Q- Quemado

-Mamá, ¿de donde vienen los niños?- Preguntó la pequeña Claire a su madre, mientras esta preparaba un pastel para sorprender a su padre.

Al escuchar esa pregunta, Lizzy quedó helada con el saco de harina en las manos, mirando el rostro inocente de su hija, que la observaba con determinación. Y es que la pequeña era tan curiosa como ella.

-¿A que viene esa pregunta? ¿Alguien te ha contado alguna cosa?

-Es que Will me ha dicho que a los niños los trae la cigüeña desde París, pero yo creo que eso es imposible- Viendo una larga conversación por delante, dejó el saco de harina en la despensa, tomó a su hija de seis años en brazos y la sentó sobre la encimera, quedando sus rostros a la misma altura.

-¿Por qué dices que es imposible?

-¿Cómo va a traer la cigüeña a los niños? ¿De donde saca esos niños? ¿Y como se asegura de que no caigan o se enfermen durante el trayecto?- Lizzy tenía claro que la niña había meditado largo y tendido sobre el tema.

-Si no te crees la explicación que te ha dado tu hermano será porque te has hecho una idea de su procedencia.

La niña quedó en silencio durante unos segundos, meditando lo que iba a responderle a su madre. Elizabeth, nerviosa, miró a su alrededor, buscando alguien que las interrumpiera y así poder pensar bien como enfocar aquella charla, y se maldijo por haber dado la tarde libre a la cocinera y a la sirvienta que ayuda en cocinas para sorprender a su esposo con una merienda cocinada por ella para celebrar su aniversario.

-Mami, tu sabes que me fijo en todo- Su madre asintió- Y me he dado cuenta de que hace unos meses, la tía Jane estaba muy gorda, y que justo después de que llegara el primo Dylan dejó de estarlo- Lizzy notó como se le secaba la garganta al escucharla- Y entonces lo entendí.

-¿Qué entendiste?

-Que la tía Jane tenía al primo en su barriga- Lizzy maldijo la inteligencia de su hija- Lo que no entiendo es como lo mete en su barriga y como lo saca después, ¿me lo puedes explicar?

-Pues... Verás... Cuando un papá y una mamá se quieren mucho, el amor de papá y el de mamá se juntan dentro de la barriguita de las mamás, y se convierte en un bebé muy chiquitín, es más pequeño que un garbanzo al principio, y tarda nueve meses en crecer- Le explicó, cogiendo confianza con cada palabra que decía, como agradecía tener imaginación- Y después de esos nueve meses, cuando es lo bastante grande, el bebé sale del cuerpo de la mamá.

-¿Pero por donde sale? ¿Por el ombligo?

-No cariño, por el ombligo no- Se rio ante el comentario de la niña.

-Menos mal, porque sería muy doloroso sacar un bebé tan grande por un sitio tan pequeño.

-No te haces una idea- Comentó divertida, recordando los tremendos dolores que sufrió al dar a luz a dos hijos.

-Y si no salen por el ombligo, ¿por donde salen?

-Pues... Las mamás tenemos una... una... -No sabía como explicárselo a la niña sin entrar en detalles, pues le parecía aun muy pequeña- ¡Una puerta! ¡Eso es!- Dijo al fin, saliendo del apuro- Las mamás tenemos una puerta especial que se abre cuando el bebé es lo suficientemente grande.

-¿Y donde está esa puerta?

-Escondida cariño- Respondió, queriendo dejar la conversación- Está escondida, y solo se abre cuando es necesario- Y cuando vio que su hija iba a preguntar algo más le llegó un olor extraño, un olor a quemado- ¡Maldición!- Exclamó, recordando que había metido en el horno de piedra el pastel.

-¿Qué pasa mamá?

-Estaba tan concentrada en la conversación que no me he acordado de lo que había el pastel de tu padre- Se lamentó mientras abría el horno y sacaba el chamuscado dulce- Me va a tocar hacer otra cosa- Suspiró decepcionada- Claire, cariño, ¿por qué no vas a jugar y me dejas pensar que hacer?

-Está bien, mamá.

Un rato después, en el comedor, todos disfrutaban de unas deliciosas galletas de mantequilla con pepitas de chocolate y de una deliciosa taza de chocolate caliente. Darcy disfrutaba de cada bocado de aquellas dulces galletas, sabiendo que las había horneado su esposa, pero estaba preocupado, pues la veía algo enfurruñada.

Cuando los niños se hubieron marchado a jugar tras la deliciosa merienda y Georgiana se encaminó a la sala de música, él se acercó a ella y la abrazó con cariño, meciéndola entre sus brazos.

-¿Vas a contarme a que viene ese gesto de disgusto?

-No es nada, no te preocupes- Le dijo, dejándose mi mar por él- Feliz aniversario.

-Feliz aniversario a ti también- Le besó levemente los labios y luego se quedó mirándola a los ojos- Mi amor, cuéntame el motivo de tu disgusto.

-Es que se me ha quemado el pastel que estaba preparando.

-Bueno, no es para tanto, es normal teniendo en cuenta que hacía mucho que no cocinabas, y estas galletas están deliciosa- Intentó animarla.

-Si no ha sido eso, ha sido culpa de tu hija.

-¿De Claire? ¿Qué ha hecho?- Preguntó sorprendido.

-Hacer no ha hecho nada, el problema ha sido lo que ha dicho- Su esposo la miró sin comprender- Resulta que tu hija me ha interrumpido a mitad de cocinado porque quería saber de donde vienen los niños- Darcy se quedó petrificado- Y buscando la forma de explicarle las cosas sin entrar en detalles, se me ha olvidado que tenía tu tarta favorita en el horno.

-Pero... Solo tiene seis años...

-Es muy curiosa, y cuando vio a Jane embarazada empezó a hacerse preguntas- Le comentó- Espero que haya quedado satisfecha.

-Esperemos- Suspiró, pensando que su princesa crecía demasiado rápido. Y entonces se le ocurrió algo- Estaba pensando...

-¿Qué estabas pensando?

-Igual me tildas de loco pero, ¿y si intentamos hornear otro bebé aquí dentro?- Posó sus manos en el vientre de su esposa.

-¿Qué no tienes bastante con William y Claire?- Preguntó divertida- A ver si finalmente se hornea ese bebé y acabas quemado tu también.

-Jamás me lamentaré por tener hijos contigo, y si me quemo será de pasión mientras hacemos ese nuevo bebé.

-En ese caso, esta noche quizá acabemos los dos quemados de pasión- Le respondió antes de fundirse en sus labios nuevamente.

Hola a todos,

Aquí os traigo otra viñeta, espero que os guste. La verdad es que no sabía que poner con esta letra, no encontraba nada que me gustara, y esto es lo que me ha salido. ¿Os imagináis a Lizzy en esta situación? Aunque he estado tentada a poner a Darcy en lugar de a Lizzy, pero como Darcy ya tenía un momento con el niño, he querido sacar un momento con la niña para Lizzy.

Nos leemos pronto