Capítulo 21.- Lunes maníaco.

El lunes amaneció soleado. Del fin de semana decisivo cargado de sucesos y emociones, Lori se despertó esa mañana contenta. Como siempre, en la cola para el baño se transmitía las novedades, y la que copaba la escena de ese día era la "relationship" de Lincoln. Todas cuchicheaban, hasta Lisa que, abandonando su habitual seriedad, conseguía las últimas noticias sobre las "impredecibles emociones humanas", aunque diera un chillido de sorpresa cuando se enteró de lo ocurrido.

-Mirándolo en pershpectiva, podríamos afirmar que nuestra intervención en la ocasión en la que lo convencieron que ella gushtaba de él, fue oportuna y determinante, y que, consecuentemente, teníamos razón. Hiiiii!- volvió a gritar, y a usar la sh que le salía cuando estaba excitada o contenta.

Lori sonrió y tomó su lugar en la fila. Rápidamente la fila se desocupó y cada uno bajó a desayunar. Lincoln había esperado su turno en la cola, entrado al baño y salido respondiendo sólo con monosílabos, pero ya no se sonrojaba, sino que tomó todos los comentarios y respondió las preguntas con seriedad y dignidad. Al pasar a su lado, Lori le sacudió la melena blanca y le sonrió.

-Buenos días, Linky.

-Buenos días, Lori.

-Espero que te diviertas hoy.

-Ten por seguro que lo haré.

El desayuno transcurrió igual, con el tema del día. Lynn Sr ya había partido al restaurante, y Rita, como buena madre, estaba al tanto de la novedad, pero no hizo ningún comentario. Simplemente sonrió a Lincoln.

-Buenos días, cariño, descansaste?.

-Buenos días, mamá, pues sí, descansé bien.

En ese momento sonó el celular de Lori, quien se levantó para atenderlo, ahora que las cosas habían vuelto a la normalidad, no era raro que Bobby la llamase. Ella igual iba a llamarlo después de desayunar. Se fue hacia el living.

-Celebro que las cosas se hayan arreglado al fin, -observó Rita- y que mis hijas hayan demostrado madurez y seriedad., -Luan y Luna carraspearon. Rita continuó:

-…y estoy muy contenta por cómo se vé Lori. Lori?

Lori se había sentado en el sillón del living, todavía con el celular en la mano, pero se tapaba la boca con el celular, mientras Rita veía cómo sus ojos se abrían tan grandes como podían. Rita se preocupó y, levantándose, se dirigió al living. El resto de la familia observaba desde el comedor.

-Lori, cariño, qué pasa?

-Bo… Bob..

-Dios mío, le pasó algo a Bobby?- se alarmó Rita- Lori, por favor, qué pasa?

Lori parpadeó y mirándola, soltó el celular mientras la abrazaba.

-Bobby quiere reunirse conmigo en Brasil!, consiguió un trabajo allí!- casi gritó.

Mientras nos alejamos un rato del 1216 de Franklin Av., donde empezó a surgir un grito colectivo que hubiera hecho que todo el vecindario saliese a ver qué pasaba, de no ser que estaban acostumbrados, por ser vecinos de la casa Loud, a estos estallidos de ruido, nos detendremos a explicar lo ocurrido. Solo Mr. Grousse, más por costumbre que por enojo, se asomó por la ventana, verificó que la casa no se estuviera incendiando o derrumbándose o llena de un gas extraño y encogiéndose de hombros, se retiró tranquilizado.

Sucedió que, después de la pelea con Lori, y a instancias de su madre, María Santiago, Bobby comenzó a establecer contacto con un condiscípulo de la Universidad de Michigan, quien después de graduarse también fue convocado a Brasil, concretamente a Rio de Janeiro, para trabajar como asistente traductor. Sin mucho ánimo Bobby le mencionó su interés en trabajar en Brasil. Javier Otárola, el amigo de Bobby, se contactó con uno de sus mentores y surgió la posibilidad de aplicar para traductor en la Universidad de Sao Pablo, a través del IFPU (International Forum of Public Universities), en su Facultad de Derecho, donde precisaban, precisamente, traductores de inglés, portugués y castellano.

Bobby, también sin muchas expectativas, rellenó los formularios y envío su currículum, junto con sus notas de Universidad y demás antecedentes. Recibió una semana después una suerte de prueba de traducción para realizarla on-line. Bobby, que había estudiado en la Universidad portugués, sumó sus conocimientos y la realizó en las condiciones que requerían. Esa mañana de lunes, consultó su correo electrónico y descubrió un mail, procedente de la Faculdade de Direito de la Universidade de Sao Paulo, donde le informaban que por su antecedentes, tenían disponible una plaza como asistente traductor inglés-portugués-español en dicha institución, a condición de que se hiciera cargo de la misma a la mayor brevedad, etcétera. Por supuesto que el mail estaba en inglés, pero Bobby no perdió tiempo y respondió en portugués que estaba más que dispuesto a viajar a Sao Paulo. Ventajas de nuestra sociedad de la información.

Los detalles de esta suerte de explicación los damos como marco, puesto que es lo que Lori resumió a los gritos, mientras Rita y los demás integrantes de la sorprendida familia Loud saltaban en todas direcciones festejando, y abrazando a una Lori que, además de llorar, esta vez de felicidad, todavía no podía dar crédito a lo que le había dicho Bobby, también emocionado, y también llorando, mientras le decía que la amaba y que con ella iría hasta el fin del mundo.

Entonces, ahora volvemos a preguntar. ¿Creen ustedes en el destino?.