Los personajes no me pertenecen, todo es de DreamWorks y Disney, la imagen no es mía


Capítulo 24: De mal en peor

POV'S Elsa

El día anterior había sido fatídico, las dos personas a las que más estimaba no querían tener nada que ver conmigo. Me dolía todo lo que estaba pasando y no negaré que volví a llorar por la situación con ambos.

No cedería con Anna y su espontáneo compromiso, no la apoyaría y se lo hice saber, con esto mi hermana ya no quiso hablarme más ni yo a ella. Por eso luego de haber llegado a casa he estado encerrada en mi habitación. Fue una tarea difícil, dado que las clases en todo Burgess se suspendieron ese día jueves por el paso de la tormenta y tuve que estar todo el día con Anna en la misma casa tratando de no toparme con ella cuando salía de mi pieza a buscar comida.

Las cosas con Jack tampoco las podía arreglar, él se negó a hablarme y no podía hacer mucho contra eso. Solo me queda esperarlo.

El día pasó muy lentamente, no hice mucho más que acostarme en mi cama y llorar abrazada a la sudadera de Jack o solo mirar el techo. Mañana tendría que volver a estar con ambos durante el tiempo en la escuela y tal vez Jack seguiría pasando por nosotras por la mañana… Luego de reflexionar por algunos momentos sobre ese tema decidí que no obligaría a ninguno a tener que soportar mi presencia, me iría caminando más temprano.

Al día siguiente me levanté un poco antes, realicé mis actividades y salí sin dar explicaciones a Anna.

Al llegar a la escuela me fui directo a la sala de clases y esperé adentro los minutos que faltaban para iniciar. Jack no tardó en aparecer acompañado de los chicos, cuando entró noté que se congeló por unos segundos al verme, tal vez esperaba que me sentase en otro lugar, no había considerado eso hasta este momento. Lo vi dudar, pero a pesar de eso avanzó y se sentó junto a mi. Jack me ignoró la mayor parte del tiempo en clases, solo escuché de él cosas como "Elsa, Hipo quiere comparar su respuesta contigo" o "Kristoff quiere tu ayuda", no bromeó ni hizo chistes al azar como era la costumbre. Durante el receso me alejé de nuestro grupo de amigos excusándome con que tenía que hacer algo en la biblioteca para no incomodar a Jack ni Anna. Las siguientes clases siguieron el mismo patrón, Jack en silencio y sin ninguna expresión junto a mi y solo volteándose a hablar con los chicos. Por suerte Kayla no se había presentado para no hacer todo peor, ya el resto había sido una tortura. Decidí irme antes del último periodo ese día.

El día sábado tenía entrenamiento, no sabía si asistir o no pues sabía que Jack no me quería allí, pero no podía defraudar al equipo que ha trabajado tan duro por llegar a donde está ahora. Cuando desperté por la mañana había tomado una decisión pensando que sería lo mejor, iría a la práctica y llegaría temprano igual que todas las veces que lo había hecho antes. Decidí hacer esto pues además de no defraudar al equipo tenía que proteger a Jack, sabía que él no diría nada sobre la verdad tras Eliott, pero como capitán tendría que "descubrir" qué pasó con mi ausencia y no quería obligarlo tener que mentir por el jugador desaparecido, jugaré hasta el final de la temporada en The Guardians, eso estaba decidido.

Apegándome al plan llegué al estadio temprano, MUY temprano y me quedé patinando mientras esperaba a los demás. El resto del equipo llegó de a poco, Jack apareció casi al final. En el entrenamiento Norte nos dio instrucciones sobre las actividades a realizar que básicamente correspondían a prácticas de velocidad y esquivar ataques del oponente. Lo planeó de esta forma por tratar de anticiparnos al estilo de juego de nuestros oponentes de Muy Muy Lejano, los Ogros.

La práctica fue problemática, los chicos ya habían perdido todo el entusiasmo del triunfo pasado y se veían desmotivados, además Pitch, que era el más activo de momento en el equipo, había vuelto a su actitud usual de intentar mejorar su juego con empujones y jugadas sucias. Por otro lado, Jack no interactuó conmigo en el juego, ni una sola vez.

Pasado un rato Norte ya había intentado de todo para volver animar al equipo, pero no lo logró, ni siquiera Jack como capitán quería jugar.

—Norte puedes seguir, yo terminé por hoy—dijo el susodicho unos treinta minutos antes de terminar las prácticas—Me voy a cambiar, hablo contigo después

—¡No lo puedo creer!—dijo el entrenador deteniendo el juego después de que Jack se retirara—Estamos a una semana del partido que podría llevarlos a la final y ustedes no quieren practicar

—Estamos cansados—se defendió Hipo

—Hipo tiene razón—lo apoyó Bunny—¿Podríamos terminar el entrenamiento por hoy?

—No lo esperé de ti Bunny—se quejó el entrenador esperando que mi compañero se retractara, no sucedió—Ustedes me van a provocar una muerte prematura

—No exageres Norte—dijo Eugene—¿Quién vota por dejar hasta aquí las prácticas?

Casi todos levantaron las manos, creo que con Pitch éramos los únicos que no teníamos problema con continuar

—No pedí votaciones Flynn, gracias—dijo Norte, pero luego rendido agregó—Bien, terminamos por hoy, tengo que hablar con Jack de todos modos

—Sabía que entenderías—habló Eugene con alegría

—El jueves tendremos nuestro último entrenamiento—siguió Norte—Los quiero con una gran sonrisa para ese día

Mientras los demás corrieron hacia los vestidores yo me quedé en la pista dando vueltas y realizando tiros al arco desde distintas distancias.

A los minutos vi que Jack se acercó a Norte que revisaba unos papeles y ordenaba su bolso con el equipamiento deportivo. Conversaban, seguramente de mi, intenté no prestar mucha atención a eso. Seguí observando a los camerinos para mantener la cuenta de cuántos de mis compañeros salían y poder tener oportunidad de cambiarme.

Hasta ese momento no había pensado que Jack pudiera querer sacarme del equipo y que eso fuera lo que hablaba con Norte, de mi expulsión...no quería irme, adoraba el hockey y el patinaje, la sensación que producía deslizarse en el hielo, los movimientos rápidos y precisos que requería, dejarlo sería entristecedor, sería agobiante, sería… Sacudí mi cabeza y traté de ignorar esos pensamientos, no me expulsaran.

Vi que Sandy salió de los camarines acompañado de su hermano, eran los últimos que quedaban, así que fui a cambiarme. Traté de hacer todo rápido como siempre por si alguien se acercaba. Ya estaba en mitad de camino con todo mi equipo deportivo fuera y solo en ropa interior cuando...

—¿Elsa estás aquí?—preguntó Jack entrando apurado

—¡No veas!—grité en el momento que su zapatilla se asomó por la esquina de los casilleros, no alcanzó a dar el paso y retrocedió. Avergonzada y probablemente con la cara roja continué cambiándome—Ahora sí—le dije cuando terminé

—T-te quería entregar esto—dijo Jack con las mejillas rojas y un poco nervioso extendiéndome una llave cuando volvió a aparecer—Hable con Norte, hay una puerta un poco más allá, cercana a la salida, t-te cambiarás allí desde ahora en adelante—dijo y luego con mayor seguridad agregó—Cosas como la de recién no te volverán a pasar

—Gracias—dije recibiendo las llaves y fijando mi vista en sus ojos

Jack me miró un segundo antes de voltearse, pero no dijo nada, ni adiós. Antes de que se alejara lo detuve, tal vez ahora sí podríamos hablar.

—Jack podemos conversar—le pedí suavemente, negó con la cabeza y se alejó un poco más, yo insistí—S-solo será un momento, por favor…

—¡No entiendes que no quiero hablar contigo!—gritó e irritado golpeó con el puño un casillero frente a él

Retrocedí, llorando tomé mi bolso y me fui corriendo de allí. En todas las ocasiones que intentaba explicarle a Jack las cosas terminaban mal y ya no lo intentaría más, tal vez nunca me perdone y solo tendría que darle su espacio.

Intenté calmarme en el camino y llegué a mi casa a los pocos minutos. Noté que había un automóvil desconocido estacionado fuera de mi casa, intuí de quién podía ser y al entrar comprobé que mi instinto no fallaba, Hans estaba de visita.

—Elsa, no comenzamos de la mejor forma la primera vez, dame una segunda oportunidad—dijo él cuando entré—Soy Hans Westergaard y estoy profundamente enamorado de tu hermana

—Escuchalo Elsa, por favor—pidió Anna—Siéntate con nosotros a comer, pedimos comida china, tu favorita—dijo Anna mostrando unas bolsas con los productos—Te aseguro que te sorprenderás con Hans

Accedí, le dí una oportunidad y en definitiva me sorprendió.

Durante el almuerzo me mantuve en silencio y observé en detalle cada acción de Hans, no confiaba en él, mi intuición me decía que no era de fiar. Descubrí que ambos se habían conocido en línea cuando Hans contactó a Anna, además me contaron que la primera vez que se reunieron fue el miércoles pasado cuando mi hermana decidió invitarlo a casa. No hablaron más detalles de cómo se conocieron y me quedó una gran intriga de como Hans había llegado a tener el correo de Anna. Luego siguieron charlando de su infancia, Hans relatando su vida con sus 12 hermanos mayores y Anna le contó cosas de nuestros padres. La conversación entre ellos siguió y siguió hasta que en un punto mi hermana recordó algo interesante...

—Elsa, Hans tiene ideas fantásticas para la empresa luego de casarnos—dijo

—No hay prisa en eso amor—dijo él deteniéndola

—Es una buena idea Hans, ella necesita saber—aseguró mi hermana continuando con la plática—Ahora Elsa es la que lleva las riendas de la empresa por lo que me gustaría que ella pudiera hacer algo por mientras para acelerar las cosas

—¿Qué pasa con la empresa?

—Nos gustaría que finalmente se hiciera efectiva la asociación de Arendelle con Islas del Sur

—No estoy de acuerdo—dije de inmediato—Nuestra empresa quedará en un portafolio con otras marcas y tendrá que regirse bajo los lineamientos de Islas del Sur. Anna, te recuerdo que nuestros padres no estaban de acuerdo con la estrategia de negocios de esa empresa ni con su forma de operar

—Elsa—dijo Anna rodando los ojos, pero sin enojarse—Hans podrá hacerse cargo de todo, él no dejará que nos hundamos

—Anna, la empresa es el legado que nuestros padres nos dejaron a ambas y de momento como responsable de Arendelle no se realizará ningún cambio, además el resto de los mesa directiva tienen una posición firme de que lo mejor para Arendelle es continuar como una marca independiente, no asociada a un gigante de la industria que eliminará todo el espíritu que tiene la empresa

—No es necesario discutir eso ahora—intervino Hans y luego se dirigió a mi hermana—Amor sabes que siempre buscaré lo mejor para ti, pero no creo que ahora sea el momento

No se siguió hablando del tema, pero después de esa conversación todo se había tornado muy sospechoso, tendría que informarme mejor sobre Hans y las intenciones que podría tener no solo con mi hermana sino también con su vínculo y posible interés en la empresa. Hans se fue al rato después.

Aproveché mi tarde ocupándome en hacer búsquedas respecto a Hans, con esto logré olvidar por unas horas a Jack. La investigación no fue tan fructífera, la empresa manejaba su información en el sector privado y solo encontré algunos documentos que legalmente deben publicar como memorias de la empresa, estados financieros y otros documentos informativos respecto a las operaciones. Igualmente revisé estos documentos de forma rápida, pero no encontré ningún indicio de problemas en ellos, no había cuentas en rojo ni notas en los estados financieros sobre algún problema futuro que la empresa pudiera prever en algún segmento de operación, todo parecía funcionar correctamente. Encontré datos sobre los socios fundadores donde efectivamente aparecía el apellido Westergaard, pero en ninguna parte se mencionaba a Hans. Sabía que en Arendelle podría encontrar algunos datos de negociaciones anteriores que me dieran alguna información sobre Hans o tal vez alguien podría tener un contacto con alguien en Islas del Sur para averiguar sobre él. Pronto tendría que planear mi viaje para visitar la empresa.

El fin de semana pasó rápidamente. Con Anna seguimos sin hablarnos, ella sabía que no me agradaba Hans y, a pesar de eso, quería seguir con todos los planes de matrimonio. Las cosas avanzaban mal con ella, ninguna quería ceder.

El lunes nuevamente me ajuste a mi rutina: levantarme e ir caminando a clases. Me había enterado que Jack seguía llevando a Anna por lo que estaba tranquila que ella estaría bien. Por lo que ha dicho Anna ella aún no sabe que con Jack estamos distanciados ni que él ya sabe de Eliott y piensa que todo lo que he hecho es por alejarme de ella. Por otro lado, Jack aún no sabe el motivo de mi pelea con Anna, pero si tiene conocimiento de nuestro distanciamiento.

Durante el día nuevamente me alejé de nuestros compañeros y creo que Kayla notó mi distanciamiento pues aprovechó de acercarse mucho al grupo. De hecho, con la chica intercambiamos puestos durante la clase y ella quedó junto a Jack mientras yo me senté al final. Incluso en el almuerzo vi desde lejos como Hipo, Kristoff, Eugene, Rapunzel, Jack, Mérida, Astrid e incluso Anna parecían emocionados con la compañía de la Kayla.

—¿Elsa dónde estabas?—preguntó Hipo tras la vuelta a clases cuando me detuvo en el camino a mi nuevo asiento—¡Te perdiste un súper almuerzo!

—Estaba leyendo—le dije mirando alrededor con disimulo y notando que solo Kristoff lo acompañaba, Jack y Kayla aún no aparecían—No pude despegarme de una asombrosa historia

—Mañana nos tienes que acompañar, tu libro puede esperar, no irá a ningún lado—pidió él—¿Cierto Jack que Elsa tiene que unirse mañana a nosotros en el almuerzo?—preguntó Hipo casi gritando a Jack que recién venía entrando acompañado de Kayla, Jack me miró y antes de que pudiera dar una respuesta dije:

—Mejor me voy a sentar creo que el profesor ya viene

Y efectivamente el profesor Sebastián ya llegaba a dar su lección. Las clases terminaron justo a la hora y era el momento de irse, esperé a que todos se fueran para poder salir. Camino a casa recibí una llamada que estaba esperando desde la compañía

Señorita Elsa la llamamos de Arendelle—dijo una secretaria—Encontramos la información que necesita sobre Islas del Sur

Por fin sabría sobre el rol de Hans en la empresa y cualquier cosa que pudiera querer a parte de Anna.

Cuando llegué a casa las cosas se pusieron difíciles con mi hermana, le conté que al día siguiente iría a Arendelle por algunos asuntos que debía resolver, no entré en detalles, pero ella se mostró muy interesada pues al parecer la habían llamado a ella primero y quería saber qué pasaba con Islas del Sur.

—Es mi derecho saber qué ocurre con la empresa—dijo ella

—No pasa nada con ella, todo está bien

—¡No entiendo porque buscas información de Islas del Sur!—gritó ella

—¡Solo es información Anna!—respondí

—Pero no me dices para qué y tengo derecho a saber

—¡No confío en Hans!—le grité, a lo que ella saltó sorprendida

—Y yo no confío en ti—dijo bajando la voz y comenzando a alejarse para ir a su habitación

—¿Por qué no confías en mí?—le pregunté, me ignoró y siguió su camino—Anna—le llamé, ella no se detuvo, gritando nuevamente pregunté—¡¿Por qué no confías en mí?!—no tuve respuesta

Al día siguiente, tomé todas mis cosas y salí rumbo a Arendelle sin avisar a nadie de que me ausentaría por la mañana a las clases. Un taxi me llevó directo a la compañía. Mi plan era revisar por la mañana toda la documentación que me podría dar alguna señal sobre Hans y regresar a las clases en Burgess por la tarde.

La investigación en mi ciudad natal fue infructífera, nuevamente Hans no aparecía en ninguno de los documentos y solo había evidencia que me aseguraba una conexión con Islas del Sur por su apellido y unas fotos de sujetos parecidos a él. Algo no parecía cuadrar del todo, si él gozaba de una posición tan importante en la empresa debería al menos ser mencionado en un documento. De momento la única explicación "buena" que tenía para la situación era que Hans recientemente hubiese asumido ese puesto en la empresa.

Volví a casa a cambiarme de ropa y llegué a clases justo a tiempo. El escenario en el recinto educacional fue igual al del día anterior, Jack sentado con Kayla y yo al final. Hipo y Kristoff se mostraron muy curiosos sobre mi ausencia y durante clases se acercaron a conversar, les conté que había tenido que presentarme en Arendelle por algo importante, mi respuesta los dejó conformes porque no hicieron más preguntas sobre el tema. Al terminar igual que el día antes esperé que todos se fueran, cuando salí del salón parecía que Kayla me esperaba porque justo en ese momento corrió hacia Jack, lo tomó del brazo y lo invitó a irse junto a ella, él no dijo nada y caminó con ella hasta su automóvil. La intención de la chica era clara, quería hacerme sentir celosa y lo había logrado. Molesta seguí mi camino a casa.

Anna todavía no llegaba a casa cuando yo lo hice, pero no tardó, Hans la traía en su automóvil. Antes de que me vieran me fui a encerrar a mi habitación. Olaf ladró al recibir al chico, pero Anna lo tranquilizó y pronto comenzaron a charlar, desde arriba escuché algo de esa platica.

—Te lo dije Anna, tienes que ser precavida—dijo él

—Sé que lo dijiste,—continuó ella—pero es es mi hermana

—Tengo experiencia lidiando con hermanos mayores, recuerda que tengo doce hermanos mayores

—Elsa no es como ellos—dijo Anna y luego dejé de entender lo que decían

En silencio abrí la puerta de mi habitación para acercarme y escuchar mejor lo que decían de mí, ellos notaron que mi proximidad y rápidamente comenzaron a hablar de otra cosa. Disimulando entre a la cocina, tomé algo y volví a subir dejando la puerta entreabierta por si seguían hablando, no pasó y Hans a los minutos se fue.

Al día siguiente salí temprano a clases y traté de evitar a toda la gente durante el día. Astrid fue la única que se acercó a hablar en algún momento, a parte de Hipo y Kristoff con los que obligadamente me veía en clases y cruzaba una que otra palabra. Hoy tendría que irme temprano de la escuela para llegar al entrenamiento a tiempo, ya nadie me cubría.

Llegué muy temprano a la pista y aproveché de mover mis cosas al lugar que Jack había encontrado para que me cambiara desde ahora en adelante. Era un pequeño cuarto de limpieza donde habían unas cuantas escobas, traperos y productos desinfectantes, en un rincón había un viejo locker donde acomode todo. Tal vez el nuevo lugar no era el mejor del estadio, pero estaba bien y era mucho más seguro para cambiarme.

Esperé con paciencia la hora de partir, tal vez hoy él si me hablaría…

El equipo se reunió tras la llegada de todos. Norte traía grandes ideas para poner en práctica en este último encuentro antes del partido del sábado y las cosas fueron bien durante los primeros veinte minutos. Teníamos una dinámica de competencia entre todos donde el único objetivo era anotar en alguno de los dos arcos protegidos Tarzán y Kristoff. El problema llegó luego de un rato cuando Pitch se puso a empujar muy fuerte a todos, incluida a mi.

—Pitch así no se juega—se quejó Eugene luego de que lo tirara al hielo dos veces seguidas por quitarle el puck

—Olvide que los contrincantes te avisaran cuando quieran robarte el disco—dijo cuando siguió avanzando para anotar

Esto siguió igual durante algunos minutos y no lo podían detener. Pitch no hacía nada contra las reglas pues cada empujón que dio fue con "objetivo de quitar el disco", pero en el fondo todos sabíamos que lo estaba disfrutando y aprovechaba cada oportunidad para mandar a alguno al suelo. Nadie se había lesionado ni visto afectado de forma seria, pero los chicos poco a poco se comenzaron a molestar con Pitch, en especial Jack, parecía furioso.

—Súperalo Frost, sabes que solo así derrotaremos a los ogros—dijo Pitch cuando le quito el disco cruzándose frente a él casi logrando que perdiera el equilibrio—Tienen que aprender a recibir golpes

—Pitch, si lesionas a uno de mis jugadores…—comenzó a advertir Jack, pero el otro jugador lo interrumpió

—Si lesiono a uno de tus jugadores significa que no deberían jugar contra los ogros

La conversación no siguió pues Pitch anotó y el disco pasó a otro jugador, Bunny. Continuando en movimiento logré arrebatarle el disco a Bunny, pero no lo tuve mucho tiempo pues Sandy me alcanzó y tomó posesión del puck, con esto mi compañero anotó. Después de algunas jugadas el disco llegó a mis manos nuevamente, cuando me acerqué a anotar noté que Pitch me seguía de cerca, pero pronto se cruzó con Jack que seguía el mismo objetivo y ninguno logró detenerme, anoté. En la última media hora el juego se volvió más intenso y en un momento que obtuve el disco Pitch me empujó muy fuerte, no caí, pero me deslicé por el hielo al menos un metro.

—Eso tiene que ser una falta—se quejó Hipo

—Eliott tiene que aprender a resistir los golpes, todos sabemos que es el más débil—dijo Pitch—Será bueno jugando, pero no aguantará contra Muy Muy Lejano—el juego no se detuvo y él anotó

Pitch no mentía, yo si era el jugador más débil aunque fuera bueno en la pista. Había quedado claro en los entrenamientos que con tan solo un empujón podrían lanzarme al suelo o hacerme volar unos cuantos centímetros, incluso en el primer enfrentamiento con Corona había pasado. En el equipo en general eran amables conmigo y nadie más que Pitch se enfrentaba directamente a mi, e incluso podía reconocer que él se había moderado algunas veces.

—Basta Pitch—lo detuvo Jack luego del incidente enfrentándose a él—Se acabó tu juego violento

—¿O qué Frost?—dijo el otro alejándose por el hielo

Tras la discusión Tarzán me dio el pase del disco a mi para que esta vez si pudiera jugar, recibí su tiro y avancé para anotar, pero no contaba con que Pitch se había molestado con la situación y se dirigió a gran velocidad directo hacia mi desde el frente. Traté de esquivarlo, pero me di cuenta de lo que estaba pasando cuando él ya se encontraba muy cerca. El choque que recibí por parte de Pitch fue tan fuerte y violento que me hizo despegar los patines del hielo y caer de espaldas al suelo recibiendo todo el impacto con mi espalda y cabeza. De inmediato todo el juego se detuvo y los chicos se acercaron a mí para chequear mi estado.

No me podía mover, sentía que todo giraba a mi alrededor, la vista se me nubló y escuchaba a los chicos hablando como si estuvieran a metros de mí a pesar de que se encontraran al lado.

—¿Estás bien?—preguntó Jack que se había arrodillado junto a mi mientras los otros seguían mirando desde atrás, no pude responder de inmediato

—Denme espacio y aléjense un poco, necesita tomar aire—pidió Norte que se acercaba a ver la situación

Norte se puso en mi costado, frente a Jack. Luego de que el entrenador mirara hacia ambos lados y se cerciorarse de que no había nadie cerca, levantó con cuidado la protección que yo tenía en el rostro

—Se rompió el casco—señaló Jack mientras Norte hacía lo suyo

—Eliott puedes seguir mi dedo—pidió Norte mientras movía la mano frente a mis ojos

—¿Está bien?—preguntó Jack impaciente mientras el entrenador volvía a poner el casco en su posición

—¿Puedes sentarte?—me preguntó Norte

—Sí—respondí y poco a poco me fui incorporando con la ayuda de ellos dos

—Jack acompáñalo a cambiarse—dijo el entrenador—Los demás sigan jugando

Jack me acompañó y juntos entramos al lugar donde tenía mis cosas.

—Estoy bien—le dije cuando me ayudó a sentarme, él me ignoró y me sacó el casco

Cuando dejó el casco a mi lado vi la pequeña marca que tenía, se había agrietado en la parte con que recibí el impacto. Jack me revisó con cuidado en busca de alguna herida, no encontró nada. Poco a poco mis ojos se comenzaron a humedecer, sentía que al fin podía racionalizar lo que había pasado y tenía un poco de miedo o angustia, no lo sabía con claridad, pero no podía detener las lágrimas que comenzaban a salir.

—Estoy bien Jack—dije por segunda vez, tratando de esconder las lágrimas cuando Jack fijó sus ojos en los míos

Jack me siguió observando por un momento, limpió mis lágrimas y luego habló

—Termina de cambiarte, te espero afuera—dijo al ponerse de pie para irse

Hice lo que pidió y cuando terminé salí a encontrarme con él. Jack no estaba afuera y vi como el equipo se movía a los vestidores a cambiarse, probablemente él había hecho lo mismo. Esperé con tranquilidad a que apareciera.

Tarzán y Eugene pasaron cambiados de ropa a los pocos minutos y se despidieron de mí con un gesto de su mano.

—Hola y adiós Elsa—escuché un nuevo saludo, esta vez de parte de Kristoff que salió corriendo atrás de los dos chicos anteriores

A continuación apareció el resto de los jugadores, Bunny e Hipo pasaron a mi lado despidiéndose y luego se acercaban Pitch y Sandy. Jack aún no se veía y por un momento dudé que si seguía en la pista o se había ido…

—Miren a quien tenemos acá—dijo Pitch cuando pasó por mi lado, sacándome de mis pensamientos

—No la molestes Pitch—dijo Bunny que había escuchado al otro chico y se detuvo en su salida junto a Hipo al escuchar lo que pasaba—Ya fue suficiente con lo de hoy

—¿Viniste a ver a tu noviecito?—preguntó burlón ignorando a Bunny

—Detente Pitch—dijo ahora Hipo

—¿O viniste de nuevo a las pruebas de hockey Elsa?—siguió el otro

Sandy no dijo nada, pero noté que estaba avergonzado y de alguna forma con sus ojos me dio a entender que pedía perdón por la actitud de su hermano

—Vamos Elsa, claro que recordé que tu fuiste la chica que se atrevió a presentarse en las pruebas al inicio de la temporada

No le respondí. Vi que Jack se acercaba por detrás de Pitch, él también lo notó

—Encontraste una niñita para que jugara en tu equipo Frost—se burló hablándole a Jack lo que claramente lo había enojado—Bueno, ella ya intentó entrar al equipo y tú aceptas cualquier debilucho ¿verdad?

—¿Porque no te largas?—respondió él llegando a nuestro lado

—Oh vamos Jack—respondió él y luego de nuevo se dirigió a mi—¿cierto que quieres entrar Elsa?—dijo acercándose a mi y tomándome por la barbilla para que lo mirara

—Muévete Pitch—dijo Jack tomándolo por la ropa para que me soltara

—Vamos Elsa,—insistió Pitch enojado luego de moverse por el empujón que recibió—dile a Jack que es un idiota por no querer incluirte, igual como me dijiste a mi ¿o le tienes miedo?

Esa fue la gota que rebalsó el vaso, Jack se había hartado, tomó a Pitch y lo alejó bruscamente hasta moverlo a unos metros de donde estábamos. Pitch no tardó en reaccionar y lo empujó de vuelta, Jack lo detuvo y en el forcejeo el pelinegro cayó al suelo. Enojado Pitch se levantó y le lanzó un puñetazo al capitán del equipo, Jack lo esquivó y respondió dándole un golpe en el estómago, el otro no tardó en responder, lo lanzó a la pared contraria y golpeó a Jack en el costado a la altura de las costillas, este se defendió lo agarró con ambas manos y ayudándose con su pierna lo empujó, Pitch se resistió y volvió a lanzar un puñetazo a su rostro...

Lo que estaba pasando me dejó impactada y no reaccioné de inmediato. Bunny, Hipo y Sandy estaban tan sorprendidos como yo por la pelea y tampoco se movieron hasta unos segundos después.

—¡Sepárense!—les gritó Bunny aproximándose a la pelea, ninguno obedeció, ni siquiera parecían haberlo escuchado

—¡Jack para!—dije, me ignoro

—Sujeta a Jack, yo voy por Pitch—pidió Hipo a Bunny mientras se acercaba

La pelea no se detenía y a los chicos se les complicó poder tomarlos para separarlos. De pronto Jack tomó la delantera sobre Pitch y con un golpe en la mandíbula lo tiró al suelo, Pitch lo arrastró al piso con él, pero mantuvo la desventaja. Vi como Jack alzaba el puño con intención de golpear directamente el rostro de Pitch...

—¡Jack detente!—pedí, rogando que esta vez me oyera o ambos terminarían muy mal.

Él me escuchó, se detuvo. Respiró agitado y tomando conciencia de la realidad se puso de pie. Se acercó a mí y ofreciéndome su mano preguntó:

—¿Vamos?

Lo miré unos segundos incrédula por todo, la pelea, su repentino cambio de ánimo y porque quisiera nuevamente mi cercanía. Junté mi mano con la suya y él me guió a la salida.

Di un vistazo hacia atrás, Pitch aún se encontraba en el suelo con Bunny y Sandy junto a él. Hipo nos miraba a mi y Jack con el mismo rostro de sorpresa que probablemente yo tenía.

—Tu te lo buscaste Pitch—fue lo último que escuche decir de parte de Bunny antes de abandonar el estadio

Jack no soltó mi mano hasta que llegamos a su auto

—¿Estás bien?—preguntó luego de abrir mi puerta y que yo subiera

—¿Yo?—dije no entendiendo aún la situación, el asintió—Sí—respondí

Jack se dio la vuelta y subió por el otro lado del vehículo

—Jack—lo hablé cuando se sentó—¿Estás bien?—pregunté esta vez yo, estaba preocupada por los efectos que pelea pudo haber tenido, a simple vista no tenía ninguna herida o secuela

—¿Yo?—dijo repitiendo lo que yo había dicho resultando casi el mismo diálogo, luego rió y respondió—Sí, estoy bien

Arrancó el vehículo y condujo. De verdad el comportamiento de Jack me parecía extraño y por esto no dejé de observarlo hasta unos minutos después cuando noté que no íbamos a su casa ni a la mía.

—¿A dónde vamos?

—Vamos al hospital—dijo dando vuelta en una calle—Me preocupa que no estés bien

Se sentía extraño, era tierno que se preocupara por mi, pero no podía dejar de sentirme mal por las circunstancias en que nos reunimos.

Cuando llegamos Jack bajó del auto y con prisa fue a abrir mi puerta

—Jack estoy bien, lo digo enserio—dije cuando baje y quede frente a él

—Sí, te escuche—dijo acomodando un mechón de cabello tras mi oreja—Pero igual quiero que te revise un médico y descartar que tengas alguna contusión u otro daño por el golpe, hablé con Norte y él me dijo que sería lo mejor

Luego de aceptar entré con Jack al hospital, ahí él habló con una enfermera que nos guió a ambos a una sala donde tendríamos que esperar a que el doctor llegara. Al llegar el hombre nos saludó amablemente y pidió saber el motivo de nuestra visita, Jack respondió:

—Elsa se cayó jugando hockey y golpeó su cabeza contra el hielo—dijo sacando mi casco de su bolso y enseñándolo al médico

—Ya veo—dijo el hombre acercándose a revisarme la cabeza para ver si tenía alguna lesión visible

—¿Hace cuanto rato fue la caída?

—Poco menos de media hora—respondió Jack

—¿Te has sentido mareada o has visto borroso?—me preguntó esta vez a mi

—Solo durante unos segundos luego de golpearme—respondí

—¿Has estado confundida o desorientada?

—No

—¿Náuseas?—preguntó mientras posiciona un artefacto frente a mí para que siguiera con la vista

—No

—¿Quedó inconsciente tras la caída?—preguntó el doctor a Jack que se encontraba apoyado en una pared unos pasos más allá del lugar donde yo estaba sentada

—No, estaba consciente, pero no pudo responder hasta un par de minutos después sobre su estado

—Elsa cuéntame—dijo el doctor volviendo a fijar su mirada en mí—¿juegas en algún equipo?

—Sí, juego en The Guardians

—Ah, el equipo local—dijo él reconociéndonos—¿Y él quién es? ¿Juega contigo?

—Es Jack Frost, el capitán del equipo—respondí mirando a Jack

—¿Algo más de él o de tus compañeros? Cuéntame por favor—pidió el doctor, claramente comprobaba si tenía algún problema de memoria o de comunicación

—Con Jack y otros dos jugadores, Kristoff e Hipo, somos compañeros, los cuatro estamos en el mismo curso. Eugene también va a la misma escuela, pero es mayor y él es el novio de mi amiga Rapunzel. Bunny es amigo de Jack y el novio de su hermana. Del resto del equipo, Tarzán, Pitch y Sandy no sé mucho.

—Bien—dijo él—Tuviste suerte, no fue nada grave. Cualquier golpe en la cabeza puede resultar peligroso, pero esta vez el casco soportó la caída y previno un accidente mayor—dijo el doctor—El hockey es un deporte muy peligroso, es importante que siempre uses tus implementos deportivos

—Siempre lo hago

—Muy bien, entonces espero que todo continúe bien con su juego y poder verlos en la final que se realizará acá en Burgess—dijo el médico—Y no olvides reemplazar tu casco, lo necesitarás en tu juego

—¿Entonces está bien? ¿Puede seguir jugando?—preguntó Jack

—Sí, no veo ningún problema con Elsa—dijo él y luego se dirigió a mi—Por hoy deberías descansar y si llegaras a sentir algún dolor o molestia te recomiendo volver al hospital, pero dudo que tengas algo de gravedad, puedes seguir patinando

—Muchas gracias—le dije

Me despedí del doctor y me fui junto a Jack que se ofreció a dejarme en casa. Esperaba que luego de la consulta médica él hubiera quedado más tranquilo. Durante el viaje le hablé:

—¿Por qué peleaste con Pitch?

Esperé su respuesta, pero Jack no dijo nada, supuse que las cosas volvían a ser como antes y seguiríamos con nuestro distanciamiento

—Pitch se lo merecía—dijo después de un rato ya cerca de mi casa

—¿Pero golpearlo?—pregunté—Nunca te había visto así

—Elsa...—dijo cuando se estacionó fuera de mi casa—Disculpa por haber golpeado el locker el otro día cuando estaba contigo, no quise gritarte…¿no me tienes miedo como dijo Pitch o si?

No había pensado en eso en absoluto, ese día solo me había entristecido por tener que mantenerme a distancia de él. Nunca pensé en temerle a Jack, ni siquiera por haber golpeado a Pitch, solo temía que fuera a resultar herido. Jack solo me ha demostrado lo buena persona que es. Entendía que se podía enojar, pero nunca me lastimaría.

—En lo absoluto—dije sonriendo tímidamente y acercando mi mano a la cara de Jack para acariciar su mejilla

Jack no me rechazó y luego apoyó su propia mano sobre la mía, me miró directamente a los ojos por algunos segundos y dijo:

—Elsa, no jugarás el sábado

—El doctor dijo que me encontraba bien—le respondí sonriendo—Puedo jugar

—No—dijo él y bajando mi mano junto a la suya continuó—Elsa, estás fuera del equipo

Mi sonrisa se desvaneció y pestañeé varias veces pidiendo que esto fuera una broma, no lo era

—Jack, no, por favor—le pedí apretando un poco su mano

—Lo siento Elsa,—dijo soltándose de mi agarre—estás fuera

Las lágrimas se acumularon en mis ojos, ahora además de perder a Anna y Jack perdía la oportunidad de patinar

—No, no, no, por favor—le dije—¿Podemos conversarlo?—pregunté, Jack negó con la cabeza

—Está decidido, no cambiaré de opinión—dijo y sin mirarme pidió—Bájate por favor

Le hice caso, bajé y me paré afuera de su auto en la vereda, no quería moverme y dejar todo así. Miré hacia adentro donde se encontraba Jack viendo hacia el frente y sin ninguna expresión en su rostro. Yo no podía dejar de llorar, no era posible que las cosas fueran de este modo, todo iba de mal en peor.

Después de un par de minutos entendí que Jack no bajaría. Caminé a mi casa y entré sin volver a mirar atrás. No presté mucha atención a Anna que estaba en la cocina, corriendo subí a mi habitación y me quedé allí.

Lloré y lloré en silencio por al menos una hora, hasta que no quedaron más lágrimas. Luego me quedé acostada sobre la cama, no podía dormir, pero tampoco me quería mover.

—Elsa—llamó de pronto Anna golpeando mi puerta

—Un momento Anna—pedí, me levanté, limpie el rostro y abrí

Mi hermana se veía tensa como si se estuviera dando ánimos para continuar

—Quiero mi parte de la empresa—dijo


Por fin pude actualizar de nuevo, traté de no tardar mucho.

Primero que nada quiero disculparme si hago llorar mucho a Elsa, pienso que puede ser un poco excesivo a veces, pero si me pasaran esas cosas probablemente también lloraría a cada rato… Lo digo solo por si alguien lo había pensado.

En cuanto a nuestra historia...sigue el distanciamiento de parte de nuestros protagonistas. Las cosas están mal, pero eventualmente se arreglaran ¿o no? (inserte voz y risa de Cardi B en la Met Gala de 2019) jajaja

Nozomi Hikaru: Sí, me he dado cuenta que la página está un poco rara. Me alegra que siguieras y gracias por tus lindos comentarios, todos esos bonitos mensajitos me alegran un montón y tranquilidad no me iré a ninguna parte, tengo la intención de terminar la historia. Por otro lado, que bueno que me salve de los tomates, encontré que era muy cruel dejar todo en manos de Kayla, ella aún no tiene porque enterarse ¿cierto? jaja

Sakurita de Li: La sudadera es su vínculo jajaja, si se nota que adoras a Jack, pero no te culpo, quien no lo ama. Me alegra de nuevo salvarme de los tomates. Este capítulo Jack no perdonó a Elsa y hay que ver que sigue. Me dio risa que odiaras a Hans antes de saber si va a hacer algo malo...podría no hacer nada…jaja, no, claramente sigue de villano y sí, Anna es muy confiada y la sigo distanciando de Elsa, por Hans. ¡Saludos!

Nikolai: Gracias por tus palabras. Traté de hacer lo que me dijiste y creo que fue peor pues llegaron a ser más de cincuenta los que vinieron después jaja. Ya no están todos y eventualmente se irán los demás. Por ahora solo me han enojado un poquito, pero trato de verlos de forma positiva (lo más que se pueda). De todos modos, los comentarios positivos que ustedes me dejan son mucho más potentes y significativos para mi, además en las estadísticas que me da la página veo que hay mucha gente leyendo, no me detendré solo por una persona. Cuando leas me vas contando que piensas de los capítulos ¡Qué estés bien!

AU Over Canon: Te tenía una buena respuesta preparada, pero preferí seguir con mi kill em with kindness. Sí, todos odiamos a Hans y Anna puede ser una loca, miren que querer casarse con alguien a quien acaba de conocer, una locura, creo que Disney con Frozen trataron de burlarse de ellos mismos y casi todas las princesas anteriores, eso fue genial. Anna y Elsa siguen peleadas por si de algún modo eso te gusta, pero siguen hermanas, Elsa sigue sin ser niña prodigio como Matilda, Anna sigue existiendo, escuchando y hablando. Ah y Hans probablemente no es necesario para arruinar la historia, pero necesitamos drama, el drama nos gusta. Bye!

¡Los leo en los comentarios, hasta pronto!