Resumen: Diez años después, los antiguos problemas permanecen. Adrien siendo manipulado por su padre, Marinette esforzándose en su carrera, Luka sufriendo por sus errores del pasado y Kagami tratando de construir su futuro. Papillon aún sigue haciendo de las suyas.
Notas:
1) Los Personajes no me pertenecen, son propiedad de ZAG Heroes, y los créditos son de Thomas Astruc y su equipo.
2) Este fic está realizado sin fines de lucro, solo por diversión.
3) Puede contener Spoilers de lo que ha aparecido en la tercera temporada
BAS LES MASQUES
CAPÍTULO 22
Apartamento de Adrien
Más tarde
Como era de esperarse, Gabriel Agreste montó todo un esquema para vengarse de lo que Adrien había hecho y la manera en la que había abandonado la compañía, haciendo su vida lo más difícil posible. Si bien la opinión pública estaba en su contra, el hombre envió a su abogado para decirle que su apartamento pertenecía a Gabriel y que tenía que dejarlo inmediatamente. Cuando el abogado le dijo que su padre lo demandaría por abandonar la empresa y el desfile, Adrien se encargó de recordarle que su contrato solamente detallaba que era administrador y él contrademandaría por explotación laboral, haciendo que el abogado desistiera.
A Adrien no le importó mucho abandonar el apartamento que su padre había comprado para él y consiguió rápidamente un apartamento cerca del de Marinette, que era bastante espacioso en caso de que quisieran pasar a la siguiente etapa de su relación. Si para algo le había servido a Adrien estudiar administración fue para guardar cuidadosamente sus ahorros, y ahora tenía el suficiente dinero para salir del predicamento con facilidad.
Aún así, tenía que mudarse y todos sus amigos estaban ahí, ayudándolo a guardar todas sus cosas en cajas para llevarlas al nuevo apartamento. Entre ellos estaba Kagami, quien había ido a ver cómo estaba Marinette y la acompañó a ayudar al rubio.
Incluso Félix estaba ahí, pero Adrien estaba seguro de que no era para ayudarlo a mudarse, sino solo para tener asiento en primera fila de cómo su primo se revelaría contra su padre.
-Ya era hora de que te pusieras los pantalones de niño grande y dejaras de soportar las manipulaciones de tu padre- dijo Félix en un tono severo, haciendo que Adrien se apenara pero el resto se echó a reír- llevo años diciéndotelo y maman también-
Adrien asintió avergonzado por haber tardado tanto en escuchar a Marinette y a sus amigos. Ivan y Kim le dieron un par de codazos amistosos.
-No lo escuches, todos estamos orgullosos de ti, mon pote- dijo Nino mientras que ajustaba su gorra antes de cargar una caja- y apuesto a que el anciano debe estar furioso con lo que escribió Alya de él-
El artículo de Alya había salido esa mañana y había sido una bomba. Después de ello hubo una protesta en Gabriel, todos los trabajadores habían sufrido alguna forma de abuso laboral y estaban exigiendo compensaciones y mejores condiciones.
Adrien se encargó también de meter una demanda para que Gabriel pagara a Marinette sobre sus maltratos y el hecho de obligarla a renunciar.
-Y se lo merece- dijo Alix levantando la nariz- si hubiera sido Adrien, habría ido a renunciar en persona y le hubiera roto la nariz de un puñetazo-
-¡No digas eso, Alix!- dijo Marinette frunciendo el entrecejo y volviéndose al rubio sacudiendo la cabeza- que bueno que no lo hizo, se hubiera metido en muchos problemas-
-Aún estoy tentado- dijo Adrien seriamente. Junto a él, Félix amplió su sonrisa y estuvo a punto de apoyarlo cuando Marinette habló primero.
-No, Adrien, no quiero que te lleven preso por agredirlo- dijo la pelinegra.
-Marinette tiene razón- dijo Kagami seriamente- de todos modos ya lo golpeaste donde más le duele. Le quitaste todo su control y prácticamente le tumbaste su imperio de moda-
Marinette se volvió hacia Adrien con una sonrisa mientras que el chico hacía una mueca de disgusto. Nathaniel y Marc salieron cargando un par de cajas, y Nino los siguió. Ya casi habían llenado el camión de mudanza fuera del apartamento.
Cuando Kagami y Marinette se apartaron para que los chicos sacaran los muebles que faltaban de sacar, la japonesa recibió una llamada.
-Salut-
-Hey, Kagami, soy yo- dijo Luka. No sabía porque, pero sonaba dudoso- quería decirte que no será necesario que te quedes con Sebastien hoy-
Kagami frunció el entrecejo confundida.
-¿Porqué no? Creí que ibas a un concierto esta noche- dijo ella.
-Sí, pero me llamaron del trabajo que me necesitaban ahora y alguien más lo va a cuidar- dijo el chico- por favor, no te vayas a enojar conmigo-
-¿Quién lo va a cuidar?- dijo ella, sin saber porqué decía Luka que se enojaría.
-Mallory-
-¿QUÉ?- exclamó Kagami, haciendo que Marinette diera un respingo de sorpresa a su lado y la mirara confundida- Luka, ¿en qué demonios estabas pensando?-
Hubo un silencio en la línea. Si Luka tenía miedo de que se enojara con él, vaya que la había subestimado. Estaba furiosa. Respiró hondo para calmarse.
-Kagami, yo creí que…-
-¿Porqué hiciste eso?¿No fue ya suficiente todo lo que ya te ha hecho?- dijo la japonesa- ¡pusiste lo más valioso que tienes, tu hijo, en manos de esa mujer!-
-¿Que Luka hizo qué?- dijo Marinette a su lado, cubriéndose la boca con las manos.
-No tenía opción. Pierre no paraba de llamarme y ella estaba fuera de mi casa…-
-Ugh…- gruñó Kagami. Estaba a punto de ir a buscar a Luka y matarlo- ¿sabes algo? Hablaremos después-
-Pero…-
-Estoy tan enojada en este momento que no quiero decirte algo de lo que me vaya a arrepentir- dijo ella antes de colgar.
-Kagami…- alcanzó a escuchar antes de terminar la llamada.
Sobra decir que la japonesa estaba fúrica, no menos que Marinette, que alcanzó a entender lo que estaba sucediendo por lo que Kagami había dicho. En serio, ¿en qué estaba pensando Luka en permitir que Mallory se le acercara a Sebastien?
-Tengo un mal presentimiento de todo esto- dijo Marinette- no creo que esa mujer haya aceptado cuidar a Sebastien solamente por la bondad de su corazón. Creo que algo trama-
-Yo también- dijo ella seriamente pensando en todo lo que podía salir mal. Tenía que hacer algo- ¿sabes dónde vive esa bruja?-
-Alya dijo que se está quedando en un apartamento que rentó por Airbnb- dijo Marinette sacando su celular y buscando la dirección- en la Rue Antoine Bourdelle, cerca de la tour Montparnasse-
-De acuerdo- dijo Kagami sacudiéndose las manos y caminando a la salida del apartamento vacío.
-Espera, ¿a dónde vas?- dijo Marinette un poco preocupada. Si bien no tenía ningún cariño hacia Mallory, su amiga tenía una expresión asesina y no quería que se metiera en problemas o peor, que fuera akumatizada.
-No te preocupes, no haré ninguna tontería- dijo ella seriamente- solo… quiero asegurarme de que no le pase nada malo a Sebastien-
Marinette asintió seriamente. Le tenía confianza a la japonesa, y sabía que actuaría prudentemente.
Kagami se despidió del resto de los chicos y abordó su auto. Apoyó la espalda en el respaldo del asiento y respiró hondo para tratar de calmarse. Aún no podía entender el razonamiento de Luka para aceptar eso. ¿Y si esa bruja lastimaba a Sebastien?
-Tatsu, llévame a Montparnasse- dijo Kagami.
-A sus órdenes, mademoiselle Tsurugi-
Mientras se dirigía a su destino, Kagami abrió la solapa de su blazer y dejó salir a su kwami, quien estaba tan enojado como ella por la decisión tomada por Luka.
-Longg-sama, necesito tu ayuda- dijo ella.
-¿Quieres que le dé un zape a Luka?- respondió el kwami en un tono esperanzado- ¿o que le queme el cabello a esa…?-
-No necesariamente, aunque quizá más tarde vuelva a considerar esa oferta- dijo Kagami- antes de decirle el favor que necesito, tengo que advertirte que va a ser algo un poco… no ortodoxo. Y quizá Luka se molestará conmigo si se llega a enterar, pero es por el bien de Sebastien-
-Oooh, me encanta la idea- dijo Longg sonriendo travieso lleno de emoción y mostrándole los colmillos- te escucho, Kagami-san-
x-x-x
Apartamento de Mallory
Esa noche
Las cosas definitivamente no estaban saliendo como Mallory lo había planeado. Decidió que Sebastien le disgustaba y que su plan de ganarse su confianza no iba a funcionar. El mocoso no paraba de alabar a Kagami y compararla con ella o con Marinette. ¡Cómo se atrevía!
-A Kagami le queda más rico el arroz- le había dicho Sebastien rechazando su comida- estos macarons comprados están aplastados y no saben como los que hace Marinette-
Mallory ya estaba harta. Quería deshacerse de ese mocoso ya, pero no tenía mucha opción. No podía llamar a Luka para que fuera por él porque arruinaría todo lo que había planeado, pero tampoco podía soportar al enano criticón que todo lo que hacía le disgustaba.
Cuando comenzó a oscurecer las cosas se pusieron mucho peor para ambos, pues Sebastien se estaba asustando por la actitud cada vez más agresiva de Mallory y comenzó a llorar, pidiéndole que llamara a su padre. La mujer finalmente perdió la paciencia y recurrió a los gritos.
-Buaaaa… ¡quiero a mi papa!- lloró Sebastien.
-Ugh, ¿quieres callarte de una vez?- dijo Mallory, dejándose caer en el sofá y encendiendo la televisión- ¿porqué no te pones a ver las caricaturas?-
-Sniff… quiero a mi papa…buaaaa-
-Tu papá no está aquí y no va a venir aunque llores, así que ya cállate- gruñó ella arrugando la nariz. Ese chiquillo ya la tenía harta.
-Por favor… dile a mi papa que venga por mí… buaaaaaa-
Mallory rodó los ojos, mostrando cero simpatía ante las lágrimas del pequeño. Sebastien no entendía porque su padre lo había dejado con esa mujer, temblaba de miedo y se abrazaba a sí mismo sin dejar de sollozar.
-Papa me dijo que vendría por mí si me daba miedo…- dijo Sebastien entre sollozos- por favor, haz venir a mi papa. ¡Quiero a mi papa! Buaaaaaa-
La mujer gruñó en voz alta y se levantó de golpe, asustando aún más al pequeño.
-¡Ya cállate!¡Ya estoy harta de ti!- dijo Mallory alzando la voz- ugh, no vale soportar a un mocoso quejumbroso como tú, ni por todo el dinero y la fama de Jagged Stone. ¡Ahora vas a ver!-
Sebastien la miró asustado y se echó a correr, escondiéndose en una esquina detrás de un mueble. Mallory movió el mueble y lo sacó, tirando de su brazo y arrastrándolo a la pequeña habitación donde tenía planeado enviarlo a dormir.
-¡Noooo! ¡Suéltame! Quiero a mi papa…- lloriqueó Sebastien.
Mallory lanzó al niño al interior de la habitación y cerró la puerta con llave desde afuera. Podía aún escuchar sus gritos y lloriqueos, golpeando la puerta con desesperación, pero no sirvió de nada.
-Ya duérmete, tu padre vendrá mañana por ti- dijo la mujer satisfecha, dejó al pequeño solo y caminó de regreso al sofá para ver la televisión, subiendo el volumen para no escucharlo.
Mientras tanto, Sebastien estaba muy asustado, ovillado en una esquina de la habitación en completa oscuridad y abrazándose sin dejar de llorar. ¿Porqué su papa lo había dejado con esa mujer? ¡Su papa lo había abandonado! ¡Le había prometido que iría por él, pero no había aparecido y ahora esa señora mala lo había encerrado!
Sollozando, se cubrió la cara con las manos sin dejar de llorar. De pronto, sintió unos golpecitos en sus brazos. Cuando el pequeño levantó la mirada, vio algo rojo flotando a su lado. Parpadeó para quitarse las lágrimas de los ojos y vio que parecía un dragón en miniatura.
-Salut, Sebastien- dijo el pequeño ser junto a él- no tengas miedo, soy tu amigo-
-Snifff…¿quién… quién eres?-
-Me llamo Longg. Kagami-san me envió por ti- dijo el kwami con una sonrisa tranquila. Estaba furioso por lo que acababa de presenciar y seriamente tentado a incendiar el cabello de esa bruja, pero sabía que primero tenía que tranquilizar al pequeño y ponerlo a salvo.
-¿Kagami?- dijo Sebastien limpiándose los ojos con las manos y abriendo enormemente sus ojos- ¿dónde está Kagami? Sniff… ¡me quiero ir de aquí!¡Dile que venga por mí!-
-Kagami- san te está esperando fuera del edificio con Tatsu- le explicó Longg. El niño abrió aún más los ojos, reconociendo el nombre del auto de Kagami- te voy a ayudar a salir de aquí, pero necesito que te quedes calladito mientras lo hacemos, ¿puedes hacer eso?-
Sebastien hizo un puchero pero asintió. Por supuesto que se quería ir de ahí y no perdería la oportunidad.
-Buen niño- dijo el kwami- ponte tu mochila y vamos-
El niño asintió y corrió a la cama, donde Mallory había lanzado su mochila, y se la puso en la espalda.
-Listo-
Con una sonrisa llena de simpatía hacia el pequeño, Longg cruzó la cerradura y abrió la puerta. Volviendo a susurrarle que no hiciera ruido, el kwami lo guió con cuidado hacia la puerta principal del apartamento. Mallory estaba mirando la televisión dándoles la espalda y no se dio cuenta de nada. Atravesó la cerradura para abrirla y una vez que Sebastien salió del apartamento, volvió a cerrar la puerta con cuidado.
Ambos salieron a un pasillo que a esa hora ya estaba oscuro. Sebastien no vio nada, y su corazón comenzó a latir asustado de nuevo.
-¿Longg?- dijo Sebastien en un tono preocupado- ¿dónde estás?-
-Shhh… aquí estoy, no te voy a dejar solo- dijo el kwami, flotando delante de sus ojos y luego escaleras abajo- sígueme, cachorro-
Sebastien asintió y lo siguió. No sabía que cosa era Longg, pero confiaba más en él que en esa horrible mujer que le había gritado y lo había encerrado. Además le había dicho que conocía a Kagami y en ella sí podía confiar.
El pequeño bajó las escaleras con cuidado de no tropezarse siguiendo a Longg y aferrándose del barandal con cada paso. Cuando llegó al último tramo de escaleras vio que efectivamente, Kagami estaba esperándolo al pie de las mismas.
-¡Kagami!- no pudo evitar exclamar y correr hacia ella, lanzándose a sus brazos y volviendo a echarse a llorar una vez que estuvo seguro en ellos.
La chica se arrodilló en el suelo tan pronto como lo vio y lo abrazó con fuerza contra su pecho. Verlo llorar así le rompió el corazón. Iba desollar viva a Mallory por hacerlo llorar así, y estaba considerando seriamente matar a Luka también por que llegara a eso.
-Shh…- se escuchó a sí misma decir mientras frotaba su espalda para ayudarlo a calmarse, lo cual no sucedió. Viendo que no iba a haber manera de que el pequeño se sintiera mejor en ese momento, Kagami lo alzó en brazos y caminó con él hacia Tatsu.
Kagami llevaba horas en el auto estacionado frente al apartamento de Mallory, guiada por su mal presentimiento sobre todo ese asunto. Longg había estado espiándolos casi desde que llegaron al apartamento y estuvo reportando a Kagami lo que sucedía. Y al escuchar lo que su kwami le dijo que Mallory había hecho, le pidió que lo ayudara a salir de ahí.
Era la mejor opción. Sabía que si entraba y exigía que se lo diera, esa bruja arreglaría la historia a su manera y quizá asustaría más al pequeño. No, ya se las arreglaría con Mallory cuando su pequeño estuviera a salvo.
Al subir al auto, Kagami puso a Sebastien en su regazo sin dejar de abrazarlo.
-Tatsu, llévanos a casa-
-A sus órdenes, mademoiselle Tsurugi- respondió el auto.
Sebastien seguía apoyando su cabecita en el pecho de ella, derramando silenciosas lágrimas mientras que ella seguía intentando consolarlo.
-Shhh… todo está bien- dijo la chica en voz baja- estás conmigo y no voy a dejar que esa bruja se te acerque otra vez…-
-Sniff… mi papa… mi papa ya no me quiere…- dijo el pequeño entre hipos.
Kagami frunció el entrecejo por un momento, pero suavizó su mirada y sacudió la cabeza.
-Eso no es cierto, Sebastien. ¿Porqué dices eso?-
-Porque sniff… porque me dejó con esa señora mala- dijo el niño haciendo un puchero- y porque… porque me dijo sniff… me dijo que iba a ir por mí si me daba miedo, y no vino…-
-No, Sebastien, eso no es lo que pasó…- dijo ella. La verdad era que estaba furiosa con Luka, pero no iba a poner al pequeño en contra de su padre, menos cuando se sentía tan abandonado- tu papa creyó que ella era una persona buena y que te iba a cuidar bien. Él no sabía que te iba a tratar mal…-
-Pero…- dijo Sebastien- pero es mala… me gritó y me…-
-Ya sé, pero no tengas miedo- dijo Kagami- ni tu papa ni yo vamos a dejar que se vuelva a acercar a ti-
-¿Lo prometes?- dijo el pequeño, mirándola esperanzado.
-Lo prometo- dijo Kagami seriamente- y si lo intenta, se va a encontrar con mi kanata. La de verdad-
Sebastien casi sonrió, pero en vez de ello se acurrucó mejor en los brazos de Kagami, aferrándose a su blusa como si su vida dependiera de ello.
x-x-x
Rex Club
Al mismo tiempo
Luka no podía evitar una sensación de que algo malo estaba sucediendo. O quizá no era una sensación, porque Kagami estaba furiosa con él y no podía estar un poco preocupado por Sebastien. Sus compañeros lo miraban preocupados, porque parecía que algo estaba mal con él. Luka solo les había mencionado que había tenido una discusión con Kagami, pero no les explicó lo que sucedió.
-Luka, relájate- dijo uno de sus compañeros de banda- no será la única vez que pelearás con tu mujer-
El chico asintió, pero no pudo quitarse esa sensación. Respiró hondo. Todo tenía que estar bien, Mallory le había prometido que cuidaría bien de Sebastien. No tenía nada de qué preocuparse y…
-Hey, Luka-
El aludido levantó la mirada y vio que se trataba de Alix acompañada de Nathaniel.
-Hey, chicos- dijo Luka- ¿qué están haciendo aquí?-
-Mañana Nath tiene una presentación de su nuevo cómic con Marc- dijo la pelirrosa- y decidí traerlo para relajarse un poco-
-Solo no dejes que tome demasiado, por favor- dijo Nathaniel apenado.
-Tú, en cambio, parece que tienes que relajarte- dijo Alix alzando una ceja- ¿porqué Kagami no está aquí contigo?¿Se quedó a cuidar a Sebastien?-
-No- dijo él sacudiendo la cabeza, y explicó brevemente lo que había sucedido.
Cuando terminó su relató, Nathaniel lo miraba con una expresión de incredulidad y Alix tomó uno de los platillos de la batería y lo golpeó en la cabeza con él.
CLANG
-Ouch…-
-¡Eres un completo idiota, Luka!- le dijo Alix con una expresión molesta- después de todo lo que esa bruja te hizo ya, ¿volviste a confiar en ella? Y no con cualquier cosa, sino con Sebastien. Ugh…- la pelirrosa gruñó- no entiendo cómo Kagami no te ha matado aún. Yo ya lo habría hecho-
Luka se sintió horrible por lo que acababa de decirle. Miró de reojo a la banda, pero una parte de él estaba asustada por las palabras de su amiga. Sabía que Alix tenía razón. Se volvió hacia sus compañeros de grupo y estuvo a punto de decirles que no iba a participar y que se iba a ir por Sebastien cuando recibió un mensaje de texto.
Kagami: Sebastien está conmigo y a salvo. Te contaré lo que pasó después. Dejé la puerta abierta.
El chico gruñó, sintiéndose de lo peor por la decisión que había tomado. No sabía qué había pasado, pero no podía ser nada bueno si Kagami había ido por Sebastien. Había metido las cuatro patas y hasta el fondo, tenía que arreglar lo que había.
-Lo siento, compañeros, pero tengo que irme- dijo Luka tomando su guitarra y poniéndola en su espalda- es una emergencia-
Sus compañeros asintieron y Luka se echó a correr a casa de Kagami, repitiéndose a sí mismo que había sido un idiota.
x-x-x
Apartamento de Kagami
Poco antes
Cuando llegaron a casa, Kagami ayudó a Sebastien a cambiarse de su pijama que llevaba en su mochila. Supo que no había cenado aún, así que recalentó una sopa de fideos que tenía en el refrigerador y sacó unas galletas de chocolate que había comprado con los padres de Marinette, sirviéndolas al pequeño con un vaso de leche. Aquello logró levantarle el ánimo y hacerlo olvidar al menos por un momento lo que había pasado con Mallory.
Tras verlo cenar y lavarse los dientes, Kagami abrió un pequeño armario y comenzó a sacar lo que Sebastien creyó que eran mantas y almohadas que tendió en el suelo.
-¿Qué es eso?- dijo Sebastien al ver armado lo que parecía ser una cama.
-En Japón no dormimos en una cama, sino en esto- dijo ella en voz baja señalando los futones- está bien, puedes intentarlo-
Sebastien dudó un momento, se metió en uno de los futones, sonriendo al encontrarlo tan suave y cómodo como una cama. Kagami sonrió también mientras que componía un mensaje para Luka. Se había visto seriamente tentada a no avisarle que el pequeño estaba a salvo con ella, pero finalmente decidió hacerlo. Amaba a Luka y no quería que sufriera preocupándose por su hijo.
-Es como una bolsa de dormir- dijo Sebastien divertido- pero una que tú puedes armar-
Con su pijama puesta, Kagami se metió a su propio futón y estuvo a punto de apagar la luz cuando Sebastien salió del suyo.
-Tengo miedo- dijo el pequeño- ¿puedo quedarme contigo?-
Kagami sonrió y asintió, haciéndole espacio al niño. No era difícil, pues el futón era bastante amplio y realmente no le molestaba. Sebastien se metió y la abrazó por la cintura mientras que se acomodaba. Sonriendo levemente, la chica apagó la luz.
x-x-x
Apartamento de Adrien
Al mismo tiempo
Aprovechando que ninguno de los dos tenían trabajo al día siguiente, Marinette se quedó en el apartamento nuevo de Adrien ayudándolo a sacar sus cosas de las cajas y de acomodarlas en su sitio.
-Este apartamento es enorme- dijo Marinette.
-Oh, no sabes todos los factores que tomé en cuenta para poder elegirlo- dijo el chico.
-¿Como qué?-
-Primero, tenía que estar cerca de los Champs-Elysées- dijo Adrien- si vas a tener un atelier de diseño, tiene que ser aquí-
-Chaton, no tenías que…- dijo ella.
-Claro que sí tenía que pensar en todo eso- dijo él acercándose a ella y frotando su nariz contra la suya- además, el apartamento tenía que ser lo suficientemente grande para cuando decidamos pasar a la siguiente etapa de nuestra relación. Cuando quieras venir a vivir conmigo-
Marinette rió en voz baja mientras que Adrien besaba su mejilla.
-Tenemos que tener suficiente espacio para cuando nos casemos y tengamos tres hijos y un hámster- añadió él.
-Eres incorregible, chaton- dijo ella con las mejillas encendidas.
El corazón de Adrien casi explotó de felicidad al verla sonreír así. ¡Adoraba hacerla sonrojar! Se veía tan hermosa así. Con una sonrisa traviesa, Adrien le quitó de las manos lo que tenía y, tras ponerlo a un lado, abrazó a Marinette levantándola del suelo y caminando hacia su habitación con ella.
-¿Adrien?- dijo ella riendo divertida- ¿qué se supone que estás haciendo?-
-Es muy tarde. Creo que ya trabajamos mucho en esto y podemos hacer una pausa, ma lady- dijo Adrien guiñándole un ojo.
X-x-x
CONTINUARÁ…
¡Hola a todos! Como vieron, las cosas fueron muy mal con Mallory, pero Kagami estuvo ahí para rescatar a Sebastien. Adrien tuvo que mudarse, pero su venganza está en camino y todo lo que tiene Gabriel se está derrumbando. Muchas gracias a todos por sus reviews. Abrazos.
Abby L.
