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Mas que Amor
[...]
El impulso por querer besarlo, le hizo inclinarse un poco, sin calcular bien, la distancia entre sus pechos y el rostro de su esposo, aplastandolo así en el intento.
—L-lo siento— dijo avergonzada por lo ocurrido.
—Puedes hacerlo cada vez que quieras— sonrió, ante la emoción que le causo tener esos pechos restregándose en su rostro de improviso.— No seas tímida, si quieres algo solo debes pedirlo, o tomarlo, ten por seguro que no me molestare— susurro al levantarse para y ponerse de rodillas para quedar a la altura de ella.
El ambiente estaba cambiando a algo mas intimo, ella lo sabía y quería por algún motivo continuar.
—Entonces, lo tomare...— musito, dándose fuerzas internamente.
Teniéndolo tan cerca de ella, le era imposible dejar pasar esa oportunidad, lo necesitaba, despacio bajo la mascara que cubría el rostro de su esposo, para acercarse mas y besarlo con un leve temblor en sus labios pero con la seguridad de querer tener mas de él.
—mi corazón necesita estar a tu lado— expreso en voz baja al separarse un segundo, ella lo miraba con ternura, siempre sabía como hacerla sentir especial— tu eres mi pieza perdida— le dijo besandole la mejilla—eres la luz que brilla en mi oscuridad— musito tomándole el rostro en sus manos para besarle la frente —Te necesito Hinata...— susurro, regresando a besar y disfrutar esos labios que lo enloquecían.
Sabía que las palabras de Kakashi eran sinceras, sentirse amada por ese hombre la hacia feliz, tanto que no logro evitar decirlo en voz alta.
—Yo también lo necesito... Kakashi-san— su suave voz logro desarmar por completo al hombre frente a ella, no esperaba que ella dijera algo así, sonrió al escucharla, quería convencerse que no le era totalmente indiferente.
Volvieron a besarse despacio, sin prisas, era un beso con necesidad de sentirse amado, el sentimiento que surgía entre los dos les daba el impulso para hacer de esa forzada relación algo hermoso.
...
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NARUTO
el rubio seguía entre botellas de Sake, la decepción estaba arrasando con él, esa indiferencia que mostraba Hinata con él lo estaba matando ¿Como era posible que la mujer que se desvivía por él, ahora lo tratara como si no fuese nadie? Estaba doliendo tanto que esa amarga soledad le heria cada vez mas profundo, la necesitaba, se maldecía así mismo por ser tan tonto y haberla dejado, mas ahora que era consiente que esa relación con Kakashi ya había pasado mas allá de lo nunca logro llegar él.
—¿Estas bien?— Sakura lo miraba con tristeza, también estaba afectada por todo, aun después de haber sido abofeteada, sabía que era ella quien debía disculparse pero no tenía el valor necesario para hacerlo, era consciente que no merecía ningún perdón.
—No, nada esta bien... Sakura, yo pensé que podía llevar esta situación, pero cada día la extraño aun mas... ¡Maldición! Estoy muriendo sin ella, la necesito...—
El hueco en su pecho se hacía mas grande, ni siquiera comento sobre lo roja que estaba su mejilla, todo giraba en torno a Hinata.
—Debes decirle la verdad, nosotros, podemos divorciarnos, yo puedo irme de la aldea, no debes preocuparte por nosotros— acaricio su vientre en un gesto protector, disimulando la molestia mezclada con culpa que empezaba a crecer en ella
—¿Y luego que? ¿Llego como si nada ocurrió y le pido que se divorcie también?— se exalto un poco al reclamarle— Kakashi no va a dejarla tan fácilmente... — se resigno bajando su tono y la botella de sake—y ahora no estoy seguro que ella quiera dejarlo a él—
Bajo la mirada todo se estaba desmoronando en su interior, era como vivir la misma película de terror una y otra vez, y es porque hasta ese momento se daba cuenta de la importancia que tenía Hinata en su vida, lloraba como si la vida se le escapaba de las manos, había sido un completo idiota al dejar así al amor de su vida.
—Naruto... creo que debo confesarte todo, quizás pueda solucionar un poco las cosas para ti— luego de un rato en silencio escuchando los sollozos del rubio su alma se comprimía aun mas por la culpa, no podía seguir callando.
—¿Que podrías decir que sea tan fantástico para cambiar la situación?— replico sin mucho interés.
—Es sobre el verdadero padre de mi bebe— Naruto enseguida la miro sorprendido y confundido —Es por eso que Sasuke no quiere tomar la responsabilidad— continuo sin hacer contacto visual, era demasiado vergonzoso para hacerlo— Fue un desliz de mi parte, el no me tomaba importancia, discutimos mucho durante nuestro viaje juntos, entonces luego de una fuerte riña, nos encontramos con los chicos mientras estaban en una misión, tomamos para celebrar y bueno nos pasamos con el sake, cuando desperté estaba en una habitación de hotel con el padre del bebe, Sasuke me vio salir de la habitación con él, intente explicarle que no lo hice consciente, ni siquiera se porque lo hice, pero solo conseguí alejarlo...—
—¿El verdadero padre esta aquí en Konoha? ¿Y el sabe que el bebé es suyo?—
—No, no lo sabe... después de esa noche no tuvimos ninguna clase de contacto y como sabía de mi relación Sasuke, supongo que no tiene ninguna sospecha al respecto—
Naruto seguía totalmente asombrado, si el hubiese tenido esa información desde el inicio no se hubiese arriesgado a tanto, en ese instante sus sentimientos hacia Sakura cambiaron, era su amiga desde hace mucho tiempo, sabía perfecto lo que él sentía por Hinata, sin embargo lo dejo envolverse en una mentira, se sentía engañado y traicionado.
—Si tenias esa opción ¿Porque no lo dijiste antes? ¿Porque permitiste que yo cediera a esto? ¡Debiste buscar al verdadero padre! ¡Incluso fui por Sasuke! ¿Sabes lo importante que es para mi, no lastimar a mis seres queridos? ¡¿Porque diablos Sakura?!— El rubio estaba exaltado, se tomaba la cabeza en una acción de desesperación. —Dime ahora mismo quien es, yo mismo hablare con él, y lo haré que se haga responsable, es lo mínimo que puede hacer—
—Te recuerdo que fuiste tu quien se quiso envolver en esto por su cuenta, te lo dije muchas veces que no lo hicieras, fuiste tu quien abrió la boca frente a mis padres...— se defendió dejando salir las lagrimas— No me culpes solo a mi, en ese momento me pareciste la mejor opción, estuviste enamorado de mi mucho tiempo, así que pensé que esos sentimientos podrían volver a surgir, que quizás yo, sería capaz de dejar mi amor por Sasuke y dártelo a ti—
—Sakura...— susurro, ante la confesión de la peli-rosa.
—Si, fui egoísta y lo siento por eso, no me atreví a decirle al verdadero padre porque no lo amo, se que jamas seré capaz de sentir algo por él, pero en cambio tu eres diferente, a ti te aprecio y se que con el tiempo el sentimiento puede cambiar, tuve envidia... Tu te veías tan feliz con Hinata y yo también quería tener un poquito de esa felicidad— se sentó en el piso derrotada, la discusión saco todo eso que estaba guardado.
—Yo solo accedí por el futuro de ese niño que esta en tu vientre, mi único deseo es que no sufra como lo hice yo, pensé que no era justo que alguien inocente pasara por lo mismo que yo...— confeso un poco dolido— En mis planes nunca estuvo revivir sentimientos por ti, eres mi amiga, no puedo verte de diferente forma, te lo he dicho miles de veces, mi amor le pertenece a Hinata... ahora no tengo ni la menor idea de como haré para recuperarla, pero voy a intentarlo—respiro profundo antes de continuar, no quería ser grosero — Iré por él, si accede entonces en ese mismo momento tu y yo volveremos a hacer solo amigos, esto es lo mejor que puedo hacer por ti—
—Pero yo no lo amo... No quiero Naruto, por favor no te involucres mas, no puedo vivir con alguien por quien no siento nada— replico abatida ante la reacción de Naruto.
—ahora sabes como me siento...— susurro, antes de salir de la casa, dejando a Sakura con un vacío y un dolor amoldándose con fuerza en su interior.
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—Señora Hatake, me parece que es momento de ir a la habitación, no me gustaría que se resfríe— le susurro de forma sensual al oído, haciéndola estremecer con el tono de su voz.
—Tiene razón, si me enfermo posiblemente mi esposo podría molestarse conmigo— le siguió el juego, sonriendo en complicidad.
—¿Así? ¿Su esposo es de esos hombres gruñones? Si es así ¿Debería darle una lección?— pregunto mostrando sus perfectos músculos de sus brazos.
—No sera necesario— respondió pegando su frente con la de él— No es gruñón, es solo que no le gustan los hospitales y cuando me cuida exagera demasiado, me trata como si no pudiese ni servirme un vaso con agua— sonrío ante el recuerdo de su ultima incapacidad.
—Ya veo, debe molestarle mucho esa actitud—
—mmm— negó con su cabeza— me gusta cuando se preocupa tanto por mi...— sonrió cubriendo su boca, el también sonrío, adoraba verla así— Es lindo tener a alguien que me haga sentir especial— confeso mirándolo con ternura, aun no entendía bien que sentía por Kakashi, pero tenerlo cerca la hacía sentir en paz y querida.
—Siempre seras especial para mi Hinata...— suspiro cerrando los ojos, las ultimas palabras de ella calaron en lo mas profundo de su ser—Quisiera hacer tantas cosas contigo, pero debo seguir las indicaciones de Tsunade— dijo derrotado.
Se puso en pie y le ayudo a ella a pararse para ir a la habitación, era tarde y ambos debían descansar, al entrar se turnaron para ducharse aunque el moría de ganas de poseerla, no lo haría, aun no era el momento. A duras penas empezaba a avanzar la relación luego de la tragedia que vivieron, no se sentía seguro de hacer algo mas, no quería lastimarla.
Salio de la ducha, para encontrarse con su esposa durmiendo plácidamente, dejando de nuevo la pila de almohadas en medio de la cama, sonrío divertido viendo como cada noche que pasan juntos ella hace lo mismo, recordó que ella le dijo al salir del hospital, que era para evitar que el lado salvaje de él saliera pues aun no estaba en condiciones para poder cumplir lo que ella llamaba "rol de esposa"
Como ya era rutina lanzo al piso una a una las almohadas que le impedían la cercanía al cuerpo de su inocente esposa, con cuidado de no despertarla deslizo su brazo bajo el cuello de ella, para hacerla dormir mas pegada a él, para suerte al sentir su calor de forma automática ella busco colocar la cabeza sobre el pecho de él.
Sonrío ante la reacción inconsciente de ella, una vez mas se convencía que no quería soltarla, por nada del mundo dejaría que alguien se interpusiera a esa felicidad que sentía con ella.
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Había mucho ruido esa mañana, la luz que ingresaba por la ventana le impedía seguir durmiendo mas tiempo, aun con los ojos cerrados empezó a tocar en la cama buscando a su esposa, pero no la encontró, resignado se decidió ir a asearse para empezar con sus labores del día.
Al salir el delicioso aroma proveniente de la cocina le hizo ir directamente a buscar la fuente de ese olor que hizo gruñir a su estomago.
Se quedo observando desde la entrada como Hinata se paseaba en la cocina, ella tarareaba una canción mientras batía la mezcla de los panqueques, llevaba el cabello recogido en un moño, pero su cabello era tan liso que se notaba que pronto se libraría de esa atadura, algunos mechones estaban sueltos, la visión de el cuello de ella era tentador, se acerco sigiloso hasta quedar tras de ella.
Coloco el rostro entre el cuello y el inicio de los hombros de ella, la rodeo con sus brazos, aspirando el dulce aroma que salia de ella y de la comida.
—Huele tan bien, que no se si comer lo que preparas o a ti...— esa voz tan varonil y seductora la hizo estremecer, si no fuese porque él la sostenía, estaba segura que habría caído de rodillas.
—No creo que pueda ser alimento para Kakashi-san— contesto con su inocencia de siempre.
—¡Oh Hinata! — hablo tan cerca de su oído que la hizo tiritar levemente—Claro que puedes alimentar mis deseos, ahora mismo se me ocurren muchas maneras en las que puedes alimentar mi existencia— susurro, apretándola un poco mas a su cuerpo, esa mujer lo volvía loco sin siquiera besarla.
La tensión en su cuerpo era demasiada, muchas noches sin tener mas de ella era una tortura, saciarse un poco no le haría daño, le quito la mezcla de las manos y la llevo hasta la mesa del comedor, para sentarla sobre esta.
—Pero... ¿que ocurre?— pregunto confundida sobre la mesa, teniendo el rostro de él tan cerca del suyo, notando como el solo llevaba los pantalones puestos, exponiendo ante ella el torso desnudo, era una visión gloriosa de ese cuerpo masculino tan sexy.
—Justo ahora, vas a alimentarme— sonrío de forma traviesa antes de besarla, pudo sentirla tensarse, estaba nerviosa, no era la primera vez que la besaba, pero aun ella se avergonzaba— tendré que besarte mas seguido para que te acostumbres y dejes de asustarte cada vez que estoy cerca...— le dijo sobre los labios, rozándolos en cada palabra.
El sonrojo en ese bello rostro resaltaba, no pudo resistirse y coloco las manos en la espalda de ella, subiendo y bajándolas al acariciarla mientras no dejaba de besarla, el fuego en el interior de ella crecía, por inercia subió las manos hasta rodearle el cuello a él, de esta forma el beso se intensifico aun mas, el aire empezaba a faltares, pero aun así ninguno hacía ningún movimiento para separarse.
Kakashi bajo despacio hasta el cuello de su esposa para poder saborear mas de ella, pronto las manos que acariciaban la espalda de la chica bajaron hasta las caderas, presionándolas a medida el beso se tornaba mas apasionado, con ambas manos la presiono de nuevo acercándola mas a él, hasta provocar que sus sexos se rozaran, se removió un poco simulando lentas embestidas, solo ese roce con sus ropas de por medio los encendió a ambos.
—Ka...kashi...san— alcanzo a musitar ella entre jadeos, se sorprendía como su cuerpo reaccionaba tan rápido a las caricias que ese hombre le daba, era como si conociera su cuerpo a la perfección y supiera exactamente sus puntos mas sensibles para hacerla derretirse entre sus caricias.
—No se cuanto tiempo mas pueda controlarme— confeso al descansar su frente en la de ella.
Hinata seguía con los dedos enrollados entre los cabellos grises de su esposo, quería confesarle que ella también empezaba a carecer de ese autocontrol, pero quizá lo mejor era demostrárselo.
Sonrío de forma fugaz antes de acercarse al rostro de su esposo y continuar con esa sesión de besos tan placentera.
Esa fue la señal que el necesitaba para echar a un lado su cordura, sin esperar mas tiempo acerco sus ansiosos dedos a la blusa de su esposa, para quitársela de la forma mas rápida posible, no estaba en sus planes interrumpir el beso por ningún motivo, así que rasgo la blusa, dejando visibles los pechos de Hinata, agradecía mentalmente que no llevara sostén de esta forma el roce de ellos en su pecho fue directo.
La liga que sostenía el moño de Hinata cayo al suelo, dejando caer la suave melena azulada de la morena, se veía maravillosa.
Kakashi se obligo a separarse un segundo para contemplar la imagen de ella, ¡Por Kami! Se veía tan sensual con el cabello suelto y desordenado, jadeante con los labios un poco inflados por la intensidad de los besos, las mejillas estaban pintadas de ese sonrojo que tanto adoraba en ella, la blusa rota y ese agitado sube y baja de los pechos de ella era tan erótico y sensual que le hacía desear aun mas de ella.
Se acerco de nuevo a besarla sin dejar de tocarla, entre sus dedos presionaba de vez en cuando los pezones que se habían endurecido ante su tacto.
—Se quema...— jadeo ella con los ojos cerrados.
—Si, yo también estoy ardiendo...— comento embelesado por lo que ella le hacía sentir.
—No... Kakashi san, la cocina— señalo el humo que empezaba a llegar al comedor.
Tenso la mandíbula al tener que separarse, pero era quemarse de placer con ella junto a la casa y todas sus cosas. Suspiro hondo, para ir a la cocina y apagar el fuego.
Ella tomo los pedazos de la blusa con una mano intentando cubrir su desnudez, mientras con la otra abría las ventanas para poder ventilar el lugar.
Vio a su esposo salir de la cocina un poco sucio, pues gracias al sudor que a tenía hizo que el humo se marcara en la piel de él.
Ella sonrío divertida al verlo así —¿Que es gracioso?— le pregunto él, regresando al lado de ella.
—Parece ser que Kakashi-san, necesitara darse otro baño— contesto, limpiando con su mano libre la suciedad en el rostro de él.
—Si, pero no iré solo— una ladina sonrisa se dibujo en el rostro masculino, haciéndola dar un leve gritito al ser levantada por los brazos de él.
La llevo hasta el cuarto de baño en sus brazos, ella quería poner resistencia pero él ya no era capaz de irse sin tener mas de ella.
—No creo que sea buena idea... Kakashi-san, por favor— intento alejarlo.
—Aun no me has alimentado, solo hiciste que me diera mas hambre, debes tomar la responsabilidad de tus actos— murmuro en su oído, haciendo que todo dentro de ella rogara por pedirle que tomara lo que quisiera de ella.— Sera muy rápido, lo prometo...— dijo antes de besarla de nuevo.
La pego en la pared cubierta de azulejos, para evitar que saliera de allí, no podía seguir esperando así que termino por rasgarle las ropas que aun la cubrian, le tomo menos de un minuto quitarse el pantalon y abrir la ducha, el agua era tibía, llenando de un ligero vapor el lugar.
Levanto a Hinata por los muslos sin despegarla de la pared, haciendo que ella enrollase las piernas en las caderas de el, el agua caía sobre ellos calentando mas sus cuerpos. Al tener su virilidad a escasos centímetros de ella era imposible controlarse, la acerco mas, haciendo leves movimientos sobre la intimidad de ella, sintiendo la humedad de esa zona al deslizar su miembro de forma pausada.
La miro leves segundos sin creerse que sin necesidad de vino ella estaba disfrutando y reaccionando, lista para recibirlo en su interior, volvió a besarla introduciendo la lengua en su cavidad bucal, mientras se hundía por completo en ella. Centímetro a centímetro fue deslizando hasta que la totalidad de su pene se fundió en la cálida y estrecha vagina, sintió como el cuerpo de ella se sacudió ante la invasión que el causo.
Empezó a moverse dentro de ella de forma lenta para no lastimarla, entre mas se movía, mas la besaba ahogando los gemidos de ella en su boca, por fin, disfrutaba de su deliciosa esposa, las sensaciones en su cuerpo casi lo abrumaban por el exceso de placer que ella le producía.
Ella soltó un agudo gemido al mismo tiempo que arqueo la espalda, llegando a un maravilloso orgasmo que la hizo presionar aun mas la virilidad de su esposo, las oleadas de placer le hicieron moverse con mas fuerza y velocidad, sintió la urgencia de aprovechar los espasmos que le envolvían de forma constante obligándolo a llegar al clímax.
—Gracias por la comida...— musito jadeando, con la respiración agitada, mostrando una enorme sonrisa de satisfacción, al ver como ella se sonrojaba aun mas— Te dije que hay muchas formas para alimentarme— le beso la frente, dejándola bajar las piernas.
La calidez y contracciones en el vientre de Hinata aun las sentía, se quedo de pie, repasando cada minuto de ese encuentro, lo había disfrutado, sin miedos, sin presiones, su piel y todo su ser quedo satisfecha.
Las manos de Kakashi lavandole el cabello la sacaron de sus cavilaciones, lo miro con la respiración entre cortada, su cuerpo aun no se reponía de todas esas emociones, el también la miro sin dejar de lavarla.
El baño termino, al salir de allí, el volvió a tomarla en sus brazos y la llevo de esa forma hasta la cama, la envolvió con una toalla y el también coloco una en su cadera, ella lo seguía atenta con la mirada, viendo como el buscaba ropa para ella y para él.
Se giro hasta ella, para extenderle la ropa que eligió para ella, sin decirle nada, salio de la habitación, dándole tiempo para vestirse, pocos minutos pasaron, cuando lo vio entrar de nuevo con una bandeja donde traía el desayuno para ambos.
—No tenemos mucho tiempo para comer, así que traje algo ligero— comento dejando la comida sobre la mesita cerca de la cama.
Empezó por comer la fruta sin decir nada, solo observaba el comportamiento de su esposo, el se vistió de forma tan rápida que cuando se dio cuenta, el ya estaba sentado junto a ella desayunando.
Salieron de la casa, hasta llegar al hospital, ella continuo su camino hasta su oficina con Kakashi a su lado.
—Kakashi-san...— detuvo su intento de despedida al verlo sentarse frente a su escritorio.
—Es mi primera vez en tu oficina, es realmente muy bonita— comento después largos minutos en silencio, el ambiente empezaba a ser incomodo, tuvieron sexo en temprano y no se hablo sobre eso, de hecho no se hablo de nada durante el desayuno y en el camino al hospital— No quiero arruinar el ambiente— comento cabizbajo, un poco avergonzado por lo que preguntaría— pero necesitaba venir aquí contigo, necesito saber ¿cual es la posibilidad de que lo ocurrió hoy se vuelva a repetir?—
La pregunta la tomo por sorpresa, quería evitar hablar sobre eso, pero al parecer la acorralo en un lugar donde no tenía salida.
—Pues...— jugo con sus dedos de forma nerviosa—puede pasar si... si... siempre que u.. usted así lo quiera—el tinte rojo en sus mejillas se hizo presente en segundos.
—Hinata— le llamo, haciendo que ella lo mirara— no va a pasar solo cuando yo quiera, necesito asegurarme que tu también quieres, de lo contrario no tiene sentido—
ella se tenso ante sus palabras ¿que debía decirle? ¿Que también deseaba que ocurriera a menudo?
—Bueno... pues, yo creo que si usted vuelve a acercarse a mi de esa forma tan peligrosa yo no querré detenerlo— desvío la mirada sintiendo como si su rostro fuese una fogata a punto de consumirla.
—¿Puedo interpretar esas palabras como un "Si, lo deseo"?— pregunto con un toque divertido y seductor que ella apenas pudo reconocer. Recibió un asentimiento por parte de ella— Bien, porque pienso acercarme de esa forma "peligrosa" mas seguido a partir de hoy— Hinata dio un leve respingo ante esas palabras, al darse cuenta de lo cerca que estaba él ¿en que momento se levanto de la silla? Se pregunto impresionada.
