Muchas gracias a todos los que me han compartido sus impresiones sobre el capítulo anterior. Ha sido muy interesante leerlos.
Como una nota aclaratoria a uno de los comentarios, Fate y Nanoha tienen la misma edad en esta saga. Tenían 28 años durante los sucesos de "El Legado" y aunque no se ha hablado de celebraciones de cumpleaños de ningún personaje en ninguno de los fics, siguiendo la cronología estarían a dos meses de cumplir un año de conocerse. Hayate tiene la misma edad que ellas.
Gracias de antemano a todos. Disculpas anticipadas por cualquier error ya que aun, no he podido hacer revisión de este y el capítulo anterior.
ADVERTENCIA: Este fic es Fate-Nanoha y está clasificado M, por contenidos y situaciones fuertes y/o violentas, así como escenas íntimas de carácter sexual entre dos mujeres. Si este tipo de contenido, no es de su agrado, por favor no lo lean.
DISCLAIMER: Los personajes de Magical Girl Lyrical Nanoha no me pertenecen y son propiedad de sus respectivos autores. Todas las situaciones y personajes presentados en esta historia son ficticios, cualquier parecido con situaciones o personajes reales, históricos o presentes, no es en absoluto intencional.
"La Sombra"
por Aleksei Volken
Capítulo 17. Dentro del monstruo - Parte II.
-X-
"You see what power is – holding someone else's fear in your hand and showing it to them."
Amy Tan.
"Ves lo que es el poder: sostener el miedo de otra persona en tu mano y mostrárselo." Amy Tan.
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Ubicación, fecha y hora desconocidas.
Shamal despertó desorientada en la oscuridad.
Tenía la boca seca y la garganta rasposa. Poco a poco, conforme la conciencia se iba extendiendo en su aturdido cerebro, se dió cuenta que todo su cuerpo estaba aterido.
Aun en la oscuridad, no necesitaba tocarse para saber que seguía desnuda; tal y como él la había dejado la última vez.
¿Cuando había sido eso? ¿Cuánto tiempo había pasado desde que estaba sumida en esa oscuridad?
Se sentía como si nuevamente hubiera sido drogada y a su cerebro le costara establecer las conexiones neuronales necesarias solo para pensar. Sophia no había reportado ser drogada de esa forma. Al menos Nanoha no le había dicho nada. Sin embargo, esa parte del modus operandi del asesino podría haber cambiado desde el escape de Sophia Bassanius.
Shamal pensó en Sophia, en cómo el General había perdido la vida dándole una oportunidad de vivir a su hija; pensó en la hermana de Sophia, en Zafira y en todos los hombres que se habían enfrentado al asesino unas noches atrás.
Ella había ido directa a encontrarse con ese asesino despiadado y se había metido, sola, en la trampa. Si tuviera fuerzas para sentirse desesperada se golpearía a sí misma por la magnitud de su estupidez.
Las fuerzas solo le alcanzaron para hacerse un ovillo y gemir de frustración pensando en cómo estarían Hayate y Vita… Fate y Nanoha…Signum.
− Algo no está bien,− se escuchó un suave susurro en la oscuridad que hizo saltar a Shamal.
La voz, apagada y gutural parecía venir de algún punto frente a ella.
Irguiéndose poco a poco, Shamal se esforzó por identificar algo en la oscuridad. Entonces la vio. Una sombra un poco más densa en la pared opuesta a donde ella se encontraba encogida.
La silueta también se encontraba agazapada en el suelo como ella pero no podía discernir ningún detalle, si estaba desnuda o vestida o que facciones tenía. Solo era una sombra como todo a su alrededor.
La doctora no lograba articular palabra para dirigirse a aquella silueta.
La voz era claramente femenina.
Sin embargo su mente estaba completamente en blanco.
¿Que podía decir?
− Algo no está bien,− repitió la voz en un susurro, − Él nunca se ha ausentado por tanto tiempo.
Hasta entonces Shamal, ya con la mente un poco más alerta, se preguntó cuánto tiempo habría pasado desde que estaba en esa mazmorra.
− Tu...− dijo una voz rasposa y áspera que le costó identificar como suya, − ...Tu... sabes cuánto… tiempo
Varios minutos de silencio transcurrieron, eternos.
− Más de un día...− respondió la voz.
Shamal no lo cuestionó.
− Él tiene...rituales...− continuó la voz al cabo de un rato, − Hay sonidos que pueden identificarse...con periodicidad... Nunca pasa tanto tiempo sin bajar.
Shamal se preguntó quién sería esa mujer. Ambas estaban en una situación dramática y a merced de un monstruo. En las pocas horas que había pasado con él, la doctora había vislumbrado apenas una pequeña parte de la vastedad de su oscuridad. No queria, y tal vez ni siquiera podía, imaginarse lo que esa chica había vivido ya con él.
Sin embargo, pese al desgaste evidente de la voz que se dirigía a ella, había algo que faltaba.
Esa voz no tenía miedo.
Shamal como científica sabia cuando un hecho era planteado con higiene y eficiencia. Eso era lo que la mujer hacía. Le planteaba los hechos irrefutables y lo hacía con certeza. No había ni temor, ni angustia en su voz. Incluso podía decirse que estaba serena donde Shamal sentía que en cualquier momento le daría un paro cardíaco del ritmo acelerado de su corazón.
Si lo que la mujer decía era preciso, hacía poco más de dos días que estaba en ese lugar. ¿Hayate lo habría descubierto? Era demasiado evidente su desaparición durante su visita al corporativo; ella misma se lo dijo a Vandein cuando recién había entendido con quién estaba.
¿Qué tanto sabía esa mujer?
− Algo está muy mal,− dijo la mujer y la calma sobrenatural de su tono inquietó mucho más a Shamal que la advertencia en su voz.
− ¿Por qué lo dices?− se atrevió a preguntar.
Tras una larga pausa, la respuesta la sorprendió por su lucidez.
− Él nunca...antes….puso a otra mujer en la celda….conmigo...Nunca antes se ausentó por más de un día. No al menos, en las condiciones actuales….− dijo la mujer antes de agregar, − Eso solo puede significar una cosa….Finalmente, atrapó a la persona equivocada….Esa persona eres tú.
Shamal prudentemente esperó pero la mujer sombra no dijo nada más, así que trato de presionar un poco.
− Que él no esté, ¿no es bueno?...Yo sé lo que les hace a las mujeres que mantiene cautivas...− dijo Shamal
Otra larga pausa.
− En este caso...No, no es bueno… tú no pareces policía... − dijo sorpresivamente su acompañante.
− No lo soy,− concedió Shamal al cabo de un rato pero aún se debatía decidiendo si debía decir más.
La situación en la que estaba era surrealista. La celda, si es que se le podía llamar así a esa mazmorra, no medía más de dos y medio metros de ancho por tres largo. Shamal podía deducir eso no porque repentinamente pudiera ver en la oscuridad, sino por lo cerca que podía escuchar la voz de la otra mujer y la leve penumbra que se vislumbraba donde estaban los barrotes de la mazmorra.
La oscuridad no le permitía ver más allá de esa pequeña burbuja de susurros.
− ¿Porque sabes de lo que él… les hace?− preguntó su acompañante.
Shamal decidió que debía arriesgarse. Hades ya sabía todo lo que había que saber de ella. Si esto, era un truco retorcido para sacarle algún tipo de detalle, iba a fracasar.
− Soy agente de TSAB...estaba en una investigación cuando él me convenció de ...venir….aquí,− dijo Shamal sin poder evitar sonar desesperanzada.
Tras un largo silencio, la mujer nuevamente preguntó con cierta ansiedad.
− Él…¿te cazó?...
− Si, en cierta forma, sí,− explicó Shamal, todo el tiempo hablando en susurros tanto ella como la otra, − Yo tuve una junta con él en su oficina y me engaño para venir hasta aquí…
La otra mujer se puso repentinamente de pie y se tambaleó hasta la pared del fondo de la mazmorra. Respiraba profundamente, como tratando de calmarse.
Como si la calma existiera en ese lugar.
− Tu….¿Viniste por tu propia voluntad?− volvió a preguntar la mujer.
Y antes que pudiera Shamal pudiera responder algo, la mujer agregó en medio de un jadeo contenido, − ¿Tu lo conoces….afuera?...¿Sabes quién es?
Shamal tragó pesadamente.
− Sí...sé quién es y si, no lo había pensando así, pero si...se podría decir que vine por mi propia voluntad… y estupidez…
Aun en la oscuridad, Shamal pudo ver cómo ella se encogió hasta quedar hecha un ovillo en el piso. La doctora no sabía si debía acercarse a la mujer o preguntar algo más. Era evidente que algo pasaba. Aun en medio de la surrealista situación que vivían, algo había alterado a la mujer.
− Escucha,− dijo Shamal haciendo acopio de valor y decidiendo usar los recursos que tenía su alcance. Pese a lo que él pudiera decir o hacer, ella era una Agente de élite de TSAB, − No puedo garantizar que su ausencia tenga que ver con la investigación que realizamos, pero creo que puede estar relacionada… Trata de ser paciente, mientras él no esté, tendremos una oportunidad. Tenemos que aguantar y sobrevivir… ¿sabes cuántas mujeres más están aquí con nosotras?
La mujer no respondió. Aunque Shamal no lo podía ver con claridad, parecía que negaba con la cabeza.
− ¿Cual es tu nombre?− preguntó Shamal tratando de sacar a la mujer de su trance.
− Mi nombre no importa ya...− dijo con sorprendente amargura, − Y no podemos ser pacientes. Tu no eres policía pero yo sí lo fui...alguna vez...antes de llegar aquí… Yo llegué de la misma forma que tu lo hiciste… él me convenció de venir… he visto sus… maniáticos rituales... una y otra vez… Lo conozco… como nadie más… Él no va a permitir que ustedes lo atrapen… Tampoco va a permitir que sobrevivamos….
Shamal se esforzó por recordar. La única policía que recordaba entre las posibles víctimas de Hades era Kaori Makimura… y estaba segura que había sido una de las víctimas fatales.
− ¿Cuánto tiempo llevas aquí?− preguntó Shamal de bote pronto sin saber muy bien porque, solo sintiendo que la inquietud en su pecho crecía con cada segundo.
La mujer, nuevamente de pie, parecía apoyada en la pared. Por unos momentos Shamal pensó que estaba llorando. Unos sollozos entrecortados y guturales le dieron paso a una risa apenas contenida.
Tan repentinamente como había empezado, se detuvo.
− Siete….ocho años….tal vez…¿Diez,?− dijo la voz átona y sin expresión, − Hay temporadas en que he dejado de contar… ¿Importa?...¿Importa cuando tiempo pasas en el infierno repitiendo el mismo castigo infinitamente?...¿Cómo se mide la eternidad….agente?
La voz de Shamal estaba ahogada en su garganta. ¿Años? Esa mujer….¿había pasado años ahí...con él?
− ¿Usted sabe porque esta aqui….Agente?
La pregunta congeló a Shamal. Hades le había preguntado lo mismo la primera noche. No más o menos lo mismo. Exactamente lo mismo. Cuando le ordenó desnudarse para él. Para su ritual de "bienvenida."
Hasta ese momento. Shamal había pensado que estaba ahí por lo que era, por lo que representaba pero con la pregunta de la mujer se dió cuenta que estaba ahí por él… el motivo era de él…
− Usted está aquí para sustituirme...Agente… Mi infierno, será su infierno... pero si él no llega pronto...nada de eso importará ya,− dijo la mujer caminando hacia Shamal.
Al acercarse, aunque aún no podía ver detalles, Shamal notó algo que había fallado en registrar antes. A la mujer frente a ella no le faltaba ningún miembro. Según decía, llevaba años ahí pero él no la había mutilado.
Shamal sintió un escalofrío solo de pensar que él regresara en esos momentos. De imaginar que pudiera pasar años en ese lugar….de pensar en todo lo que le faltaba por saber.
− ¿Cómo puede no importar?− preguntó Shamal atónita.
− Por qué no vamos a sobrevivir agente….Si él no regresa pronto...Todas vamos a morir.
-X-
Cuartel General de TSAB, Oficinas de la Sección Seis, Unidad Especial de Crímenes Violentos, Midchilda, Día 03, Onceavo Mes. 12:00 hrs
Ryōko Yakushiji, tan elegante como siempre pero atípicamente seria y callada esperaba en la antesala de la oficina de Carim.
La Directora y Haya habían decidido que era importante mandarle un mensaje claro a la Superintendente. Usar una sala de juntas implicaba un ambiente más "de negocios." Ser convocada al privado de la Directora de Unidades Especiales era algo completamente diferente.
Podía ser tanto una amenaza, como un favor.
Cuando Fate, Signum y Carim entraron ella se puso de pie sin decir nada. Solo saludó brevemente a las tres mujeres y se dirigieron al privado de Carim. Al igual que Hayate, la Directora tenía una oficina amplia con un pulcrísimo escritorio, una pequeña sala y una larga mesas de reuniones con pantalla de proyección. El ventanal que miraba hacía los jardines de TSAB era, eso sí, más grande que el de Hayate.
Para sorpresa de Fate cuando entraron la superintendente no se sentó en los cómodos sillones como Carim había indicado sino que se quedó de pie. Signum la miraba con detenimiento y también se quedó de pie.
− ¿Tienen pruebas irrefutables de que se trata de él?− preguntó sin más mirando a Fate.
Carim y Verossa habían hecho una visita "oficial" a la Superintendente dos días antes, justo cuando el operativo para arrestar a Vandein estaba en marcha. TSAB había hecho a un lado a la policía de Cranagan de forma olímpica. Todas las conexiones de la familia Yakushiji no habían podido evitar que Ryōko quedara fuera. En esa reunión, lo único que supo fue que su segundo oficial a cargo, era requerido para brindar explicaciones detalladas en relación al caso del secuestrador y asesino en serie que la misma Ryōko, llevaba dos años investigando.
Nadie le había confirmado a la Superintendente que Hades Vandein era el sospechoso principal, nadie le había comentado de la desaparición de Shamal, ni mucho menos de los hallazgos en el ADN del sospechoso y los posteriores descubrimientos en relación a la familia Vandein.
Ryōko únicamente sabía que había una orden de aprehensión pendiente de aplicación para Junichirō Izumida, que se sospechaba que había interferido y obstruido una investigación, y también que tenía información instrumental para el caso. La superintendente sabía que el corporativo Vandein estaba bajo evaluación, al igual que su propia empresa familiar y Logos, y que había procedimientos que cumplir debido a los atentados terroristas pero se había enterado del arresto de Vandein por los medios e internet como cualquier otro ciudadano.
− Pruebas irrefutables ¿de que,? Superintendente,− preguntó Carim quien era la única quien con toda calma se había sentado cómodamente.
Ryōko miró a Carim y sus labios eran una sola línea de furia.
− Hace dos días cuando estuvo en Cranagan, Directora Gracia, nunca se me informó que Hades Vandein era el sospechoso principal de una investigación en la que estoy a cargo. Solamente me informaron sobre Junichiro y sobre las investigaciones en el corporativo Vandein relacionadas con los atentados terroristas,− aclaró con indignación, − Ocultar información entre departamentos que colaboran puede ser una falta administrativa grave Directora.
Carim ni siquiera se inmutó.
− Hades Vandein no es un sospechoso Superintendente,− dijo Carim, − Hades Vandein ES el secuestrador y asesino que investiga la Sección Seis a cargo de la Coronel Hayate Yagami, la Agente llevando el caso oficialmente ES la Enforcer Fate T. Harlaown y el segundo oficial al mando de la policía de Cranagan está relacionado con el señor Vandein en formas que no podemos aclarar con precisión aún pero tenemos evidencia altamente comprometedores en contra del Agente Izumida al respecto… Creo que puede ver con claridad el conflicto de interés. Desde el momento en que solicitamos las órdenes de aprehensión para el agente Izumida, el caso dejó de tener jurisdicción conjunta.
Hasta ese momento, Carim señaló un folder que descansaba sobre la elegante mesa de centro de su pequeña sala de juntas.
− ¿Sera posible que aún no haya recibido esa notificación Superintendente? La que ve ahi es mi copia,− dijo Carim sin sarcasmo pero realmente, no era necesario.
Fate en un gesto caballeroso tomó el folder y se lo extendió a Ryōko. Ella ya sabía que la Mayor Natsume había sido la artífice que había retrasado la entrega de esa notificación a Cranagan. En realidad la Enforcer se había parado muy poco a pensar en la Superintendente; pero en esos momentos, realmente sentía un poco de compasión por ella.
Ryōko aceptó el documento y lo revisión muy brevemente. Su expresión era una de shock. Muy lentamente, se sentó en el sillón individual. Fate y Signum se mantuvieron de pie.
− Hades, ¿es en verdad el asesino?− preguntó con un hilo de voz mirando primero a Fate y después a Signum.
Ambas agentes asintieron.
− Todo este tiempo….− dijo con la mirada ligeramente pérdida en un punto detrás de Signum.
La hiperactiva y orgullosa mujer, repentinamente parecía abatida.
− Todo este tiempo….estuvo frente a mí,− dijo con la mirada todavía extraviada.
Carim frunció ligeramente el ceño y miró a sus subordinadas.
Signum, quién no se había movido, ni había dicho una palabra hasta ese momento, se aproximó a la mujer sentándose en el largo sillón aledaño a donde Ryōko se había sentado.
− ¿Quién fue?− le preguntó sin emoción.
Hasta ese momento Ryōko pareció recordar donde estaba y miró a Signum desconcertada.
− Usted perdió a alguien… a causa de él, ¿quién fue?− repitió Signum sin compasión.
La superintendente se perdió en los ojos azules que la miraban implacables y algo se rompió en su interior.
Lentamente, con una tristeza muy añeja, les relató cómo ocho años atrás cuando era una policía casi recién graduada de la academia, una amiga suya entrañable de toda la vida, había desaparecido. Su amiga también era policía. Se había graduado un año antes que ella de la academia y se le auguraba una carrera brillante.
Hasta que desapareció.
− Yukiko era de una familia modesta pero con mucho orgullo,− explicaba con voz entre nostálgica y herida, − Nos conocimos desde la escuela elemental porque ella siempre tuvo becas de excelencia académica para estudiar en las mejores escuelas. Yo siempre trataba de competir con ella pero finalmente en la adolescencia nos hicimos amigas. Hades siempre me dijo que aunque yo tuviera todas las ventajas...Yukiko siempre me superaría...Porque ella a diferencia de mí, no tenía otra opción.
Fate hizo una búsqueda rápida mientras Ryōko hablaba y la encontró.
Yukiko Muromachi, oficial de segundo grado de la policía de Cranagan, graduada con honores de la academia. Había desaparecido ocho años y siete meses atrás mientras investigaba la desaparición de una chica de la calle. Una prostituta.
− Ustedes, usted y su amiga la señorita Yukiko, ¿eran amigas con Hades Vandein?− preguntó Signum al cabo de un rato.
Ryōko negó con la cabeza.
− No,− dijo mirando a Signum, − Mi padre y mi abuelo fueron cercanos en su momento, con el señor Vandein, el abuelo de Hades, incluso hicieron varios negocios juntos cuando durante mi infancia y adolescencia...pero Lucía nunca me toleró, ni a mi, ni a Yukiko. Ella siempre tuvo una idea muy clara de la clase de esposa que quería para Hades. Él era varios años mayor que nosotras y la verdad es que tampoco estábamos interesadas en él...Sin embargo, Hades siempre tuvo cierta predilección por Yukiko que nunca pude entender...Ella lo despreciaba...públicamente. Nunca lo aceptó como amigo, ni siquiera era amable o educada con él...
Fate frunció el ceño. En efecto, por lo que podía ver de su expediente, Muromachi había sido realmente una joven excepcional y también una agente de policía altamente promisoria pero no encajaba del todo en el perfil de las mujeres que Vandein seleccionaba. Ryōko por otra parte, era la candidata ideal. Algo no encajaba. Fate deseo fervientemente poder hablar con Nanoha y se preguntó cómo le estaría yendo en la entrevista con Vandein.
− ¿Que hizo cuando su amiga desapareció Ryōko?− preguntó Carim, − Me da la impresión que nunca sospechó de Vandein sin embargo llegó aquí muy segura de que él era nuestro objetivo por el caso del secuestrador y asesino.
La superintendente pareció perderse en sus pensamientos nuevamente.
− Yukiko nunca confió en Hades,− dijo por fín, − La verdad es que yo nunca lo vi diferente a ningún otro miembro de las familias de abolengo con los que crecimos. Su abuelo además, no perdía oportunidad de remarcar lo diferente que era nuestra clase de los simples mortales y los Vandein, eran ciertamente los privilegiados entre los privilegiados, nadie era tan digno como ellos. Oyuki siempre se burló de esas tesis y siempre se lo dijo a Hades en su cara, sin el menor prejuicio o temor. Y eso que en la Universidad, Vandein Corporation pagaba parte de la beca completa que tenía….Ella desapareció poco más de un año después de graduarse de la academia. Hizo la universidad en tiempo récord, hizo una maestría en seguridad al mismo tiempo que cursaba la formación en la academia de policía de Cranagan. Su mayor deseo en la vida era ser policía y proteger a las personas que necesitaban ser protegidas. Yo entré un año después que ella a la academia porque hice una especialización en el extranjero que mi padre deseaba que hiciera... Durante toda nuestra niñez soñamos con ser policías y yo le prometí que trabajaríamos juntas en Yakushiji Industries y haríamos grandes cosas... Cuando Yukiko desapareció… yo tenía unas pocas semanas de haberme graduado y no podía creer que no pudiéramos encontrarla… Parecía que se había desvanecido en el aire...
En esos momentos pareció como si repentinamente, todo el peso del mundo hubiera caído sobre la Superintendente.
− Yo...no pude hacer nada...no pude encontrar ninguna prueba, ninguna pista que seguir….− decía Ryōko mirando sus manos con impotencia, − Yo nunca sospeche de Hades en ese momento, nunca sospeché después, durante todos los años que he buscado a Oyuki...nunca sospeché de él… ¡Dioses!...¡Hasta hace dos días... NO sospechaba de él!...Sin embargo… cuando vi las noticias donde salía esposado del edificio corporativo….y las vi a ustedes detrás de él….algo...algo encajó en mi cerebro.
Signum y Fate se miraron.
− Hades siempre fue atento conmigo desde el primer momento que supo que Oyuki había desaparecido...siempre tenía la frase correcta para darme ánimos, para consolarme si estaba desesperada, siempre me escuchó cuando yo despotricaba por la ineficiencia primero de los investigadores que llevaban el caso, luego de los contratistas que asigné desde JACES para investigar el caso de forma privada...Él siempre supo que yo nunca dejaría de buscar...pero nunca, realidad nunca hizo nada… Ese día...la expresión que tenía ese día...Nunca, en todos los años que tengo conociéndolo desde que éramos NIÑOS...Nunca había visto esa expresión...No conozco a la persona que salió ese día arrestado….Él... − dijo mirando fijamente a Fate, − Él te miraba de forma asesina Fate...Nunca ví una mirada así cuando decía estar indignado por lo que había pasado con Oyuki.
− Debo decir que si hizo algo Superintendente, − agregó Carim, − Hades Vandein ha obstruido las investigaciones que se conducían sobre las desapariciones y asesinatos, posiblemente desde que la agente Muromachi desapareció...Por ello es fundamental que encontremos al Agente Izumida. Necesitamos saber TODO, absolutamente todo lo que usted sepa de él, especialmente, si tiene alguna idea de donde podemos encontrarlo.
En ese momento el comunicador de Carim emitió un ligero beep que anunciaba que un mensaje de la Almirante Harlaown, había llegado. La directora lo miró con discreción mientras fiel a su compromiso, Ryōko les contó cómo Izumida se había unido a la policía de Cranagan transferido desde Midchilda y siempre había sido diligente y atento a sus responsabilidades. Aunque habían empezado prácticamente con el mismo rango, él siempre había hecho todo lo posible para apoyarla en su carrera y sus ascensos. Desde que había logrado el rango de Teniente investigadora, el joven agente Izumida había sido su apoyo incondicional y hasta que finalmente, se convirtió en su asistente directo en todos los puestos subsecuentes que tuvo.
− Junichirō ha estado conmigo por más de siete años en la policía de Cranagan...− terminó la Superintendente con sorpresa mirando a Fate, − ¿Me están diciendo, que todo este tiempo, él ha tenido otros intereses?
Sin embargo, fue Signum quién le respondió.
− Ryōko… − comenzó la adusta Teniente a quién Fate cada día admiraba más por su entereza y determinación en la situación en la que estaban, − Si lo que pienso es correcto, Junichirō Izumida ha trabajado todos esos años con usted… como un agente doble al servicio personal de los intereses de Hades Vandein.
Fue el turno de Fate de informarle a la superintendente que el ADN del Agente Izumida se encontraba almacenado en la base de datos de individuos estratégicos del departamento de Defensa como correspondiente a Hades Vandein.
− Uno de los obstáculos principales para esta investigación es que nunca pudo relacionarse a nadie con esos crímenes,− finalizaba Fate, − Fue hasta que Sophia Bassanius escapó que tuvimos una pista física, ADN, fehaciente y no había nada con que compararla.
Carim le explicó entonces Ryōko que tenían la certeza que la primera muestra validada de ADN de Vandein fué la que obtuvieron durante su arresto y que la substitución de su ADN en la base de datos tenía que ser cien por ciento premeditada. Al igual que las alteraciones en los ADNs de las víctimas que demoró y dificultó su identificación.
− Tal y como dice la Teniente Yagami, la única opción es que el Agente Izumida ha protegido a Hades Vandein desde el principio… y el realidad es que no sabemos cuánto tiempo lleva involucrado en esa actividad y cuántas pruebas puede haber alterado en el transcurso de los años.
Conforme el significado de lo que Carim y sus subordinadas le decían, iba asentándose con su pesada inevitabilidad en su cerebro y su corazón, Ryōko se fue irguiendo en su lugar. Parecía como si un tornado se estuviese gestando en su interior hasta que finalmente se puso de pie y las miró con furia.
− ¿Todo este tiempo...él ha sabido...Junichirō ha sabido y ha encubierto…?
Ryoko estaba blanca de furia, y casi temblaba tratando de contenerse.
− No podíamos darle nada de esta información hasta no tener la certeza Ryōko, entienda por favor… sospechábamos que teníamos había algún tipo de filtración en Cranagan pero jamás imaginamos que el agente Izumida estaría involucrado hasta que identificamos la duplicación de ADN y para entonces...era demasiado tarde….− le explicó Fate también poniéndose de pie.
Entonces procedió a ponerla al tanto de la desaparición de la Agente Shamal y la sospecha que tenían que estaba en poder de Hades, secuestrada en algún sitio que no habían podido identificar.
− Izumida es la clave Ryōko − dijo Fate, − Tenemos que encontrarlo y sólo usted puede ayudarnos.
En ese momento la superintendente se irguió, en alerta.
− Hay alguien con quien podemos hablar,− dijo Ryōko repentinamente, − Ruriko Isurugi…. ella es una contemporánea de mi abuelo y de Hades Vandein senior… durante nuestra infancia ella todavía tenía una buena relación con ambos, tanto personal como de negocios, pero después tuvo un distanciamiento severo de la familia Vandein. Al grado de no dirigirles más la palabra ni atender los mismo eventos cuando ellos asistían.
Las tres agentes de TSAB se miraron, pero fue Carim quién hizo la pregunta.
− Conozco a la señora Isurugi superintendente, aunque está retirada desde hace muchos años aun tiene mucha influencia en la esfera política y de seguridad, ¿Cuál sería la aportación para nuestro caso?
− Ruriko fué quién recomendó a Junichirō para la policía metropolitana de Cranagan,− explicó Ryōko, − Nadie lo conocía antes de eso y necesitaba referencias para entrar a la formación. Además de recomendarlo en la academia, ella me pidió que le diera una oportunidad y le enseñara lo que pudiera.
Carim lo meditó unos instantes antes tomar una decisión.
− Superintendente Yakushiji,− dijo con voz seria y serena, − Creo que usted realmente no estaba involucrada en los planes, sean de la naturaleza que fuera, del Agente Izumida…
Ryōko miró de frente a la funcionaria de TSAB, ya se imaginaba lo que venía pero no le importaba.
Nada le importaba más saber la verdad sobre Yukiko. ¿Encontrarla? ¿Sería posible tener tanta esperanza?
Si, la tenía. Tenía la esperanza de encontrarla. Así que miró fijamente a Carim esperando por lo que ya sabía que le iba a decir.
− ...Aunque oficialmente la policía de Cranagan ha sido removida del caso, autorizaré su participación en esta parte de la investigación que liderarán la Enforcer Testarossa y la Agente Yagami. Usted debe garantizar que cumplirá con todas las indicaciones de las agentes, que compartirá toda la información que sea necesaria para apresar al agente Izumida y que guardara la más estricta confidencialidad sobre la investigación, sus resultados y proceso, hasta su detención final,− continuó Carim, − Autorizaré su participación como consultora externa, lo cual significa que no puede usar armas, debe mantenernos al tanto de su ubicación en todo momento y debe decirnos de cualquier circunstancia o hecho respecto al agente Izumida que pueda obstruir o dificultar su captura.
− ¿Donde firmo directora?− fue lo único que la superintendente dijo ante el discurso de Carim.
Carim arqueó una elegante ceja con admiración. No había ninguna duda en los ojos de la mujer que la miraba y ella aun no había terminado de decirle a todo lo que debía comprometerse.
Con la misma certeza que había preguntado, Ryōko en efecto firmó el acuerdo que Carim le puso en frente, tanto con su huella digital como con su firma digital...sin leerlo siquiera.
− Fate, Signum… preparen todo para salir en visita oficina a la señora Isurugi, TSAB se encargará de que las reciba de inmediato. Tal vez sea necesario que lleven a Alto o a Lucino. La superintendente irá con ustedes ya que puede facilitar la comunicación y proveer los detalles directos,− ordenó Carim y se volvió para mirar nuevamente a Ryōko, − Agradecemos su colaboración Superintendente...Por ello debo decirle que una investigación a profundidad se llevará a cabo, dirigida por TSAB, al departamento de Policía de Midchilda. Espero que comprenda que es necesaria dadas las circunstancias. Lamento decir que el Agente Izumida ha comprometido severamente a su departamento y a usted misma. Aunque personalmente, creo que no está involucrada, es un proceso que debemos seguir justamente para despejar cualquier duda sobre su trabajo y su compromiso ahora y para el futuro.
− Lo entiendo directora... Yo soy la principal interesada en limpiar el nombre del Departamento de Policía de Cranagan y mi nombre… cuente con que haré lo que sea necesario,− dijo Ryōko seria al principio pero después sonrió mirando alternadamente a las tres agentes de TSAB, − Tengo la certeza de que la investigación será exitosa y justa si es conducida por ustedes… Lo que más deseo es detener a los culpables. Hagan lo que tengan que hacer Directora Gracia.
Carim asintió, correspondiendo a la sonrisa.
− Fate, Signum, salgan de inmediato y reporten a la brevedad de lo que encuentren,− ordenó Carim.
− Estaba pensando, − dijo Fate en un susurro, para que solo Carim la escuchara mientras Signum y Ryōko salían de la oficina, − Si no debería pasar al búnker antes de salir Directora. No sabemos qué avances ha obtenido Nanoha en el interrogatorio…
− Deben salir ahora mismo Fate,− dijo Carim con serenidad, − He recibido ya algunas noticias de Hayate, la Mayor Natsume y la Almirante Harlaown, te las mandaré por el canal encriptado solo a tí. Se cuidadosa con lo que compartes con la Superintendente. No sabemos cómo pueda reaccionar a lo que vayamos descubriendo. Signum y tu no deben separarse ni un momento de ella… Hayate o yo te mantendremos al tanto de lo que surja aquí.
Fate no tuvo más remedio que acatar sus órdenes.
En el vestíbulo a Carim, su asistente Schach Nouera ya estaba haciendo los preparativos para su reunión.
Antes de que Carim volviera a su oficina, Fate no se percató del silencioso intercambio de miradas que su jefa tuvo con Signum.
Signum, al igual que Carim, había recibido el mismo mensaje de Hayate.
Mantener a Fate lo más alejada posible del búnker de la Sección Nueve, el mayor tiempo posible.
-X-
Edificio Búnker - Sección Nueve, Unidad Especial de Seguridad Pública, Midchilda, Día 03, Onceavo Mes. 14:15 hrs
Nanoha hizo su mayor esfuerzo para no parpadear. No moverse. No evidenciar ninguna reacción, ninguna emoción. Ni en su mirada, ni en su semblante, ni en su respiración.
Era la única manera en que lograría su objetivo.
Como en una delicada operación, este era el momento crucial en que debía obtener lo que necesitaba.
− ¿Ese es su objetivo último señor Vandein?− preguntó Nanoha con serenidad y rostro inmutable pese a lo que Hades acababa de decirle, − ¿Personificar el miedo? ¿Por eso ha torturado, asesinado y devorado a tantas mujeres?
En esos momentos, la voz de Hayate susurró a través del mini-comunicador en el oído de Nanoha un solo nombre: Yukiko Muromachi. Carim finalmente había regresado al búnker despues de su reunión con la Superintendente Yakushiji; junto con Lindy, Natsume y Hayate habían decidido que ese nombre era clave para lo que Nanoha necesitaba obtener.
Hades la miró con extremada seriedad. Esa mujer tenía que estar asustada. Sin embargo, nada en su exterior lo denotaba. Seguía haciendo preguntas. Hurgando.
− Alimentarse no es el objetivo del tiburón toro Agente… es solo un medio,− respondió Vandein con mirada implacable, − Los seres humanos devastan y devoran especies completas, ¿le parece que comer carne de otras especies los hace diferentes de mí?... Ganado es ganado… ¿Usted sabe lo que todas esas especies vivieron antes de ser ejecutados para llegar a ser ese suculento y jugoso filete que usted degusta en su cena? ¿Usted piensa en lo que ese filete ERA antes de ser un filete? ¿Le importa? Hay especies que desde que nacen hasta que mueren no conocen otra cosa y otra vida que el cautiverio… viven para morir con el objetivo de ser devorados…Muchos son torturados en el proceso y ejecutarlos no le parece un asesinato a nadie...es lo que es necesario para que "la sociedad" sobreviva, ¿no es así?...
Conforme Vandein hablaba, Nanoha no pudo evitar tragar pesadamente. Algo había estado mal en su perfil sobre él desde un principio. No había manera de que pudiera haberlo notado antes pero aun así, su corazón se aceleró. Tenía que apurarse, debía salir y debía avisarles a todos.
Hades no era solo un asesino en serie.
− ...No me malinterprete Agente, no quiero decir que mi objetivo sea tan banal como el del tiburón toro...Aun en su perfección, su único objetivo es perpetuar su perfección. Eso yo ya lo hice. Y lo hicieron mis antecesores por mi. Tal vez a un grupo terrorista como el Clan Huckebein, con aspiraciones limitadas como el poder y el placer, les parezca que me "usan" pero en realidad, yo los he estado usando a ellos; incluso su líder quien parece tener una ideología de cambio, sirve a mis propósitos sin saberlo... todos los demás son predecibles en sus patéticos objetivos y motivaciones… Ella es la rata carnívora que acabará con todas las demás ratas, dejando libre el camino para mi reconstrucción...los demás, ellos solo preparan el terreno para mi, son aradores pero YO soy la semilla Agente Takamachi.
Nanoha decidió jugarse el todo por el todo. Después de eso que Vandein había dicho, no tenía más tiempo.
− ¿Yukiko Muromachi también fue un medio?− preguntó la investigadora sorprendida de poder su tono frío y distante pese a la aprehensión que sentía creciendo en su interior.
El salto de Vandein hasta la distancia máxima que sus cadenas le permitían fue tan abrupto y tan rápido que nadie en la sala exterior, ni Nanoha en el interior de la sala, lo esperaban.
La mesa entre ellos casi salió disparada hacía la investigadora por la fuerza del impacto que Vandein le había propinado. Los reflejos de Nanoha reaccionaron antes que ella se diera cuenta, saltando y evadiendo el impacto. La pelirroja quedó en posición de alerta, lista para repeler a su atacante...pese a todo, miraba a Vandein desafiante.
En un segundo, las sillas y la mesa había volado por los aires.
Vandein, con las cadenas extendidas al máximo, temblaba de furia y miraba a Nanoha como un animal rabioso.
Afuera Griffith y Verossa, junto con tres efectivos más saltaron a la puerta pero Lindy los detuvo en el último momento, evitando que entraran. Por el momento, Nanoha estaba fuera del alcance de Hades y la almirante estaba segura, de que había conseguido su objetivo. Tenían que esperar solo un poco más.
− ¿Qué sabe usted de Yukiko?− ladró Vandein, − ¡Usted no sabe NADA de Yukiko! ¡Yo soy el único que conoce a Yukiko! ¡El único!
Las últimas frases las había gritado Vandein a tal punto que Nanoha decidió sumergirse en la oscuridad.
− Tal vez, − dijo Nanoha sin dejar de mirarlo, el azul de los ojos de ambos parecía fundirlos; como si no pudieran mirar nada más, como si fueran los dos extremos de una misma cuerda, − Pero pronto lo sabré...tan pronto hable con ella sabré EXACTAMENTE quién es usted realmente, ya que ha decidido desaprovechar esta oportunidad alardeando sobre su pureza en lugar de difundir su verdadero propósito y mostrar su verdadero ser...Ella me lo dirá y también me mostrará lo que ella verdaderamente ES...no en lo que usted CREE la convirtió….Tengo la certeza de que falló con ella Hades...así como falló con Sophia…
Hades la miraba atónito. ¿Era posible? ¿Sería posible que realmente la hubieran encontrado?
− ¡No es posible!− gritó, − Los Vandein no fallamos, mis abuelos me enseñaron el camino correcto...Todos hemos sido exitosos en nuestros proyectos y yo los superaré, yo seré el más exitoso de todos, el más grande de todos… Yo les he mostrado su miedo y se los volveré a mostrar hasta arrancarles la piel con él...Ni usted, ni nadie podrá hacer nada para detener lo que ya se ha puesto en marcha, es imparable, no hay poder humano que pueda contenerlo...ES patética agente, mire que llegar al punto de ofrecerse como carnada viviente para mí...Eso es lo quiere ¿verdad? Saber donde las tengo, saber cual es mi verdadero hogar, ¿no es así?... Ese fue su propósito desde el principio...y ahora viene aquí ¡con mentiras!...Usted no sabe dónde están, ¡es imposible!... Yukiko volverá a donde pertenece...y se llevará con ella a todas, incluso a su querida y prometedora amiga Shamal... Eso también es inevitable y será CULPA SUYA Agente… Nunca debieron apresarme...Cuando lo hicieron, las sentenciaron a muerte a todas… usted y todos esos agentes que están afuera esperando….Deleitándose mirándola… Le hubiera ido mucho mejor conmigo ¿sabes?...Yo soy auténtico, ellas pudieron ver lo que verdaderamente soy y cuánto las aprecio… Su amiga Shamal ya pudo verlo y podrá ver el final en toda su brutal magnificencia… Tendrá un asiento de primera fila….Pero usted...usted tendrá que verlo desde abajo, tendrá que verlos ahogarse y vivir en la mediocridad...A partir de este día cada vez que sus compañeros la vean, la verán desnuda...cada vez que la vean, imaginarán el banquete que podrían tener con usted, aun cuando le sonrían y sean corteses … Libéreme de estas cadenas y le mostraré la verdadera belleza, tal como se la mostré a Yukiko….Ella entendió….ella es para mi lo que el agua es para el tiburón y nada de lo que haga o de lo que diga, va a cambiar eso… Y ese hermosos bocado….Sophia Bassanius...voy a tenerla nuevamente, eso es algo que tampoco podrá evitar Agente...Ella tuvo el mérito de mostrarme un placer nuevo y exquisito que jamás había experimentado… más pronto de lo que se imagina saldré de aquí y todos ustedes van a pagar por su osadía….
Nanoha finalmente se irguió y sin decir una palabra más se dirigió a la puerta y la abrió.
Hayate la esperaba afuera con una larga gabardina.
Verossa junto con cinco agentes de operaciones entraron para someter a Vandein. Por órdenes de Natsume que fueron avaladas por Carim y Lindy, lo tendrían incluso todavía más limitado de movimiento pero no sería trasladado a una celda de momento.
Nanoha, tras asegurar la gabardina caminó hasta la mesa holográfica donde Lindy, Natsume, Hayate y Amy esperaban y sin esperar una pregunta comenzó a maniobrar la consola, y a darles datos e instrucciones precisas. Su primera frase las dejó heladas.
− Habrá un nuevo atentado, Almirante, Directoras...Inminente, es posible que sea esta misma noche inclusive. El ataque a las empresas de comunicaciones no era el atentado, era parte de los preparativos,− dijo Nanoha mirándolas con fijeza, − Es necesario remover a todos nuestros efectivos las instalaciones del Corporativo Vandein. Él va a destruir todo… Ese será el inicio de su reconstrucción…
Todas las mujeres se miraron con preocupación.
Natsume estaba a punto de preguntar si Nanoha estaba cien por ciento segura pero una severa mirada de Hayate quien parecía leer su pensamiento, la detuvo a tiempo.
− Escucha todo lo Nanoha tiene que decir Yuri,− le dijo Hayate sin darse cuenta que no le había hablado de usted, ni había usado su rango, −Por lo que se ve, no tendremos mucho tiempo.
− La Coronel tiene razón Mayor,− continuó Nanoha, − Amy, necesitaremos ayuda de Alto y Hal… necesitamos encontrar todas las instalaciones o infraestructura que pudieran causar el mayor daño posible a la zona metropolitana de Cranagan-Midchilda… me refiero a daños materiales y pérdidas de vida humanas… centrales nucleares, presas, silos de almacenamiento, unidades de investigación de alto riesgo de explosión…. Cualquier cosa que tenga el mayor impacto…
− Alto salió con Fate y Signum para seguir una pista que nos dió la Superintendente Yakushiji,− dijo Carim, − Enviamos a Hal al corporativo Vandein para procesar la información de la bóveda que recién nos proporcionó Vandein.
− Regresenlo...− dijo Nanoha, − Lucino es genial pero nadie es tan veloz como Hal, solo Alto podría obtener los datos con la velocidad que los necesitamos… Además necesitamos a Lucino y a Laguna para otra labor importante que solo ellas pueden realizar… Necesitamos revisar todos los registros, tanto digitalizados como físicos, es decir impresos, de TODAS las obras realizadas por los Vandein...hombres y mujeres, necesitamos analizarlas porque esas serán las armas que va a usar Hades así como está usando a los Huckebein...Les aseguro que va a haber muchos registros que no existen de forma digital y Hades está contando con que no los encontremos...Debemos poner especial énfasis en todo lo que haya sido concebido o construido por Hayden Vandein, también debemos identificar las obras y proyectos que sean las favoritas o preferidas de Lucia Vandein...Esas van a ser destruidas primero.
Natsume y Hayate se lanzaron de inmediato a dar órdenes a sus equipos.
Lindy le indicó a Nanoha que se tomara unos minutos, tanto para un respiro como para ponerse su uniforme y estar más cómoda.
− Has tenido una sesión terrible, Nanoha...lo que pusiste en tu informe era correcto y solo tú podías hacerlo. Tómate unos minutos para recuperarte.
Nanoha inspiró profundamente y cerró los ojos. En esos momentos deseaba fervientemente una ducha caliente y dormir unos cien años de corrido.
Pero no podía. Fate iba a estar en peligro. Y muchos de sus compañeros. No tenía tiempo de dormir.
− Gracias Almirante, pero antes necesitamos organizar algo más,− dijo abriendo los ojos para mirar a Lindy y a Carim, − El operativo contra los Huckebein, debe ser adelantado…. Si esperamos hasta las seis de la tarde es posible que sea demasiado tarde…
Lindy y Carim se miraron con preocupación.
− Él va a destruirlos a todos Almirante… Los Huckebein siempre fueron una herramienta, un medio para él... No me gustaría que mis compañeros quedaran atrapados en la misma trampa que va a atrapar a los Huckebein. Deben ser muy cuidadosos y deben actuar lo más pronto posible,− explicó Nanoha.
− Espere Agente Takamachi, − dijo Natsume, tanto ella como Hayate se habían reincorporado a la mesa donde las otras tres hablaban, − Lo que está diciendo es que habrá un atentado de grandes proporciones…¿como para afectar toda la zona metropolitana?
− Así es Mayor...− dijo Nanoha con ligera pesadumbre, − Verá Mayor, Hades Vandein no es solo un asesino en serie único...no sé aún si tenga que ver con su genética, con su educación o con ambas….pero no pude verlo antes...Él es la peor clase de asesino...Nivel 22 de acuerdo a la escala de clasificación criminal… eso ya lo sabíamos…. Pero lo que no sabíamos es que además de todo lo que és, es un megalómano narcisista… En cualquier otra persona, esa característica lo habría convertido en un líder carismático, incluso en su patología personal, quizá habríamos tenido a un incitador, un asesino oportunista que habría propiciado que otras personas cometieran delitos o actos de extrema violencia contra sí o contra otros… En Vandein, la suma de todos los ingredientes, su patología y su poder real, lo convierten en la tormenta perfecta… es el mesías redentor y su objetivo es reconstruir todo aquello que desprecia...empezando por su familia y el mayor símbolo de poder de su familia es Midchilda.
Todas sintieron un gigantesco nudo en el estómago con lo que Nanoha estaba diciendo.
Lindy, Carim y Natsume se lanzaron al mismo tiempo a revisar sus dispositivos y a coordinar las acciones necesarias.
Hayate se quedó con Nanoha, mirando a la joven investigadora en silencio. No tuvo que hacer la pregunta.
− Él tiene a Shamal, junto con las otras… las tiene junto con Yukiko Muromachi. Saber ese nombre fue crucial...muchas gracias Coronel…
− Fate y Signum obtuvieron esa información de Ryōko Yakushiji, Nanoha...Fate hizo mucho énfasis en que debías saberlo de inmediato….Ellas están ahora con la Superintendente tras el Agente Izumida.
− Tenemos que avisarles de inmediato Coronel, ellas en particular van a estar en un gran riesgo….El Agente Izumida es el comodín de Vandein...esa certeza que tiene de que saldrá y nos hará pagar a todos… tiene como base a ese comodín...y si lo que pienso es correcto, Izumida va a estar dispuesto a dar la vida por Vandein y por su propósito...Ellas deben estar prevenidas.
Hayate estaba a punto de hacer lo mismo, lanzarse a dar instrucciones, cuando Nanoha la detuvo.
− Hay una cosa más Coronel...− dijo y Hayate pudo ver una pena profunda en sus ojos, − Debemos apurarnos, tenemos poco tiempo para todo pero tenemos menos tiempo aún para encontrar a Shamal y a las otras chicas….
− ¿Porque lo dices?− preguntó Hayate con voz estrangulada.
− Sea cual sea su plan de destrucción… va a empezar con ellas… en el lugar donde las ha tenido cautivas. Ellas son las semillas simbólicas de su renovación y va a ser su forma última y sádica de torturarlas.
-X-
Ubicación, fecha y hora desconocidas.
Shamal no podía creer todo lo que la mujer le había dicho en ese tiempo que habían podido hablar.
La magnitud de lo que Hades y su familia habían hecho, rebasaba cualquier cosa que se hubieran imaginado.
Tenía que salir de ahí. Tenía que asegurarse que estuviera arrestado.
Antes de que pudiera decir o preguntar algo a su compañera de celda, un chirrido añejo y gigantesco, se escuchó ensordecedor en la oscuridad. Era como si un dragón ancestral de hierro hubiera despertado repentinamente dentro del acantilado en que se encontraban.
Varios chirridos se sucedieron, extendiéndose hasta que todo quedó en silencio.
− Se nos acabó el tiempo,− susurró la sombra sentada a un lado de Shamal.
Aunque habían hablado por lo que parecía horas, aún no habían podido verse.
La cerradura de la celda graznó y la pesada reja de barrotes se abrió un milímetro.
Shamal no daba crédito.
Estaba aún poniéndose en pie, alborozada por ver la reja de la celda abierta, cuando un rayo helado la atravesó desde la planta de sus pies.
Moviéndose en la oscuridad, Shamal descubrió que agua helada comenzaba transminarse desde un origen desconocido, extendiéndose por el piso de la celda.
− Se nos acabó el tiempo,− repitió la sombra poniéndose de pie.
Shamal descubrió un horror más atrapada en esa oscuridad. El agua no se detenía.
Entonces recordó la asombrosa belleza de la presa al atardecer.
Muy lenta pero inexorablemente, el nivel del agua subía.
-X-
Gracias a todos.
