Gaiden: "Black Wolf"
Parte 4.
Han pasado unos cuantos meses desde que Wolf vive feliz a lado de Crystal, el logro completar su entrenamiento con Takeshi, quien lo felicito, y le entrego su primer cinta negra en este mundo, Wolf estaba muy feliz, por lo que le pidió permiso para poder viajar por el mundo y así probar sus habilidades en torneos de todas partes, Takeshi gustoso acepto, y le permitió partir, no sin antes Wolf prometer que regresaría pronto para verlo, poco después, en compañía de Crystal, el partió en rumbo de una nueva aventura, mientras que Takeshi, tomo unas cuantas cosas, y se dirigió con un notario público, ya una vez dentro, se dispuso a tramitar un testamento.
- Dígame, en que puedo ayudarle señor. Pregunto el Licenciado a cargo del despacho jurídico.
- Me gustaría hacer un testamento, se que es un hombre de confianza, así que me gustaría pedirle que guarde estos pergaminos, hasta mi muerte, y entregárselas a la persona que le indicare, además de algunas otras cosas más. Dijo Takeshi mientras tomaba asiento, y sacaba de una maleta algunos extraños rollos que llevaba consigo, se veían muy antiguos, como si fueran reliquias, el licenciado se puso a escribir el documento con las indicaciones que el le pidió, y una vez que estuvo listo el formato, procedió a hacer una última pregunta.
- Y dígame, ¿a quien quiere heredarle todo esto Señor, Takeshi? Pregunto el Notario.
- Quiero que todo esto le sea entregado a mi hijo adoptivo, Black Wolf, tras mi muerte, además, de esta carta, por favor, se lo encargo mucho. Explico Takeshi.
- Descuide señor, bueno, pues ya solo faltaría el pago de mis honorarios y el costo de recuperación de los documentos, solo necesitare que me firme unos cuantos documentos más, y su testamento estará listo, no se preocupe, me encargare de cumplir con todo lo que me pidió, permítame felicitarlo por asegurar su patrimonio de esta manera. Dijo el licenciado, tras esto, los papeles fueron firmados, se dieron un fuerte apretón de manos, y así cerraron el trato.
Mientras tanto, Wolf y Crystal habían llegado a el Cairo, Egipto, pues ahí se llevaría a cabo un torneo muy importante para el mundo marcial, por lo que Wolf estaba muy ansioso por participar, pero no esperaba que el destino lo haría vivir otra aventura, además, que se reencontraría con la persona que menos esperaba.
- Vaya, nunca había viajado a otro país amor, y lo mejor de todo, es que estoy contigo. Dijo muy alegre Crystal mientras abrazaba a Wolf de uno de sus brazos muy melosa, Wolf tenia un semblante muy feliz.
- La verdad, no podría pedirle nada mejor al cielo, al fin estoy cumpliendo uno de mis más grandes sueños. Dijo Wolf mientras miraba hacia el cielo, lanzando un largo suspiro.
- ¿Hablas de poder participar en torneos de artes marciales importantes? Pregunto Crystal un poco desanimada, entonces, Wolf la tomo por su barbilla, y la miro directamente a los ojos, muy coqueto, ella le devolvió la mirada.
- Te equivocas bebe, me refería a poder tener al amor de mi vida a mi lado mientras vivo esta maravillosa aventura, tu eres mi mas grande sueño hecho realidad Crystal, mi mas grande y bonito amor, te amo. Dijo Wolf mientras daba un apasionado beso en los labios de su amada, pero entonces, este tierno momento entre ambos, seria interrumpido por un escandalo en las calles de la ciudad en la que se encontraban, una mujer encapuchada, de hermosas facciones, y tono de piel oscuro, con cabello negro y rayas blancas, además de pintura tribal en su cara, se encontraba escapando de un grupo de hombres que la perseguían, llevaba en sus manos una especie de maletín, el cual parecía cuidar mucho, de pronto, fue interceptada por otro grupo de hombres que salieron de un callejón frente a ella, dejándola rodeada y sin posibilidades de escapar, todas las personas que se encontraban por las calles se fueron a ocultar donde pudieron, pues todos esos hombres estaban armados, y al parecer, la situación se pondría fea, pues estaban apuntando todos a la pobre mujer acorralada, de pronto, algunos hombres se apartaron para dejar pasar a quien parecía ser el líder, en cuanto Wolf lo vio, no lo podía creer, era aquel hombre que estaba fuera de su casa en aquel triste día en que Daring lo dejo, el logro reconocerlo de inmediato, por lo que se ocultó junto a Crystal.
- Espera aquí bebe, por nada del mundo vayas a salir, no quiero que corras peligro. Dijo Wolf seriamente mientras miraba los ojos de su novia y la tomaba por los hombros.
- ¿Y que es lo que piensas hacer? Yo tampoco quiero que te pase nada, por favor, Wolf, no vayas, te lo suplico, no te quiero perder. Dijo Crystal con una tierna y suplicante voz, y sus ojos a punto de llorar.
- Por favor, confía en mi bebe, te prometo que estaré bien, sabes que no puedo permitir que haya injusticias así, te prometo que te compensare después, pero, por favor, confía en mí, y por lo que mas quieras, no te alejes de aquí, lo mas seguro es que tengamos que escapar. Explico Wolf, para así besar una vez más a su novia.
- Esta bien cachorrito, pero, por favor, cuídate, no quiero que te pase nada, prométeme que volverás. Dijo Crystal con la cabeza cabizbaja y apretando sus puños, Wolf solo asintió, y le dio un beso más, tras esto, desapareció, Crystal puso una cara de disgusto, y dejo ver sus ojos demoniacos, mientras tanto, en la multitud, el hombre al fin había logrado acercarse a la mujer encapuchada, quien termino por descubrirse su cara, la cual era muy hermosa, tanto que varios de los hombres ahí comenzaron a babear por ella.
- Ríndete de una vez Zecora, estas rodeada, no hay manera de que escapes, así que, se buena chica, devuélveme las reliquias, y se buena chica y conviértete en nuestra prisionera, eres muy hermosa, y no me gustaría solo desperdiciar a una mujer como tu sin antes "probarla". Dijo Caballeron mientras reía perversamente.
- Lo siento Caballeron, pero, no puedo permitir que tengas estas reliquias antiguas, se lo que planeas hacer, no permitiré que el poder del antiguo ejército de Anubis caiga en tus manos, el mundo estaría en peligro si lo permito. Dijo Zecora mientras bajaba el maletín y juntaba sus manos, al parecer, planeaba hacer algo, pero, justo antes de que ella quisiera hacer algo, serian interrumpidos.
- Es una lastima Zecora, esperaba que entendieras por las buenas, pudiste convertirte en una de mis esclavas, pero ve que no entenderás por las buenas, señores, disparen. Ordeno Caballeron, pero, justo antes de que lograran accionar sus armas, Wolf apareció justo en frente de Zecora, y uso su "Sed de Sangre" para así paralizar a todos los presentes ocasionándoles un gran terror que los dejo paralizados, al ver esto, Zecora quedo impresionada de tales habilidades.
- Te llamas Zecora, ¿verdad? Descuida, te ayudare a salir de esta, prepárate, por que escaparemos. Dijo Wolf, mientras que Zecora solo lo miraba desde sus espalda.
- Tu, yo te conozco, eres el pobre muerto de hambre que vivía con Daring. Dijo Caballeron temblando, el no entendía por que estaba al borde del terror, incapaz de poder moverse un poco siquiera, pero, al menos podía hablar.
- Yo también te recuerdo, eres el imbécil que me quito a Daring, jamás iba a poder olvidarte maldito, ¿sabes? Siempre tuve ganas de desquitarme contigo por arrebatarme a Daring, no esperaba que la vida me diera tal oportunidad. Dijo Wolf para desaparecer nuevamente, Caballeron le contestaria burlándose de él, pero entonces Wolf apareció frente a él, y le conecto un derechazo justo en la cara, lo suficientemente potente como para lanzarlo lejos, junto a varios de sus hombres, Wolf volvió a desaparecer, y uno a uno, fue dejando fuera de combate a todos y cada uno de los hombres armados, los cuales eran cerca de 30, tras terminar, volvió a lado de Zecora, quien solo miraba estupefacta, pues no podía creer lo que miraba.
- Es momento de irnos, y lo mejor es hacerlo rápido, podría haber más. Dijo Wolf mientras se ponía de cuclillas indicándole a Zecora que subiera a sus espaldas, ella lo pensó un poco, pero en cuanto se escucharon gritos y pasos de personas que se acercaban, subió inmediatamente en la espalda de Wolf, para así ambos desaparecer, casi inmediatamente, aparecieron a donde Crystal se encontraba.
- ¿Cachorrito? Espera… ¿Quién es ella? Diría Crystal un poco celosa tras ver a Zecora, pues era una mujer muy hermosa, pero, antes de que dijera algo, Wolf la tomo en sus brazos.
- Lo siento bebe, te lo explico después. Dijo Wolf, para volver a desaparecer cargando con ambas chicas, salto de techo en techo, hasta así lograr llegar al hotel en el cual se estaban hospedando, para así poder relajarse un poco y que Wolf le explicara la situación a Crystal.
- Y eso fue lo que paso amor, espero lo entiendas, además, te prometí que estaría bien, y lo he cumplido, ¿no? Así que, por favor, no te enojes mi amor. Diría Wolf arrodillado en el piso suplicando a Crystal que dejara de estar molesta, Zecora solo miraba todo esto un poco divertida, pero con una gota de sudor en la cabeza, mientras que Crystal solo estaba de brazos cruzados refunfuñando, y una vez más, miro a Zecora, quien le devolvió la mirada con una sonrisa, Crystal suspiro, y se tranquilizó.
- Esta bien, te perdonare por esta vez, ya que esa chica estaba en peligro, pero mas te vale que me des una muy buena compensación por hacer que me ponga celosa. Dijo Crystal un poco sonrojada, pues Zecora era una mujer muy hermosa, hasta ella lo admitía, Wolf se levantó, la abrazo y le dio un tierno beso en la frente, lo que hizo que Crystal se sonrojara, tras esto la situación se calmó.
- Vaya, he de admitir que son la pareja mas linda que he visto en años. Diría Zecora mientras reía un poco, tras esto, Wolf y Crystal se sonrojaron.
- Por cierto, ¿Cómo supiste que me llamaba Zecora? Preguntaría ella muy intrigada, Crystal también pondría un semblante entre molestia y celos nuevamente.
- Si cachorrito, ¿Cómo sabias como se llamaba, eh? Pregunto molesta Crystal.
- Tranquila, ya sabes que mis sentidos están muy agudizados, incluso mas que los de los animales, escuche que ese tipo la llamo así. Respondió Wolf nerviosamente, pero esta respuesta fue suficiente para calmar a ambas chicas.
- Así que, a grandes rasgos, y por lo que mencionaste a aquel tipo, estas protegiendo unas poderosas reliquias que sirven para liberar un gran poder y tienes que evitarlo para que así el mundo no termine devastado. Diría Wolf.
- Vaya, no solo eres fuerte, también tienes cerebro, eso sí es inesperado, pues si, esa es la situación, y te agradezco mucho por haberme salvado, dime algo, ¿ya conocías a ese tipo? Por la manera en que lo trataste a el y a sus hombres, puedo decir que en verdad lo odias, además, aquel nombre que dijiste, Daring… es el nombre de su prometida, ¿no es verdad? Pregunto Zecora intrigada, y aunque Wolf le hizo señas para que no dijera nada, ya era demasiado tarde, Crystal escucho todo, lo que ocasiono que se volviera a molestar, Wolf solo suspiro, y Zecora solo se disculpo con un ademan de manos.
- Bueno, pues ya salvaste a la chica, ahora que esta bien y a salvo es libre de irse, en cuanto a ti, Black Wolf, tienes mucho que explicarme. Diría Crystal molesta refunfuñando, Wolf se preocupo un poco, pues era la primera vez que veía tan molesta a su novia.
- Te agradezco lo que hiciste por mí, y disculpa por hablar demás, espero no hacer enojar mas a tu linda novia, pero tiene razón, debo irme, Caballeron tiene esclavizado a mi pueblo, y tengo que liberarlo, de verdad, gracias por tu ayuda. Dijo Zecora, quien se levanto de la cama donde estaba sentada, tomo el maletín con las reliquias que traía consigo, y estaba por irse, pero, fue detenida por Wolf.
- Espera, Zecora, ¿necesitas ayuda? Diría Wolf, pues sus valores y enseñanzas de su maestro no le permitían hacerse de la vista gorda con ese tipo de situaciones, el sabia que tenia que ayudarla, pero, esto hizo enojar a Crystal, quien inflo sus cachetes del enojo, y unas cuantas lagrimas salieron de sus ojos.
- Sabes, jamás había conocido a un chico tan poderoso, pero, creo que esto no le agrada a tu chica, no quiero arruinar su bonita relación, te agradezco la oferta, pero, me temo que debo rechazarla. Dijo Zecora, quien se acercó a la puerta, pero volvió a ser detenida.
- Moh, esta bien, se que no puedes hacer como si nada pasara, por esta ve, te permitiré que le ayudes. Diría Crystal aun molesta a regañadientes.
- Gracias amor. Diría Wolf muy contento mientras abrazaba a Crystal y le daba vueltas en el aire, Crystal aún se vería molesta, Zecora solo miraba esto extrañada, no sabia porque, pero, algo en aquella chica no le parecía normal.
- Usare a esta mujer para llegar a esa tal Daring, y asesinarla, nadie, pero nadie, puede estar dentro del corazón de Wolf, el es mío, solo mío y de nadie más, su amor es solo para mí. Pensaba Crystal dentro de sí mientras seguía fingiendo estar celosa.
Mientras tanto, en otro lado, mas exactamente en el hospital de la ciudad, Daring estaba llegando muy apresurada, pues le avisaron que su futuro esposo estaba internado ahí, por lo que se dirigió rápidamente a donde se encontraba.
- Cariño, ¿estas bien? Preguntaría muy preocupada Daring a Caballeron.
- Daring, estas aquí, descuida, no fue tan grave, pero, eso no fue lo peor. Diría Caballeron.
- ¿A que te refieres, quien te hizo esto? Preguntaría Daring casi al borde de las lágrimas.
- Aquel chico, el que vi en tu casa la ultima vez que fuimos, fue quien me ataco a mi y a mis hombres, pero eso no fue todo, robo unas reliquias muy valiosas que logramos recuperar para donarlas a los museos de trothingham. Explico Caballeron, pero, lo que Daring no sabía, es que era mentira, de hecho, todo en la vida de Daring, era mentira, pues, Caballeron no era mas que un farsante que robaba los descubrimientos de arqueólogos de verdad, asesinándolos en el proceso, y tomando todo el crédito por sus descubrimientos, pero eso no era todo, también robaba piezas de valor invaluables y los vendía en el mercado negro, y así fue como el se hizo de su enorme fortuna, Caballeron no era otro mas que un "Criminal de cuello blanco".
- ¿Wolf? Pero… ¿Qué esta haciendo aquí? ¿Cómo logro viajar tan lejos? ¿Y por que justo aquí? ¿Por qué ataco a mi prometido? ¿Por qué robo las reliquias? ¿Qué está pasando aquí? Pensaba dentro de sí mismo Daring.
- Dime Daring, ¿sabes como se llama ese chico? Debemos denunciarlo ante la policía, y recuperar lo que robo, dime todo lo que sepas de el Daring, tenemos que detener a todos esos criminales que atentan contra el patrimonio de la humanidad. Dijo Caballeron hipócritamente.
- El, su nombre… se llama Black Wolf… Dijo Daring dudosa, pues no podía creer que Wolf hiciera algo así.
Ha pasado una semana desde que Zecora y Wolf se conocieron, por desgracia para él, tenía que moverse a escondidas, pues ahora su rostro estaba en afiches por toda la ciudad con una exorbitante recompensa a cambio de que lo capturaran, por lo que tuvo que tomar a Crystal, y escapar de ese lugar para así encontrar un lugar seguro donde aún no los estuvieran buscando, y que Crystal pudiera estar segura mientras terminaba de ayudar a Zecora. Poco después, ambos llegaron a la aldea de ella, estudiaron un poco la situación, y así encontrar la mejor oportunidad para atacar, pero, no eran los únicos, pues, tras lo que Caballeron le conto sobre Wolf, y al ver que pedían recompensa por él, empezó a investigar por su parte que estaba pasando, pues había algo que no le cuadraba, ella conocía muy bien a Wolf, y sabía que no había manera de que el hiciera algo tan malo sin razón alguna, por lo que termino descubriendo varias cosas turbias en las cuales su prometido estaba involucrado, ella no lo quería creer, pero entonces, se enteró acerca de que tenían un pueblo esclavizado al cual forzaban a trabajar en una antigua excavación, ella no quería creerlo, pues para ella Caballeron era el hombre perfecto, pero, algo no la dejaba tranquila, por lo que decidió ir a investigar lo que ocurría, dando al fin con aquel pueblo, una vez llego, fue detenida por un convoy armado, ellos la reconocieron, por lo que trataron de persuadirla de irse, ya que al ser la prometida de su patrón, no podían lastimarla, pero ella, seguía siendo terca, por lo que entro por la fuerza, para así descubrir que era verdad lo del pueblo esclavizado, familias enteras encadenadas en condiciones deplorables, montañas de cuerpos de personas muertas debido a los abusos de sus captores, mujeres violadas, era un panorama muy desolador, Daring enfureció, y amenazó con llamar a las autoridades, pero, justo antes de que lograra hacer la llamada telefónica, uno de los mercenarios la golpeo en la cabeza para así dejarla inconsciente. Mientras tanto, Wolf y Daring se encontraban vigilando desde las afueras esperando la oportunidad perfecta para poder atacar, cuando de pronto, Wolf noto cierto aroma en el aire.
- Este aroma, ¡No puede ser! Es el aroma de la sangre de Daring, ¿ella está aquí? ¿Por qué huelo su sangre? ¿Estará en peligro? Pensaba Wolf para sí mismo.
- Wolf, ¿estas bien? Tienes una cara que demuestra mucha preocupación. Diría Zecora.
- Perdóname Zecora, pero, ella esta en peligro, tengo que ir a rescatarla. Diría Wolf quien desaparecería de ese lugar, Zecora trato de detenerlo, pero, era demasiado tarde, él se había ido, por lo que decidió ir tras el e infiltrarse aprovechando la conmoción que el ocasionaría.
Mientras tanto, Daring despertaría, solo para darse cuenta de que estaba atada de pies, cuerpo y manos de modo que no pudiera moverse, de pronto, una voz muy conocida para ella, llamo su atención.
- Es una lastima que hayas descubierto todo esto Daring, esperaba poder usar tu genio arqueológico un poco mas antes de deshacerme de ti, pero me temo que tendré que deshacerme de ti antes de lo planeado, de verdad es una pena. Diría Caballeron mientras miraba a Daring con lastima.
- Pero… yo pensé que me amabas, yo lo deje todo por estar contigo… incluso deje a Wolf por ti, no me importo romper su corazón en miles de pedazos, hice tanto por ti… Dijo Daring mientras comenzaba a llorar amargamente, pensando en todos los momentos que vivió a lado de Wolf, y como tiro todo eso a la basura, muy tarde se dio cuenta que el amor de Wolf era sincero, y que a su lado tuvo todo, cosas que Caballeron jamás pudo darle, a pesar de tener todo lo material, ella se resignó, pues muy tarde se dio cuenta de todo lo que perdió, comenzó a creer, que ella merecía esto que le estaba pasando, que era su castigo por lastimar a Wolf.
- Mátenla en cuanto yo abandone este lugar. Ordeno Caballeron mientras le daba la espalda a una destrozada Daring, quien estaba tan herida, que ni siquiera el hecho de saber que estaba por ser asesinada le importo, poco después, Caballeron abandono el lugar, los mercenarios que se encontraban ahí, un total de 3 mercenarios armados con armamento militar, apuntaron hacia Daring, quien solo levanto la mirada para esperar su muerte, pero, justo antes de que abrieran fuego, alguien rompió la pared de aquel lugar, levantando una polvareda, provocando una conmoción, entre el polvo se alcanzo a ver una silueta, a la cual dispararon aquellos mercenarios, el escandalo llamo a mas y mas mercenarios que se acercaron al lugar, Daring solo tosía por tanto polvo, pero, solo alcanzo a ver una silueta pasar rápidamente a su lado, acercándose a los mercenarios, quienes fueron violentamente golpeados, de pronto, alguien volvió a acercarse a Daring, y comenzó a desatarla, ella logro liberarse, pero, de pronto, los demás mercenarios atraídos por aquel escándalo, comenzaron a disparar desde afuera del lugar. Daring se quedo acostada en el piso, esperando no recibir alguno de los disparos, ella aun estaba llorando, por todo lo que había acabado de pasar, pero, de pronto, volvió a escuchar una voz que no pensó volver a escuchar jamás, lo que la termino de romper.
- Daring, perdóname, pero debo de cargarte para sacarte lo más rápido de aquí. Dijo aquella voz, era la voz de Wolf, tras esto, tomo a Daring entre sus brazos, y se desvaneció rápidamente, logrando rescatar a la pobre chica, para así aparecer en las afueras de aquel pueblo.
- Menos mal, logre llegar a tiempo, ¿estas bien Daring? Pregunto Wolf amablemente, Daring no lo podía creer, era aquel chico al que ella no le importo lastimar solo con tal de conseguir lo que ella quería, y, a pesar de todo lo que le hizo, el estaba ahí, frente a ella, sonriéndole de la misma manera amable como siempre lo hizo.
- ¿Por qué? Dijo Daring sollozando en voz baja.
- Bueno, aquí estaremos seguros por el momento, ahora solo necesito dar con Zecora… ¿Dijiste algo Daring? Pregunto Wolf, pues no alcanzo a escuchar lo que Daring dijo.
- ¡¿Por qué viniste por mí?! ¿Por qué regresaste por una idiota como yo? Yo te lastime, ¿Por qué estás aquí, porque me salvaste? Dijo Daring gritando, pero entonces Wolf le tapo la boca, pues esos gritos podrían atraer la atención de los mercenarios, aún quedaban bastantes en el pueblo.
- ¡Por que no iba a salvarte? Le hice una promesa a tu madre de que siempre cuidaría de ti, además, tu lo dijiste, que siempre seria tu mejor amigo, ¿no es así? ¿Qué clase de escoria tendría que ser para abandonar a mis amigos? Dijo Wolf amablemente, mientras sonreía para calmar a Daring, soltó su boca, y ella comenzó a sollozar, para entonces abrazarlo fuertemente.
- ¡Perdóname! Dijo Daring varias veces, al escuchar estas palabras, Wolf quedo sorprendido, pero, solo la abrazo, y con una de sus manos, acaricio ese cabello y cabeza que no había acariciado en mucho tiempo.
- Esta bien Daring, no hay nada que deba perdonarte, ya todo eso quedo atrás. Dijo Wolf.
Daring continuaba llorando, abrazando con fuerza a Wolf, pues estaba muy arrepentida por todo lo que le hizo, de pronto, Zecora llego a donde ellos dos estaban.
- Wolf, menos mal que te encuentro, ahora entiendo por que te lanzaste sin pensarlo 2 veces, esta chica debe de ser alguien muy importante para ti como para haberte lanzado así a la boca del lobo. Dijo Zecora mientras miraba aquella tierna escena.
- Te presento a Daring Do, ella es mi amiga de la infancia, casi como mi hermana, ella es lo que me queda de familia en esta vida. Dijo Wolf mientras aún seguía acariciando la cabeza de Daring.
- ¿Qué haremos ahora? Hemos perdido el factor sorpresa. Dijo Zecora suspirando, Wolf trato de apartarse de Daring, pero ella no lo quería soltar, fue entonces que Daring sintió algo mojado, viscoso y caliente en sus manos, ella soltó a Wolf, y miro sus manos, era sangre, ella no lo había notado, pero de la boca de Wolf igual estaba escurriendo sangre, Zecora tampoco lo había notado, esto dejo en shock a ambas al darse cuenta, al parecer Wolf había sido alcanzado por algunos disparos en su espalda, poco después, Wolf se desmayó, Daring y Zecora se lanzaron para atraparlo y así evitar que cayera al suelo.
- ¡Wolf, despierta! Gritaba Daring preocupada.
- Tranquila chica, ya me hare cargo yo, por favor, ayúdame a quitarle la ropa de su torso. Dijo Zecora mientras sostenía a Wolf, Daring solo hizo lo que Zecora le pidió, y esa misma ropa que le quito, la acomodo en el suelo de manera que recostaran a Wolf boca abajo en el piso, para que así Zecora procediera a sacar las balas que quedaron atrapadas en el cuerpo de Wolf.
- Ha perdido mucha sangre, ¿Qué vamos a hacer? El esta así por mi culpa, si alguien merecía morir era yo, no él. Dijo Daring desesperada, pero, fue callada por una cachetada que Zecora le dio.
- Escucha niña, actuando así solo eres una molestia, así que tranquilízate, el esta así por que se arriesgo con tal de salvarte, ¿es que no te das cuenta de lo importante que eres para él? Ahora solo cállate, y ayúdame. Regaño Zecora a Daring, ella solo limpio sus lágrimas, suspiro, y ayudo a Zecora, poco después lograron sacar las balas de su cuerpo, y de alguna manera detuvieron el sangrado, pusieron a Wolf boca arriba, y Zecora saco una pequeña botella de entre sus ropas.
- Con esta pócima podre curarlo casi enseguida, no se de que esta hecho este chico, pero por suerte ninguna bala logro romper sus huesos ni atravesarlo, ahora solo harta falta ayudarlo a beber esta pócima. Dijo Zecora mientras pensaba en una forma de lograrlo, pero entonces Daring tomo esa pócima.
- Quizás no merezco volver a hacer algo así, pero, es la única manera en que puedo ayudarlo, es mi culpa que el haya sido herido, así que debo asumir la responsabilidad. Dijo Daring para así destapar aquella botella y beber su contenido, Zecora trato de detenerla, pues no sabia que hacer, pero entonces, Daring beso a Wolf en los labios, y de esa manera lo ayudo a beber aquella poción, tras verterla toda en su boca, Daring separo sus labios de Wolf, lo miro a la cara por un momento, esperando que la pócima hiciera efecto pronto, Zecora solo miraba incrédula lo que acababa de pasar, de pronto, Wolf comenzó a toser un poco, para así levantarse de golpe, las heridas en su cuerpo comenzaron a cerrar, y su piel volvió a retomar su color normal, pues la perdida de sangre lo hizo ponerse pálido, al ver esto, tanto Daring como Zecora se sintieron aliviadas.
- ¿Qué rayos paso? De repente perdí el conocimiento y ya no supe que paso… ¿Por qué no tengo camisa? Dijo Wolf confundido, pues no sabia que es lo que había pasado, pero entonces vio las caras aliviadas de Zecora y Daring.
- Estuviste a punto de morir, pero, por suerte estaba yo aquí para evitarlo, mis pociones son las mas eficaces para curar heridas graves, curan casi cualquier herida, siempre y cuando la persona que lo beba aun este viva, por suerte, tu pequeña amiga aquí te ayudo a beberla. Dijo Zecora burlonamente, tras esto, Daring cubrió la boca de Daring apenada.
- Gracias, creo que fui muy descuidado jeje. Dijo Wolf tratando de ser gracioso, pero entonces recibió una cachetada de Daring.
- Yo no te pedí que me salvaras. Dijo Daring con la mirada baja un poco enojada.
- Lo sé. Dijo Wolf mientras se ponía de pie y colocaba una de sus manos sobre la cabeza de Daring, tomo sus cosas, y a pesar de estar manchadas de sangre, se las puso de nuevo.
- ¿Y que piensas hacer ahora? Pregunto Daring confundida.
- Zecora, te prometí que te ayudaría a liberar a tu pueblo, y eso es justo lo que hare, me has salvado la vida, así que tengo que pagar mi deuda. Dijo Wolf decidido a terminar con su misión.
- Gracias, pero, esta vez será mas difícil, todos los mercenarios están alerta, y, quizás ya nos estén buscando. Explico Zecora mientras llevaba una de sus palmas a su frente.
- Descuida Zecora, no son mas de 30 hombres, se que podre con todos ellos si los ataco en pequeños grupos. Dijo Wolf con valentía.
- Supongo que tendré que usar mi magia también para ayudarte. Dijo Zecora, Wolf y Daring no sabían de que hablaba, pero, sabían que podían confiar en ella.
- Yo también ayudare. Dijo Daring mientras limpiaba las lágrimas de su rostro y recuperaba la compostura, Wolf volvió a ver en ella a aquella chica tan decidida y valerosa que alguna vez conoció.
- Pero, Daring, no sé si tu... Decía Wolf, pero entonces fue golpeado en el estómago por Daring, lo que ocasiono que se le saliera el aire de los pulmones.
- ¿Acaso ibas a decir que soy muy débil? Pues, solo para que te lo sepas, segui entrenando, todo lo que tu me enseñaste, también tome cursos de autodefensa y aprendí a manejar armas de fuego, también aprendí a usar el látigo, se que puedo ayudarlos. Dijo Daring temeraria.
Esta bien, ya entendí, veo que no has cambiado nada, sigues siendo la misma de siempre. Dijo Wolf mientras recuperaba el aliento y se ponía de pie, Zecora solo reía por tan graciosa escena entre Daring y Wolf, se notaba que tenían mucho de tiempo de conocerse, ambos se avergonzaron, y una vez todo se calmó, los tres se lanzaron al ataque, Zecora comenzó a brillar, y tuvo una especie de transformación, sus orejas parecían las de un pony, su cabello creció y ahora tenia una cola de caballo muy larga del mismo color de su cabello, y su cuerpo fue envuelto en una especie de traje tribal que dejaba poco a la imaginación, Zecora era una mujer de muy buenos atributos, tanto que Wolf se sonrojo al verla, y Daring incluso sintió un poco de envidia, los tres decidieron atacar de frente, por lo que entraron por la entrada principal a aquel pueblo, en el cual ya había varios mercenarios, que en cuanto los vieron abrieron fuego, pero entonces Zecora hizo extraños ademanes de manos e invoco desde el suelo unas raíces muy gruesas que detuvieron el impacto de todas las balas, y de igual manera, unas raíces mas delgadas salieron desde el suelo y le arrebataron las armas a aquellos mercenarios, para así sujetarlos, lo que aprovecharía Wolf para lanzarse al ataque y dejarlos inconscientes, tras esto, Zecora los dejo totalmente atados con raíces de madera. Y así siguieron, trabajando en equipo para derrotar a los cerca de 30 hombres armados, Zecora siguió usando su magia que le permitía controlar a la naturaleza, dejaba atados a los criminales, Daring ayudaba a Wolf para dejar fuera de combate a los mercenarios, hasta terminar con todos, sin matar a ninguno, para así liberar finalmente a los esclavos, ayudándoles a escapar, liberando así por fin el pueblo de Zecora.
Poco después, llamaron a las autoridades, quienes se encargaron de arrestar a todos los mercenarios, todas las personas esclavizadas fueron atendidas, al parecer todo esta bien ahora, pero, tanto Daring, como Zecora y Wolf estaban preocupados, pues entre todos los arrestados, ninguno era el Doctor Caballeron, y sabían que el era la mente maestra detrás de todo esto, pues Zecora les conto a ambos todo o malo que él había hecho desde hace mucho tiempo atrás, esto fue un poco doloroso de escuchar para Daring, pues ella lo amaba, y ahora solo se sentía usada y engañada, por esta razón, los tres decidieron seguir haciendo equipo para así acabar con la mafia que Caballeron controlaba y liberar todos los demás pueblos que estaban siendo esclavizados por él.
- Bueno, yo creo que al menos deberías ir con Crystal y decirle lo que piensas hacer, recuerda que no vienes solo, y vaya que se molestó mucho a pesar de que acepto de que me ayudaras. Dijo Zecora haciendo Burla a Wolf, quien, al recordar a su novia, se dio un fuerte golpe en la frente, si ella se llegaba a enterar lo que le había pasado, se molestaría aún más.
- ¿De que hablas Zecora? ¿Quién es Crystal? Pregunto Daring intrigada, pues la reacción de Wolf le pareció muy curiosa.
- Es mi novia. Respondió Wolf quien aún seguía pensando en lo que le diría a su amada, al oír esto, algo en Daring la hizo sentir muy mal, ahora, de alguna manera, sabía lo que Wolf sintió aquella vez en que lo dejo, pudo sentir el mismo dolor que ella le ocasiono.
Mientras tanto, en otra parte, Caballeron se encontraba dentro de unas ruinas que se encontraban siendo excavadas por más esclavos de otor pueblo, estaba frente a lo que parecía ser una especie de puerta, cuyas llaves eran los objetos que Zecora tenia guardados en aquel maletín, el creía que dentro de esa puerta había tesoros invaluables con los que podría volverse muy rico, mucho mas de lo que ya es, por lo que estaba planeando como conseguir esas llaves de nuevo, las cuales consiguió en otras excavaciones.
- ¡Maldita sea! Tengo que recuperar esos brazaletes y así abrir al fin esta puerta. Se quejaba Caballeron, pero, fue interrumpido por un gripo de seres encapuchados con mantas negras.
- ¿Quiénes son ustedes, que quieren? Pregunto Caballeron un poco asustados, pues no sabia como esos seres llegaron hasta el, si estaba siendo resguardado por un grupo elite de guardaespaldas.
- Descuida, no hemos venido a hacerte daño, en cambio, hemos venido a ayudarte. Dijo uno de los encapuchados.
- Pero ¿de que hablan? ¿ayudarme con qué? Pregunto Caballeron confundido.
- Te ayudaremos a conseguir las llaves de esa puerta de vuelta, pero, a cambio, queremos vivo al hombre conocido como Black Wolf. Dijo otro de los encapuchados.
- ¿Y por que quieren a ese perro muerto de hambre? Pregunto Caballeron.
- Eso es algo que a ti no te importa, el trato es este, tu nos entregas vivo a ese hombre, y nosotros te damos la única manera de recuperar esas llaves. Diría otro de los encapuchados.
- ¿Y como se que no me están mintiendo? Dijo Caballeron, pero, justo antes de que dijera alguna otra cosa, dos de los tipos encapuchados lanzaron ante el a una chica atada de pies y manos, era Crystal.
- ¿Y quien es esta chica? ¿Acaso un regalo? Pregunta Caballeron intrigado.
- Ella es nuestra garantía para que puedas tener de regreso lo que buscas, esta chica es la persona que Black Wolf mas ama en su vida, si se la ofreces a cambio de las llaves, te aseguro que las tendrás de vuelta, y es la oportunidad que debes aprovechar para capturar también a ese hombre. Ordeno el encapuchado que hablo al principio.
- Jajajaja, ¿y no puedo jugar un poco con ella antes? Decía Caballeron mientras se acercaba a esa chica que yacía en el suelo inconsciente con muy sucias intenciones, pero entonces, en un rápido movimiento, aquellos encapuchados lo rodearon, y uno de ellos rodeo su cuello con lo que parecía ser una especie de garra, Caballeron estuvo por gritar del terror, esos seres eran de un color totalmente negro, parecían una mezcla entre insectos y humanos, y todos tenían un par de ojos azulados que igual parecían de insecto.
- Por su bien espero que no cometa ninguna estupidez.
Dijo uno de los extraños seres insectoides, el cual rodeaba el cuello de Caballeron con una de sus manos, la cual era como una larga espada, parecían las garras de una mantis religiosa, Caballeron solo asintió. Y fue liberado.
- Le aconsejamos que no se haga enemigo de nosotros, los Chagellings, ya que somos una reza demoniaca muy poderosa, una ofensa hacia nosotros podría salirle muy cara. Dijo otro de los Changellings de manera amenazante, tras esto, Caballeron acepto los términos, y cerro el pacto con ellos, por lo que una vez terminaron, así como aparecieron, misteriosamente aquellos seres conocidos como Changellings desaparecieron, Caballeron llamo a sus hombres, y comenzó a preparar un plan para cumplir con el acuerdo que acababa de hacer.
Mas tarde, Wolf, acompañado de Zecora y Daring, volvieron al pueblo donde Crystal se había quedado, para así reunirse con su amada y tratar de convencerla que regresara a casa de su maestro Takeshi para que estuviera sana y salva en lo que terminaba su misión.
- Espera a que la conozcas Daring, ella es la chica mas linda y hermosa que he conocido en la vida, es tan tierna, dulce, y aunque a veces es muy celosa, es muy buena chica, enserio, no pude haber pedido algo mejor. Decía Wolf mientras abría la puerta del lugar donde Crystal estaba esperándolo, Daring se sentía muy incomoda al escuchar la manera tan animada en que Wolf hablaba de esa chica, se notaba que en verdad la amaba, incluso mas de lo que amo a Daring, y ella podía darse cuenta de ello, por lo que solo trataba de ocultar esa incomodidad sonriendo nerviosamente, todo parecía ir bien, pero, por desgracia, al llegar a aquel lugar, por mas que Wolf llamo a Crystal, ella no aparecía, por lo que empezó a buscarla preocupado por todos lados, pero no la encontró, incluso comenzó a pensar que ella se había molestado y había decidido volver sola, pero, no era así, Zecora hayo una carta que estaba en el buzón de la puerta, la leyó, y se la entregó a Black Wolf, quien tras leerla, comenzó a sentir mucho dolor, Daring al notar esto, también se preocupó, pues hasta hace unos momentos Wolf parecía mucho muy feliz, pero, ahora, su semblante era el de alguien dominado por el mido.
- ¿Y que paso? ¿Acaso esa chica ya también te abandono y te dejo una carta de despedida? Dijo Daring bromeando para tratar de relajar el ambiente, pues se volvió muy pesado de un momento a otro, pero, Zecora solo la miro seriamente como regañándola por lo que hizo, lo que avergonzó un poco a Daring, pero en cambio, Wolf solo seguía mirando aquella carta en silencio, hasta que comenzó a estrujar aquella hoja hasta convertirla en una bola de papel, y la lanzo muy fuerte contra la pared, ocasionando que esta se incrustara en ella, cosa que sorprendió a Daring y Zecora, pues solo era papel, ¿Cómo consiguió agrietar una pared usando solo papel?, pero entonces, ambas notaron que Wolf comenzó a llorar.
- ¿Qué es lo que pasa Wolf, fue por lo que dije? Lo siento mucho, no era mi intención. Dijo Daring apenada tratando de disculparse.
- No Daring, no es tu culpa, ella, mi novia… Crystal… fue secuestrada por Caballeron… Dijo Wolf sollozando, pero, algo en el dejaba ver una gran furia, mientras que Daring estaba sorprendida por lo que el dijo, no solo casi acabo muerto por salvarla a ella, ahora también, Caballeron había secuestrado a esa chica que tanto amaba, Daring comenzó a sentir que todo lo que ocurría si era su culpa, pues fue ella quien se involucro con Caballeron en primer lugar, y ahora, involucro a la chica que curo el corazón de Wolf que ella había roto.
