Capítulo 19
(Mousse)
Cuando llegamos al Neko Hanten estaba cerrado, esta vez no podía meterme por la puerta trasera, así es que tuve que tocar. Kiara y Akane estaban tras de mí y Ranma se había quedado más atrás, que desde que salimos se veía molesto. Akane se veía con expresión triste y también había venido todo el camino callada. ¿Qué habría pasado ahora?
—¡Mousse! —exclamó Shampoo sorprendida en cuanto me vio, pero después su expresión cambió a una de disgusto—. ¿Qué hacer ustedes aquí?
—Vengo en representación del consejo. Qué gusto verte de nuevo Shampoo —dijo Kiara parándose frente a mí.
—¿Consejo? ¿Tú eres del consejo? —preguntó sorprendida.
—¿Está Colagne?
—¿Eres del consejo? —insistió Shampoo—. ¿Airen? ¿Qué hacer aquí? ¿Y tú? —preguntó analizándome con la mirada.
—Yo solo vine a dejar a Kiara, tus problemas no me interesan en lo más mínimo, así es que mejor me voy.
—Mousse espera, te necesitaré aquí —dijo Kiara.
—¿A mí? ¿Por qué?
—Tú eres un testigo clave.
—¿Testigo clave? ¿Eso quiere decir que tú...? —dijo Shampoo dándome una mirada triste.
En cuanto Kiara iba a entrar en el restaurante, Shampoo se interpuso en su camino para impedirle el paso, sin embargo Kiara en un rápido movimiento la agarró de su cuello y la estampó en la pared.
—Escúchame bien Shampoo —le dijo sujetándola. Mientras que nosotros nos quedamos sorprendidos por su rápida reacción—. He tenido que viajar desde muy lejos por tus estupideces, esto es algo sumamente ridículo, sin embargo como miembro del consejo es mi responsabilidad llevarte de vuelta para que tanto tú, como tu abuela, cumplan con lo acordado —dijo soltándola.
En cuanto Shampoo quedó libre, ésta tomó impulso y se aventó sobre Kiara, pero ella la esquivó por apenas unos centímetros, Shampoo se levantó de un salto y volvió a lanzarse sobre ella, pero yo salté y la agarré de sus manos haciendo que cayera sobre ella.
—Shampoo detente —dije—. No compliques más las cosas.
—Mousse, déjala —me dijo Kiara.
Me levanté junto con ella y la solté, Shampoo fulminó con la mirada a Kiara para después darme a mí una mirada de desprecio.
—¿Qué pasa aquí? —dijo la vieja momia saliendo de la cocina—. ¿Kiara? —preguntó sorprendida.
Kiara se paró frente a ella y le dio una leve inclinación.
—Vengo en representación del consejo, tu acuerdo ha perdido validéz, ya que tu nieta aún no ha logrado su propósito.
—¿Por qué nadie me avisó que tú formabas parte del consejo? —dijo la vieja momia molesta.
—Como bien sabes, no es nuestra obligación venir hasta acá para decirte sobre los acuerdos a los que hemos llegado.
—¡Pero yo también formo parte del consejo!
—Pero no has cumplido con tus obligaciones, has estado aquí por dos años, has desperdiciado dos años los cuales pudiste utilizar para entrenar a las nuevas generaciones, generaciones que han nacido bajo un matrimonio estipulado por nuestras leyes. Matrimonio que tu nieta no ha podido cumplir.
—¡Llegamos a un acuerdo!
—Tu acuerdo terminó, el plazo estipulado ha caducado, además tengo testimonios que me han dicho que has utilizado métodos prohibidos.
Colagne se giró hacia nosotros.
—Veo que Mousse no ha perdido el tiempo.
—¡Tú, vieja arpía! —dijo Ranma acercándose a ellas—. ¡Todo este tiempo han estado molestándome con sus hechizos y embrujos! Estoy cansado de toda está situación, así es que estoy dispuesto a testificar o lo que sea para que las alejen de mi vida.
—¡Airen! —exclamó Shampoo lanzándose sobre él—. No puedes hacerme esto, tú ser mi airen.
—Yo no formo parte de tu tribu ni de tus leyes, te he dicho miles de veces que nunca me casaré contigo —dijo agarrándola de sus manos para apartarla de él.
—Es necesario que se presenten frente al consejo, con todo esto a quedado muy claro que Shampoo y tú han fracasado, y sabes lo que eso significa.
—¡No! ¡No nos pueden hacer eso! —exclamó Colagne.
—¡No! ¡Me niego! —dijo Shampoo con expresión asustada. Se giró a verme y se lanzó a mí abrazándose a mi cuerpo—. ¡Mousse, por favor ayúdame!
—Tienen dos días para presentarse al consejo —dijo Kiara con firmeza—. Ranma Saotome, quedas libre de cualquier compromiso con Shampoo.
Ranma sonrió y se giró hacia Akane para abrazarla, lo cual la sorprendió, ya que se ruborizó. Shampoo también los observaba, sentí que su cuerpo se empezaba a estremecer, estaba a punto de agarrar sus manos para alejarla de mí cuando ella lanzó un puñal sobre Akane.
Todo pasó muy rápido, Shampoo lanzó un puñal que estaba sobre la mesa que estaba tras de mí, Ranma en un movimiento rápido se paró frente a Akane, por lo que el puñal se clavó en su espalda. Yo corrí hacia Ranma para detener su caída, Kiara sujetó a Shampoo de ambos brazos y la tiró sobre el suelo para inmovilizarla.
—¡Ranma! ¡No, Ranma por favor no me dejes! ¡Ranma! —gritaba Akane.
—Akane tranquilízate —le dije agachándome a su lado para ver si todavía respiraba. Sus signos vitales estaban débiles pero aún respiraba—. Tengo que ir por el doctor, no podemos moverlo —dije levantándome. Akane se arrodilló cerca de él tratando de controlar sus lágrimas.
—¡Ve Mousse! ¡Por favor apresúrate!
Asentí y me giré hacia Kiara, ella solo asintió, pues tenía sujetada a Shampoo, la cual parecía estar en shock.
—Ni se te ocurra hacer nada —exclamé viendo fijamente a Colagne. Ella no dijo nada, solo me observó.
—No hará nada Mousse, sabe que si hace algo más puede ser peor para ella —dijo Kiara.
—¡MOUSSE VETE YA! —gritó Akane.
Salí rápidamente y corrí con todas mis fuerzas, tenía que llegar cuando antes con el doctor, Ranma tenía los minutos contados, tenía que apurarme.
—¡Mousse! ¿Qué pasa? —me dijo Ryoga alcanzándome.
—¡Ryoga! —exclamé deteniéndome—. Ranma está herido, ve en cuanto antes al Neko Hanten, ve y vigila a la vieja momia.
—¿A Colagne? ¿Ella lo atacó?
—Ve Ryoga, luego te explico, necesito al doctor Tofú.
No esperé a que me respondiera y seguí corriendo al consultorio. Jamás imaginé que pasaría esto, otra vez me encontraba corriendo para salvarle la vida a Saotome. Definitivamente la vida se estaba burlando de mí, sin embargo no me pesaba tanto la idea de ayudarlo, en cierta parte sentía cierta simpatía por él, ya que de no a verse lanzado sobre Akane, sería ella la que estuviera a punto de morir... No, no puedo permitir que Saotome muera, le debo una por a ver salvado a Akane, por lo que empecé a correr como un loco y al fin llegué al consultorio.
—¡Doctor Tofú!
—¿Qué sucede? —preguntó saliendo de su recámara.
—Ranma, necesito que venga de inmediato conmigo.
—¿Pero qué ocurrió?
—Shampoo iba atacar a Akane con un puñal pero Ranma se interpuso. Por favor doctor, no hay tiempo que perder.
—De acuerdo, vamos.
Agarró su maletín y ambos salimos corriendo en dirección al Neko Hanten. La verdad el doctor me sorprendió un poco, pues pudo seguir mi paso con gran facilidad. Sabía que era muy bueno, ya que todas las noches se ponía a entrenar muy duramente y gracias a eso pudimos llegar en menos de diez minutos.
Cuando llegamos, Akane seguía sentada a un lado de Ranma, Kiara estaba también a un lado de él, le estaba aplicando una especie de ungüento en su espalda, el puñal ya no estaba dentro de él. Ryoga estaba sosteniendo a Shampoo y Colagne estaba parada cerca de la cocina.
El doctor rápidamente fue a ver a Ranma.
—Le puse una pomada hecha de hierbas que ayudó un poco a detener la sangre —dijo Kiara incorporándose para darle espacio al doctor.
—Muy bien hecho —dijo el doctor inspeccionando la herida—. Parece que no fue una herida tan profunda, y no perforó el pulmón, lo cual es un gran alivio.
—Sí, su pulmón se encuentra en perfectas condiciones, pero la pérdida de sangre lo hizo perder el conocimiento —dijo Kiara con expresión seria.
—Debemos llevarlo al consultorio, aquí no podré atenderlo debidamente. Llamaré a una ambulancia para que pueda venir por él, no es muy recomendable que lo muévamos nosotros.
El doctor se levantó y sin pedir permiso entró en el cuarto que la vieja momia utilizaba de oficina para utilizar su teléfono.
—Shampoo trató de escapar —me dijo Kiara—. Pero gracias a éste chico pude detenerla a tiempo —dijo señalando a Ryoga. Asentí y le dirigí una mirada a Colagne, la cual seguía callada y con expresión sombria.
—¿No dirás nada? —le pregunté.
—Mi nieta a llegado a límites extremos, pero solo estaba tratando de cumplir con las leyes establecidas.
—Mousse —dijo Shampoo llamando mi atención. Me giré a verla y solo la fulminé con la mirada—. Mi intención no era lastimar a Ranma, yo solo quería borrar esa sonrisa estúpida del rostro de Akane.
—Justamente por eso no puedo perdonarte, si tu blanco hubiera sido Saotome no me hubiera importado, pero querías herir lo que yo más quiero.
—Mousse... Yo...
—Tus explicaciones no me interesan, no me interesa absolutamente nada que venga de ti —dije fulminándola con la mirada.
Estaba a punto de responderme pero el doctor salió y se paró frente a Shampoo.
—Lo que hiciste estuvo muy mal Shampoo. ¿Por qué lo hiciste?
—Ser accidente.
—¿Accidente? ¡Querías matar a Akane! —exclamó Ryoga.
Akane lanzó un pequeño sollozo, me agaché a su lado y le agarré su mano.
—Te prometo, te juro que Ranma se salvará, ten fe.
Ella solo asintió mientras una lágrima bajaba por su rostro.
La ambulancia llegó y el doctor, Ryoga y Akane se fueron junto con Ranma, yo le prometí a Akane alcanzarla en un rato.
—Bien Shampoo, creo que eso aumenta tu condena —dijo Kiara en cuanto se fueron.
—Podemos llegar a un acuerdo —exclamó la anciana.
—No está en mi poder hacer tratos contigo, para eso necesitas presentarte frente al consejo.
—Pero tú puedes hacerlo también —dijo molesta.
—Claro que puedo, pero no quiero. Mi obligación es llevarlas de vuelta y eso es lo que haré.
—Bien, entonces hablaré con el consejo.
—Tienen 24 horas para salir de aquí, eso sí esa chica no presenta cargos en su contra.
Se dio la media vuelta para salir, Colagne se metió a la cocina molesta, Shampoo estaba con su mirada hacia abajo. Suspiré y salí tras Kiara, pero antes Shampoo me detuvo sujetando mi mano.
—Mousse ayúdame —me dijo abrazándo mi cintura—. Sabes que me obligarán a casarme con un hombre mayor que yo.
—Nada puedo hacer por ti, lo lamento Shampoo.
—Sí puedes, si tú te casas conmigo todo se solucionará.
—Miles de veces deseé eso —dije agarrándola de sus hombros para alejarla de mí—. Ahora es tarde, terriblemente tarde.
—Perdóname Mousse —dijo empezando a llorar—. Me arrepiento de todo, si pudiera volver el tiempo atrás...
—Sí yo pudiera volver el tiempo atrás... Créeme que trataría de no involucrarme contigo.
Empezó a llorar, haciendo que muchas lágrimas salieran de esos ojos los cuales yo tantas veces admiré. Me dio cierta lástima, sin embargo debía ser firme.
—Al menos nunca olvides que yo te quise de verdad, te quise con toda mi alma—le dije en un susurro acercándome a ella para acariciarle su mejilla—. Adiós Shampoo, buena suerte.
Me giré y salí de ahí, no quería caer de nuevo, no quería sentir lástima y compasión por ella.
—¿Pasa algo? —me preguntó Kiara al observarme.
—Solo me estaba despidiendo de Shampoo —dije empezando a caminar.
—Lamento todo esto pero tengo que irme, tengo mucho trabajo.
—Lo entiendo —dije deteniéndome para girarme hacia ella.
—Espero que ese chico se recupere, y espero que tú pronto vayas a la aldea.
—Tengo algunos asuntos que resolver aquí, pero por favor dile a mi madre que estoy bien y que muy pronto la iré a buscar.
—Lo haré, gracias por todo Mousse —dijo dándome un abrazo.
—Te prometo que pronto iré.
—Bien, recuerda que te estaré esperando —me dijo con un guiño—. Hasta luego Mousse.
Se dio la media vuelta y empezó a caminar, yo solo observé su silueta alejarse de mí, sentía unas ganas enormes de irme con ella, pero Akane me necesitaba, tenía que estar con ella, además Ranma había prometido regresarme esa copa, esa maldita copa que dio el inicio de todo esto, y es por eso que con mayor razón, tenía que recuperarla.
Continuará...
