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—Entonces… ¿se produjo el zero-reverse? — preguntó Judai sentado frente a Asuka y a Manjoume. La de cabello castaño tenía sus manos extendidas hacia Judai, éste las tomaba entre las suyas mientras que las manos de la muchacha temblaban.
—Muchas partes de Dominó han quedado hundidas. Ahora es una simple isla desierta — respondió ella con el rostro empapado en lágrimas.
Yusei tragaba duro a medida que escuchaba como Asuka relataba los lamentables hechos, hechos que él ya conocía pero no a tanto detalle y que esa culpa volvía a resurgir en él. Él estaba sentado junto a Judai, y el castaño intenta calmarlo rozando su pierna bajo la mesa.
—Por lo pronto, solo está resurgiendo Neo Dominó como nueva ciudad capital. Lo otro aún no se ha decidido que pasará. —agregó Jun un poco angustiado.
Judai asintió escuchando el relato de ambos, y a Yusei se le estaba haciendo cada vez más difícil. Era obvio que ambos no podían hablar del tema. Crow y Jack habían decidido salir a mirar la ciudad desde el balcón asique no estaban muy inmiscuidos en el tema.
Lo que más le dio tristeza fueron las pérdidas humanas, en tanto y en cuando se asegurará que sus conocidos y más queridos estuvieran bien, pues, se encargaría de averiguarlo luego.
—De la academia… ¿quienes han…? —preguntó a medias dando a entender de todos modos a que iba, con miedo a las respuestas.
—Pues, de los que conoces por suerte, la gran mayoría. —Fue la respuesta de Jun que había tomado su laptop. se había puesto unos lentes y se puso a tipear de mientras iba leyendo un poco las estadísticas del grupo Manjoume, su respuesta fue aliviante para el usuario de los Héroes.
—… y no sabía que vendrías aquí — Asuka se limpia apenas algunas lagrimillas, y le sonríe —. Pero estoy tranquila de que estés aquí, aunque… —ahora sí su cara cambia a una más seria —, eres consciente de que Johan estará aquí, ¿no?
Bueno, Judai tuvo que admitir que ese hecho lo puso un tanto nervioso, pero se mantuvo ó de reojo a su pareja. Yusei estaba serio pero tranquilo, le asintió incluso.
—Si… no te preocupes por eso, Asuka — él sonrió con alegría —. Estoy seguro que Johan estará más impactado que yo — Judai se avergüenza un poco —. la última vez que lo vi, no me despedí, je, je, je — se soba la nuca. Asuka frunce el ceño, y Jun deja de ver la laptop para mirarlo.
—¿Es necesario que cuentes esos detalles? — le pregunta en tono regañón Asuka a Judai, incluso mira con culpa a Yusei.
—Oigan — canturrea —. Yusei no está enojado por eso, ¿o sí? — lo mira cómplice, Yusei revolea los ojos ante esa pregunta, al menos el momento feo de hace un rato se desliza del foco de atención, cambiando a unas risas espontaneas.
—Espero, no te ofendas Yusei — aclara Asuka sonriente, a lo que el azabache también sonríe y asiente —. Pero seguramente Johan esté feliz de volver a verte. Él no sabía por dónde andabas, aunque seguro lo imaginó.
—Tiendes a desaparecer sin avisar — aclara Jun corriendo la lap, mirando con cara de aburrido—. ¿quieren té?
—Sí, por favor — acepta Yusei con educación—. Yo te ayudo — el azabache miro a Judai, como si de alguna forma esperará su aprobación, éste le asintió y ambos fueron a la cocina.
—Me gusta que Yusei confie en ti — comenta la muchacha una vez que ambos se han ido —.Tu novio es buen muchacho y me cae bien —Asuka le guiña el ojo con una sonrisa.
—Lo es — Judai saca pecho y responde muy orgulloso de él —. Aunque Yusei tiene lo suyo, pero estoy muy bien con él — su sonrisa es muy sincera, y a Tenjoin eso le mueve.
—Estoy muy feliz por eso. Pensé que habías quedado muy afectado luego de tu rotura.
—No… bueno no al menos ahora. Pero Yusei si. — se abstuvo un poco de comentar lo que sucedía con el azabache.
—Cada persona es un mundo, Judai. Lo importante es que ambos compartan sus momentos como pareja, juntos y se apoyen mutuamente.
El castaño asiente.
—Me alegra verlos, se los ve muy bien a ambos.
Ambos amigos se ponen a hablar de cosas triviales.
Mientras en la cocina, Jun era quien intentaba sacar algún tema de conversación con el azabache, aunque Yusei no es muy parlanchín, eso en parte bajaba las expectativas de Jun,pero al menos sabía que él no era un idiota como Judai. Sonrió ante ese pensamiento.
—¿Cómo haces para soportar a Yuki?— preguntó más que nada para quitarse la intriga, más que por otra cosa. Yusei lo miró algo serio, que a Jun le hizo replantearse la pregunta, e incluso lo intimido—. Ups, yo…
—No se con cual Judai conviviste— Yusei toma las tazas sobre la bandeja y acomoda algunas galletas dulces—, pero él ya no es así como lo crees. — se ríe un poco por lo sorprendido que se ve el moreno nada más cuando le da la espalda.
Manjoume por un momento se ha sentido intimidado por la mirada tan seria y estoica que le ha dado el más alto, y se juró mentalmente no hacer ese tipo de preguntas.
—Bueno… supongo que lo dices porque es tu pareja, ¿no? — le sigue detrás con la pava de agua hirviendo.
—Lo digo en serio — el tono de Yusei suena firme ante la respuesta.
—Supongo que es verdad… tienes sus cosas buenas… creo — Manjoume y Yusei llegan juntos a la mesa, Jack y Crow ingresan al departamento, lo que eso provoca que Asuka y Judai interrumpan su conversación. Pueden notar a Jun algo nervioso.
—Sí, puede ser — responde Yusei, sentándose al lado de Judai, pasando un brazo por los hombros del otro, poniendo más nervioso al pelinegro.
—Tengo té de limón, té de manzanilla, negro… — comenta Manjoume como para cambiar un poco el ambiente.
—El que quieras — responde Yusei, pensando que en verdad, él no ha elegido el sabor del té.
El ambiente se vuelve un poco más agradable cuando hablan un poco de como son los duelos en el futuro, pero omitiendo aún algunas detalles específicos.
Ya habían pasado de la medianoche, y todos los presentes habían empezado a bostezar, ya estaban muy cansados, por lo que Asuka y Jun preparan las habitaciones para los huéspedes. y luego de asegurarse que todo estaba bien, ambos se fueron a su habitación a dormir.
Judai y Yusei duermen en una habitación un poco más amplia, aunque con camas separadas. El peli castaño estaba algo inquieto, algo le hacía ruido pero ni él mismo sabía que le sucedía.
—Judai, ¿estás bien? — preguntá el azabache, sentado en la cama de enfrente.
Yuki no se había acostado aún, enseguida su mirada que estaba sobre sus pies, se dirigió a los cobaltos de su pareja. Le sonrió de lado.
—Sentí feo todo lo que han contado. Es decir… — sus ojos se llenaron de tristeza, Fudo sintió su pecho removerse con el tono de voz de Judai —, aunque tú me has contado lo que iba a suceder, escuchar de Asuka y Jun… ambos llorando… — el bicolor se puso de pie y dios dos pasos a la otra cama para consolar a su pareja, sentándose a su lado, y acurrucandoló en su pecho.
—Shhh —susurró en su oído, lo abraza fuerte, y le da un beso en la frente —. Haría lo que fuera por cambiar esa realidad — confiesa, sintiéndose culpable, sintiendo muchísima culpa.
—Yusei… —la dulce voz del castaño lo hace alejarse un poco para verle —, cariño, tú no tienes la culpa —le sonríe mostrándole sus perfectos dientes —. Ya te lo hemos dicho… Crow y Jack te lo han dejado en claro. Tú no tienes responsabilidad en esto — pone sus manos en cada lado de su rostro para que lo mire fijo —. ¿te queda claro?
Yusei asiente, sintiéndose más relajado, pero no del todo. Aún le molesta algo…
—Judai, debo decirte algo — Judai traga duro saliva mientras ambos se toman las manos. El castaño parpadea atento a lo que Yusei le dirá —. Me preguntaste que me tiene incomodo, ¿recuerdas?
El contrario asiente.
«—Soñe con Bruno… — dice en seco, pues es sabido que Yusei no conoce la técnica del "tacto" cuando se tratan de hablar algo serio. A Judai se le forma una mueca amarga al escuchar eso, pero asiente—. Quizá no es lo que necesitas ahora, pero… sentía la necesidad de contártelo. Lo siento. —Yusei acaricia su dorso.
—Esta bien, prefiero tu sinceridad. Dime, Yusei… ¿extrañas a Bruno? — le pregunta intentando ser dulce incluso. Sus orbes cafés calan hondo en Yusei —. No temas a decirmelo.
—No lo tomes a mal, Judai. Te amo — A Yusei le brillan los ojos, sus mejillas incluso se tiñen de un bonito color carmesí, algo que a Judai le parece hermoso. No puede contener su sonrisa —. Con Bruno fue… — suspira pesadamente —, fue muy raro, muy rápido, muy difícil. No he logrado despedirme. Él se sacrificó para que yo salvara la ciudad. Él confió en mí, y yo no le fallé. Creo que entiendes de lo que hablo.
Judai asiente.
—¿Si tuvieras la oportunidad de despedirte de él, como tanto deseas, lo aprovecharias?
La pregunta impacta en el azabache, su corazón se acelera cuando oye la nueva propuesta de Judai. Su novio hasta le aprieta la mano para que se relaje, y le regala una sonrisa.
«—Es lo minimo que puedo hacer por ti, después de soportar también todo esto… es justo, ¿no? — ahora una de sus manos acaricia el cabello de Yusei, ambos se sonríen.
—Judai —Yusei besa el dorso de la mano.
—Te amo, haría lo que fuera por ti. No sé como, pero Yubel puede ayudarme — le sonríe, y le da un beso en los labios, corto pero que a Yusei lo dejo algo tranquilo.
—¿Enserio Judai? — protesto Yubel en su mente—. no deberías prometer algo que no sabes si lograrás — dice en enojada.
—Pues de alguna manera, me ayudarás — le responde Judai. Ella resuella, pero decide no continuar la discusión.
—Lo hablaremos cuando regresemos al futuro, ¿te parece bien? — Yusei le despeina el cabello, provocando una carcajada en Judai, le da un beso en la frente —. Ahora duerme, que mañana tenemos que ayudar a Asuka y a Jun con la fiesta de cumpleaños.
Judai asiente nuevamente, y ambos van a sus camas, se estiran las manos, y se las toman, hasta que se quedan dormidos, y éstas se terminan soltando.
Asuka, Judai y Crow habían optado a salir por hacer compras para la celebración del cumpleaños de la castaña.
Yusei, Jun y Jack al contrario, decidieron preparar el pastel en la casa, limpiar y dejar todo listo para los invitados que llegaron por la tarde.
—Y dime, Atlas… — Manjoume no llega a formular su pregunta, que ya es interrumpido por el susodicho.
—Soy Jack Atlas — aclara el rubio con resongo. Jun refunfuña un poco por ser corregido.
—Lo siento, señor Jack Atlas — como no podía ser de otra manera. El rey de los turbos duelos se siente ofendido por el tono que usa el pelinegro para con él. Obviamente Jun lo disfruta —. Asique, ¿eres el Rey en tu tiempo? — pregunta de manera burlona.
Jack sonríe arrogante. Ambos están secando unos trastos que Yusei lava. El azabache solo mira de reojo a su hermano, quizá intentando disuadir.
—Lo era. Solo Yusei pudo quitarme ese título — confiesa, pero orgulloso. Sigue secando el plato.
Jun se ríe apenas.
—Entonces Yusei sería el rey. Eso se ve genial. Me gustaría tener un duelo con él entonces — Manjoume mira a Yusei, cuando éste le va a responder, de nuevo se ve interrumpido por Jack.
—Pero aún puedo mostrarte que soy el mejor… — amenaza.
—Oh, pero Yusei es quien te ha quitado el puesto. Me interesa tener un duelo con él — Jun continúa secando los platos. A Jack se le esta por salir una venita mientras protesta.
Yusei, a su manera, disfruta que alguien más le haga la vida imposible a Jack en parte. De repente, Yusei imagina cómo hubiera sido si en vez de su encuentro en Venecia con Judai, hubiera sido entre Jun y Jack.
¡Oh diablos! De seguro se hubieran gritado y llevado tan mal, como ahora. Levanta la comisura derecha de sus labios para que no le vean, pero en verdad, lo esta saboreando.
—Vaya, eres bastante terco — responde Jun, apoyando los platos con cuidado de no romperlos, se gira a verlo—. Muy bien, Rey — enfatiza, logrando que el rubio dejara de hacer lo suyo para también voltearse y mirarlo—. Entonces, tengam—
—¿Podrían esperar a que el cumpleaños termine? — interrumpió Yusei pacíficamente. Jun arqueó la ceja sin quitar la vista de Jack.
—Tienes razón, pero recuerda que tenemos un duelo pendiente.—secunda Manjoume.
Jack gruñe.
—Claro, pero mira que lo recuerdo —señala Jack, mirándolo con el ceño fruncido, acto seguido, ambos vuelven a sus actividades.
Yusei de nuevo se vuelve a sonreír, internamente lo celebra. Sin dudas, Jun es el fiel reflejo de Jack, pero en la versión de Judai, y está seguro que será un gran tema para conversar luego con su novio.
Al llegar los otros tres, y que han vuelto muy animados, convienen que quiénes harán el pastel serán Judai y Crow.
Jun y Jack siguen entre discusiones sobre quién de los dos puede ser mejor duelista, dejando sobresalir incluso sus egos. Yusei y Asuka más bien sonríen o revolean los ojos ante cada "ataque y respuesta".
Una vez que los preparativos están hechos, los muchachos deciden asearse, cambiarse y esperar a quienes asistiran al cumpleaños de Asuka.
Judai se había puesto una camisa a cuadros color negra, con unos jeans más claros. A Yusei le costó más convencerlo de que debería utilizar alguna camisa o algo, pues el castaño le terminó de ganar por cansancio más que por otra cosa. Finalmente, Yusei se puso una camisa blanca con un suéter encima de color negra, una chaqueta del mismo color y unos jeans de mezclilla. Judai incluso le había peinado un poco el cabello hacia atrás, claro que sin éxito alguno.
Al observar a Yusei, le silbó un poco, dejándolo sonrojado incluso.
—Hola guapo — dijo canturreando —. ¿vienes seguido por aquí? —se lleva un dedo índice al mentón del novio.
Yusei se ríe y chasquea con la lengua.
—Judai… — lo mira fijo a los ojos—, tú también lo eres.
—Tch, no más que tú — Judai le infla los cachetes en un puchero caprichoso, Yusei apenitas le pellizca uno de sus cachetes.
—Vayamos con tus amigos, ellos nos esperan. — propone Yusei mientras le acaricia la mejilla y sonríe, y Judai asiente, para tomarle del rostro y darle un besito casto y tierno en los labios.
Al salir del cuarto, Crow, Asuka y Jun habían terminado de dejar los platos en la mesa con snacks, algunas sodas, y vasos, mientras hablaban y reían. Jack salió un momento después de su cuarto para unirseles, aunque seguían dándose indirectas feas con Jun.
Algunos invitados comenzaron a llegar, como Sho, Ryo y Edo. Judai se sorprendió de estos dos últimos, ya que estaban muy juntos. Luego de hablar con su aniki, se había enterado que el Kaiser y Phoenix eran pareja.
Después de ellos, habían llegado Rei y Kenzan. Rei enseguida abrazó a Judai, provocando algo de incomodidad en él mismo y en Yusei, dándose cuenta que el abrazo estaba molestando y luego dejó de hacerlo, incluso hasta disculpándose con ambos. Fubuki, fue otro de los asistentes junto con Fujiwara
Solo faltaba una persona que demoró al menos dos horas en llegar, pero finalmente lo hizo.
