Noches de llanto

Syaoran quedó shockeado unos segundos antes de poder reaccionar abandonando la cancha y yendo lo más rápido que pudo hasta donde estaban las porristas, aún recordando la sangre que bajaba por la pierna de Sakura y sintiendo su pecho contraerse – Por Dios, que no haya pasado nada grave – Estaba rogando a todos los dioses que conocía, y es que aunque no haya visto lo que pasó, lo único que le importaba era que la chica y el bebé estuvieran bien.

Syaoran llegó al grupo de chicas conglomeradas alrededor de su novia y pudo encontrarla entre los brazos de Meiling y Chiharu, quienes seguían en completo shock mientras que veían a la profesora de deportes al teléfono, de seguro estaba contactando a una ambulancia. El ambarino no esperó nada para apartar a las personas que estaban alrededor de la chica y se acercó a sus dos amigas agarrando a Sakura.

- ¡¿Qué demonios sucedió?! – Preguntó él mirando a la chica sintiendo un nudo en el estómago.

-Akame saboteó a Sakura mientras subía a la pirámide – Respondió Meiling rápidamente sintiendo rabia y frustración.

-Sakura cayó sobre su estómago – Dijo Chiharu con cara de pánico viendo a Syaoran.

El miedo de él cada vez se hacía mayor, ni siquiera tuvo mente para mirar a Akame hasta que esta tuvo la decencia de decir algo luego de su hazaña – No fue para tanto.

- ¡Está sangrando! – Rugió Syaoran.

Akame bufó – No es más que su período, Kinomoto es despistada hasta para recordar eso.

Sakura tomó la mano de Syaoran y sintió sus ojos humedecerse – Me duele el estómago.

Aquella confesión sin duda no mejoró el panorama, por suerte la profesora de deportes fue la siguiente en hablar apenas colgó su celular – La ambulancia estará aquí en cinco minutos.

-Si los esperamos afuera serán menos – Dijo Syaoran mirando a sus amigas – Yo la cargaré.

Meiling y Chiharu asintieron y con las manos aún temblorosas ayudaron a Syaoran a ponerse de pie mientras cargaba a Sakura entre sus brazos y se dirigía a la salida, sin embargo, justo cuando estaba por encaminarse a ese lugar Touya llegó al tumulto de personas y miró horrorizado la escena de Syaoran cargando a una Sakura casi inconsciente y sangrando.

- ¡¿Qué diablos…?! – Dijo Touya sintiendo que su corazón se paralizaba.

-Touya ya tendrás tiempo de reclamarme, la ambulancia está en camino – Respondió Syaoran caminando lo más rápido que el peso de Sakura y sus nervios lo dejaban.

Touya quedó perplejo y se dispuso a seguirlo a través de los pasillos de la escuela, mientras que el resto del grupo de amigos iban detrás junto con la profesora, eran demasiadas cosas que procesar. Meiling y Chiharu por su parte seguían reproduciendo en sus mentes la caída de Sakura y empezaban a sentir náuseas de solo recordar la malicia con la que Akame hizo todo aquello.

Tomoyo en compañía de Rika y Naoko había logrado alcanzar a sus amigas a pesar de la multitud, sin embargo, ninguno había sido capaz de decir una palabra, corrían lo más rápido que podían a través de la escuela y llegaron a la entrada, donde fueron solo cuestión de minutos para que la ambulancia apareciera y Syaoran los ayudaba a poner a Sakura en una camilla. Syaoran estuvo a punto de subirse a la ambulancia, pero uno de los paramédicos lo detuvo.

- ¿Cuál es su parentesco con la señorita Kinomoto?

Syaoran no podía creer que se pusieran con esas formalidades justo en ese momento – Soy su novio.

-Lo siento, solo puede ir un familiar directo – Respondió el paramédico.

Syaoran estuvo por protestar, pero solo unos momentos después Touya entró en escena – Yo soy su hermano mayor… Ya llamé a mis padres y estarán en el hospital dentro de poco.

-Suba – Indicó el paramédico.

- ¡Tengo que ir con ella! – Exigió Syaoran sintiéndose fuertemente frustrado.

-Lo sentimos – Respondió el paramédico cerrando la puerta – Es el protocolo.

Syaoran cerró los puños y los apretó y luego de eso intercambió miradas con Touya por un par de segundos, aunque por primera vez en semanas, su mirada no era fría, sino que más bien era como ver al Touya con el que creció y que se hacía llamar su mejor amigo a pesar de todo, sabía que ambos estaban asustados en iguales proporciones por Sakura y no había espacio para las peleas en ese momento.

La puerta de la ambulancia se cerró completamente cortando el contacto visual de los dos chicos y seguido de eso el vehículo arrancó a toda velocidad abandonando la escuela. Syaoran se quedó viendo como la ambulancia dejaba el lugar y seguido de eso se giró rápidamente hacía sus amigos.

-Voy por las llaves de mi auto al vestidor – Respondió él agitado – ¿Quién va conmigo?

-Yo – Dijo Meiling de inmediato.

-Y yo – Se unió Rika.

-También yo – Dijo Naoko.

-Tomoyo y yo los seguiremos en mi auto – Respondió Eriol.

-Voy contigo – Dijo Kenji al azabache.

-Y nosotros también – Dijo Chiharu tomando la mano de Yamazaki.

-Bien, nos veremos en el estacionamiento en dos minutos – Dijo Syaoran corriendo hacía los vestidores de los chicos junto con Eriol.

Los pasillos se veían bastante transitados, considerando que toda la escuela estaba en la cancha al momento del accidente, por lo que quedó un partido sin terminar y una porrista herida de la que todos hablaban, sin embargo, Syaoran no hacía caso a estas conversaciones, tenía que salir de ahí lo antes posible, aunque cuando estaba a medio camino no esperó que alguien lo tomará del brazo haciéndolo detenerse de golpe, lo mismo que Eriol, quien frunció el ceño apenas se dio cuenta de quien se trataba.

-Akame no tenemos tiempo para esto – Se adelantó Eriol con rabia – Syaoran y yo tenemos que irnos ahora mismo.

-Kinomoto tiene a su hermano para cuidarla muy bien – Respondió la chica sonriéndole a Syaoran, estaba acompañada de Yukko, quien estaba callada – Creo que con esto puedes darte cuenta de que Kinomoto nunca estará a mi altura, de ninguna manera.

Syaoran la miró confundido, seguía teniendo un montón de dudas sobre cómo ocurrió la caída de Sakura, pero luego las palabras de Meiling golpearon en su mente.

«Akame saboteó a Sakura mientras subía a la pirámide»

- ¿Por qué demonios lo hiciste? – Preguntó él tratando de contener su rabia.

Akame se asustó un poco por la actitud del chico, sin embargo, se mantuvo orgullosa – Porque ya era hora de que le demostrara a Kinomoto que yo siempre gano… Es una perdedora, no puede ni mantener el equilibrio con un simple empujón.

-Estás completamente loca si crees que has demostrado algo – Dijo Syaoran apretando los puños.

-A todos les quedó claro que yo sería buena capitana y que soy diez mil veces mejor que ella – Refutó la chica.

-Solo demostraste que eres la persona más horrible que tengo la desgracia de conocer – Respondió Syaoran soltándose de su agarre de la forma más brusca – Aléjate de mí, de Sakura y de todos mis amigos.

Akame quedó completamente helada ante la actitud del chico, jamás lo había visto de esa forma y en cierta manera la forma en que pronunció esas últimas palabras le habían dado mucho temor.

Syaoran le dio una última mirada fulminante, para luego mirar a Yukko, quien lucía incluso asustada – Y tú, espero que sepas lo que has causado.

Yukko sintió un nudo en su garganta y como sus ojos se humedecían. Syaoran no se quedó un minuto más, simplemente se dio la vuelta y volvió a tomar su camino hasta los vestidores en compañía de Eriol, quien luego de unos minutos tratando de encontrar las palabras correctas le habló.

-Lamento que estés pasando por todo esto – Dijo el azabache.

Syaoran suspiró – No fue tu culpa, aunque eso no importa a estas alturas – Respondió el ambarino sintiendo un nudo en su estómago y su garganta arder – Solo quiero que Sakura y el bebé estén bien, eso es todo.

Eriol miró al chico, en sus años conociéndolo jamás lo había visto la atemorizado de algo. A lo largo de los años se habían metido juntos en un millón de situaciones que los hicieron enfrentar fuertes castigos de sus padres, pero en ninguna de esas ocasiones lo había visto de esa forma, en serio estaba aterrado solo de pensar en el hecho de que podría perder a Sakura o al bebé, o incluso a ambos, por lo que se limitó a acercarse a su mejor amigo y abrazarlo fuertemente.

-Todo va a estar bien – Respondió Eriol igual de asustado, pero tratando de mostrarse fuerte para él.

Syaoran suspiró, a ese punto no sabía si aquello podría ser cierto.

Mientras tanto en la ambulancia…

-Entonces ¿cómo se cayó? – Cuestionó el paramédico a Touya.

Sin embargo, este no supo responder – Lo siento, pero yo estaba en las gradas viendo el partido y no vi como sucedió, me di cuenta cuando ya estaba en el suelo… Creo que sus amigas si lo saben.

-Bien, podremos preguntarles luego – Respondió el hombre haciendo algunas anotaciones – ¿Cuál es su edad?

-Tiene 18 – Respondió rápidamente mientras sostenía la mano de su hermana que estaba medio inconsciente.

-No parece tener lesiones demasiado graves, por lo que no me explicó el sangrado – Dijo el paramédico confundido.

Touya bajó la mirada, evidentemente él no conocía el estado de su hermana, por lo que la situación de veía rara, así que decidió aclararle la situación – Está embarazada.

Ante aquella revelación el paramédico abrió los ojos de par en par mientras tocaba el vientre de la chica cuidadosamente – ¿De cuánto está?

Touya quedó en blanco y se sintió bastante avergonzado, había decidido alejarse las últimas dos semanas, por lo que no había cruzado palabras con Sakura ni Syaoran desde entonces, y se sintió realmente mal al no tener ni idea cómo estaba de avanzado el embarazo de su hermana menor, sin embargo, no fue necesario indagar en ello ya que Sakura habló.

-Casi dos meses – Respondió ella débilmente.

- ¿Qué te duele exactamente? – Preguntó el paramédico.

-Las caderas y el estómago – Dijo la ojiverde – Estoy segura de que fue la caída.

El paramédico la examinó unos minutos más mientras le ponía el oxígeno y trataba de mantenerla despierta. Touya miraba la escena sin decir nada, hasta que fue Sakura quien lo miró y le habló.

-Hermano, no sabía que estabas en la escuela.

-Estaba asegurándome de que todo estaba bien – Dijo él sintiendo su garganta arder – Aunque hice un pésimo trabajo.

-No es tu culpa, todo fue muy rápido – Respondió ella sonriendo de medio lado con los ojos llorosos.

Touya tuvo que admitir que aquella escena le partió el alma, adoraba a su hermana y por eso era sobreprotector con ella como no lo era con nadie, ni siquiera con Yukito, sin embargo, verla en esas condiciones y saber que estuvo ausente en su vida las últimas semanas y que le había causado varios problemas lo hizo sentirse fatal.

-Lamento haberme alejado estos días – Respondió Touya mirando su vientre – Todo va a estar bien, estoy junto a ti.

-Lo sé – Respondió ella sonriéndole.

-Lamento interrumpir su conversación – Dijo el paramédico mirando a Sakura seriamente – Pero existe la posibilidad de que estés experimentando un aborto.

Apenas Sakura escuchó la palabra "aborto" percibió un sentimiento que no podía explicar, tristeza, enojo, decepción e impotencia se juntaron ante esa situación. Sabía que el golpe había sido fuerte y la sangre no podía ser coincidencia, se planteó esa posibilidad en su cabeza desde el momento en que sintió los dolores, pero esperó que fuese mentira.

-Llegaremos al hospital en tres minutos – Dijo el paramédico – Es solo una posibilidad, no podemos afirmarlo hasta que te vea el doctor.

-Tranquila – Dijo Touya nerviosamente tratando de animarla y tomando su mano – Todo va a estar bien.

Excepto porque esta vez, Sakura no creía que eso sería así.

oOo

Syaoran y el resto de los chicos tardaron un poco más en poder llegar al hospital debido a que para cuando se fueron de la escuela, todos los demás estudiantes también lo hacían, así que el tráfico se puso más pesado y también el de la calle, además de que todos llevaban los nervios de punta pensando en Sakura y el camino se hizo increíblemente más largo.

Apenas lograron estacionarse en la clínica prácticamente corrieron por los pasillos buscando a Touya o a los padres de Sakura, necesitaban noticias lo antes posible, y por suerte encontraron al matrimonio Kinomoto en la sala de espera.

-Syaoran – Dijo Nadeshiko al verlo llegar – Chicos, pensé que estaban en otro lugar del hospital.

-El tráfico nos retrasó y no me dejaron ir con ella en la ambulancia – Respondió el ambarino rápidamente – ¿Cómo está ella?

-Una enferma nos dijo que la están atendiendo en emergencias – Dijo Fujitaka abrazando a su esposa – Touya está con ella, pero no lo hemos visto ¿qué fue lo que pasó en la escuela?

Syaoran estuvo por hablar, pero esta vez fue Meiling quien se adelantó – Estábamos haciendo la pirámide, la primera salió excelente, pero en la segunda unas chicas hicieron un cambio que logró despistarnos a varias, una chica empujó a Sakura y cayó.

Nadeshiko suspiró mientras limpiaba las lágrimas de sus ojos – La enfermera nos dijo que había perdido algo de sangre ¿qué tan fuerte pudo haber sido el golpe?

-No lo sabemos, pero Sakura sangraba – Dijo Chiharu sintiendo un nudo en el estómago.

-Pero la trajeron inmediatamente – Interrumpió Tomoyo – Confío en que no pasará nada malo.

-Todo va a estar bien – Intentó animar Rika.

Sin embargo, no podían apostar a ello cuando vieron que Touya se acercaba con un doctor hasta donde estaban todos los presentes, quienes de inmediato pusieron total atención en el hombre, aunque la cara que traía Touya no era mucho mejor que la que tenían ellos.

-Touya – Dijo Nadeshiko acercándose a su hijo mayor – ¿Cómo está Sakura? ¿Y el bebé?

El aludido miró a su madre y luego al doctor, quien asintió con la cabeza con un semblante serio y triste. Touya dio un suspiró y miró aleatoriamente a todos los presentes.

-Sakura está bien – el moreno hizo una pausa y miró directamente a Syaoran sintiendo una presión en presión en su pecho – Pero perdió al bebé.

Lo siguiente que se escuchó fueron los sollozos leves de las chicas, quienes se refugiaron en los pechos de sus novios y amigos, así como también lo hizo Nadeshiko con su esposo mientras el doctor decidió hablar.

-Lamento tener que darles esta trágica noticia – Decía el hombre – Fue una caída fuerte, Sakura logrará recuperarse sin ningún problema, pero no pudimos salvar al bebé, se perdió demasiada sangre y el impacto hizo que el aborto fuera instantáneo, en verdad lo siento mucho.

Syaoran miraba al doctor y a Touya tratando de procesar lo que pasaba, no sabía ni cómo sentirse sobre aquellas noticias, sin embargo, el hombre volvió a hablar.

-El cérvix estaba abierto, por lo que hicimos unos procedimientos muy rápidos, debido a que era un bebé de apenas poco más de seis semanas – Explicó el doctor – Retiramos todos los rastros de embarazo, pero tuvimos que anestesiar a Sakura… Despertará en un par de horas.

- ¿Podemos verla? – Preguntó Fujitaka.

-De momento está en observación, queremos asegurarnos de que no hay infección ni nada – Respondió el doctor – Cuando despierte y la pasemos a su habitación podrán verla primero los familiares y luego sus amigos en grupos pequeños, pero considerando los efectos de la anestesia podrá ser por la noche o la madrugada.

Nadeshiko secó sus lágrimas – Iremos a casa a buscar ropa para ella y pasaremos la noche aquí.

El doctor asintió – Me parece bien, los mantendré informados sobre su estado y la habitación en cuanto la traslademos – Seguido de eso miró a los amigos de la chica – Les recomiendo ir a casa a descansar y venir mañana en horario de visitas, los dejaremos pasar, pero de momento no puedo tenerlos a todos aquí.

-Pero él nos necesita – Dijo Eriol tocando el hombro de Syaoran.

-Voy a estar bien – Respondió el ambarino – Vayan a casa, deben estar exhaustos.

-Será un poco dificil poder conciliar el sueño esta noche – Dijo Tomoyo apagadamente – Pero el doctor tiene razón, no haremos nada aquí.

El doctor asintió y luego se dirigió a Syaoran – Tú eres Syaoran ¿verdad? – Preguntó el doctor viendo como el ambarino asentía con la cabeza – Sakura no dejó de preguntar por ti en ningún momento, en serio lamento esto.

El ambarino apretó los puños sintiéndose impotente – Le agradezco haber hecho el proceso menos doloroso para ella.

-Hijo – Dijo el doctor – Sé que es probablemente un momento dificil para ti, pero te recomiendo ir a casa a descansar… Mañana prometo que pasarás con los familiares.

Syaoran negó con la cabeza – Estaré aquí para cuando ella despierte.

-Syaoran – Dijo Nadeshiko – Lamentamos esto.

-Sentimos esta pérdida tanto como tú – Añadió Fujitaka con la mirada pérdida.

El ambarino apenas y respondía por inercia a lo que todos decían, estaba confundido y enojado, no sabía qué hacer, tenía ganas de golpear las paredes con todas fuerzas, se sentía mareado y débil, se sentía incluso hasta un poco perdido.

-Syaoran – Dijo Kenji acercándose cautelosamente a su amigo – Vamos, puedo manejar tu auto hasta tu casa.

Sin embargo, Syaoran no pudo mantenerse más tiempo ahí, su pecho apretaba y su garganta ardía como nunca, por lo que sin decir una palabra se separó del grupo perdiéndose por uno de los pasillos.

-Xiao Lang – Intentó decir Meiling con una voz débil, aunque en realidad ni siquiera sabía qué palabras utilizar en un momento como ese.

Eriol estuvo a punto de ir tras él, sin embargo, para sorpresa de todos fue Touya quien se adelantó yendo tras Syaoran para no perderle el rastro.

-Déjalo – Dijo Tomoyo tomando de la mano a su novio – Estoy segura de que en este momento se necesitan.

-También yo – Acordó Eriol suspirando.

Syaoran llegó hasta el pasillo que estuviese menos transitado por visitantes y se dejó caer en el suelo sin importarle nada, y por primera vez en años escondió su cara en sus rodillas y las lágrimas salieron sin control, sentía rabia, frustración, tristeza e impotencia, no podía creer que solo bastaron unos pocos segundos para que aquello que los había hecho tan felices por unas semanas se haya ido de aquella forma tan cruel y dolorosa. No era justo.

Syaoran trataba de llorar silenciosamente, odiaba que lo vieran en público, ni siquiera Sakura lo había visto llorar nunca, no era algo de él, pero ahí estaba, sufriendo como nadie aquella pérdida. Trataba de que nadie lo viera, sin embargo, se sobresaltó cuando sintió unos brazos rodeándolo y levantó rápidamente para encontrarse con la cara triste y los ojos hinchados de Touya, quien se había sentado a su lado.

-En serio lamento todo – Dijo Touya con un hilo de voz.

-Solo quiero ver a Sakura y asegurarme de que está bien – Admitió Syaoran sintiéndose impotente – Quiero pensar que fue un error y que el bebé está sano y salvo.

-Syaoran – Dijo el moreno tratando de calmarlo – Estuve ahí, y que bueno que tú no estabas… Fue rápido y ella no sintió nada, pero te aseguro que la escena era triste.

-Yo solo espero que ella siga teniendo ese brillo en sus ojos y esa radiante sonrisa para cuando salga de este lugar – Dijo él llorando fuertemente – En serio no quiero que esto la vaya a cambiar de alguna forma porque apenas y creo que podré soportar el hecho de haber perdido un hijo.

Touya se tuvo que admitir que lo mejor de momento era guardar silencio, jamás estuvo en una situación como esa y no creía tener las palabras adecuadas para consolar a su amigo, pero él volvió a hablarle.

El ambarino sintió las lágrimas cayendo con más frecuencia y llevó su mirada a sus pies, no sabía ni qué decirle – Sé que parece tonto llorar porque prácticamente nos enteramos hace dos semanas, pero demonios, era mi hijo.

-Lo sé, y en serio lamento mucho que estén pasando por esto, amigo – Respondió el moreno – Y lamento aún más todo lo que hice y que en cierta forma no lo aceptaba… Era mi sobrino.

-Siempre entendí tu enojo – Dijo Syaoran mientras las lágrimas recorrían sus mejillas y empuñó las manos – Maldita sea, pensé que Sakura y yo en serio íbamos a hacer esto… Lo teníamos resuelto, estábamos felices ¡¿Por qué demonios pasó esto?!

Ese último grito hizo que Touya incluso pudiera sentir lo que su mejor amigo estaba experimentando y lo único que pudo hacer fue abrazarlo y dejar que este sacara todas sus lágrimas y frustración llorando ahí, donde él no lo juzgaría ni nada, para eso estaban los amigos.

-No lo entiendo, Touya – Dijo Syaoran en un hilo de voz – La amo y amaba a ese bebé como a nadie ¿por qué pasan estas cosas?

-A veces simplemente les pasan cosas malas a personas buenas como tú y Sakura – Se limitó a responder Touya – En serio lo lamento.

-Yo lamento no haberla cuidado como debí – Respondió Syaoran – No la cuidé como prometí hacerlo cuando éramos niños.

-La has cuidado mejor que yo, y las has hecho más feliz que nadie en el mundo, y sé que fui un idiota al no haberlo visto antes – Dijo Touya seriamente – Y nunca voy a tener la forma de agradecértelo completamente.

-Gracias por entenderlo – Dijo Syaoran – Y por estar aquí conmigo ahora.

-Para eso son los amigos – Se limitó a decir Touya aun sintiendo unas lágrimas inundar sus ojos.

No dijeron demasiado a lo largo de la siguiente hora en que Syaoran estuvo llorando y desahogándose mientras Touya lo consolaba, y es que no hubo necesidad de más palabras, eran dos amigos pidiéndose perdón mutuamente y acompañándose en las buenas, las malas y las peores, tal como debía ser.

oOo

N/A: ¡Hola a todos mis queridos lectores! Espero que su semana esté yendo bien. Por acá les traigo un capítulo muy triste, personalmente a mí me dio dolor escribirlo y espero que no me odien por esto, pero es parte de la historia que adapté, con ciertos cambios, pero en esencia cae en lo mismo.

Me di cuenta en el capítulo pasado que la mitad de ustedes esperaba que esto pasara y a los otros los sorprendió mucho. Se que Akame no es el mejor personaje, pero créanme cuando les digo que ella no sabía nada del bebé, no quiero defenderla, pero su única intención era humillar a Sakura, aunque no sabe lo que provocó.

Además de mostrar todo el dolor de Sakura y Syaoran en esta situación, es la relación con Touya la que quería resaltar. Se que su comportamiento había estado fuera de lugar y que tuvo que pasar algo así para que perdonara a Syaoran, pero piensen en que hubiese peor que lo culpara y que lo dejara solo en ese momento.

Espero que les haya gustado, estamos entrando en los últimos capítulos y les agradezco el apoyo que me han brindado hasta aquí.

Muchas gracias por leer y por sus comentarios y les prometo que nos vemos el domingo.

Les mando un abrazo enorme a todos.

PD: Les recuerdo que a quienes les guste el fandom de Harry Potter, estoy publicando también una historia por allá por si quieren pasarse a leer;)

ACLARATORIA: Esta historia es de mi autoría, no existen colaboraciones con nadie y en el caso de que las hubiese se le darían sus respectivos créditos. Esta historia solo es publicada a la fecha en las plataformas FanFiction y Potterfics; si está en alguna otra es porque no está autorizada por mi persona y se considera plagio. No se permite la copia y/o adaptación de esta historia.