SERÁS MÍA PARA SIEMPRE

Al día siguiente Kagome se despertó como al medio día, abrió sus ojos y recordó todo lo que había pasado la noche anterior, se llevó la mano a su pecho y a sus labios, ahora tendría que ver a Lord Inuyasha, su corazón seguía latiendo desbocado al recordar lo que había pasado la noche anterior, se llevó su otra mano a sus labios, solo estaba segura de que lo amaba con todo su ser, pero estaba muy apenada con él, no estaba acostumbrada a demostrarse así, apenas Kagome fue creando conciencia de su ambiente, se dio cuenta que no estaba en su cama, sino en la de Lord Inuyasha, pero él no estaba por ningún lado, eso la hizo sentir más aún que ya era suya, y cuando vio a la derecha, vio una imagen en movimiento de ella en la pantalla de la habitación, parecía un cuadro tamaño grande, se sonrojó de inmediato, recordaba que se lo había grabado la IA ARAMITAMA, salía ella sentada con las piernas flexionadas frente a su pecho y con el vestido de pavo real, mirando al frente y la brisa movía delicadamente sus cabellos, ella tenía una de sus plumas en su mano sonriendo de forma feliz, hermosa, soñadora e inocente, era muy hermosa la foto en movimiento, se sorprendió de que Lord Inuyasha la tuviera ahí.

Apenas se levantó, entraron un grupo de lobas a prepararle un baño en la habitación de Lord Inuyasha, Kagome se dio un baño, se preguntó dónde estaría, estaba nerviosa por si entraba de repente mientras ella se bañaba, por su parte Lord Inuyasha había dormido en el cuarto de Kagome, tenia parte de su aroma corporal en el, por lo menos había tenido algo de consuelo haber dormido en su cama, ya que esa noche no había tenido la oportunidad de estar con ella, el se encontraba practicando con el arco y flechas, sus lobos lo saludaron con sumo respeto, ellos se quedaron con él, tenía algo que probar con ellos y necesitaba de su ayuda, también se encontraba ahí Seshomaru y Miroku, IA SHIKON NO TAMA le había explicado en qué consistía el nivel 6, pero él estaba por ponerlo a prueba, era parte importante de su plan, sino funcionaba le dejaría ordenes específicas a su hermano.

Kagome bajo a la cocina, se preguntó dónde estaba Lord Inuyasha, pero no quería saberlo, estaba demasiado nerviosa por él, le generaba un vacío en el estómago verlo por ahora, tenía que calmarse, tenía los nervios y todas las sensaciones a flor de piel, se dispuso a terminar de supervisar el almuerzo del día pero estaba muy distraída.

Kagome le pidió a Sango que le llevara su comida a Lord Inuyasha, Kagome pudo ver que ella tenía una marca de unos colmillos en su cuello, se toco su cuello y vio que ella no tenía ninguna, Kagome le preguntó:

Kagome: ¿Que significa esa marca en tu cuello?

Sango: ¡Anoche me case con Miroku!, ¡En la madrugada vino a mí y yo lo acepté!, ¡Ahora somos pareja por siempre!

Kagome estaba feliz por Sango eso era lo que ella quería, la abrazo y felicitó, le había ayudado el hacer ese baile con ella, ¡Alborotó al lobo!, ¡Jajajajaja!, ambas rieron por lo alto.

Sango: Esta es una marca que le hace el macho a la hembra para demostrar ante todos los demás que ella es suya y que ella ya tiene pareja.

Kagome solo asintió, Sango partió y le llevo la comida a Lord Inuyasha.


Lord Inuyasha estaba esperando en el comedor principal para ver a Kagome y comer con ella, Lord Inuyasha al darse cuenta que era Sango quien traía la comida, no le dio chance a Sango de hacer la reverencia, se teletransportó a donde ella y le preguntó:

Lord Inuyasha: ¿Por qué no está Kagome aquí?

Sango: No lo sé mi señor, solo se quedo en la cocina, y me mando a mí a traerle su comida.

Lord Inuyasha, dio un golpecito con la mano en la mesa pensativo.

Lord Inuyasha: Iré por ella.

Mientras tanto Kagome se encontraba en la cocina de espaldas a la puerta, el entró sin previo aviso y se sintió su presencia, porque todas las lobas guardaron silencio e hicieron la reverencia, Lord Inuyasha las mandó a salir un momento, se acercó a Kagome por la espalda, y se pegó a ella, y le susurró al oído con voz gutural y sexy al igual que la vez de la cascada:

Lord Inuyasha: ¿Por qué no has venido a verme?

Kagome solo pudo acelerarse y sentir mariposas en el estómago, y ponerse muy nerviosa.

Kagome: Estaba muy ocupada con unos pendientes.

Lord Inuyasha solo pudo reír con una sonrisita sexy, apoyo su mano en la mesa, pegándose más a ella.

Lord Inuyasha: Anoche me llamabas en sueños, ¿Qué estabas soñando conmigo?

Eso hizo que Kagome se volteara de inmediato, lo mirara sorprendida y avergonzada con una mano tapando su boca y la otra a la altura de su pecho y exclamara de inmediato:

Kagome: ¡NO PUEDE SER!

Lord Inuyasha estaba muy divertido con ella, su cara y reacción no tenían precio, disfrutaba mucho ponerla así, solo le dio una sonrisita sexy que hizo que se derritiera ahí mismo, su corazón latía como loco, sentía que sus piernas iban a desfallecer en cualquier momento.

Lord Inuyasha le dijo acercándose más a ella y pegando su boca entre su oído y boca, tomándola por la cintura:

Lord Inuyasha: ¡Pero si puede ser MI DIOSA!

Kagome no pudo soportarlo más, sus piernas flaquearon, él la agarró por la cintura y la pegó más a su cuerpo, la levanto y la recostó en el borde de la mesa.

Lord Inuyasha: Te estaré esperando en la noche para cenar contigo, quiero mostrarte algo, mandaré a Rin a llamar por ti.

Todo esto se lo dijo al oído, dio media vuelta y salió de ahí.

Kagome estaba descontrolada, ahora tenía que dirigirse en la noche a donde él estaba, ella no tenía la fortaleza para resistir, le daría lo que él quisiera, sabía que esa noche sería suya si él así lo quisiera, ella tenía que ir por sus propios pies ante el sabiendo el peligro al que se enfrentaba, ofreciéndose a sí misma como una oveja para el matadero, la ponía en un estado de excitación, nerviosismo que la alteraba por completo, quería huir por la ansiedad que le provocaba pero a la vez deseaba que pasara hasta los huesos, solo tendría que esperar a la noche.


Ya acercándose la noche, Kagome se encontraba en la cocina preparando la cena, no sabía dónde se encontraba la IA-KUSHIMITAMA, por más que preguntó le negaron la respuesta, de todas formas Kagome no le dio mucha importancia porque tenía que preparar la cena para Lord Inuyasha, después de ahí entró Rin a la cocina, y al entrar hizo la reverencia.

Rin: Mi señora debe prepararse y ponerse hermosa para esta noche, Lord Inuyasha la estará esperando esta noche para cenar.

Kagome solo sintió un montón de mariposas, un vacío en el estómago y muchos nervios, así que Kagome asintió, se dispuso a bañarse.

Kagome: ¿Rin de qué forma debo ir vestida?

Rin: Lord Inuyasha ha preparado algo muy bonito para ti, así que debes ponerte más hermosa que nunca.

Kagome solo se preguntaba, ¿Qué era lo que él estaba planeando?, por más que lo pensara no podía entender que era lo que él quería mostrarle, así que apareció vestida con un traje color rojo pasión con una falda muy abultada y de encaje rojo con algo de cola, se ajustaba a su hermosa cintura y senos espectacularmente, sus pechos estaban a la vista, el vestido tenía una forma de pico en sus senos lo que daba una hermosa y sugerente vista de ellos, luego el encaje se extendía desde los laterales de sus senos, hasta sus hombros y espalda, las mangas eran largas con encaje con patrones de rosas y ajustadas, en parte su espalda estaba descubierta, pero solo la cubría por los lados de ella con ese hermoso encaje rojo, su pelo estaba suelto y caía hermoso por su espalda, su maquillaje igualmente era muy hermoso, parecía una hermosa princesa muy sensual, la más bella y hermosa de todas las flores, ella sabía que el traje siempre acertaba en su elección pero ese vestido era para infartar a cualquiera, ella sabía que infartaría a Lord Inuyasha con él, luego Rin se mostró alucinada con el vestido, ¡Era espectacular!, ¡Jamás había visto algo así!, y se dispuso a guiarla a la casa principal de la sede del clan de la Luna donde tendría lugar la cena, se dispuso a entrar por un pasillo el cual estaba custodiado a cada lado por algunos lobunos de la tropa de Lord Inuyasha, que se encontraban mas rígidos de lo normal a medida que ella pasaba por el pasillo.

Luego llegó a unas puertas de madera que se dispusieron a abrir dos jefes de tropa de Lord Inuyasha, ella ingreso a la habitación, tenía una hermosa luz cálida de las antorchas en las paredes, lo que generaba una perfecta atmósfera muy acogedora e íntima, al entrar se dispusieron a cerrar la puerta, se dio cuenta que en su centro había una mesa hermosa, con un arreglo muy bonito de flores en su centro, y en el fondo podía ver que la habitación tenía puertas de madera, y ahí se encontraba Lord Inuyasha de espaldas a ella, apenas cerraron la puerta él se dio la vuelta y se acercó a ella, se dio cuenta que ella llevaba un hermoso vestido rojo pasión, nada de lo que había visto antes lo prepararía para tan espectacular visión, estaba demasiado hermosa, y le hizo recordar lo vivido la mágica noche de ayer, se veía verdaderamente perfecta, Kagome le hizo una reverencia a Lord Inuyasha, él podía detallárselo a fondo y disfrutar de la vista de sus hermosos senos, cuando se levantó, el hizo la misma reverencia para ella, en ese momento podía ver a la IA ARAMITAMA tocando un violín recorriendo toda la habitación danzando lentamente, con una hermosa melodía, muy tranquila y hermosa, ella sería testigo de esa cena, Kagome se encontraba sorprendida, cuando el solo se levantó la miró a la cara sonriendo, le extendió la mano y se dispuso a guiarla a la mesa, ella se sentó justo al lado de él, justo en ese momento les trajeron la cena.

Lord Inuyasha se deleitaba con cada uno de los movimientos de Kagome, estaba irresistible y muy hermosa, ella era lo mejor que había llegado a su vida, tenia al diamante más preciado y lo más hermoso que hubiese tenido la dicha de conocer frente a él, Kagome solo podía admirar a Lord Inuyasha, lo gallardo y varonil que se veía con su traje negro, la cena estaba muy suculenta, del más alto nivel.

Kagome: Esto no pudieron haberlo hecho las lobas de la cocina, ¿Como hiciste para organizarlo?

Lord Inuyasha: Le pedí ayuda a la IA KUSHIMITAMA para lograrlo.

Así que Kagome solo respondió sonriendo con esa sonrisa que lo derretía y podía lograr cualquier cosa que quisiera en el.

Una vez que terminaron la cena.

Lord Inuyasha: Tengo algo que mostrarte, le pedí ayuda a IA SHIKON NO TAMA y a IA NIGIMITAMA.

El se dispuso a guiarla a una sección de la habitación que tenía una pantalla como la del cuarto de él, y desde su espalda y justo al oído le dijo:

Lord Inuyasha: Se lo que sientes por mí, no es necesario que me lo digas preciosa.

Kagome al escuchar eso sintió que iba a desmallarse pero no lo hizo, el continuó:

Lord Inuyasha: Pero tú no sabes lo que yo siento por ti, y quiero que lo sepas, quiero que veas todos mis recuerdos, pensamientos y sentimientos que tengo de ti desde que te conocí.

El se enderezó y ahí empezaron a aparecer todas las imágenes, pensamientos y sentimientos de Lord Inuyasha como una película, ahí se enteró como él la veía, valoraba, protegía y todo lo que sentía por ella y lo mucho que él la deseaba, Kagome se encontraba sobrepasada, porque él la amaba con una intensidad abrumadora que nunca pensó que él sentía por ella o que alguien pudiera llegar a sentir, estaba sonrojada y totalmente abrumada, lo que él le mostraba ahí eran todos sus pensamientos sin medidas ni reservas, era un nivel muy elevado de intimidad, es decir, el no tendría secretos para con ella, ella al ver todo eso, solo podía ver lo hermoso que él era, y lo era solo con ella, y entender muchas cosas que pasaron y porque actuaba así, así que se dijo que era muy afortunada por conseguir a alguien como él, ella se encontraba temblando, solo pudo dejarse caer con lágrimas de felicidad brotando por sus ojos, con el dorso de su puño tapando su boca para controlar alguna exclamación de su parte, era un hermoso sentimiento que la sobrepasaba, a la final todo la llevó a ese día, Kagome solo pudo quedarse sentada, amaba a ese lobo con todo su ser, se sentía muy afortunada de tenerlo y ser amada de esa forma tan especial por él.

En eso Kagome empezó a escuchar una especie de alboroto afuera, Lord Inuyasha se percató de ello, y abrió las puertas de la habitación, ellos se encontraban en un segundo nivel , el sonido de festejo entró por toda la habitación, Lord Inuyasha le extendió la mano para que ella la tomara y se asomara a ver, cuando llegó se dio cuenta que toda la tropa y muchos que conformaban su ejército junto con todos los integrantes de la casa se encontraban festejando alrededor de varias fogatas, reían, bebían, bailaban, la IA ARAMITAMA, los entretenía con música, al darse cuenta que las puertas de la habitación se abrieron y por ahí se asomaban Lord Inuyasha y Kagome, todos los lobos presentes se pusieron a vitorear, aullar y a silbar, festejando como locos, estaban felices por su alfa y por Kagome, Lord Inuyasha solo le miró.

Lord Inuyasha: Ellos están celebrando nuestro matrimonio.

Kagome solo pudo desviar su atención del exterior y mirarlo a los ojos, ella estaba sorprendida y sonrojada.

Lord Inuyasha: Yo gané el torneo de tribus, y tú eras las bailarina, ahora puedo reclamarte como mi esposa y no puedes negarte, antes te había reclamado como tal, pero no había hecho nada esperando a que tú me amaras, ahora que he ganado y sé que tú me amas, las cosas son muy diferentes, quiero que seas mi esposa Kagome.

Esto impactó y sobrecogió a Kagome, no se esperaba que él se lo dijera así de frente, haciendo la reverencia de rodilla en tierra le dijo:

Lord Inuyasha: Por favor hazme el honor de serlo y ser la Luna de mi clan.

Sus lobunos al ver eso solo vitoreaban y aullaban aun más fuerte.

El continuó.

Lord Inuyasha: También quiero pedirte disculpas por haberte comparado y haberte ofendido de esa forma, no hay punto de comparación posible.

Lord Inuyasha se paró y le comentó tomándola de la cintura pegándola a su cuerpo y pecho:

Lord Inuyasha: Por favor hazte cargo de lo que siento, ya no puedo soportarlo más, no huyas ni tengas miedo de mí, solo tú puedes hacerte cargo de todo esto que siento, me enamoré de ti desde el primer momento en que te vi, y te he amado con locura desde entonces.

Dijo esto y sus ojos poseían una llama roja muy intensa en el fondo, dicho esto, se teletransportaron a su habitación, los presentes al ver que se habían ido, se pusieron a vitorear y aullar aun más alto, sabía que consumarían su matrimonio.


Lord Inuyasha había llevado a Kagome a su habitación, se encontraban juntos cuerpo a cuerpo, Kagome miró a su izquierda y vio su vídeo en movimiento de ella sosteniendo la pluma de pavo real, se sonrojo por completo al ver la adoración que él sentía por ella, el vio su gesto de vergüenza percatándose de ello.

Lord Inuyasha: Tengo estas cuatro imágenes en especial que también me encantan, ambos son recuerdos poderosos para mí que me han torturado todo este tiempo, el le mostró la imagen de cuando él la vio por primera vez, cuando le miraba de forma enamorada estando ebria, cuando ella estuvo en la arena, y el que tuvo lugar en las aguas termales, en esta agregó:

Lord Inuyasha: Todas me vuelven loco pero la última me hace hervir la sangre descontroladamente.

Así que Kagome pudo verse acalorada, sonrojada, con una mirada muy especial y de enamorada, muy sensual y hermosa, Kagome dudo un momento alejándose un poco.

Lord Inuyasha: Cuando te conocí me preguntaba si tu serías igual de atrevida que en ese entonces y no me equivoqué, no tengas miedo de mí, no haré el amor como en tu mundo pero daré lo mejor de mí por hacerte feliz, solo espero que tú me guíes.

En ese momento Kagome se separaba de él, y se adentraba en el baño.

IA SHIKON NO TAMA: No te preocupes, ella está dispuesta a ser tuya de una vez por todas, solo ve por ella.

Lord Inuyasha: IA no permitas que olvide jamás lo que está a punto de pasar.

IA SHIKON NO TAMA: Voy a grabarlo como siempre, pero yo invernaré para darles privacidad, ya sabes que hacer de acuerdo a todo lo que hemos hablado.

Dicho esto, Lord Inuyasha se dispuso a adentrarse en el baño, Kagome se encontraba de espaldas, ella había cambiado al vestido transparente de cristales de la noche anterior, en el agua habían velas y pétalos de rosas, el reflejo del agua emitía hermosos destellos sobre su vestido y piel, se encontraba verdaderamente hermosa, Kagome se volteó dándole un vuelco y acelerando de golpe el corazón de Lord Inuyasha y se aceleró aún más por lo que ella le dijo a continuación.

Kagome: Para mí tú eres lo mejor de ambos mundos.

Le dijo esto con una hermosa y radiante sonrisa y la misma mirada que cuando lo miró estando ebria y en las aguas termales.

Kagome: Voy a entregarme a ti, quiero ser tuya, yo tampoco puedo soportarlo más, yo... deseo atender tu cama.

Dijo esto mirándolo a los ojos, pero se encontraba sonrojada, hermosa y perfecta pensó él, eso le recordó la vez en la que ella le había dicho que ella no estaba ahí para atender su cama, pero había llegado el día en el que ella si quería y su anhelo se había vuelto por fin en realidad, pero ella continuó:

Kagome: Yo te amo con toda mi alma, tu siempre tendrás lo mejor de mí, te debo un baño, así que voy a dártelo y a demostrarte lo que acabo de decirte ahorita mismo.

Empezó a hacer unos movimientos, era demasiado sensual, femenina y exuberante, dando vueltas alrededor de él, bailándole sensualmente hasta acercarse a él, lo que le hizo recordar la noche en la tarima y que él la hubiese tomado ahí mismo si ella osaba a acercarse a esa distancia de la forma que lo estaba haciendo ahorita, Kagome se pegó más a Inuyasha, se encontraba nerviosa, pero como él había dicho, quería que fuera atrevida y lo guiara, le mostraría que tan atrevida podía ser su raza, aunque se muriera de pena y vergüenza le haría sentir cosas que ninguna loba le había hecho sentir, se entregaría por completo a él y a las sensaciones que le haría sentir y lo disfrutaría, Kagome acercó su mano a su cinturón y se lo fue quitando poco a poco, Lord Inuyasha estaba expectante, con sus ojos rojos a más no poder, tratando de controlar su parte animal a duras penas, sabía lo que iba a suceder en breve, y Kagome se dispuso a darle un beso en la boca, él la fue a besar, pero ella se retiró, ¡Estaba coqueteando con él!, ¡MIERDA!, ¡LO ESTABA VOLVIENDO LOCO SU HERMOSA SEDUCTORA!, y dispuso a quitarle la parte exterior de la hakama lentamente, observando su pecho y su cara, dejando expuesto su escultural y fuerte anatomía, luego se acercó más y profundizó el beso de forma lenta y sensual.

Lord Inuyasha le correspondía, trataba de controlarse aún para no hacerla suya ahí mismo, tenían a su disposición toda la noche para eso, ella le quitó la parte interna de la hakama, lo que fue un completo deleite para Kagome, siempre había querido hacer eso, quitarle la ropa y tocar descaradamente su piel, deleitarse con el espectáculo de sus poderosos músculos y abdomen, procedió a recorrer con sus manos delicadamente sus brazos, espalda y pecho, profundizando mas el beso, ella estaba hermosamente sonrojada y con esa mirada que lo volvía loco y extasiado, ella rosaba su lengua con la de él, le daba unos besos incendiarios que lo estaban volviendo loco lenta pero progresivamente, el contacto de sus manos en su cuerpo lo quemaba y encendía por completo, Lord Inuyasha cada vez podía controlarse menos, hasta que ella deslizo su mano hacia su pantalón desatando el nudo haciéndolo caer, eso fue lo que hizo que el tomara el control de una buena vez, la pegó a su cuerpo rápidamente con una mano, la levantó tomándola por las nalgas con ambas manos y Kagome solo pudo aferrarse a él, la giró violentamente pero luego disminuyó la velocidad y la aprisionó contra la pared, él la besaba muy lenta pero profunda y apasionadamente.

Kagome sentía que estaba embriagada por sus besos, él la hacía suya con su boca, se tomaba su tiempo en hacerlo especial, eran demasiado intensos, eróticos y sensuales, lentos y profundos, ambos estaban sintiendo excitantes sensaciones en su cuerpo.

Kagome: Dijiste que esperabas que yo te guiara, si haces el amor como besas, voy a morir aquí mismo.

El solo sonrió ante su comentario lo que le dio confianza de saber que iba por buen camino, así que le dijo al oído y sin separarse demasiado de su boca.

Lord Inuyasha: Voy a devorarte, todo esto lo he guardado para ti.

Kagome solo pudo temblar ante ese comentario de su parte, él continuó besándola, el procedió a pasar sus manos por su brazo y espalda, su contacto hacia que la piel de Kagome se erizara, su piel era muy suave y hermosa y su roce hacia que todo su cuerpo respondiera eléctricamente ante el contacto erizándose, él quería ser quien le provocara todas esas sensaciones, dejar huella en su mente, alma y cuerpo, la amaba con locura, luego llegó a su hombro deslizando la parte de la prenda hacia un costado, e hizo lo mismo con la otra, el vestido había caído por completo, el tenía la visión de los pechos de Kagome ante él y todo su cuerpo en todo su esplendor, sus ojos estaban rojos intensamente por completo, ella era lo más hermoso que hubiera visto, se dispuso a tomar uno con su mano mientras él la besaba lenta pero apasionadamente, aunque él podía curarla tenía que tener cuidado de no lastimarla con sus garras, eran muy suaves, redondos, perfectos, el acariciaba a su vez su pezón a medida que lo tomaba con su mano, notó como este se ponía rígido ante su contacto, por su parte Kagome podía sentir el calor de sus manos y lo grandes y poderosas que estas eran, y el calor de su cercanía, él procedió a tomar uno entre su boca, lamiéndolo, succionándolo, y besándolo con su boca y lengua, Kagome emitía suspiros de placer, ella mientras acariciaba su amplia espalda, sus fuertes brazos y cuello, ahí Lord Inuyasha perdió por completo el control y se dejo dominar por su parte más animal, la tomo de ambas manos y las coloco encima de la cabeza de Kagome, ella solo podía sujetarse a él con sus piernas, mientras él la aprisionaba contra la pared mientras rosaba su masculinidad lentamente contra la suya, así estuvieron un poco mas besándose, ya ella no tendría el control, el lo tendría, ella estaba presa y a su merced, Kagome podía sentir toda su virilidad potentemente, era muy excitante, Kagome sentía que lo deseaba cada vez más y más, Lord Inuyasha lo sabía, podía sentir su olor, ella estaba en otra dimensión, presa ante él y no podía emitir movimiento alguno.

Lord Inuyasha: Dejaremos el baño para después, ¡AHORA SOLO QUIERO HACERTE MÍA!

Acto seguido se dirigió con Kagome hacia la habitación, ella lo abrazaba con sus piernas haciendo que se sujetara a su cuello mientras continuaban besándose, y se transportaron a su cama, la imagen de la pantalla se había transformado en unas llamas ardiendo lentamente, lo que le daba a la habitación una tenue luz roja y ambiente muy romántico, erótico y pasional, Lord Inuyasha depositó a Kagome en su cama, y ahí continuó besándola apasionadamente, se apoderaba de cada rincón de su ser, besó su cara, y fue dando pequeños besos por su cuello, lamiéndolo, dándole pequeños mordiscos, todo su cuerpo temblaba ante sus caricias y emitía sonidos de placer, el solo se mecía lentamente sobre ella, el era muy fuerte y tenía una enorme espalda y brazos que ella recorría con sus manos, el sabia que ella lo deseaba más que cuando estaban en la cascada, igualmente el si eso era posible, estaba completamente húmeda, jamás había sentido algo así, así que su miembro encontró su camino y se fue introduciendo en ella, como encontró algo de resistencia, arremetió de golpe, rápido y potente, había entrado de lleno en ella, solo pudo emitir un gruñido de placer ¡ GGGGRRRRRRRRR!, Kagome pudo sentir dolor, arqueó su espalda y clavó sus uñas en su espalda, emitiendo un ligero sonido de dolor ante lo inesperado de la sensación, el se quedó inmóvil por un momento tratando de controlarse a duras penas, pudo percibir un ligero olor a sangre que provenía de Kagome, poco a poco su dolor fue pasando, así que ella empezó a mecer sus caderas hacia él, y se asombró al darse cuenta.

Kagome le dijo: ¡Mi Inuyasha!

Lord Inuyasha le dijo al oído de forma sensual:

Lord Inuyasha: ¡GGGGRRRRRRRR!, preciosa, ahora eres solo mía.

Eso lo termino de volver loco, y eso hizo que Kagome se estremeciera por su comentario, así que cada vez se movía lento y suave y luego fuertemente contra ella, luego lento y profundamente, suave, rápido y lento, lento y suave, fuerte, profundo y rápidamente, Kagome iba a perder la cordura, jamás había sentido tanto placer, ella solo podía suspirar y gemir ante su contacto, estaba aun mas húmeda que antes, no podía creer que estaba sintiendo y experimentando todas esas sensaciones por él y con él.

Lord Inuyasha estaba fuera de sí, la estaba haciendo suya como siempre quiso, no se detendría en toda la noche hasta dejarla exhausta, le haría el amor todo lo que quisiera, ya no habrían barreras entre ellos ni nada que pudiera impedir que estuvieran juntos de esa forma, en un momento rodaron y Kagome quedo encima de él, el podía ver esa maravillosa visión, Kagome estaba sonrojada pero en vez de avergonzarse, le mostraría lo que él le hacía sentir y lo mucho que lo deseaba, empezó a sentir como ella movía sus caderas sobre él de una manera exquisita, y al mismo tiempo ella acariciaba con sus manos su pecho y brazos, se inclinaba y lo besaba, ella emitía suspiros y gemidos de placer, el disfrutada de la hipnotizante vista, su pelo caía por su cuerpo haciéndola ver más sexy y femenina que antes como si eso fuera posible, tenía una hermosa visión de su cara, sus senos, su abdomen y sus caderas meciéndose lenta, sensual y divinamente sobre su masculinidad, el estaba por completo dentro de ella, penetrándola, llenándola hasta más no poder, ¡POR EL LOBO SUPREMO!, estaba en el cielo o estaba teniendo el sueño más ardiente que hubiera tenido en su vida, ella continuaba meciéndose femenina y sensualmente sobre él, esos movimientos que hacía lo hicieron perder la cordura por completo y lo desquiciaron hasta más no poder, coloco sus manos sobre sus caderas para rodar rápidamente colocándola nuevamente debajo de él, esta vez se lo hacía potente, duro, profundo, rápido, sin piedad, luego lento y apasionadamente, ella solo arqueaba su cuerpo hacia atrás y emitía más gemidos y suspiros, era muy posesivo, Kagome podía sentir que él quería marcarla para siempre, ella continuó emitiendo sonidos de placer, era muy intenso y divino todo lo que estaban haciendo, era alucinante para Lord Inuyasha escuchar a Kagome, ella emitía suspiros de placer, gemía ante el roce de sus cuerpos, pero lo que más lo enloquecía aparte de eso y lo hacía perder la cordura y desquiciarse era que ella lo llamaba por su nombre usando un tono muy sensual y especial, todo su cuerpo temblaba ante su contacto, Lord Inuyasha empezó a lamer su cuello una y otra vez, muy lentamente volvió a moverse sobre ella, fuertemente, y luego lento, ella sentía toda su potencia, que la hacia excitarse más y más, era muy erótico y embriagante, podía sentir lo fuerte que era y la divina forma en la que se movía y se lo hacía, no era solo sexo, estaban haciendo el amor y amándose mutuamente sintiendo una conexión especial entre ellos, y esa parte de él dentro de ella a la vez que tomaba posesión de cada rincón de su boca, Kagome solo podía pensar y sentir que se lo hacía divino, Kagome sentía una presión en su parte baja que iba aumentando a medida que pasaba el tiempo, era cada vez más intensa y ella solo podía continuar hasta alcanzar el punto máximo y disfrutar lo que él le daba y le hacía sentir, el hacía que perdiera el control por completo, hasta que ella tuvo su primer orgasmo con Lord Inuyasha, el solo pudo gruñir de placer, ¡GGGGGGRRRRRRR!

Kagome: ¡AAAAAAHHHHH!, ¡MMMMmmm!, !TE AAAMOO!

Lord Inuyasha pudo sentir como todo dentro de ella se contraía y distendía varias veces muy rápidamente, sus piernas temblaban alrededor de él, era una sensación increíble que le dio demasiado placer, jamás había sentido algo así con alguna loba, el estaba fuera de sí, tenía que desahogarse, no dándole chance a que ella se recuperara, continuo nuevamente arremetiendo salvajemente contra Kagome y de la misma forma que antes mientras tomaba su boca una y otra vez, hasta que Kagome tuvo otro orgasmo, ahí no pudo soportar más tan excitante sensación y tuvo una eyaculación dentro de ella, ambos estaban sudados, pero luego de eso, el continuo, Kagome y el iban a perder la razón esa noche, el se encargaría de complacerla y amarla con locura, así continuaron muy buena parte de la noche, hasta que reposaron uno al lado del otro, Kagome estaba exhausta, Lord Inuyasha le acariciaba el brazo y ella apoyaba su pecho, cabeza y piernas sobre su cuerpo, luego él la volteo y el quedó encima de ella apoyándose en sus brazos y piernas, movió su cabeza, y fue dándole besitos por su cara hasta llegar a su cuello, el cual ella estiró inconscientemente para que él tuviera pleno acceso, el lo lamía lentamente, Kagome solo en respuesta pudo estirar más su cuello para él, el lo lamía varias veces, hasta que le clavó sus dientes, no dos o cuatro colmillos, todos sus dientes estaban marcados en su cuello, Kagome emitió un pequeño gemido de dolor y sus ojos lo demostraron derramando unas lágrimas, eso sí que le había dolido mucho más que lo anterior, el la había hecho su hembra, así que le dijo al oído:

Lord Inuyasha: Ahora eres mía para siempre.

Luego de eso, Kagome había quedado dormida, en ambos quedaría grabado el recuerdo de la mejor noche de sus vidas, ya no podía tocarla más por un buen tiempo hasta que se curara la marca de su cuello, no quería borrarla con el poder de curación, se volvería completamente loco por no poder acercarse a ella de esa hermosa forma, pero el hecho de que tuviera que partir a la guerra le ayudaría a tomar algo de distancia obligada de ella, procedió a bañarse y a salir de la habitación ya vestido armado para la guerra.

Rin y Sango se encontraban afuera esperando sus órdenes.

Lord Inuyasha: Cuiden a Kagome, no le digan que he partido a la guerra, solo que he tenido que salir urgentemente a atender unos asuntos, que me disculpe, me hubiese gustado quedarme con ella, pero me es imposible, esto tengo que atenderlo personalmente, que estaré con ella lo más pronto que sea posible, de todas maneras si se entera dejo esta orden muy clara para ella, no tiene permiso de salir, no debe preocuparse, todo estará bien, solo debe esperar a que llegue, tardaré más o menos una semana en volver, no le digan que Lord Naraku y su esposa se encuentran encerrados en un cuarto hasta que yo de la orden personalmente, y esta es una orden directa, nadie puede salir o entrar a la sede del clan de la Luna y esto no es solo porque yo lo ordeno, ya entenderán porque.

Y acto seguido se teletransportó al patio de armas, todos sus lobunos se encontraban ahí, lo felicitaron, aullaron y vitorearon, le hacían bromas de que por fin había tomado a esa hembra como suya, él le dijo a sus hermanos que le daría tips para estar con sus esposas, muchos al escuchar eso se pusieron a aullar y a vitorear, otros se unirían a él en el camino, y aun faltaban unos días para interceptar al clan de la Roca de Lord Koga, lo que les daría tiempo de recuperarse de la noche anterior, porque algunos estaban bebidos y por lo menos el había tenido una muy buena noche de acción, el vendría a ver a Kagome en las noches, así como había hecho siempre, no podía estar separado de ella, así no la tocara, estaría acechándola con sus ojos rojos observándola como siempre.

Lord Inuyasha: IA SHIKON NO TAMA avísale a Inutaisho que active el campo de fuerza.

Ellos se dispusieron a salir fuera de la sede del clan de la Luna, y veían como una especie de campo transparente cubría toda la propiedad del clan de la Luna, nada podría entrar o salir, no dejaría a Kagome y a los lobunos que quedaban adentro indefensos, los protegería, y sabía que se acercaba una buena guerra, necesita a su ejército para demostrar todo el poder y la fuerza militar del clan de la Luna.


NOTAS DEL CAPITULO: ¿Ven lo especial que fue y lo lindo que es Inuyasha con Kagome y viceversa?, ¡UUUUPPPPAAAAA!, ¡JAJAJAJAJAA!, quería prolongar el romance y la pasión a punto de explotar de Inuyasha para hacerlo especial y muy esperado, ¿Qué opinan?, ¡¿Fui muy cruel?!, traté de darle sabor a los capítulos anteriores, en el siguiente capítulo, ahora le toca a Inuyasha pasar machete como se dice, ¡MACHETEEE!, ¡JAJAJAJA!, ¡Fuera intrusos!, ¿Qué será lo que tiene planeado Inuyasha junto con su clan?

NOTAS ACLARATORIAS DEL CAPITULO: Después IA le muestra todas las memorias que tiene de Kagome almacenada en su memoria que corresponden a Kagome, el antes sabía lo que sentía ella por lo que le decía IA hasta que ella le dice lo que siente de manera directa en este capítulo.

Capítulo en espera por re-edición