Tengo que ponerme a escribir uno en serio de ellos también uvu No estaba inspirado hoy :
—Pareja: NaruSaku.
El sol y la Sakura que podían ser.
Naruto se echó hacia atrás para estirarse y bostezar justo cuando llamaban a la puerta. Sakura entró un momento después. Su rostro estaba tenso y las ojeras empezaban a formarse bajo sus ojos de cansancio.
Se puso en pie y ella le sonrió, con cansancio.
—Sakura, creí que te había dicho que tomases el día libre —aseveró.
—Sabes que no puedo. Enseguida se forma un caos si no estoy por aquí. Y han entrado dos operaciones complicadas estos días.
Se acercó más a él, que extendió una mano. Ella la miró y sonrió, aceptándola y dejando que la guiase hasta volver a sentarse, con ella en sus rodillas.
—Es gracioso.
—¿El qué? —cuestionó él metiendo su nariz en su cabello. Un olor de infancia que reconocía siempre.
—Que justamente tú me regañes por trabajar mucho cuando eres el que siempre termina más agotado.
Naruto sólo sonrió como siempre, rascándose la nuca. Sakura suspiró y se apoyó en su hombro, pegando su nariz a su cuello.
—Me gusta como hueles —confesó. Ella le miró con sorpresa y él se avergonzó levemente.
—No puedo creerme que aún así tengas ganas.
Naruto frunció el ceño.
—Sakura, siempre tengo ganas de ti —aseguró—. Desde que éramos niños fuiste parte de mi meta y es imposible que el tiempo haga que lo desaproveche.
Movió sus brazos hasta estrecharla entre ellos y Sakura no pudo evitar sonreír.
Buscó sus labios, firmes, suaves, mucho más masculinos de lo que podría haber pensado cuando era niña. Jamás pensó que se haría tan adicta a ellos como en ese momento.
Repentinamente, un "poff" inesperado sonó junto a ellos. Un clon de Naruto se movió por la habitación para cerrar la puerta con pestillo y bajar las persianas, después, desapareció.
Cuando la sentó a horcajadas, Sakura suspiró. Se aferró de sus hombros, mordisqueó sus labios.
Naruto entrecerró los ojos, echando hacia atrás sus cabellos delicadamente para que sus labios se posaran sobre su oreja. Sakura se estremeció.
—Te amo.
Ella lo sabía. Desde hacía mucho tiempo.
Le miró, buscó sus ojos. A veces él lo necesitaba.
—También te amo. Lo sabes.
Su azulada mirada brilló. Felicidad, deseo. Todo un conjunto inmenso de sentimientos.
—Lo sé, ttebayo —aseguró. Pero siempre era maravilloso escucharlo de sus labios. De parte de su sueño—. Sakura —nombró ronco—. ¿Realmente puedo tenerte?
Sakura le sonrió.
—Ya estás tardando, Naruto —regañó tirando de sus mejillas para besarle.
Él era su sol. Ella era su Sakura.
Próxima pareja: GaaSaku.
