Hola a quienes leen mi historia, a quienes comentan y tienen está historia entre sus favoritos.

Espero que estén siendo cuidadosos en está cuarentena.

Manténganse seguros. Sean fuertes Un gran abrazo.

Espero que disfruten este nuevo capítulo.

Los invito a leer mis otras historias.

NOTA: Los hechos citados son ficción, no son situaciones para imitar o recrear. Son comportamientos autodestructivos.

No soy psicóloga, así que las conversaciones presentes soló son ficción.

Acoto que todos los personajes identificados a Naoko Takeuchi, solo me baso en sus personajes para escribir.

Sin más que añadir, les deseo una feliz lectura.

Nota: Estoy subiendo nuevamente el capítulo. Lamento los errores que puedan haber encontrado.


Semanas sin ti

"Debes aceptarte a ti misma, aprender a amarte, antes de aprender a amar a otros". Eso dijo Linda con facilidad cruzando sus piernas sobre el sofá.

Haruka no respondió. Permaneció con los brazos cruzados y el corazón tronando en su pecho.

Ella no lo mostraba pero su mente era un río de sentimientos confusos. Sentimientos luchando por salir.

La mujer asintió escribiendo algunas notas en su cuaderno. Un par de garabatos y dibujos al azar.

La rubia se sintió psicoanalizada. La sensación no le agrado. Pero era parte del día.

Un día a la vez.

Eso prometió Diana, después de conseguirla hecha un mar de lágrimas, con las rodillas hasta el pecho y con la expresión más oscura que ella haya vislumbrado en la rubia.

La noche posterior a su encuentro fatídico con Michiru.

La noche de la verdad.

Por lo que Diana le pidió ayuda extra, alguien con quien hablar.

Alguien diferente, imparcial, profesional.

Alguien que no la juzgará.

En su mente Haruka piensa que es una mala idea, en el fondo de su corazón cree que la ayuda debió haber presentado antes.

O tal vez, no.

Sólo el tiempo lo dirá.


"No puedo decirte lo que realmente quieres escuchar" la mujer rubia con deslumbrantes ojos azules le recuerda. Es demasiado joven para ser tan inteligente. Tan perceptiva. Eso piensa Haruka pero no se lo dice.

Su nombre es Linda Mathew. Su terapeuta.

"Sé que ha pasado por circunstancias complejas Haruka, puedo esperar el tiempo que necesites. Estoy aquí para escuchar" repite nuevamente. Como una mantra, una oración.

Ella es buena. Haruka se lo dará. Lástima que las palabras sean demasiado pesadas y decidan quedarse en sus labios. Aferradas a su pecho intentando no morir.

Eso ocurre el tercer día de una larga semana.


"Leí sobre ti", ella comienza está vez.

¡Genial! La información que tiene los medios siempre es muy veraz. Increíblemente exhaustiva y confiable.

Haruka hace una mueca.

"Al principio no lo entendí, pero al final del libro fue bastante claro" ella termina y la frase deja a Haruka sin respiración.

"Créame doctora la realidad supera con creces la ficción", responde ella. Y su terapeuta sonríe abiertamente.

¡Dios! Haruka juro a sí misma no comenzar a hablar. Esto es el epítome de mentirse así misma.

Haruka no dice más. Linda lo llama progreso.

Pero es solo el final de una larga semana.


Le toma dos semanas más, una canción en la radio y una sonrisa de Linda para comenzar a hablar. O en su caso a llorar.

Se ve pérdida.

Joven y pérdida.

Desilusionada, abandonada y ridículamente enamorada.

Una hora no es suficiente para despotricar.

Para odiar ni para amar.

Tal vez ella solo necesita tiempo para sanar.


Comienza con Gabrielle, su padre.

Más tarde habla de Hotaru.

Los tres pilares de su vida.

Dos rígidos y oscuros. Uno que solo aporta luz demasiado frágil y que necesita ser cuidado.

Linda comenta que le gusta Hotaru. A Haruka también a pesar de que cree que ahora ella es ese pilar débil.

Linda aborda sus dudas, miedos e inseguridades.

No falta agregar que las pesadillas con su madre ausente se hacen bastante presente por un par de noches.

Haruka lo llama afrontar. No sabe si Linda piensa lo mismo.


Su rostro se ilumina por unos minutos cuando habla de sus amigos, de las carreras.

Pero termina lleno de ansiedad cuando el tópico cambia y se devuelve a ella.

"¿Te sientes cómoda ocultando quién eres? ¿Ocultando tu cuerpo de chica?"

Linda le pregunta. Y ella nunca lo había pensado.

Recuerda convertirse en un chico porque fue fácil para su papá.

Para ganar la aceptación en las carreras.

Pero nunca se sintió incomoda siendo una chica.

Le gusta mucho su cuerpo. Ella es hermosa. Y le gusta como las personas se toman su tiempo para adorarlo.

También puede imaginar a Michiru haciéndolo. Así que no. No es incomodidad con su cuerpo.

Es costumbre. Se ha acostumbrado tanto a mentirse así misma, que mentirle a otros siendo un chico es muy fácil.

Siendo atractivo para todos.

Haruka Tenoh, el playboy. Es un personaje que ha creado y no sabe cómo desmentir.

Kala, sus hermanas, M, y Elsa vieron su verdad. Se sintió segura y cálida.

Pero la duda persiste cuando se trata de revelarse a otras personas.

Alguien nuevo, como las chicas.

"Si, es como mi segunda piel". Haruka comenta tomando un trago del vaso con agua frente a ella. "Pero hay días en que quiero ...

"¿Si?"

"Gritarle a todos que soy una chica. Sobre todo a los pomposos a quienes una vez les gane compitiendo. Ver su expresión sería oro puro"

Linda se ríe. Aunque ambos saben que su terapeuta no debería.

"¿Por qué no lo haces ?, ¿Qué te frena Haruka?" Linda le pregunta dejando de lado su cuaderno de notas para mirarla con seriedad.

Haruka se lame los labios mientras sus dedos tamborilean sobre las costuras de sus pantalones oscuros, creando ritmos rápidos.

"Yo ... Haruka comienza, pero se calla inmediatamente.

Linda no dice más.


"Quiero que te disculpes" es lo primero que Linda dice cuando se sienta en su sofá cuatro días después. Su vestido verde agua cae sobre sus músculos y Haruka está haciendo todo lo posible para no mirar demasiado.

Se enfoca en el problema actual cuando pregunta. "¿Con quién?"

"Con todas las personas a las que crees haber herido de una forma u otra".

Haruka suelta una carcajada. "Eso me llevará años".

"¿De verdad crees que has herido a tantas personas?" Linda suelta en el aire, para luego reestructurar su pregunta.

Haruka piensa en ello por toda la hora entera, y así termina su sesión.


La encuentra con una maleta dos días después. Diana la sigue de cerca, como un perro antidroga antes de atacar a su presa.

Los padres de Melissa dos pasos delante de ella, saludan a Haruka cordialmente.

Como si nada hubiera sucedido.

Cómo si el año anterior fuera de un hecho al azar.

Ellos se despiden sonriendo. Haruka traga atreviéndose a mirarla rápidamente.

Melissa tiene los ojos rojos y una mueca de disgusto en su rostro usualmente hermoso.

Sus manos tiemblan, un efecto de la droga. El cerebro de Haruka recuerda.

Melissa quiere decirle algo, pero su silencio pesa más y dice más.

Haruka no le grita.

No llora

No la insulta.

Sólo la ignora, a sabiendas que M siempre ha querido su atención.

Su silencio le dolerá diez veces más.

Su ausencia solo logrará enfatizar su punto.

Haruka espera que está vez su rehabilitación sea cierta.

Y que no solo su cuerpo se cure, también su alma destrozada.

Sin embargo Haruka duda mucho de eso último.


Las sesiones con Linda continúan.

Haruka se abre con mayor facilidad ahora.

Ha comenzado a hablar sin parar.

En las noches después de terminar sus deberes, gracias a sus tutores particulares, enviado por Darien, piensa en las cosas que Linda le ha dicho.

"Has buscado por años lo que te faltó".

"Conseguiste la aceptación de tu padre cuando comenzaste a ganar carreras, actuando como este chico Haruka Tenoh".

"Conseguiste respeto por parte de un deporte creado netamente por hombres, porque te convertiste en uno".

"Conseguiste fama, dinero, y el cariño de miles de fanáticos".

"El cariño que siempre quisiste lo que obtuviste de tus amigos. También los ha llamado tu familia. La paz te la ha otorgado Hotaru".

"El conocimiento lo proporcionó Stephen con su sabiduría, siendo tu tutor".

"Kalaberite permitió que explotarás tu carisma, tu egocentrismo, el sexo y te abrieras a nuevas experiencias.

"Los gemelos te introdujeron en un mundo nuevo, lleno de cosas desconocidas y presión social. Lo mismo puede decirse de las hermanas de Kalaberite".

"Con Melissa te sentiste identificada. Dos personas cuyos padres dejaron de lado. La influencia que tiene sobre ti es abismal. Es tóxica. Existe una codependencia que no es sana. Ella está enamorada de la idea que tú la ames. Y tu estas enamorada de la idea, de que ella es la chica que puede comprenderte, tu igual. "Ella no te ama. Se ama así misma cuando está contigo, cuando siente que puede ser mejor. Y eso no es amor".

Linda tiene razón, la partida de M, solo ha enfatizado eso. Sus acciones pasadas con Michiru, con Elsa. Ellas nunca debieron estar juntas. Haruka ahora lo ve. Ahora lo entiende. Tarde pero seguro.

Sin embargo de todas las cosas que su terapeuta le ha dicho, la última es probablemente la que le duela más admitir.

"Elsa te enseño el amor.

Y ahora te sientes culpable de su muerte.

Te sientes culpables por querer a alguien diferente.

Y tratas de auto sabotearte con Michiru. "

"Michiru" Haruka susurra en la oscuridad de su habitación.

No sabe cuándo comenzó pero hablar de ella se pudo bien.

Tan fácil como respirar.

Linda la elogió ante eso, dijo que al hablar de la chica, ella lucía radiante.

"¿Quién dice que solo existe un solo amor. Que solo podemos amar realmente una vez en la vida?" Linda le pregunta. Pero Haruka no sabe qué responder, por lo que Linda continua. "¿Es una ley? Porque a mí no me la enseñaron" Ella bromea.

"Somos seres pensantes, llenos de emociones diarias y constantemente.

El amor es el sentimiento más poderoso del mundo.

Todas las relaciones son únicas y diferentes.

Por eso merecemos amar.

Tú, mereces amar y ser amada, Haruka "

Si eso fuera tan fácil. Si solo ella creyera eso.

Si solo… Ese es el mayor tal vez que ella conoce.

Y decirlo, pensarlo le duele.

Duele tanto como creer que Michiru pudo haberla amado.


El comienzo de la séptima semana se siente cómo una recaída hacia el lado oscuro.

Sus demonios se alzan.

Verla trae consigo dolor.

Su mirada es fría. Y Haruka sabe que su silencio, su odio está justificado sin embargo no hace la situación más fácil.

Su corazón se aprieta ante su simple presencia.

Así que ella trata de explicarle, pero sus palabras son insuficientes y sus actos cobardes inadecuados.

Su adiós duele mucho más que cualquier otra cosa.

Y decir que no sería mentir.

Ella no ha hecho eso en semanas.

Así que ella va con lo obvio, solo se permite sentarse en el suelo y comenzar a llorar.


Kala la encuentra hecha un lio.

¿Pero cuando Haruka no lo ha sido?

La ironía no se pierde cuando ella le habla.

Dos minutos después ella logra hacerla reír.

Se siente cómo hace años.

El batido de fresa solo aumenta la sensación.

Tal vez solo tal vez, ella debate dejar de estar rota.

Comenzar a juntar los pedazos, como dice Linda. Y seguir adelante.

Kala aprieta su mano.

Y Haruka se promete hacerlo.


Una semana después.

Ella tiene miedo, pero no lo dice.

Se traga el cóctel de emociones que está sintiendo mientras camina lentamente.

Una pareja le da una mirada triste desde la distancia, sin embargo Haruka permanece inexpresiva.

El sol calienta su piel, cuando se sienta sobre el césped verde, recién cortado.

El aire está lleno de un aroma a flores, podría ser tranquilizador, pero no lo es.

Sólo hace que su corazón se entristezca.


Haruka no sabe cuánto tiempo pasó.

El calor se filtra en su cuerpo, con cada respiración que toma.

Su corazón aún se siente pesado mientras toca cada letra del mármol frente a ella.

Las rosas rosas rosadas hacen un contraste surrealista con la placa de mármol entre ellas.

Y su corazón nuevamente se hunde, hasta que las lágrimas comenzaron a salir lentamente.

"Debí haber sido fuerte y venir antes. Pero simplemente no podía hacerlo" comienza sin dejar de tocar la placa de mármol. "Así que está soy yo, diciendo hola". Un resoplido sale de los labios de Haruka, sin embargo continua. "Linda, mi terapeuta ... Ella se ríe rodando los ojos". Si, la ironía se ha vuelto contra mí. Ahora tengo una loquera. "Responde la pregunta no formulada que Haruka sabe que ella debería haber hecho". Ella dijo que debería disculparme, por ser ... Haruka respira. "Por haber herido a las personas que quiero. Y si Elsa" Las lágrimas no dejan su rostro, saben demasiado saladas cuando tocan sus labios. "Eres la primera en mi lista".

Haruka traga, cerrando los ojos momentáneamente.

"Hay tanto por lo que debo disculparme, tanto que quiero decir ... su voz se rompe cuando el primer sollozo deja sus labios ... esta soy yo leyendo la primera de mis cartas. La carta que debí haberte escrito un año atrás"

Comencé a amarte en el momento en el que te vi.

Suena trillado, pero realmente fue así.

Cuando la brisa tocó tu piel, mi corazón saltó.

Nunca había visto una sonrisa mezclarse tan creativamente con un rollo de ojos.

Quizás eso fue lo que me atrapó.

O quizás, fue simplemente la manera en la que me hiciste sentir.

Viva.

Acompañada

Adorada

Apareciste de la manera menos esperada en mi vida.

Te conocí cuando pensé que no podría amar a nadie y nadie podría amarme.

Fuiste luz en mi momento de oscuridad.

Mis silencios cuando el mundo comenzaba a girar.

Fuiste mi nada, mi todo.

Mi primer amor.

Mi primer desamor.

Es tarde, sin embargo gracias.

¡Gracias! Por enseñarme a sentirme amada.

Gracias por escuchar mis silencios, entenderlos.

Por complacer mis locuras.

Por ser la caricia en mi mejilla al amanecer.

La risa en mis atardeceres.

Y la pasión al irme a dormir.

Gracias por enseñarme a vivir.

A seguir.

Por ver mi lado oscuro, y permanecer.

Por amarme.

Simplemente por ser tú.

Yo nunca fui merecedora de todo tu amor.

Y siempre lamentaré eso.

Lamentaré no gritarlo antes.

No decirlo antes.

¡YO SI TE AMABA ELSA GREY!

Espero el cielo te dé lo que está vida se llevó.

Te prometo ser mejor, por ti.

Por mí

¡Realmente lo siento! "Ella termina su carta, con el corazón roto, lágrimas en sus ojos pero con su alma mucho más tranquila.

Tal vez la segunda carta le dé un cierre.

Tal vez, solo tal vez.


Horas más tarde.

"Yo no quiero hablar contigo" Haruka comienza tajante, antes de que ella tenga la oportunidad de hablar, luego de mirarla aturdida al abrir la puerta del lujoso apartamento. "No quiero tus excusas, tus disculpas. No quiero saber el por qué". Haruka sigue sin siquiera mirarla. "Ha sido su amiga por años, la ha ayudado editando sus libros. Así que sabrás que hacer con esto". Le dice entregándole un sobre blando con una sola palabra escrita GABRIELLE . "Espero que esté disfrutando su gran vida, así como tú disfrutas la tuya"

"Haruka" Susurra Setsuna. "Ella no quería ...

La rubia la corta. "¿Irse, dejarnos?" ella se ríe. "Escapar de una relación complicada y luchar por sus hijas". Ella mueve su cabeza demasiado indignada ante su réplica tonta. "Pasé años sufriendo por su ausencia, pero hoy he terminado con ella. Adiós Setsuna Meio".

Carta de Haruka.

Mi armario está repleto de cartas que escribí y nunca envié.

Cartas queriendo sable de ti.

Cartas llenas de esperanzas, sueños.

Cartas llenas de odio, y dolor.

Todas dedicadas a ti.

No mentiré y diré que todo está bien. Que vivo el cuento de hadas, y mi vida es la definición de la perfección.

Pero te diré lo que sé.

Una persona que amé eligió marcharse. Su ausencia aún me hace sentir mal. Me recuerda que hay partes de mí, rotas, vacías.

Partes que intentó esconder bajo la almohada, pero que siguen surgiendo día tras día.

Partes con las que ahora tengo que lidiar, contra las que elijo luchar.

Muchas veces mis victorias son evidentes, en otras, las partes rotan... las vencedoras, salen a la superficie y se burlan de mí. Me hacen sentir sola.

Esos días son especialmente difíciles.

Esos días trato de pensar que mejores cosas vendrán, repletas de oportunidades nuevas, hermosas y felices.

Ahora entiendo que de eso se trata la vida.

También cambié, y no solo de forma de vestir. Me refiero al cambio emocional y físico que toda persona merece vivir.

Tal vez deberías comenzar a pensar eso. Eso depende totalmente de ti.

En fin. La vida me regaló personas, amables, divertidas. Que trataron de llenar el vació en el que aquella persona me dejó.

A esas personas las llamo familia.

Son mi tesoro más amado. Tan amado como las carreras.

Aún no puedo olvidar el viento y su sensación en mi piel, el sabor del triunfo en mis labios y la mirada de orgullo en el rostro de papá. Tal vez se debata a que es la única manera de verlo feliz.

Y que yo estoy incluida en esa línea tan delgada.

Lastimosamente eso se ha ido. Tal como aquella persona. Tan rápido como el año anterior.

Fue en ese año que conocí el desamor, la venganza, la tradición, el dolor, el amor y la muerte. Todo en un simple año.

Fue un año demasiado largo.

Fue un año demasiado corto.

En mi mente repito los momentos felices, antes de irme a dormir.

Las pesadillas siempre se manifiestan como los momentos oscuros de ese año.

No tengo que decir, que las pesadillas siempre son muchas.

Y los recuerdos brillantes son pocos.

Ahora puedo contabilizar las pérdidas, dos. Sólo que solo una de ellas fue por elección.

Me miento al pensar que esa no duele más.

Son dos clases de amor. Diferentes, únicos. Dolorosos sin dudar.

Por eso escribo esto.

Por eso rompo mi silencio, me armó de valor y me permito sentir.

Es mi adiós.

Mi carta de aceptación.

Pasé demasiado tiempo odiando tantas partes de mí, intentando entender porque te alejaste sin explicar.

Si fue mi culpa o de alguien más.

Y realmente no vale la pena. Tu decisión fue tuya, las consecuencias y el peso del tiempo recaen sólo sobre ti.

Es momento de dejarte ir.

Agradezco lo poco o mucho según tu percepción que recibí de ti.

Lo bueno, lo malo, lo peor.

Eso me hizo ser quien soy.

La verdad es que soy fuerte. Débil en ocasiones y igualmente valiente.

Cansada de no poder amarme, de vivir odiándome.

Así que estás soy yo, dando un paso atrás.

Alejándome está vez de ti.

Permitiéndome amarme de verdad.

Yo soy diciendo que no te odio.

Te perdono y no te deseo ningún mal.

Sólo espero que consigas lo que siempre quisiste para ti.

Adiós. Mamá.


La última carta que escribe roza sus dedos un par de veces antes de deslizarse por debajo de la puerta.

Ella lo llama cierre.

Ó

Tal vez pueda ser un comienzo.

Sólo tal vez...


Continuará ...

Espero que aún están conmigo en esta historia. Queda un viaje divertido por contar.

Como siempre he dicho: Si te tomas el tiempo de leer, por favor tomate el tiempo de comentar. Tú opinión es importante para mí.

¿Qué te parece este capítulo? ¿Michiru debe perdonar a Haruka?

¿Quién creen que es el remitente de la tercera carta de Haruka?

Espero sus opiniones al respecto. Siempre me ha gustado escuchar sus teorías.

Acepto opiniones, sugerencias, críticas constructivas, todo es válido ...

Ayúdenme a mejorar.

Saludos Nos leemos.

Un abrazo. Bendiciones y buen día o noche para quien este leyendo.