Los personajes no me pertenecen, todo es de DreamWorks y Disney, la imagen no es mía
Capítulo 23: Algo salió mal
POV'S Elsa
El día domingo las cosas estuvieron calmadas, hablé con Jack por mensajes y teléfono, pero no nos vimos. Este mismo día Norte nos comunicó que el entrenamiento de esta semana quedaría para el miércoles después de clases y que en esa práctica nos daría los resultados de los otros equipos para que supiéramos con quien nos tocaría competir en la siguiente ronda y cuándo sería esto.
Era lunes y el plazo comenzaba a correr. En este primer día de plazo no pude contarle a Jack sobre lo sucedido, nos vimos y encontramos varias veces en los pasillos y clases, pero nunca estuvimos solos, juntarse después de clases tampoco fue una posibilidad pues él tenía planes con Tooth y Emma.
El día martes las cosas parecía que tomarían un ritmo similar pues nos dejaron mucha tarea para el día siguiente, pero como tenía una misión lo invité a realizar todo ese trabajo en mi casa y él aceptó. En casa no estábamos solos, Anna nos acompañaba, pero mi hermana sabía que tendría que conversar en privado con Jack y nos dio algo de espacio para eso. La conversación y chistes por parte de Jack no faltaron durante el tiempo en que hicimos los trabajos para la clase, lo estábamos pasando muy bien y Anna frecuentemente se paseaba cerca nuestro haciendo gestos para saber si ya le había dicho algo. Este no podía ser el momento para contarle, no me sentía en calma ni segura para hacerlo. Por ahora no importaba que esperara, aún podría hacerlo en los siguientes cinco días…¿cierto?
Poco antes de irse Jack garabateó en un papel una invitación para una cita mañana después de la práctica de hockey, en silencio asentí para que Anna no se enterara de lo que pasaba. Esa cita sería la oportunidad perfecta, solo los dos, con tranquilidad y sin presiones.
Luego de que Jack se marchara, ideé con Anna un plan para que al día siguiente no me descubrieran, esperaba que esta fuera la última vez que haríamos algo así. Al salir de clases ella distraería por algunos minutos a los chicos preguntando si me habían visto y aprovechando ese tiempo yo me adelantaría y Kai me llevaría a la pista antes de que llegaran los demás. Correría por última vez para esconderme pues tendría solo unos minutos y no quería arriesgarme a que esto no funcionara.
El la noche luego de que Anna se encerrara en su habitación a conversar de forma online con Kristoff o como ella lo llamaba su "amigo en linea", yo fui a mi propio cuarto a comunicarme con Jack por textos como ya era costumbre para nosotros.
—Olvidaste algo en mi casa—comencé yo hablándole, Jack no tardó mucho en responder
—Si querías que te trajera a mi casa solo tenías que pedirlo—escribió añadiendo a su texto un emoji de una cara guiñando un ojo.
—JA-JA Jack, eres muy gracioso—respondí intentando sonar lo mas sarcástica posible aunque su respuesta si me había sacado una sonrisa
—¿Olvidé mi tarea?—preguntó después
—No—respondí y seguido puse—Olvidaste tu artículo más preciado en esta vida, una cosa que define a Jack Frost y es parte de su esencia
—Si no eres tu o mi tarea no sé qué pueda ser—respondió
—Es azul—le dije
—¿Un lápiz?—dijo de inmediato, luego de recibir mi negativa envió otro mensaje—¡Mi sudadera azul con bordados blancos!
Respondí con emojis celebrando que había dado con la respuesta correcta y añadí:
—Te prometo que la cuidaré bien, con Anna le entregaremos mucho cariño y la alimentaremos bien hasta que vuelva contigo
—Protegela del frío—envió Jack—Es posible que mañana una tormenta de nieve llegue Burguess y no quiero que enferme, es mi bebe
Reí por el comentario de Jack, pero la parte de la tormenta me dejó preocupada, los últimos días han estado un poco inestables en cuanto a clima y una nevazón podría arruinar nuestra cita y todo lo demás.
—¿Que has escuchado de la tormenta?—le pregunté para que me diera las últimas novedades sobre el tema
—Viene con viento, lluvia y nieve—dijo Jack y seguido añadió—Pero tranquila, en la televisión dijeron que solo durará unas cuantas horas y lo más probable es que eso suceda durante la noche, no arruinará nuestra cita
Nuestra conversación continuó hasta tarde, conversamos de la vida y bromeamos por montones, solo detuvimos nuestra plática cuando mi teléfono me avisó que la batería era baja y eso ocurrió como a las 1 A.M.
El miércoles me desperté muy animada con la idea de tener solucionado este asunto. Lo haría y lo lograría, hoy sería el día. Por la mañana cuando Jack llegó por nosotras no temía de contarle, por el contrario, obtuve más valor de la situación y durante toda la mañana me sentí igual. Definitivamente después de hoy Eliott quedaría en el pasado.
Durante el tiempo de clases las cosas siguieron muy bien, Jack se sentó en el asiento junto a mi como lo hacía siempre y los chicos atrás. Kayla como acostumbra llegó tarde y se ubicó al final. Las cosas con ella no se han solucionado, pero tampoco han empeorado en lo que va de esta semana, aparte de lo ocurrido el sábado, la chica ha mantenido un bajo perfil.
—¿Sigue todo bien para hoy?—preguntó Jack al término de la jornada cuando todos abandonaban el salón
—Sí, todo bien
—Nos vemos a las cinco en la pista—dijo justo antes que Kristoff entrara a apurar su salida
—Allí estaré esperándote con tu bebe—le dije
Jack solo sonrió y se retiró con rapidez para alcanzar a Hipo y Kristoff. El plan de encubrimiento con Anna comenzaba a correr, con solo un llamado le avisé para que interceptara a los chicos mientras yo corría hacia otra salida. Todo resultó muy bien, Anna creó la suficiente distracción para llegar con un buen margen de tiempo a la pista, cambiarme en mi uniforme y esperar al resto del equipo.
La práctica comenzó cuando todo el equipo llegó. Norte nos dio de tarea el practicar en distintas posiciones a las que usualmente jugábamos reconociendo la gran maniobra de Jack al haber enviado a Hipo a la posición de arquero en el último partido, también practicamos nuestros tiros libres por si nos tocaba volver a enfrentarnos a esa situación. En los últimos minutos de práctica realizamos un mini partido dividiendo al equipo en dos y continuamos con la dinámica de posiciones cambiadas. El entrenamiento terminó justo a la hora con el sonido del silbato de Norte que nos detuvo en el juego. Lo habíamos pasado muy bien y el juego se realizó de una forma muy buena con todos cooperando y realizando tiros asombrosos. Había sido el mejor entrenamiento en mucho tiempo.
—Nuevamente los felicito por el entrenamiento y por la práctica de hoy, su trabajo en equipo fue impresionante, sigan así—dijo Norte—Por otro lado, se que están muy ansiosos de saber con quién competiremos a continuación, les cuento que los sorteos se realizaron hoy luego de obtener los resultados de todos los equipos que jugaron la semana pasada…
—Ya dinos Norte—apuró Jack y los demás estuvieron de acuerdo con él
—Bueno, bueno—dijo entrenador—competiremos con Los Ogros de Muy Muy Lejano, Sherk y su equipo serán los próximos rivales
—Fácil—dijo Pitch con aire de superioridad
—No nos confiemos, el año pasado aplastaron al equipo que se enfrentó con ellos—dijo Bunny—Y lo digo literalmente, los aplastaron
—Este año no se permiten esas cosas—dijo Hipo—¿cierto entrenador Norte?
—No se puede dañar ni atacar a otro jugador, eso es correcto—aclaró Norte, pero no terminó allí—Eso no quiere decir que no puedan utilizar su fuerza para intentar detener sus ataques y movimientos
—¿Cuándo será el partido?—pregunté
—El sábado de la siguiente semana
—Estaremos listos para enfrentarlos—dijo con seguridad nuestro capitán y seguido preguntó—¿Entrenamos este sábado?—a lo que todos asentimos
La práctica había terminado y como acostumbraba me quedé unos minutos dando vueltas por el hielo hasta que todos dejaran el lugar. Cuando me acerqué al camarín Jack aún se encontraba ahí despidiéndose de Bunny, traté de alejarme, pero me había visto.
—Justo quería hablar contigo Eliott—dijo Jack—¿Sabes si Norte se fue?
—Creo que sí—respondí insegura de que quería—¿Lo necesitas para algo?
—No, solo que suele ser muy inoportuno y aparecer en los peores momentos
—¿Sucede algo?
—Sí—dijo suspirando—Es sobre la chica que te conté, Elsa
—¿Pasa algo con ella?—pregunté con un poco de miedo a lo que fuera a decir
—Creo que quiero pedirle que sea mi novia...hacerlo oficial—dijo él—Llevamos un tiempo en lo nuestro y pienso que ella también lo quiere...
—¡Sí!—le dije un poco muy emocionada, pero aún manteniendome en el personaje de Eliott
—¿Será mejor esperar?—preguntó ignorando lo que dije—Quiero decir, la quiero y lo paso bien con ella, adoro nuestras platicas, lo amable que es, encuentro adorable su timidez, pero que a pesar de eso sea muy fuerte y decidida, me encanta el gesto que hace cuando está molesta por algo y…—dijo Jack aumentando el tamaño de su sonrisa con cada palabra
—Dile, ella debe sentir lo mismo, aceptará—dije interrumpiéndolo, pero luego me retracte—¿Pero qué cosas digo? No me escuches a mi, tienes que hacer lo que tu corazón diga—no quería influir en lo que hacía
—Lo haré—dijo Jack emocionado tomando sus cosas con prisa para irse—Gracias Eliott, nos vemos el sábado
Luego de asegurarse de que Jack se había ido por fin pude sacarme el casco tirándolo en la banca junto a mi para poder respirar y recuperar el aliento. Todo lo que me dijo cambiaba un poco la situación y no estaba segura si para bien o para mal, al menos con esto puedo asegurar que me estima muchísimo por lo que esperaba que me entendiera de una mejor forma, pero también temía lastimarlo más por el mismo motivo. Hablaré primero, antes de que Jack me pida algo más, eso es seguro. No comenzaré una relación mintiendo.
Con rapidez comencé a retirarme los guantes para sacar mi teléfono del casillero y poder llamar a Anna, necesitaba apoyo.
—¿Le contaste Elsa?—fue lo primero que preguntó Anna
—Aún no—le dije
—Tu puedes hacerlo—me dijo animándome de inmediato—Lo lograrás, confío en tí
—Sí, yo puedo—dije para entrar en confianza—Gracias por tu apoyo
—Antes que cuelgues Elsa, invite a mi amigo a casa, debería llegar en unos minutos—dijo ella—¿no hay problema?
—No hay problema Anna, le dices a Kristoff que te cuente sobre el entrenamiento—dije y me apresure a terminar la conversación con mi hermana para no hacer esperar mucho a Jack—Nos vemos mas tarde, espero no encontrarlos besándose
—No, Elsa—dijo mi hermanita quejándose, pero la ignoré, tenía que ir por Jack
Seguí retirándome las protecciones de las piernas, pero fui interrumpida por el sonido de mi teléfono por una llamada de Jack.
—Jack estoy por llegar—le dije de inmediato
—¿Te voy a buscar?—preguntó
—No es necesario—dije mientras retiraba mi último artículo de protección en las piernas y entraba en mis jeans—Estaré contigo en menos de diez minutos, espérame afuera de la pista
—¿Quieres que te espere con un helado?
—Me encantaría—le dije mientras metía mis patines, rodilleras, pantalones y guantes en el casillero
—¿Chocolate?—preguntó
—Chocolate—aseguré
Al finalizar la llamada seguí ordenando con más rapidez las cosas en el locker, luego continué retirando la camiseta con el nombre Eliott aún con la protección para el pecho puesta y una capa protectora de ropa debajo. No pude evitar tomar la camiseta y verla por última vez sabiendo el secreto que oculta, claro, luego tendría que contarles de alguna forma al resto de los chicos del equipo por lo que tendría que seguir usándola, pero al menos Jack ya lo sabría. No puede evitar tomar también el casco entre mis manos y ver mi reflejo en el plástico polarizado que ocultaba mi rostro, una lágrima se deslizó por mis mejillas, hoy se terminaba Eliott.
Había tenido un inmenso viaje como jugador de hockey, Eliott de una u otra forma me permitió enfrentar algunos miedos, también me ayudó a sentirme valiosa y fuerte. Como Eliott no era la imagen de una niñita asustada que Pitch creía que representaba, tras la imagen de Eliott pude demostrar el gran valor que tenía como jugadora de hockey, igual que cualquier otro hombre, era una más del equipo.
El sonido de pasos me sacó de mis pensamientos, alguien había entrado a los camerinos corriendo…
Mi corazón comenzó a latir a toda prisa cuando Jack se detuvo frente a mí en estado de shock a medida que observaba la escena frente a él y borraba poco a poco su sonrisa.
—Jack t-te puedo explicar—dije cuando salí del shock y me acerqué a él, pero Jack dio un paso atrás
—Eliott, Elsa—lo escuché murmurar mientras seguía retrocediendo para salir del camerino
—Te puedo explicar Jack—le dije de nuevo
—No quiero tus explicaciones, ahora no—dijo y salió por la puerta
Rápidamente volví a mi casillero a sacarme el último implemento que tenía en mi cuerpo para poder ponerme mi propia ropa y seguir a Jack, no tardé en encontrarlo, aún se encontraba en el túnel que hay detrás de las gradas y conduce a la salida.
—Jack escúchame—le grité a lo que él se detuvo y retrocedió hasta encontrarse conmigo—Te lo iba a contar
—¿Cuándo? ¿Cuándo me lo contarías Elsa?—preguntó Jack enojado y con un poco de sarcasmo en su voz—¿En un año más cuando tengamos que ir a la universidad? ¿Cuando termine el campeonato tal vez? ¿Cuándo?
—Te lo contaría hoy
—Justo hoy, que conveniente—se mofó—¿y eso sería antes o después de pedirte que fueras mi novia Elsa?—dijo marcando con la voz en mi nombre—Pues ya sabías de eso cierto Eliott—destacando el nombre igual como lo hizo con el mio
—Tenía miedo bien—le dije, en cualquier momento estallaría en llanto, todo estaba ocurriendo de la peor forma posible
—¿Miedo de que?—preguntó elevando su voz—¡Me conoces hace más de ocho meses Elsa! No entiendo a qué le podías temer
—Tenía miedo de esto, de tu reacción al enterarte—dije elevando la voz igual que él y con lágrimas cayendo por mis ojos—Nunca quise hacerte daño—le aseguré volviendo a un volumen moderado
—Pues ya lo hiciste—dijo volteando para irse—Vete a tu casa—agregó antes de salir por la puerta
Me deslice por el muro de concreto sin poder hacer más que llorar...Las cosas iban tan bien, pero Jack tuvo que volver a entrar a los camarines. Lo había perdido, todos mis peores temores se habían hecho realidad, había herido a Jack y ahora él me odiaba por una justa razón.
Luego de varios minutos me levanté para ir por mis cosas y volver a casa, tal vez Anna podría ayudarme a solucionar esto. Terminé de poner el casco y camiseta en el casillero, además añadí una última prenda a las cosas que dejaría allí: la sudadera de Jack, cerré y me fui.
Al salir de la pista de patinaje la suave lluvia del exterior dejó pequeñas gotas en mi cabello y en mi ropa, no tenía un paraguas con que cubrirme y de tenerlo no creo que lo hubiera usado, la lluvia parecía acompañarme en mi pesar.
Al llegar a casa saqué las llaves de mi bolso, pero Anna parecía estar expectante a mi llegada y abrió de inmediato. Las lágrimas se juntaron nuevamente en mis ojos, sin embargo, no alcancé a derramarlas, algo me hizo apartar por unos momentos lo ocurrido con Jack.
—La vas a adorar, mi hermana es fantástica—dijo Anna a alguien que estaba con ella, sin voltear a verme
—¡Seguro!—respondió un hombre con una voz que no conocía
—¿Elsa estas bien?—me preguntó Anna al mirarme
—¿Qué sucede Anna?—dije antes de que ella pudiera seguir—¿Quien está contigo?—me abrí paso hacia el individuo sentado en la sala en un elegante traje
—Él es Hans,—lo presentó Anna—trabaja con la dirección ejecutiva de Golosinas Islas del Sur—dijo Anna. Conocía perfectamente la empresa, la más grande compañía de dulces en el mundo que durante mucho tiempo intentó llegar a acuerdos con Arendelle para poder comercializar nuestros chocolates bajo la misma marca, pero nunca se firmó ningún contrato
—Mucho gusto, Hans Westergaard—saludó él extendiendo la mano, no la acepté
—No entiendo, ¿viene por asuntos de negocios?—dije
—En lo absoluto—dijo Anna y se acercó a él tomándolo de la mano—Nosotros...nos vamos a casar
—¿Qué?—reaccioné incrédula buscando en ellos alguna señal que de que me intentaban tomar el pelo, no la encontré
Ignoraron mi pregunta y sin soltar sus manos se pusieron a conversar de planes sobre la boda. Sentía que aún no podía procesar correctamente las palabras de mi hermana. Casarse con un sujeto que no conocía y el que fácilmente la superaba en edad por siete años, esto era una total locura.
—Hans puedes irte,—dije interrumpiendo su charla—necesito hablar con Anna
—No, él se queda—dijo Anna enojada tomanlo con fuerza por el brazo
—No, se va—ordené
—Elsa no puedes hacer esto—dijo Anna a la defensiva
—No te preocupes Anna, nos vemos otro día—dijo él acercando a mi hermana por su cintura y besándola—Mucho gusto Elsa—dijo cuando pasó a mi lado, pero nuevamente lo ignoré
Observé cómo se retiraba mientras Anna me miraba con odio, no fue hasta que el sujeto Hans cerró la puerta que mi hermana se dirigió nuevamente a mi
—¡¿Por qué hiciste eso Elsa?!—me gritó de inmediato
—¡No puedes invitar a un completo extraño a casa!—respondí en el mismo tono que ella
—No es un extraño, él es mi amigo de internet—dijo ella—Además, es un hombre respetable
—Anna, no puedes confiar en que te esté diciendo la verdad, no lo conoces lo suficiente para casarte con él
—Es amor de verdad, confiamos el uno en el otro—espetó ella—Tú no lo entenderías, no sabes de amor porque personas como tú solo mienten y ocultan secretos ¿no es así?
—Sabes que no es lo mismo—le dije entendiendo que se refería a Eliott, ella me ignoró y continuó
—¿Y cómo te fue con Jack? No lo veo aquí—destacó Anna, no respondí y ella siguió—Ahora entiendo todo, tú no eres feliz y por eso no puedes permitir que yo lo sea—dijo ella acercándose a mí para enfrentarme, instintivamente retrocedí, a continuación volvió a gritar:—¡Tú eres la única que debería irse no Hans! ¡Te odio Elsa!
Esta vez había ido lejos, sus palabras habían dolido pues contenían algo de verdad, tal vez yo sí era el monstruo.
Las lágrimas comenzaron a caer cuando alcancé la manilla de la puerta y volví a salir para encontrarme con la lluvia del exterior que ahora era más densa.
Corrí. Corrí. Y solo corrí a donde mis pies me llevaron. Cuando por fin me detuve a tomar aire noté que ya estaba a unas cuantas calles de distancia de mi casa, saqué el celular de mi abrigo empapado y marqué a Jack.
El teléfono sonó, una y luego otra vez, no tuve respuesta. Intenté marcar nuevamente y de nuevo nada. Tercer intento:
—Hola—se escuchó la voz de Jack y por un segundo me llené de emoción, pero no terminó con eso—Este es el número de Jack Frost, por ahora no puedo contestar, te llamo más tarde
Era solo la grabadora. Corté.
Estaba sola, había logrado apartar a todos los que quería y lastimarlos en el proceso. Despacio y en silencio seguí caminando a medida que las lágrimas caían por mis mejillas.
POV'S Jack
Estaba consternado, toda la situación me había tomado totalmente por sorpresa, todo este tiempo Elsa se ocultó tras Eliott y fingió una segunda vida, era la chica hermosa, inteligente y amable que yo conocía y también la que mentía para tener prácticas y partidos de hockey. No sé si me dolía más el hecho de que hubiera inventado una identidad secreta en primer lugar o que no confiara en mí para habérmelo contado.
Luego de la discusión que tuve con ella me quedé en mi automóvil unos minutos intentando reflexionar sobre esto, no sabía que seguiría a continuación con Elsa y nuestra relación, con el equipo, nuestros compañeros, el campeonato...todo.
Al rato vi que Elsa salió por la puerta en dirección a su casa y decidí realizar lo mismo que ella, volvería a mi casa.
No había nadie cuando llegué a mi hogar lo que fue un alivio pues tampoco quería hablar, tomé comida de la cocina y fui a encerrarme en mi habitación. No quería pensar en nada así que prendí mi consola y jugué hasta tarde. Mi teléfono sonó en más de una ocasión por textos que me enviaba Hipo e ignoré pues no eran importantes y llamadas de Elsa con quien no quería hablar.
Pronto se hizo de noche y me acosté a dormir, no lo logré con facilidad pues mi mente aún no quería dejar ir la situación. Acostado miré hacia la ventana para distraerme, noté como poco a poco la tormenta iba golpeando Burgues con mayor fuerza, la lluvia de la tarde ahora se había transformado en agua nieve, pero no siguió así por mucho, blancos copos de nieve pronto se comenzaron a acumular y a medida que caían fui rindiéndome ante el sueño. Mi descanso no duró mucho, minutos después, el sonido de mi teléfono me despertó y en la pantalla se iluminaba una llamada que recibía de parte de Anna. Dudé en contestar, pero finalmente lo hice
—Jack es Anna—dijo con rapidez la menor de las Frozen—¿Viste a Elsa?—preguntó nerviosa
—¿Qué quieres decir?—pregunté incorporándome de un salto en la cama—La vi caminando a su casa después de...—no terminé la oración, no supe como
—Discutimos Jack—dijo Anna llorando por el teléfono—Llegó a casa, peleamos y se fue
—¿C-cómo que se fue?—dije nervioso
—No sé nada de ella desde como las seis, no ha llegado a casa y no me contesta—siguió Anna mientras yo miraba el reloj que marcaba las 2 A.M. y la ventana por la que notaba que la nieve caía con fuerza—Estoy muy preocupada por ella porque en televisión muestran que comenzará a nevar más fuerte
—¿A quien has llamado?—pregunté al mismo tiempo que me levantaba a buscar mi ropa
—No está con ninguno de nuestros amigos—dijo ella—También llamé a emergencias, no hay señal de ella en ningún hospital y d-dijeron que no pueden ayudarme en más por el momento—escuché como Anna volvía a llorar
—Saldré a buscarla—dije mientras me ponía mis zapatillas—Tu no salgas de casa por si llega y me avisas si sabes algo
La situación había hecho que cualquier discusión entre Elsa y yo quedara de lado, seguía queriéndola y no dejaría que nada malo le pasara, la protegería de lo que fuera.
En silencio tomé mi abrigo y llaves para salir de casa. Al llegar a mi auto revisé mi celular con las llamas de Elsa que no contesté y llamé, igual que Anna, no tuve respuestas.
No tenía la menor idea de donde buscar, pero debía comenzar rápido fuera donde fuera porque no sabía si Elsa podría estar en problemas. Conduje despacio mirando en cada calle y callejón con detenimiento, pero la nieve lo complicaba todo. Di vueltas por todos los lugares cercanos a su casa y vi cada paradero de autobús por si había buscado refugio allí, luego manejé en dirección al colegio donde bajé para intentar ingresar por si se había entrado allí, pero todo estaba cerrado, no había nada.
A estas alturas de la noche el viento corría con mucha fuerza y la nieve se acumulaba con una gran velocidad.
Tras unas vueltas conduje en dirección a la pista de patinaje y, siguiendo con el método anterior, busqué en todos las calles aledañas hasta estacionarme frente a la pista, la puerta principal se encontraba cerrada con un enorme candado por lo que me dirigí a la entrada de emergencia que solemos usar para los entrenamientos de hockey la cual se encontraba sin seguro, pero apretada por una densa capa de nieve que se había amontonado en el suelo.
Entré a la pista que estaba casi totalmente oscura, solo había una pequeña luz que salía de los camerinos, con todas mis fuerzas pedí que allí estuviera Elsa.
Cuando entré todo estaba en silencio y no había nada fuera de lo normal además del hecho de que todas las luces estaban prendidas. Caminé hasta adentrarme a los casilleros, fue ahí donde la encontré, ella no notó que entré al lugar. Elsa estaba en el suelo con la espalda apoyada en un locker y con sus rodillas abrazadas contra su pecho, su rostro se encontraba escondido entre sus brazos, su cabello húmedo se deslizaba por sus costados y su abrigo mojado se extendía por el suelo, ella tenía mi sudadera favorita puesta. Me acerqué a ella despacio pues parecía que dormía. En el momento en que me arrodillé junto a ella pegó un salto y abrió con miedo sus ojos que estaban rojos por llorar, sus mejillas y nariz también se encontraban teñidas ligeramente, seguramente debido al frío.
—¡Jack!—dijo al reconocerme y me abrazó, estaba helada.
No correspondí su abrazo, no pude, con el dolor de mi alma la separé de mi moviendo sus brazos, vi como la tristeza se apoderó de su rostro y sus ojos se cristalizaron.
—¿Estás bien?—pregunté—¿No te pasó nada?
—Estoy bien—dijo desviando su mirada al suelo
—Te llevo a tu casa—le dije poniéndome de pie, ella me imitó sin decir nada—Anna está preocupada por ti
—Anna no quiere verme—dijo, pero la ignoré
Caminé por delante de ella hasta la puerta y la empujé para abrir, no funcionó, intenté una segunda vez y nada, tercera, cuarta y quinta vez con más fuerza, no abría, se había apretado nuevamente por la acumulación de nieve, estábamos encerrados.
Elsa me miraba desde atrás aún sin hablar, ambos sabíamos que la puerta no abriría aunque empujaremos los dos. Tomé mi teléfono y llamé a Anna
—La encontré—le dije
—¿Esta bien? ¿Le pasó algo? ¿Necesita ayuda?—preguntó Anna
—Está bien, tranquila
—¡Gracias al cielo!—exclamó
—Pero no podré llevarla a casa,—dije—estamos encerrados en la pista de patinaje por la nieve, tendremos que pasar la noche aquí
Luego de que le expliqué a Anna en detalle lo que pasaba y que ella entendiera que no había mucho que pudiéramos hacer dimos por finalizada la conversación.
Volví a los camarines seguido de Elsa, si tendríamos que refugiarnos en algún lugar ese parecía el más adecuado dentro del edificio para protegernos del frío.
—Jack, toma—dijo Elsa extendiendo su brazo para entregarme mi sudadera que se había sacado
—No, úsala tu—le dije, no le quitaría la prenda siendo que su ropa se encontraba mojada, no resistiría el frío
—Gracias—dijo cubriéndose nuevamente con ella y abrazándose a sí misma luego de hacerlo
Nuestra vestimenta no era la suficiente para el clima que había y si teníamos que pasar la noche aquí tendríamos que abrigarnos con algo
—Elsa saca tu uniforme del casillero y póntelo—le dije mientras me movía a buscar algunos instrumentos de hockey antiguos para tirar en el suelo y que pudiéramos dormir apoyándonos en los casilleros, sería lo mejor para enfrentar el frío.
Acomode unos hombreras en el suelo para Elsa y en el otro extremo de los casilleros frente a ella puse algunas cosas en el suelo para mi. Al terminar fui a mi propio locker y saqué las cosas que me podrían servir para mantener el calor, en el fondo de mi casillero también encontré un chocolate que le tenía de regalo a Elsa, le arranqué el papel en que estaba envuelto y me acerqué a la chica
—Come, te ayudará a entrar en calor
—Gracias, Jack—dijo ella recibiéndolo y tomando un poco
—Tu puedes dormir allí y yo dormiré allá—le dije indicando los lugares que había preparado—Mañana te llevaré a casa
Elsa se fue a su ubicación y yo a la mía, luego de apartarnos nuevamente volvió el silencio entre nosotros y sólo oíamos el alboroto del viento en el exterior que parecía que elevaba todo lo que encontraba a su paso. Intenté dormir, pero parecía imposible con todo el ruido, Elsa estaba en la misma situación pues la veía que con los ojos abiertos miraba hacia arriba captando cada sonido.
De pronto se escuchó un fuerte estruendo en el el techo de la pista y la luz se apagó, era un corte de energía. No podía hacer nada para solucionarlo por lo que me quedé igual a como estaba siguiendo con mi intento de dormir, pero mi mente se negaba a apagarse
—¿Por qué no te comunicaste con tu hermana?—pregunté después de un rato al notar que Elsa tampoco dormía porque se movía mucho—Ella estaba preocupada por ti, dijo qué te llamó varias veces
—Se apago mi teléfono—respondió
—¿Y no volviste a tu casa?
—No podía volver, pelamos y me echó—dijo—Me odia
Dejé de hacer preguntas el escuchar un nuevo golpe en el techo
—¿No se romperá cierto?—preguntó Elsa
—No,—dije sonriendo ante su ingenuidad—es totalmente seguro
Elsa no dijo nada, pero supe que no había quedado muy tranquila con mi respuesta por como se movía cada vez que el viento volvía a hacer sonar algo, ella tenía miedo. Ante esto me levanté de donde me encontraba y con la linterna del celular alumbré para arrastrar mis cosas junto a Elsa. Podía olvidar todo lo que pasó entre nosotros por esta noche, ella estaba asustada y tenía frío, ahora nos necesitábamos mutuamente, mañana podría volver a estar enojado.
—Solo no digas nada—le dije cuando me apoyé en el casillero junto a ella y la abracé acercandola a mi pecho
Elsa no habló, sólo se acomodó y apretó más a mi, no rechacé su acción, por el contrario, acerqué una de mis manos a las de ella y entrelacé nuestros dedos. Poco a poco fuimos entrando en calor, a los minutos sentí como la respiración de ella se había suavizado indicando que se había dormido, lo mismo ocurrió conmigo y al poco rato caí rendido ante el sueño.
A la mañana siguiente desperté cuando sentí que Elsa se movió, ella también se había despertado y ahora se sacaba todas las cosas de hockey que se había puesto para el frío.
No podía imaginar todas las veces que realizó lo mismo que hace ahora de ponerse y sacarse las protecciones para el juego sin que nadie la descubriera. No era algo rápido ni fácil de hacer bajo presión, además de que es muy importante que use toda la indumentaria correctamente para no lesionarse...
—Lamento haberte despertado—dijo ella
—No importa, ya tenemos que irnos—dije mientras revisaba la hora, eran casi las 6 A.M., con un poco de suerte mi familia todavía estaría durmiendo cuando llegara a casa y no me preguntarán nada, pero de cualquier modo enviaría un texto a Hipo para que me cubriera
Imité a Elsa, me saqué toda la indumentaria de hockey y luego junto a ella ordenamos todo lo que habíamos ocupado para protegernos del frío. Juntos caminamos a la salida esperando que esta vez la puerta se pudiera abrir. Después de empujar un poco logramos que esta se moviera y nos permitiera salir.
—No es necesario que me lleves,—dijo Elsa una vez al lado del auto—puedo volver sola
—Anna me matará si no llegas
—Te prometo que volveré a casa, no quiero causarte más problemas
—Solo sube—le pedí, ella no discutió más y subió—Tu casa está de camino, no es una molestia
Elsa se fue con sus manos en los bolsillos de la sudadera que le presté y con la mirada fija en el exterior casi todo el tiempo, yo traté de evitar prestarle atención, pero no fue posible y más de dos veces nuestras miradas se cruzaron
—Jack—me habló ella en una de las veces que despegó la mirada de la ventana—¿podemos juntarnos hoy en la tarde para devolverte tu sudadera… y hablar?
—No, no quiero hablar—dije—Y no quiero verte tampoco, necesito pensar, puedes tener mi sudadera todo el tiempo que quieras
—Entiendo—dijo ella volviendo a mirar por la ventana
—Solo dime una cosa Elsa, sin mentir—pedí volviendo a atraer su mirada a mi—¿quién más sabía de esto?
—Anna y Norte—dijo de inmediato—No culpes a ninguno, yo les rogué que no dijeran nada
No seguimos hablando, por el momento no había nada más que decir.
—Gracias por traerme...y por todo lo de anoche—dijo Elsa cuando llegamos a su casa
No me bajé con ella, pero esperé a que entrara a su casa para irme. Vi que Anna salió de inmediato cuando Elsa tocó la puerta y la abrazó, Elsa se quedó tiesa ante el gesto. Al separarse intercambiaron unas palabras y la pelirroja volvió a entrar enojada, Elsa por su parte suspiró y me miró por última vez antes de cerrar la puerta tras entrar.
Por fin llegamos a la parte de la revelación de la incógnita más grande de esta historia y tenemos nuevo dramaaa ¿Les extrañaba que no aparecía Hans? Demos la bienvenida a este nuevo personaje que todos amamos (nótese el sarcasmo)
Nozomi Hikaru: ¡Sí, tienes razón! Mi yo de 2020 se arrepiente de lo que hizo mi yo de 2014 o 2015. Gracias por tu comentario espero que continuarás leyendo, aquí también hay una parte muy parecida a la película con la llegada de Hans, pero no seguí los diálogos para no ser tan obvia, me comentas qué te pareció esta vez.
Sakurita de Li: ¡Bienvenida! No te preocupes por escribir comentarios largos, los adoro. Me encanta que opinen de todo para saber qué partes de la historia les gustan y que piensan del camino que van tomando los personajes. Me encanta que te entusiasme tanto saber que pasara con Kayla y el castigo que podría llegarle por su maldad jaja. Y claro, quien no quiere tanta diversión como Jack, todo lo ve con alegría (bueno, casi, después de este capítulo ya no sé si tanto). Hipo, otro personaje querido por todos, tiene toda una historia con Astrid de la que traté de escribir un poco en capítulos anteriores, tal vez pronto aparezca un poco más (bueno, sí, les confirmo que aparecerá, no muy detallado, pero algo les escribiré en el futuro no muy lejano). Del secreto… ya leíste en este capítulo jijiji, no diré nada más esperando los tomates que me lanzaras en los comentarios. Ojala que la historia siga en favoritos después de esto jaja
Ojala que les gustara el capítulo, recibo su odio en los comentarios por la forma en que se enteró Jack
¡Espero que todos estén muy bien, nos leemos pronto!
