— ¡Madre! — exclamó Draco.
—Cissy, creí que no llegarías — Sirius se levantó para saludar a su prima con un abrazo.
Aquello sorprendió a los presentes, o bueno a los Weasley. Harry y Draco estaban confusos. Hermione tenía náuseas por lo que trataba de respirar profundo para aminorarlas. Theo sonreía como si planeara alguna broma.
—Oh Sirius, lamento la tardanza estuve cenando en casa de Andrómeda, he visto al pequeño Edward, es un primor de niño — respondió.
— Sí, Teddy es un ángel como su madre. —coincidió Sirius —¿qué hiciste con tu esposo? — preguntó.
— le di una poción del sueño en su té para las reumas y no despertara hasta dentro de dos días. — sonrió divertida.
Sirius empezó a reír de manera sonora — ¿has dicho té para reumas?.. Lo que hiciste es digno de una Slyrherin.
— Que el señor Lucius tenga reumas es natural — todos giraron a ver a Theodore — ya que será abuelo muy pronto. Draco ha estado demasiado ocupado en la torre de premios anuales. Ha habido noches en que he pasado en vela por culpa de Hermione y él... — Narcissa lo veía con curiosidad — eso que ellos lleven un embarazo compartido me encanta. Aunque bueno no tenía nada que limpiar hasta que empezaron a hacer hechizos involuntarios.
— Eso suena interesante, Theo serías tan amable de relatar lo que ha pasado, si no es mucha molestia. — pidió Narcissa mientras Kreacher hacia aparecer una silla junto a Draco donde ella se sentaría.
Theodore sonrió como el gato chesire. — desde luego señora Malfoy y estoy seguro que aquí todos quieren saber que ha ocurrido. — empezó a relatar lo ocurrido.
Yo caminaba junto a mi hermosa Luna por los pasillos del colegio, me causaba gracia la idea que había tenido la directora; ¡Otro premio anual que estaría castigado al estar vigilando a Hermione y a Draco! Ya compadecía al pobre idiota. Todo era divertido, estaba en uno de los pasillos besando a Luna sin pudor alguno y ella correspondía gustosa. Todo era maravilloso hasta que...— ¡Señor Nott! — estaba muy seguro de que aquella era la voz de la directora McGonagall — ¿qué cree que está haciendo?— Besando a mi novia — respondí con obviedad e ironía. No debí haberlo hecho, debí haberme disculpado, pero no...— a mi despacho de inmediato — me ordenó — y Usted señorita Lovegood debería comportarse, estamos en el colegio. No en un burdel o algún otro lugar indecente.Me despedí de Luna con otro beso y seguí a la directora hasta su despacho. Yo iba de lo más curioso, ¿por un beso no me iba a expulsar o sí?Al ingresar me mando a sentar.— ¿Nott será el Niñero? — preguntó el retrato de Snape.— ¿Qué? Si es así me niego, no quiero ser premio anual. Prefiero estar ayudando a Filch a limpiar todo. — bien, mi orgullo no iba a ser pisoteado por culpa de Hermione y Draco.— Aquí yo doy las órdenes señor Nott — el tono que estaba usando la directora me ponía los pelos de punta. — Y usted será el premio Anual, Usted asumirá las funciones de la señorita Granger. Usted tendrá que dar órdenes a los prefectos. Usted vigilará a él señor Malfoy y a la señorita Granger. Ha de estar alerta, si ocurre algún desmayo los llevará a la enfermería, si sus nauseas llenan algún pasillo de burbujas usted las desaparecerá. Usted será la sombra.Aquello que ella decía me sonaba a una tortura, — No quiero, me van a volver loco.— Entonces le restaré 150 puntos a su casa, tendrá que ayudar a Hagrid en sus clases de cuidado de criaturas mágicas, también a la profesora Sprout, y ayudará a Filch a limpiar los pasillos del colegio sin magia. — sonrió— y lo más importante es que irá a alimentar a ciertas acromantulas del bosque prohibido.Eso último sonaba a que yo sería la cena de esos bichos. Bueno de mala gana acepté, ¿qué tan difícil podía ser? Ni que Draco y Hermione fueran tan inestables... Ellos no lo eran, pero su embarazo compartido sí.A las semanas Draco discutió con Hermione. Salía con Draco, Blaise, Pansy y Daphne de las clases de DCAO, en dirección a Runas antiguas que nos tocaría con los Gryffindor. Por ende, estaría Hermione y el resto.Mientras más nos acercábamos podíamos ver que Hermione venía hablando muy animada con Dean Thomas y Seamus Finnigan seguida de Harry, Ginny, James, y Neville.Hermione se separó del resto que ingresó al aula y se acercó a saludar a su novio. Juro que de haber sabido lo que iba a suceder hubiera usado algún encantamiento con Draco.— ¿qué hacías con Thomas y Finnigan? ¿De qué reían? — preguntó Draco, habían celos en todo el ambiente y yo estaba de espectador por tener que cuidarlos.—Bromeaban sobre cómo reaccionaría el resto del colegio cuando revelen algunas cosas — respondió Hermione— ¿me estás viendo la cara de idiota?, Se reían de mí, ¿cierto? Estas saliendo con ellos. — Draco estaba exaltado, enojado.— ¿qué? No... No salgo con ellos — negó indignada.— no te quiero cerca ellos —rugió Draco.— No es lo que crees — Hermione estaba sorprendida. — ellos son pareja.— ¿qué quieren ser tu ser tu pareja? — Draco estaba más enojado con ella, pero es que acaso él no entendía a qué se refería con lo de pareja.Bien ya era momento de intervenir y parar la discusión — Draco, no estas entendiendo — dije haciendo un ademán para que me dejase hablar — Finnigan y Thomas son pareja — me veía intrigado — es decir ellos juegan en el mismo equipo.— Ellos no están en el equipo de Quiddicth de Gryffindor. — respondió.— Draco... — Hermione estaba roja. — a ellos no les gusta las mujeres porque ellos son novios — le susurró. — eres un idiota.— Hermione yo... Tenía miedo... — Draco estaba algo raro. Él admitiendo que tenía miedo es algo que yo estuviera acostumbrado a ver. — eres mi prometida... No puedes irte con otro teniendo a nuestro hijo. No te dejaré ir.Hubiera esperado que se dieron un beso o un abrazo, pero en lugar de eso ella le dio una sonora bofetada que hizo Draco girará el rostro —¿crees que yo podría engañarte? Tan bajo me tienes. Eres un idiota, es más no soy tu prometida por que tú no me lo has propuesto, soy tu novia y madre de nuestro hijo. — Ella daba miedo enojada — quiero que duermas en tu habitación, ve ahora y saca todas tus cosas de la mía, si encuentro algo tuyo lo quemaré. Y si te encuentro a ti ahí dentro te arrojaré por la ventana. No te quiero tener cerca hasta que se me pase el enojo. Adiós Malfoy — dicho eso Hermione se dio la vuelta y se desmayó. Y cuando digo que ella se desmayó es porque Draco lo hizo primero. Odio mi vida. ¿Cuántas clases iba a perder?Tras haberlos llevado con Madame Pomfrey y que ella los haya regresado en sí... Hermione se levantó y no le dirigió ninguna mirada a Draco. Que estaba cabizbajo, daba pena.Fuimos a nuestra torre donde sacaría sus cosas de la habitación de Hermione. Todas sus cosas, ya que él tenía todo en su habitación. lucía fatal. Cuando terminamos nos sentamos en la sala común. Era las 6 de la tarde y Hermione no aparecía.—¿cómo iba a saber que Thomas y Finnigan son... "eso"? — Draco estaba molesto — no lo notéPuse los ojos en blanco — Ellos llevan compartiendo mucho tiempo juntos.— lo mismo hacemos nosotros y no te veo atractivo ni me gustas — Draco parecía niño chiquito — ¿será que Hermione cree que soy gay por estar ahora contigo?Me van a salir canas si sigue con esas preguntas. ¿Acaso por el embarazo de Hermione las neuronas de Draco habían ido a dar un paseo? ¿Ya no pensaba antes de hablar? — si yo fuera gay buscaría alguien menos complicado que tú.— ¿estás diciendo que soy complicado? ¿Y si Hermione me abandona por eso? —Draco me preguntó.— acabas de confesar ¿por qué no quieres perderla?... — entrecerré los ojos.Draco sonreía apenado— Ella hace de mis días mejor, así con sus defectos para mi es perfecta. Y este bebé que espera será dotado de hermosura... Lo sé, todos los Malfoy lo somos, pero con sus genes será mucho más que perfecto. Ella y su aroma a chocolate y canela me vuelven loco.— Más te vale que todo lo que digas sea cierto Malfoy. — Harry ingresó. — ella vale mucho, es muy importante... Si la hieres te mato.Draco se puso en pie frente a Potter — ¿dónde está? ¿Viene contigo?— No quiere verte — Potter pasó de largo a la habitación de Hermione sin verlo. Quizás verificaría que la habitación esté libre de las pertenencias.— Soy un idiota. —afirmó— Eso lo sabemos y aun así seguimos a tu lado — Daphne ingresó seguida de Pansy, y Blaise.— ya es nos acostumbrados a tu buen humor... — continuó Blaise.— pero esta vez te has pasado Draco... Si yo hubiera estado en lugar de Hermione te hubiera lanzado crucios hasta cansarme — Pansy estaba enojada.— Yo no estaba pensando, solo... Solo dije lo que me venía a la cabeza. Yo... — la voz de Draco se quebró. Se sentó en el sillón cubriéndose el rostro, esperé gritos y que las cosas empezarán a romperse. Lo que sucedió fue peor aún. lloraba en voz alta.Se quebró delante de nosotros, se negó a bajar a cenar, no quería salir de la torre, Daphne trató de consolarlo con una manzana, pero corrió al baño de su habitación. Cuando ingresamos tenía un ataque de hipo, y ante cada hipido aparecían pequeñas ardillas, canarios, y golondrinas en la habitación.él seguía llorando. —¡Maldición! —susurré— debí haber aceptado alimentar a las acromántulas.Toda aquella noche la pasé en vela, tratando de consolarlo, me abrazó como si fuera un niño de tres años. Fue algo extraño.
—¿cómo solucionaron aquella dificultad entre ustedes? —preguntó Narcissa viendo a su hijo.
— ese fin de semana nos encerré en mi habitación, le quité su varita y le hice cosas que ninguno de ustedes tiene por qué saber — respondió Draco.
— ¿entonces se casarán? — preguntó Narcissa.
— Sí, Mañana buscaré el anillo de compromiso — asintió Draco.
— No es necesario— Narcissa se quitó su anillo y con geminio lo duplicó quedándose así con la copia y le entregó el original a su hijo — ya puedes pedírselo.
De esta manera, Draco y Hermione eran oficialmente prometidos, la castaña estaba llorando por la emoción y Theo estaba desapareciendo ruiseñores que aparecían en el comedor.
