Un par de semanas después, caminan por la orilla del lago —momento en que Itachi entiende lo ciego que ha sido. Sakura está agotada por su turno, ojerosa y con el cabello desordenado, haciéndolo sonreír: su cansancio esconde una maravillosa vocación que lo hace sentir tan orgulloso.

Cuando la besa, comprende lo mucho que ha deseado sentir sus labios, morder su boca, tomar su cabello entre sus manos y decirle cuánto la quiere sin necesidad de palabras. Al separarse, observa el sonrojado y sonriente rostro de Sakura, maravillándose secretamente con la perspectiva de verla por el resto de su vida.


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Este capítulo no existía en un principio, pero sentí que merecían ver un beso. Corro a responder sus reviews y les mando un abrazo por su apoyo. (L)