CAPITULO 24
Derek comprobó su reloj por enésima vez. Había quedado con Emily para desayunar y aunque no habían pasado más de veinte minutos de la hora acordada, tuvo que contener el impulso de enviarle un mensaje para asegurarse de que no le había ocurrido nada.
Suspiró aliviado cuando finalmente apareció cinco minutos después.
- Siento el retraso- Se disculpó, al tiempo que tomaba asiento frente a él- El despertador ha sonado y de algún modo he conseguido apagarlo y seguir durmiendo…
- No hay problema…- Respondió Morgan. Le hizo una seña al camarero para que se acercara- Enseguida cancelo lo de los SWATS…
Emily arqueó las cejas conteniendo una sonrisa. Era agradable regresar a las bromas. Tan solo unos días antes no habría creído que aquella mañana estarían conversando de forma tan relajada. Era evidente que el bebé lo había cambiado todo entre ellos.
El camarero se acercó para anotar su pedido. Emily pidió tostadas y un zumo para ella. Arrugó la nariz cuando él pidió un café para acompañar a su porción de tarta de arándanos. Morgan frunció el ceño con curiosidad.
- ¿Te importa pedir otra cosa?- Le dijo con un gesto de disculpa- No soporto el olor del café.
Morgan abrió la boca desconcertado, pero acto seguido se dirigió al camarero.
- Tráigame un zumo de naranja, por favor- Esperó a que aquel se fuera, y continuó- Sabes que estamos en una cafetería, ¿no?- Se burló.
Emily se encogió de hombros.
- No estoy segura de que fuera el mejor lugar… Pero espero que mi medicación para las náuseas funcione para los olores que no tenga justo frente a mi nariz.
Morgan rió suavemente. Le gustaba estar allí, con ella, hablando casi como solían hacerlo. Se quedaron en silencio, mirándose el uno al otro, hasta que la tensión comenzó a aumentar entre ellos y apartaron la mirada prácticamente al mismo tiempo.
- ¿Te quedaste anoche también en casa de Rossi?- Le preguntó Emily con un carraspeo. Necesitaba cambiar de tema cuanto antes y tenía curiosidad por saber si Rossi lo había sometido a un interrogatorio después de que todos se hubieran ido.
El camarero regresó y les sirvió el desayuno. Ambos agradecieron tener algo en qué ocupar sus manos.
- Sí… Aunque pasaré por mi casa antes de irme… Supongo que necesitaré contratar a alguien para que haga una limpieza a fondo antes de instalarme de nuevo. Lleva meses cerrada.
Estupendo Derek- Se dijo él- Como si Emily no supiera cuánto tiempo hace que saliste huyendo a Chicago.
Trató de averiguar si a ella le había molestado el comentario, pero no había nada en su expresión que le indicara que así era. Al contrario, simplemente untó su tostada con mermelada, y le dio un mordisco, masticando con fruición.
- Habría sido una buena opción alquilarla a alguien de confianza mientras estabas fuera… De hecho me extrañó que no lo hicieras.
Derek asintió bajando la vista hacia su porción de tarta. De repente le parecía tremendamente interesante. Ciertamente había pensado inicialmente en alquilarla, pero pronto se dio cuenta de que no podría hacerlo.
Suspiró y alzó los ojos hacia ella.
- Tus cosas siguen allí.
Los labios de Emily formaron una pequeña "o". Por un momento lo había olvidado por completo. La verdad era que se había sentido incapaz de pisar de nuevo aquella casa para recogerlas por lo que había acabado renunciando a ellas.
- Creí que las habrías metido en una caja- Señaló débilmente.
Morgan rió entre dientes. Ella le dirigió una mirada perpleja
- Me gustaría verte intentando meter en una sola caja todo lo que tienes allí- Le explicó con sorna.
Emily se tuvo que morder la lengua, sabiendo que tenía razón. Había comenzado llevando el cepillo de dientes y algo de ropa, y había terminado apropiándose de más de la mitad de su armario y del mueble del baño y de gran parte del resto del mobiliario. Hasta ahora no se había detenido a pensar en que prácticamente estaban viviendo juntos. Morgan captó sus ojos y la miró con extrañeza. Emily bajó la vista de nuevo a la seguridad de sus tostadas y aprovechó para beber un poco de zumo.
- Aunque esa no es la razón principal por la que no alquilé la casa…- Continuó Morgan repentinamente. Emily detuvo el movimiento de su mano que aún sostenía el vaso, y contuvo el aliento. Derek había adoptado un tono grave y la sonrisa había desaparecido de su rostro- Me habría resultado muy difícil ver a alguien paseándose por allí… Después de que tú y yo…
Dejó la frase en el aire, sabiendo que no necesitaba nada más. Podía haber añadido que también le resultaba difícil pisar aquella casa sabiendo que ella no estaría allí. Cada lugar, cada rincón le recordaba cada momento que habían compartido. Las semanas que había estado allí solo, antes de irse a Chicago, habían sido dolorosas, más aún, sabiendo que él era el responsable de la situación.
Emily exhaló débilmente antes de dejar de nuevo el vaso sobre la mesa. De pronto, aquello se había vuelto muy incómodo.
- Derek…- Le advirtió con suavidad- Es demasiado pronto para eso…
Él hizo un gesto de asentimiento.
- Lo siento… No pretendía molestarte….- Su llamada de atención le recordó el motivo por el que estaban allí- ¿Finalmente quieres dejar la UAC?... No tienes por qué hacerlo… Tal vez la idea de Hotch pueda funcionar… Strauss no tiene por qué saber por el momento mi implicación en tu embarazo.
Emily sonrió con diversión.
- ¿Tú implicación?... Hablas como si sólo hubieras pasado por allí- Bromeó provocando el sonrojo de Morgan- En cualquier caso, creo que me gustaría probar algo distinto. Ya he tenido suficientes emociones durante toda mi trayectoria profesional… Y el equipo te necesita. No me lo dicen abiertamente, pero sé que todos te echan de menos…. Y yo estaría por aquí cerca… Al fin y al cabo no tengo veinte años, y quiero estar relajada. No sé si podré volver a ser madre de nuevo… Tal vez ésta sea mi última oportunidad.
Ella misma se sorprendió de sus propias palabras. Hacía apenas un par de días, estaba sopesando la idea de abortar, y ahora que había tomado la decisión de continuar adelante, había comenzado a valorar la idea de la maternidad como algo que realmente le apetecía disfrutar.
Morgan estrechó sus ojos sobre ella. Por primera vez se percató de lo que había cambiado. Se la veía no sólo más radiante, sino más serena y segura de sí misma.
- Nunca lo hablamos seriamente…- Señaló él- Me refiero a los niños- Le aclaró cuando ella frunció el ceño sin comprender- Pero siempre te imaginé rodeada de ellos… Se te dan bien… Serás una madre increíble.
- Gracias…- Susurró ella un poco cohibida por su alarde de sinceridad- Al menos lo intentaré… - Dudó un momento en si debía abrirle su corazón tan pronto- Aunque tengo miedo… ¿Sabes?... Sé qué tipo de relación tienes tú con tu familia… Y yo nunca tuve ese ejemplo… Mi relación con mis padres es prácticamente nula… ¿Cómo podré saber si lo estoy haciendo bien?
Se sintió un poco avergonzada de revelarle sus dudas, después de que le hubiera advertido que era demasiado pronto para hablar de ciertos temas.
Derek se encogió de hombros.
- No creo que nadie lo sepa… Pero el hecho de que te preocupes por hacerlo bien… Es justamente lo que te convierte en una buena madre… Supongo que los dos cometeremos errores… Creo que lo importante es que estemos ahí para él…- Se rectificó a sí mismo en el último momento, enviándole una pequeña sonrisa- O para ella…
Emily le devolvió la sonrisa. Aún no había tenido tiempo para detenerse a pensar en preferencias de ese tipo. Por lo que a ella respectaba, no tenía inclinación hacia uno u otro sexo, pero por la forma en que Morgan había sonreído, tenía bastante claro qué elegiría él si pudiera.
Derek Morgan y sus princesas…. ¿Algún día volvería a utilizar ese mote con ella?
Se reprendió a sí misma por atreverse siquiera a pensarlo.
- Supongo que dentro de pocas semanas saldremos de dudas…-Le adelantó ella- En algún lugar he leído que es posible averiguar el sexo del bebé a partir de las once semanas. ¿Quieres saberlo?
- ¿Tú no?- Le devolvió la pregunta- ¿No tienes curiosidad?...
Aún no había tenido tiempo de pensarlo. No había sentido curiosidad hasta que él lo había mencionado.
- Supongo que sí… -Un pensamiento enlazó con el siguiente. Pronto tendría que pedir cita con el obstetra- ¿Quieres estar allí cuando me hagan la ecografía?- Le preguntó tímidamente.
¿Querría él algo así? Todo era nuevo para los dos y aún se sentía insegura de su compromiso con el bebé.
- Sí… Claro… - Aceptó Morgan rápidamente- Si no te importa.
Ella titubeó, sorprendida por su entusiasmo.
- No, no me importa… Sólo que tal vez tengas que volver de Chicago sólo para eso… ¿Cuánto tiempo necesitas para el papeleo?
Era un tema del que aún no habían hablado a pesar de que precisamente era una de los motivos por los cuales se habían citado aquella mañana. Sabía que Derek tenía billete para volver por la tarde, pero en vista de los últimos acontecimientos- Que incluían su inesperado traslado a Virginia- debían definir la nueva situación.
- Tengo algunas cosas que debo terminar antes de regresar… Pero espero que no sea más de un mes…
Un mes era un plazo razonable. Ella podría permanecer en la Unidad hasta que se incorporara para no someter al equipo a más presiones.
- Bueno… Está bien… Adaptaré mi cita con el ginecólogo para que puedas estar presente- Su mente inevitablemente vagó hacia todas las citas médicas que le esperaban. Tardó unos segundos en darse cuenta de que él la miraba fijamente- ¿Qué?
Morgan sonrió.
- Me parece increíble… - Dijo con un suspiro- Todo esto… Que vayamos a convertirnos en padres…
Emily se mordisqueó el labio inferior, un poco azorada. ¿Cuándo había regresado aquella mirada que conseguía traspasarla?
- Sí… Es de locos…
No podía negar que tuviera razón. Todo había sucedido tan rápidamente que no parecía real.
- El equipo se quedó en shock… - Recordó Morgan- Tardarán un tiempo en asimilarlo…
Ella asintió.
- Bueno… Si he de ser honesta, creo que yo tampoco he terminado de asimilarlo- Reconoció recogiendo las manos sobre su regazo.
Inconscientemente, sus dedos acariciaron la zona baja de su vientre. ¿Cómo era posible que algo tan pequeño fuera tan increíblemente poderoso?
- Pero es una buena noticia… - Siguió él, perdido en su propia divagación- Un niño siempre es una buena noticia…- Notó que ella se quedaba rígida. De pronto parecía haber pedido la templanza- ¿Qué ocurre? ¿He dicho algo?
Se reprendió a sí misma por ser tan transparente. En cuanto bajaba la guardia, Morgan podía leerla como un libro abierto. De nuevo tuvo que decidir si debía sincerarse con él o no. Y de nuevo, tomó el riesgo.
- No… Es sólo que… Nunca te conté que aborté cuando tenía quince años… No fue una buena noticia para mí entonces…
A pesar de que había tratado de mantener la compostura, Morgan percibió el ligero temblor en su voz. No podía imaginar lo traumática que tenía que haber sido aquella experiencia para ella. Un poco más de culpa se sumó a la ya acumulada durante meses.
- Lo siento… - Se disculpó sinceramente- No tenía ni idea… Debió ser muy duro para ti.
Ella le dirigió una sonrisa triste. No estaba molesta, sólo que era inevitable recordar su anterior embarazo.
- No te disculpes… Es sólo que después de superar mis dudas iniciales, ahora siento que es el momento correcto…- Le confesó- Quizás las circunstancias no son las que había imaginado, pero el bebé en sí…- Su sonrisa se amplió y todo rastro de melancolía se desvaneció- Estoy feliz, ¿sabes?- Sus manos viajaron desde su regazo hasta el borde la mesa.
Morgan supo que no mentía. Agradecía la confianza que había depositado en él para contarle algo tan íntimo. Ahora entendía sus miedos, y sus inseguridades. Ahora entendía por qué lo había llamado y por qué realmente necesitaba que él estuviera a su lado.
Esta vez, no la defraudaría.
Se atrevió a colocar sus manos sobre las de ella, en un gesto reconfortante que ella aceptó con naturalidad.
- Yo también, Em… Yo también.
xxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxx
