Nota del autor: Ningun personaje es mio, solo la historia. Y si es miercoles pero mañana s eme complica mucho así que creí que todos prefieren leer antes que despues ;)
Disfruta tu lectura y no olvides comentar, eso me motiva
Capítulo XVIII: Por el amor a un pueblo.
Candice se detuvo fuera de la habitación de su abuelo, por capricho de Anthony y seguridad del rey habían trasladado al rey a su residencia. Había pasado la ultima hora en la capilla, orando por su bienestar y tratando de serenar su espíritu.
Desde que habían llegado los tres Andrew se habían dividido un sin número de tareas. Por su parte, hace un par de horas, había mandado un comunicado para que su tía abuela, Eleonor, viniera pronto, sería la primera vez que viera el rostro de esta, había mando a su hermano Tom, junto con Dorothy para informarle de la situación.
Por su parte Anthony se había encargado de reunir fuerzas militares, no solo el pequeño ejercito que habían traído durante su visita, el joven escoses había mandado a un mensajero con instrucciones especificas. Mientras que Albert había iniciado charlas diplomáticas con todos aquellos que los habían acompañado.
"Princesa Candice" le llamó una de las empleadas acercándose rápidamente "Ha terminado el receso, es hora de volver a las negociaciones, su hermano la esta buscando"
"Ya voy" asintió empezando su camino hacia la sala de juntas. Estaba segura de que en el castillo de Karen pasaba lo mismo.
La sirvienta que había atacado a su abuelo estaba bajo custodia, lista para ser interrogada. Durante su descanso había decidido cambiar su ropa a una mucho más cómoda y adecuada. Una vestimenta negra, un vestido militar, no había nada de vuelo en la falda y solo tenía hermosos bordados dorados en difíciles patrones mientras que su cabello ahora se encontraba suelto y solo con una tiara en su cabeza. Por primera vez agradeció al real Colegio por su formación; ella siempre la había odiado, durante años las hermanas habían tenido predilección por ella, pero así mismo había sido formada para ser un líder,
"Candy" murmuró su hermano poniéndose de pie para ayudarla a llegar a su lugar en la mesa.
Todos los diplomáticos que habían viajado con ellos se quedaron de pie hasta que se sentó en el lado izquierdo de la cabecera, su tío ocupaba el lugar que su abuelo usualmente y en el lado derecho su hermano, el lugar que ocuparía su tío.
"Debemos regresar, reunir un ejército" Exclamó Anthony
"No podemos ir a una guerra" exclamó Candy
"Debemos ir a la guerra, su alteza" exclamó uno de los miembros que se sentaba en la mesa.
"Vamos a reunir al ejército, Candy, eso es un hecho" dictaminó Albert "Espero no llegar a eso, pero de ser necesario, necesitamos estar listos"
La rubia se sentó con rectitud, tratando de recordar todo lo que había aprendido y seguía aprendiendo, desde el primer día como Candy White Andrew su abuelo se había esforzado en reforzar su educación diplomatica.
"Estoy de acuerdo. He mandado, como habíamos dicho, a Tom ,mi hermano, para a notificar a la tía abuela" sentenció lentamente.
"Conoces Inglaterra, Candice ¿Cómo entramos?" exclamó Anthony con coraje
"Paz, hermano, tratemos de tener paz, si las negociaciones no se llevan a cabo, yo misma dirigiré el ejercito" le hizo saber, tratando de tranquilizarlo "Sé que estas molesto, el rey, nuestro abuelo ha sido como un padre para ti, tal vez no creí contigo, pero tengo tu sangre y también hierve bajo mi piel, el abuelo, ha sido el único ser que me ha amado incondicionalmente, solo por ser yo, Candy"
Albert asintió mientras observaba el mapa, los altos mandos escoceses habían llegado hace unas semanas, justo después del descubrimiento de Candy, dejando a la tía abuela a cargo de todo en escocia junto a otros funcionarios.
"Por lo mientras, sugiero una ruta de escape" murmuró un Conde mirando la disputa familiar
"Estoy de acuerdo" murmuró la rubia "White esta cerca de la frontera, a solo unas horas" aceptó "Crecí en ese bosque"
Las manos blancas tomaron la tinta y empezó a marcar la ruta.
"Es peligroso, nadie conoce ese bosque, al menos no como nosotros, Tom ha usado esta ruta" señaló "Todos podríamos salir por ahí, necesitaríamos cruzar por aquí" indicó mostrando su posición, estaban a una hora en carruaje del castillo de Karen y conociendo como salir eso les daría ventaja "Annie puede viajar para asegurar nuestra ruta"
Los hombros del rubio mayor se tensaron y la mirada rápida que le disparó a su prima no paso desapercibida para ella.
"Annie no correrá ningún peligro, su papá es importante, es la única persona que puede viajar hasta aquí" señalo un punto en el mapa "De ahí en adelante Tom ha asegurado dos casas"
"Annie no puede viajar, Candy, no sola" dijo Albert rotundamente
"Entiendo tu sentimiento, pero ella es la única que puede hacerlo, ella puede hacerlo"
Candy volteo a ver su tío en una lucha de voluntades, finalmente él asintió.
"Su seguridad está en tus manos, Candice, tú conoces esta gente, tú conoces este país" le aventó en cara
"Lo sé, Albert" Murmuró ella
"Necesitamos un plan de ataque" insistió Anthony
Los funcionarios en la mesa estallaron en pláticas los tres Andrew trataron de entender todo y no fue hasta que la idea de un militar que todos callaron.
"Un matrimonio, el princípe Albert ha propuesto una alianza y esta es la posibilidad más grande que tenemos" dijo el castaño lentamente
"Nuestro futuro rey no puede casarse con esta reina, esta enferma, todos lo saben" exclamó otro de los funcionarios, el marques de Willson, si ella no se equivocaba.
"Podría hacerlo, no necesito de un heredero, Anthony y Candy pueden asumir un lugar en el trono, si es necesario"
Los ojos de la rubia se abrieron de inmediato, ella nunca había deseado eso, los susurros la llamaban la princesa inglesa. Demasiado inglesa para Escocia y demasiado escocesa para Inglaterra.
"¿No crees que es irresponsable, unir tu vida a una reina inglesa?" exclamó Willson "Todos sabemos de la supremacía de la reina Karen, no puedes estar bajo el yugo de esa mujer"
"No lo estaría, sería una unión política" Exclamó Albert
"¿Y cuándo llegue el momento… dónde vivirá?" dijo Stanford, un Conde "Anthony es un niño, ya trataron de matar a nuestro rey una vez"
La cara de todos estaba tensa, ella podía notarlo, su hermano, Anthony tenía 21 años mientras que Albert debía de cumplir 27 dentro de nada. Y aunque la edad no era tan baja podía entender la preocupación de todos.
"Yo no me casare con una asesina" decretó Anthony "Ella ha tratado de matar a mi abuelo"
"No sabes si ha sido ella" Le reprendió Candy "No puedes saberlo"
"Tu amas este país, claro que vas a defenderla" gritó otra voz desde el otro lado de la mesa
"Tienes razón, yo amo a este país y estoy dispuesta a destruirlo por mi familia, por una nación que nunca he pisado ¿Eso no demuestra cuánto puedo amar a Escocia, mi nueva patria?" Dijo ella poniéndose de pie
Los hombres en la mesa se quedaron en silencio, así, de pie y orgullosa era la princesa Rosemary, no Candice.
"Tanto lo amo que me ofrezco, yo llevaré este matrimonio a cabo" Murmuró sentándose lentamente "Puedo casarme y firmar una paz"
Los dos rubios se miraron con miedo, Candy se había ofrecido para una alianza que posiblemente la haría infeliz y ella ya había sufrido lo suficiente.
"No puedes, no Candy, yo lo haré" murmuró Anthony
"Es mi deber" Exclamó Albert de inmediato
"No, no lo es" dijo ella con suavidad "Tu, Albert, naciste para ser padre, o crees que no he visto tus ojos cuando miras a un niño" Le dijo
"Puedo renunciar a eso" Se negó a admitir las ideas de su sobrina
"Pero ¿puedes renunciar a amar?, tu corazón no es tuyo y no puedes dejarla así, no cuando ella te ama" susurró con suavidad "Si hago esto confió en que todos aceptaran la decisión de Albert, para amar libremente" Estableció
Cada par de ojos se abrió ante las palabras de la niña, mirando con un nuevo respeto a la nueva integrante de la familia real.
"No puedes vivir salvando a todos, Candy" Dijo Anthony "Ya lo has hecho con Tom, ahora Albert" susurró
"Tengo que cuidar de mis chicos" contestó ella suavemente "Y por eso no te puedo condenar a este matrimonio, no a ti que odias esta tierra tanto como el rey" sus manos jugaron con el anillo que tenía puesto, el escudo de Escocia pulsaba en su dedo "Yo lo haré, yo amo a esta nación pero tambien los amo a ustedes, a mi familia"
Un capitán, el encargado de la seguridad de su familia asintió "La princesa tiene razón" dijo lentamente
"Todos aceptaran, soy la opción más viable, mejor dicho, la única" Les explico Candy.
"¿Y qué pueden ofrecerle ellos a una duquesa?" Dijo otro funcionario, ella entrecerró los ojos, sabía bien que su abuelo había tratado de conectarla con una familia escocesa garantizando su cercanía
"No se trata de lo que pueden ofrecerme, se tarta de lo que yo puedo ofrecer para ambos países y eso es paz" Determinó "Yo viví en el filo de esta guerra desde antes de comprenderlo y aún hoy en día. Es hora de terminarlo, quiero que nuestro Escocia vuelva a su gloría, no quiero a más niños en un ejército que combate por tiranías y orgullo individuales"
Todos miraron mientras ella se ponía de pie y tomando su estatura completa se dejaba caer una profunda reverencia ante Albert.
"Mi príncipe" dijo tomando su mano y besando donde el sello familiar descansaba "Mi rey, algun día" exclamó con suavidad "Dejame servirle a la corona, a mi familia y sobre todo a mi corazon. No podría vivir sabiendo que hice la guerra y no la paz"
Albert se puso de pie y con el porte aristocrático asintió antes de levantar a la niña del piso. Sus labios descendieron y besaron la frente de la rubia.
"Odio perderte cuando apenas te he encontrado" murmuró colocando su frente junto la de ella "Odio no poder defenderte cuando yo soy quien debería de salvarte"
"No lo hagas, Albert" gritó poniéndose de pie Anthony, negado a que su única hermana se sacrificara por un conflico que había causado la falta de vigilancia en Escocia
"Pero pienso en mi pueblo y si algún día voy a ser rey no quier esto para nuestra patria" terminó sellando el destino de Candy
Ella se limpió las lagrimas y arrancando suavemente las manos de su tío volteó a ver a todos.
"Capitán Johnson" llamó con firmeza "Prepare los caballos, Annie tendrá que salir para asegurar una ruta de escape y usted, usted llevará la carga de este país en sus manos. Es su deber entregarle nuestra solución a la reina de Inglaterra"
"Será un honor, su alteza" aceptó
Y por primera vez desde su llegada a la monarquía de aquella patria que no conocía pero que latía en sus venas todos la miraron con admiración, reconociendo que Candice no era solo una White sino una Andrew que estaba dispuesta a servir a su país.
"Si ellos no aceptan iremos a la guerra" decretó Anthony "Espero su propuesta sea igual de buena, les estoy dando a mi única hermana" murmuró saliendo de la habitación
"Ahora, Albert, es hora de que realices una carta" murmuró Candy desplomandose en la silla y levantando su copa de vino "Por el amor a un pueblo" dijo ella en voz alta y mostrandole a todos su copa
"Por el amor a un pueblo" repitió inmediatamente el joven capitan
"Por el amor a un pueblo" secundo otro diplomático y pronto toda la mesa se dispuso a brindar con ella.
"Salud" finalizó el rubio antes de beber un trago del suave vino que se servía.
Nota del autor:
Pronto veremos mucho de Terry, el siguiente capítulo es solo para él!
Capítulo XIX: Hacer la paz y buscar su amor.
Tenemos 642 comentarios… Llegaremos a 700? No puedo creerlo
Como siempre Gracias Totales!
Candy Granchester, Gloriareyes75, Blanca G, Eli, Rose, Jekapc, Zafiro, becky7024, Marie Angie, Tiza20, Lea, Carol, Coneja, Lita0411, Marcegrandcheste y todos mis guest
Lima: AL fin una cuenta! Esperemos puedas conservarlo, lo de Tom y Dorothy lo veía pensando desde que Dorothy desaparce por la llegada de Tom a mi me desespera no publicar te entiendo
Gery: Esta loco por su mala vida pero esta lejos de ser malo Albert ha propuesto una alianza pero simplemente su corazón ya esta tomado por alguien más y Candy como siempre juega a salvar el día
Gaby: Rosemary por un momento en el odio que tenía por su padre pensó que era lo correcto y ciertamente se equivoco, nuestro rey aun no ha muerto, animo!
