resto solo ha sido él siendo un hijo de puta.
Y eso tiene una explicación. Seguramente no te haga cambiar tu visión del personaje, pero espero que logres entender que ella no lo hizo sin un motivo. TODO personaje en exceso malvado aquí tiene una razón para actuar de forma tan exagerada. No tienen porqué hacerlos personajes que generen simpatía (de hecho podría hasta volverlos más odiables) pero él punto es darles un trasfondo.
Es verdad que una locura de ese tipo habría quedado mucho mejor en Hachiman, pero es que no era necesario. El objetivo de este Hachiman es alejar a las personas cuanto más rápido mejor, ¿así que para qué volverte un genio del mal cuando sencillamente puedes actuar como un hijo de puta? Es más fácil y hasta rápido dependiendo de quienes sean.
Un Hachiman manipulador y con odio guardado es una idea que tal vez use en el futuro, pero en este fic no busco hacer sufrir a los demás personajes y hacer planes súper complejos para que los demás se alejen de él es una paja mental inmensa que me habría hecho abandonar la historia por el capítulo 6.
Espero que este capítulo haya valido la pena su espera. Y espero también no haber sonado demasiado duro. Cualquier critica es apreciada y hasta me diste unas ideas para escribir en un futuro, así que gracias.
Saludos a ti también.
killer hollow:
No te preocupes. No es un problema. Yo soy de los que cree que tomarse el tiempo para responder las criticas hace que los lectores estén más dispuestos a dejar más comentarios. Ustedes se sienten más apreciados y mis numeros suben, así que es un ganar-ganar XD.
Sumeragi Aiho es maldad pura. Aunque tiene sus razones para estar tan concentrada en hacer sufrir a Hachiman, no quita que esa una perra a la que no veo posible un arco de redención. Ella fue escrita así y lo mantendrá hasta el final.
Espero que te haya gustado este capítulo. Y haré todo lo posible para que ese sueño lejano que es el último capítulo sea una realidad. Tomará su tiempo, pero al final llegaremos. Es mi mayor propósito dentro de esta pequeña comunidad en español.
Saludos y espero que estés bien donde sea que estés.
linksparda:
En realidad el capítulo anterior fue el más largo que he hecho, así que... ¡muchas gracias por tus palabras!
Tardé mucho, pero finalmente he podido darle a esta historia una velocidad dinamica que no la vuelve pesada de leer. He podido hacer capítulos más largos que antes y a un ritmo mucho más atrapante en mi opinión. Además de dar mucho más contenido, por supuesto.
Siento que finalmente estoy evolucionando de verdad en la escritura.
Espero que este capítulo haya podido mantener esa misma sensación.
Adiós y espero leerte pronto.
...
En serio espero que este capítulo no haya sido malo. De verdad le puse empeño.
Bueno, ahora sigue ¨El Eroge¨, que tendrá seguramente su capítulo más largo hasta la fecha.
Sin más que decir, me despido.
Adiós.
