2D se hallaba en su habitación, tocando algunas notas sobre uno de sus teclados, tratando de encontrar algún ritmo que le agradara, pero sin éxito. Escucha el sonido de un flash de cámara siendo disparado. Se gira hacia la puerta y ve a Murdoc con una cámara entre sus manos. — ¿Qué haces?-Pregunta.

—Te tomé una foto.-Responde con simpleza.

—Sí ¿Pero por qué?-Ve que Murdoc extrae la fotografía instantánea en papel brillante.

— ¿Por qué no? No pensaba tomarle fotos a cualquier cosa. Debía ser algo que me agradara.-Murdoc observa la foto un rato y después se la da a 2D para que la mire. Se ve a sí mismo estando de perfil, sentado sobre su banquillo, con la mirada y los dedos puestos en el teclado. Su expresión parecía la de una persona muy concentrada pero a la vez serena.

—Espera ¿Quieres decir que yo te agrado?-Sonríe con simpatía.

—A veces.

— ¿Hoy es una de esas veces?

-Sí.-Asiente.

—Me agrada esta foto ¿Puedo conservarla?

—Claro, es tuya.-Murdoc estaba de un inusual buen humor aquella tarde. Era raro verlo actuar tan noblemente pero a 2D le gustaba que tuviera ese estado de ánimo.

—Esa cámara ¿De dónde la sacaste?

—La acabo de arreglar hace un momento y quise probarla. La tenía entre mis cosas.

—Parece ser algo vieja.-2D le indica a Murdoc si puede tomarla. Él accede y se la da. Parece conservarse en buen estado.

—Lo es, es muy vieja, de 1948. Solían ser la sensación en la época de mi padre.

— ¿Aun puede sacar más fotos?

—No lo sé. ¿Por qué no lo averiguas?- Con cámara en mano, 2D se dirige a su ventana. En el árbol que tiene enfrente se posa un ruiseñor en una de las ramas más gruesas. Enfoca bien antes de oprimir el pequeño botón. El ave se ha asustado gracias a la luz del flash y sale volando, pero 2D ha logrado tomar la foto que casi parece de profesional.

—Esta también me la quedo.-Comenta admirándola.

—Bueno, bueno. Haz alguna pose cool.-Ahora es Murdoc quien sostiene la cámara. 2D rápidamente piensa en algo. Decide cruzar uno de sus brazos, con el otro y su mano libre se sostiene el mentón y mira hacia otro lado, como si estuviera meditando profundamente sobre algo. Murdoc captura la escena. Como 2D siempre ha sido tan fotogénico, aquello le sale muy natural. —Siéntate en la cama.-Dice ahora. 2D lo hace sin mayor problema. —Desabotónate la camisa.

El otro lo mira con extrañeza. — ¿Eh?

—Vamos hazlo.-2D duda un momento pero realmente no ve razón para no hacer lo que se le dice. Es como cuando van y toman sesiones de fotografía a toda la banda para promocionar los álbumes. —Sostenla por los bordes, como si quisieras quitártela. No mires directo hacia acá, mira la ventana.-2D obedece. Murdoc encuentra su ángulo correcto y toma la foto. La luz le beneficia bastante. Todas las fotos que está sacando las coloca sobre el escritorio de trabajo. —Ahora recuéstate un poco de lado. Pon un brazo tras tu cabeza y el otro ligeramente sobre tu pecho.-2D sonríe graciosamente mientras se acomoda en la posición indicada. Piensa que Murdoc de verdad actúa como si fuese un profesional. —Te fotografiaré como uno de mis chicos franceses...

— ¿Eh? ¿Tienes amigos en Francia? ¿Por qué no los conozco?

Murdoc se rasca el cuello con pesadez y suspira. —Solo es una expresión.

—Oh, ya.

—Bien. ¿Estás listo? Sonríe.-Enfoca el lente de la cámara. Esa foto hasta el momento es su favorita. —Ahora sí quítatela. Ponte boca abajo, como si durmieras.-Una vez que 2D se acomoda, Murdoc toma la foto. Hasta dormido es capaz de quitar el aliento. 2D vuelve a ponerse boca arriba, en espera de alguna otra instrucción. —Maldición ¿Por qué siempre tienes que salir tan bien?- Se acerca hasta él, se sienta casi en el contorno de la cama. Deja la cámara un momento y se encarga de empezar a desabrocharle los pantalones.

2D se asusta un poco y quiere detenerlo. —Murdoc...

—Espera, estarás bien.-2D escucha sinceras aquellas palabras. Hasta entonces Murdoc no ha dado motivos para desconfiar. Cuando baja la cremallera se queda al descubierto la ropa interior. Murdoc toma el elástico y lo baja un poco, apenas lo suficiente para mostrar el inicio del vello púbico. Al ver que de nuevo va a tomar fotografía, 2D enrojece del rostro y desvía la mirada, con mucha timidez cubre sus labios. Murdoc sigue sin quitar su mano del elástico y esa es la escena que sale en la foto. —Esta me encanta.-Dice. Aprovechando en donde tiene la mano, empieza un suave masaje sobre el miembro de 2D. Es imposible que no reaccione ante ello. Las piernas le tiemblan y de vez en cuando las junta por mero reflejo, aprisionando por ratos la mano que lo acaricia. —Dime ¿Te gusta esto, 2D?

No sabe si se refiere a lo de ahora mismo o a las fotografías en general, pero 2D da una reacción positiva a todo. —S-sí, eres muy bueno en esto.-A través de la tela, Murdoc observa que se empieza a poner algo húmedo. Con esta razón, sus toques empieza a hacerlos más atrevidos. 2D ahora se encuentra extasiado. Justo cuando empieza a gemir, dirige su mano a una de sus tetillas. Se toca sutilmente y da algunos pellizcos en ella. —Murdoc...q-quiero...tomar...otra...-Extiende su mano, con los dedos temblorosos, para que Murdoc le entregue la cámara. Este así lo hace.

— ¿Cómo quieres tomarla?-2D le indica que acerque su rostro. Murdoc no se niega. 2D se encarga de juntar sus labios en un beso apasionado mientras a la vez calcula la posición de la cámara como si fuera para tomar una selfie. Se escucha el flash una vez más y él solo espera que la foto no haya salido tan borrosa. Se la vuelve a dar a Murdoc y de nuevo él mismo se dedica a acariciar su cuerpo, como una manera de excitar al bajista.—Oh si, saldrá genial.-Quiere capturar ese momento una vez más pero al querer hacerlo, la cámara ya no expulsa nada.—Se terminó.-Comenta. Rápidamente se pone pie y se dispone a salir de la habitación.

— ¡E-espera! ¿Adónde vas?-2D se yergue y lo observa como si le reprochara.

—Iré a ver si tengo un rollo por ahí.

—Déjalo así, podemos continuar sin eso.

—Querido, quiero tener un recuerdo de cada momento. De cada uno de ellos, ya vuelvo.-Diciendo esto sale de la habitación a buscar lo que necesita. La verdad 2D tenía razón y no había necesidad de interrumpir lo que hacían, pero quería darse la importancia de hacerse esperar aunque sea un poco. No se tarda ni cinco minutos y cuando regresa, 2D lo espera en una pose incitante, poniéndose en cuatro sobre la cama. Ya solo se encuentra en ropa interior, el resto de las prendas están esparcidas en el suelo. —Vaya ¿Estas muy ansioso, verdad?

—S-sí...

Murdoc se dice a sí mismo que ya lo hizo esperar suficiente. Él también se deshace de sus prendas inferiores y se coloca atrás del más joven. La linda vista que tiene sobre la espalda de 2D, en un santiamén quedará grabada en una fotografía para la posteridad. Esa y muchas otras más. Fotografías que nadie más que él, posee bajo llave.