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XVII

Tonalidad

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Los primeros años después del Holocausto Zentradi se invirtieron en la tarea de simple supervivencia. Enterrando y quemando (más que todo lo último) a los muertos, combatiendo enfermedades, construyendo o encontrando protección, restableciendo comunicaciones y transporte, produciendo o distribuyendo comida, defenderse contra saqueadores, bandidos y también contra algunos Zentradi que a pesar de la muerte de sus líderes continuaban asechando desde los rincones del mundo, eran las cosas que ocuparían al mundo en los primeros años. El hambre y las enfermedades clamaron las vidas de miles. Miles más mueren en guerras civiles, actos de barbarie y genocidios.

Los esfuerzos de reconstrucción en los meses que siguieron al Holocausto Zentradi se enfocaron principalmente en cuatro áreas del mundo.

La primera área fue América del Norte, sobre todo el área inmediatamente alrededor del SDF-1 Macross.

La segunda área era Japón, dónde el Grupo de Investigación de la UNSpacy quiso reconstruir sus laboratorios de alta tecnología y donde una cantidad de material de investigación era recuperable.

La tercera área era la relativamente ilesa Australia que se volvería una de las regiones más prósperas en el planeta.

La última área dónde el Gobierno Unido gastó recursos considerables reconstruyendo fueron los países de Europa occidental.

Fuera de la Tierra se invirtieron recursos para la ampliación de la Base Apollo en la Luna donde se empezaron a construir las naves de colonización Megaroad y la base en el cráter Delporte en la cara oculta de la Luna.

Con el enfoque en reconstruir sólo unas áreas de Tierra, el Gobierno Unido ganó fuerza rápidamente, pero no se hizo amigos. El área más golpeada por las políticas del gobierno fue África. Con el derrumbe de los gobiernos, el continente entero empezó a caer rápida y violentamente en el caos. Un gran número de unidades militares quedaron intactas del Holocausto Zentradi y se volvieron la peor amenaza a la paz en el continente. A veces las tropas intentarían organizarse y proteger partes específicas de sus países y algunas se unieron al Gobierno Unido, pero la mayoría eran ingobernables y rebeldes, matando a todos los que se opusieran a ellos.

Tres años después del Holocausto Zentradi, los extraterrestres vivían en sociedad con los humanos, pero muchos estuvieron disconformes con su nuevo modo de vida y con el trato que recibían, y abandonaron las ciudades, estableciendo bandas de guerrillas.

Las áreas más peligrosas del mundo eran las zonas que se habían identificado por contener grupos de Zentradi violentos. El Gobierno Unido designó cinco áreas como Zonas de Control Zentradi: Bosque Lluvioso del Amazonas, Bosque Lluvioso del Congo, Desierto Siberiano, Cuadrante de Indochina, y la Tundra Canadiense.

A finales de la Primera Guerra Espacial, la mayoría de los insurgentes Zentradi se habían congregado en estas cinco áreas, pero rápidos golpes militar produjeron la eliminación o captura de Zentradi en las regiones de la Tundra Canadiense.

La entonces Primer Teniente Milia Fallyna Jenius había participado en los combates en la Tundra Canadiense, y allí fue donde probó por primera vez lo que era ser derribada.

Aun lo recordaba. Un par de mísiles se elevaron en el cielo, directamente hacia su Valkyrie. Milia pasó de modalidad Gerwalk a Fighter para ganar velocidad y evitarlos. Luchando contra la enorme fuerza G que la presionaba contra su asiento, hizo un viraje cerrado perdiendo a los mísiles que fallaron por poco. Un tercer misil, salido al parecer de la nada, se colocó detrás de ella, por lo que hizo un fuerte viraje hacia arriba, encontrándose con un cuarto y quinto misil que están próximos a interceptarla. Perdió al tercero y al cuarto pero el quinto estaba demasiado cerca...

De repente, su Valkyrie giró bruscamente hacia estribor, temblando violentamente. Cuando su caza zigzagueó por el aire, astillas de vidrio y acero se incrustaron en su cuerpo, rasgando su traje de vuelo y rebanando su piel. La tierra y el cielo empezaron a girar incontrolablemente, la fuerza G llegó a ser insoportables.

"¡Me dieron!" había chillado Milia aun sin creerlo.

En su vida anterior había puesto a pilotos humanos en la misma situación, sintiéndose satisfecha al verlos envueltos en un gran bola de fuego. Ahora le tocaba a ella. Jamás le habían derribado, pero en ese momento se encontraba del otro lado de la mira de un Queadlunn.

El aullido del viento le impedía escuchar la voz de Max y Hikaru en sus audífonos. Decidió que era momento para escapar de su avión. Le había dado un fuerte tirón a las anillas entre sus piernas, y en menos de un segundo se sintió golpeada contra el respaldo de su asiento y era expulsada de su Valkyrie con mucha violencia.

Colgada de su paracaídas, estaba totalmente indefensa. Estaba tan conmocionada que no recordaba haberse liberado del asiento, y ya se encontraba flotando lentamente hacia las montañas debajo.

Su mala suerte no parecía haber terminado, ya que el Queadlunn empezó a volver su atención en ella. Primero la armadura de combate gris voló lentamente para echarle una mirada, después se volteó y se dirigió hacia ella para atacar. Milia tomó los arneses y empezó a liberar aire de su paracaídas para caer más rápido. Estaba a casi trescientos metros sobre el suelo y suponiendo que lograra evadirlo, quizás alcanzara el suelo antes de que lograra dar un segundo disparo.

Las manos del Queadlunn brillaron a la distancia. Las ráfagas de los disparos pasaron a menos de un metro de ella, haciéndole sentir el calor de los disparos de plasma. Pasando a su lado rápidamente, deliberadamente se dio la vuelta y se dirigió hacia ella otra vez. Sabía que esta vez no fallaría y empezó frenéticamente a sacar aire de su paracaídas. No era que pudiera evadirse, pero debía intentarlo. El suelo se acercaba muy lento mientras la armadura se acercaba muy rápido.

El pensamiento de liberarse de su paracaídas y saltar los últimos cincuenta metros cruzó su mente -en su desesperación no parecía tan alto- y buscó un charco, un montón de nieve, un arbusto, un conejo, lo que fuera que pudiera amortiguar su caída. No había nada que le ayudara. Las manos del Queadlunn-Rau destellaron y Milia Fallyna Jenius cerró sus ojos, sabiendo que hasta aquí llegaba.

El sonido de disparos llenaron sus oídos, después los de balas golpeando metal. Volteó para ver un Valkyrie pasar sobre su paracaídas, sus motores rugiendo en el frío aire. El Queadlunn caía dando vueltas, hasta estrellarse en el campo nevado debajo.

Hasta ese momento Milia no había tenido muchas consideraciones con la piloto de ese Valkyrie. Todo había comenzado unos meses antes, cuando Milia fue elegida para un proyecto que había sido organizado por el alto mando y que el mismo Almirante Gloval y el General Britai le habían encomendado: la creación y entrenamiento de un escuadrón de combate enteramente conformado por Zentradi.

Ya existían grupos de combate Zentradi, principalmente fuerzas que luchaban con armaduras y otros vehículos que los extraterrestres habían traído consigo, pero no era lo que el alto mando quería. Se pretendía crear una unidad de Valkyrie enteramente conformada por Zentradi: pilotos, personal de soporte, mecánicos e incluso su mando operacional.

El escuadrón de Valkyrie ZVF-99 fue creado unos meses antes. Se encargó ella misma de seleccionar a los pilotos que volarían en el escuadrón. Milia aún no estaba acostumbrada a la psicología humana, seguía pensando como una guerrera y entre sus definiciones de buen guerrero estaba el valor físico, habilidad motriz y sobre todo la capacidad de seguir las ordenes e impartirlas. Su esposo Max fue de gran ayuda para determinar lo que faltaba, en cuanto a educación y factores emocionales.

Lamentaba haber rechazado algunos candidatos debido a su impulsividad, pero muchos reunieron los requisitos. Un piloto del grupo era una Zentradi bastante joven. Para los estándares humanos era una niña, incluso daba esa imagen de fragilidad infantil que conmovía el corazón de los humanos.

La primera vez que Milia vio a Ilken fue en la pista de la base cuando llegó junto con los otros candidatos a piloto. Su cabello era plateado y su piel ligeramente morena, era bastante delgada y baja de estatura. No hubiera apostado nada a su favor en ningún sitio.

Ilken era buena aprendiz, pero en realidad no había sido piloto antes de haber llegado allí, había sido una oficial del más bajo rango que se dedicaba a tareas auxiliares en la flota. Nunca había vestido una armadura de combate, por lo que Milia en un principio no la tuvo en estima, pero la joven se destacó al volar el VF-1 Valkyrie con mucha soltura. Había ganado sus alas en el curso de vuelo de 12 semanas. Soportó los entrenamientos sin protestar, siempre sobresaliendo y siempre siendo la primera en ser voluntaria para cualquier cosa.

Aun así Milia no la tuvo en buena estima, no confiaba en alguien que no hubiera visto combate.

El ZVF-99 intentaba demostrar a la opinión pública que los Zentradi eran capaces de vigilarse a sí mismos. Desde el primer día se veía esto como un ejercicio de propagada, y trataron de hacer todo lo posible para evitar su éxito. Milia tomó el comando de los entrenamientos con muy pocos recursos. Los inicios en vuelo del ZVF-99 no fueron fáciles debido a la multitud de estúpidas averías, achacables solo a la intolerancia del mando de no formar adecuadamente a los mecánicos y al personal de mantenimiento Zentradi, o en su caso, no destinar buenos mecánicos a instruir a los Zentradi. Aun así la actuación de esos novatos fue bastante buena.

Meses después, durante la operación en la Tundra Canadiense donde Milia fue derribada, el ZVF-99 no tuvo reparos en luchar contra los insurgentes, logrando elevarse al estatus de escuadrón de elite. Allí fue donde Ilken demostró su habilidad, al punto de que al finalizar la operación fue condecorada, la primera del escuadrón, y no sería la única medalla en su colección.

Los Zentradi rebeldes iniciaron búsquedas en Siberia de componentes electrónicos y metales. La UNSpacy lanzó un ataque contra las fuerzas en Siberia. Destruyendo un generador superdimensiónal capturado y las instalaciones secretas. Ilken se encargó del equipo de bombardeo que en un asalto suborbital destruyó las naves estrelladas utilizadas como base.

Debido al mérito por el ataque a Siberia sin sufrir ninguna baja condecoraron a Milia y a Ilken. Además se crean las fuerzas especiales Dancing Skull para combatir las revueltas internas y conflictos. Esto separaba a Milia de Ilken, quien asciende a segunda al mando del ZVF-99.

No fue una época feliz para todos, ya que un grupo de malcontentos Zentradi fueron ejecutados en el Satélite Fabrica luego de intentar tomar las instalaciones y unos meses después una exmiembro de la UNSpacy, la Teniente Kisa, articuló un grupo que se refugió en el Bosque Lluvioso del Amazonas. Durante varios meses la UNSpacy llevó a cabo una gran operación de varios frentes, y el ZVF-99 tuvo la misión de localizar la base de operaciones de los insurrectos.

El ZVF-99 localizó a Kisa y su nueva base. La UNSpacy pidió a la ZVF-99 destruir la base y capturar a Kisa o eliminarla. Desgraciadamente, la operación no salió como se planeó. El ZVF-99 pudo destruir la base, y capturaron o matar a muchos soldados entrenados por la Spacy, pero la Teniente Kisa escapó. Siguiendo el desastre de la misión de Kisa, la UNSpacy abandonó sus planes para el Cuadrante de Indochina y a cambio de un nuevo enfoque en contener a los Zentradi en la Zona de Control del Congo. Los Zentradi localizados en África, como los Zentradi en América del Sur, parecía ser mucho más numerosos y violentos que los Zentradi en el Cuadrante de Indochina.

Tras lanzar varias operaciones hasta finales de ese año, se pudo eliminar a los insurgentes en América del Sur, destruyendo al ejército de insurgentes Zentradi como una fuerza unificada, dedicándose a luchar solo contra guerrillas aisladas.

Pero la retirada Zentradi tuvo un alto costo, ya que Oasis, una prospera ciudad costera fue arrasada por una bomba termonuclear que las fuerzas del Comandante Zarn habían logrado obtener. 53000 personas murieron y 110000 heridas, y lo que impulsó una acción mayor contra los Zentradi en la Antártida, pero que a la final terminó en una humillante derrota con una considerable perdida en personal y equipo.

Milia había querido participar en la operación polar, ya que ella sentía que pudiera haber logrado un cambio. Lo mismo fue para el ZVF-99, que había sido deliberadamente sacado de la operación. Los efectivos Zentradi de la Spacy habían sido excluidos de la operación debido a que se estaba cuestionando su lealtad. Fue muy malo, ya que un grupo de Zentradi entrenados por la Spacy se encontraban entre los insurgentes, como la Capitán Lessa, con la cual Milia e Ilken habían incluso entablado amistad, y que les había hecho sospechosas y sus lealtades estaban siendo cuestionadas.

Pero tras la expulsión de uno de los comandantes de todas las operaciones en la Tierra, se organizó una segunda operación polar, que se llamaría luego la Segunda Batalla de la Antártida donde ambas participaron, Ilken ya en calidad de comandante del ZVF-99.

Tomó casi dos meses organizar la flota, sobre todo por las campañas en Asia y África. Al reunirse la flota, el Almirante Gloval le dijo al comandante de la operación que tenía en sus manos la fuerza de invasión más poderosa de todos los tiempos, y que más le valía que intentara ganar. El recién ascendido General de Brigada Doherty permitió la participación de efectivos Zentradi, incluyendo al entonces desconocido Comandante Kaal como su segundo al mando. No solo lo permitió, sino que lo exigió, con lo cual no se ganó a muchos amigos, pero fomento a muchos aliado más adelante.

Fue una operación por mar, aire y espacio, nuevamente el portaviones Chronos se encontraría en la costa como grupo de apoyo, y debía enfrentarse contra los Battlepod que fueron abandonados, los cuales al verse solos empezaron a rendirse. En el espacio el CV-2 Andrómeda y las fragatas CG-1 Haruna y CG-2 Galileo se preparaban para interceptar a las naves que salieran de la atmósfera.

Tras perder el control sobre el terreno, la nave de Zarn se alzó en vuelo, y dos Tou Redir de la Spacy intentaron interceptarlo para tratar de derribarlo con fuego de artillería, pero los dos pequeños cruceros no pudieron con la nave. El Comandante Kaal ordenó continuar disparando contra el crucero, pero sus disparos más que causar daño a la nave sirvió como una barrera de fuego contra los disparos de esta.

La nave de Zarn logró elevarse fuera de la atmósfera. La defensa impedía que cualquier misil lograra aproximarse, a pesar de recibir algunos impactos.

En el espacio la nave de Zarn empieza a recibirlos disparos de las naves espaciales Haruna, pero por la geometría del ataque ordenó virar para poder evadir los disparos y tratar de proteger la parte superior de la nave. Las Haruna perdieron precisión de los disparos mientras trataban también de repeler los ataques.

Doherty llamó a Gloval para pedirle permiso de disparar las armas nucleares. Irónicamente esa había sido la orden que Engel había solicitado durante la Primera Batalla de la Antártida y le había sido negada, pero esta vez Gloval accedió.

Las Tou Redir de Kaal se aproximan a menos de 30 kilómetros, disparando torpedos Lojredbeth Deuawhaug de los cuales algunos logran pasar la barrera de fuego.

Cuando por fin tienen la orden, Doherty ordenó disparar los mísiles nucleares e inmediatamente recargar para una segunda ráfaga.

La nave Zentradi abrió una barrera de fuego para evitar los mísiles, pero uno de los mísiles nucleares de la segunda descarga logró dar en el casco, la nave logró sobrevivir a pesar de los daños, e hizo un Fold que sacó definitivamente lo que quedaba de las fuerzas organizadas de insurgentes y representó el fin de los Malcontentos, al menos en la superficie de la Tierra.

No era el resultado que todos deseaban, ya que con Zarn y sus fuerzas se fueron los Zentradi con más experiencia y conocimiento sobre las fuerzas de la Tierra. Solamente Lessa, que estuvo prisionera por un breve tiempo durante la Primera Batalla de la Antártida, tenía años de conocimientos sobre estrategias militares, equipo y sobre todo, había la que había motivado a muchos Zentradi a cambiar de bando.

El último episodio de la guerra contra los malcontentos organizados no se produjo en la Tierra sino en una nebulosa a más de 5000 años luz de distancia unos meses después. Había sido la primera vez que la Spacy iría tan lejos, de hecho lo más lejos habían sido durante la captura del Satélite Fabrica... prácticamente como pasajeros en la nave insignia de Britai.

El objetivo era un punto de avanzada llamado simplemente El Anclaje, una especie de escondrijo de armamento y naves que era utilizado para el reabastecimiento de las pequeñas flotas. Era una estructura remanente de la época de la protocultura, y solo era una de las cientos de miles que aún estaban dispersas en la galaxia. Era una estructura semiesférica de 14 kilómetros de diámetro, que podía acomodar simultáneamente un pelotón de 36 cruceros Zentradi en el interior de su estructura.

Las naves del CV-3 Voyager y CV-5 Olympus, los cruceros CG-5 Icarus, CG-7 Algenicus y dos Tou Redir para realizar una expedición contra el Anclaje de la nebulosa. Debido a las bajas en las batallas de la Antártida y los problemas en África, Sudamérica y Asia, solo se usarían el remanente de soldados de la Antártida más varios escuadrones de Regult. El viaje de la Flota de la Spacy tomó 21 días y 5 saltos hiperespaciales de 1000 años luz y 100 horas cada uno.

Al hacer un recorrido del campo de gravedad, encontraron al Anclaje en la periferia del ojo del torbellino protoplanetario, y al intentar entrar, son atrapados por las ráfagas de polvo de la nube y deben regresar al exterior. Se estudió la posibilidad de iniciar un bombardeo nuclear masivo contra el anclaje, y Kaal descubrió que la única forma de destruirlo sería detonar muchas bombas en el interior, ya que desde el exterior solo se abrirían agujeros, que la gran cantidad de compartimentos compensarían. Pero aun así decidió hacerlos salir, y que no pueden hacer un Fold estando en el interior o en las cercanías de la estructura.

Luego de planearlo, decidieron disparar misiles termonucleares al interior de la nube. Todas las naves estaban dentro de la estructura y no fueron dañadas. Durante el resto del día la UNSpacy había lanzado mísiles nucleares, dañando los cañones de defensa.

El Queadol Magdomilla de Zarn salió para enfrentar a las naves de la Spacy. La nave había sido recargada para la batalla, llenándose de municiones y naves de combate. Al empezar a salir, se encontró con las dos Tou Redir e inmediatamente comenzó a abrir fuego para cubrir la retirada de las naves que no están dispuestas para el combate. Debían salir y alejarse del Anclaje para poder realizar un Fold.

Las naves de Zarn empezaron salir cubiertas por el fuego. La primera había sido dañada pero la siguiente si logró alejarse y saltar, debido a que las naves de la Spacy no podían coordinar el fuego contra todas debía concentrar el fuego para dañarla una por una.

Milia no había salido a combatir en el espacio desde la captura del Satélite Fabrica dos años atrás, y mucho menos combatir a esta escala. Junto con el resto del grupo de Valkyrie debió meterse entre la cortina de fuego para inutilizar los cañones de defensa, a la vez que evadía a los Battlepod que salieron para evitarlo. Era difícil concentrarse, la enorme estructura del anclaje de 14 kilómetros de largo, la nube multicolor de la nebulosa protoplanetaria, la nave principal disparando, las naves de la Spacy respondiendo el fuego, las naves moviéndose lentamente en grupos para alejarse y los centenares de Battlepod disparando y recibiendo disparos.

Un viejo Thuverl Salan de Zarn con una tripulación mínima fue lanzado contra las naves de Kaal, y en una carrera suicida termina chocando contra uno de los Tou Redir, estallando y dañando gravemente al otro donde estaba Kaal y averiando ligeramente a otras de la Spacy.

La nave de Zarn empezó a retroceder cuando la última de sus naves saltó, e hizo lo propio, aun recibiendo disparos.

De esta batalla Zarn había logrado reunir unas 20 naves, pero la mitad habían sido destruidas o dañadas. Al abordarlas se encontró que la tripulación era el mínimo para operarlas, indicando que estaban llevándose el material y no personal.

La operación había sacado a la luz la inexperiencia de la Spacy para las operaciones militares en el espacio exterior. A pesar de que Kaal estaba al mando, los capitanes de las naves aún tenían el pensamiento de las operaciones navales, utilizando sus naves como buques navales en el océano, enfocándose en el uso de fuego a corta distancia, no utilizar el cambio de ejes de rotación de las naves, y sobre todo no pensar en que se estaba en un ambiente en tres dimensiones.

Pero para Milia las grandes estrategias militares no le interesaban. Muchos pilotos habían muerto. Su propio escuadrón Dancing Skull se redujo a la mitad, mientras que otros sencillamente fueron diezmados. Si los insurgentes de Zarn no hubieran decidido escapar y se hubieran dado la vuelta seguramente hubieran acabado con la Spacy.

Milia recordaba la última vez que había estado con Lessa, antes de descubrir su traición. De hecho Ilken había estado con ellas. Ilken seguía siendo corta de estatura, nunca cambio su imagen de fragilidad infantil, mientras que Lessa era bastante alta. Las tres caminaban por la ciudad, Lessa siempre en medio y adelante, hablando de lo increíble que era el mundo y como sería el universo si los Zentradi un día dejaran de ser meros soldados y establecieran una civilización como la de los humano. Ciertamente era muy persuasiva, y después Milia había caído en cuenta que en más de una ocasión Lessa había intentado sutilmente de sondearla para saber si podía utilizarla.

Milia solo supo unos años después muchas cosas sobre Lessa, sobre todo su procedencia, ya que no pertenecía ni a la flota de Laplamiz ni a la de Bodolza y que su vida en la Spacy solo había sido parte de un plan demasiado elaborado, que Milia sospecharía que aun quince años después seguía en marcha, como en los quince años anteriores a eso. Lessa tenía una soltura y conocimiento de los humanos y su cultura que a veces sorprendía a todos, y siempre parecía que decía menos de lo que realmente sabía. No se trataba de que la estudiara, sino que lo había vivido.

Lessa era mucho mayor que Milia e Ilken, en edad y experiencia. Ilken la veía como su hermana mayor, sentimiento que a veces sentían las Meltran para con sus congéneres mayores. Lessa era piloto, e indudablemente tan buena como Milia, e Ilken la veía con devoción.

Si Milia hubiera podido ver el futuro en ese momento las hubiera matado a ambas. Milia había confiado en Ilken y había ayudado a su ascenso hasta comandante de escuadrón, el mismo escuadrón que se había convertido en insignia y modelo para restaurar la confianza en los Zentradi ante la población humana. Lessa era muy persuasiva y manipuladora, y los Zentradi que no se fueron con ella lo harían años después, incluida Ilken, que no solo había cambiado de bando, sino que había causado en el proceso la muerte de muchos soldados.

Sentía un rencor muy grande contra Ilken. Recordaba que incluso la había invitado a su casa y había jugado con su hija Komilia. Le había entregado su confianza y terminó dañando a todos los Zentradi durante años.

El ZVF-99 fue disuelto, junto con dos escuadrones iguales que habían sido creados. La confianza en un grupo de soldados Zentradi unificados se perdió, al menos en ese momento. Los efectivos Zentradi sintieron una profunda ira, no contra sus superiores y los políticos que llevaron a cabo la disolución, sino contra todos esos traidores que no quisieron adoptar un mejor estilo de vida.

Estuvo presente en esa ceremonia simbólica, donde los pilotos quemaron las insignias y estandartes de sus escuadrones, por lo que en la actualidad no quedaba ninguna prueba de la existencia de esos escuadrones, y pasarían años antes de que volvieran a crearse escuadrones Zentradi e incluso que se lanzara una nave de colonización en su totalidad tripulada por Zentradi.

Durante varios años estuvo en la mesa el tema de la segregación, sin encontrar ninguna base que la justificara más allá de los prejuicios por los insurgentes. Increíblemente uno de los opositores a la integración mencionó el récord de los aviadores Zentradi y el liderazgo de Milia Jenius para apoyar la integración. De este modo, la Fuerza Aérea de las Naciones Unidas se convirtió en el primer servicio en eliminar la práctica costosa y perjudicial de la segregación anunciando su intención de integrarse. Al tomar esta acción, la Fuerza Aérea se convirtió en el servicio preferido de los Zentradi por un abrumador margen. La integración funcionó sin complicaciones, mejoró las operaciones de la Fuerza Aérea y sentó un ejemplo para los otros servicios, y permitió de nuevo la creación d escuadrones y servicios integrados.

Enfrentados con las demandas de efectivos para los planes de colonización la Spacy, el Ejército y la Infantería de Marina siguieron su ejemplo. En efecto, la UNSpacy dio el ejemplo a la sociedad, completando la integración en la siguiente década.

Milia Jenius había sido esencial para esta transformación. Su rendimiento y sus extraordinarias hazañas durante la Guerra, así como aquellas durante el resto de su carrera. Además, sus condecoraciones por heroísmo y el rendimiento de los Zentradi bajo su mando eliminaron la creencia de que los Zentradi carecían de coraje y que no seguirían a los líderes Zentradi.

Por último, su actuación eficaz y armoniosa como comandante del Dancing Skull, y el comando de numerosos oficiales, desmoronó la excusa de que los humanos nunca trabajarían para un superior Zentradi.

Aun así no se sentía cómoda, no le molestaba ser el centro de atención, pero ese le hacia el blanco de las críticas, tanto positivas como negativas. De vez en cuando aparecía alguien recordando a Ilken y la relación entre ambas. Al tener su propia nave y la libertad de movilizarse, en más de una ocasión se había encontrado tras la pista de las renegadas y se había logrado enfrentar a ella, pero todo se había detenido hacia 5 años.

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Fin Capitulo 17


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