A ver qué salee =D


Pareja: GaaSaku.


La Sakura y el Kazekage


—Nunca te he dado las gracias.

Sakura levantó la cabeza del expediente que estaba rellenando con su puño y letra. Gaara estaba sentado en la camilla, sin camisa y mirándola fijamente.

—¿Por qué? —preguntó frunciendo el ceño—. Si es por tratarte, no tengo ningún problema. Desde la guerra te he considerado un paciente más. No me importa desplazarme hasta la villa para tratarte. Menos, siendo el Kazekage.

Dejó el bolígrafo a un lado.

—No —negó él concienzudo—. Tú salvaste a mi hermano y ayudaste a devolverme la vida. Después de que yo…

Apretó los labios y Sakura entendió a qué se refería.

—Éramos niños por aquel entonces, Gaara. Olvídalo.

Él negó.

—Es impensable para mí olvidarlo. Si hubiera alguna forma que pudiera devolverte el favor…

Sakura se chupó el labio, pensativa. Gaara suspiró, como si acabara de perder en algo.

—Comprendo. Supongo que deseas algo relacionado a Sasuke Uchiha. Si te preocupa que pueda moverse libremente por la villa, has de saber que esto ya se pactó con Naruto en su momento y que es libre de…

—No —interrumpió sin poder ocultar la sorpresa de su propia negativa—. No es por Sasuke.

Gaara detuvo los dedos sobre los botones de su camiseta a medio cerrar. Sakura se fijó en la obertura y la forma en que su piel parecía más morena pese a no ser así.

—¿No? —preguntó con cierto deje de esperanza que se afanó en cubrir con un carraspeó—. ¿Estás segura? Soy el Kazekage, podría…

Sakura detuvo sus palabras poniendo un dedo sobre sus labios. Gaara parpadeó, sin esperarlo. Por un instante, sus mejillas enrojecieron. Sonrió y avanzó más.

—Pensaba más en otra cosa —sopesó—. Como por ejemplo, si pudiera estudiar más profundamente la medicina de esta villa.

Movió sus manos hasta las de él, le soltó suavemente las manos y empezó a desabotonar lo que él había hecho. Sus dedos se colaron por el pliegue, rozó la suave piel distraidamente.

—Para eso tendrías que pasar tiempo aquí y… —Gaara tragó, mirándola.

—No me importaría pasar algo de tiempo aquí. Podría alquilar un piso, ir a trabajar aquí, estudiar…

Se inclinó, besándole la barbilla.

—Y también, podría revisarte más veces. Incluso… podría invitarte a cenar.

Gaara bajó la mirada hacia sus labios. Sakura sintió su mano en su nuca en cuestión de segundos y el beso, torpe y decisivo, la hizo reírse.

Él se detuvo, avergonzado.

—Lo siento.

—No, tranquilo —tranquilizó—. Sólo que no esperaba una respuesta tan efusiva.

Gaara frunció los párpados.

—Tienes dudas —dedujo—. Lo entiendo. No te preocupes.

Enredó sus dedos en los suyos y volvió a besarlo, lento, disfrutando. Sintió su aliento en sus labios.

—No estoy esperando a Sasuke Uchiha, Gaara —garantizó—. No, cuando no puedes sacarte al Kazekage de la mente.

Gaara cerró los ojos, inclinó la cabeza y apoyó la cabeza en su hombro. Sakura le besó los cabellos y bajó hacia sus oreja. Vio que enrojecía.

Se preguntó cuántas cosas más sería capaz de descubrir.

Si había algo de lo que estaba segura, era que iba a disfrutar y que mudarse, no sería tan malo.


Próxima pareja: SaiSaku.