Ya volví ;; Siento tardar en hacer las actualizaciones, pero he tenido una semana terrible y no tenía ningunas ganas de escribir, sinceramente. Ahora tengo 2 exámenes que no estaban planeados y si no paso uno el curso se me va a la mierda, vaya. Tardaré más en subir, pero no creo que vaya a abandonar la historia porque la quiero demasiado uwur así que no os preocupéis. Ah bueno, eso y que estoy participando en una colaboración de arte de Inazuma en Instagram :D me han ayudado mucho a subirme el ánimo, la verdad ;;

A Sander235: re F xD gracias por el review c; siempre me animan de más~~

A MaGhoT: siento tardar de más jsjs ;;; En cuanto a Kaze, muchas preguntas se verán más adelante, ntp. Por ejemplo, con lo de padre/papá, es sólo por respeto, ya sabes- Aparte que no tengo ni idea de cómo se llama el señor lmao- Y los vecinos no hacen nada porque no va con ellos, triste, pero muchas veces es así :c

A Yienla: Fubuki va a morir, lo veo xD Y me alegro de que te gusten mis dibujines ;3

To fade-to-silver: he's going to, but it will be intentional so dw :D

Mini aviso 234: Desde la línea de separación la cosa se pone más hot ;D De recompensa por esperar jsjs

No os molesto más c;


Kazemaru cruzó el pasillo con rapidez y llegó a la habitación de Mamoru en un suspiro, parándose delante de la puerta para tomar aire y calmarse. No sabía si se suponía que tenía que estar nervioso después de conocer a Endou desde hacía tanto tiempo- Era una cita, pero no era como si el otro fuera a cambiar de un momento a otro. Se armó de valor y llamó a la puerta del portero, esperando impacientemente una respuesta.

"Endou, soy yo." Escuchó un golpe al otro lado y Mamoru abrió la puerta torpemente.

"¡Kaze!" Cuando se acercó para entrar en la habitación vio que el moreno tenía la banda naranja a medio poner, cubriéndole un ojo.

"¿Estás bien?" Le costó contenerse la risa al ojear el cuarto de Endou y ver la cantidad de ropa desperdigada por el suelo. Imaginaba que había tenido el mismo problema que él.

"Sí, es que me he asustado y me he dado con la esquina de la cama cuando has llamado." Se rió nerviosamente, acomodándose la banda como de costumbre. "¡Pero ya estoy listo!" Hizo una pose triunfal y cogió a Ichirouta de la mano, excitado por poder salir con él después de tanto tiempo deseándolo. Lo acompañó a la entrada del edificio, dejando atrás el desastre que era el cuarto del moreno. Se preguntaba cómo Gouenji tenía paciencia para aguantar-

Oh, Gouenji. Muchas veces se le olvidaba que Mamoru compartía cuarto con él.

Comenzaron a andar, dejando que Endou lo guiase. Esta vez no hacía tanto frío y los rayos del sol se colaban entre las hojas de los árboles. De hecho, hasta haría un poco de calor si no fuese por el viento que trataba de colarse bajo su piel.

Mamoru trataba de tomarlo de la mano, y aunque él también quería, no quería que supieran que eran pareja- Especialmente estando en Rusia.

"Endou… Al final, ¿qué ofertas has recibido tú?

"La mayoría son de marcas deportivas, así que aún no tengo claro cuál debería escoger."

"Hmm… Siendo el capitán estoy seguro de que todos te querrán trabajando con ellos."

Endou se llevó una mano a la nuca y comenzó a reírse en voz alta, rozando suavemente a Ichirouta con el otro brazo.

"Supongo, pero no saben que a veces soy un desastre." Kazemaru sonrió, posando su mirada sobre los labios del moreno. Dios, quería besarlo con todas sus fuerzas-

"¿A veces? La última vez que miré eras un desastre a tiempo completo."

"¡Oye!" Se quejaba Endou.

Ichirouta terminó riéndose al ver el puchero en la cara de Mamoru. Se quejó durante un rato más, poniendo excusas e intentando probar que no tenía por qué ser un desastre mientras intentaba no tropezarse.

Llegaron a una plaza enorme, llena de gente y rodeada por multitud de tiendas artesanales. Endou se paró en seco y se dio la vuelta con una gran sonrisa en sus labios. Kazemaru asumió que ese era el sitio del que el portero le había hablado- Se le escapó una pequeña risa al ver el entusiasmo del otro, esta vez acercándose para darle un abrazo. Se separó de él y levantó la vista para admirar el lugar. A pesar de que el sitio estaba lleno de gente, había naturaleza asomando entre las losas de piedra de la plaza. A la derecha, cerca de una de las enormes calles que llevaban allí, se podía ver un río rodeado de árboles que formaban pequeñas formas geométricas en el suelo gracias a la luz que pasaba a través de las hojas.

"Endou, este sitio es precioso…" Estaba tan embobado mirando el paisaje que no se dio cuenta de que Mamoru lo había tomado de la mano. Notó un ligero tirón en el brazo, obligándolo a redirigir su atención al portero.

"Es genial, ¿verdad?" Ichirouta asintió, alegre. "Ven conmigo."

Durante un rato, debido a la felicidad que estar con el otro le proporcionaba, no prestó atención a su alrededor, centrándose sólo en el tacto de la piel de Mamoru. Fue cuando levantó la vista que pensó que ojalá no lo hubiera hecho.

Tal vez era porque Endou lo estaba arrastrando a todas partes, pero no podía sacarse de la cabeza que las miradas de desprecio que recibían era por otro motivo- La vergüenza empezó a apilarse en su estómago, haciendo que agachase la mirada de nuevo. Pensó en soltar la mano de Mamoru, pero no quería hacerle pensar que no le gustaba estar con él, y mucho menos que le incomodaba darle la mano.

No se dio cuenta de que el portero se había detenido, y se dio de bruces con su espalda.

"¡Woah! Kaze, ¿estás bien?" El defensa se llevó una mano a la nariz, sobándosela por el golpe.

"S-Sí, no es nada…"

A pesar de sus quejas, Endou se acercó a él para comprobar que no se hubiera hecho daño, acariciando la punta de la nariz del peliazul con cuidado. Kazemaru tenía que contenerse de saltarle encima al moreno cuando notó lo cerca que estaba de él, pero el poder sentir los dedos del otro ahora en su mejilla lo hacía todo mucho más difícil. Su cuerpo le pedía acercarse aún más a Endou para besarlo- Desvió la mirada un momento, y un escalofrío recorrió su cuerpo cuando vio que un par de chicos, más o menos de su edad, los miraban fijamente mientras comentaban algo.

"Endou-"

"¿Hmm?"

Iba a sugerir regresar al albergue, pero realmente no quería arruinar su primera cita con Endou por sus inseguridades- Ya había arruinado suficiente por su culpa.

"Ah… No pasa nada, no me hagas caso."

"¿Seguro que estás bien?" Kazemaru sonrió débilmente para reconfortarlo.

"Sí, de verdad… De todas formas, ¿por qué te has parado aquí?"

"Oh, quería enseñarte este sitio." Señaló hacia el lado contrario al grupo de chicos, enseñándole el escaparate de una pastelería de aspecto tradicional. Ichirouta alejó momentáneamente los pensamientos negativos y acompañó a Mamoru al interior de la tienda.


Por dentro prácticamente todo el mobiliario estaba hecho de madera, decorado por una variedad de plantas que animaban el ambiente. Nada más entrar sus ojos se desviaron hacia la vitrina repleta de dulces artesanales. En la parte trasera había unas pocas mesas y unos bancos acolchados para sentarse.

"Todo parece delicioso, ¿verdad?" La sonrisa de Endou era contagiosa, y Kazemaru aprovechó que no había nadie en el mostrador para darle un beso rápido al portero en los labios.

"Eso te incluye a ti."

"¡No creo que sepa bien-!" Exclamó avergonzado el moreno. El defensa soltó una carcajada y por fin una mujer de mediana edad se asomó por detrás del mostrador. Los miró por un momento, y tras decidir que eran extranjeros, preguntó que qué querían en inglés.

Kazemaru se lo pensó por un momento, hasta que unos pastelitos decorados con frutas llamaron su atención. Tenían una pinta excelente, y seguro que a Fudou le gustarían también- Espera, ¿Fudou? ¡¿Por qué estaba pensando en Fudou ahora?! La mujer se comenzaba a impacientar, así que le dio un codazo a Endou para que fuera pidiendo primero en un inglés terrible. Siguió ojeando el resto de dulces mientras se aguantaba la risa al escuchar a Mamoru hablar inglés. Un poco más a la derecha habían otros pasteles que asumía eran de chocolate puro y frutas. Cuando Endou terminó de pedir se decidió por fin y se llevó varios de los dos tipos.

"Endou, ¿no te apetece quedarte aquí un poco más? Podemos tomar algo mientras." La mirada del moreno se iluminó rápidamente.

"¡Sí!" Cuando la mujer terminó de envolver los dulces de Kazemaru, éste pidió rápidamente un par de bebidas y un trozo de un pastel tradicional de allí.

"Sería una pena venir a un sitio así y no probar algo típico de aquí." Endou asintió.

"Debería traerme aquí a los demás un día, de todas formas sólo estamos a una hora del albergue." El portero tomó el pedido y fueron a sentarse a una mesa apartada de la entrada.

Tan pronto como Kazemaru se sentó en el banco, con Mamoru a su lado, soltó un suspiro que ni sabía que estaba conteniendo. Donde estaban sentados no se podía ver la zona del escaparate ni el mostrador, lo que significaba que tendrían un poco de privacidad. Quería estar con Endou a solas, sin tener que preocuparse por que los estuviesen mirando.

"Kaze." Estaba a mitad de darle un sorbo a su bebida cuando la voz de Mamoru lo sacó de sus pensamientos.

"¿Sí?"

"¿Te he dicho alguna vez que eres muy guapo?" Hizo su mejor esfuerzo por no atragantarse, aunque no sirvió de mucho. Se dio un par de palmadas en el pecho, tratando de respirar. Los colores se le subieron a las mejillas a la velocidad del rayo.

"¡E-Endou!" El moreno empezó a reírse al ver la reacción del otro.

"Pero es verdad~ Siempre lo he pensado." Ahora daba gracias a que la dependienta no entendiera japonés.

"Eso es mentira…" Era raro pensar que a pesar de que era Endou la persona que se lo decía, no podía creérselo después de años de burlas- Mamoru le importaba mil veces más que todos esos idiotas, pero pensar que era atractivo le parecía imposible. "N-No lo soy…"

"¡Sí lo eres! Serías un modelo genial~" Kazemaru hizo un puchero de la vergüenza y continuó bebiendo, evitando contacto visual con el portero. "¡Ah! ¡Casi se me olvida! Van a llevarse a Gouenji al hospital esta tarde, al parecer va a tener que quedarse allí por un tiempo por la lesión." Ichirouta dejó el vaso en la mesa, sorprendido por la noticia.

"Oh, espero que se recupere…" Endou asintió, preocupado. Un pensamiento cruzó su mente. "Pero entonces, ¿tienes la habitación para ti solo?"

"Sí…" Las mejillas del moreno se tiñeron de rojo. "Ehm, Ichi…" El defensa se sonrojó también al escuchar su nuevo apodo.

"¿Sí?"

"Pensaba que… Si quieres, puedes dormir conmigo- ¡No tenemos por qué hacer nada si no quieres!"

El peliazul se quedó sin palabras por un momento, intentando procesar las palabras del portero. Entonces, ¿Endou de verdad estaba dispuesto a-? El corazón se le aceleró y su temperatura corporal empezó a aumentar por culpa de la cantidad de pensamientos indecentes que se le pasaban por la cabeza.

"A-Ah, ¡sí que quiero! Pero no sé si el entrenador nos dejará." Se paró un momento a pensar. "Supongo que puedo ir a tu habitación cuando los demás se queden dormidos." Se reprendió mentalmente por sonar como un pervertido.

Al contrario de lo que esperaba, la sonrisa de Mamoru sólo se hizo más amplia, acompañada de una risilla nerviosa.

"No quería sonar desesperado, pero quería estar contigo a solas." Ichirouta se tensó al sentir la mano del otro acariciar su muslo por debajo de la mesa. Pensó al principio que Endou apartaría la mano, pero allí se quedó, masajeando su pierna lentamente- Igual se lo estaba imaginando, pero juraría que las caricias de Mamoru estaban empezando a trepar por-

Oh.

"Y-Yo también…" Tuvo que cruzarse de piernas para disimular el hecho de que quizás se estaba entusiasmando más de la cuenta. ¿Endou había sido siempre así de atrevido? Por supuesto, sabía que habían crecido, y que el moreno tendría también las hormonas por las nubes, pero nunca se habría imaginado que haría algo así en público. "Mamoru…" Un suspiro abandonó sus labios cuando notó los dedos del portero rozando por fin su entrepierna. Inconscientemente recostó la cabeza en el hombro del otro, acercándose a él todo lo posible para que su actividad no llamara tanto la atención.

Endou levantó la mirada un momento, buscando alguna cámara de seguridad. No vio ninguna, así que se asomó para ver el mostrador de nuevo. La mujer se había metido otra vez en la parte trasera, por lo que nadie podía verlos. Levantó una mano y la puso en la pared de la esquina en la que Kazemaru estaba apoyado, acorralándolo para besarlo sin dejar de masajear su entrepierna. Podía notar que Ichirouta se estaba excitando, tratando de ahogar los suspiros, y le encantaba ver cómo sufría intentando no hacer ruido para no delatarlos.

Mientras Mamoru se entretenía palpando el miembro del defensa, Kazemaru no sabía qué hacer, porque aunque se la estaban jugando, no podía negar que lo estaba disfrutando- Nunca había pensado en hacer algo así con nadie, pero había algo en el peligro de que los descubriesen que lo encendía más de lo que le gustaría admitir. El portero dejó el masaje un momento para levantar la pierna del peliazul y colocarla sobre la suya, abriendo el acceso a su entrepierna. Subió entonces desde el miembro de Ichirouta a su torso, levantando sutilmente su camisa para pellizcar con delicadeza la piel alrededor del pezón del defensa. Esta vez sí sintió cómo Kazemaru suspiraba lo más bajo posible en el beso, y mordió su labio inferior, bajando tortuosamente despacio hasta detenerse en su cuello para besarlo con ganas. Le costó, pero consiguió contener las ganas de marcarlo.

Se separó finalmente de Ichirouta con la respiración agitada, sonriendo como de costumbre.

"Deberíamos seguir en mi habitación."

La expresión de Kazemaru pasó rápidamente a una de molestia al recordar que seguían en la pastelería. La verdad es que quería golpear a Endou por arriesgarse tanto, pero sobre todo por atreverse a dejarlo a medias- Recobró el aliento y agarró a Mamoru del pezón, retorciéndoselo con fuerza, ignorando los quejidos del otro.

"Claro~ Y la próxima vez qué tal si empezamos allí, ¿huh?" Lo soltó y vio cómo el otro se reía mientras una lágrima se escapaba de su ojo del dolor.

"P-Perdona, Kaze…" Al final Ichirouta rodó los ojos y sonrió, acariciando el pecho del portero.

"Está bien. Ahora creo que deberíamos ir recogiendo las cosas, ¿no crees?"

Mamoru asintió y ayudó –por no decir que se comió la mayoría- a Kazemaru a acabarse el pastel que habían pedido para comenzar a andar de vuelta al albergue.


eNdOU fFs-