Los personajes y lugares fueron creados por J.K. Rowling, yo sólo cambio la historia.
¡A leer!
Volver a caer
Domingo por la mañana y habían muchísimas cosas por hacer y pensar. Me dirigía al gran comedor a tomar mi desayuno. Caminaba sola por los pasillos como era costumbre debido a que nadie en su sano juicio se levantaba a esta hora los domingos, o al menos eso pensaba.
-Hermione, buenos días- se acercó Zabini que casualmente estaba recargado en una pared no muy lejos de la entrada del gran comedor. –Hacía mucho que no nos encontrábamos- dijo con una sonrisa que mostraba todos sus dientes.
-Hola Zab… Blaise. Sí, tienes razón- dije cortés, tratando de no evidenciar los escalofríos que este individuo creaba en mí.
-¿Algo nuevo en tu vida?- dijo con mirada atenta mientras caminaba a mi lado.
-Bueno… cada semana hay deberes nuevos- sonreí sintiéndome una tonta. Él sólo hizo un tipo de sonrisa forzada y frunció una ceja.
-Tienes razón- se encogió de hombros. –No estaría mal un día de estos ponernos de acuerdo para hacerlos juntos-
-Sí, estaría bien- sonreí no muy convencida.
-Por ti sí entraría a la biblioteca- rio. –Para hacer los deberes claro- no pude evitar reír nerviosa.
-Si claro, nos vemos luego Blaise- dije acelerando un poco el paso para entrar al gran comedor e irme directo a la mesa de Gryffindor.
Tomé asiento a un lado de Ginny y observé por un momento la mesa de Slytherin. Zabini no había entrado después de mí como lo pensé, de hecho, muy pocos alumnos estaban en esa mesa…
-¿Pasa algo Hermione?- dijo Ginny que me observaba extrañada.
-¿Contigo?- dije retomando la compostura. Serví un poco de avena en mi plato derramando un poco.
-¿Qué hay conmigo?- preguntó Ginny sin entender. Tomé un plátano y comencé a quitar su cáscara.
-No lo sé, te siento distante últimamente- dije mientras depositaba trozos del fruto en mi plato de avena. Ella agachó la mirada y la dirigió al plato que tenía enfrente de ella.-¿Fue algo que dije?- pregunté insegura.
-No lo sé Hermione- dijo picoteando un trozo de jamón. –Sé que eres una buena persona, confío mucho en ti créeme…- depositó el tenedor en el plato y lo alejó de ella para cruzar sus brazos sobre la mesa.
-¿Pero?
-Pero temo por mi hermano- me miró fijamente. –Sé que no es común que nos lo digamos pero lo quiero mucho y... me destrozaría verlo con el corazón roto…-
-Yo no pienso romperle el corazón Ginny… ¿a qué te refieres?-
-Aquella noche…. Cuando hablamos de tu sueño… me pareció…-
-¡Oooh! ¿Es eso?- dije aliviada. –Fue sólo un loco… muuuuy loco sueño Ginny, no significa nada- reí.
-Lo sé, es estúpido dejar de confiar en ti por algo así, me siento horrible y en verdad lo siento, fue raro… no pude evitarlo- se encogió de hombros.
-Está bien, no te preocupes- dije sin poder evitar sentirme un poco dolida.
-En verdad espero que todo vaya muy bien entre ustedes dos, se ven muy lindos juntos- sonrió y de igual forma sonreí al introducir el primer bocado a mi boca.
-Y hablando de parejas…- picoteé un trozo de banana fingiendo concentración. -¿Qué tal lo tuyo con Dean?- dije introduciendo a mi boca otro bocado rápidamente.
-No lo he visto mucho últimamente- dijo pensativa, como si hubiera olvidado que tenía una relación con él.
-Sé que no tiene mucho que ver pero…- volví a fijar mi vista en mi tazón. –Pero así como lo que tú me dijiste de Ron, yo considero a Harry como mi hermano…- Ginny rodó los ojos y dio un gran suspiro.
-Es difícil Hermione… lo mío con Harry no lo veo como algo posible…- dijo cabizbaja.
-¿Qué tiene de complicado?- juro que no entiendo el drama entre estos dos.
-¡¿Qué tiene de complicado?!- dijo exaltada. -¡Es Harry jodido Potter, Hermione!- miré alrededor y los pocos alumnos que se encontraban desayunando, nos veían confusos. Ginny lo supo y al instante se puso roja como un jitomate.
-No entiendo tu punto- dije susurrando un poco en vista de que al parecer éramos el centro de atención por el momento.
-Creo que hasta yo no entiendo mi propio punto- dijo confundida. –Y es exactamente eso Hermione, Harry me confunde y mucho. Nunca estoy realmente segura de qué pasará con él-
-¿A qué te refieres con "qué pasará con él"?- dije escandalizada.
-Un día hablo perfectamente con él y me encanta, pero luego desaparece y resulta que salvó el trasero de todos los magos del mundo- reí con la exageración de Ginny. –Creo que si estoy con él, nunca podré ser parte de su mundo por completo- dijo evitando verme a los ojos.
-Ginny, creo que estás olvidando algo muy importante aquí- ella volteó a verme sin entender.
-¿Qué cosa?-
-¡Eres Ginny jodida Weasley!- Ginny sonrió y me dio un golpecito en el hombro. –Lo que Harry necesita no es a alguien que se meta en su mundo, sino que, lo mantenga alejado de él. Ya sabes, necesita un rayito de luz que ilumine su vida, al igual que se le ilumina su rostro cada vez que te ve- sonreí al notar que Ginny se había sonrojado.
-No lo había pensado de esa forma- dijo tratando de evitar sonreír.
-Pero claro, puedes seguir en tu relación totalmente predecible y común- dije encogiéndome de hombros y regresando la atención a mí desayuno.
-¿De verdad crees que se le ilumina el rostro cada vez que me ve?- dijo divertida.
-¡Por favor!- dije tratando de no escupir mi avena. –Ambos encandilan cuando están juntos- reí y Ginny se llevó las uñas de su mano derecha a la boca, tratando de ocultar su evidente felicidad.
Pasaba el tiempo y el gran comedor se llenaba cada vez más de alumnos hambrientos. Ginny y yo no parábamos de hablar con alegría, como si hubiéramos pasado años sin hablar. Fue cuestión de tiempo para que Ron y Harry se unieran a nosotras en la mesa. Ginny no podía dejar de sonreír y fácilmente podía notar como a Harry le encantaba eso.
Entre bromas y anécdotas terminamos con que el plan del día de hoy sería practicar Quidditch, y con eso me refiero a que ellos jugarían y yo los observaría por ratos, ya que estaría sentada con un libro entre mis manos… un libro…
-¿Pasa algo Hermione?- dijo Ron extrañado, ya que seguro mi rostro estaría pálido al percatarme de que había dejado olvidado un libro.
-Sí… sólo olvidé un libro… Adelántense ustedes, en un momento los alcanzo- ellos fruncieron el ceño sin entender, no es normal que alguien se ponga así por un libro, pero al parecer ellos comprendieron que se trataba de mí y que eso podría considerarse como algo totalmente levantaron de la mesa con un "te estaremos esperando" y salieron del gran comedor. En cuanto los vi pasar por la puerta, me llevé las manos al rostro, separé los dedos para poder ver hacia la mesa de Slytherin y mi objetivo no fue encontrado, cosa que he notado toda la mañana…
Me levanté para dirigirme a mi habitación, aunque estaba totalmente segura de que el libro no estaría ahí, pero aun así fui a ella esperanzada. Justo como lo pensé, nada. Salí casi trotando de la sala común y regresé al gran comedor. Nada. Esperé unos minutos en unos escalones cerca del gran comedor pero no había ninguna señal de él.
Derrotada, decidí encontrarme con mis amigos en las afueras del castillo. Ellos estaban sentados y sólo se pasaban entre ellos una enorme pelota.
-¡Eh, ahí está!- gritó Ginny cuando levantó la vista. -¿Por qué tardaste tanto?-
-No encontré mi libro- dije con decepción.
-Ya saldrá- dijo Ron como si el libro se tratara de algo con vida y estuviera ocultándose de mí. –Estábamos esperándote- sonrió y comenzó a lanzar el balón frente a él.
-Oh no Ronald, sabes que yo no sé volar una escoba y mucho menos jugar Quidditch- dije rechazando la insinuación.
- ¡Será sin escobas Hermione! - dijo Ginny como si eso fuera una mejor idea.
-Vamos Hermione, no es divertido jugar de a tres, tú estarás en mi equipo- dijo Harry dándome ánimos.
-¿Cómo piensan jugar al Quidditch sin volar?- dije confundida.
-Sencillo- se levantó Ron de un brinco. –Tú y Harry intentarán lanzar esta pelota entre aquellos troncos de árbol- dijo señalando no muy lejos a un conjunto de troncos tirados en el suelo. –Pero también deben evitar que Ginny o yo, lancemos la pelota hacia aquellos troncos- dijo señalando al lado contrario en el cual, de igual forma, había troncos acumulados en distintas posiciones. –Ves, sencillo- dijo lanzando la pelota hacia mí, la cual cayó a unos centímetros de mis pies.
-¿Tenía que atraparla?- dije sin entender.
-Mmm… sí, pero no te preocupes, ya aprenderás- dijo mientras la tomaba del suelo.
-Bien Hermione, hora de ganar- dijo Harry acercándose. –Esta partida será nuestra, es como el rugby… muggles… eh…- dijo no muy convencido al ver mi rostro y alzó los brazos con las palmas abiertas, y así se quedó por un rato, como si estuviera esperando algo. –Sólo choca tus palmas con las mías- dijo un poco impaciente y yo obedecí titubeante.
Ron y Ginny nos dejaron empezar la partida con el balón ya que dijeron "ustedes necesitan esa ventaja más que nosotros" algo que pareció molestarle a Harry. Tomé el balón entre mis manos y me mantuve de pie en el centro de una cancha imaginaria. Ron comenzó a acercarse a mí con una sonrisa y yo me sentía como un ciervo a punto de ser una presa fácil de un león.
-¡Lanza el balón Hermione!- gritó Harry mientras sacudía los brazos. Lancé el balón como pude y Harry velozmente logró capturarlo. Él comenzó a correr con el balón bajo su brazo derecho, acercándose cada vez más a los troncos, los cuales eran nuestro objetivo. -¡Corre Hermione!- gritó Harry mientras una rápida y competitiva Ginny casi le pisaba los talones.
Corrí hacia donde estaba Harry esquivando a Ginny, la cual trataba de quitarle el balón de las manos. Una vez cerca, Harry dio una vuelta dejando atrás a Ginny y me lanzó la pelota con fuerza.
-¡AAAAAAAHHH!- grité mientras golpeaba el balón con la mano mientras me cubría la cabeza con la otra mano. De pronto, unos brazos me tomaron por la cintura, me dieron vuelta y me volvieron a poner en tierra firme.
-¡Eso debería ser falta!- gritó Harry molesto mientras veía como Ginny tomaba la pelota y corría con un alegre Ron detrás de ella. Ginny dio un pequeño saltito cerca del área de anotación y lanzó la bola entre los bultos de ramas que imaginariamente eran los aros, haciendo el primer punto de la partida. Los pelirrojos hermanos gritaron de júbilo y chocaron las palmas.
Harry pasó a un lado de ellos con paso firme y tomó el balón que había desaparecido detrás de los árboles. Su ceño estaba fruncido, parecía que se estaba tomando esto en serio…
-¡Regla!- gritó Harry. –No puedes cargar a tu contrincante- dijo señalando a Ron y este se encogió de hombros y me sonrió.Harry caminó directo a mí y me dio el balón. –Este es el plan, me lanzas el balón, luego yo te lo lanzo a ti y lo atrapas, no lo golpeas, lo atrapas- aclaró. –Luego corres sin soltarlo y cuando estés cerca de los aros, lo lanzas de nuevo hacia mí y yo me hago cargo del resto, ¿de acuerdo? - me vio con ferocidad y yo sólo asentí para no exasperarlo. -¡Bien!- dio un aplauso y luego me acarició la cabeza para ponerse en la misma posición que hace rato.
-¡Va de nuevo!- gritó Ginny. Yo giré hacia donde estaba Harry el cual me veía con los pulgares hacia arriba tratando de darme ánimos. Apreté el esférico entre mis manos y con fuerza, lancé el balón hacia Harry. La pelota cayó al césped y rodó unos centímetros antes de ser interceptado por Ron, el cual corrió con el balón en manos y de nuevo, un punto para el equipo pelirrojo. Harry se llevó los dedos al tabique de su nariz, justo donde reposaban sus anteojos normalmente.
Esta vez fue Ron quien tomó el balón de detrás de la zona de anotación y se la lanzó a Harry para después chocar palmas con Ginny, la cual intentaba no reír ante la evidente molestia de Harry. Este se acercó a mí de nuevo y yo me sentía muy avergonzada.
- Está bien, cambio de planes- dijo una vez cerca. –Yo empezaré lanzando el balón, tú sólo atrápalo y yo me acercaré a ti para que puedas regresármelo, ¿de acuerdo?- dijo serio.
- Creo que no soy buena para…-
- ¿De acuerdo? - me interrumpió alzando una ceja y yo callé de inmediato.
- De acuerdo…- dije insegura. Me dio una palmadita en el hombro y me dio un pequeño empujoncito para que caminara hacia la posición en la que él estaba anteriormente.
- Lo estás haciendo bien Hermione- dijo Ginny intentando animarme.
- Bien horrible…- dije entre dientes. Me puse en posición y Harry me lanzó el balón un poco elevado, yo sólo cerré los ojos y estiré los brazos esperando lo mejor. Sentí como la pelota cayó justo entre mis manos y yo la agarré con fuerza y la llevé a mi pecho. Por alguna extraña razón estaba conteniendo la respiración…
- ¡Corre Hermione! - gritó Harry y yo abrí los ojos de golpe y comencé a correr mientras abrazaba el balón. Ginny y Ron venían tras de mí con malicia en sus rostros. Harry corría en paralelo a mí y agitaba sus brazos, yo le lancé el balón y él logró atraparlo para seguir corriendo hacía el área de anotación. Rápidamente Ron y Ginny se fueron tras élimpidiéndole un tiro limpio, yo sin poder respirar con normalidad, veía cómo Harry trataba de burlar a los hermanos Weasley con muy poca oportunidad de salirse con la suya.
De repente, Harry logró encontrar un lugar descuidado en la guardia de Ginny y Ron, y sin pensarla dos veces, me lanzó el balón de regreso. Estiré los brazos pero esta vez el balón no se quedó en mis manos y cayó al suelo. Justo cuando iba a levantarlo, la punta de mi zapato chocó con la pelota y esta rodó lejos de mí. Corrí tras ella con la desesperación recorriendo mi cuerpo al notar que Ron se acercaba con la mirada fija al balón. Lo tomé y lo pegué a mi cuerpo para evitar que cayera y justo cuando me incorporaba para correr, Ron llegó a mí y…
- ¡Aaaaaaah! - caí al suelo con el pesado cuerpo de Ron sobre mí, no entendí exactamente qué fue lo que había pasado…
- ¡Ron qué te pasa! - gritó Ginny mientras se acercaba corriendo. Ron se incorporó y rápidamente me tendió la mano. La tomé y justo cuando intentaba levantarme sentí un agudo dolor en el codo que me hizo caer al suelo de nuevo. Ginny se acercó a mí y me ayudó a levantarme con más cuidado.
- De haber sabido que esto sería rigby no hubiera aceptado la invitación.
- Se dice rugby - dijo Harry perplejo mientras se acercaba.
- ¿Qué rayos es el rigby? - dijo Ron confundido.
- Rugby- volvió a corregir Harry. –Es un juego muggle muy agresivo… ¡pero eso no importa en estos momentos! ¡¿En qué estabas pensando?! -golpeó a Ron en el pecho y todos lo miramos confusos.
- Yo intenté detenerme… no sé qué pasó… creo que tropecé…-
- ¡¿Crees?! - dijo Ginny molesta.
-Es extraño, ¡puedo jurar que esa roca no estaba ahí! -dijo Ron señalando una roca que de alguna forma se veía extraña en el lugar. Todo estaba limpio a excepción de los bultos de ramas y esa roca.
- ¿Estás bien Hermione? -preguntó Harry al ver que no dejaba de sobar mi codo e ignorando por completo la excusa de Ron.
- Siento un ligero dolor, es todo- dije no dándole tanta importancia, pero la verdad era que el dolor era intenso.
- Entonces podemos volver al juego… ¿no? - dijo Ron tomando el balón del suelo. Ginny golpeó su nuca.
- ¡Por supuesto que no Ron! -dijo Ginny evidentemente molesta con su hermano. -Debemos llevar a Hermione con la Sra. Pomfrey, eso podría ser una fractura- tragué saliva escandalosamente al percatarme de lo que había comentado Ginny.
- Tienes razón, lo siento Hermione -dijo Ron con un rostro evidentemente preocupado.
- No te preocupes, sé que fue un accidente- dije para tranquilizarlo. Ron se acercó a mí y me alzo en sus brazos.
- No te dejaré dar ni un paso más- dijo sonriendo y yo no pude evitar sonreírle de vuelta.
Nos encaminamos hacia el colegio, yo en los brazos de Ron mientras Harry y Ginny, cabizbajos, seguían los pasos de Ron. Un silencio lúgubre había inundado el ambiente y comencé a sentirme incómoda. Comenté lo divertido que había sido el partido a pesar del accidente para dar fin al sonido nulo, pero esto sólo provoco las disculpas mezcladas provenientes de mis tres amigos, todos se sentían culpables pues ellos tenían presente que mis habilidades deportivas eran nulas.
Yo, ignorando el dolor punzante en mi brazo, no podía convencerlos de que todo estaba bien, que me había divertido y justo en ese momento Ron volvió a tropezar y comenzó a tambalearse reforzándome en sus brazos. A pesar del esfuerzo por no caer, Ron terminó cayendo de nuevo pero esta vez logró girar para caer en su espalda y no sobre mí.
- ¡Ron! ¡¿Pero qué pasa contigo?! – gritó Ginny corriendo a auxiliarnos. Ron se llevó las manos al rostro en modo de frustración. Entre Ginny y Harry me ayudaron a incorporarme y esperaron a que Ron reaccionara.
- Okey… puedo jurar que eso no estaba ahí – dijo Ron sorprendido una vez que se pudo sentar señalando una raíz de árbol que sobresalía del suelo, la cual, al igual que la roca, tenía una posición muy sospechosa y para nada natural, ni siquiera había árboles cercanos…
- Ron, debes tener más cuidado cuando caminas, ¡ya no tienes 6 años! - dijo Ginny tan molesta que incluso podría jurar que quien habló fue la mismísima Molly Weasley. Harry la observaba sorprendido mientras le tendía una mano a Ron para ayudarlo a levantarse.
- Ya lo sé – dijo Ron incorporándose con el ceño fruncido mientras sacudía restos de césped que se había pegado a sus ropas.
- Estoy bien, sólo hay que llegar a la enfermería antes de que algo más pase…- dije sin evitar mirar alrededor extrañada.
- Te cargaré de nue…-
- ¡No te atrevas a acercarte de nuevo a ella Ronald Weasley! - dijo Ginny interponiéndose entre nosotros. – ¡Vas a matarla! – Ginny posó su mano sobre mi espalda sin interrumpir su mirada amenazante dirigida a su hermano y me encaminó a la tan esperada enfermería.
Ron volteó a ver a Harry evidentemente molesto por la acusación de Ginny y Harry no respondió mas que con un levantamiento de hombros y siguió su camino. Yo busqué la mirada de Ron y sonreí cuando me miró. Inmediatamente relajó el rostro, soltó un sonoro resoplido y emprendió su camino. No pasaron más de cinco segundos cuando Ron cayó totalmente de bruces al suelo… de nuevo.
- ¡Es que esto no puede ser posible! - golpeó al suelo sin siquiera levantar el rostro del suelo. Harry no pudo evitar reír al ver a su amigo tendido en el suelo por tercera vez en el día, ¿cuáles son las posibilidades?
Harry contagió la risa a la sargento Ginny Weasley y yo no pude evitar unirme a ellos. Ron se levantó de nuevo y dejó ver su muy sonrojado rostro.
-No lo entiendo- dijo sin mirarnos mientras se volvía a sacudir las ropas. – ¡Estaba siguiendo tus mismos pasos! – señaló a Harry.
- "No te dejaré dar ni un paso más"- dijo Harry haciendo una pésima imitación de Ron mientras intentaba levantarlo y Ginny estalló en risas.
- ¡Apártate de mí! – dijo Ron empujando a un Harry empeñado en levantarlo en brazos. Ron no pudo evitar reír y le lanzó un puñado de pasto que tenía pegado en el pecho.
¡Espero que hayas disfrutado la lectura!
Nos leemos pronto;)
La ChancludaM
